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¿De dónde surge la expresión ‘apretar el paso’?

A través de Twitter, @Marrunet me pregunta sobre el origen de la expresión ‘apretar el paso’.

¿De dónde surge la expresión ‘apretar el paso’?

Al contrario de otras muchas expresiones, no hay constancia de un momento o anécdota concreta sucedido a lo largo de la Historia que diese origen a la locución ‘apretar el paso’.

Según he podido indagar, esta expresión podría provenir del mundo de la equitación, en el que se conoce como ‘apretar’ a la acción de espolear al caballo para que éste ande más rápido (consta como una de las muchas acepciones de este término que se le da en el diccionario de la RAE).

Probablemente el grito ‘¡Aprieten el paso!’ fuese utilizado, antiguamente, como una orden de los mandos militares hacia sus jinetes durante las batallas, quedando con el tiempo vinculado con el hecho de ir más ligero al correr, andar más rápido o dar premura a alguien.

Otra hipótesis es que también surgiera de los ambientes militares pero gritado a los soldados en el momento de la instrucción, dándole al término apretar el significado de ‘oprimir, ejercer presión sobre algo’.

También podemos encontrar como usual la expresión ‘apretar a correr’.

 

 

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Fuente de la imagen: pxhere

La discutida etimología del término ‘clítoris’

Se conoce como clítoris al pequeño y carnoso órgano que sobresale sobre la vulva femenina y que está considerado como uno de los puntos que mayor placer sexual puede proporcionar a muchas mujeres (no todas se consideran ‘clitorianas’).

La discutida etimología del término ‘clítoris’

Se sabe que el término clítoris proviene del griego y más concretamente del vocablo ‘kleitorís’ (κλειτορίς) pero en lo que no se ponen de acuerdo los expertos y lingüistas es sobre el origen etimológico del mencionado término kleitorís.

De un lado nos encontramos con quienes defienden que proviene de la palabra ‘kleis’, que significa ‘llave’; debido a que en la Antigua Grecia se tenía el convencimiento que esa pequeña parte de la anatomía femenina era la llave que abría las puertas del placer.

Por otra parte están los que señalan que deriva de ‘kleitýs’, vocablo con el que se designaba a las colinas, pues dicha protuberancia recordaba a la elevación redondeada del terreno semejante a un montículo.

 

 

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Fuente de la imagen: Alfred López

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (I)

Con frecuencia me topo por las redes con alguna publicación en la que se da una explicación totalmente errónea o falsa sobre el origen de una expresión o término. Algunas veces el error de debe al desconocimiento por parte de quien lo ha escrito, publicado o compartido y otras como divertimento de alguien con el fin de engañar (tomar el pelo) a los lectores. También son muchos los seguidores de este blog, mis libros y redes sociales que contactan conmigo con el fin de consultarme si una etimología que les ha llegado es cierta o no.

Uno de los problemas es que en ocasiones hay medios de comunicación que las dan como ciertas y utilizan esos bulos como información real e incluso hay quien me ha recriminado que un post mío era erróneo porque había leído algo distinto en otra lado (cuando el erróneo era el otro).

En este post (y otros próximos) os voy a ir trayendo algunos de esos bulos o ‘etimologías fakes’ que la gente suele creerse a pies juntillas y las comparte despreocupadamente en sus redes como si fueran ciertas.

 

  • Emperifollarse

Ir maquillado, peinado o adornado en exceso.

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: Corre por las redes una explicación sobre la procedencia del término emperifollado/emperifollarse, escrito en la forma ‘emperifoyado/emperifoyarse’, que atribuye dicho origen al apellido del diplomático estadounidense John Peurifoy quien solía ir elegantemente vestido (aunque en esos bulos virales aparece el apellido como ‘Perifoy’)

Verdad: Proviene del ‘perifollo’ una planta herbácea similar al perejil y muy utilizada en cocina gracias a ser muy aromática (desprende un aroma mezcla de perejil y anís). Algunos cocineros abusaban del uso de esta hierba, sobrecargando el adorno de algunos platos, que pasaron a ser conocidos como ‘emperifollados’, trasladándose el término para hacer referencia a las personas que van recargadamente vestidas y maquilladas o abusan de los complementos y adornos.

 

  • Tirar la toalla

Rendirse, abandonar un propósito.

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: La explicación falsa y que surgió de una página dedicada a inventarse, a propósito, el origen de frases y términos, señala que esta expresión proviene de tiempos de la Antigua Roma, en el que se realizaban insinuaciones homosexuales en las termas y el dejar caer la toalla al suelo era señal de que se admitía dicha proposición.

Verdad: Tiene su origen en el mundo pugilístico. Cuando el entrenador o preparador de un boxeador ve que éste está al límite de su resistencia y no se encuentra en condiciones físicas de continuar tiene la opción de arrojar una toalla al aire (que debe caer dentro del cuadrilátero) como símbolo de rendición y finalización del combate para evitar daños mayores o irreparables.

 

  • Pusilánime

Falto de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: En la explicación falsa también se le da la acepción de ‘estar enchochado’, argumentando que el término provine de la unión del vocablo inglés ‘pussy’ (usado para referirse a la vagina, chocho, coño) y ‘lamine’ de la que no se da ninguna explicación ni significado. Evidentemente, se nota a leguas que quien creó esta ‘etimología fake’ lo hacía como divertimento, aunque sin pensar en que quien lo leyera podría creérselo.

Verdad: El término lo recibimos directamente del latín ‘pusillanĭmis’ que era la contracción de la expresión ‘pusillus animus’ y que venía a significar ‘de alma o espíritu pequeño’ (pusillus: pequeño – animus: alma/espíritu) y se aplicaba a aquel que era apocado, cobarde y sin valor.

 

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El curioso origen etimológico del término ‘ágape’

El término ‘ágape’ es un modo culto y formal de hacer referencia a un tipo de banquete, festín o comida que se realiza con motivo de celebrar algún acontecimiento.

El curioso origen etimológico del término ‘ágape’

Pero esta acepción del término es relativamente moderna (no fue recogida por el diccionario de la RAE hasta su edición de 1925).

Hasta entonces el vocablo servía para designar las reuniones que los primeros cristianos realizaban como fraternización entre ellos, donde se hablaba de Dios, se estrechaba lazos de cordialidad entre los miembros y se aprovechaba para hacer una comida comunitaria (aunque esto último no era el fin principal de esos encuentros, sino el religioso).

Etimológicamente, al castellano llegó desde el latín tardío ‘agăpe’ (amor, caridad, amistad, fraternidad) y a éste desde el griego ‘agápē’ (ἀγάπη), cuyo significado era ‘amor o afecto fraternal e incondicional’.

Pero originalmente no hacía referencia a un amor de pareja o personal, sino al que se siente por el prójimo, hacia la humanidad y siglos antes del Cristianismo ya hicieron referencia a ello los antiguos filósofos griegos.

Con el tiempo, el término ágape fue evolucionando y tras pasar por su significado de ‘Convite de caridad que tenían entre sí los primeros cristianos en sus asambleas, a fin de estrechar más y más la concordia y la unión entre los miembros de un mismo cuerpo’ ha acabado siendo utilizado, principalmente, para hacer referencia a un ‘banquete o comida para celebrar cualquier tipo de acontecimiento’.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia

¿Cuál es el origen del término ‘titiritero’?

El término ‘titiritero’ hace referencia al artista que se dedica a entretener al público utilizando unos ‘títeres’, muñecos que se mueven mediante hilos u otros mecanismos y que también son llamados marionetas o guiñoles.

¿Cuál es el origen del término ‘titiritero’?

Hay constancia de la existencia de estos profesionales del entretenimiento desde hace más de dos mil años y ya en las antiguas Roma y Grecia se realizaban espectáculos en los que los artistas (entre los muchos números que realizaban) entretenían al público presenten mediante muñecos articulados con hilos o varillas. Ese tipo de títere era conocido por aquel entonces como ‘neurospastas’, término proveniente del griego ‘neurospastes’ (νευροσπαστασ) y cuyo significado literal era: ‘objeto tirado por nervios, cuerdas o hilos’.

¿Cuál es el origen del término ‘titiritero’?El término títere, para referirse a ese tipo de muñecos, surgió a partir de la Edad Media, siendo su etimología la onomatopeya ‘tit-tit’, característico sonido que hace al ser movido por los hilos. De ahí que al profesional que lo manejaba se le empezara a conocer como ‘titiritero’.

Ambos términos (títere y titiritero) aparecen mencionados en varias obras de nuestra literatura, entre ellas en la segunda parte de ‘Don Quijote de la Mancha’, concretamente en los capítulos XXV y XXVI, en los que se menciona al titiritero ‘Maese Pedro’ y donde también se origina la famosa expresión ‘No dejar títere con cabeza’.

El hecho de que los artistas encargados en manejar los títeres también realizaban otro tipo de entretenimientos para todos los públicos (interpretar obras de teatro, recitar poesías, cantar…) el término titiritero pasó a ser utilizado para denominar de ese modo a todo aquel que se dedicaba al mundo del espectáculo ambulante (algo muy parecido a lo que ocurrió con el término ‘cómicos’ que también sirvió para englobar a todos los actores que iban de pueblo en pueblo realizando sus representaciones).

En la actualidad algunas son los individuos que utilizan el término ‘titiriteros’ de forma despectiva para referirse a quienes se dedican al mundo del espectáculo.

En un próximo post explicaré el origen de otros términos relacionados con ‘títere’ (marioneta, guiñol…) ya que cada uno tiene su propia y curiosa etimología.

 

 

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Fuente de las imágenes: b1mbo (Flickr) / Wikimedia commons

‘Tribu’, ‘tribunal’, ‘atributo’ y otros términos que provienen etimológicamente del ‘tres’

Según relatan los libros de Historia, tras la fundación de Roma se dividió a la ciudadanía en tres grupos, formando estos lo que se conoció como ‘tribus’.

‘Tribu’, ‘tribunal’, ‘atributo’ y otros términos que provienen etimológicamente del ‘tres’

A partir de ahí cada sub grupo (comunidad, clan, familia…) que fue surgiendo siguió recibiendo la denominación de ‘tribu’.

Cuando uno de eso grupos debía de ser representado (por ejemplo por un magistrado) elegían al ‘tribuno’ (literalmente ‘representante de la tribu’) y éste exponía sus argumentos en una plataforma elevada desde la que se dirigía al auditorio y que recibía el nombre de ‘tribuna’, entando colocada en el lugar donde se tomaba decisiones y que acabó adquiriendo el nombre de ‘tribunal’.

Los miembros de una tribu no estaban exentos de aportar un pago en forma de impuesto y que era destinado al sostenimiento de la comunidad, país o gobierno y que pasó a ser denominado como ‘tributo’ y la acción de hacerlo era ‘tributar’.

A veces ese pago no era realizado individualmente, por cada uno de los miembros pertenecientes a una tribu, sino colectivamente, naciendo ahí el concepto de ‘contribuir’ (aportar conjuntamente un tributo).

El hecho de que en ciertas ocasiones se decidiera contribuir voluntariamente, con intención de ayudar a una causa o venerar una deidad o personaje solemne, fue lo que hizo que el término ‘tributo’ también recibiera la acepción de ‘homenaje’ (de ahí expresiones como ‘concierto tributo a …’).

‘Atribuir’ algo a alguien o al colectivo significaba asignar la competencia o capacidad de los miembros de la tribu y los rasgos y cualidades asignados a estos eran los ‘atributos’.

 

 

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Fuente de la imagen: wordart

¿De dónde proviene la expresión ‘Temblar como un azogado’?

Esta es otra de aquellas expresiones que están prácticamente en desuso (catalogadas como ‘expresiones viejunas’) y que, de tanto en tanto, os traigo a este blog para explicaros su origen.

¿De dónde proviene la expresión ‘Temblar como un azogado’?

‘Temblar como un azogado’ se ha utilizado durante muchísimo tiempo para indicar que una persona está excesivamente nerviosa (a causa de algún motivo como frio, miedo, tensión…) y a causa de ese estado se le ve temblorosa y convulsionada.

Se trata de una locución antiquísima que ya aparece en el capítulo XIX de la primera parte de ‘El Quijote’ (1605):

[…]A cuya vista Sancho comenzó a temblar como un azogado, y los cabellos de la cabeza se le erizaron a don Quijote, el cual, animándose un poco, dijo:

—Esta, sin duda, Sancho, debe de ser grandísima y peligrosísima aventura, donde será necesario que yo muestre todo mi valor y esfuerzo.[…]

El término ‘azogado’ hacía referencia a las personas que trabajaban con mercurio (también llamado ‘azogue’ por su etimología del árabe hispánico ‘azzáwq’) y que solían enfermar a causa de estar en contacto con este metal. Dicha dolencia, entre los muchos síntomas que presentaba, estaba la sobreexcitación, temblores, convulsiones, espasmos o alteraciones del sistema nervioso y era muy común entre los mineros e incluso sombrereros que usaban ese elemento químico para procesar el fieltro con el que realizaban los sombreros.

Esta enfermedad también fue conocida con el término ‘hidragirismo’ (un cultismo que provenía del latín ‘hydrargy̆rus’: mercurio).

 

 

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Fuente de la imagen: needpix
Fuentes de consulta: etimologias.dechile.net / rae / cvc.cervantes.es / Abecedario de dichos y frases hechas de Guillermo Suazo Pascual

¿Cuál es el origen del término ‘azar’?

Muchas son las personas que están convencidas de que las cosas ocurren por ‘azar’. Este término suele estar vinculado a la casualidad y al acto de tener suerte, aunque en realidad puede ser a la buena o mala suerte. También se denomina así a las apuestas, de ahí que se conozcan como ‘juegos de azar’.

¿Cuál es el origen del término ‘azar’?

Etimológicamente proviene del árabe hispánico ‘azzahr’ y hacía alusión a una flor, la misma que se pintaba en una taba (hueso utilizado antiguamente para jugar a algo parecido a los dados). Si salía el lado donde aparecía dibujada la flor se ganaba o perdía (dependiendo de la apuesta realizada), de ahí que finalmente la palabra azar se relacionara con la buena o mala fortuna.

Varios son los países (entre ellos Portugal) donde se utiliza el término azar como sinónimo de ‘infortunio’ o ‘mala suerte’.

 

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Fuente de la imagen: pxfuel

‘Vuestra merced’, el tratamiento cortés que se convirtió en ‘usted’ y se abrevia como ‘Vd.’

Se considera como una muestra de respeto y cortesía dirigirse a según quién con el tratamiento de ‘usted’. Estos pueden ser personas mayores, desconocidos, de una posición social o escalafón laboral superior e incluso para marcar distanciamiento verbal con el interlocutor.

‘Vuestra merced’, el tratamiento cortés que se convirtió en ‘usted’ y se abrevia como ‘vd.’

También hay ciertos colectivos, gremios o grupos sociales que utilizan entre ellos el ‘usted’, a pesar de que existe confianza y familiaridad, en lugar de tutearse (quién no recuerda a los payasos de la tele gritando a los niños y niñas aquello de ‘¡¿Cómo están ustedes?!’).

Cuando ‘usted’ se pone por escrito suele hacerse como ‘Vd.’, siendo curioso que el inicio de esa abreviatura incluya una ‘uve’ en lugar de la ‘u’.

Y es que este pronombre personal que designa a la tercera persona (tanto en masculino como en femenino) es una abreviatura de tratamiento cortés utilizado antiguamente: ‘vuestra merced’ (Vd.).

Referirse a alguien como ‘merced’ se hacía como una cortesía hacía aquellas personas que no poseían título, rango o grado de tratamiento alguno y, a modo de respeto, se iniciaba o mantenía cualquier conversación con dicha fórmula de trato.

Vuestra merced con el paso del tiempo se fue contrayendo y pasó a ‘vuesarced’, de ahí a ‘vuested’, el siguiente paso fue ‘vusted’ y finalmente perdió la uve inicial y quedó como ‘usted’.

Cabe destacar que entre los numerosísimos tratamientos que existen y pueden ser utilizados, también podemos encontrarnos con el referido a personas de importante relevancia (como un magistrado, militar…) que es en la forma de ‘usía’ (abreviado como ‘V.S.’) y cuyo significado es ‘Vuestra Señoría’. El proceso hasta llegar al mencionado ‘usía’ es similar al explicado con el pronombre ‘usted’.

De ‘Vuestra Señoría’ a ‘vueseñoría’, de ahí a ‘useñoría’, pasó a ‘usíria’ y finalmente ‘usía’.

 

 

 

 

 

Fuente de la imagen: Alfred López