Entradas etiquetadas como ‘Paternidad’

Diario de dos papás: “la idoneidad” (página 8)

Cada domingo Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar, escribe este Diario de dos papás. Estamos en la página 8.

Foto: Reddy Aprianto

Ya tenemos en nuestras manos la idoneidad.

Ya somos adecuados para poder acoger a un menor dentro de nuestra familia con las características que se han considerado las mejores para su desarrollo personal y social en su futuro, en su vida.

“La idoneidad” es la resolución de adecuación para el acogimiento familiar que emite una administración autonómica, un documento legal que te valida como familia acogedora. Es el trámite más esperado por las personas o familias que inician procesos de adopción o acogimiento, pues su existencia abre o cierra puertas a la posibilidad de ser madre o padre.

Estos dos folios que ahora tengo en mis manos son el fruto de un proceso previo al que las familias se enfrentan siempre con cierto respeto y en muchas ocasiones con temor. Cuando te acercas a una administración para ser adoptante o acogedor se pone en marcha un mecanismo que pasa, en primer lugar, por entregar una serie de documentación que acredite la residencia, los ingresos económicos o la ausencia de determinados delitos penales. Lee el resto de la entrada »

Diario de dos papás: “el tiempo y la espera” (página 7)

Cada domingo Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar, escribe este Diario de dos papás. Estamos en la página 7.

Foto: Hernán Piñera

El tiempo. El tiempo es la mejor experiencia que te reporta ser padre. La concepción de la vida  cambia y eje sobre el que acaba girando tu realidad cotidiana es el tiempo. Los acelerones entre los que nos movemos diariamente encuentran una brida segura en las necesidades que tu hijo te va marcando. Hay que encontrar tiempo para sus juegos, para su comidas, para su sueño y este espacio temporal no puedes elegirlo tú, viene impuesto por la necesidad vital de quien no sabe (ni necesita) de convenciones sociales y programaciones ciudadanas.

El tiempo tiene que pararse necesariamente mientras juega en el parque y se tira una, dos, tres, mil millones de veces por el tobogán, y lo hace con la misma pasión, con la misa sonrisa. Y no vale acompañarle con un libro o el móvil en las manos, su seguridad necesita tu completa atención y su felicidad depende de que vuestros ojos se encuentren.

Ese es el tiempo el que te reconcilia contigo mismo, en el que queda suspendida la vida y tú atento a respiración del recién dormido o a que el maldito mercurio no suba más de lo deseable. Por si que si sube tienes que visitar de nuevo las urgencias médicas y acurrucarle entre tus brazos durante una hora, dos horas, aplazar la cena, anular las llamadas pendientes, dejar la serie para otra semana. El tiempo se paraliza entre su respiración profunda y su frente caliente. Y más allá de la inquietud y la esperanza de intuir que solo será cuestión de días alcanzar la plena salud, eres feliz, allí, paralizado en la sala de espera de un hospital abarrotado, sosteniendo su vida entre tus brazos, respirando despacio, encontrando tu lugar en el mundo, sin prisas, sin compromisos, sin sonrisas forzadas. Lee el resto de la entrada »

Diario de dos papás: “el colegio que queremos para ti” (página 6)

Cada domingo Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar, escribe este Diario de dos papás. Estamos en la página 6.

Uno de los principales quebraderos de cabeza cuando se es padre es encontrar colegio, el espacio en el que tu hija o tu hijo va a pasar la mayor parte del tiempo durante su infancia y adolescencia. Si, además, eres un hombre casado con otro hombre, la tarea del colegio perfecto se complica. Siguen siendo muy pocos los centros escolares en los que se aborda de manera decidida la diversidad afectivo-sexual, familiar y de género y en la mayoría de las ocasiones estás obligado a optar por un colegio que, al menos, se muestre neutral, y armarte de paciencia para conseguir avances a través de los canales de participación establecidos para ello.

En nuestro caso particular, y asumiendo que nuestra futura hija, hijo o hije llegará a nuestra familia con edad escolar, pretendemos que entre a formar parte de la comunidad en la que está su hermano, su futuro hermano. Lee el resto de la entrada »

Diario de dos papás: “ni héroes ni villanos” (página 5)

Cada domingo Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar, escribe este Diario de dos papás. Estamos en la página 5.

Foto: Catherine Coden/ SOMOS

Ser padre es un ejercicio complejo que te pone a prueba día a día, en todos los casos. Sin embargo, si eres un hombre, gay, visible y con pareja, la dinámica se complica pues sigues sintiendo en la nuca una mirada inquisitorial que aún pone en duda que dos hombres puedan ofrecer a su hijo aquello que necesita para hacer un tránsito feliz en la infancia y proyectarse con todas la herramientas necesarias para afrontar una madurez responsable. Posiblemente mis compañeras y madres lesbianas me responderán que, en su caso, también hay impedimentos y seguro que tienen razón, pero si expreso en público mi opinión sólo puedo hacerlo desde mi perspectiva como padre; es mi vida, mi circunstancia y no quiero, ni puedo, meterme en corrales ajenos en los que no tengo derecho a transitar.

Si ya es penoso que se ponga en duda tu capacidad parental por tu orientación sexual más aún  es que criminalicen tu vida por el modo que hayas podido elegir para hacer posible esta realidad. Comenzaba yo hace unas semanas este diario jugando deliberadamente a no dejar claro si nuestra futura hija, hijo o hije seria por adopción, acogimiento o gestación subrogada. Quería pulsar la opinión de quien tuviera a bien leer estas páginas.

Las respuestas no tardaron en llegar. Lee el resto de la entrada »

Diario de dos papás: “mi hija, hijo o hije” (página 2)

Cada domingo Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar, escribe este Diario de dos papás. Estamos en la página 2.

Foto: Claudia Heidelberger

Soy un hombre, soy gay, estoy casado, tengo un hijo, próximamente seré padre de nuevo y tengo miedo. No esa clase de miedo que te paraliza y te embota el brillo de los ojos, no el miedo que te hace huir para refugiarte en el cálido confort de tu trinchera. No, no es ese miedo. Tengo miedo del dolor ajeno, del daño causado a quien no puede defenderse, de las lágrimas de pesadumbre que se amasan en los ojos de quien no comprende la maldad ajena. Tengo miedo de algunas personas, tengo miedo de ti.

Escribo desde la más absoluta libertad personal y del mismo modo que lo haría si estas páginas no fueran a ser leídas jamás por nadie, con esa desvergüenza torera que te impulsa a ser sincero más allá de lo políticamente correcto, más allá de lo que es conveniente a mi imagen pública, más allá de lo que debiera. Lee el resto de la entrada »

Si ya se pueden casar y tener hijos, ¿qué más quieren?

Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

‘The times are a Changing’… (Los tiempos están cambiando…) / Foto: Tom Driggers

Es como un ruido sordo que a veces te impide avanzar, un viento que no sopla y te obliga a cerrar los ojos, un impulso que te condiciona a ser perfecto en tu papel de padre y que transmites sin saberlo a tu propio hijo. La homofobia* existe cuando una voz, siempre anónima, te sacude el corazón y la conciencia: “Si ya se pueden casar y tener niños ¿qué más quieren?”.

Y lo único que queremos las familias homoparentales es ser tan sencillas, visibles y, ¿porque no?, tan aburridas como lo puedan ser las demás. Los gais, las lesbianas y las personas transexuales tenemos hijos después de un largo proceso de reflexión al que nos obligan los necesarios trámites de la adopción, el acogimiento, la inseminación artificial o la gestación por subrogación. Son meses y años en los que miras a los ojos de tu marido (o tu mujer) y vas asumiendo la revolución del amor en la que se convertirá tu casa, en los que comprendes que tendrás que dar explicaciones que a las demás familias nunca les solicitan. Lee el resto de la entrada »

¿Quién dice que por ser gay no es posible tener una familia?

El amor ocurre, no solo entre dos personas sino también con los hijos e hijas que se desean tener.

¿Acaso importa la forma cómo se construye una familia? ¿Acaso importa que la pareja esté formada por dos personas del mismo sexo o por una sola persona cuya orientación sexual o identidad de genero no coincide con la socialmente aceptada?

Países como Rusia dicen que sí, y por eso imponen condiciones discriminatorias a los países que quieran tramitar adopciones internacionales con ellos. Pero no es el único país que impide a las personas LGBTI formar una familia por los prejuicios y problemas que unos pocos tienen en aceptar la diversidad de la sociedad. Más allá de la posibilidad de contraer matrimonio está el derecho a formar una familia.

Tras ver este vídeo, ¿tú te atreverías a decir que esta pareja de hombres no son los mejores padres que esta pequeña puede llegar a tener? En ocasiones la publicidad resulta a ser la mejor manera de mostrar la realidad.