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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosos Personajes’

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

Se conoce como ‘ninfómana’ a la mujer que tiene una insaciable apetencia sexual, siendo  habitualmente utilizado este término de un modo despectivo y con intención de insultar.

Científicamente la ninfomanía está descrita como una patología médica y que sirve para describir a quienes padecen de un deseo irrefrenable y compulsivo por tener cópula.

El origen del término lo encontramos en la Mitología Griega en la que se conocía como ‘ninfas’ a unas jóvenes y hermosas deidades que habitaban en la naturaleza y que, según explican las fábulas, atraían con sus cantos y belleza a los campesinos que por allí transitaban con la intención de seducirlos. Con este acto, según la mitología, surgía la fertilidad de la naturaleza.

Del término griego ninfa (νύμφα) también derivó el vocablo con el que se conoce en anatomía a los labios menores de la vulva femenina.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Quién fue el ‘papa efímero’?

¿Quién fue el ‘papa efímero’?

Tras el fallecimiento del papa Zacarías, los sacerdotes y diáconos de Roma (que eran los que elegían al sucesor, antes de instaurarse la fórmula del ‘cónclave’) designaron un nuevo pontífice que escogió el nombre de Esteban II. Pero resulta que el hombre no andaba muy bien de salud y tres días después (el 15 de marzo del año 752) falleció repentinamente a causa de un accidente cerebrovascular (apoplejía). Así que pasó a ser conocido como el ‘papa efímero’, convirtiéndose en el papado más corto de la Historia.

Doce siglos después, durante el papado de Juan XXIII éste decidió eliminar de la lista de pontífices a Esteban II bajo el pretexto de que no había sido consagrado en el cargo en el momento de fallecer y por lo tanto no se le podía considerar como papa.

 

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El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

Conocemos como ‘pánico’ al estado de miedo intenso y el cual, en ocasiones, se convierte en colectivo o contagioso.

Para encontrar su origen etimológico debemos acudir a la Mitología Griega en la que nos encontramos con Pan, Dios de la fertilidad y sexualidad masculina, quien estaba dotado de un insaciable apetito sexual y vigorosidad.

Según relatan las fábulas mitológicas, una de las mayores aficiones del Dios Pan era perseguir a las Ninfas de los bosques con el fin de poseerlas sexualmente. También disfrutaba asustando a todo aquel con el que se cruzaba y había perturbado el sueño de su siesta.

De ahí que surgiera el término ‘pánico’ para referirse al momento de terror intenso. Al castellano llegó a través del latín ‘panicus’ y a éste desde el griego ‘panikós’ (Πανικός) compuesto por ‘Pan’ (nombre del mencionado Dios) y el sufijo ‘iκός’ (relativo a).

Cabe destacar que, a partir de la Edad Media, la imagen de Pan se utilizó en los aquelarres y rituales de brujería, representándolo como un macho cabrío y asociándolo a menudo con el propio diablo.

 

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Reseña del libro: ‘Siempre tuvimos héroes’ de Javier Santamarta del Pozo [#UnoAlMes]

Reseña del libro: ‘Siempre tuvimos héroes’ de Javier Santamarta del PozoBajo el subtítulo de ‘La impagable aportación de España al humanismo’ ha aparecido recientemente el libro ‘Siempre tuvimos héroes’ escrito por Javier Santamarta del Pozo (@JaviSantamarta) y editado por Editorial Edaf, el cual nos descubre a través de trece capítulos algunos curiosos e importantes hechos, inventos y personajes de los que sentirse muy orgullosos y que, a modo de homenaje patriótico, trata de enaltecer en unos momentos en los que el sentimiento patrio parece estar algo dividido a causa del auge nacionalista (sobre todo en Cataluña).

Pero dejando a un lado las connotaciones patrióticas de este libro, debo destacar de él la forma detallada y didáctica en la que Javier Santamarta nos va relatando los hechos en los diferentes capítulos, además de hacernos conocedores de esas pequeñas grandes anécdotas que se esconden en la historia… Es la ‘intrahistoria’ de la historia, como tan sabiamente acuño el gran Miguel de Unamuno.

Hechos tan sorprendentes como el descubrimiento de la anestesia epidural por parte del médico militar Fidel Pagés Miravé cuando fue enviado a Melilla (tras el famoso conflicto militar conocido como el ‘Desastre de Annual’) e inventó una innovadora manera de anestesiar; la ‘Oficina Pro Cautivos’, una organización humanitaria con la que Alfonso XIII durante la Primera Guerra Mundial salvó la vida de un gran número de personas y con la que casi gana el Premio Nobel de la Paz o el curioso relato del grupo de médicos españoles que fue enviado a la Guerra de Vietnam para ayudar a los Estados Unidos.

Aquellos que sois amantes de las pequeñas grandes anécdotas de la Historia tenéis en este ameno libro trece capítulos que os encantaran y que, tras  su lectura os quedaréis con ganas de que Javier Santamarta publique una segunda entrega.

 

 

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‘Siempre tuvimos héroes’ (La impagable aportación de España al humanismo) de Javier Santamarta del Pozo
Editorial Edaf
ISBN: 978-84-414-3776-0
http://www.edaf.net/es/libro.asp?producto=2341

El curioso origen de las famosas felicitaciones navideñas por parte de los diferentes gremios de oficios

El curioso origen de las famosas felicitaciones navideñas por parte de los diferentes gremios de oficios

A inicios de la década de 1980 finalizaba una práctica que se había convertido en toda una tradición navideña: el recibir en todos los hogares la visita de alguno de los profesionales con los que las familias españolas estaban habituadas a tratar (el cartero, sereno, barrendero, la lechera o modista del barrio…) quienes se presentaban ataviados con sus mejores galas y llevaban consigo una tarjeta con la que felicitaban las Pascuas y fiestas de Navidad.

Cada vecino gratificaba a estos empleados, que habían estado serviciales a lo largo de todo el año, con una propina conocida popularmente como ‘aguinaldo’.

Muchas son las personas que creen (erróneamente) que esta costumbre nació durante el franquismo (posiblemente esta creencia surgió porque dejó de practicarse tras finalizar el periodo de dictadura), pero en realidad la tradición de pasar por las casas entregando una felicitación navideña tenía un siglo y medio cuando dejó de realizarse.

La primera constancia que se tiene es de 1831 (algunas fuentes indican que fue en 1832), año en el que los trabajadores del ‘Diario de Barcelona’ decidieron imprimir unas postales de felicitación para que fuesen entregadas en mano por los repartidores a los suscriptores de este periódico.

Parece ser que la idea de recibir una felicitación impresa por parte de los trabajadores del rotativo gustó a los lectores y estos lo agradecían mediante un aguinaldo. Esto animó a que décadas después los profesionales de otros oficios copiaran la original idea e hicieran lo propio (a finales del XIX y principios del XX raro era el oficio que no felicitase las fiestas de este modo).

Estas tarjetas de felicitación se caracterizaban por llevar una ilustración (en la década de 1890 empezaron a ser a todo color) que mostraba a un trabajador de un gremio concreto, con una leyenda que venía a decir: ‘El ebanista les desea Felices Pascuas’,  ‘El cartero les desea Feliz Navidad y Año Nuevo’ o ‘El pastelero felicita a usted las Pascuas de Navidad’ (por poner tan solo tres ejemplos). En el reverso de la postal se incluía una poesía que trataba sobre los servicios prestados por dicho profesional.

Por ejemplo la poesía en la felicitación del carretero decía así:

Por fin llegó la Navidad
que es la fiesta señalada
primera en ser celebrada
con pompa y felicidad.
Hoy es del Señor el día
en que con gozo debemos
disfrutar cuanto podemos
con gran placer y alegría.
Que gocen, pues, con placer
comiendo pavo y turrón
deseamos de corazón,
cumpliendo así nuestro deber.

Cabe destacar que a medida de que fueron adquiriendo popularidad estas felicitaciones también consiguieron que una parte de los habitantes de muchas poblaciones se opusieran a las mismas, debido a que cada vez eran más las visitas que se recibían por parte de diferentes colectivos de trabajadores y siendo casi imposible ser generoso (a través del aguinaldo) con todos ellos.

Las mejoras salariales y de las condiciones laborales a finales de la década de los ’70 (con la llegada de la democracia) hicieron que poco a poco fuera desapareciendo la costumbre de ir a felicitar las navidades casa por casa, quedando para el recuerdo aquellas postales navideñas.

 El curioso origen de las famosas felicitaciones navideñas por parte de los diferentes gremios de oficios

 

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Fuentes de consulta: Biblioteca Nacional de España (BNE) /  ‘Celebrem el Nadal’ de Amadeu Carbó / gentedelpuerto / museufredericmares / juliodominguez
Fuente de las imágenes: Biblioteca Nacional de España (BNE)

¿Desde cuándo los niños y niñas de San Ildefonso se encargan de cantar la lotería?

¿Desde cuándo los niños y niñas de San Ildefonso se encargan de cantar la lotería?

Tenemos asociada la imagen de un sorteo de la Lotería Nacional (sobre todo el de la Lotería de Navidad) con los niños y niñas del Colegio de San Ildefonso quienes cantan los números y premios con un característico soniquete.

Fue a partir de 1984 cuando se incorporó la presencia femenina, para hasta ese año y desde sus orígenes había sido una función única y exclusivamente realizada por niños varones.

Como ya os expliqué en un anterior post, la lotería llegó a España en el año 1763 a través del rey Carlos III procedente de Nápoles (donde también reinaba). Originalmente aquel sorteo llevaba como nombre ‘Lotería Primitiva’ y no fue hasta ocho años después (concretamente el 9 de marzo de 1771) cuando se utilizó por primera vez a ochos niños huérfanos que se encontraban internos en la Casa de los Niños Doctrinos de San Ildefonso; una institución fundada en el siglo XVI y que desde el año 1543 disfrutaba de ciertos privilegios al haber recibido una ‘Orden Real’ por parte de Carlos I.

A cambio de percibir una generosa subvención para dar cobijo, educación y beneficencia a los huérfanos, la  Casa de los Niños Doctrinos de San Ildefonso se comprometía a ‘prestar’ a sus alumnos para aquellos actos en los que fueran requeridos por el Ayuntamiento de Madrid o el propio Estado. Esos actos podían ir de cantar salmos en unas honras fúnebres a participar en algún acto social o benéfico.

A través de los siglos tanto la institución de los niños de San Ildefonso como el sorteo de la lotería (en 1812 se creó la Lotería de Navidad, llamada inicialmente ‘Lotería Moderna’) han evolucionado muchísimo, pero a pesar de haber pasado tanto tiempo ambas entidades han permanecido unidas y hoy en día sería imposible concebir un sorteo sin el cantarín soniquete de estos niños y niñas.

 

 

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Fuente de la imagen: EFE/Ballesteros (vía el blog Madre Reciente)

¿Cuál es el origen del término ‘alcahueta’?

¿Cuál es el origen del término ‘alcahueta’?

Conocemos como alcahueta (o alcahuete) a la persona que se dedica a facilitar que otros individuos puedan conocerse o mantener algún tipo de relación amorosa e incluso sexual, normalmente encubierta o ilícita.

El término alcahuete nos llegó al castellano a través del árabe hispánico ‘alqawwád’, compuesto por el prefijo ‘al’ -equivalente al artículo ‘el’- y el vocablo ‘qawwád’ –mensajero- y cuyo significado literal era ‘el mensajero’ o ‘el que transmite un mensaje’.

El trabajo de un alqawwád era el de transmitir un mensaje a una mujer casada por parte de un hombre que la pretendía y al mismo tiempo el hacer llegar al marido de ésta algunos presentes (como por ejemplo un caballo) con el fin de ganarse la confianza y simpatías y allanar el camino de la pareja adúltera.

El término tomó un gran relieve durante la Edad Media en la que muchas fueron las mujeres (sobre todo de edad madura) que se dedicaron a realizar tareas de intermediación y entablar relaciones entre diferentes personas con el fin de que éstas acabaran contrayendo matrimonio.

Otro de los cometidos de la alcahueta era el de (una vez formalizado el enlace matrimonial) procurar que la novia se presentase en la iglesia el día de la boda, por lo que iba a recogerla a su casa y la acompañaba hasta el altar. Esto se debe a que muchos de esos enlaces ‘acordados’ no contaba con el beneplácito de la contrayente, sino que era un acuerdo entre el pretendiente y el padre de la novia. De ahí que algunas se opusieran a dicho casamiento, siendo normalmente el interesado en la muchacha quien había contratado los servicios de la alcahueta y si la pretendida no se presentaba no abonaba el dinero por sus servicios.

Pero, tal y como indico al inicio del post, otra de las atribuciones de los alcahuetes era el de facilitar la relaciones sentimentales no permitidas o sexuales ilícitas.

Una de las alcahuetas más famosas de la literatura es la vieja Celestina de la obra ‘Tragicomedia de Calisto y Melibea’ de Fernando de Rojas (sXV), que con los años acabó siendo este nombre propio un sinónimo del oficio de alcahuete.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿De dónde surge llamar ‘monosabios’ a los mozos que ayudan al picador en una corrida de toros?

¿De dónde surge llamar ‘monosabios’ a los mozos que ayudan al picador en una corrida de toros?

‘Monosabio’ es el nombre que recibe el mozo que durante una corrida de toros realiza tareas de ayuda al picador (montarlo y desmontarlo del caballo, darle la vara con la puya en el momento que ha de salir, levantar al caballo si éste cae en la arena tras ser embestido por el toro…). El uniforme que utilizan se compone de una gorrilla y pantalones generalmente blancos y una camisola de color rojo.

Hasta 1847 este colectivo era conocido como ‘chulos’ por la apariencia de chulapón que la gorrilla les confería. Fue en este año cuando llegó a la cartelera teatral de Madrid un espectáculo en el que un grupo de monos amaestrados hicieron las delicias del público en el Teatro Cervantes (situado por aquel entonces en la esquina de la calle Alcalá con Barquillo). Esos chimpancés eran llamados artísticamente con el nombre de «Los Monos Sabios» y en uno de los números que realizaban vestían una camisola roja.

Así fue cómo surgió que algunos de los espectadores que habían acudido al espectáculo teatral y después iban a la Plaza de Toros de la Puerta de Alcalá vieron cierta relación entre los primates vestidos de rojo y los mozos del picador, pasando desde ese momento a llamar «monos sabios» a los jóvenes chulos. Con el tiempo se popularizó el término y acabó juntándose las dos palabras, quedando en monosabio y siendo registrado de ese modo en el Diccionario de la RAE.

 

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Fuente de la imagen: pixabay

 

Nota importante:
Tanto este blog,  su autor, como la web en la que se encuentra alojado (20minutos.es) mantienen por convicción propia y como línea editorial el no fomentar ni apoyar la tauromaquia. Ello no exime, al mal llamado ‘arte’, de haber proporcionado un sinfín de interesantes anécdotas y/o curiosidades a lo largo de la historia siendo dignas de su publicación en esta página, sin que esto pueda representar un cambio de actitud hacia la misma.

¿Desde cuándo y por qué celebramos los cumpleaños?

¿Desde cuándo y por qué celebramos los cumpleaños?

A través del apartado de contacto recibo un correo de José Rivas en el que me consulta sobre el origen y motivo por el que se celebran los cumpleaños y si hay algún pueblo, cultura o religión que no realice dicha tradición.

La inmensa mayoría de historiadores concuerdan en datar el origen de realizar una celebración alrededor de un cumpleaños aproximadamente en el año 3000 a.C., señalando a los egipcios como los precursores de dicha tradición, aunque originalmente lo que se celebraba no era cada año de vida que cumplía una persona sino que se contaba desde el momento en que un faraón era coronado. A partir de ahí cada año se realizaba una conmemoración la cual tenía una simbología mística y ocultista. Coincidiendo con el aniversario se concedía fiesta a todos los trabajadores y se realizaban unas faustas celebraciones que giraban alrededor de la figura del faraón y que se realizaban con el objetivo de desearle al soberano prosperidad, una larga vida y ahuyentar de él los malos espíritus, debido a que existía la convicción de que la muerte acudía en tal fecha para robarle el alma.

Según fueron transcurriendo los siglos otros pueblos y culturas tomaron la costumbre de celebrar algún tipo de anualidad o aniversario (muchos por el carácter astrológico que la ceremonia adquiría). Babilonios y antiguos griegos ampliaron las celebraciones a sus deidades, homenajeando a éstas e iniciando la tradición de servir una tarta (en esos tiempos torta a base de harina, cereales y miel) que debía ser redonda como la Luna, ante la creencia de que ese satélite era uno de los que más influencia tenía en sus vidas. Fueron los griegos los que también añadieron unos cirios (velas) alrededor de la mencionada torta, los cuales no se soplaban como hay en día es tradición sino que se debía dejar consumir por si solas. Cuanto más tardase en apagarse más prosperidad para esa deidad y sus súbditos.

Una de las deidades a quien más se veneró de ese modo fue a Artemisa (hija de Zeus y Leto y hermana de Apolo) y diosa en la mitología griega, entre otras muchas cosas, de los nacimientos. Posiblemente ese fue el punto en el que las celebraciones por cumplir años se trasladase también a parte de la población, pero sobre todo al llegar a la Antigua Roma, donde los romanos comenzaron a celebrar la fecha de nacimiento de sus emperadores y se amplió con el tiempo a cónsules, senadores (solo a varones)…

Cabe destacar que la aparición del Cristianismo hizo que se considerada como una tradición pagana y no se permitiera la celebración del cumpleaños, sino que lo que esa nueva religión conmemoraba (en sus orígenes) era los aniversarios de la fecha de fallecimiento de Jesucristo, los Apóstoles, Santos y Mártires  (de ahí que actualmente haya algunas religiones que prohíben la celebración del cumpleaños, como es el caso de los Testigos de Jehová).

Cuando en el siglo IV se inició la cristianización de la sociedad romana por parte del emperador Constantino el Grande y el papa Julio I se dieron cuenta que no solo bastaba con sustituir una fiesta pagana por una cristiana sino que también debían hacer concesiones y entre ellas estuvo el admitir la celebración de los años desde el nacimiento, porque de ese pudieron introducir una nueva festividad que fue la Navidad o nacimiento de Jesús (en un principio se celebraba el 6 de enero –coincidiendo con la Epifanía de los Reyes Magos– y posteriormente lo trasladaron al 25 de diciembre, aunque está demostrado que tal fecha no coincide históricamente con el natalicio del Mesías).

La evangelización de los pueblos de Centroeuropa durante la Edad Media llevó consigo las tradiciones cristianas y entre ellas ya se encontraba la celebración del cumpleaños y fue en lo que hoy en día conocemos como Alemania donde en lugar de poner los cirios alrededor de la torta se colocaron dentro de la misma y empezó la costumbre de apagar las velas soplando (sobre todo porque si se dejaban consumir la cera estropearía el dulce).

La tradición de celebrar los cumpleaños fue adaptándose y actualizándose a los nuevos tiempos según iban transcurriendo los siglos, incorporándose costumbres de otros pueblos (como el tirar de las orejas, originario de Oriente) o cantar al homenajeado. Eso sí, para un gran número de personas el celebrar su cumpleaños y toda la parafernalia que le acompaña es considerado como un acto de superstición (el hecho de pensar un deseo antes de soplar las velas y si éste se le concederá o no dependiendo de si las apaga de un solo soplido).

 

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Fuente de la imagen: pexels

Algunos escritores y escritoras que quizás no sabías que han firmado sus libros bajo seudónimo

Algunos escritores y escritoras que quizás no sabías que han firmado sus libros bajo seudónimo

Es común en la literatura (y en otras artes) utilizar un nombre ficticio (seudónimo) cuando un autor no quiere exponer el suyo propio o adentrarse en géneros distintos al habitual. Etimológicamente la palabra seudónimo (la RAE aconseja que la usemos preferiblemente antes que la forma pseudónimo), proviene de la combinación de los vocablos griegos pseudés  [mentiroso, falso] y onoma [nombre].

Por ejemplo, Lewis Carroll escribió Alicia en el País de las Maravillas bajo este seudónimo, pero cuando escribía sobre su otra pasión, las matemáticas y la lógica, utilizaba su nombre verdadero: Charles Lutwidge Dodgson.

Stephen King publicó varias novelas bajo el nombre de Richard Bachman, ya que decía que quería comprobar si tendría el mismo éxito que bajo su propio y ya afamado nombre, aunque otros apuntan a que la razón real fue la negativa de su editorial a publicar alguna de sus obras.

Joanne Rowling es el verdadero nombre de la conocidísima autora de las novelas de Harry Potter J.K Rowling y por el que es mundialmente conocida, pero a su vez ha utilizado otros seudónimos (como Newt ScamanderKennilworthy Whisp o Robert Galbraith con el que publicó la novela El canto del cuco) con el fin de eludir la presión sobre sus nuevas obras después de escribir la exitosa saga del famoso niño mago.

En otras ocasiones se intenta evitar la discriminación de género. Las hermanas Charlotte, Emily y Anne Brontë en sus inicios publicaron bajo los seudónimos de Currer, Ellis y Acton Bell (tres seudónimos de hermanos ficticios para tres hermanas) por miedo a no ser consideradas por las editoriales por ser mujeres.

Otra mujer que tuvo que firmar su obra bajo un nombre masculino fue la matemática aragonesa María Andrea Casamayor y de La Coma, quien en 1738 publicaría el importante tratado  ‘Tyrocinio arithmético: instruccion de lás quatro reglas llanas que se saca a la luz’ como Casandro Mamés de la Marca y Araioa, debido a que era la única manera que una persona del sexo femenino publicase un libro de ciencia en aquella época.

La reina de la novela negra, Agatha Christie, tenía otra vertiente menos luctuosa y más dulce, pero quiso mantenerla alejada de su perfil habitual, por ello usó el seudónimo de Mary Westmacott para publicar seis libros románticos, tal y como os expliqué tiempo atrás en este otro post: https://blogs.20minutos.es/yaestaellistoquetodolosabe/sabias-que-agatha-christie-escribio-novelas-romanticas-bajo-un-seudonimo/

 

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