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El curioso detalle de algunos militares estadounidenses que portan en sus gorras el toro de Osborne sobre la bandera de España

El curioso detalle de algunos militares estadounidenses que portan en sus gorras el toro de Osborne sobre la bandera de España

En los últimos meses se ha compartido por las redes sociales una serie de fotografías en las que se podía apreciar a diferentes militares estadounidenses que portaban en el lateral derecho de sus gorras una bandera española sobre la que estaba la silueta del famoso ‘toro de Osborne‘.

El curioso detalle de algunos militares estadounidenses que portan en sus gorras el toro de Osborne sobre la bandera de España Estos militares forman parte de la tripulación del destructor USS Carney DDG-64 que, desde septiembre de 2015, está destinado en la base Naval de Rota (Cádiz) como parte del escudo antimisiles que ha desplegado la OTAN en la zona sur de Europa.

Aunque dicho distintivo no es portado por todos los militares del USS Carney, sí que lo llevan un gran número de éstos como muestra de respeto y aprecio de la tripulación del barco hacia sus anfitriones españoles (tal y como declararon los portavoces del destructor).

El curioso detalle de algunos militares estadounidenses que portan en sus gorras el toro de Osborne sobre la bandera de España Cabe destacar que las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos se instalaron en la base Naval de Rota a partir de 1953, año en el que se firmó el conocido como ‘Pacto de Madrid’, por el cual el gobierno del dictador Franco cedía territorio español para que los estadounidenses dispusieran de cuatro bases militares a cambio de ayuda económica (y militar). El propio logotipo de la base Naval de Rota es también un toro (aunque no el de Osborne) sobre una silueta de la Península Iberica.

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: USS Carney (Flickr)  / @SpainNATO / Wikimedia commons
Fuentes de consulta: hispaniccouncil / elespanol / outono /

La curiosa y tradicional festividad que pasea penes gigantes por las calles de Japón

Varios han sido los ejemplos que te he explicado en este blog sobre la afición que siente el pueblo japonés hacia todo lo relacionado con el sexo, siendo uno de los más populares el dedicado al pene que se realiza prácticamente en todos los rincones del país a lo largo de diferentes días del año.

La curiosa y tradicional festividad que pasea penes gigantes por las calles de Japón

Muchos y muy diversos son los festivales que se llevan a cabo en el que se rinde culto fálico a través de procesiones en las que varios hombres pasean por las calles un pene de madera de grandes dimensiones (los más comunes miden dos metros y medio de largo por unos sesenta centímetros de diámetro, con un peso que oscila entre 250 y 300 kilos).

Una de esas muchas festividades es la que tiene lugar a punto de llegar la primavera y cuya intención es proporcionar prosperidad y fertilidad (tanto a las personas como a la naturaleza). La sesentena de penitentes que cargan el gran pene, conocidos como ‘Yaku-Otoko’ (厄男), tienen todos ellos, curiosamente, 42 años de edad.

Y es que, en la cultura japonesa, es precisamente esa edad en la que se determina que comienza la decadencia de los hombres y por tanto es declarado como el año del infortunio.

Los Yaku-Otoko, que literalmente significa ‘hombre en el año del infortunio’, realizan una serie de actos para purificarse y, a partir de ese nefasto año 42 de vida, poder tener una próspera y vigorosa vida futura.

Tres son las edades del infortunio para los hombres nipones: los 25, 42 y 61 siendo conocidos esos tres momentos críticos de la edad de un varón como Yaku-doshi (o Yakudoshi 厄年) y de las tres los 42 años están considerados como la peor etapa del hombre, que además representa la central.

De todas las celebraciones que se realizan por este motivo, la que tiene lugar en Komaki (población al norte de Nagoya) conocida como ‘Hōnen Matsuri’, es la más popular y concurrida, celebrándose cada 15 de marzo desde hace, aproximadamente, 1.500 años.

 

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons
Fuente de consulta: flapyinjapan / David Esteban / komaki / farstrider / japan-experience

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Décimo tercera entrega de la serie de post dedicados a traer a este blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que, posiblemente, conocías pero con otro nombre distinto.

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Orto: Posiblemente, si eres de procedencia sudamericana (más concretamente de Argentina) te haya venido a la mente la palabra ‘ano’; pero no, el ‘orto’ al que me refiero en esta entrada nada tiene que ver con la anatomía sino con la astronomía, ya que hace referencia a la salida o aparición del Sol u otro astro por el horizonte.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Hoploteca: Se refiere al museo donde se guarda o exhiben armas antiguas.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Búcaro: Es la jarra o vasija hecha de arcilla en la que antiguamente se servía o bebía el agua. Su etimología proviene precisamente de la arcilla rojiza utilizada para realizarlas.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Contrahuella: Es el plano vertical que vemos en cada uno de los peldaños de una escalera.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Trinquis: Forma coloquial de llamar al acto de dar un trago de vino o licor.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Confuerzo: Hace referencia a los banquetes fúnebres. Seguro que en más de una ocasión habéis visto en alguna película o serie (sobre todo estadounidense) que tras un entierro los dolientes se reúnen en una casa donde se sirve de comer y beber (e incluso cada asistente lleva alguna cosa). Esta costumbre ya era realizada en la antigüedad, tanto en las culturas egipcia, griega como romana e incluso podemos encontrar referencias a ello en la Península Ibérica en los siglos XVI y XVII.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Pluscafé: Es la copa de licor que suele tomarse en la sobremesa, tras el café.

 

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Andel: Huella o surco que deja el paso de la rueda de un carro (u otro vehículo) por un terreno (campo).

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Gavilancillo: Es la punta curvada o pico que tiene la hoja de la alcachofa

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Mitón: Guante hecho de punto que deja los dedos al descubierto.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Dextrógiro: Que gira o da vueltas en el mismo sentido que las agujas del reloj.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

 

Levógiro: Al revés que el término anterior. Que gira o da vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj.

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: pexels / Wikimedia commons / jasmineway (Flickr) / afrc.af.mil / pexels / denverjeffrey (Flickr)daquellamanera (Flickr) / needpix / pixabay / Wikimedia commons / pexels / needpix

¿De dónde surge que en México llamen ‘gachupines’ a los españoles?

Recibo un correo email de Aurora Muñoz en la que me comenta que viendo una serie de televisión le llamó la atención que uno de los protagonistas, de origen mexicano, utilizara el término ‘gachupines’ para referirse despectivamente a los españoles, y me pregunta sobre el origen del vocablo y motivo por el que se utiliza.

¿De dónde surge que en México llamen ‘gachupines’ a los españoles?

Hoy en día podemos encontrar que son muchos los mexicanos que se refieren a algún español como ‘gachupín’, pero en la mayoría de ocasiones ya no se hace con un tono despectivo, sino como un mote que ha quedado en el lenguaje coloquial para hacer referencia a cualquier persona nacida en España.

Pero no era así hasta finales del siglo XIX (e incluso durante las dos primeras décadas del XX) en el que llamar gachupín a un español denotaba cierta animadversión y resentimiento hacia los oriundos de España que se habían establecido en México.

Según consta, las primeras referencias escritas sobre este término datan del siglo XVI, en plena época de la expansión colonialista del Imperio español en el Nuevo Mundo y parece ser que surgió entre los autóctonos y los criollos (descendientes de españoles que habían nacido en el continente americano) quienes empezaron a usarlo para referirse despectivamente y cierto rencor a los conquistadores y colonos de origen español que hasta allí llegaban.

En el siglo XIX volvió a usarse masivamente el término durante los años que duró la guerra por conseguir la independencia de México y dejar de pertenecer al virreinato español. Después de ahí, el vocablo permaneció en el lenguaje popular pero su uso por parte del pueblo mexicano ya no es totalmente despectivo como antiguamente (aunque sí continua habiendo quien lo utiliza con esa intención).

Donde se crean más discrepancias es sobre el origen etimológico del término ‘gachupín’ y, dependiendo de la fuente, los expertos están divididos en dos posibles orígenes.

Por una parte se explica que proviene del apellido ‘Cachopín’ el cual era originario de la región cántabra de Laredo y cuyos miembros de la familia, compuesta por nobles y militares, presumían orgullosos de su linaje y pura sangre española. Eran conocidos como los ‘Cachopines de Laredo’ y tal referencia aparece en numerosos escritos y libros del siglo XV en adelante (incluso se hace una mención a estos en el capítulo XIII de la primera parte de ‘El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha’). Ya en tierra mexicana el apellido Cachopín parece ser que derivó en cachupín para finalmente quedar en gachupín.

Por otra parte  hay quienes señalan que ‘gachupín’ proviene del náhuatl (idioma autóctono y original de México) del término ‘catzopini’ y cuya traducción literal vendría a ser ‘hombre con espuelas’ (en referencia a la pieza que llevaban en los talones los jinetes que fueron a conquistar México). Cabe destacar que está etimología tan solo está respaldada por una minoría de expertos en el tema (sobre todo por etimólogos de origen mexicano).

 

 

 

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Fuentes de consulta: capsuladelengua / Celtiberia / etimologias.dechile / elhorizonte / grijalvo
Fuente de la imagen: publicdomainpictures

Destripando bulos: La absurda leyenda urbana sobre los ‘desvirgadores profesionales’ de la isla de Guam

Corretea por la red una serie de listas que recogen hechos sorprendentes del planeta, siendo una de las anotaciones que incluyen la sorprendente historia de que en la ‘isla de Guam’ (situada en el Océano Pacífico Occidental, en un archipiélago próximo a Filipinas) existe una antiquísima ley por la cual las mujeres no pueden casarse siendo vírgenes y, por tanto, antes de contraer matrimonio deben haber sido desfloradas por un hombre que no vaya a ser su futuro marido. Para ello (según indican esas publicaciones) se constituyó el oficio de ‘desvirgador oficial’: hombres que viajan por toda la isla ofreciendo sus servicios a las muchachas que están a punto de celebrar su boda.

Destripando bulos: La absurda leyenda urbana sobre los ‘desvirgadores profesionales’ de la isla de Guam

Pero como podréis imaginar esto no deja de ser una absurda leyenda urbana debido a que no existe (ni ha existido) una ley en Guam prohibiendo contraer matrimonio a las jóvenes vírgenes si estas no habían sido previamente ‘desfloradas’.

La isla de Guam pertenece desde 1898 a los Estados Unidos (considerada como ‘Territorio no incorporado’), hasta ese año, y desde el siglo XVI, había sido una de las muchas colonias del Imperio Español en el Pacifico, bajo el nombre de ‘isla de Guaján’.

Ni en la legislación española de la época, vigente durante cuatro siglos, ni en la estadounidense (aplicada a la isla desde finales del siglo XIX) hay mención alguna al tema del inconveniente de la virginidad de las mujeres para contraer matrimonio. Tampoco existe referencia alguna anterior a 1562, año en el que la isla fue colonizada e incorporada a la Corona Española.

Desde 1950, la Isla de Guam disfruta de legislación propia al ser considerada como Territorio no incorporado de EE.UU. y en ninguna de sus leyes hay mención ni aparece alusión alguna al tema del desvirgador oficial ni al inconveniente de contraer matrimonio siendo todavía virgen. En el siguiente enlace podéis leer el documento (en pdf) con las leyes que rigen en Guam respecto a las uniones matrimoniales: http://www.guamcourts.org/CompilerofLaws/GCA/19gca/19gc003.PDF También cabe destacar que formulé una consulta a la Secretaría de la Corte Suprema de Guam recibiendo como respuesta que se trataba de un bulo (fake).

 

 

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Fuente de las imágenes: desmotivaciones / adadabsurdum / imgur / cuantocabron

¿De dónde surge llamar ‘charol’ a cierto tipo de papel y a los zapatos muy lustrosos?

Reconozco que el término ‘charol’ trae a mi memoria docenas de recuerdos de mi infancia y rápidamente lo asocio con los trabajos de manualidades que realizábamos en la escuela y también en los días de fiesta familiar o de evento especial en los que mi madre nos calzaba con unos zapatos tan relucientes que incluso podíamos vernos reflejados en ellos.

¿De dónde surge llamar ‘charol’ a cierto tipo de papel y a los zapatos muy lustrosos?

Recuerdos de infancia aparte, resulta curioso cómo surge llamar de ese modo (charol) al mencionado papel y cierto tipo de calzado.

El término charol llegó al castellano desde el portugués ‘charão’, que era la forma en la que nuestros vecinos lusos habían adaptado a su idioma el modo que los chinos (en la época en la que Macao fue su colonia)  llamaban al barniz (chat liao) utilizado para la lacar y dar lustre a ciertos materiales, como metales, pieles o piedras.

Se trataba de un barniz especial que tenía la característica de no cuartearse, por lo que era ideal para ser aplicado sobre piezas como los zapatos de cuero, los cuales les daba un aspecto brillante e impecable.

También se usaba para barnizar algunos objetos de plata (como por ejemplo las bandejas) siendo llamadas estas en muchos lugares como ‘charolas’ (sobre todo de Hispanoamérica), de ahí que sea común escuchar la expresión ‘pasar la charola’ como clara alusión al acto de ir pasando una bandeja en la que depositar los donativos (especialmente en las iglesias).

Cabe destacar que la técnica de barnizado realizado en oriente con el ‘chat liao’ (literalmente ‘material que barniza’) fue mejorado en occidente a partir del siglo XVIII y posteriormente, alrededor de 1818, el inventor estadounidense Seth Boyden creó un barniz que dio paso hacia la confección y comercialización de los lustrosos ‘zapatos de charol’ y a la creación del mencionado ‘papel de charol’ (lacado y de vistosos y brillantes colores por una cara y blanco mate por la otra).

 

 

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Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / mimundodepapel-chema.blogspot.com
Fuentes de consulta:  etimologias.dechile / RAE (1) / RAE (2) / fondodeculturaeconomica

Destripando mitos: La ‘Casa Blanca’ no recibe ese nombre por haber sido pintada de ese color tras el incendio de 1814

Numerosas son las publicaciones que corretean por la red e incluso que se pueden encontrar en algunos libros (tanto de Historia como de educación) en los que se indica que el edificio del 1600 de la Avenida Pensilvania de Washington D.C., en el que trabaja y reside el Presidente de los Estados Unidos, recibe el nombre de ‘Casa Blanca’ debido a que tuvo que ser pintado de ese color tras el incendio que se produjo en agosto de 1814, por parte del soldados del ejército inglés, durante la guerra anglo-estadounidense (desde junio de 1812 a febrero de 1815).

Destripando mitos: La ‘Casa Blanca’ no recibe ese nombre por haber sido pintada de ese color tras el incendio de 1814

A causa del efecto devastador de las llamas, el edificio sufrió numerosos desperfectos y tuvo que ser rehabilitado y vuelto a pintar (de blanco). Pero ese color ya era el que tenía previamente, tal y como fue construido (las obras duraron entre 1790 y 1800) siendo encalado toda su fachada (por aquel entonces no se utilizaba pintura para el exterior de la edificaciones).

Consta en un documento datado el 18 de marzo de  1812 (dos años de que se produjese el mencionado incendio) una mención al edificio presidencial como ‘White House’ (Casa Blanca) por parte del congresista Abijah Bigelow, quien envió n dicha fecha una carta a un colega suyo explicándole novedades sobre su estancia en Washington, así como noticias de la vida política en la capital (faltaban tres meses para el inicio de la guerra anglo-estadounidense).

Varias son las iniciativas para que, en un gran número de libros de Historia e incluso entre los guías turísticos que trabajan en Washington, se corrija el error de atribuir a la quema y posterior rehabilitación del edificio el hecho de llamarse ‘Casa Blanca’, cuando en realidad se le empezó a denominar de ese modo desde un inicio, cuando finalizaron las obras de construcción en 1800.

Cabe destacar que fue en octubre de 1901 cuando el vigesimosexto presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, nombró oficialmente al edificio presidencial como ‘White House’. A este mandatario también se le debe la ampliación y construcción de la famosa ‘ala oeste’ en el que se encuentra el ‘despacho oval’, en el que, desde entonces, han trabajado y reunido todos los presidentes estadounidenses.

 

Te puede interesar leer el post: Andrew Jackson, el Presidente de los Estados Unidos que destrozó dos veces la Casa Blanca

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Si en Japón gusta tanto el sexo ¿por qué pixelan los genitales en las películas pornográficas?

Se calcula que la industria del porno japonés produce anualmente más de 30.000 películas de alto contenido sexual, en las que se toca todo tipo de parafilias y fetichismos, no dejando ni un solo tema sin explotar. Pero, curiosamente, todas aquellas producciones que se realizan y comercializan desde Japón llevan una característica marca: los genitales aparecen pixelados (tanto de mujeres como de hombres).

Si en Japón gusta tanto el sexo ¿por qué pixelan los genitales en las películas pornográficas

Esto es algo que llama poderosamente la atención y más proviniendo de uno de los países en el que más pornografía se consume. (Te puede interesar leer el post: La curiosa y ancestral afición de Japón hacia la pornografía)

Hasta bien entrado el siglo XIX las ilustraciones pornográficas (llamadas Shunga) fueron ampliamente divulgadas. Eran dibujos de prácticas sexuales sin ningún tipo de censura. Pero todo cambió a partir de 1868 cuando se produjo la restauración de la Era Meiji, la cual destacó por un conservadurismo social, político y religioso de la sociedad japonesa, a la vez que el país intentaba su occidentalización.

Un halo de puritanismo gubernamental provocó que, a pesar de estar tan arraigada la sexualidad en la sociedad japonesa, disminuyera drásticamente las publicaciones y quedase todo lo relacionado con el sexo en un entorno más privado.

Todo lo que tenía que ver con la visión de los genitales se consideraba impúdico e incluso se prohibía exhibir alguna imagen en la que se pudiera ver el vello púbico. Ello era recogido en el polémico artículo 175 del código penal japonés por el cual marcaba aquello que era considerado como obsceno.

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, Japón sufrió una serie de transformaciones hacia la modernización del país, pero aquellas siete últimas décadas de represión habían hecho mella en la sociedad nipona y por muy dados a la pornografía de los ciudadanos, estos han seguido teniendo en vigor el mencionado artículo 175 y, por tanto, viendo como algo impúdico la exhibición de genitales y vello púbico, de ahí que a pesar de seguir consumiendo gran cantidad de material pornográfico siguen censurándolo (hace unas décadas con un punto negro y ahora a través de pixeles).

Eso sí, hay una industria pirata y paralela que produce en Japón material pornográfico para ser comercializado en occidente y que no utiliza el pixelado genital. También cabe destacar que hoy en día existen una serie de programas y aplicaciones móviles que hacen desaparecer el pixel de una imagen censurada.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

La curiosa y ancestral afición de Japón hacia la pornografía

El País del Sol Naciente es sin ninguna duda donde más material pornográfico se consume (y genera) de todo el planeta y el lugar en el que más fetichistas sexuales se pueden encontrar por metro cuadrado.

La curiosa y ancestral afición de Japón hacia la pornografía

De prácticamente todo se hace alguna variante pornográfica en Japón, existiendo un mercado que genera miles de millones de yenes anualmente.

Pero así como la llegada de internet benefició el negocio sexual japonés, cabe destacar que la afición de los nipones por el sexo viene de muy lejos e innumerables son las ilustraciones y relieves que hoy en día perduran que provienen de hace más de quince siglos en los que se muestran ancestrales costumbres sexuales.

Dibujos, conocidos como ‘Shunga’, mostrando todo tipo de prácticas y representaciones sexuales entre señores feudales y alguna ‘Oiran’ (como se conoce a las prostitutas de cierto rango en Japón) fueron muy populares en el país durante el Periodo Edo (entre los siglos XVII y XIX).

Cabe destacar que, comúnmente, en occidente suele utilizarse el término ‘Geisha’ de forma errónea para referirse a cierto tipo de prostituta japonesa, pero en realidad se trata de mujeres jóvenes que se dedican únicamente al entretenimiento (cantando, bailando, recitando…) y que nada tienen que ver con el comercio sexual.

 

 

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La curiosa y lógica razón por la que las bandejas de sushi llevan unas tiras de plástico verde que imitan el césped

Si eres de los que te gusta comprar sushi para llevar, te habrás fijado que entre las diferentes piezas de nigiri, maki, california roll o sashimi (además del wasabi y gari), hay unas llamativas tiras de color verde (normalmente de plástico) que están recortadas en forma de césped.

La curiosa y lógica razón por la que las bandejas de sushi llevan unas tiras de plástico verde que imitan la hierva

Esas tiras se llaman ‘baran’ (también ‘haran’) y el propósito por el que se colocan ahí es para evitar que el aroma de los diferentes componentes/piezas se mezcle y así el consumidor poder disfrutar del sabor.

Originalmente esas tiras de baran no estaban hechas de plástico (como es habitual encontrarlas actualmente) sino que se utilizaban hojas de plantas, sobre todo de bambú.

Pero no solo el conservar intactos los aromas y sabores sin mezclarse era su función, también la de preservar el producto, debido a que dichas hojas tenían propiedades antimicrobianas que evitaban la aparición de bacterias y ayudaba a retrasar la fecha de caducidad del sushi.

Cabe destacar que la mayoría de tiras de baran realizadas con plástico que ponen en los restaurantes son antibacterianas.

El hecho de que tengan esa peculiar forma de hierba es debido al ‘sasagiri’, una antiquísima técnica de decorar las hojas de bambú, dándole diferentes formas para ornamentar y decorar los platos de la cocina japonesa. El corte en forma de césped era el más fácil y común.

Fue a partir de la década de 1960 cuando empezó a utilizarse los baran de plástico, coincidiendo con la popularización de la gastronomía asiática en occidente, debido a que no era posible encontrar hojas de bambú fácilmente en cualquier sitio y de esa forma se abarataban costes.

 

 

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Fuente de consulta: nytimes / mentalfloss / sushischool / saveur / hoarderrehab
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