Archivo de la categoría ‘Curiosidades Históricas’

¿Cuál es el origen del término ‘bochorno’?

Conocemos como ‘bochorno’ al calor asfixiante y estado de sofocación (sobre todo en verano con altas temperaturas y un altísimo nivel de humedad en el ambiente) y como referencia al rubor del rostro (a causa de pasar vergüenza o sentirse ofendido).

¿Cuál es el origen del término ‘bochorno’?

Etimológicamente proviene del latín ‘vulturnus’ cuyo significado literal era ‘viento del este’ (también llamado ‘viento solano’) y hacía referencia al viento muy cálido que llegaba a ser molesto y sofocante y que, según los antiguos romanos, provenía de las islas griegas (algunas fuentes lo llaman ‘viento del sureste’).

En el siglo XVII ya aparece mencionado el término bochorno y la primera aparición en el Diccionario de Autoridades es del año 1726,  dándole el significado ‘Vapor caliente y molesto que levanta el viento solano en el estío’. También es recogido en la forma ‘buchorno’, que es como se estuvo diciendo siglos atrás y que estuvo apareciendo en los diccionarios oficiales hasta el año 1936.

Como nota curiosa, cabe destacar que en el Diccionario de Autoridades de 1726 se apuntaba como posible origen etimológico a bochorno a la unión de los término ‘boca’ y ‘horno’, dándole la siguiente explicación: ‘porque el calor que da parece al que despide la boca del horno encendido’.

 

 

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Fuentes de consulta: Diccionario de Autoridades (I) / Diccionario de Autoridades (2) / Nuevo tesoro lexicográfico de la lengua española (NTLLE) / etimologias.dechile / RAE

Fuente de la imagen: dodlive

Destripando mitos: La ‘Casa Blanca’ no recibe ese nombre por haber sido pintada de ese color tras el incendio de 1814

Numerosas son las publicaciones que corretean por la red e incluso que se pueden encontrar en algunos libros (tanto de Historia como de educación) en los que se indica que el edificio del 1600 de la Avenida Pensilvania de Washington D.C., en el que trabaja y reside el Presidente de los Estados Unidos, recibe el nombre de ‘Casa Blanca’ debido a que tuvo que ser pintado de ese color tras el incendio que se produjo en agosto de 1814, por parte del soldados del ejército inglés, durante la guerra anglo-estadounidense (desde junio de 1812 a febrero de 1815).

Destripando mitos: La ‘Casa Blanca’ no recibe ese nombre por haber sido pintada de ese color tras el incendio de 1814

A causa del efecto devastador de las llamas, el edificio sufrió numerosos desperfectos y tuvo que ser rehabilitado y vuelto a pintar (de blanco). Pero ese color ya era el que tenía previamente, tal y como fue construido (las obras duraron entre 1790 y 1800) siendo encalado toda su fachada (por aquel entonces no se utilizaba pintura para el exterior de la edificaciones).

Consta en un documento datado el 18 de marzo de  1812 (dos años de que se produjese el mencionado incendio) una mención al edificio presidencial como ‘White House’ (Casa Blanca) por parte del congresista Abijah Bigelow, quien envió n dicha fecha una carta a un colega suyo explicándole novedades sobre su estancia en Washington, así como noticias de la vida política en la capital (faltaban tres meses para el inicio de la guerra anglo-estadounidense).

Varias son las iniciativas para que, en un gran número de libros de Historia e incluso entre los guías turísticos que trabajan en Washington, se corrija el error de atribuir a la quema y posterior rehabilitación del edificio el hecho de llamarse ‘Casa Blanca’, cuando en realidad se le empezó a denominar de ese modo desde un inicio, cuando finalizaron las obras de construcción en 1800.

Cabe destacar que fue en octubre de 1901 cuando el vigesimosexto presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, nombró oficialmente al edificio presidencial como ‘White House’. A este mandatario también se le debe la ampliación y construcción de la famosa ‘ala oeste’ en el que se encuentra el ‘despacho oval’, en el que, desde entonces, han trabajado y reunido todos los presidentes estadounidenses.

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso e histórico origen del término ‘hecatombe’

Se conoce como ‘hecatombe’ a una catástrofe, desgracia, calamidad o desastre de grandes dimensiones, pero, originalmente, el sentido con el que se utilizaba dicho vocablo era muy diferente.

El curioso e histórico origen del término ‘hecatombe’

En la Antigua Grecia, tras la llegada del solsticio de verano (hoy en día se situaría entre finales de junio y principios de julio) se realizaba unas fastuosas ceremonias en honor de Apolo y Atenea (dos de las principales deidades de la mitología griega). Dentro de los múltiples homenajes que se les hacía sobresalía un ritual conocido como ‘hekatómbē’ y en el que se llevaba a cabo el sacrificio de un centenar de bueyes, como forma de expiación de todos los males, culpas y desdichas que se había estado padeciendo a lo largo del año, tanto a nivel colectivo como individual (algo muy similar a lo realizado por el pueblo judío con la tradición del ‘chivo expiatorio’).

De ahí que a lo largo de todo un mes fueran múltiples y numerosos los sacrificios de reses que se realizaban, ya fuese por personas particulares o clanes familiares (o de intereses en común).

De ahí que a aquel periodo de tiempo (de un mes de duración), en el que se realizaba los mencionados sacrificios, durante el periodo en el que se homenajeaba a las deidades de Apolo y Atenea, acabase siendo denominado con el nombre de ‘hecatombeón’.

Y es que el significado del término ‘hekatómbē’ era literalmente ‘sacrificio de cien bueyes’ (aunque también se le dio la acepción ‘sacrificio de cien reses vacunas’).

Con el paso del tiempo, al hecho de tener que ofrendar a los dioses a ese elevado número de bueyes fue adquiriendo la connotación de catástrofe, ya que no todo el mundo podía permitirse perder esa gran cantidad de animales y el tenerlos que sacrificar les suponía una importante pérdida económica que acababa convirtiéndose en una auténtica desgracia de grandes dimensiones.

 

 

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Fuente de la imagen: maxpixel

Cinco tonalidades de colores que llevan el nombre o apellido de un personaje

La paleta de colores es enorme y numerosísimas las diferentes tonalidades que hay de cada uno de ellos. Para distinguirlos es habitual que se utilice una distintivo o apodo que suele acompañar y muchas son las ocasiones en que estos provienen  del nombre o apellido de alguna persona.

Cinco tonalidades de colores que llevan el nombre o apellido de un personaje

En esta ocasión os voy a explicar la historia de cinco de ellos:

 

  • Azul Klein

Azul Klein 

Se trata de un azul intenso que debe su nombre al artista francés, nacido en Niza en 1928, Yves Klein. En 1957, después de una larga trayectoria de pintura monocromática con otros colores, empezó su época azul utilizando el azul ultramarino como protagonista. Tres años después patentó una formula a partir de este color y así nació el International Klein Blue (IKB). Su pigmento base es el azul ultramar, basado en la roca lapislázuli, al cual se le añade el aglutinante Rhodopas M, que permite mantener la intensidad electrizante del pigmento.

 

  • Rojo Tiziano

Barbie Tiziano- Rojo TizianoSe trata de un rojo con una tonalidad de marrón anaranjado y cuyo pigmento utilizó, el artista del renacimiento, Tiziano Vecellio en sus obras a la hora de pintar el cabello de las mujeres pelirrojas, tan a menudo representadas es sus pinturas.

Como nota curiosa, indicar que en la década de 1960 salió al mercado un modelo de la muñeca Barbie que tenía el cabello pelirrojo y que fue popularmente conocida como ‘Barbie Tiziano’.

 

  • Verde Hooker

Verde Hooker

Con este apelativo podemos encontrar dos tonalidades de color verde diferentes y ambas se las debemos al botánico británico William Hooker (1779–1832), quien creó dichos pigmentos para poder pintar las hojas que dibujaba en sus ilustraciones con su verdadero color y tonalidad.

 

  • Malva de Perkin

Malva de PerkinEn 1856, siendo todavía un estudiante de química de 18 años, el inglés William Henry Perkin descubrió de forma casual un nuevo pigmento de tonalidad púrpura. El tinte fue patentado inicialmente con el nombre de ‘púrpura de anilina’, pero con los años (y tras convertirse en un célebre químico) dicho color recibió el apellido de su descubridor (Perkin Mauve).

 

  • Azul Alicia

Azul Alicia

Corresponde a una tonalidad de azul celeste con un ligero toque grisáceo y recibe tal denominación por parte de la prensa estadounidense en relación a Alice Roosevelt Longworth. Esta era la primogénita de Theodore Roosevelt, vigesimosexto presidente de los Estados Unidos, y solía lucir, bastante a menudo, vestidos confeccionados con tela de ese color, motivo por el que los periodistas no tardaron en acuñarlo como ‘Blue Alice’ (Azul Alicia).

 

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: pexelsAlfred López (Musée d’art moderne et d’art contemporain de Niza) / romitagirl67 (Flickr) / Wikimedia commons / georgetowner / National Museum of American History

El histórico origen de la expresión ‘salir con los pies por delante’

Se utiliza la expresión ‘salir con los pies por delante’ para indicar que alguien ha fallecido o puede ocurrirle el deceso.

El histórico origen de la expresión ‘salir con los pies por delante’

A pesar de que al pronunciarla pueda dar a entender que se está hablando de un modo desenfadado o informal de la muerte, en realidad es todo lo contrario, debido a que dicha locución es antiquísima y ya era utilizada por nuestros antepasados varios siglos atrás con la intención de señalar de que un difunto, tras ser velado y en el momento de conducirlo hacia su último adiós (ya fuese enterrado o incinerado) era encaminado correctamente.

La tradición marcaba que, cuando alguien fallecía, debía ser colocado durante el tiempo que durase el velatorio de modo a que sus pies estuviesen mirando hacia la puerta de salida. En esa posición debía salir el cortejo fúnebre (con los pies del difunto por delante) y conducirlo hacia el lugar donde se le daría el definitivo adiós.

Se tenía la creencia (superstición) que el llevarlo de ese modo facilitaría al espíritu del finado a poder ver el camino que lo conducía a su destino definitivo (el más allá). Sin embargo, de ser llevado del revés (con la cabeza por delante) vería el camino que dejaba atrás y su alma podría regresar para llevarse consigo a otro miembro de la familia.

Cabe destacar que, en la actualidad, los cortejos fúnebres siguen realizándose en esa misma posición de llevar el féretro colocado del modo que los pies vayan por delante. También la práctica totalidad de tanatorios tiene  dispuestas sus salas de vela del modo en el que los pies del fallecido miran hacia la puerta de salida.

 

 

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Fuente de la imagen:  s2ublack (Flickr)

¿Sabías que Nixon tenía preparado un discurso para pronunciar en caso de catástrofe en la llegada a la Luna?

Se cumple medio siglo desde de que el 20 de julio de 1969 el modulo lunar Eagle 3 alunizaba y el ser humano caminase por la superficie de la Luna, convirtiéndose en una de las mayores gestas que se han conseguido en la Historia (y a pesar de que todavía hay personas que se creen que se trató de un montaje).

¿Sabías que Nixon tenía preparado un discurso para pronunciar en caso de catástrofe en la llegada a la Luna?

La misión espacial ‘Apolo 11’, que despegó cuatro días antes (el 16 de julio) desde las instalaciones de la NASA en cabo Cañaveral (Houston) llevó hasta la órbita de la Luna a tres astronautas: Neil A. Armstrong, Edwin E. ‘Buzz’ Aldrin y Michael Collins. Los dos primeros alunizaron en el ‘mar de la tranquilidad’ en el mencionado módulo Eagle 3, mientras que Collins se quedó en el módulo de mando Columbia.

Ante la incertidumbre de si la misión llegaría a buen término y si se hubiese dado el caso de algún lamentable catástrofe a la hora de alunizar Armstrong y Aldrin y no hubiesen podido regresar al modulo de mando, el 18 de julio, dos días después del despegue desde la Tierra y dos antes de la llegada a la Luna , en la Casa Blanca se preparó un discurso que sería ofrecido, en caso de necesidad, a través de la televisión y radio a toda la nación por el presidente Richard Nixon anunciando el fatal desenlace.

El texto había sido redactado por el periodista y escritor William Safire, quien en aquellos momentos estaba trabajando en el gabinete del presidente Nixon creándole los discursos que debía pronunciar.

Afortunadamente la misión del Apolo 11 fue todo un éxito y los astronautas regresaron a la Tierra sanos y salvos pocos minutos antes de la cinco de la tarde del 24 de julio. El discurso quedó guardado en un cajón y no se supo de su existencia hasta tres décadas después, cuando en 1999 el diario The New York Times publicó un artículo titulado ‘Ensayo; el desastre nunca llegó’ en el que dio a conocer la existencia del discurso escrito por William Safire y que hubiese sido pronunciado por Nixon en caso de necesidad.

El texto decía lo siguiente:

El destino ha querido que los hombres que fueron a la Luna a explorar en paz se quedaran en la Luna a descansar en paz.
Estos valientes hombres, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, saben que no existe esperanza de que sean recuperados. Pero también saben que existe esperanza para la humanidad en su sacrificio.
Estos dos hombres están dando sus vidas para el objetivo más noble de la humanidad: la búsqueda de la verdad y la comprensión.
Serán llorados por sus familiares y amigos. Serán llorados por la nación. Serán llorados por la gente del mundo. Serán llorados por una Madre Tierra que se atrevió a enviar a dos de sus hijos hacia lo desconocido.
En su exploración, consiguieron que la gente del mundo se sintiera como uno. En su sacrificio, se unen más estrechamente la hermandad del hombre.
En la antigüedad, los hombres miraron a las estrellas y vieron a sus héroes en las constelaciones. En la actualidad, hacemos lo mismo, pero nuestros héroes son hombres de carne y hueso.
Otros seguirán, y seguramente encuentren su camino de vuelta a casa. La búsqueda del hombre no parará, pero estos hombres fueron los primeros, y se mantendrán como los más importantes en nuestros corazones.
Todo ser humano que mire a la Luna en las noches venideras sabrá que en algún rincón de otro mundo estará para siempre la humanidad.

¿Sabías que Nixon tenía preparado un discurso para pronunciar en caso de catástrofe en la llegada a la Luna?

 

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Fuentes de consulta: nytimes / lettersofnote / recuerdosdepandora
Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons (1) / Wikimedia commons (2) / lettersofnote

¿De dónde surge llamar ‘ogro’ a una persona con mal carácter?

A través del perfil en Instagram de este blog (@yaestaellistoquetodolosabe2), Paqui SV me consulta de dónde surge llamar ‘ogro’ a una persona con mal carácter.

¿De dónde surge llamar ‘ogro’ a una persona con mal carácter?

Conocemos como ogro no solo a aquel individuo de carácter agrio, antipático o insociable, sino también al ser fantástico que suele aparecer en algunos cuentos siendo el antagonista de la historia y que suele citarse con el fin de asustar a los más pequeños de la casa (‘Pórtate bien o vendrá el ogro y se te llevará’). Este personaje podría ser otra definición ara referirnos al ‘coco’ o al ‘hombre del saco’.

El diccionario nos da también otra acepción para ogro y es la de ‘ser mitológico de tamaño gigante que se alimentaba de carne humana’.

Y es que originalmente a estos personajes fantásticos los encontramos en numerosos cuentos y fábulas de la mitología escandinava y celta, aunque recibían muy diversos nombres (en sus correspondientes lenguas) y comenzó a ser conocido como ‘ogro’ a partir del siglo XVI (al menos la primera constancia escrita consta de ese siglo).

Al castellano llegó desde el francés ‘ogre’ y el idioma galo lo había tomado del latino ‘orcus’ que los antiguos romanos utilizaban para referirse a la ultratumba o lugar al que iban a parar los muertos y que también recibimos en forma de ‘orco’ (término inmensamente famoso gracias a los libros de J.R.R. Tolkien).

El carácter áspero de estos personajes (los ogros de los cuentos y leyendas) es lo que hizo que se les llamara también de ese modo a las personas antipáticas e insociables.

 

 

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¿Sabías que el Día de la Independencia inicialmente se celebró el 2 de julio en muchos lugares de EEUU?

No fue hasta 1785 cuando se decidió instaurar el 4 de julio como fecha oficial para la celebración y conmemoración del Día de la Independencia de los Estados Unidos, a pesar de que el documento con el que se declaraba que las Trece Colonias norteamericanas se independizaban del Imperio Británico fue firmado y aprobado por unanimidad nueve años antes (1776).

¿Sabías que el Día de la Independencia de EE. UU. inicialmente se celebraba el 2 de julio?

Los libros de Historia nos han explicado que el 4 de julio de 1776 tuvo lugar en Filadelfia el ‘Segundo Congreso Continental’ en el que se reunieron los representantes de las Trece Colonias con el propósito de firmar el texto de una Declaración de Independencia que los desvinculaba del dominio británico y que a partir de aquel momento formarían una nueva nación a la que bautizarían como ‘Estados Unidos de América’.

Firma de la Declaración de Independencia los Estados Unidos de 1776Pero, en realidad, aquel 4 de julio lo que se llevó a cabo no fue declarar la independencia y romper cualquier tipo de vínculo con Gran Bretaña sino refrendar lo que ya se había acordado, escrito y aprobado en aquel mismo congreso dos días antes, o sea, el 2 de julio.

John Adams, uno de los Padres de la Nación, presente en el mencionado congreso continental de Filadelfia (y que en 1789 sería el primer vicepresidente del país, bajo la presidencia de George Washington y en 1797 escogido segundo presidente de los Estados Unidos), escribía el 3 de julio de 1776 una emocionada carta a su esposa en la que le explicaba con total emoción lo especial que había sido aquella jornada, bautizándola como el ‘día de la liberación que será recordado y conmemorado por las generaciones venideras’.

Durante casi una década fue la del segundo día de julio la fecha en la que se estuvo conmemorando el Día de la Independencia en la mayoría de poblaciones de los nuevos Estados Unidos. Evidentemente, teniendo en cuenta que, en aquellos momentos, no era una fastuosa celebración debido a que el país se encontraba inmerso en la Guerra de Independencia que duró hasta septiembre de 1783.

Pero también hubo, durante aquellos años, un buen número de lugares en los que dicha conmemoración se realizó el día 4. El motivo de ello era porque esa fecha fue en la que, en muchas poblaciones de las Trece Colonias, llegó la noticia de la Declaración de Independencia, debido a que algunos de los representantes se marcharon de Filadelfia, tras la reunión del día 2, con el fin de anunciar cuanto antes a sus conciudadanos la  aprobación del mencionado documento.

Fue a partir de 1785 cuando se decidió que la celebración del Día de la Independencia de los Estados Unidos debía celebrarse el 4 de julio, coincidiendo con la fecha en la que fue firmado el documento y no en el día en el que se realizó y aprobó la Declaración de Independencia (2 de julio).

Cabe destacar que a la reunión que tuvo lugar el 4 de julio de 1776, para firmar la declaración, no acudieron todos los representantes (que ya habían salido de viaje hacia sus respectivas colonias, tal y como te explico un par de párrafos más arriba). Por tal motivo se programó un nuevo encuentro, para el 2 de agosto de aquel mismo año, en el que firmaron los ausentes.

 

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Cinco curiosidades sobre el vino que quizá te gustaría conocer

Cinco curiosidades sobre el vino que quizá te gustaría conocer

1) El motivo por el que al tomar vino tinto se nos queda la lengua seca y áspera y al tomar vino blanco no es debido a la presencia de los taninos, que son unas moléculas, del grupo de los polifenoles, que se encuentran en la piel de la uva. El mosto para vino blanco no está en contacto con la piel que es la que dará color al vino.

2) El Comandaría, un vino de mesa dulce que se elabora en la isla de Chipre, es el vino más antiguo del mundo que aún se produce. Según estudios, este caldo ya se elaboraba hace más de tres mil años.

3) El ‘Vin Mariani’ fue un vino creado en 1863 que contenía extractos de hoja de coca y al que se le atribuía una gran cantidad de propiedades terapéuticas. En los carteles publicitarios de este vino aparecía el papa León XIII, quien dio permiso para ello, ya que era un gran consumidor del mismo.

4) El vino no sabe mejor solo porque sea más caro. Es nuestro cerebro quien nos convierte en esnobs pues se activa en la corteza orbitofrontal el mecanismo de procesamiento del placer y la recompensa en el momento en el que creemos estar disfrutando de algo exclusivo, como por ejemplo beber un vino caro.

5) La oenofobia es el miedo irracional y enfermizo al vino.

 

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El curioso origen del término ‘chulo’

El término ‘chulo’ es uno de esos vocablos que, con el tiempo, hemos acabado adaptando en nuestro idioma para referirnos a múltiples y diferentes cosas y personas.

El curioso origen del término ‘chulo’

Por un lado están aquellos personajes que se comportan de un modo fanfarrón, arrogantemente, en plan valentón y desafiante e incluso graciosamente. Conocemos como ‘chulo’, ‘chulapón’, ‘chulapo’ (o chulapona) a los individuos originarios de algunos barrios castizos de Madrid. También se usa el término como sinónimo de proxeneta o rufián (el vulgar macarra).

Hay quien usa el vocablo ‘chulo’ para referirse a alguna cosa que le ha gustado (‘¡Qué chulo es esto!’, ¡Qué chulo ha sido venir aquí!’).

El hecho de que existan tantas acepciones y usos para este término proviene de muy atrás, debido a que antiguamente ya se le dio varios significados.

Etimológicamente llegó al castellano desde el italiano ‘ciullo’, utilizado para referirse a los niños. De hecho, esta voz italiana era apócope del término ‘fanciullo’, de exacto significado.

Existen constancias de que la forma ‘chulo’ ya se utilizaba en castellano en el siglo XVII, aunque no se incorporó al Diccionario de Autoridades hasta el año 1729; donde ya por entonces se le daba diferentes usos y acepciones:

Persona graciosa y con donaire; el que asiste en el matadero para encerrar y matar las reses; y, según la germanía (jerga utilizada por rufianes y malhechores) también se utilizaba para referirse a un muchacho o muchacha.

Y fue precisamente esa referencia a los jóvenes pícaros que solían delinquir y se las arreglaban para sobrevivir mediante el engaño, usando su ingenio, agudeza y gracia lo que dio su acepción más conocida.

 

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