Archivo de la categoría ‘Curiosidades Históricas’

Libro recomendado: ‘Historia de España sin mitos ni tópicos’ de César Cervera y Manuel P. Villatoro

Cientos son los mitos y leyendas falseadas que existen alrededor de la historia de España y que, desde hace siglos, se han compartido como si de verdaderos relatos se trataran.

Una ‘Leyenda Negra’ que ha llevado a minusvalorar algunas de las grandes gestas logradas por esta nación y, sobre todo, a menospreciar a sus innumerables protagonistas y héroes.

‘Historia de España sin mitos ni tópicos’ de César Cervera y Manuel P. VillatoroPara acabar con este tipo de propaganda antiespañola (que ha sido utilizada y fomentada a lo largo de los siglos por intereses extranjeros, pero también por foráneos) se está intentando divulgar desde hace unas cuantas décadas, y de un modo lo más objetivo y equidistante posible, con el fin de ofrecer los hechos tal y como sucedieron, sin tergiversación ni utilización política y muchos son los escritores que se han animado a publicar algún libro ofendiéndonos esas otra versión más realista de la verdadera historia.

Uno de los últimos libros que ha salido al mercado editorial es ‘Historia de España sin mitos ni tópicos’, publicado por B de Bolsillo (Penguin Random House) y escrito por César Cervera y Manuel P. Villatoro, escritores y periodistas al cargo de la sección de historia del prestigioso diario ABC.

Se trata de un libro que, a través de sus cerca de 500 páginas, nos trae una recopilación de los mejores artículos (y algunos capítulos inéditos) que estos dos divulgadores históricos han publicado en el mencionado periódico en los últimos años.

Dividido en cinco capítulos que van desde la ‘Hispania Romana’, pasando por la ‘Edad Media’‘Tercios y conquista’, el ‘Final del Imperio’ o los relatos ‘Hacia la actual España’, una sesentena de episodios forman parte de este recomendable libro para todas aquellas personas amantes de la historia de España, con el fin de que conozcan el verdadero relato de lo que ocurrido en esta gran nación y que a veces ha quedado emborronado por la Leyenda Negra.

 

‘Historia de España sin mitos ni tópicos’ de César Cervera y Manuel P. Villatoro
Editorial: B de Bolsillo (Penguin Random House)
ISBN: 9788413142395
https://www.megustaleer.com/libros/historia-de-espaa-sin-mitos-ni-tpicos/MES-119025

 

 

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¿Sabías que en algunos países el día de Navidad se celebra el 6 de enero?

En un buen número de países, en los que la Iglesia Ortodoxa (una de las ramas del cristianismo) es la confesión oficial y mayoritaria (como por ejemplo Rusia, Armenia, Bielorrusia, Egipto, Etiopía, Georgia, Kazajstán o Serbia), las festividades de Nochebuena y Navidad no se celebran respectivamente el 24 y 25 de diciembre, sino el 6 y 7 de enero.

¿Sabías que en algunos países el día de Navidad se celebra el 6 de enero?

Eso se debe a que los ortodoxos siguen rigiéndose por el «calendario juliano»  (creado por el emperador Julio César en el año 46 a.C.), en lugar del «calendario gregoriano»  que se utiliza en la mayor parte de países de occidente y en la Iglesia Católica (ideado por el papa Gregorio XIII en 1582) existiendo entre ambos calendarios trece días de desfase.

Y es que, originalmente, el día del nacimiento del Mesías (Nochebuena) se celebraba el 6 de enero, junto a la epifanía de los Reyes Magos y el bautismo de Jesús, tres celebraciones que con el paso del tiempo se fue cambiando de fecha en los países que se regían por el calendario gregoriano y que sin embargo continuó manteniéndose en aquellos que siguen rigiendo sus festividades con el antiguo calendario juliano (las comunidades ortodoxas).

Curiosamente nos podemos encontrar con países en el que, con varios siglos de retraso, se acogieron al calendario gregoriano (como es el caso de Rusia, que lo hizo en 1918), pero que siguen manteniendo las fechas antiguas de sus fiestas tradicionales y religiosas.

Eso sí. No solo hay diferencias en las fechas navideñas entre católicos y ortodoxos, también lo hay en la forma de celebrarlas, siendo mucho más austeras las de la Iglesia Ortodoxa en la que los menús no son de abundante comida sino más bien austera y en algunos casos (como en Etiopía) llegando a hacer algún día de ayuno.

Cabe destacar que no todos los ortodoxos celebran la Navidad acorde con el calendario juliano, como es el caso de la griega, chipriota, búlgara o la de Jerusalén.

Los trece días de desfase entre ambos calendarios también provoca que se traslade las fechas de Año Nuevo (13 de enero) y la Epifanía (19 de enero).

 

 

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Fuente de la imagen: psycatgames

¿Por qué se les llama ‘gatos’ a los madrileños?

A través de mi perfil @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan el motivo por el que a los madrileños se les conoce como ‘gatos’.

¿Por qué se les llama ‘gatos’ a los madrileños?

La explicación sobre el porqué a los madrileños son conocidos popularmente con el gentilicio de ‘gatos’ está a medio camino entre la leyenda y la historia. Numerosos son los relatos que explican el motivo y origen, siendo todos muy similares, dando una serie de detalles bastantes específicos sobre el año, motivo y lugar donde se originó, pero obviando un detalle importantísimo: el nombre del protagonista.

En el año 852 el emir Muhammad I ordenó construir una fortaleza amurallada junto al río Manzanares, desde la cual se controlaba todo aquel valle, además de la Sierra del Guadarrama, y en la que se levantaría una ciudadela. Aquel enclave pasó a denominarse ‘Mayrit’ (Magerit), que con el paso del tiempo acabó convirtiéndose en lo que hoy conocemos como ‘Madrid’ y cuya etimología no está del todo clara, aunque muchos son los expertos que señalan que, muy probablemente, significase ‘Arroyo matriz’ (en relación al rio junto al que se había construido).

En los siguientes dos siglos de dominio musulmán de aquella zona varios fueron los intentos de conquista de la ciudadela (en el 924 por el conde Fernán González o en 968 Ramiro II de León), siendo la que tuvo lugar en el 1085 la que daría origen a que los oriundos de Madrid acabasen siendo conocidos con el gentilicio popular de gatos.

Aquel año, las tropas del rey Alfonso VI de León, llegaron hasta Mayrit, siendo uno de sus hombres quien consiguió la gesta de trepar por la pared de la muralla (ayudado de una daga que iba clavando en las juntas de las piedras), alcanzando el torreón de la fortaleza y cambiando la bandera musulmana por la cristiana.

Durante la hazaña de aquel valiente soldado muchos fueron sus compañeros que dijeron que éste había trepado por la muralla como si fuese un gato, pasando a recibir a partir de entonces tal apelativo, convirtiéndose incluso en el apellido familiar de toda la saga de descendientes.

En honor a él, a los nacidos en Madrid se les empezó a conocer como gatos.

Tal y como indico en el primer párrafo, este es, grosso modo, el relato múltiplemente repetido sobre el origen de llamar gato a una persona oriunda de Madrid, aunque escama un poco que, con lo célebre que es el relato y lo acontecido, no haya trascendido el nombre del protagonista ni el de sus sucesores. Pero ante la falta de otra alternativa más fiable como posible origen y como se dice en estos casos: ‘se non è vero, è ben trovato’, locución italiana cuyo significado en castellano vendría a decir ‘si no es verdad, está bien encontrado’.

 

 

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Fuentes de la imagen: creazilla / Wikimedia commons

El curioso e histórico origen del término ‘pesetero’

El término ‘pesetero’ es un adjetivo aplicado a las personas muy aficionadas al dinero y sinónimo de tacaño.

El curioso e histórico origen del término ‘pesetero’

Sigue utilizándose, aunque la ‘peseta’ dejó de ser una moneda de curso legal en España en el año 2001 (año en el que entró en vigor el euro).

El hecho de llamar despectivamente pesetero a alguien proviene de los últimos años de la ‘Primera Guerra Carlista’ (que se desarrolló entre 1833-1840). María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII y regente del reino debido a la minoría de edad de la heredera al trono Isabel I, mandó acuñar en 1836 unas nuevas monedas, cuyo valor era de ’1 peseta’, con las que pagó los servicios de las tropas que lucharon contra sus enemigos carlistas (defensores del aspirante al trono, Carlos María Isidro de Borbón).

El hecho de que recibieran dicha gratificación en forma de pesetas fue lo que dio origen a ser llamados despectivamente, desde el bando contrario, peseteros.

 

 

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¿Quién acuñó el término ‘vacuna’?

Fue Louis Pasteur, en 1881, quien acuñó y popularizó el término  ‘vacuna’, como referencia al preparado orgánico conteniendo un virus y que es inoculado a personas y animales como modo de defensa ante una determinada enfermedad.

¿Quién acuñó el término ‘vacuna’?

Le puso ese nombre en honor al trabajo desarrollado un siglo antes por el médico rural inglés Edward Jenner, quien fue el primero en descubrir el remedio eficaz para combatir la ‘viruela bovina’ que afectaba a numerosos granjeros del condado de Gloucester, pero casualmente no a las personas que ordeñaban a las vacas.

Al provenir la enfermedad de las vacas le dio al remedio un término en latín referido a esos rumiantes: ‘vaccine’ (que provenía de ‘vacca’).

 

 

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Cuando en la Corte española se puso de moda usar la ‘lechuguilla’

Cuando en la Corte española se puso de moda usar la ‘lechuguilla’

Se conoce como ‘lechuguilla’ al complemento de la vestimenta que se puso de moda y colocó como adorno en el cuello y puños durante los siglos XVI y XVII (bajo los reinados de Felipe II y Felipe III) y que consistía en una fina tela que daba toda la vuelta mediante dobleces.

Era muy rígido, debido a que estaba muy almidonado, y la disposición de cada una de esas dobleces recordaba a las hojas de lechugas, de ahí su denominación.

También se le llamó ‘gorguera’ (del latín ‘gurga’: garganta).

 

 

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¿De dónde proviene utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

Es habitual dirigir una palabra cordial hacia alguien a la hora de encontrarnos o de despedirnos, el cual es denominado como ‘saludo’ y el acto en si es conocido como ‘saludar’.

Esas palabras de saludo pueden ser varias, dependiendo de si es dirigido en el momento del encuentro o de la despedida y también del país o idioma (por ejemplo los más comunes son ‘hola’, ‘adiós’ y ‘salud’, entre otros).

¿De dónde provine utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

En este post me centraré en la forma ‘salud’, un modo de saludo que es muy común entre personas de ideología de izquierdas y los agnósticos o ateos.

Antes que nada debo explicar que el saludo es ‘la acción y efecto de saludar’, un verbo que proviene del latín ‘salutāre’ y cuyo significado literal era ‘desear salud’. Y es que ya en la antigüedad lo que se hacía en el momento de encontrarse con alguien era desearle buena salud o preocuparse por la salud del interlocutor.

Muy común era el desear buena salud con un ‘salutem’, algo que se convirtió en usual tanto en el encuentro como en las despedidas durante la época del Imperio Romano y siglos posteriores. También por aquel tiempo se hizo frecuente saludar diciendo el término ‘ave’, conjugación singular de la forma imperativa de ‘avēre’, cuyo significado era ‘estar bien’ y que era utilizad con el sentido de ‘que estés bien’. Recordado es el típico ¡Ave, César, los que van a morir te saludan! (Ave, Caesar, morituri te salutant) tan utilizado en el cine (hay enormes dudas de que se utilizara realmente por los romanos) y que vendría a significar literalmente ‘Que estés bien, César, los que van a morir te desean buena salud’.

Tras la expansión del catolicismo (a partir del siglo IV), se comenzó a cambiar las formas ‘salud’ (salutem) como saludo de despedida entre los creyentes por el conocido ‘adiós’, el cual es el deseo de encomendar a aquella persona ‘a Dios’ (te encomiendo a Dios). También se reutilizó el mencionado ‘ave’ para introducirlo en una oración religiosa (el ‘Ave María’).

Por tal motivo, aquellas personas no creyentes (muchas de ellas de ideología progresista, de izquierdas o anarquistas) decidieron adoptar el término ‘salud’, con el que evitar hacer referencia alguna a Dios en sus saludos y despedidas.

 

 

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El curioso motivo por el que los hospicios son también conocidos como ‘Inclusa’

El curioso motivo por el que los hospicios son también conocidos como ‘Inclusa’

Se conoce como ‘inclusa’ al lugar en el que se recoge y cría a niños expósitos (abandonados) y su nombre lo recibe del cuadro de una virgen, conocida como ‘Nuestra Señora de la Inclusa’ que en el siglo XVI fue colocada en un hospicio que había en el centro de Madrid.

La mencionada imagen religiosa era de la ‘Virgen de la Paz’ pero al ser llevada hasta la capital de España desde la isla L’Écluse, en los Países Bajos, recibió el nombre Inclusa, quedando asociado también a la institución benéfica.

 

 

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Historia y curiosidades sobre los ‘eslóganes políticos’ en Academia Play

Academia Play es una de las plataformas educativas online que más han crecido en los últimos meses y sus recursos, tanto en el canal de vídeo en YouTube como en la web, son utilizados por cientos de miles de usuarios que aprovechan los contenidos para aprender Historia de una forma fácil, didáctica y divertida.

Historia y curiosidades sobre los ‘eslóganes políticos’ en Academia Play

El último vídeo publicado en su canal de YouTube (con más de 2 millones de suscriptores) está dedicado a la Historia y curiosidades de los ‘eslóganes políticos’ y cuyo texto es de mi autoría, habiendo sido extraído de uno de los capítulos de mi último libro “Eso no estaba en mi libro de historia de la política” (publicado por la editorial Almuzara): “Un buen eslogan vale más que mil palabras”.

Un capítulo que lo dedico a explicar el origen del término ‘eslogan’ y cómo llegó hasta nuestra lengua desde el inglés ‘slogan’, una evolución de ‘slogorne’ (consigna) y proviniendo éste desde el gaélico (lengua indoeuropea celta) ‘sluagh-ghairm’ y cuyo significado literal era ‘grito de guerra’ y que era utilizado por los clanes irlandeses y escoceses en sus correspondientes batallas como forma de arengar a sus soldados.

También hago un repaso a algunos de los eslóganes más famosos: desde el popular ‘Yes We Can’ de Barack Obama, en 2008, pasando por algunos que se hicieron inmensamente populares en las elecciones españolas, como el efectivo ‘Por el cambio’ que encumbró al PSOE de Felipe González hasta la presidencia en las elecciones de 1982 (y muchos más).

Os invito a visionar el vídeo, el cual estoy seguro que os va a gustar y disfrutaréis de la cantidad de datos y curiosidades que en él os explicamos en apenas diez minutos.

Mi más sincero agradecimiento a Academia Play, y muy especialmente a Javier Rubio Donzé (uno de sus co-fundadores), por elegir mi texto para acompañar uno de sus divulgadores vídeos. Espero que esté sea el primero de una larga y fructífera colaboración.

 

“Eso no estaba en mi libro de historia de la política”.

 

Y si tienes interés en historias, curiosidades y anécdotas del mundo de la política (de todos los tiempos), no puedes dejar de leer  “Eso no estaba en mi libro de historia de la política”. Lo encontrarás en librerías o a través de tiendas online como Editorial Almuzara o Amazon.

El curioso origen y evolución del término ‘basílica’

Conocemos como basílica al templo de culto religioso de cierta importancia y categoría y que, debido a ello, tiene ciertos privilegios frente a las iglesias comunes.

El curioso origen y evolución del término ‘basílica’

Curiosamente, ese sentido de albergar un edificio religioso, se le comenzó a aplicar a partir del siglo IV d.C., tras el Edicto de Milán del año 313  (con el que se permitía la libertad de culto y se dejaba de perseguir a los cristianos) y el Concilio de Nicea del 325 (en el que se sentaron las primeras bases de lo que con el tiempo ha desencadenado en el cristianismo tal y como lo conocemos hoy). Desde entonces aquellas edificaciones de la Iglesia Católica de cierta relevancia empezaron a ser conocidas como ‘basílicas’.

Pero el término ‘basílica’ no surgió de la religión, sino que fue adoptado del que se utilizaba durante los tiempos de la Antigua Roma con el que se designaba de ese modo al ‘edificio público que servía a los romanos de tribunal y de lugar de reunión y de contratación’ (tal y como se define en el diccionario de la RAE).

Y los antiguos romanos no fueron quienes acuñaron el término en latín ‘basilĭca’ para hacer referencia a ese tipo de edificio, sino que ellos lo tomaron desde el griego ‘basilikḗ’ (βασιλική), cuyo significado era ‘regia’, ‘real’ y el cual hacía referencia al salón del palacio del rey en el que se celebraban las coronaciones o se realizaban la audiencias más importantes.

Al mismo tiempo, provenía del término ‘basiléus’ que era cómo se designaba al palacio el que vivía el rey de Bizancio (aproximadamente hacia el siglo V a.C.) y en el que atendía a los súbditos.

El significado literal de ‘basiléus’ era ‘asiento del pueblo’, compuesto etimológicamente por ‘basis’ (asiento, base) y ‘laós’ (pueblo) y hacía referencia al lugar al que acudía el pueblo para hablar con su monarca y de ahí que el término ‘basileos’ fuese un título de origen griego utilizado para hacer referencia a distintos tipos de monarcas durante la antigüedad.

 

 

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