Archivo de la categoría ‘Curiosidades Históricas’

¿De dónde proviene utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

Es habitual dirigir una palabra cordial hacia alguien a la hora de encontrarnos o de despedirnos, el cual es denominado como ‘saludo’ y el acto en si es conocido como ‘saludar’.

Esas palabras de saludo pueden ser varias, dependiendo de si es dirigido en el momento del encuentro o de la despedida y también del país o idioma (por ejemplo los más comunes son ‘hola’, ‘adiós’ y ‘salud’, entre otros).

¿De dónde provine utilizar la exclamación ‘¡Salud!’ para saludar o despedirse de alguien?

En este post me centraré en la forma ‘salud’, un modo de saludo que es muy común entre personas de ideología de izquierdas y los agnósticos o ateos.

Antes que nada debo explicar que el saludo es ‘la acción y efecto de saludar’, un verbo que proviene del latín ‘salutāre’ y cuyo significado literal era ‘desear salud’. Y es que ya en la antigüedad lo que se hacía en el momento de encontrarse con alguien era desearle buena salud o preocuparse por la salud del interlocutor.

Muy común era el desear buena salud con un ‘salutem’, algo que se convirtió en usual tanto en el encuentro como en las despedidas durante la época del Imperio Romano y siglos posteriores. También por aquel tiempo se hizo frecuente saludar diciendo el término ‘ave’, conjugación singular de la forma imperativa de ‘avēre’, cuyo significado era ‘estar bien’ y que era utilizad con el sentido de ‘que estés bien’. Recordado es el típico ¡Ave, César, los que van a morir te saludan! (Ave, Caesar, morituri te salutant) tan utilizado en el cine (hay enormes dudas de que se utilizara realmente por los romanos) y que vendría a significar literalmente ‘Que estés bien, César, los que van a morir te desean buena salud’.

Tras la expansión del catolicismo (a partir del siglo IV), se comenzó a cambiar las formas ‘salud’ (salutem) como saludo de despedida entre los creyentes por el conocido ‘adiós’, el cual es el deseo de encomendar a aquella persona ‘a Dios’ (te encomiendo a Dios). También se reutilizó el mencionado ‘ave’ para introducirlo en una oración religiosa (el ‘Ave María’).

Por tal motivo, aquellas personas no creyentes (muchas de ellas de ideología progresista, de izquierdas o anarquistas) decidieron adoptar el término ‘salud’, con el que evitar hacer referencia alguna a Dios en sus saludos y despedidas.

 

 

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El curioso motivo por el que los hospicios son también conocidos como ‘Inclusa’

El curioso motivo por el que los hospicios son también conocidos como ‘Inclusa’

Se conoce como ‘inclusa’ al lugar en el que se recoge y cría a niños expósitos (abandonados) y su nombre lo recibe del cuadro de una virgen, conocida como ‘Nuestra Señora de la Inclusa’ que en el siglo XVI fue colocada en un hospicio que había en el centro de Madrid.

La mencionada imagen religiosa era de la ‘Virgen de la Paz’ pero al ser llevada hasta la capital de España desde la isla L’Écluse, en los Países Bajos, recibió el nombre Inclusa, quedando asociado también a la institución benéfica.

 

 

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Historia y curiosidades sobre los ‘eslóganes políticos’ en Academia Play

Academia Play es una de las plataformas educativas online que más han crecido en los últimos meses y sus recursos, tanto en el canal de vídeo en YouTube como en la web, son utilizados por cientos de miles de usuarios que aprovechan los contenidos para aprender Historia de una forma fácil, didáctica y divertida.

Historia y curiosidades sobre los ‘eslóganes políticos’ en Academia Play

El último vídeo publicado en su canal de YouTube (con más de 2 millones de suscriptores) está dedicado a la Historia y curiosidades de los ‘eslóganes políticos’ y cuyo texto es de mi autoría, habiendo sido extraído de uno de los capítulos de mi último libro “Eso no estaba en mi libro de historia de la política” (publicado por la editorial Almuzara): “Un buen eslogan vale más que mil palabras”.

Un capítulo que lo dedico a explicar el origen del término ‘eslogan’ y cómo llegó hasta nuestra lengua desde el inglés ‘slogan’, una evolución de ‘slogorne’ (consigna) y proviniendo éste desde el gaélico (lengua indoeuropea celta) ‘sluagh-ghairm’ y cuyo significado literal era ‘grito de guerra’ y que era utilizado por los clanes irlandeses y escoceses en sus correspondientes batallas como forma de arengar a sus soldados.

También hago un repaso a algunos de los eslóganes más famosos: desde el popular ‘Yes We Can’ de Barack Obama, en 2008, pasando por algunos que se hicieron inmensamente populares en las elecciones españolas, como el efectivo ‘Por el cambio’ que encumbró al PSOE de Felipe González hasta la presidencia en las elecciones de 1982 (y muchos más).

Os invito a visionar el vídeo, el cual estoy seguro que os va a gustar y disfrutaréis de la cantidad de datos y curiosidades que en él os explicamos en apenas diez minutos.

Mi más sincero agradecimiento a Academia Play, y muy especialmente a Javier Rubio Donzé (uno de sus co-fundadores), por elegir mi texto para acompañar uno de sus divulgadores vídeos. Espero que esté sea el primero de una larga y fructífera colaboración.

 

“Eso no estaba en mi libro de historia de la política”.

 

Y si tienes interés en historias, curiosidades y anécdotas del mundo de la política (de todos los tiempos), no puedes dejar de leer  “Eso no estaba en mi libro de historia de la política”. Lo encontrarás en librerías o a través de tiendas online como Editorial Almuzara o Amazon.

El curioso origen y evolución del término ‘basílica’

Conocemos como basílica al templo de culto religioso de cierta importancia y categoría y que, debido a ello, tiene ciertos privilegios frente a las iglesias comunes.

El curioso origen y evolución del término ‘basílica’

Curiosamente, ese sentido de albergar un edificio religioso, se le comenzó a aplicar a partir del siglo IV d.C., tras el Edicto de Milán del año 313  (con el que se permitía la libertad de culto y se dejaba de perseguir a los cristianos) y el Concilio de Nicea del 325 (en el que se sentaron las primeras bases de lo que con el tiempo ha desencadenado en el cristianismo tal y como lo conocemos hoy). Desde entonces aquellas edificaciones de la Iglesia Católica de cierta relevancia empezaron a ser conocidas como ‘basílicas’.

Pero el término ‘basílica’ no surgió de la religión, sino que fue adoptado del que se utilizaba durante los tiempos de la Antigua Roma con el que se designaba de ese modo al ‘edificio público que servía a los romanos de tribunal y de lugar de reunión y de contratación’ (tal y como se define en el diccionario de la RAE).

Y los antiguos romanos no fueron quienes acuñaron el término en latín ‘basilĭca’ para hacer referencia a ese tipo de edificio, sino que ellos lo tomaron desde el griego ‘basilikḗ’ (βασιλική), cuyo significado era ‘regia’, ‘real’ y el cual hacía referencia al salón del palacio del rey en el que se celebraban las coronaciones o se realizaban la audiencias más importantes.

Al mismo tiempo, provenía del término ‘basiléus’ que era cómo se designaba al palacio el que vivía el rey de Bizancio (aproximadamente hacia el siglo V a.C.) y en el que atendía a los súbditos.

El significado literal de ‘basiléus’ era ‘asiento del pueblo’, compuesto etimológicamente por ‘basis’ (asiento, base) y ‘laós’ (pueblo) y hacía referencia al lugar al que acudía el pueblo para hablar con su monarca y de ahí que el término ‘basileos’ fuese un título de origen griego utilizado para hacer referencia a distintos tipos de monarcas durante la antigüedad.

 

 

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¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas?

Según se describe en la primera acepción que da el diccionario de la RAE al término tormenta, esta es una perturbación atmosférica violenta acompañada de aparato eléctrico y viento fuerte, lluvia, nieve o granizo.

¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas?

Frecuente es escuchar o utilizar expresiones como ‘Se aproxima una tormenta’ o ‘Ha caído una tormenta de granizo’ y siempre lo hacemos para referirnos a cuestiones meteorológicas (sobre todo relacionadas con la lluvia).

Pero originalmente el término tormenta no era utilizado para hacer referencia alguna a cuestiones meteorológicas sino a una eficaz arma de guerra llamado ‘tormentum’, el cual era un artilugio muy similar a una catapulta y que era utilizado para lanzar piedras, objetos incendiarios, metralla, etcétera, sobre un objetivo.

¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas? tormentum

Aquellos que eran atacados veían como caía sobre ellos una lluvia de proyectiles o fuego, motivo por el que empezó a denominarse como tormenta a las inclemencias meteorológicas.

Curiosamente, el término latino ‘tormenta’ es el plural de ‘tormentum’ y éste significaba literalmente ‘suplicio’, ‘sufrimiento’ (que era lo que padecían quienes recibían la lluvia de proyectiles del tormentum).

Este término también origino el vocablo ‘tormento’ y al provenir del verbo en latín ‘torquere’ (torcer) dio a lugar a ‘tortura’.

 

 

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¿Cuál es el origen de llamar ‘camaradas de peine’ a las personas que siempre van juntas?

Posiblemente la locución ‘Ser camaradas de peine’ se podría englobar como una ‘expresión viejuna’ que empieza a estar en desuso y muy pocas son las personas que, en la actualidad, la usan.

¿Cuál es el origen de llamar ‘camaradas de peine’ a las personas que siempre van juntas?

Pero hasta hace un par de décadas era muy común escucharla decir, sobre todo entre los más mayores, cuando querían referirse a aquellas personas que siempre andan jutas de un lado para otro y como enfatización de la amistad entre dos individuos inseparables (vendría a ser una expresión sinónima de otra muy célebre y bastante utilizada hoy en día: ‘ser uña y carne’).

Según consta, a mediados del siglo XVIII, bajo el reinado de Fernando VI, se estipuló (por orden del monarca) que los soldados del ejército español deberían llevar, obligatoriamente, el cabello peinado hacia los lados en forma de bucles y con una crencha en el centro y recogido por detrás con una coleta. Para ello debían de utilizar unos cilindros de hojalata (con el que dar forma al bucle), untarse el pelo con grasa y espolvoreárselo con polvo (normalmente era harina), con el fin de que quedara blanqueado.

Como es de imaginar todo ese proceso de peinado era laborioso y sobre todo algo pringoso, por lo que era habitual que los soldados que compartían habitación (cámara) se ayudaran a peinarse los unos a los otros.

Tanto por el hecho de esa ayuda que se daban como el tiempo que pasaban conviviendo, forjaba en ellos una estrecha amistad, por lo que el término ‘camarada de peine’ empezó a ser utilizado para hacer referencia a esa camarería entre dos personas que siempre van juntas.

 

 

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Fuentes de consulta: Florilegio o ramillete alfabético de refranes y modismos de José María Sbarbi  / eprints.ucm (pdf) / Del hecho al dicho de Gregorio Doval / hemerotecadigital.bne.es (pdf) / elcoronelnotienequienlelea / bibliotecavirtualdefensa (pdf)
Fuente de la imagen:  miniaturasmilitaresalfonscanovas

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)

A menudo me topo con alguna publicación en la que se da una explicación totalmente errónea o falsa sobre el origen de una expresión o término. Algunas veces el error de debe al desconocimiento por parte de quien lo ha escrito, publicado o compartido y otras como divertimento de alguien con el fin de engañar (tomar el pelo) a los lectores. También son muchos los seguidores de este blog, mis libros y redes sociales que contactan conmigo con el fin de consultarme si una etimología que les ha llegado es cierta o no.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)

Uno de los problemas es que en ocasiones hay medios de comunicación que las dan como ciertas y utilizan esos bulos como información real e incluso hay quien me ha recriminado que un post mío era erróneo porque había leído algo distinto en otra lado (cuando el erróneo era el otro).

En este post, otros próximos y en anteriores (esta es la tercera entrega) os voy a ir trayendo algunos de esos bulos o ‘etimologías fakes’ que la gente suele creerse a pies juntillas y las comparte masivamente como si fueran ciertas.

 

 

  • Testificar

Declarar, explicar y denotar con seguridad y verdad algo, normalmente relacionado con el mundo judicial

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)Bulo: La etimología falsa, y ampliamente extendida, del término ‘testificar’ es la que explica que los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha.

Verdad: El vocablo proviene de ‘testigo’ y ésta a su vez viene del antiguo vocablo íbero ‘testiguar’, derivado del latín ‘testificare’, el cual está compuesto de ‘testis’ (testigo) y ‘facere’ (hacer) y nada tiene que ver etimológicamente con los testículos o el hecho de apretárselos a la hora de jurar, pues, evidentemente, no existe ni una sola prueba histórica de que lo hicieran.

 

  • Más vale maña que fuerza

Tener destreza y habilidad para conseguir algo frente al esfuerzo físico.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)Bulo: El bulo alrededor de esta famosa expresión explica que su origen proviene de la época del Primer Sitio de Zaragoza (1808) en el que las mujeres zaragozanas (con Agustina de Aragón al frente) defendieron la Puerta del Carmen, acabando con la vida de 4312 soldados franceses y que, de ahí, surgió la expresión haciendo referencia a maña como gentilicio coloquial para referirse a las aragonesas.

Verdad: El término ‘maña’ de esta locución no hace referencia a las aragonesas sino a la astucia, habilidad y destreza de una persona (no importa el sexo). Este vocablo proviene del latín vulgar *mania, utilizado antiguamente para referirse a una ‘habilidad manual’ y que no tiene conexión alguna con el gentilicio aragonés, el cual proviene etimológicamente del latín ‘magnus’ usado para designar a aquellas personas magnas, importantes y grandes. Además, existe constancia del uso de la expresión ‘Más vale maña que fuerza’ varios siglos antes de producirse el Sitio de Zaragoza de 1808, encontrándonos (entre otros textos) que el célebre escritor Pedro Calderón de la Barca la utilizó, literalmente, en una de sus obras (‘Cada uno para sí’) publicada en el año 1661.

 

 

 

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¿De dónde surge la expresión ‘Ni quito ni pongo rey’?

A través de la cuenta de este blog en Instagram (@yaestaellistoquetodolosabe2), recibo una consulta en la que me preguntan sobre el origen y significado de la expresión ‘Ni quito ni pongo rey’.

¿De dónde surge la expresión ‘Ni quito ni pongo rey’?

Se trata de una expresión con la que se desea indicar la neutralidad de alguien frente a un asunto, a la hora de dar su opinión o posicionarse.

Antiguamente la locución llevaba una pequeña coletilla que, con el tiempo, dejó de decirse y en su origen se pronunciaba en la forma ‘Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor’ en el que su significado variaba un poco, debido a que significaba que alguien no quería posicionarse en un asunto pero debía hacerlo hacia aquel que le pagaba o había contratado sus servicios.

Según señalan la mayoría de historiadores, es muy probable que la expresión se originara en un episodio histórico acontecido el 23 de marzo de 1369 y fue, posiblemente, pronunciada por Bertrand du Guesclin, un célebre militar francés que tuvo un papel fundamental en el enfrentamiento fratricida en el que Enrique de Trastámara asesinó y arrebató el trono de Castilla a su hermano (por parte de padre) Pedro I (llamado ‘el Justo’ por sus defensores y ‘el Cruel’ por los detractores).

Explican los relatos que, el mencionado día, y tras una serie de batallas que había enfrentado a los ejércitos de los dos hermanos, Bertrand du Guesclin fue a la búsqueda de Pedro I de Castilla en la fortaleza en la que se encontraba recluido y acorralado, para facilitarle la fuga, conduciéndolo realmente hasta el lugar en el que lo esperaba Enrique de Trastámara, teniendo lugar una pelea cuerpo a cuerpo y en la que el francés agarró al rey, momento que aprovechó el hermano para apuñalarlo.

Ese preciso instante es el que se cree que fue cuando Bertrand du Guesclin pronunció su famoso ‘Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor’, en el que quería dejar ver que le daba lo mismo quien reinara, pero que debía sumisión a Enrique de Trastámara que era quien había contratado sus servicios.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen y significado de la expresión ‘Pagar con las setenas’?

A través de la cuenta de este blog en Instagram (@yaestaellistoquetodolosabe2), recibo una consulta en la que me preguntan sobre el origen y significado de la expresión ‘Pagar con las setenas’.

¿Cuál es el origen y significado de la expresión ‘Pagar con las setenas’?

Se conoce como ‘setenas’ a una antiquísima norma por la cual se establecía que ciertos delitos, faltas o pecados cometidos recibirían como castigo una pena siete veces mayor al acto o infracción cometida.

El término ‘setena’ o ‘seteno’ proviene del latín ‘septuplus’ y su significado literal era ‘siete veces’, por lo que no debe confundirse su sentido con el de ‘siete partes’.

La primera referencia escrita que existe a esta multiplicación por siete de un daño cometido la encontramos en el Antiguo Testamento, en el Génesis 4 (concretamente el 4:15), en el que se relata el crimen cometido por Caín (tras matar a su hermano Abel) y el castigo ordenado por Dios, expulsándolo de aquel lugar y haciéndole vivir errante. Ante el temor de Caín a morir a manos de cualquiera que lo hallase, recibió como respuesta:

[…]No será así; pues cualquiera que mate a Caín, siete veces sufrirá venganza[…]

También podemos encontrar la norma de castigar un delito con una pena siete veces mayor en numerosos escritos jurídicos romanos (el poeta Virgilio, en el siglo I a.C., habla de ello en algunos de sus textos) e incluso medievales, como por ejemplo la ‘Liber Iudiciorum’ (código de leyes visigodas redactadas en el siglo VII) o su traducción al romance, conocida como ‘Fuero Juzgo’ del año 1241.

Quien también mencionó a las ‘setenas’, como castigo a pagar el séptuplo, fue Miguel de Cervantes en El Quijote, tanto en su Primera parte (capítulo IV):

[…]Pero, al fin, le desató y le dio licencia que fuese a buscar su juez, para que ejecutase la pronunciada sentencia. Andrés se partió algo mohíno, jurando de ir a buscar al valeroso don Quijote de la Mancha y contalle punto por punto lo que había pasado, y que se lo había de pagar con las setenas. Pero, con todo esto, él se partió llorando y su amo se quedó riendo.[…]

Como en el capítulo XVI de la Segunda parte:

[…]Bien puede, señor -respondió a esta sazón Sancho-, bien puede tener las riendas a su yegua, porque nuestro caballo es el más honesto y bien mirado del mundo: jamás en semejantes ocasiones ha hecho vileza alguna, y una vez que se desmandó a hacerla la lastamos mi señor y yo con las setenas. Digo otra vez que puede vuestra merced detenerse, si quisiere; que, aunque se la den entre dos platos, a buen seguro que el caballo no la arrostre.[…]

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

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¿Por qué se ha llamado #OperaciónBalmis a la actuación de las Fuerzas Armadas españolas contra el coronavirus?

Las Fuerzas Armadas españolas, a través de la Unidad Militar de Emergencias (UME), se ha puesto al servicio del mando conjunto que coordina la crisis sanitaria en España a causa del coronavirus (Covid-19) tras decretarse el ‘Estado de alarma’ en todo el territorio nacional y considerarse la enfermedad como una pandemia que afecta a todo el planeta.

¿Por qué se ha llamado #OperaciónBalmis a la actuación de las Fuerzas Armadas españolas contra al coronavirus?

La UME está realizando trabajos de desinfección de espacios públicos, encargándose de habilitar lugares que acogerán a personas sin hogar para que puedan estar confinadas y a salvo del contagio o velar por la seguridad de infraestructuras y población en general, entre las muchas tareas encomendadas.

Se ha denominado a todo este operativo como ‘Operación Balmis’ y se ha elegido tal nombre como referencia a Francisco Javier de Balmis, un insigne militar y médico español que, a principios del siglo XIX, dirigió la primera campaña internacional para vacunar contra la viruela a los niños residentes en las colonias españolas en ultramar del continente americano y Filipinas (alrededor de 250.000).

El doctor Balmis recibió el encargo y financiación del rey Carlos IV (de quien era su médico de cabecera) debido a que el monarca estaba muy sensibilizado con el tema tras haber perdido a una de sus hijas (la infanta María Teresa) a causa de la viruela.

Dicha expedición, que duró tres años (1803-1806) y dio la vuelta al mundo, fue bautizada como ‘Real Expedición Filantrópica de la Vacuna’, aunque con los años acabó siendo denominada ‘Expedición Balmis’ en honor al personaje que la encabezo y lideró, el mismo que actualmente ha dado nombre al operativo de la UME para combatir el coronavirus.

Como dato anecdótico, cabe destacar que fue tal la proeza de Francisco Javier de Balmis que el propio Edward Jenner, descubridor de la ‘vacuna de la viruela’, elogió tal gesta como uno de los actos de filantropía más nobles realizados por la humanidad hasta aquel momento.

 

 

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Fuente de consulta: Siempre tuvimos héroes de Javier Santamarta del Pozo
Fuente de la imagen: 20minutos