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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Entradas etiquetadas como ‘sexo’

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

Se conoce como ‘ninfómana’ a la mujer que tiene una insaciable apetencia sexual, siendo  habitualmente utilizado este término de un modo despectivo y con intención de insultar.

Científicamente la ninfomanía está descrita como una patología médica y que sirve para describir a quienes padecen de un deseo irrefrenable y compulsivo por tener cópula.

El origen del término lo encontramos en la Mitología Griega en la que se conocía como ‘ninfas’ a unas jóvenes y hermosas deidades que habitaban en la naturaleza y que, según explican las fábulas, atraían con sus cantos y belleza a los campesinos que por allí transitaban con la intención de seducirlos. Con este acto, según la mitología, surgía la fertilidad de la naturaleza.

Del término griego ninfa (νύμφα) también derivó el vocablo con el que se conoce en anatomía a los labios menores de la vulva femenina.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

Conocemos como ‘pánico’ al estado de miedo intenso y el cual, en ocasiones, se convierte en colectivo o contagioso.

Para encontrar su origen etimológico debemos acudir a la Mitología Griega en la que nos encontramos con Pan, Dios de la fertilidad y sexualidad masculina, quien estaba dotado de un insaciable apetito sexual y vigorosidad.

Según relatan las fábulas mitológicas, una de las mayores aficiones del Dios Pan era perseguir a las Ninfas de los bosques con el fin de poseerlas sexualmente. También disfrutaba asustando a todo aquel con el que se cruzaba y había perturbado el sueño de su siesta.

De ahí que surgiera el término ‘pánico’ para referirse al momento de terror intenso. Al castellano llegó a través del latín ‘panicus’ y a éste desde el griego ‘panikós’ (Πανικός) compuesto por ‘Pan’ (nombre del mencionado Dios) y el sufijo ‘iκός’ (relativo a).

Cabe destacar que, a partir de la Edad Media, la imagen de Pan se utilizó en los aquelarres y rituales de brujería, representándolo como un macho cabrío y asociándolo a menudo con el propio diablo.

 

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¿De dónde proviene la expresión ‘tocar pelo’?

¿De dónde proviene la expresión ‘tocar pelo’?

A través de Twitter, Pablo Bach @bachneuman me realiza una consulta en la que me comenta que ha escuchado en un programa de deportes radiofónico decir al locutor (en relación al Tour de Francia) que este año ‘no hemos tocado pelo’ y me pregunta si dicha expresión tiene algún origen machista.

Muchas son las personas que creen que la expresión ‘tocar pelo’ proviene del contacto cuerpo a cuerpo entre dos personas en el momento de mantener una relación sexual (tocar el vello púbico) y de hecho ha generado que haya quien la utilice para indicar que ha tenido sexo con alguien (‘he tocado pelo’).

Pero la expresión en su origen no proviene de entornos sexuales sino del mundo de la tauromaquia.

Tocar pelo (tal y como se refería el locutor al que alude Pablo Bach) se utiliza para indicar que un trabajo se ha realizado correctamente o se ha obtenido un éxito.

Ello se debe a que el torero que realiza una buena faena es recompensado con unos trofeos conocidos como ‘las orejas y el rabo’. El tocar pelo hace referencia precisamente al pelo de esos apéndices que le han sido cortados al astado y se los han entregado como premio al matador, de ahí que se utilice la expresión como sinónimo de obtener un éxito.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay
Nota importante:
Tanto este blog,  su autor, como la web en la que se encuentra alojado (20minutos.es) mantienen por convicción propia y como línea editorial el no fomentar ni apoyar la tauromaquia. Ello no exime, al mal llamado ‘arte’, de haber proporcionado un sinfín de interesantes anécdotas y/o curiosidades a lo largo de la historia siendo dignas de su publicación en esta página, sin que esto pueda representar un cambio de actitud hacia la misma.

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

Se conoce como enfermedad venérea a aquellas infecciones que son transmitidas y contagiadas a través del contacto sexual.

El término ‘venérea’ (o su forma masculina ‘venéreo’) en su origen se utilizaba para referirse al placer y deleite del acto sexual y etimológicamente provenía del nombre en latín ‘Venus’, Diosa romana del amor y la fertilidad (el significado de venéreo era ‘lo que Venus emana’). Esto hizo que frecuentemente estuviera referenciada y relacionada con todo lo que tenía que ver con el deseo carnal y el acto sexual.

Posteriormente, tras expandirse el Cristianismo como principal religión en occidente, la Iglesia Católica señaló como pecado las conductas libidinosas,  el acto sexual fuera del propósito de procrear dentro del matrimonio y todas aquellas conductas lascivas e indecorosas relacionadas con el sexo.

A pesar de que las enfermedades de transmisión sexual ya se conocían desde muchísimo tiempo antes, en la Edad Media se empezó a llamarlas ‘venéreas’ debido a que éstas se contraían a través del deleite sexual pero, sobre todo, culpabilizando a las mujeres de ello, ya que éstas (según la Iglesia Católica) eran las responsables de infectar a los hombres por culpa de su lujuria la cual emanaba de la diosa pagana Venus.

Así fue como desde la religión se tergiversó y utilizó un término que había sido originalmente concebido para referirse al deleite del placer carnal del sexo y el amor y lo convirtió en un vocablo relacionado con las enfermedades contraídas a través de los ‘actos impuros’.

 

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¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

La del ‘misionero’ es, posiblemente, una de las posturas más conocidas y utilizadas a la hora de tener relaciones sexuales y que consiste en que la persona que es penetrada se sitúa tumbada boca arriba con las piernas entreabiertas mientras que quien penetra se coloca encima (sobre ésta) cara a cara.

Es común encontrar numerosas publicaciones que explican que el origen de llamar de ese modo a esta postura sexual proviene de los tiempos en los que, aprovechando la colonización de nuevos lugares del planeta, se evangelizaba a la población autóctona y se les indicaba que ese era el modo correcto de colocarse para mantener relaciones sexuales. Como estas explicaciones eran dadas por misioneros los nativos comenzaron a llamar de ese modo a la posición sexual.

Hay quien ubica esto durante la colonización, por parte de los europeos, de América en los siglos XVI y XVII (españoles, portugueses, británicos, franceses y holandeses) pero otros lo sitúan en uno de los viajes que realizó el explorador británico James Cook por las islas del Pacífico Sur (siglo XVIII).

Cabe destacar que dicha postura y modo de mantener relaciones ya era realizada por las antiguas culturas y civilizaciones, existiendo numerosos grabados realizados en la época de la Antigua Roma, Griega, China milenaria e incluso en el Imperio Inca precolombino (por citar unos pocos ejemplos).

Posteriormente desde la Iglesia Católica fue ampliamente recomendada realizar únicamente esta postura (considerándola la más ‘casta’ y efectiva para procrear, evidentemente dentro del matrimonio) y fue el teólogo Tomás de Aquino, en el siglo XIII, uno de los personajes que más se encargó en promulgarla.

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?Pero esta postura nunca fue llamada ni conocida como ‘postura del misionero’ (de hecho no hay ni una sola constancia escrita de que se le llamara de ese modo antes de mediados del siglo XX) y la forma de referirse a ella solía ser la ‘postura angelical o de la serpiente’, tal y como explica el doctor en antropología Robert J. Priest en su artículo ‘Missionary Positions: Christian, Modernist, Postmodernist’, publicado en febrero de 2001.

En realidad la denominación ‘postura del misionero’ aparece por primera vez en el libro ‘Sexual Behavior in the Human Male’ escrito en 1948 por Alfred Kinsey (mundialmente famoso por el ‘Informe Kinsey’ sobre comportamiento sexual de los seres humanos) tratándose de una mala interpretación que hizo a la hora de referirse a una anotación extraída del libro ‘The Sexual Life of Savages in North-Western Melanesia. An Ethnographic Account of Courtship, Marriage, and Family Life Among the Natives of the Trobriand Islands, British New Guinea’ publicado en 1929 por el experto en antropología Bronislaw Malinowski.

¿De dónde proviene llamar ‘misionero’ a la famosa postura sexual?

Única referencia a la postura del misionero que aparece en el libro de Alfred Kinsey

Pero realmente en ningún momento de su obra Malinowski utiliza la expresión ‘postura del misionero’ (missionary position) y fue el error de interpretación cometido por Kinsey (y la posterior popularidad que obtuvo su ‘Informe Kinsey’) lo que hizo que esa postura comenzase a ser denominada de ese modo, sobre todo a partir de finales de la década de 1960 y gran parte de 1970 (consideradas como las de la ‘liberación sexual’) en las que sus libros se vendieron como rosquillas y su trabajo fue ampliamente difundido.

Así pues, la autoría de acuñar el término ‘postura del misionero’ se la debemos a Alfred Kinsey y no a ningún colonizador, evangelizador o explorador de nuevas tierras.

 

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Libros 'Ya está el listo que todo lo sabe' y 'Vuelve el listo que todo lo sabe' de Alfred López

Disfruta de las curiosidades de este blog también en formato papel y no te pierdas los libros “Ya está el listo que todo lo sabe” y “Vuelve el listo que todo lo sabe”, que pueden convertirse en un regalo ideal. Tienes más info en el siguiente enlace: http://bit.ly/librosdealfredlopez

 

 

 

 

 

Fuentes de consulta: National Center for Biotechnology Information (NCBI) / Archive.org / Google Books / sexomandamiento / straightdope / nomada.gt / overthinkingit
Fuente de las imágenes: Wikimedia commons (1) / Wikimedia commons (2)  / Google Books

¿De dónde surge el término ‘sadomasoquismo’?

¿De dónde surge el término ‘sadomasoquismo’?

Se conoce como ‘sadomasoquismo’ a la práctica sexual en la que se alcanza placer a través de causar y recibir dolor y/o humillación. Esta parafilia de comportamiento sexual (a la que el Diccionario de la RAE acuña como ‘perversión’), tiene una antigüedad que se pierde en el tiempo (nuestros ancestros ya disfrutaban dando o recibiendo algún tipo de daño).

Pero el término sadomasoquismo, con el que lo conocemos, en realidad está compuesto de dos vocablos (sado/sadismo y masoquismo) que corresponden a dos famosos escritores: el primero a Donatien Alphonse François, comúnmente conocido como ‘marqués de Sade’, quien introdujo en algunas de sus obras a personajes que encontraban excitación y placer sexual al provocar dolor y humillación en otras personas. El propio marqués de Sade disfrutaba con este tipo de prácticas.

Por otro lado nos encontramos con el escritor de origen austriaco Leopold von Sacher-Masoch, quien en algunas de sus obras introdujo situaciones en las que alguno de sus personajes disfrutaban y alcanzaban el clímax sexual al verse humillado o maltratado por otra persona.

Fue en el año 1890 cuando el psiquiatra alemán Richard von Krafft-Ebing publicó un tratado sobre la psicopatología de la conducta sexual y en él señalaba que el patrón de comportamiento se ciertos individuos que sentían placer sexual a través del dolor y/o humillación (ya fuese dando como recibiendo) se asemejaba a lo descrito tanto por el marqués de Sade (los que infligen dolor) como por Leopold von Sacher-Masoch (los que lo reciben).

Así fue como acuñó ambos comportamientos con la distinción nominal de ambos ‘Sadismo’ por el marqués de Sade y ‘Masoquismo’ derivado de Masoch y de la unión de ambos surgió ‘Sadomasoquismo‘.

Cabe puntualizar que una persona que es sometida al sadismo no tiene porque sentir placer de esa práctica (el que lo siente es quien produce el dolor) ni en el caso del masoquismo ser la persona que lo inflige (pues el placer lo disfruta quien recibe el castigo).

 

Parte de esta curiosidad es una de las que expliqué la pasada madrugada en el programa ‘Contigo dentro’ de la Cadena SER en la fantástica entrevista que me realizó Celia Blanco (@Latanace).
Puedes escuchar mi intervención en el siguiente enlace:

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons (1) / Wikimedia commons (2)

‘Efecto Coolidge’, el fenómeno de comportamiento sexual que tomó su nombre del presidente de los EEUU

‘Efecto Coolidge’, el fenómeno de comportamiento sexual que tomó su nombre del presidente de los EEUU

Calvin Coolidge, trigésimo Presidente de los Estados Unidos (1923-1929), fue conocido por ser un hombre de pocas palabras y de trato difícil con los demás debido a su peculiar y reservada forma de ser. Sin embargo, a la hora de gobernar y legislar tenía mano dura y no dudaba ni un segundo en aplicar leyes impopulares, si estaba convencido que con ellas se solucionaría un problema, a pesar que eso le reportase ganar enemigos y perder votos.

A pesar de esta reservada forma de ser y proceder, al señor Coolidge se le atribuye, junto a su esposa Grace Goodhue, una divertida anécdota (más leyenda que historia) que dos décadas después sirvió para dar nombre a un curioso fenómeno sobre el comportamiento sexual en los mamíferos.

Pero primero vamos con una breve explicación sobre este fenómeno y finalizaremos el post con la curiosa anécdota…

El ‘Efecto Coolidge’, descrito en psicología y biología, hace referencia al comportamiento y respuesta de un mamífero ante sus relaciones sexuales con una o varias parejas y cómo el ‘periodo refractario’  (tiempo de recuperación entre una y otra relación sexual) puede aumentar o disminuir dependiendo de si va a repetir el acto con una nueva pareja o con la misma. Según los expertos, en los humanos esto afecta más a los hombres que a las mujeres.

Por poner un ejemplo… En condiciones normales, un hombre tras realizar el acto sexual necesita de ese periodo de recuperación para volver a ponerse en el asunto. Evidentemente, ese tiempo puede ser mayor o menor dependiendo del individuo, edad y otras circunstancias.

‘Efecto Coolidge’, el fenómeno de comportamiento sexual que tomó su nombre del presidente de los EEUUA través del bautizado como Efecto Coolidge se determinó que el tiempo de recuperación suele ser muchísimo menor cuando es con otra pareja con quien se va a realizar el acto y se retarda el periodo refractario post-eyaculatorio si por el contrario se trata de volverlo a hacer con la misma pareja.

Este fenómeno se debe a que ante una nueva pareja/relación sexual los niveles de dopamina se incrementan, como si de un nuevo reto/premio se tratase, lo que nos condiciona a estar activos mucho más rápido y con más ganas de satisfacer a esa nueva pareja sexual. Por el contrario, nuestro sistema límbico no recibe ese subidón de estímulos emocionales tan rápidamente cuando es con la misma pareja con la que queremos repetir el encuentro sexual, alargándose el mencionado periodo refractario que necesitamos para ponernos de nuevo en marcha.

Se ha determinado que en el caso de las mujeres el Efecto Coolidge es irregular y no todas se comportan del mismo modo ante situaciones en las que debe tener un encuentro sexual múltiple con una misma pareja o diferentes, sin embargo este patrón no suele fallar cuando se trata de un hombre el que tiene que tener ración extra de sexo.

Volviendo a Calvin Coolidge, con quien encabezaba el post  y sobre el porqué a ese fenómeno se le bautizó con su apellido, cabe destacar que todo se debe a una anécdota explicada (a modo de chascarrillo) por Frank A. Beach, famoso etólogo co-autor del estudio ‘Patrones de comportamiento sexual’, durante una conferencia ofrecida en 1955…

Resulta que el matrimonio Coolidge realizó una visita oficial a una granja experimental de gallinas y les mostraban por separado las diferentes áreas de aquellas instalaciones. En una de esas salas se encontraban varios gallos manteniendo relaciones sexuales sin parar, algo que llamó la atención de la señora Coolidge quien preguntó al encargado de la visita por la frecuencia de los apareamientos entre los gallos y las gallinas, siendo contestada que eran de una docena de veces al día aproximadamente. Sorprendida por la respuesta, la Primera Dama dijo:

«Cuénteselo al presidente cuando pase por aquí»

Cuando llegó el turno de Calvin Coolidge de pasar por aquella sala y tras explicarle la frecuencia con la que los gallos se apareaban, el presidente preguntó si esa docena de veces lo hacían con la misma gallina todo el rato y la respuesta de la persona que le estaba atendiendo fue que evidentemente no, que lo hacía con diferentes gallinas, a lo que Coolidge dijo categóricamente:

«Pues entonces cuénteselo a la señora Coolidge»

Evidentemente no hay constancia alguna de la veracidad de esta anécdota que más bien puede tratarse de un chiste que surgió a raíz del carácter reservado, áspero y taciturno del presidente y sobre todo a su profunda religiosidad.

 

 

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Fuente de las imágenes: Wikimedia commons 1 /  Wikimedia Commons 2
Parte de este post forma parte de una colaboración que escribí para Naukas, el 8 de septiembre de 2014, con el título ‘El presidente estadounidense que dio nombre a un curioso fenómeno de comportamiento sexual’

Las 10 “cosas malas” que son “buenas” para la salud

De todos es conocido que existen una serie de cosas las cuales, según el uso que hagamos de ellas pueden ser perjudiciales para nuestra salud, pero que utilizándolas de un modo correcto y moderado nos pueden aportar grandes beneficios.

Live Science publicó una lista con las 10 “cosas malas” que son “buenas” para nuestra salud; siempre y cuando se usen con moderación:
Evidentemente el término “cosas malas” no es porque lo sean, sino porque en muchos ámbitos de la sociedad, tanto moral, médica o religiosa están considerados así.


CERVEZA
La ingesta moderada de cerveza puede mejorar la función cardiovascular.


IRA
Los estudios demuestran que un ataque de ira en alguna ocasión es bueno para la salud.
Permanecer enojado durante largos periodos de tiempo sin hacer saltar la ira puede tener consecuencias negativas para nuestra salud, llegando a sufrir alteraciones en la presión arterial, trastornos del sueño y daño pulmonar. Eso sí, los ataques de ira deben ser sólo de tanto en tanto y sin abusar de ellos.

CAFÉ
El café es una fuente importante de antioxidantes en nuestra dieta y puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes. Se cree que hay algo en los granos del café que contriibuye a retardar la aparición de la cirrosis y la pancreatitis.


LSD
Sin querer fomentar el uso o consumo de estupefacientes, Live Science, se hace eco de un estudio con 36 voluntarios en el que se ha demostrado que pequeñas dosis de LSD han ayudado a eludir algunas etapas de alcoholismo y evitar recaídas.

SOL
La prolongada exposición al sol puede provocar severas enfermedades en la piel y ser causante de cáncer, pero bien demostrado está que la luz solar ayuda en los procesos de desánimo e incluso en aquellos lugares donde se prolonga las jornadas laborales hasta bien entrada la tarde. Si las oficinas o comercios están bien acondicionados para que entre la luz del sol, éste ayuda a los trabajadores a evitar la somnolencia y el bajo rendimiento.

GUSANOS
Son asquerosos y espeluznantes, pero pueden salvar vidas. Desde el año 2003 la FDA dio el visto bueno para su uso medicinal. Unas larvas son colocadas sobre las heridas y los gusanos imitan su modo de vivir salvaje “comiéndose” las bacteria y el tejido muerto, estimulando la cicatrización y ayudando a prevenir infecciones.

MARIHUANA
De forma terapéutica y bajo control facultativo, la marihuana está recomendada para mejorar los síntomas de la quimioterapia en el tratamiento de ciertos cánceres e incluso para evitar la forma definitiva de la pérdida de memoria como la enfermedad de Alzheimer (según estudios realizados hasta el momento sólo con ratones).

VINO TINTO
Un ingrediente esencial en las mejores dietas del mundo, entre ellas una de las más saludables que es la dieta mediterránea. Formidable vasodilatador, el vino tinto ha sido desde hace mucho tiempo un potente preventivo contra el cáncer. Algunos estudios indican que es debido a un antioxidante encontrado específicamente en la piel de las uvas del vino tinto, llamado resveratrol.

CHOCOLATE
Estudio tras estudio todos favorecen y hablan de los cuantiosos beneficios del chocolate. Éste está repleto de antioxidantes que previenen ciertos tipos de cáncer y ayudan a evitar la obstrucción de las arterias. Estas potentes sustancias químicas pueden incluso aumentar el flujo de sangre al cerebro y alejar la demencia. Eso sí, el chocolate que hemos de tomar debe tener un alto contenido de cacao, ya que el chocolate repleto de azucares no ayuda para nada a la salud.


SEXO
Procreación aparte, todos podemos disfrutar de la noticia de que tener relaciones sexuales es una manera fácil de reducir la tensión, el colesterol y mejorar la circulación en todo el cuerpo. Una excusa más para practicarlo más frecuentemente.