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¿Los presos pueden votar en unas elecciones?

A través de un correo electrónico recibo un mensaje en el que Eva N. B. me realiza una consulta en la que me pregunta si los presos pueden votar en unas elecciones.

¿Los presos pueden votar en unas elecciones?

Tal y como contempla el artículo 23.1 de la Constitución Española, ‘los  ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal’ y recogido mediante la ‘Ley Orgánica del Régimen Electoral General’ aprobada en 1985, en el que se especifica algunos supuestos en los que un ciudadano puede carecer de derecho al sufragio como estar declarado incapacitado por un tribunal médico, encontrarse internado en un hospital psiquiátrico por orden judicial o aquellos condenados que estén en prisión y en cuya sentencia el juez haya dictaminado que el recluso estaría privado del derecho a sufragio durante el tiempo que dure la condena.

Por tal motivo la respuesta a la consulta es un sí con matices, debido a que, en nuestro país, la mayoría de presos pueden hacer uso legítimo de su derecho a ejercer el sufragio desde la prisión (si es que no se ha visto afectado por una decisión judicial).

Eso si, los reclusos que no están en régimen abierto y no pueden acudir a votar a un colegio electoral deben hacerlo mediante el voto por correo. La abstención entre la población reclusa suele superar el 90 %.

Cabe puntualizar que en otros lugares del planeta, por el hecho de estar cumpliendo una condena se pierde el derecho al sufragio (durante el periodo que dure la misma) e incluso hay casos específicos en el que, dependiendo del delito y motivo por el que se le juzgó, una persona puede perder su derecho total a ejercer el voto ya no solo durante el tiempo en el que esté preso sino de por vida.

 

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Fuentes de consulta: BOE / uncomo / elmundo / eldiario / elconfidencial / abc
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [6]

Sexta entrega de esta serie de post dedicados a traeros un buen puñado (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ocurrió con las veces anteriores.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Pedrada

 

Pedrada: Una pedrada no solo es la acción de arrojar con impulso una piedra, sino que también es el término con el que se conocía al típico lazo que se ponían algunas mujeres como adorno a un lado de la cabeza

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Mentira

Mentira: Al igual que el término anterior, esta también es una palabra polisémica (que tiene varios significados). En este caso el vocablo no se refiere a algo que no es verdad (aunque tiene cierta relación) sino que es el modo con el que se conoce a las típicas manchitas de color blanco que aparecen en la uña. Se llama de este modo ya que antiguamente se tenía la creencia de que salían cuando alguien decía algún embuste. Ojo, no confundir estas manchitas con las medias lunas que aparecen en las uñas, esas se llaman ‘lúnulas’.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Filandón

 

 

Filandón: Se trata de la típica reunión en la que varias mujeres se sientan en corrillo o una junto a otra frente a la puerta de sus casas y van comentando asuntos vecinales mientras cosen.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Cerúleo

Cerúleo: Es el modo con el que antiguamente se referían a alguna cosa que tenía el color del cielo, ya que de este término proviene su etimología. Aunque originalmente no se utilizaba para el color azul (ya que abarcaba todas las tonalidades de colores que podía observarse en el cielo) con el tiempo ha acabado usándose para referirse a una tonalidad concreta.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Rebaba

 

Rebaba: La rebaba es aquella porción de elementos que sobresalen por los bordes: por ejemplo de un bocadillo o el cemento que queda saliente entre dos ladrillos.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Trechear

 

 

Trechear: Se trata de la acción de trasportar/llevar algo normalmente pesado (una caja, las bolsas de la compra…) e ir parando cada pocos metros para descansar (hacerlo de trecho en trecho).

 

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Bigornia

 

 

Bigornia: Es el típico yunque con una punta en cada lado y sobre la que trabaja un herrero.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Garabato

 

Garabato: De nuevo otra palabra polisémica. Conocemos como garabato a ese dibujo o escrito hecho rápidamente o de cualquier manera. Pero el garabato al que me refiero en este post es al gancho (comúnmente con forma de ese) que se utiliza para colgar algo (por ejemplo las piezas de carne).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Pihuela

 

 

Pihuela: Conjunto de cadenas o grilletes con los que se sujeta a un prisionero. También es el nombre de la correan con la que se sujeta las patas de algunas aves en la cetrería (por ejemplo un halcón).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Cascarria

 

Cascarria: También escrito ‘cazcarria’, se trata del barro seco que queda en los bajos de los pantalones tras pisar un charco de fango.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Trasijado

 

 

Trasijado: Persona que está excesivamente flaca. Que está en los huesos.

 

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Zarcillo

 

Zarcillo: Un zarcillo, además de ser un pendiente de los que se ponen en las orejas, también es el tallo que sale de ciertas plantas y que le sirve para sujetar y trepar por alguna superficie

 

 

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¿De dónde proviene el término ‘chusma’?

¿De dónde proviene el término ‘chusma’?

Hoy en día es común utilizar la palabra ‘chusma’ para referirse a un grupo de gente soez y vulgar.

Dicho término proviene del genovés antiguo ‘ciüsma’ que era como se denominaba antiguamente al conjunto de remeros (galeotes) que eran obligados a remar en las galeras.

Al tratarse de presos, en la mayoría de ocasiones éstos eran de clase baja y con escasa y/o nula educación, por lo que rápidamente pasó a utilizarse el término chusma para referirse, de una forma despectiva, a aquellas personas que carecen de modales  y suelen tener una actitud soez, grosera o vulgar.

Cabe destacar que el término ‘ciüsma’ a su vez proviene del griego ‘κέλευσμα’ (kéleusma) cuyo significado era ‘canto acompasado del remero jefe para dirigir el movimiento de los remos’ y era la voz de mando con el que, en la antigüedad, los oficiales arengaban a sus tropas.

Existen diversos escritos antiquísimos en los que podemos encontrar la palabra ‘chusma’, no siendo utilizada para señalar a gente  de baja condición, sino al conjunto de remeros de una galera, tal y como indicaba el filólogo y etimólogo Joan Corominas.

En el ‘Comentario en breue compendio de disciplina militar’ de Cristóbal Mosquera de Figueroa, escrito en 1596, podemos encontrar lo siguiente: “(…)Las galeras venían bien armadas y proveýdas de chusma, marinería, y soldados que en ellas tienen sus plaças y muchos pertrechos(…)”

También en la segunda parte de El Quijote (capítulo LVIII) podemos encontrar el término chusma, sin referirse despectivamente a los galeotes:  “(…)al subir don Quijote por la escala derecha toda la chusma le saludó como es usanza cuando una persona principal entra en la galera(…)”.

 

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Fuentes de consulta: cvc.cervantes / RAE / 1de3 / dicter.eusal
Fuente de la imagen: dinosoria

¿Cuál es el origen de la expresión ‘dormir a pierna suelta’?

¿Cuál es el origen de la expresión ‘dormir a pierna suelta’?

Solemos utilizar la expresión ‘dormir a pierna suelta’ para referirnos a aquellas ocasiones en el que hemos logrado dormir de un tirón, el descanso de la noche ha sido reparador y/o no hemos tenido ningún problema para conciliar el sueño.

¿Cuál es el origen de la expresión ‘dormir a pierna suelta’?

El origen de la expresión la encontramos en la época en la que a los presos se les colocaba unos grilletes en los tobillos para que no pudieran escaparse, habiendo algunos casos excepcionales en los que, por la buena conducta de un reo, éste recibía como premio el poder pasar la noche sin estar sujeto a ninguna cadena u otro preso, por lo que ‘dormía a pierna suelta’ (sin sujeción alguna), lo que conllevaba un buen descanso y estar en mejores condiciones por la mañana (hay que tener en cuenta que por aquel entonces la mayoría de los presos cumplían la condena realizando trabajos forzados).

 

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