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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades Religiosas’

¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

Conocemos como ‘gueto’ a aquel lugar enclavado en una población (normalmente un barrio o suburbio a las afueras) en el que convive un amplio conjunto de personas, que suelen hacerlo de forma marginal y que, en la mayoría de ocasiones, pertenecen a un mismo grupo étnico, religioso o clase social (la más desfavorecida).

El término gueto (comúnmente escrito ‘ghetto’) se dio a conocer ampliamente a partir de la llegada al poder del Tercer Reich en Alemania (y posteriormente durante la Segunda Guerra Mundial y los países que iban invadiendo), donde inicialmente se separó a las personas que profesaban la religión judía del resto de la población, obligándoles a vivir en distritos controlados y en condiciones infrahumanas (después llevados la inmensa mayoría de ellos a los campos de concentración).

Pero este no fue el origen del vocablo sino que para encontrar de dónde surge hemos de trasladarnos quinientos años atrás, concretamente al primer cuarto del siglo XVI, en la ‘Serenísima República de Venecia’, una Ciudad-Estado que desde su fundación en el siglo IX se había convertido en una de las más prósperas potencias económicas de Europa (y gran parte del planeta) y hasta allí habían ido llegando a lo largo de los siglos diferentes flujos migratorios desde otros lugares, entre ellos numerosísimos judíos (muchos de ellos procedentes de la Península Ibérica tras ser expulsados por los Reyes Católicos).

En el año 1516 el gobierno de la república veneciana, que estaba en manos de la Iglesia Católica, ante el masivo aumento de población judía decidió regular la estancia de éstos en la Ciudad-Estado y como modo de mantenerlos controlados los obligó a trasladarse hasta el barrio del Cannaregio, donde se amuralló y tan solo se les permitía salir de allí a determinadas horas del día (entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, a partir de esta hora se daba el toque de queda y no se podía salir del barrio hasta las doce de la mañana del día siguiente y quien lo hacía era apresado).

El barrio del Cannaregio era conocido comúnmente como ‘geti’ cuya traducción era fundición, debido a que en aquel lugar se encontraban las antiguas fundiciones de metales. Con el tiempo este término derivó en ‘ghetto’ (castellanizado en gueto) y fue el que le dio nombre al lugar donde convivía la población judía (un lugar que tenía una pequeña extensión de tan solo 105 por 93 metros y en los que vivían hacinados. Esto llevó a que con los años sea la zona de Venecia donde más bloques altos de viviendas hay, debido a que era la única forma de poder dar cabida a todos los judíos que allí residían.

Con el paso del tiempo el término gueto ha seguido utilizándose pero se le ha dado el sentido de suburbio marginal.

Cabe destacar que los expertos andan divididos sobre el origen etimológico del término gueto y aunque la mayoría defienden la procedencia anteriormente mencionada del vocablo geti (fundición), otros apuntan que antiguamente dicho vocablo se utilizaba para llamar así a la calle, pero hay quien apunta que proviene de ‘borghettho’ diminutivo de ‘borgo’ que en veneciano significaba pequeña ciudad.

 

 

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Fuentes de consulta: ushmm / Oxford University Press’s / elpais / comaconcomilla / RAE / e-venise / nytimes
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

El 15 y 16 de septiembre tuvo lugar en Bilbao Naukas 2017, el mayor evento de divulgación científica que se celebra en España y que este año se ha englobado junto a otras actividades dentro del ‘Bizkaia Zientia Plaza’ y auspiciado por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Charla Alfred López #Naukas17

Un año más he tenido el inmenso honor de dar una charla el sábado 16 a las 17:40 horas en el impresionante Palacio Euskalduna cuyo título fue “¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando”.

A continuación os transcribo la charla (tal y como la escribí, evidentemente, posteriormente sobre el escenario decidí cambiar algunas cosas, sobre todo en el orden de explicarlas). Al pie podréis ver el vídeo de la charla que fue retransmitida por streaming a través de la web de Eitb: http://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/5084258/alfred-lopez-alerta-este-lugar-esta-cuarentena-podeis-ir-rezando/

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando 

Se conoce como cuarentena a la acción de aislar a uno o varios individuos (animales o cosas) sospechosas de poder ser un peligro para la salud pública. Con ello se pretende prevenir cualquier propagación de una enfermedad considerada como altamente contagiosa.

Por otra parte también encontramos que se conoce comúnmente como cuarentena al periodo postparto en el que una mujer tras el alumbramiento de un bebé necesita para volver a estar como antes del embarazo. Aunque se le llama popularmente cuarentena el nombre que los especialistas en obstetricia prefieren darle a ese periodo es el de ‘puerperio’.

Pero ¿tiene algo que ver la cuarentena de las parturientas con el aislamiento epidemiológico? ¿por qué se conocen ambos con el término de cuarentena? ¿realmente una cuarentena debe durar cuarenta días?

Pues sí, tiene mucho que ver y además el aislamiento epidemiológico deriva de la cuarentena a la que se sometía antiguamente a las mujeres tras dar a luz.

Hace muchísimo tiempo, y me refiero a hace unos cuantos miles de años, a la mujer que acababa de dar a luz se la consideraba como impura y debía ser aislada, ya que se tenía la creencia que todo aquello que tocara quedaría infectado.

De hecho, la Ley Mosaica o de Ley de Moisés en la que se basan gran parte de los evangelios y muchas de las escrituras sagradas de la actualidad, ya lo recogía en el Antiguo Testamento en el que indicaba esa impureza de la mujer tras el alumbramiento. No se le permitía ni tan siquiera entrar en un santuario hasta transcurrido los cuarenta días después de haber dado a luz. Sería entonces cuando portaría al recién nacido ante los sacerdotes que consagrarían al bebé y purificarían a la mujer.

De ahí que una de las festividades señaladas en el calendario católico sea el de la Candelaria el 2 de febrero, 40 días después de la fecha en la que la Iglesia determinó el nacimiento de Jesús.

Como bien sabréis tanto el catolicismo como el judaísmo y muchas de las actuales religiones basan sus periodos en cuarenta días: por ejemplo, los 40 días de ayuno de Jesucristo en el desierto o la Cuaresma que va desde el final de carnaval hasta Semana Santa.

Y desde entonces y en base a esa fórmula de cuarenta días que marcaba la Ley Mosaica, cada vez que aparecía alguna enfermedad desconocida o contagiosa se decidía poner en aislamiento durante ese periodo de tiempo.

Pero el término cuarentena no comenzaría a utilizarse hasta bien entrada la Edad Media, concretamente hasta el siglo XIV en el que parte de Asia y Europa se encontraron azotadas por una devastadora pandemia de peste negra.

En el año 1348 la llegada al Mar Adriático de varios barcos que se dirigían a Croacia hizo que desde la República de Venecia se ordenara mantenerlos aislados en alta mar (antes de poder desembarcar en el puerto de Dubrovnik) durante ‘Quaranta Giornos’, o sea, 40 días, y que dio origen al término cuarentena. Ese periodo de tiempo se determinó por la tradición que hasta entonces se mantenía y que procedía de la Ley Mosaica, así que siguió prevaleciendo el motivo religioso a cualquier razonamiento científico, ya que por entonces quienes se dedicaban a la medicina todavía no tenían determinado cuál era el periodo de tiempo que se necesitaba para aislar en cada enfermedad.

Y así ha seguido manteniéndose a lo largo de los años y no fue hasta entrados en el siglo XX (ya con la medicina moderna) cuando se comenzó a aplicar un tiempo de aislamiento diferente para cada patología. Por ejemplo el tiempo de aislamiento en el caso de Ébola las cuarentenas fueron de 21 días.

Eso sí, lo que se ha mantenido ha sido el término cuarentena aunque un aislamiento no sea por ese periodo de tiempo.

También cabe destacar que las cuarentenas tras el alumbramiento (puerperio) tampoco son de 40 días sino que abarcan entre las 4 semanas (28 días) y las 6 semanas (42 días) todo dependiendo de cada caso y mujer y el tiempo que realmente necesita cada organismo para recuperarse totalmente del embarazo.

Cabe destacar que tal y como me explicó la especialista en obstetricia Sofia Fournier, estas cuarentenas o puerperios postparto pueden variar dependiendo de la época del año del alumbramiento, ya que si este ha tenido lugar de cara al verano se acorta ese periodo para estar lista antes de las vacaciones y sin embargo de cara al invierno se alarga algo más pues no hay tanta prisas al llevar más prendas de ropa.

Como nota curiosa, un par de cuarentenas que han sido significativas a lo largo de la Historia (de las muchas que ha habido) son:

A los tripulantes del Apolo XI a su vuelta del viaje a la Luna. El viaje de viaje de ida y vuelta duró 8 días y cuando regresaron se les mantuvo aislados para prevenir cualquier contaminación interplanetaria a lo largo de 21 días (3 semanas).

La cuarentena más larga de la Historia la padeció Mary Mallon (conocida como María Tifoidea) que contagió en Nueva York a 53 personas de Fiebre tifoidea a principios del siglo XX. Sufrió dos periodos de cuarentena, el primero de 3 años (entre 1907-1910) y el segundo de 23 años (entre 1915-1938 cuando falleció).

 

 

Agradecimientos por su ayuda a Sofia Fournier (especialista en obstetricia y autora del blog ‘Una mami que se mima’) y a Ignacio López-Goñi (profesor de microbiología y virología en la Universidad de Navarra y autor del blog microBIO) Lee el resto de la entrada »

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?

Es habitual escuchar a alguien decir que cierta persona (e incluso objeto) es ‘la niña de sus ojos’ para referirse al cariño especial y predilección que le profesa (por encima de cualquier otra).

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?Pero originariamente esta expresión no era dirigida hacia ninguna persona u objeto sino a una parte de nuestro propio organismo: las pupilas

El término pupila etimológicamente proviene del vocablo en latín ‘pupilla’ diminutivo ‘pupa’ utilizado para referirse a una niña, muchacha e incluso muñeca. Y es que en la antigüedad ya se fijaron que en la obertura que se encuentra en el centro del iris y por donde entra la luz al ojo quedaba reflejada la silueta de la persona a la que se estaba mirando, de ahí que dicha silueta recordara el trazo de un diminuto cuerpo de niña y se le comenzara a llamar de ese modo.

Pero la popularización de la expresión la encontramos en las Sagradas Escrituras, donde en el Salmo 17, conocido como la ‘Oración de David’ podemos encontrar en los versículos 8 y 9 el siguiente texto:

Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme bajo la sombra de tus alas,
de la vista de los malos que me oprimen,
de mis enemigos que buscan mi vida.

Aunque originalmente la locución nada tiene que ver con el amor y predilección que se puede sentir hacia alguna persona, con el paso de los siglos acabó usándose para este fin.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de las imágenes: pixnio / filmaffinity

¿Sabías que San Fermín no es el patrón de Pamplona?

¿Sabías que San Fermín no es el patrón de Pamplona? Como es bien sabido, cada 7 de julio (desde el año 1591) se celebra la festividad de San Fermín, y con ella unos festejos que han convertido en universalmente famosa a la ciudad de Pamplona. Esto ha hecho que sean muchas las personas que estén convencidas de que en esta fecha lo que se conmemora son unas fiestas en honor al patrón de esta población.

Pero en realidad San Fermín no es patrón de Pamplona sino que comparte copatronazgo de la Comunidad Foral Navarra junto a San Francisco Javier (cuya festividad se celebra el 3 de diciembre, siendo declarado éste como el Día de Navarra, aunque cuando cae en domingo -como es el caso de este año- la fiesta se traslada al lunes siguiente).

El privilegio del patronazgo de Pamplona recae en San Saturnino de Tolosa, (evangelizador de Navarra en el siglo III, conocido también como San Cernín o Sernín y que fue quien convirtió al cristianismo a los padres de Fermín) su festividad se celebra el 29 de noviembre. También es patrona de la ciudad la Virgen del Camino (15 de septiembre)

Cabe destacar que a pesar de celebrarse en la población de Pamplona la Fiesta Mayor coincidiendo con la semana en la que cae San Fermín (7 de julio, sanfermines) este día no está considerado como festividad local.

 

 

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Fuente de la imagen: sanferminoficial

¿Cuál es el origen del término ‘marrano’?

¿Cuál es el origen del término ‘marrano’?

Posiblemente el animal comúnmente conocido como ‘cerdo’ sea uno de los que tiene más formas para referirse a él, entre las que encontramos: puerco, cochino, gocho, lechón o marrano.

Y va a ser en el origen del último término (marrano) en la que voy a centrar el post de hoy.

La etimología de marrano nos llega a través del proviene del árabe ‘muḥarrám’ y su significado original era ‘cosa prohibida’, un vocablo utilizado para referirse a aquello que no se podía hacer o comer por cuestiones religiosas, entre ellas la tan extendida prohibición del consumo de cerdo en la religión musulmana pero también en la judía.

Y fue precisamente a partir de la expulsión, tanto de judíos como de musulmanes de España, cuando empezó a utilizarse el vocablo marrano como un insulto hacia los judeoconversos; judíos que habían preferido convertirse al cristianismo en lugar de marcharse de la Península Ibérica pero que seguían practicando en secreto sus costumbres y ritos religiosos, entre ellos el no comer cerdo.

Por su parte, a los musulmanes conversos se les llamó ‘moriscos’ y aunque nos parezca un término menos hiriente o peyorativo que marrano se hacía con la misma intención discriminatoria y ofensiva.

Así pues, a pesar de tener otros términos con los que referirse al cerdo, el termino marrano se popularizó entre la población llegando hasta nuestros días como uno de los muchos sinónimos que existen para aludir a este animal pero también para indicar que alguien es desaseado, sucio, mugriento o asqueroso.

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde proviene el término ‘talento’ para referirnos a tener aptitud para una actividad?

¿De dónde proviene el término ‘talento’ para referirnos a tener aptitud para una actividad?

Muchos son los programas de televisión que se han puesto de moda en el que acuden personas con alguna aptitud a la hora de cantar, bailar, cocinar o realizar cualquier otra actividad y que son conocidos genéricamente como ‘Talents show’.

Pero el término talento no fue originalmente acuñado para referirse a la capacidad (ya sea artística como intelectual) que posee una persona, sino que en la antigüedad se conocía con ese término (talentum en latín y tálanton en griego) al plato de la balanza con la que se pesaba las mercancías y productos en los mercados.

Por aquel entonces tanto griegos como romanos calculaban el precio a pagar por una mercancía en base al peso de esta. Tanto pesaba, tanto costaba.

Esto llevó a que comenzara a utilizarse el término talento (referido a la medida de peso) también para llamar a una unidad monetaria (moneda) que además tenía gran valor. Por ejemplo en la Antigua Grecia un  talento equivalía aproximadamente a 20 kilos de plata.

Para encontrar el origen del término talento, como sinónimo de inteligencia, capacidad y aptitud de una persona para realizar una actividad (ya sea artística, intelectual, deportiva, empresarial…), debemos acudir al Nuevo Testamento donde a través de un par de parábolas contenidas en los Evangelios de Lucas y Mateo podemos encontrar el relato en el que un hombre, antes de partir de viaje, reparte unos talentos (monedas) entre sus sirvientes y a su regreso cada uno le explica qué hizo con aquel dinero y cuál fue el resultado. Dos de ellos lo invirtieron y sacaron buenos beneficios, doblando la cantidad inicial, pero un tercero prefirió guardarlo, temeroso de ser castigado por su patrón si perdía el dinero. El amo premió y elogió la actitud de los dos primeros y censuró al cobarde.

A partir de estas parábolas (y numerosas versiones que surgieron de ellas), comenzó a utilizarse el término talento para destacar el intelecto y perspicacia de las personas de cara a desempeñar un cometido, quedando estrechamente vinculado a la aptitud que se posee por encima de otras personas en alguna disciplina.

 

 

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Fuentes de consulta: RAE / etimologias.dechile / unaparolaalgiorno / etimo.it
Fuente  de la imagen: afcent.af.mil

¿Sabías que antiguamente en España el Día de la Madre se celebraba el 8 de diciembre?

¿Sabías que antiguamente en España el Día de la Madre se celebraba el 8 de diciembre?

En España estamos acostumbrados a celebrar el Día de la Madre en el primer domingo del mes de mayo, pero no siempre fue así ya que desde el siglo XVII y hasta 1965 (año en el que se decidió trasladar de fecha) la celebración en homenaje a las madres siempre cayó en el día 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de la Inmaculada Concepción.

Hasta entonces, la fiesta en honor de todas las madres tenía un carácter únicamente religioso pero a mediados de la década de los años ’60 acabó imponiéndose el modelo de fiesta más comercial.

Este tipo de conmemoración, más comercial que religiosa, provenía de Estados unidos, donde se había deformado totalmente el Día de la Madre que allí se celebraba desde 1907, tras haber sido ideada por Ann Jarvis, una emprendedora que quiso homenajear a todas las madres (entre ellas la suya, Ann Maria Reeves Jarvis, famosa activista estadounidense de la segunda mitad del siglo XIX).

El concepto de celebración que ideó Ann Jarvis se desvirtuó totalmente, convirtiéndose en una jornada que servía para gastar y comprar regalos pero no para venerar verdaderamente la figura materna. Dos décadas después la propia Ann fue tenaz  en su lucha por acabar con ese tipo de celebración, pero no lo consiguió y falleció arruinada y con un grave trastorno mental que la había obligado a estar internada en un sanatorio los últimos años de su vida.

Cuando en España, en 1965, se decidió trasladar la fecha del Día de la Madre desde el 8 de diciembre hasta el me de mayo se hizo por la principal razón de que los propietarios de los comercios y grandes almacenes querían para tal día un modelo de fiesta similar al norteamericano. En aquel momento el país (bajo el mandato del dictador Francisco Franco) quería internacionalizarse y muchos eran los lazos que comenzaban a unir a España con los EEUU.

Pero ese cambio drástico de fecha no podía quedar en una simple celebración comercial, por lo que, astutamente, en lugar de colocarlo en el segundo domingo (como los estadounidenses) se puso en el primer domingo de mayo, alegando que éste era el inicio del ‘Mes de María’ y por tanto el de todas las madres. Además se le hacía coincidir con otra importante fiesta de carácter religioso como era el de las Cruces de Mayo.

Finalmente, en este medio siglo que ha transcurrido desde entonces, la festividad del Día de la Madre ha perdido, para la gran mayoría de personas, cualquier simbología religiosa.

Cabe destacar que en la actualidad el único país que sigue celebrando el Día de la Madre el 8 de diciembre es Panamá. Curiosamente en el Reino Unido la fecha en la que se conmemora a las madres (conocido como Mothering Sunday) se celebra desde el siglo XVI el cuarto domingo de Cuaresma.

 

Puedes visionar esta curiosidad publicada en mi canal de Youtube https://www.youtube.com/c/AlfredLopez
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Fuente de la imagen: proflowers (Flickr)

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

Se conoce como enfermedad venérea a aquellas infecciones que son transmitidas y contagiadas a través del contacto sexual.

El término ‘venérea’ (o su forma masculina ‘venéreo’) en su origen se utilizaba para referirse al placer y deleite del acto sexual y etimológicamente provenía del nombre en latín ‘Venus’, Diosa romana del amor y la fertilidad (el significado de venéreo era ‘lo que Venus emana’). Esto hizo que frecuentemente estuviera referenciada y relacionada con todo lo que tenía que ver con el deseo carnal y el acto sexual.

Posteriormente, tras expandirse el Cristianismo como principal religión en occidente, la Iglesia Católica señaló como pecado las conductas libidinosas,  el acto sexual fuera del propósito de procrear dentro del matrimonio y todas aquellas conductas lascivas e indecorosas relacionadas con el sexo.

A pesar de que las enfermedades de transmisión sexual ya se conocían desde muchísimo tiempo antes, en la Edad Media se empezó a llamarlas ‘venéreas’ debido a que éstas se contraían a través del deleite sexual pero, sobre todo, culpabilizando a las mujeres de ello, ya que éstas (según la Iglesia Católica) eran las responsables de infectar a los hombres por culpa de su lujuria la cual emanaba de la diosa pagana Venus.

Así fue como desde la religión se tergiversó y utilizó un término que había sido originalmente concebido para referirse al deleite del placer carnal del sexo y el amor y lo convirtió en un vocablo relacionado con las enfermedades contraídas a través de los ‘actos impuros’.

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge llamar ‘pontífice’ al papa de Roma?

¿De dónde surge llamar ‘pontífice’ al papa de Roma? El término ‘pontífice’ era utilizado en la Antigua Roma para referirse al magistrado sacerdotal encargado de presidir los ritos paganos. Éste era denominado pontĭfex maximus [máximo pontífice]. Con la aparición del cristianismo se le adjudicó al ‘papa’ (para ser diferenciados de los sacerdotes paganos) el título de pontĭfex summus [sumo pontífice].

El origen etimológico del término proviene del latín pontĭfex, formado por pontis [puente] y al que se añadió el sufijo ifice [constructor, hacedor], por lo que su significado viene a ser «constructor de puentes» o «el que hace puentes».

El calificativo se le adjudicó al máximo jerarca de la Iglesia Católica como clara referencia al puente que construye entre Dios y los creyentes.

 

 

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Media docena de curiosas expresiones relacionadas con la Semana Santa

Media docena de curiosas expresiones relacionadas con la Semana Santa

Nuestro lenguaje cotidiano está lleno de frases hechas que las utilizamos comúnmente para referirnos a innumerables situaciones.

Las hay de todo tipo: relacionadas con la meteorología, la agricultura, los distintos oficios, el santoral, de hechos históricos, religiosos… y es que de estos últimos hay un buen puñado que están relacionados (directa o indirectamente) con la Semana Santa. Aquí tenéis media docena:

 

‘Estar pasando un calvario’

Proviene del monte en el que fue crucificado Jesús, llamado Monte Calvario (calvarium en latín quiere decir calavera) ya que en aquel lugar era donde se amontonaban las calaveras de todos aquellos condenados que habían sido ejecutados.

En referencia al sufrimiento de Jesús en la cruz, se utiliza la expresión ‘estar pasando un calvario’ para referirse a las penurias y desgracias por las que atraviesa una persona.

 

‘Hacer una barrabasada’

La expresión tiene relación con Barrabás, un personaje que, según los evangelios, estaba preso a la espera de ser ejecutado en la cruz. Cuando Jesús fue apresado, Poncio Pilatos (jefe militar de la provincia romana de Judea) dio a elegir a la multitud a quién querían que indultase y la multitud eligió a Barrabás, por lo que Jesús acabó crucificado.

De esa toma de decisión desacertada surgió el término ‘barrabasada’ como  aquel acto que provoca un gran daño o perjuicio.

 

‘Ser un tonto de capirote’

El capirote es el gorro en forma de cucurucho invertido que portan sobre la cabeza los nazarenos.

Antes de ser usado por  los penitentes que desfilan en las procesiones de Semana Santa, el capirote lo utilizó la Santa Inquisición para colocárselo (a modo de escarnio público) en la cabeza a todo aquel al que acusaba de algún delito, pecado o herejía. Esto provocaba que el ‘populacho’ hiciera burla del reo, llamándole entro otras cosas ‘tonto’.

Durante las primeras procesiones religiosas (en la Edad Media) era muy común que algunos de los penitentes que en ellas desfilaban fuesen los presos mencionados en el párrafo anterior, quienes, arrepentidos de sus actos, querían arrepentirse de sus pecados, motivo por el que se incorporó esta pieza a este recorrido religioso.

 

‘La procesión va por dentro’

Muchas son las ocasiones en las que una procesión no ha podido realizarse por las calles de una población a causa de inclemencias meteorológicas, algo que compungía y llenaba de tristeza a todos los miembros de la cofradía.

Por tal motivo dicha procesión terminaba realizándose dando vueltas por el interior o claustro de los conventos y templos religiosos donde se guardaban las imágenes.

Este acto, que solía ser de gran pena para los procesionarios que participaban en el acto y que llevaban todo el año esperando la llegada de ese día es lo que dio origen a la expresión ‘La procesión va por dentro’ con la que se señala aquel que a pesar de estar pasando por un mal momento lo disimula y no exterioriza el dolor.

 

‘No ser nada del otro jueves’

La tradición católica marcaba que durante la Cuaresma y Semana Santa, los viernes debía llevarse a cabo lo que es conocido como ‘abstinencia’ y que consistía en no poder comer carne y ciertos alimentos durante esa jornada. Eso llevó a que, aquellos que se lo podían permitir, el día anterior (el jueves) comieran opíparamente.

Esto era muy común en el Jueves Santo, ya que al día siguiente no solo debía realizarse la abstinencia sino que también se tenía que hacer ayuno de cualquier alimento (estar todo el Viernes Santo sin comer, a excepción de pequeñas porciones de dulces que le aportaran energía.

Pero no todos los jueves podían realizarse un banquete de exquisiteces, habiendo algunos jueves en el que el menú no era mucho más abundante o sabroso que otros. De ahí que surgiera la expresión ‘No ser nada del otro jueves’, al no haber diferencia entre uno y otro día.

 

‘Llorar como una Magdalena’

Algunas personas erróneamente pronuncian esta expresión diciendo ‘llorar como una madalena’, pero no, nada tiene que ver ese pequeño y redondeado bollo de repostería con la expresión original.

La Magdalena a la que se refiere el dicho es ‘María Magdalena’, personaje bíblico salvada por Jesús de ser lapidada cuando la acusaron de adultera (según el evangelio de Juan) y que estuvo presente durante la crucifixión, llorando amargamente la muerte del Mesías.

Este hecho es el que dio origen a la expresión para referirse a aquella persona que llora mucho y desconsoladamente.

 

 

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