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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Archivo de la categoría ‘Nayra Marrero’

Fiestas laicas para que quepamos todos

Por Nayra Marrero (@nayramar)

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Miembros del Colectivo Gamá en la Romería de La Naval

Me encantan las fiestas de pueblo. El momento que más me gusta es el que tengo que ponerme mi traje de típica canaria, mi repertorio de folklore, mis botellita de ron, y me junto con mis colegas en torno a un timple en alguna romería. Son fiestas de día por lo que suelen ser espacios donde convivimos personas de todas las edades, de todos los tipos, igualadas por los ropajes tradicionales, las risas y el buen rollo.

Las Rson fiestas populares multitudinarias en las islas. Las abren las carretas con sus bueyes (cuya participación es harina de otro costal) y se terminan en la plaza del pueblo o en cualquier calle intermedia, donde compartir canciones, echarse unos pizcos o comerse un bocadillo comunitario a mordiscos. Lee el resto de la entrada »

Carta de amor a la visibilidad de gais, lesbianas, bisexuales, trans…

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Foto: Colectivo Gamà

Foto: Colectivo Gamà

A veces nos preguntamos por qué dar tantas explicaciones, por qué mostrar nuestras realidades, nuestras familias… Por qué, si nosotras vemos con naturalidad la diversidad, debemos hacer de ella bandera.

Keyla es transexual. Desde niña (aún, con 15 años, lo es) mostró una fuerza poderosa, y aún con el apoyo de su familia y el refuerzo del Colectivo Gamá, a veces le han flaqueado las piernas. Fue cuestionada en el registro civil  que le correspondía en Gran Canaria cuando quiso cambiar su nombre por uso habitual, recibió insultos por las calles y fue víctima de discriminación dentro de su centro escolar. Como la luchadora que es, ha ido superando cada batalla, el colectivo ha ofrecido formación sobre transexualidad y transfobia tanto el alumnado como el profesorado de su centro, y el coraje de su familia han hecho el resto. Hace solo unos días Keyla volvía a llorar a causa de su gente, de sus vecinas y vecinos, pero esta vez de alegría: fue nombrada Reina del Mar de las fiestas de su pueblo. Cuando le preguntaron si desde Gamá podían felicitarla en redes sociales, lo que visibilizaría su relación con el colectivo LGTB, contestó con un rotundo sí. La visibilidad es importante para seguir con la lucha y ella cree en la igualdad real. Gracias, Keyla. Lee el resto de la entrada »

Comprar esposas, alquilar vientres: ¿realidades importables?

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Foto: EFE/David de la Paz

Foto: EFE/David de la Paz

¿Sabes que en Corea del Norte te puedes comprar una esposa? Una señora que se ocupe de tus necesidades de cuidado, alimentación, limpieza, sexo, descendencia… Una señora que sea tuya, porque tú la pagas, cuyo contrato vinculante se llama matrimonio. Que llamemos matrimonio al contrato establecido en España por dos personas que desean voluntariamente contraerlo, con capacidad de decisión y marcha atrás, ¿avala las prácticas que bajo ese mismo nombre se realizan fuera de nuestras fronteras? No, ¿verdad? ¿Por qué cada vez que hablamos del matrimonio no sale a colación que el matrimonio que se hace en Corea del Norte es intolerable? Lee el resto de la entrada »

Besos con sabor a diferencia

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Imagen de la pelicula “La belle saison”

Me gustan los besos. Los que me despiertan por la mañana o me despiden al dormir, pero también los que me acompañan durante el día.

Me gustan los besos con el salado del mar, el dulce de la sandía, el frescor del agua fría o el calor de la ansiedad. Me gustan los besos en la orilla de la playa, en la piscina, en los pasillos del supermercado, en un semáforo en rojo o esperando el ascensor.

Me gustan los besos libres, que surgen, que se encuentran, que se regalan o que tienen ganas de ser robados. Me gustan los besos cortos, los que se prolongan, los que acompañan caricias, miradas intensas o callan la boca, sobre todo si callan la risa.

Los besos no son todos iguales, aunque me gusten con todos sus matices. Lo que sé que no marca la diferencia es el sexo de quienes besan, aunque a veces sea determinante en los ojos de quienes miran.

-Mamá, ¿por qué se besan?

+Es el amor, cariño.

Esa misma conversación no puede ser distinta si quienes se encuentran entre besos son un chico y una chica, dos hombres o dos mujeres. Llamémoslo amor, quizá sólo sean ganas, pero el mismo amor, las mismas ganas, en los tres casos.

Por eso te pido que este verano, cuando tengas ganas de robar un beso, pienses si la libertad para darlo depende del género de los labios que no puedes quitarte de la cabeza. Si hay diferencia, tenemos trabajo pendiente.

¿Por qué la llaman padre si ella no lo es?

Por Nayra Marrero (@nayramar)

‘Empieza la temporada de playa’ / Foto cedida por Sylvia, Joana y Adrián

Mi tía está cabreada. Diría que está cansada de que tener que firmar como padre de su hijo, pero lo cierto es que es una fuente inagotable de energía y como cree en la igualdad no se cansa, se enfada y lucha. El otro día fue al Registro Civil y tuvo que rellenar el hueco en blanco que hace referencia al padre, mientras mi otra tía hacía lo propio en el espacio de la madre. Pero Adrián tiene dos madres, dos, ¿por qué una tiene que figurar como padre?

Quizá haya quien piense que no tiene mayor importancia, que ahora que pueden tener una familia deberían estar contentas y no seguir quejándose. Pesadas. Pero como la igualdad no es tal si no es completa, y el reconocimiento de nuestras familias no es una concesión que se nos haya hecho para mantenernos en silencio, la lucha continúa. Lee el resto de la entrada »

¿Encerramos a nuestros niños en armarios?

Por Nayra Marrero (@nayramar)

'Infancia' / Foto: Ignacio Palomo Duarte

‘Infancia’ / Foto: Ignacio Palomo Duarte

-Mamá, estoy harta. No sé si es por machismo o por esas cosas, pero no me gusta que me pregunten todo el rato que si tengo novio ¡Tengo 10 años! No tengo novio, nadie de mi clase tiene ¿para qué quiero un novio con 10 años? Pero es que me enfada mucho, mamá, porque ¿por qué me preguntan si tengo novio? ¡Si yo aún ni siquiera sé si tendré novios o novias!

Me cae bien mi prima. Es una niña extremadamente inteligente, escucha, razona, y expone sus ideas con lógica. Me gusta cómo se enfrenta a sus dudas, cómo las plantea. El otro día quería saber si mi tía Sylvia, que es lesbiana porque le gustaban las mujeres, antes de tener novias había tenido novios: Lee el resto de la entrada »

Una vida juntos puede no ser suficiente si no hay papeles

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Foto: Ted Eytan

Foto: Ted Eytan

Pasa en las mejores familias. O mejor dicho, simplemente pasa. Pasa que tú construyes tu vida en común con una persona a la que quieres,  te vas a vivir a su piso -que es desde entonces tu casa-, eliges a su lado el coche en el que os movéis y cuando encuentras ese sofá que quedaría tan genial en tu salón, simplemente lo compras.

Desde las salidas al mercado los sábados por la mañana hasta los viajes transoceánicos, vas viviendo los momentos a pasos, compartiendo las alegrías pero también los llantos, creciendo junto a otra persona, amoldándote y reivindicándote.

Una vida en común, constituyes con tu pareja un matrimonio sin papeles porque entre las cosas que os apetecía vivir no estaba una boda. Lee el resto de la entrada »

A mi amiga le han pegado por ser transexual

La agresión esta semana a una mujer trans en pleno centro de Madrid nos toca como si fuera a una de nosotras o a una de nuestras personas queridas. Pero además, para Nayra Marrero (@nayramar) -algo más que colaboradora del blog- le toca porque es su amiga sin eufemismos. 

Autofoto de su mano

Autofoto de su mano

Aún siente que le tiemblan las piernas. Recuerda flashes y se le encharcan los ojos, aunque procura no llorar. Ella no fue educada para saber llorar, y aunque ha hecho un trabajo estupendo por deconstruir su educación machista, aún relaciona el llanto con la debilidad y se contiene.

El sábado por la noche no llegó a dormir a casa, donde la esperaban, porque acabó en el hospital. Por la mañana bien temprano saltaron las alarmas entre las amigas porque no había vuelto, porque en ella no es normal, porque se quedó en el bar a tomar la última mientras el resto se recogía y no se sabía más: su teléfono daba apagado y no había manera de encontrarla. Lee el resto de la entrada »

Preguntas sobre la desigualdad de las familias LGTB

Por Nayra Marrero (@Nayramar)

Born Straight Against Hate / Foto: Nicole DUguay

Born Straight Against Hate / Foto: Nicole DUguay

¿Por qué no es lo mismo?

¿Por qué tengo que casarme si quiero tener un hijo con una mujer pero no si quiero tenerlo con un hombre? Y no hablamos de semillitas porque nadie pide la prueba de paternidad en el registro civil (ni en el hospital, ahora que ya no hace falta el paseo para la inscripción de la mayoría de los bebés sino que se agiliza todo en el mismo hospital).

Pero hay más: ¿y si durante el embarazo, planeado por ambas, quizá sufragado por las dos, nos enfadamos y divorciamos? ¿Se puede inscribir al peque como hijo de ambas aunque ya no estemos casadas porque una vez lo estuvimos?

Sea como sea, una vez ya nos mira con sus ojillos y tiene nuestros apellidos, nos enfrentamos a su cuidado ¿por qué se llama permiso de maternidad y paternidad si lo pueden disfrutar dos padres o dos madres? ¿Quién puede disfrutar del primero en caso de que ninguna de las dos se haya embarazado? ¿Si mi mujer no trabaja y yo sí, aunque ella sea la gestante, puedo solicitar yo la baja de maternidad? Lee el resto de la entrada »

La Cuba diversa: “No te juntes con esa gente…”

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Foto de phvolmer

Foto de phvolmer

No recuerdo su nombre, pero sí su historia. Me contaba, lata de cerveza Cristal en mano, que su novia tenía un buen culo, que le gustaban las mujeres grandes, con muchas curvas, con mucho de lo que agarrar. Ella, sin embargo, era tirando a esmirriada.

Se presentó como lesbiana, también lo era la amiga que caminaba a su lado, la que reía de forma estridente y sentía también devoción por los hermosos traseros. Decía que era de otro lugar, pero se quedaba en Santa Clara, ciudad de 200.000 habitantes del interior de Cuba, cuando quería marcha. De allí era su novia, pero aquel día habían discutido y no pudo presentármela.

También me habló de su hijo, de 17 años, medio cubano medio italiano. Y de su marido. Llevaba casada desde el embarazo con el padre de su hijo, un tipo que sabía lo de ella -según sus palabras- y la quería así; un tipo que vivía la mitad del tiempo en Italia, la mitad del tiempo en Cuba; un buen tipo, decía. Lee el resto de la entrada »