Entradas etiquetadas como ‘piedra’

El origen del término ‘rechinar’

Se conoce como ‘rechinar’ a la acción o sonido causado por el roce entre dos piezas (por ejemplo los dientes) y que produce un chirrido comúnmente desagradable.

El origen del término ‘rechinar’

Su etimología proviene de unir el prefijo ‘re’ (que en este caso se utiliza para denotar la reproducción o imitación del objeto designado o de alguna de sus propiedades) y el vocablo ‘china’ (en referencia a una piedra pequeña), siendo el significado literal de rechinar: ‘sonar como las chinas’, en clara alusión al sonido que se produce al rozarse entre sí las piedrecillas cuando son pisadas.

 

 

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Fuente de la imagen: needpix

El curioso caso de la pingüino hembra que ofrece sexo a cambio de piedras

Las islas subantárticas están pobladas por una extensa colonia de pingüinos papua (conocidos también por el simpático nombre de ‘pingüino juanito’ en honor a Johann Reinhold Forster, el primer científico que los describió en 1781) cuya conducta en el momento de aparearse no deja de ser curiosa y sorprendente: se gana los favores sexuales de la pingüino hembra aquel palmípedo que le entregue un guijarro (piedra redondeada) necesaria para construir el nido en el que posteriormente se depositaran los dos huevos concebidos y que serán incubados al mismo tiempo por los dos miembros de la pareja.

El curioso caso de la pingüino hembra que ofrece sexo a cambio de piedras

Esto propicia que, cercano a la época de celo, los pingüinos juanito machos empiecen a recolectar piedras, vigilándolas con recelo e incluso atacando violentamente a otros de su especie que tratasen de robarles alguno de aquellos guijarros.

Es curioso ver cómo alguno de estos ejemplares de pingüinos andan a la búsqueda de las piedras más grandes que puedan encontrar, cargando algunas cuyas dimensiones son de 20 por 25 centímetros, teniendo en cuenta que la tienen que portar con el pico y que la estatura de estos animales es aproximadamente de unos 80 centímetros.

 

 

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¿Qué significa la expresión ‘dar sopas con honda’?

¿Qué significa la expresión ‘dar sopas con honda’?

Semanas atrás, Rubén (@ruben_rubn) a través de twitter me consultó sobre el significado de la expresión ‘dar sopas con honda’.

Esta locución, prácticamente en desuso y desconocida hoy en día para muchísimas personas, se utilizaba –desde su origen, hace ya varios siglos- para indicar la destreza, conocimiento y clara superioridad de una persona sobre otra en relación a alguna cosa o tema de importancia.

Pero curiosamente podemos encontrarnos que a esta expresión, según quién la explique, le pude dar diferente significado e incluso escribirla diferente (onda en lugar de honda). Y es que hay quien cree que el vocablo se refiere a una ondulación (como el de una ola de mar) y no a la tira de cuero u otro material semejante, con dos correas, que servía desde  la antigüedad para lanzar piedras de manera violenta (posteriormente evolucionó en el conocido tirachinas). Una de las ‘hondas’ más conocidas es a la que se hace referencia en la Biblia sobre el pasaje en el que David venció a Goliat (que medía cerca de tres metros) lanzándole una piedra con una honda.

Esa precisión a la hora de lanzarla y dar en el objetivo es muy posiblemente el origen de la expresión.

Pero posiblemente os estéis preguntando porque el dicho se refiere a las piedras como ‘sopas’… y es que realmente, esa sopas no tienen nada que ver con el plato de comida a base de caldo sino a las piedras de canto rodado (guijarros) que se encuentran en los ríos y arroyos.

De hecho en el capítulo  XI de la segunda parte de la novela ‘El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha’ de Miguel de Cervantes, ya aparece la referencia (en voz de Sancho Panza) en la que se refiere a las piedras como ‘sopas de arroyo’.

Por lo tanto, ‘dar sopas con honda’ se refiere a la pericia que tiene alguien a la hora de lanzar/arrojar una piedra (guijarro/canto rodado) con un tirachinas y acertar de pleno, de ahí que se utilizara la expresión para referirse a la destreza y superioridad en un asunto.

¿Qué significa la expresión ‘dar sopas con honda’?Cabe destacar, tal y como indico al inicio del post, que hay quien escribe la ‘onda’ de la expresión sin hache, ya que le da un sentido diferente (y erróneo) a la locución, creyendo que la misma se refiere al hecho de lanzar una piedra a un estanque o rio y que ésta vaya haciendo un efecto de ondas sobre el agua.

 

 

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Fuentes de consulta: wikisource / libertaddigital / RAE (1) / RAE (2) / cvc.cervantes.es / futbolconbotonesyreboteabanda / ccm-cidehamete
Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / pixabay

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [8]

Octava entrega de la serie de post dedicados a traer al blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Asueto: Jornada de fiesta que se toma una persona en sus obligaciones laborales o estudios, en un día que no es festivo, normalmente utilizado para arreglar ‘asuntos propios’ como ir al banco, hacer recados o simplemente descansar. Entre los funcionarios españoles se conoce este día también como ‘moscoso’ en referencia al exministro Javier Moscoso.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Cuesco: Nombre que recibe los huesos de la fruta; como el de la ciruela, cereza, nectarina. También se llama de este modo a la ventosidad (pedo) ruidosa, debido a que esa flatulencia recuerda al sonido de uno o varios huesos caer al suelo.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Saltatriz: Término que proviene del latín y que se usaba en la Antigua Roma para referirse a la mujer que tenía como oficio saltar y bailar, con el fin de entretener al público.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Chozno: Cuando alguien nombra a un chozno se está refiriendo a un nieto en cuarta generación o, para decirlo de otro modo, es el hijo del tataranieto de una persona.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Cabrillas: Las cabrillas son aquellas manchas coloradas que aparecen en las piernas cuando se está mucho tiempo al lado del fuego de una chimenea, hoguera…

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Intonso: Se usa el término intonso para referirse a una persona inculta o que nunca ha leído. Dicho término proviene de llamar así a dos páginas de un libro que siguen unidas y cuyo pliego no ha sido cortado.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Efélide: Modo en el que también se le llama a las ‘pecas’ (manchitas que salen en la piel)

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Siguemepollo: Se trata de una cinta de adorno que colgaba en la parte trasera del vestido de una mujer. Solía usarse en los vestidos elegantes usados en fiestas y actos sociales en los que siempre había algún joven muchacho (llamados antiguamente pollos) que iba detrás de alguna dama con el fin de cortejarla. Había todo un código de lenguaje no verbal en la forma de llevar dicha cinta, que indicaba las intenciones de la muchacha respecto al ‘pollo’

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Vidajenear: Fisgonear, cotillear, chafardear sobre la vida ajena de otras personas.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Diastema: Se trata del espacio que queda entre dos dientes (por ejemplo entre los incisivos central superior)

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Escrúpulo: Medida de peso utilizada antiguamente por los boticarios (farmacéuticos) que correspondía al equivalente a 1,55517384 gramos. Dicha medida se calculaba mediante 24 granos de piedra debido a que el término ‘escrúpulo’ proviene del latín y quiere decir ‘piedrecilla’.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban
Maridillo: Se conocía como ‘maridillo’ a un pequeño brasero que se utilizaba antiguamente y que servía para calentar los pies, muy usado por amas de casa mientras realizaban tareas sentadas. Existía el dicho (hoy en día totalmente desfasado y machista) que indicaba que estos pequeños braseros mantenían calientes los pies de la mujer durante el día al igual que lo hacía el marido en la cama durante la noche.

 

 

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