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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

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‘Así se las ponían a…’: una misma expresión usada para varios protagonistas

Es habitual escuchar o utilizar la expresión ‘Así se las ponían a…’ (y el nombre de un personaje) para referirse a las facilidades que se le da a alguien para que consiga algún propósito sin costarle esfuerzo alguno (por ejemplo, poner un examen con preguntas sumamente fáciles).

‘Así se las ponían a…’: una misma expresión usada para varios protagonistas

Lo curioso es que dicha locución se utiliza mencionando diferentes protagonistas y se puede ver (entre otras muchas) referidas como: ‘Así se las ponían a Felipe II’, ‘Así se las ponían a Fernando VII’ e incluso ‘Así se las ponían a Franco’.

Cuando se hace la referencia a Felipe II es para indicar la desmesurada afición de este controvertido y puritano monarca hacia el sexo y cómo era común llevarle numerosas cortesanas a su alcoba para que tuviese sus escarceos sexuales (aunque oficialmente tan solo se le conoció una amante, Isabel Osorio).

Si el aludido en la expresión es ‘el Rey Felón’, o sea Fernando VII (llamado así por su deslealtad hacia el pueblo de España y su forma de reinar ignominiosa) es para referirse a su personalidad caprichosa, debido a que quería que todo se le ofreciese de forma fácil y sin complicación. Los historiadores apuntan que se originó la locución debido a la gran afición que tenía el monarca hacia el billar, en el que se tiraba horas enteras jugando y que casualmente siempre ganaba (por el hecho de sus contrincantes se dejaban ganar, colocándole las bolas bien situadas sobre la mesa facilitándole el inmerecido triunfo).

Así se las ponían a Franco

Así se las ponían a Franco

Otro personaje que suele utilizarse en esta expresión es Franco y se hace como clara alusión a la afición a la caza y pesca del dictador, a quien le preparaban las mejores piezas que luego lucía con orgullo frente a la prensa (sobre todo en el NO-DO que se emitía en las salas de cine).

Cabe destacar que la inmensa mayoría de historiadores señalan que la expresión original surgió en el siglo XIX y con la clara referencia a Fernando VII, no constando que se utilizase en fechas anteriores (por ejemplo en el periodo que abarca entre el siglo XVI, en el que vivió Felipe II, y el del reinado del Rey Felón).

 

 

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‘Bordiona’, el término en desuso con el que se conocía a cierto tipo de prostitutas en el Medievo

Posiblemente, de la gran cantidad de vocablos que existen para referirse a una prostituta, el de ‘bordiona’ quizá no lo hayas escuchado nunca. Y es que este antiquísimo término lleva en desuso mucho tiempo pero fue frecuente su uso durante la Edad Media.

‘Bordiona’, el término en desuso con el que se conocía a cierto tipo de prostitutas en el Medievo

La bordiona era la prostituta que ejercía en un burdel y de ahí su etimología. Pero, ojo, si acudes al diccionario de la RAE (dependiendo de la edición) podrás encontrar que los más recientes (a partir de 1992) dan como origen al término bordiona el vocablo ‘borde’.

Pero que ello no te lleve a confusión, ya que esa locución borde a la que se refiere es la misma palabra que nos llegó del occitano y provenía del término latino ‘burdus’ del que nacieron vocablos como burdel (lugar donde se ejerce la prostitución), borde (en referencia a la persona antipática, no al extremo de una cosa) o burdo (algo basto o grosero).

Cabe destacar que el término ‘burdus’ se utilizaba en la Antigua Roma para referirse a los bastardos (hijos nacidos fuera del matrimonio) y a aquellas plantas que brotaban sin haber sido cultivadas o injertadas.

 

 

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¿De dónde surge llamar ‘bondage’ a ciertas prácticas sadomasoquistas?

Se conoce como ‘bondage’ aquellas prácticas sexuales en las que quienes la realizan pueden ser atados o amordazados e infringir o recibir castigos físicos.

¿De dónde surge llamar ‘bondage’ a ciertas prácticas sadomasoquistas?

Se caracteriza por atar a uno de los participantes (quien es conocido como sumiso o siervo), además de taparle los ojos con una venda, colocarle grilletes, bozales y otros artilugios que lo hacen estar sujeto e inmóvil, mientras que la parte contraria (dominante) lo somete a castigos, con los que (ambas partes) experimentan placer.

El origen del término bondage proviene del inglés de la Edad Media cuyo significado se aplicaba a la esclavitud y servidumbre (hay escritos datados en el siglo XIV en los que ya se utilizaba el vocablo ‘bond’ para referirse a la condición de siervo).

 

 

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¿Sabías que originalmente el término ‘difunto’ se utilizaba para referirse a una persona que se había jubilado?

El término ‘difunto’ es uno de los muchísimos sinónimos que existen y se utilizan para referirse a una persona fallecida (finado, muerto, cadáver, occiso, traspasado, fiambre…), pero este vocablo originalmente no se utilizó para tal fin sino para señalar a aquel que tras una larga vida de trabajo le había llegado la hora de retirarse (jubilarse) y descansar, ya que se tenía el convencimiento de que ya había cumplido con todas sus obligaciones.

¿Sabías que originalmente el término ‘difunto’ se utilizaba para referirse a una persona que se había jubilado?

Etimológicamente, el término difunto proviene del latín deffunctus’ el cual estaba formado por el prefijo ‘de’ (separación) y ‘functus’, participio de ‘fungi’ (desempeñar, cumplir, terminar) y cuyo significado literal venía ser ‘el que ya ha cumplido’ o ‘el que ha terminado’, en referencia (tal y como indico en el párrafo anterior) a aquella persona que al cumplir cierta edad le llegaba la hora del merecido descanso (retiro, jubilación) por haber cumplido con sus obligaciones en la sociedad de la que formaba parte.

 

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Fuentes de consulta: etimologias.dechile / elalmanaque / elcastellano
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La curiosa historia de los caramelos y dispensadores PEZ

La mayoría de nosotros hemos tenido en algún momento de nuestra infancia (e incluso ya siendo adultos) algún curioso y original dispensador de los caramelitos PEZ. Una estructura rectangular en la que van depositadas las pequeñas pastillas de caramelos y que se acceden a ellos empujando hacia atrás la parte superior (que suele representar la cabeza de algún popular personaje).

La curiosa historia de los caramelos y dispensadores PEZ

Aunque estos caramelos parezcan un invento relativamente moderno, en realidad ya tienen cerca de un siglo. Fueron creados en 1927 por Eduard Haas III un emprendedor austriaco de 30 años de edad (descendiente de una rica familia de médicos y comerciantes) que decidió iniciar en solitario su futuro empresarial.

En su Viena natal adquirió extracto de aceite de menta (pfefferminz) y con sus conocimientos de química elaboró unos pequeños y planos caramelos que servían para refrescar la boca y, sobre todo, para enmascarar el mal aliento que dejaba el tabaco (no solo de fumar sino de mascar, muy de moda en la época). Para el nombre de su invento decidió realizar un curioso acrónimo con las letras ‘p’, ‘e’ y ‘z’ del término ‘pfefferminz’.

El negocio se hizo próspero y en tan solo ocho años ya había abierto una gran fábrica, en la entonces llamada Checoslovaquia, desde donde aumentaría la producción.

Pero el gran auge del producto llegaría tras la Segunda Guerra Mundial. Hasta entonces los caramelos se vendían dentro de unas latitas y en 1948 encargó a Oscar Uxa que diseñara algún tipo de dispensador con el fin de que los consumidores no tuviesen que tocar el producto directamente con las manos (sobre todo pensando en los obreros que los tomaban como sustituto al tabaco). Al mismo tiempo se aprovechó también como una campaña antitabaco. Lo curioso es que el diseño de ese dispensador recordaba a un encendedor.

La curiosa historia de los caramelos y dispensadores PEZEn 1952 Eduard Haas III decidió que era hora de asaltar el mercado americano, instalando unas oficinas de PEZ en Nueva York. Y fue precisamente al primer responsable de la empresa en Estados Unidos, Curtis Allina, a quien se le ocurrió que debían introducir más sabores (afrutados) con el fin de atraer también al público infantil.

Fue de este modo como una década más tarde los caramelos se habían convertido el uno de los dulces preferidos de los niños gracias a los originales diseños de los dispensadores PEZ.

 

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¿Cuál es el origen de las ‘linternas’?

Como bien sabréis quienes seguís este blog y mis diferentes colaboraciones, desde hace un par de años realizo una sección de curiosidades semanal en Cope Catalunya i Andorra dentro del programa ‘La linterna’, presentado por José Miguel Cruz. Días atrás, hablando sobre el nombre del programa surgió la duda respecto al origen del término e historia del utensilio portátil que sirve para iluminarse y proyectar luz.

¿Cuál es el origen de las ‘linternas’?

El término ‘linterna’ proviene del latín ‘lanterna’ que era el modo en el que en la Antigua Roma se le denominaba a los farolillos o aquello que se utilizaba para iluminarse. Este vocablo había llegado al latín procedente del griego en el que se usaba la palabra ‘lámpter’ para referirse a las antorchas.

Así pues, antes de ser inventadas las linternas a finales del siglo XIX (tal y como las conocemos hoy en día), se usaba el término para referirse a los farolillos o antorchas que se portaban para iluminarse.

El primer prototipo de linterna, tal y como la conocemos hoy en día, fue invención del ruso nacionalizado estadounidense Conrad Hubert (este fue el nombre que usó en EEUU, ya que en realidad se llamaba ‘Akiba Horowitz’).

A inicios de la década de 1890, Hubert quiso rediseñar y mejorar la lámpara incandescente (bombilla) de Thomas Edison, con el fin de hacerla portátil y sin tener que ir conectada a un cable con el fin de que llegarse a cualquier lugar. Ideó una especie de tubo en que colocó una pequeña lámpara incandescente que se iluminaba gracias a una carga de gas, esto hacía que su duración fuese muy breve, motivo por el que se conoció el artilugio como ‘flashlight’.

Hubert se asoció con el británico David Misell (también afincado en Estados Unidos) y fundaron la empresa ‘American Electrical Novelty and Manufacturing Company’ (hoy en día es lo que conocemos como ‘Energizer Holdings’).

Hacia el final de esa década (1899), a Misell se le ocurrió mejorar el invento de su socio, sustituyendo la carga de gas por una pequeña batería eléctrica (pila), siendo la primera patente que presentó en EEUU sobre una linterna portátil.

La linterna de Misell (y Hubert) triunfó sobre todo porque regalaron varias unidades al cuerpo de policía de Nueva York, siéndoles de gran utilidad y poco más de un año vendieron linternas para los agentes repartidos por todas las comisarías de policía de los Estados Unidos.

 

 

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Fuente de la imagen: afcent

¿De dónde surge llamar ‘tosco’ a alguien de escasa educación o refinamiento?

En la Antigua Roma numerosos fueron los pueblos y culturas que migraron hasta la que se convirtió en la próspera capital del imperio. Muchos eran los barrios que se crearon y poblaron con esos nuevos habitantes y uno de ellos fue el denominado ‘Vicus tuscus’ (cuya traducción literal era ‘Barrio etrusco’).

¿De dónde surge llamar ‘tosco’ a alguien de escasa educación o refinamiento?

El Vicus tuscus se convirtió en un lugar de obligado paso para muchísimas personas que iban desde el Foro Romano hasta el Circo Máximo los días que se realizaban espectáculos o sacrificios, por lo que aparecieron todo tipo de negocios callejeros, entre los que se encontraba la prostitución masculina (que, según el escritor romano Tito Maccio Plauto, se ejerció en aquellas calles).

Esto propició que el barrio etrusco (Vicus tuscus) fuese frecuentado por todo tipo de personas pero, especialmente, de las clases más bajas, por lo que no se tardó en generalizar y nombrar a aquel tipo de hombres con el topónimo del barrio: ‘tuscus’ (toscos).

 

 

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Fuente de la imagen: carolemage (Flickr)

‘Lenón’, el antiguo término con el que se conocía a los proxenetas y alcahuetes

Los términos alcahuete, ‘chulo’, ‘macarra’ o proxeneta son los vocablos más comúnmente utilizados para referirse a aquellos personajes que se dedican a traficar con la prostitución e incluso quienes conciertan relaciones amorosas con fines económicos.

Lenón, el antiguo término con el que se conocía a los proxenetas y alcahuetes

Pero, curiosamente, también existen otros vocablos quizá algo menos conocidos, como es el caso de ‘lenón’ el cual se estuvo utilizando en la antigüedad con el mismo propósito, aunque actualmente es un término prácticamente en desuso como referencia a ese tipo de individuos.

Eso sí, podemos encontrar que es utilizada en la forma ‘lenocinio’ (seguro que de este modo sí que te suena) que significa literalmente ‘acción de alcahuetear’ o también suele decirse ‘casa de lenocinio’ (que es uno de los muchos sinónimos para referirse a un prostíbulo).

El término lenón proviene del latín ‘leno’, de exacto significado y al que se le añadía como acepción el de rufián: hombre despreciable que vive de engaños y estafas.

 

 

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Fuente de la imagen: Captura de Youtube

¿De dónde surge llamar también ‘zaratán’ al cáncer de mama?

Conocemos como ‘cáncer’ a la enfermedad en la que se desarrolla anormal e incontroladamente ciertas células que invaden y destruyen los tejidos orgánicos. Dicho término proviene del latín (escrito del mismo modo pero sin acentuar) y cuyo significado literal es ‘cangrejo’. Hasta allí llegó desde el griego ‘karkínos’καρκίνος– (de significado exacto) y que comenzó a ser utilizado por Hipócrates de Cos (entre los siglos V a.C y IV a.C.) considerado como ‘el padre de la medicina’ y posteriormente por Galeno de Pérgamo (entre los siglos I d.C. y II d.C.) quien se convirtió en el referente médico de la Edad Antigua.

¿De dónde surge llamar también ‘zaratán’ al cáncer de mama?

Ambos, a través de sus diferentes estudios sobre la enfermedad compararon a esta con un cangrejo, más concretamente con las patas del crustáceo.

Varios son los términos con los que, normalmente, nos referimos a un cáncer, entre ellas los más comunes son ‘carcinoma’, ‘tumor’, ‘sarcoma’ y hay uno que, sin ser ampliamente utilizado, encontramos algunos escritos en los que aparece y más concretamente para referirse al ‘cáncer de mama’: ‘zaratán’.

Este vocablo nos llegó a través del árabe hispánico ‘saraṭán’, y éste provenía del árabe clásico saraṭān cuyo significado es el mismo que cáncer: ‘cangrejo’.

Y es que los antiguos árabes (muy avanzados en la medicina durante la Edad Media) tomaron como referencia los estudios sobre la enfermedad de Hipócrates y Galeno y en su presencia en la Península Ibérica dejaron infinidad de términos que acabaron incorporándose a nuestra lengua, entre ellos el mencionado zaratán.

¿De dónde surge llamar también ‘zaratán’ al cáncer de mama?Ante la proliferación de términos y sinónimos para referirse al cáncer, a partir del siglo XVIII el término ‘zaratán’ quedó vinculado exclusivamente al cáncer de mama, pudiendo encontrar que en el tomo VI del Diccionario de Autoridades de 1739 (el primer diccionario oficial publicado por la RAE) con la siguiente acepción: “Un género de enfermedad de cancer, que dá à las mugeres en los pechos, el que les vá royendo, y consumiendo de tal suerte la carne, que por lo regular vienen à morir de esta enfermedad. Covarr. dice es voz Arábiga, que en su Lengua significa lo mismo”.

Cabe destacar que en Castilla también se utiliza el término ‘Zaratán’ para referirse a una ‘cordelería, taller u obrador donde se hacen cordeles’, tal y como recoge el Diccionario de la RAE, aunque indica que dicho vocablo es de origen incierto, no encontrándose relación alguna con el que designa la enfermedad. Incluso existe un municipio en la provincia de Valladolid con dicha denominación, aunque tampoco se sabe con certeza de dónde proviene su toponimia. Algunas fuentes indican que de ‘cangrejo fluvial’, como es el caso de Pancracio  Celdrán en su ‘Diccionario de topónimos españoles y sus gentilicios’ y otros (tal y como indica Lourdes Moro Gutiérrez en el ‘Estudio Etnográfico de Zaratán’) que procede del término árabe ‘Sarita’ cuyo significado es ‘cordel’, quizá por algún artesano que, siglos atrás, se instaló en dicho municipio.

 

 

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Fuente de las imágenes: pxhere / Diccionario de Autoridades de 1739