BLOGS
Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades Religiosas’

¿Por qué muchos mercados navideños se inauguran coincidiendo con el día de Santa Lucía?

¿Por qué muchos mercados navideños se inauguran coincidiendo con el día de Santa Lucía?

Durante el conocido como puente de la Purísima son muchas las personas que aprovechan para colocar la ornamentación navideña en sus hogares y para ello echan mano de aquellos elementos que llevan guardados de años anteriores o se desplazan hasta algún mercado navideño.

Hoy en día ya encontramos que los puestos de esos mercadillos navideños ya están colocados desde principios del mes de diciembre, pero tradicionalmente se realizaba el 13 de diciembre, coincidiendo con la festividad de Santa Lucía (famosísimo es la Fira de Santa Llucia que se celebra en Barcelona y que es colocada frente a la Catedral).

El hecho de que esos mercados coincidieran con dicha onomástica fue a raíz de la cristianización de las tradiciones paganas a partir del siglo IV.

Hasta entonces, coincidiendo con esta época se celebraban unos mercados previos a la celebración del Solsticio de Invierno y conmemoración de la festividad del Sol Invictus (sustituido posteriormente por la Navidad).

Con la expansión del cristianismo se sustituyeron la mayoría de celebraciones paganas y el mencionado mercado previo al solsticio (con el que se compraban las provisiones de invierno) se reconvirtió en un mercadillo navideño.

Se escogió la fecha del 13 de diciembre por ser la efeméride del fallecimiento y martirio de Lucía de Siracusa en el año 304. Esta fecha coincidía en el entonces calendario Juliano con el día del solsticio de invierno y que cuando se impuso el calendario Gregoriano, en el siglo XVI, se avanzó diez días la festividad y con ello la feria y mercado navideño.

Hay quien sostiene que la fecha en la que debe empezar a colocarse los adornos navideños debería ser el 6 de diciembre, día de San Nicolás (nombre originario de nuestro Papa Noel).
 

 

Lee y descubre en este blog otras Curiosidades Navideñas

 

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿De dónde surge el término ‘desflorar’ para referirse a la pérdida de la virginidad?

¿De dónde surge el término ‘desflorar’ para referirse a la pérdida de la virginidad?

Todavía quedan algunas personas que utilizan el término ‘desflorar’ cuando quieren referirse a que alguien ha perdido su virginidad. Aunque hoy en día suene como algo propio de ser dicho por alguien cursi o anticuado, originalmente encontramos que ese modo de referirse al hecho de dejar atrás el estado de ‘pureza’ era denominado genéricamente por la mayoría de personas.

Y es que en muchas culturas de la antigüedad (y muy concretamente en la Antigua Roma) se creó un paralelismo entre el concepto de virginidad (pureza, inocencia, castidad, pudor e ingenuidad) y las flores, debido a que estaban convencidos de que no existía nada más puro, bello, efímero e inocente que una ‘flor’.

Ese simbolismo hacia la flor es lo que propició que surgieran locuciones como ‘en la flor de la vida’ y que esta tuviera la connotación de estar alguien en el mejor momento de su existencia (por ejemplo las expresiones: ‘murió en la flor de la vida’, ‘está en la flor de la vida’).

De ahí que también se creara el término en latín ‘deflorāre’ (que dio el mencionado ‘desflorar’ en castellano) y que venía a  significar: ‘quitar/arrebatar a alguien su flor’; pero sobre todo se usó durante largo tiempo con un sentido totalmente negativo de que la pérdida de la virginidad (desvirgar) siendo algo considerado como impuro (sobre todo si se había producido fuera del matrimonio).

Cabe destacar que, en la traducción realizada por Jerónimo de Estridón de la Biblia (del hebreo al latín vulgar) en el siglo IV, en el conocido como ‘Código Deuteronómico’ (Antiguo Testamento, Deuteronomio 22: 28,29) donde cambió el término ‘humilló’ (que aparecía originalmente) por la palabra ‘desfloró’, apareciendo de este modo en la mayoría de versiones de la Vulgata (que es como fue conocida la versión de las Sagradas Escrituras realizada por San Jerónimo):

[…]Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos;
entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la desfloró (humilló); no la podrá despedir en todos sus días.[…]

 

 

Te puede interesar leer el post: ¿Cuál es el origen del término ‘virguería’ para referirse a algo realizado con gran habilidad?

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Desde cuándo y por qué celebramos los cumpleaños?

¿Desde cuándo y por qué celebramos los cumpleaños?

A través del apartado de contacto recibo un correo de José Rivas en el que me consulta sobre el origen y motivo por el que se celebran los cumpleaños y si hay algún pueblo, cultura o religión que no realice dicha tradición.

La inmensa mayoría de historiadores concuerdan en datar el origen de realizar una celebración alrededor de un cumpleaños aproximadamente en el año 3000 a.C., señalando a los egipcios como los precursores de dicha tradición, aunque originalmente lo que se celebraba no era cada año de vida que cumplía una persona sino que se contaba desde el momento en que un faraón era coronado. A partir de ahí cada año se realizaba una conmemoración la cual tenía una simbología mística y ocultista. Coincidiendo con el aniversario se concedía fiesta a todos los trabajadores y se realizaban unas faustas celebraciones que giraban alrededor de la figura del faraón y que se realizaban con el objetivo de desearle al soberano prosperidad, una larga vida y ahuyentar de él los malos espíritus, debido a que existía la convicción de que la muerte acudía en tal fecha para robarle el alma.

Según fueron transcurriendo los siglos otros pueblos y culturas tomaron la costumbre de celebrar algún tipo de anualidad o aniversario (muchos por el carácter astrológico que la ceremonia adquiría). Babilonios y antiguos griegos ampliaron las celebraciones a sus deidades, homenajeando a éstas e iniciando la tradición de servir una tarta (en esos tiempos torta a base de harina, cereales y miel) que debía ser redonda como la Luna, ante la creencia de que ese satélite era uno de los que más influencia tenía en sus vidas. Fueron los griegos los que también añadieron unos cirios (velas) alrededor de la mencionada torta, los cuales no se soplaban como hay en día es tradición sino que se debía dejar consumir por si solas. Cuanto más tardase en apagarse más prosperidad para esa deidad y sus súbditos.

Una de las deidades a quien más se veneró de ese modo fue a Artemisa (hija de Zeus y Leto y hermana de Apolo) y diosa en la mitología griega, entre otras muchas cosas, de los nacimientos. Posiblemente ese fue el punto en el que las celebraciones por cumplir años se trasladase también a parte de la población, pero sobre todo al llegar a la Antigua Roma, donde los romanos comenzaron a celebrar la fecha de nacimiento de sus emperadores y se amplió con el tiempo a cónsules, senadores (solo a varones)…

Cabe destacar que la aparición del Cristianismo hizo que se considerada como una tradición pagana y no se permitiera la celebración del cumpleaños, sino que lo que esa nueva religión conmemoraba (en sus orígenes) era los aniversarios de la fecha de fallecimiento de Jesucristo, los Apóstoles, Santos y Mártires  (de ahí que actualmente haya algunas religiones que prohíben la celebración del cumpleaños, como es el caso de los Testigos de Jehová).

Cuando en el siglo IV se inició la cristianización de la sociedad romana por parte del emperador Constantino el Grande y el papa Julio I se dieron cuenta que no solo bastaba con sustituir una fiesta pagana por una cristiana sino que también debían hacer concesiones y entre ellas estuvo el admitir la celebración de los años desde el nacimiento, porque de ese pudieron introducir una nueva festividad que fue la Navidad o nacimiento de Jesús (en un principio se celebraba el 6 de enero –coincidiendo con la Epifanía de los Reyes Magos– y posteriormente lo trasladaron al 25 de diciembre, aunque está demostrado que tal fecha no coincide históricamente con el natalicio del Mesías).

La evangelización de los pueblos de Centroeuropa durante la Edad Media llevó consigo las tradiciones cristianas y entre ellas ya se encontraba la celebración del cumpleaños y fue en lo que hoy en día conocemos como Alemania donde en lugar de poner los cirios alrededor de la torta se colocaron dentro de la misma y empezó la costumbre de apagar las velas soplando (sobre todo porque si se dejaban consumir la cera estropearía el dulce).

La tradición de celebrar los cumpleaños fue adaptándose y actualizándose a los nuevos tiempos según iban transcurriendo los siglos, incorporándose costumbres de otros pueblos (como el tirar de las orejas, originario de Oriente) o cantar al homenajeado. Eso sí, para un gran número de personas el celebrar su cumpleaños y toda la parafernalia que le acompaña es considerado como un acto de superstición (el hecho de pensar un deseo antes de soplar las velas y si éste se le concederá o no dependiendo de si las apaga de un solo soplido).

 

Quizá te interese leer los posts relacionados:

 

 

Fuente de la imagen: pexels

Media docena de curiosidades sobre los cementerios

Media docena de curiosidades sobre los cementerios

El primero de noviembre es por antonomasia el día del año en el que más personas acuden a los cementerios para llevar flores e ir a visitar a sus seres queridos fallecidos. Se realiza esta fecha debido a que es festiva (Día de Todos los Santos) aunque el Día de los Santos Difuntos es el día siguiente, 2 de noviembre.

Aprovechando esta festividad os traigo al blog media docena de curiosidades relacionadas con los cementerios:

 

  • El origen del término ‘cementerio’

Cementerio proviene del latín vulgar ‘cemeteriu’, éste del latín culto ‘coemeterium’ que a la vez venía del griego ‘koimeterion’ -κοιμητήριον-: lugar donde dormir/dormitorio (koimo: dormir/estar echado/acostarse, -terion: sufijo de lugar).

Al castellano nos llegó como ‘cemeterio’ (desde el latín vulgar cemeteriu), pero a través de los siglos se le coló al término una ‘n’ intercalada, la cual los expertos se dividen entre dos motivos las posibles causas de que el término acabase siendo conocido por todos como ‘cementerio’ y no ‘cemeterio’. Por un lado por la facilidad a la hora de ser pronunciada, ya que es mucho menos complicada hacerlo con esa ene extra. Por otro lado, muchos son los que defienden la hipótesis de que hubo quien confundió el origen etimológico de la palabra y se lo adjudicó al término latín ‘caementa’ (piedra quebrada) que derivó en ‘cemento’, al utilizarse esta argamasa para construir y cerrar las tumbas o nichos.

  • ¿Por qué antiguamente llamaban ‘Necrópolis’ a los cementerios?

Antes de la llegada del cristianismo aquellos lugares destinados para dar sepultura a los fallecidos eran conocidos como ‘Necrópolis’, término que proviene del griego ‘nekrópolis’ -νεκρόπολις- y significa literalmente ‘ciudad de los muertos’ (necro: muerte, polis: ciudad).

Ante la creencia cristiana de que la muerte solo es un tránsito y, por tanto, al fallecer lo que se hacía era ‘dormir’ para posteriormente ‘resucitar’ se sustituyó el termino necrópolis por el de cementerio en la mayoría de culturas.

  • El origen de la costumbre de llevar flores a los muertos

El origen de dicha costumbre se remonta a la antigüedad, en la que los fallecidos eran puestos a exposición de todos durante varios días, con el propósito de ser velados y comprobar que no regresaban de la muerte.

Por aquel entonces no existían las avanzadas técnicas de embalsamiento y las que habían no estaban al alcance de todo el mundo, por lo que, los cuerpos (que solían estar expuestos a la intemperie), se descomponían y desprendían un desagradable olor, sobre todo en época de calor. Para enmascarar ese hedor, se quemaba incienso y se cubría al fallecido con todo tipo de flores, lo cual aromatizaba el ambiente y hacía más agradable el acto de velar al difunto.

Con el transcurrir de los años, la costumbre de llevar flores a los muertos perduró y se afianzó, no solo durante el tiempo de vela y entierro, sino que también llevarlos al cementerio en días específicos, como el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos.

  • ¿Por qué en los cementerios hay plantados cipreses?

Una de las características más llamativas de los cementerios (sobre todo de los países mediterráneos) es la visión de los solemnes cipreses que ahí se encuentran plantados.

El motivo de que este vistoso, alto y frondoso árbol esté plantado en el ‘camposanto’, se debe a la longevidad del mismo, su hoja perenne y a no necesitar cuidado especial alguno. Soporta bien los cambios bruscos de temperatura y no varía en su forma y color (verde oscuro).

La altura del ciprés ayuda en gran medida como cortavientos, plantándose próximo a los muros del cementerio, y al crecer su raíz de manera vertical y recta hacia abajo, esta no crea los posibles estropicios que otro árbol ahí plantado causaría a las lápidas y otros ornamentos fúnebres.

La costumbre de utilizar cipreses en los cementerios es antiquísima, encontrándonos que las antiguas civilizaciones griega y romana ya lo plantaban y atribuían toda una simbología alrededor de la muerte. La forma ascendente y frondosa del tronco hacia la copa de este árbol encaminaba (según la mitología) las almas de los difuntos hacia los cielos.

Y ya que he nombrado la mitología, encontramos en la griega el mito alrededor de Cipariso (cuya traducción es Ciprés), un joven que por error mató a su ciervo domesticado, siendo tan grande su dolor y pena que le pidió al dios Apolo que permitiera llorarlo eternamente, convirtiendo a Cipariso en un árbol (ciprés) y quedando, desde ese momento, relacionado este árbol con el duelo tras la pérdida de los seres queridos.

  • ¿Por qué se llama ‘mausoleo’ a los sepulcros suntuosos?

El término ‘mausoleo’, para referirnos a las tumbas construidas de forma esplendida con todo tipo de detalle y gran solemnidad, proviene de Mausolo, gobernador (sátrapa) de la provincia de Caria que falleció en el año 353 a.C.

Su hermana (y a la vez esposa) Artemisia II asumió su cargo, mandando erigirle un monumental sepulcro y para ello reunió a los artistas griegos dedicados a la escultura y arquitectura más importantes de la época. Hasta allí se personaron Briaxis, Escopas, Leocares, Sátiros, Timoteo y Piteos, quienes diseñaron un templo funerario en Halicarnaso en el que colocaron la tumba rectangular de mármol y la rodearon de 36 columnas jónicas sobre las que descansaba un arquitrabe y sobre este una pirámide en la que colocaron un carro de bronce con las estatuas de Mausolo y Artemisa (que falleció un año antes de ser finalizada la obra). El 350 a.C. el monumento estaba terminado, convirtiéndose en todo un símbolo que dio origen al término ‘mausoleo’. En 1404 fue destruido por un terremoto.

  • ¿Cuál es el origen del término ‘sarcófago’?

Conocemos como ‘sarcófago’ al sepulcro, normalmente realizado de obra y piedra, que es utilizado para dar sepultura a un cadáver (o varios).

El origen etimológico del término sarcófago lo encontramos en el griego ‘sarkophágos’ (σαρκοφάγος) aunque al castellano llegó desde el latín ‘sarcophăgum’ y cuya traducción literal es ‘el que se come / el que devora la carne’.

Y es que ese ‘devorar la carne’ provenía del tipo de piedra caliza utilizada en la antigüedad para construir los sarcófagos, la cual tenían el convencimiento que poseía unos poderes especiales para comer y hacer desparecer los cuerpos que ahí se introducían.

 

Otros post que te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

Conocemos como ‘gueto’ a aquel lugar enclavado en una población (normalmente un barrio o suburbio a las afueras) en el que convive un amplio conjunto de personas, que suelen hacerlo de forma marginal y que, en la mayoría de ocasiones, pertenecen a un mismo grupo étnico, religioso o clase social (la más desfavorecida).

El término gueto (comúnmente escrito ‘ghetto’) se dio a conocer ampliamente a partir de la llegada al poder del Tercer Reich en Alemania (y posteriormente durante la Segunda Guerra Mundial y los países que iban invadiendo), donde inicialmente se separó a las personas que profesaban la religión judía del resto de la población, obligándoles a vivir en distritos controlados y en condiciones infrahumanas (después llevados la inmensa mayoría de ellos a los campos de concentración).

Pero este no fue el origen del vocablo sino que para encontrar de dónde surge hemos de trasladarnos quinientos años atrás, concretamente al primer cuarto del siglo XVI, en la ‘Serenísima República de Venecia’, una Ciudad-Estado que desde su fundación en el siglo IX se había convertido en una de las más prósperas potencias económicas de Europa (y gran parte del planeta) y hasta allí habían ido llegando a lo largo de los siglos diferentes flujos migratorios desde otros lugares, entre ellos numerosísimos judíos (muchos de ellos procedentes de la Península Ibérica tras ser expulsados por los Reyes Católicos).

En el año 1516 el gobierno de la república veneciana, que estaba en manos de la Iglesia Católica, ante el masivo aumento de población judía decidió regular la estancia de éstos en la Ciudad-Estado y como modo de mantenerlos controlados los obligó a trasladarse hasta el barrio del Cannaregio, donde se amuralló y tan solo se les permitía salir de allí a determinadas horas del día (entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, a partir de esta hora se daba el toque de queda y no se podía salir del barrio hasta las doce de la mañana del día siguiente y quien lo hacía era apresado).

El barrio del Cannaregio era conocido comúnmente como ‘geti’ cuya traducción era fundición, debido a que en aquel lugar se encontraban las antiguas fundiciones de metales. Con el tiempo este término derivó en ‘ghetto’ (castellanizado en gueto) y fue el que le dio nombre al lugar donde convivía la población judía (un lugar que tenía una pequeña extensión de tan solo 105 por 93 metros y en los que vivían hacinados. Esto llevó a que con los años sea la zona de Venecia donde más bloques altos de viviendas hay, debido a que era la única forma de poder dar cabida a todos los judíos que allí residían.

Con el paso del tiempo el término gueto ha seguido utilizándose pero se le ha dado el sentido de suburbio marginal.

Cabe destacar que los expertos andan divididos sobre el origen etimológico del término gueto y aunque la mayoría defienden la procedencia anteriormente mencionada del vocablo geti (fundición), otros apuntan que antiguamente dicho vocablo se utilizaba para llamar así a la calle, pero hay quien apunta que proviene de ‘borghettho’ diminutivo de ‘borgo’ que en veneciano significaba pequeña ciudad.

 

 

Te puede interesar leer el post: ¿Dónde está el ‘Kilómetro Cero’ en otras capitales del mundo?

 

 

Fuentes de consulta: ushmm / Oxford University Press’s / elpais / comaconcomilla / RAE / e-venise / nytimes
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando [Mi charla en #Naukas17]

El 15 y 16 de septiembre tuvo lugar en Bilbao Naukas 2017, el mayor evento de divulgación científica que se celebra en España y que este año se ha englobado junto a otras actividades dentro del ‘Bizkaia Zientia Plaza’ y auspiciado por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Charla Alfred López #Naukas17

Un año más he tenido el inmenso honor de dar una charla el sábado 16 a las 17:40 horas en el impresionante Palacio Euskalduna cuyo título fue “¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando”.

A continuación os transcribo la charla (tal y como la escribí, evidentemente, posteriormente sobre el escenario decidí cambiar algunas cosas, sobre todo en el orden de explicarlas). Al pie podréis ver el vídeo de la charla que fue retransmitida por streaming a través de la web de Eitb: http://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/5084258/alfred-lopez-alerta-este-lugar-esta-cuarentena-podeis-ir-rezando/

¡ALERTA! Este lugar está en cuarentena… ya podéis ir rezando 

Se conoce como cuarentena a la acción de aislar a uno o varios individuos (animales o cosas) sospechosas de poder ser un peligro para la salud pública. Con ello se pretende prevenir cualquier propagación de una enfermedad considerada como altamente contagiosa.

Por otra parte también encontramos que se conoce comúnmente como cuarentena al periodo postparto en el que una mujer tras el alumbramiento de un bebé necesita para volver a estar como antes del embarazo. Aunque se le llama popularmente cuarentena el nombre que los especialistas en obstetricia prefieren darle a ese periodo es el de ‘puerperio’.

Pero ¿tiene algo que ver la cuarentena de las parturientas con el aislamiento epidemiológico? ¿por qué se conocen ambos con el término de cuarentena? ¿realmente una cuarentena debe durar cuarenta días?

Pues sí, tiene mucho que ver y además el aislamiento epidemiológico deriva de la cuarentena a la que se sometía antiguamente a las mujeres tras dar a luz.

Hace muchísimo tiempo, y me refiero a hace unos cuantos miles de años, a la mujer que acababa de dar a luz se la consideraba como impura y debía ser aislada, ya que se tenía la creencia que todo aquello que tocara quedaría infectado.

De hecho, la Ley Mosaica o de Ley de Moisés en la que se basan gran parte de los evangelios y muchas de las escrituras sagradas de la actualidad, ya lo recogía en el Antiguo Testamento en el que indicaba esa impureza de la mujer tras el alumbramiento. No se le permitía ni tan siquiera entrar en un santuario hasta transcurrido los cuarenta días después de haber dado a luz. Sería entonces cuando portaría al recién nacido ante los sacerdotes que consagrarían al bebé y purificarían a la mujer.

De ahí que una de las festividades señaladas en el calendario católico sea el de la Candelaria el 2 de febrero, 40 días después de la fecha en la que la Iglesia determinó el nacimiento de Jesús.

Como bien sabréis tanto el catolicismo como el judaísmo y muchas de las actuales religiones basan sus periodos en cuarenta días: por ejemplo, los 40 días de ayuno de Jesucristo en el desierto o la Cuaresma que va desde el final de carnaval hasta Semana Santa.

Y desde entonces y en base a esa fórmula de cuarenta días que marcaba la Ley Mosaica, cada vez que aparecía alguna enfermedad desconocida o contagiosa se decidía poner en aislamiento durante ese periodo de tiempo.

Pero el término cuarentena no comenzaría a utilizarse hasta bien entrada la Edad Media, concretamente hasta el siglo XIV en el que parte de Asia y Europa se encontraron azotadas por una devastadora pandemia de peste negra.

En el año 1348 la llegada al Mar Adriático de varios barcos que se dirigían a Croacia hizo que desde la República de Venecia se ordenara mantenerlos aislados en alta mar (antes de poder desembarcar en el puerto de Dubrovnik) durante ‘Quaranta Giornos’, o sea, 40 días, y que dio origen al término cuarentena. Ese periodo de tiempo se determinó por la tradición que hasta entonces se mantenía y que procedía de la Ley Mosaica, así que siguió prevaleciendo el motivo religioso a cualquier razonamiento científico, ya que por entonces quienes se dedicaban a la medicina todavía no tenían determinado cuál era el periodo de tiempo que se necesitaba para aislar en cada enfermedad.

Y así ha seguido manteniéndose a lo largo de los años y no fue hasta entrados en el siglo XX (ya con la medicina moderna) cuando se comenzó a aplicar un tiempo de aislamiento diferente para cada patología. Por ejemplo el tiempo de aislamiento en el caso de Ébola las cuarentenas fueron de 21 días.

Eso sí, lo que se ha mantenido ha sido el término cuarentena aunque un aislamiento no sea por ese periodo de tiempo.

También cabe destacar que las cuarentenas tras el alumbramiento (puerperio) tampoco son de 40 días sino que abarcan entre las 4 semanas (28 días) y las 6 semanas (42 días) todo dependiendo de cada caso y mujer y el tiempo que realmente necesita cada organismo para recuperarse totalmente del embarazo.

Cabe destacar que tal y como me explicó la especialista en obstetricia Sofia Fournier, estas cuarentenas o puerperios postparto pueden variar dependiendo de la época del año del alumbramiento, ya que si este ha tenido lugar de cara al verano se acorta ese periodo para estar lista antes de las vacaciones y sin embargo de cara al invierno se alarga algo más pues no hay tanta prisas al llevar más prendas de ropa.

Como nota curiosa, un par de cuarentenas que han sido significativas a lo largo de la Historia (de las muchas que ha habido) son:

A los tripulantes del Apolo XI a su vuelta del viaje a la Luna. El viaje de viaje de ida y vuelta duró 8 días y cuando regresaron se les mantuvo aislados para prevenir cualquier contaminación interplanetaria a lo largo de 21 días (3 semanas).

La cuarentena más larga de la Historia la padeció Mary Mallon (conocida como María Tifoidea) que contagió en Nueva York a 53 personas de Fiebre tifoidea a principios del siglo XX. Sufrió dos periodos de cuarentena, el primero de 3 años (entre 1907-1910) y el segundo de 23 años (entre 1915-1938 cuando falleció).

 

 

Agradecimientos por su ayuda a Sofia Fournier (especialista en obstetricia y autora del blog ‘Una mami que se mima’) y a Ignacio López-Goñi (profesor de microbiología y virología en la Universidad de Navarra y autor del blog microBIO) Lee el resto de la entrada »

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?

Es habitual escuchar a alguien decir que cierta persona (e incluso objeto) es ‘la niña de sus ojos’ para referirse al cariño especial y predilección que le profesa (por encima de cualquier otra).

¿De dónde proviene la expresión ‘Ser la niña de sus ojos’?Pero originariamente esta expresión no era dirigida hacia ninguna persona u objeto sino a una parte de nuestro propio organismo: las pupilas

El término pupila etimológicamente proviene del vocablo en latín ‘pupilla’ diminutivo ‘pupa’ utilizado para referirse a una niña, muchacha e incluso muñeca. Y es que en la antigüedad ya se fijaron que en la obertura que se encuentra en el centro del iris y por donde entra la luz al ojo quedaba reflejada la silueta de la persona a la que se estaba mirando, de ahí que dicha silueta recordara el trazo de un diminuto cuerpo de niña y se le comenzara a llamar de ese modo.

Pero la popularización de la expresión la encontramos en las Sagradas Escrituras, donde en el Salmo 17, conocido como la ‘Oración de David’ podemos encontrar en los versículos 8 y 9 el siguiente texto:

Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme bajo la sombra de tus alas,
de la vista de los malos que me oprimen,
de mis enemigos que buscan mi vida.

Aunque originalmente la locución nada tiene que ver con el amor y predilección que se puede sentir hacia alguna persona, con el paso de los siglos acabó usándose para este fin.

 

Puedes visionar esta curiosidad publicada en mi canal de Youtube https://www.youtube.com/c/AlfredLopez
Te invito a visitarlo, suscribirte, darle a ‘me gusta’ y compartir en tus redes sociales.

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de las imágenes: pixnio / filmaffinity

¿Sabías que San Fermín no es el patrón de Pamplona?

¿Sabías que San Fermín no es el patrón de Pamplona? Como es bien sabido, cada 7 de julio (desde el año 1591) se celebra la festividad de San Fermín, y con ella unos festejos que han convertido en universalmente famosa a la ciudad de Pamplona. Esto ha hecho que sean muchas las personas que estén convencidas de que en esta fecha lo que se conmemora son unas fiestas en honor al patrón de esta población.

Pero en realidad San Fermín no es patrón de Pamplona sino que comparte copatronazgo de la Comunidad Foral Navarra junto a San Francisco Javier (cuya festividad se celebra el 3 de diciembre, siendo declarado éste como el Día de Navarra, aunque cuando cae en domingo -como es el caso de este año- la fiesta se traslada al lunes siguiente).

El privilegio del patronazgo de Pamplona recae en San Saturnino de Tolosa, (evangelizador de Navarra en el siglo III, conocido también como San Cernín o Sernín y que fue quien convirtió al cristianismo a los padres de Fermín) su festividad se celebra el 29 de noviembre. También es patrona de la ciudad la Virgen del Camino (15 de septiembre)

Cabe destacar que a pesar de celebrarse en la población de Pamplona la Fiesta Mayor coincidiendo con la semana en la que cae San Fermín (7 de julio, sanfermines) este día no está considerado como festividad local.

 

 

Te puede interesar leer los posts:

 

 

Fuente de la imagen: sanferminoficial

¿Cuál es el origen del término ‘marrano’?

¿Cuál es el origen del término ‘marrano’?

Posiblemente el animal comúnmente conocido como ‘cerdo’ sea uno de los que tiene más formas para referirse a él, entre las que encontramos: puerco, cochino, gocho, lechón o marrano.

Y va a ser en el origen del último término (marrano) en la que voy a centrar el post de hoy.

La etimología de marrano nos llega a través del proviene del árabe ‘muḥarrám’ y su significado original era ‘cosa prohibida’, un vocablo utilizado para referirse a aquello que no se podía hacer o comer por cuestiones religiosas, entre ellas la tan extendida prohibición del consumo de cerdo en la religión musulmana pero también en la judía.

Y fue precisamente a partir de la expulsión, tanto de judíos como de musulmanes de España, cuando empezó a utilizarse el vocablo marrano como un insulto hacia los judeoconversos; judíos que habían preferido convertirse al cristianismo en lugar de marcharse de la Península Ibérica pero que seguían practicando en secreto sus costumbres y ritos religiosos, entre ellos el no comer cerdo.

Por su parte, a los musulmanes conversos se les llamó ‘moriscos’ y aunque nos parezca un término menos hiriente o peyorativo que marrano se hacía con la misma intención discriminatoria y ofensiva.

Así pues, a pesar de tener otros términos con los que referirse al cerdo, el termino marrano se popularizó entre la población llegando hasta nuestros días como uno de los muchos sinónimos que existen para aludir a este animal pero también para indicar que alguien es desaseado, sucio, mugriento o asqueroso.

 

Te puede interesar leer:

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde proviene el término ‘talento’ para referirnos a tener aptitud para una actividad?

¿De dónde proviene el término ‘talento’ para referirnos a tener aptitud para una actividad?

Muchos son los programas de televisión que se han puesto de moda en el que acuden personas con alguna aptitud a la hora de cantar, bailar, cocinar o realizar cualquier otra actividad y que son conocidos genéricamente como ‘Talents show’.

Pero el término talento no fue originalmente acuñado para referirse a la capacidad (ya sea artística como intelectual) que posee una persona, sino que en la antigüedad se conocía con ese término (talentum en latín y tálanton en griego) al plato de la balanza con la que se pesaba las mercancías y productos en los mercados.

Por aquel entonces tanto griegos como romanos calculaban el precio a pagar por una mercancía en base al peso de esta. Tanto pesaba, tanto costaba.

Esto llevó a que comenzara a utilizarse el término talento (referido a la medida de peso) también para llamar a una unidad monetaria (moneda) que además tenía gran valor. Por ejemplo en la Antigua Grecia un  talento equivalía aproximadamente a 20 kilos de plata.

Para encontrar el origen del término talento, como sinónimo de inteligencia, capacidad y aptitud de una persona para realizar una actividad (ya sea artística, intelectual, deportiva, empresarial…), debemos acudir al Nuevo Testamento donde a través de un par de parábolas contenidas en los Evangelios de Lucas y Mateo podemos encontrar el relato en el que un hombre, antes de partir de viaje, reparte unos talentos (monedas) entre sus sirvientes y a su regreso cada uno le explica qué hizo con aquel dinero y cuál fue el resultado. Dos de ellos lo invirtieron y sacaron buenos beneficios, doblando la cantidad inicial, pero un tercero prefirió guardarlo, temeroso de ser castigado por su patrón si perdía el dinero. El amo premió y elogió la actitud de los dos primeros y censuró al cobarde.

A partir de estas parábolas (y numerosas versiones que surgieron de ellas), comenzó a utilizarse el término talento para destacar el intelecto y perspicacia de las personas de cara a desempeñar un cometido, quedando estrechamente vinculado a la aptitud que se posee por encima de otras personas en alguna disciplina.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

Fuentes de consulta: RAE / etimologias.dechile / unaparolaalgiorno / etimo.it
Fuente  de la imagen: afcent.af.mil