BLOGS
Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades Históricas’

¿Cuándo se originó el término ‘blanqueo de dinero’?

Según coinciden en señalar la mayoría de expertos, el origen del término ‘blanqueo de dinero’ (también conocido como ‘lavado de dinero’) surgió durante los años de la conocida Ley Seca en los Estados Unidos (1920-1933) en la que numerosísimos grupos mafiosos ganaron auténticas fortunas a través de comercializar con licores (debido a que la venta y consumo de alcohol estaba prohibido), el juego ilegal y la prostitución.

¿Cuándo se originó el término ‘blanqueo de dinero’?

Muchos de esos gánsteres abrieron numerosas lavanderías o establecimientos de limpieza de coches. Por ejemplo el famoso Al Capone invirtió en 1928 en la empresa ‘Sanitary Cleaning Shops Inc.’.

Esos negocios eran utilizados como tapaderas a las turbias actividades, lo cual se convertía en una curiosa analogía sobre las intenciones de los mafiosos en cuanto al dinero ilegal obtenido de sus turbios negocios.

Cabe destacar que en la magnífica serie de televisión ‘Breaking Badse hacía un guiño al hecho del lavado de dinero y por una parte nos encontramos que el protagonista Walter White, junto a su esposa Skyler, adquieren una empresa de limpieza de coches, mientras que el antagonista de White, Gustavo Fring, posee una lavandería. Todos con la intención de blanquear el dinero proveniente de la droga.

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Por qué el asterisco (*) tiene esa peculiar forma y cuándo se originó su uso?

A través de la página en Facebook de este blog, Cecilia Guasch me consulta sobre el origen del asterisco y su uso.

¿Por qué el asterisco (*) tiene esa peculiar forma y cuándo se originó su uso?Conocemos como asterisco al símbolo en forma de estrellita que se coloca junto, al margen o sobre algún texto (suele ser entre paréntesis aunque en muchas ocasiones está puesta directamente) y que está algo más elevada de lo escrito (en la parte superior del renglón). Suele utilizarse para indicar que dicho texto/párrafo tiene una explicación o nota adicional (que suele situarse el píe de página).

Ya en la antigüedad los escribanos solían utilizar algún tipo de signo para advertir que se había agregado un texto o explicación en los márgenes o pie del escrito, pero incluso mucho antes ya se había usado para añadir correcciones en los ‘poemas homéricos’ por Aristarco de Samotracia (filólogo que trabajó en la célebre biblioteca de Alejandría).

El asterisco se ha usado de diversos modos: en forma de estrella (cada autor o época le ha puesto más o menos puntas), con un punto del que salían unas puntas e incluso una curiosa forma que recordaba la salpicadura de una gota de tinta, por lo que durante un tiempo se le conoció también como ‘splat’ (salpicadura).

Se podría decir que la popularización y uso del asterisco se extendió a partir de la Edad Media, una época en la que se escribieron importantes libros sobre insignes sagas familiares en los que, para hacer entendible quién era quién, había que añadir mediante ese signo una nota al margen que explicaba de quién se trataba o qué relación tenía ese personaje con otros nombrados en el libro.

El asterisco fue evolucionando y con el tiempo ya no solo se utilizó para las notas al margen sino también para colocar ese signo como sustitución de una letra o palabra concreta (sobre todo en términos considerados como soeces o blasfemos).

Etimológicamente el término ‘asterisco’ proviene del latín ‘asteriscus’ y éste a su vez del griego ‘asterískos’ (ἀστερίσκος) cuyo significado literal es ‘estrellita’ (debido a su singular forma).

 

 

Te puede interesar leer:

Cuando se tenía el convencimiento que beber alcohol (en este caso vino) era beneficioso para la salud

Desde hace un tiempo a esta parte muchos son los especialistas en salud y nutrición que advierten de los peligros que supone la ingesta de alcohol y han descartado por completo aquella vieja recomendación (camuflada en consejo médico) que indicaba que una copa de vino con las comidas era saludable.

Cuando se tenía el convencimiento que beber alcohol (en este caso vino) era beneficioso para la salud

Y numerosas son las (erróneas) publicaciones que encontramos en las que hablan de los beneficios antioxidantes e incluso anticancerígenos de la cerveza o cómo el whisky es un perfecto vasodilatador y que aquellas personas que sufrieran del corazón o tuvieran mala circulación sanguínea mejorarían su saludo tomándose una copa de vez en cuando.

Está más que demostrado que el consumo de alcohol (por moderado que sea) afecta nocivamente tanto a la estructura como la función del cerebro (Informe Mundial de Situación sobre Alcohol y Salud de la OMS).

Pero hubo un tiempo en el que el consumo de alcohol estaba instalado en el día a día de cualquier persona e incluso se le daba de beber a muchos niños de corta edad; por ejemplo existía la costumbre de dar una copita de quina (vino dulce) para abrirles el apetito, el mojar el chupete de un bebé en anís para que dejase de llorar (sobre todo cuando le estaban saliendo los primeros dientes) o en las celebraciones navideñas se les servía un ‘culín’ de cava (por aquel entonces llamado genéricamente champán) para que brindasen con los mayores.

Días atrás, navegando por la red, me encontré con un antiquísimo artículo del 31 de enero de 1927, en el que en el periódico “El Eco de Valdepeñas” se alababa las virtudes del vino y se intentaba demostrar (amparándose en una publicación de una revista científica de Berlín) que este caldo no era nocivo para la salud y en el que se podía leer cosas como que:

[…]un hombre normal bien equilibrado, que se alimente bien y haga vida activa puede emborracharse hasta 2.000 veces en un período de diez a doce años sin comprometer su salud de una manera seria[…]

Eso sí, más adelante el mismo artículo indicaba que “una vez superadas las dos mil borracheras se empieza a correr un gravísimo peligro”.

Me llamó mucho la atención ese artículo, lo pegué en una imagen (citando la fuente, evidentemente) y lo compartí a través de mi cuenta de twitter, suscitando muchísimas reacciones.

 

 

Te puede interesar leer:

 

 

 

Fuente de consulta e imagen: El Eco de Valdepeñas / Organización Mundial de la Salud (OMS)

¿Cuál es el origen del champán?

Durante mucho tiempo se le estuvo llamando champán (o champagne) a cierto tipo de vino espumoso (tal y como lo describe el Diccionario de la RAE), sin tener en cuenta su lugar de origen. Pero a principios de la década de los años 70, a partir del momento en el que se pusieron en marcha los Consejos de Regulación de Origen, éste nombre quedó sólo para el que se elaboraba en la región de Champagne-Ardenne, en el norte de Francia, obligando a tener que cambiar su denominación al resto de productores de  espumosos del otro lado de las fronteras galas; en este caso en España pasó a ser denominado como cava (siendo el elaborado en Cataluña el más célebre, aunque no el único del país).

¿Cuál es el origen del champán?

El origen del champán proviene de mediados del siglo XVII, cuando hacia 1657 (algún historiador indica que en 1660) un monje benedictino llamado Dom Pierre Pérignon estaba al cargo del cuidado de la bodega en la que fermentaba el vino elaborado en el convento.

Según cuenta la leyenda más extendida, al bueno de Pierre le dio por probar uno de esos caldos cuando todavía estaba en fermentación, notando que algo le explotaba en el paladar (las burbujas) y se apresuró a llamar a sus compañeros para que probasen esa delicia que le hacía estar bebiendo las estrellas. Parece ser que ese fue el momento en el que se descubrió lo que ha llegado hasta nosotros como el método champenoise.

Muchas han sido las empresas que desde entonces se dedicaron a la elaboración de champán, siendo una de las más famosas a nivel internacional la marca que homenajeaba a su descubridor Dom Pérignon, que comenzó a comercializar su preciado producto un 4 de agosto de 1936.

 

Te puede interesar leer los posts:

 

 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

Curiosidad que forma parte del libro “Vuelve el listo que todo lo sabe” de Alfred López.
Compra el libro online y recíbelo cómodamente a través de Amazón: https://www.amazon.es/Vuelve-listo-que-todo-sabe/dp/8415589379
 

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso origen de las ‘tarjetas de visita’

Conocemos como tarjeta de visita a unos cartoncitos del tamaño aproximado de un DNI o tarjeta de crédito y que es utilizada, normalmente, para entregar en el momento en el que alguien se quiere dar a conocer o entablar un contacto (sobre todo con fines comerciales).

El curioso origen de las ‘tarjetas de visita’

Pero tal y como su nombre indica, ese cartoncito originalmente se utilizaba para ser entregado a la llegada de una casa cuando se iba de visita.

Esas tarjetas solían ser usadas por personajes de clase alta que al presentarse en una fiesta o recepción la entregaban al ujier que se encontraba en la puerta y éste la utilizaba para saber de quién se trataba y así anunciarlo a los anfitriones y demás presentes.

También eran usadas por aquellas personas que acudían a ver a alguien y que, ante la ausencia de esa persona, dejaban la tarjeta indicativa al personal de servicio para hacer saber a los señores de la casa que habían acudió a visitarles.

Donde surgen ciertas dudas es sobre el momento exacto en el que se originaron. Por una parte hay historiadores que apuntan a que fue durante el siglo XV en China. Parece ser que era usada por aquellas personas que querían reunirse con alguna persona en concreto y acudían a visitarla, entregando la tarjeta al criado o secretario y éste hacia saber a su amo que en la puerta aguardaba alguien a la espera de ser recibido. Dependiendo del nombre que pusiera y, sobre todo, la calidad de la tarjeta, los adornos que llevase y lo cuidadosamente elaborada que estuviera hecha, el anfitrión admitía dicha visita o, por el contrario, mandaba despacharlo bajo alguna excusa.

Sin embargo otros expertos aseguran que dichas tarjetas no empezaron a usarse hasta dos siglos después y que fue originariamente en Europa y no en el país asiático. Las razones de su uso eran exactamente las mismas que las explicadas en el párrafo anterior.

Durante el siglo XVIII se llegaron a hacer unas tarjetas de visita que eran pequeñas obras de arte. Muchos fueron los artistas de renombre a los que se les encargaba diseñar e ilustrar algunas de esas cartulinas, con el fin de que la persona que figuraba como titular pudiera presumir ante sus anfitriones durante las visitas.

Fue ya entrados en el siglo XX cuando se empezó a usar mayormente como tarjeta comercial por los profesionales (aunque anteriormente ya se hubiese hecho, pero en menor medida).

Hoy en día sigue usándose las tarjetas de visita, pero sobre todo suelen ser intercambiadas en convenciones o reuniones de networking.

 

 

Te puede interesar leer el post: El infalible método para evitar visitas molestas de Ferenc Molnár [Anécdota]

 

 

Fuente de la imagen: Geoffrey Franklin (Flickr)

Nuevo libro sobre curiosidades relacionadas con el sexo

PORTADA-Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO de Alfred LópezMe alegra enormemente anunciaros la reciente aparición en el mercado de mi nuevo libro: ‘Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO’, el cual está compuesto por 240 curiosidades, historias, anécdotas, ciencia cotidiana y datos sorprendentes relacionados con el mundo del SEXO, explicado del modo coloquial y didáctico tan característico en mí y alejado de cualquier tipo de lenguaje soez.

Pero ojo, no se trata de un libro en el que he hecho un simple copia y pega de los posts ya publicados previamente en este blog…  el 60% de las entradas del nuevo libro no han sido publicadas previamente por aquí y las que han sido utilizadas las he reescrito, corregido o actualizado.

En el libro podréis encontrar curiosidades tan diversas como: ¿Desde cuándo se usa el término ‘sexualidad’ como sinónimo de relación carnal?, ¿De dónde surge que a las prostitutas también se les conozca como ‘rameras’?, ¿Cuál es el origen de la expresión ‘ser un viejo verde’?, ¿Fue realmente el ‘cinturón de castidad’ un invento medieval para evitar infidelidades de las esposas?, ¿Por qué se llama ‘tetas’ a los pechos femeninos?, ¿Sabías que los corn flakes se inventaron para evitar que los jóvenes se masturbaran?, ¿De dónde surge el famoso ‘salto del tigre’?, Si en Japón gusta tanto el sexo ¿por qué pixelan los genitales en las películas pornográficas?, ¿Qué posición ocuparía el pene humano en un ranking de miembros sexuales con otros animales?, ¿Sabías que la canción Summer of ’69 de Bryan Adams no se refiere al año sino a la postura sexual?, ¿Cuál fue la primera película pornográfica de la historia?… y así hasta 240 entradas.

Libros de Alfred LópezSe trata del libro más personal de los tres que he publicado, debido a que no solo me he ocupado de escribirlo sino también de editarlo. Pero no se trata de un libro de autoedición cualquiera, detrás de él ha trabajado el mismo equipo que lo hizo en mis dos anteriores obras (maquetación, ilustración, artes gráficas…), debido a que, lamentablemente, la editorial Léeme Libros (con quienes había publicado hasta ahora) cerró sus puertas hace unos meses y me pilló en pleno proceso de creación del libro. Así que en lugar de vagar de editorial en editorial buscando quien me lo publicara (o montar un crowfunding para que otros me lo financiara), decidí hacer una importante inversión y contratar por mi cuenta al equipo anteriormente mencionado. Con ello garantizaba un resultado final equivalente a mis anteriores libros.

Las ilustraciones han sido realizadas (una vez más) por Marta Contreras (me ha ilustrado mis tres libros y es autora del dibujo de la cabecera de este blog). Y para el prólogo he contado con Celia Blanco (@Latanace en las redes), presentadora y directora del programa radiofónico, dedicado a la sexualidad, «Contigo Dentro» de Cadena SER y colaboradora del diario El País con la sección “Mordiscos y tacones”.

Echa un vistazo al book trailer…

Cabe destacar que he lanzado el libro con una tirada inicial de 2.000 ejemplares en la primera edición, la cual cuenta con una importante empresa de distribución que garantizará que se pueda adquirir en cualquier punto de venta de España (si en tu librería habitual no lo tienen, pídelo y se os servirá en 24/48 horas).

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred LópezAdemás de la venta en librerías físicas, el libro se encuentra disponible en plataformas online como puede ser Amazon https://amzn.to/2q6wNXa El Corte Inglés https://www.elcorteingles.es/libros/A25972907-ya-esta-el-listo-que-todo-lo-sabe-de-sexo-9788415589389/ o Alibri https://www.alibri.es/712791

Aquellos que vivís fuera de España también podéis adquirirlo a través de las diferentes páginas que tiene Amazon repartidas por todo el planeta:

Comienzan unas semanas en las que estaré promocionando el libro por diferentes medios de comunicación y mis redes sociales y me encantaría (y sería de gran ayuda) que todos vosotros me echaseis una mano recomendándolo y tuiteando sobre el libro (o en cualquiera de vuestras RRSS) usando la etiqueta #CurioSex.

Si por casualidad trabajas en un medio (ya sea escrito, radio o televisión) y te gustaría hacer una reseña o entrevistarme, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

También realizaré presentaciones en varios puntos de España (y ojalá me inviten fuera de aquí). De momento ya tengo cerrada la presentación del libro en Parets del Vallès (población barcelonesa en la que resido) el miércoles 18 de abril a las 19 horas y en Valdepeñas (Ciudad Real) el jueves 3 de mayo a las 20:30 horas. En breve informaré de los lugares y de más presentaciones (como la de Barcelona, Madrid y otras localidades).

Y como se acerca Sant Jordi (23 de abril, Día del Libro) también estaré firmando ejemplares en varias casetas:

  • De 10 a 12 horas en la Plaza Vila de Madrid con la Calle Canuda (Barcelona) en el stand  de la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña)
  • De 13 a 15 horas en el stand de la Librería Universitaria en la Rambla Cataluña frente al nº 66 (Barcelona)
  • De 18 a 20 horas en la Plaza de la Vila de Parets del Vallès

¿Cuál es el origen de llamar ‘Zona roja’ a los barrios donde hay un mayor índice de prostitución?

Muchas son las ciudades que cuentan con una zona específica en la que se agolpan los burdeles (ya sean legales o no), lugares en los que se juega y apuesta ilegalmente, donde es frecuente el trapicheo de drogas y objetos robados o los garitos a los que se acude para pegarse una juerga algo desenfrenada.

¿Cuál es el origen de llamar ‘Zona roja’ a los barrios donde hay un mayor índice de prostitución?

Estos barrios suelen ser conocidos por varios nombres, pero dos son los que predominan: ‘Barrio rojo’ o ‘Barrio chino’. En esta ocasión te voy a explicar el posible origen del primero.

Y digo ‘posible’, debido a que los expertos e historiadores no acaban de ponerse de acuerdo y según a qué fuente de consulta acudas encontrarás que te da un origen u otro.

El que tiene más posibilidades de ser el más acertado es el que señala que proviene de la Serenísima República de Venecia del siglo XVI, una de las ciudades-Estado más prosperas de su época y que abarcó todo tipo de personas en sus calles y canales.

Según explican algunas crónicas, Venecia llegó a albergar varios centenares de cortesanas que ejercían como prostitutas por todos los rincones, motivo por el que se decidió regular y censarlas a todas ellas, permitiéndose únicamente su ejercicio en el barrio ‘Rialto Carampane’ y obligándoles a colocar una distintiva luz roja en la puerta de los burdeles con el fin de que los clientes supieran dónde debían entrar (algo parecido a colgar una rama que te explico en la curiosidad sobre las rameras). Uno de los lugares más concurridos en el que se colocaban algunas meretrices era el cercano ‘Ponte delle Tette’ (Puente de las tetas).

Parece ser que este es el origen más probable para llamar Zona Roja a los barrios donde se ejerce la prostitución.

Otra de las explicaciones nos traslada al Medio Oeste de los Estados Unidos en el siglo XVIII, en los inicios de la construcción del ferrocarril, en el que muchos eran los ferroviarios que llegaban de noche a una población y se alumbraban por el camino con el farolillo rojo que iba colocado en el vagón de cola. Al llegar a un burdel dejaban esa linterna junto a la puerta mientras pasaban un rato con la prostituta de turno.

Existe constancia de que esto último llegó a realizarse, pero de lo que no hay ninguna certeza es que fuera lo que diese origen al término y más habiendo algunas referencias anteriores en el tiempo, como la mencionada en Venecia.

 

Lee en este blog otras curiosidades relacionadas con el sexo

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

Esta curiosidad es una de las que encontrarás en mi libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 

Fuente de la imagen: comunicati (Flickr)

¿Cuándo y por qué surgió la idea de llevar apellidos?

Hasta bien entrada la Edad Media raro fue el caso de alguien que, sin pertenecer a la realeza o nobleza, tuviese en propiedad alguna vivienda o tierras. Fue a partir del momento en el que la burguesía tuvo acceso a bienes inmuebles, y por tanto a tener que generar documentación que acreditase su propiedad, cuando apareció la conveniencia de poder identificar a quién pertenecía cada cosa. De esta forma el nombre de pila se convirtió en insuficiente, así que comenzó a añadirse en la documentación, y junto al nombre, alguna peculiaridad que identificase al propietario fácilmente.

¿Cuándo y por qué surgió la idea de llevar apellidos?

Habitualmente se colocaba la profesión de esa persona: Juan Carpintero, José Herrero, Manuel Alfarero. Otra fórmula era poner alguna característica física: Juan Tuerto, José Moreno, Manuel Cojo. El lugar de procedencia, en caso de no ser autóctono, también era una buena fórmula para distinguirlos: Juan Madrid, José Toledo, Manuel Sevilla. Si ninguna de estas formas era posible aplicarlas (porque estaban repetidas) entonces se le añadía el nombre de pila del progenitor (patronímico): Juan de Lope, José de Martín, Manuel de Rodrigo. Para ahorra la preposición ‘de’ se le añadió el sufijo -ez que venía a significar lo mismo, de ahí que pasasen a ser: Juan López, José Martínez, Manuel Rodríguez.

Esto último también se aplicó en otros idiomas, motivo por el que es tan común encontrar extranjeros con una parte de su apellido igual: los ingleses utilizaban la terminación ‘son’ (Johnson) o el prefijo ‘fitz’ (Fitzgerald), en Italia muchos apellidos terminan en ‘ini’ (Paolini), en Dinamarca en ‘sen’ (Nielsen), algunos anglosajones (de ascendencia celta) podemos encontrar que se apellidan como ‘Mac’ o ‘Mc’ (McEnroe, Macbeth), los irlandeses usan el característico O’ (O’Brien) y en Francia el prefijo ‘De’ (Dejean), por poner unos pocos ejemplos.

Hasta que se extendió el uso del apellido sólo la nobleza lo había utilizado y éste no era otro que el nombre de la casa a la que pertenecían: Tudor, Alba, Lancaster, Borbón, Austria…

 

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: wordart

¿De dónde surge la expresión ‘Para ti la perra gorda’?

Hoy en día apenas se usa la expresión ‘Para ti la perra gorda’ pero hasta hace unas décadas era muy común su uso sobre todo para zanjar una disputa verbal en la que una de las partes desistía de seguir discutiendo y la decía a modo de zanjar el tema, como si le estuviera dando la razón a la parte contraria pero no dándosela en realidad.

¿De dónde surge la expresión ‘Para ti la perra gorda’?

La expresión hace referencia a una moneda de bronce acuñada en España en 1870 cuyo valor era de diez céntimos de peseta. Ésta llevaba en el anverso la figura femenina de Hispania sentada sobre unas montañas y en el reverso un león de pie (sobre sus patas traseras) sujetando el escudo de España.

Y es precisamente ese león, cuyo diseño dejaba mucho que desear, lo que propició que el pueblo comenzase a decir que más que un león parecía un perro, rebautizando a las monedas de diez céntimos con el sobrenombre de ‘perra gorda’.

Pero al igual que había una perra gorda también había una moneda apodada como ‘perra chica’, la cual era exactamente igual pero de menor tamaño y la mitad de valor (cinco céntimos de peseta). Cabe destacar que también se acuñaron monedas de uno y dos céntimos en los que aparecía el mencionado león en el anverso, pero éstas no recibieron tales apelativos.

A lo largo de siete décadas fueron monedas de uso común y, por tanto, el apelativo de perra chica y perra gorda se utilizó ampliamente, dando esta última origen a la expresión referida.

Como dato curioso, señalar que en 1941 fueron sustituidas por monedas del mismo valor pero realizadas de aluminio y en el que se cambió el diseño (en el anverso aparecía un jinete íbero con una lanza y en el reverso el escudo de España con el águila de San Juan) y el bronce fundido, de todas las monedas antiguas de las perras gordas y chicas, fue utilizado en el tendido eléctrico del ferrocarril que unió la poblaciones de Ávila y Segovia.

 

 

Te puede interesar leer:

 

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿De dónde surge la superstición que dice que si te dan un salero en la mano tendrás mala suerte?

Varias son las supersticiones que existen alrededor de la sal y todas tienen el mismo origen: cuando la sal tenía un valor prácticamente similar al de las monedas, como te explicaba días atrás en el post ‘¿Por qué el término salario es sinónimo de sueldo?’.

¿De dónde surge la superstición que dice que si te dan un salero en la mano tendrás mala suerte?

Una de ellas indica que, para evitar la mala suerte, un salero jamás debe darse directamente a la mano, sino que hay que depositarlo en la mesa, o cualquier otra superficie, y de ahí se coge. Y la respuesta al porqué se piensa que puede traer mala suerte es bien sencilla…

Imagina a dos romanos (de los de hace 2.000 años) que están intercambiando mercancía (haciendo un trueque). Uno cambia una gallina y el otro paga con la sal. Si el intercambio no se hacía con cuidado, la sal podía derramarse. Una desgracia para uno de los dos, pero ¿para quién? El que la entregaba podría decir que ya había pagado y por tanto se llevaba la gallina y el que cobraba podría decir que todavía no estaba en su poder y por lo tanto la venta no estaba cerrada. Así que la cosa acabaría en discusión y, muy posiblemente, a puñetazo limpio. Motivo por el que se aconsejaba en depositar la sal en un cuenco que estaba colocado sobre firme. De aquí también surgía la superstición de que si se da la sal en mano rompes la amistad.

Algunas son las personas que han querido ver en el origen de la superstición una procedencia religiosa y se explica la historia (no fundamentada) de que durante la Última Cena de Jesús con los Apóstoles Judas derramase con el brazo un salero. No existe evidencia alguna del hecho, pero Leonardo Da Vinci recogió la escena en su pintura sobre la Última Cena, algo que hizo que se creyese que realmente sucedió.

Las personas supersticiosas, cuando se les cae la sal, suelen coger una pizca y echársela sobre los hombros. Esto lo hacen porque antiguamente se tenía la certeza de que el diablo acechaba detrás de cada uno de nosotros y que, si alguien tenía la desgracia de que se le derramaba la sal, al tirarla hacia atrás se le echaba en la cara del maligno, ahuyentándolo y evitando que éste trajese mala suerte a esa persona.

 

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons