BLOGS
La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘buitres’

Temores en el día internacional de los buitres por un medicamento veterinario

Buitre negro ©Juan Bécares / SEOBirdLife

Las organizaciones conservacionistas SEO/BirdLife y WWF advierten que entre 3.000 y 6.000 buitres podrían morir al año en España si se sigue autorizando el diclofenaco como medicamento veterinario. Aunque el consumo de carnes de animales tratadas con esta droga no tiene efectos negativos para los seres humanos, en el caso de los buitres tiene terribles efectos al provocarles graves insuficiencias renales que acaban matándoles.

Ante la nueva revisión de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para autorizar la renovación de este antiinflamatorio para uso veterinario, y con motivo del Día Internacional de los Buitres, que se celebra el próximo 2 de septiembre, SEO/BirdLife y WWF solicitan que se aplique el principio de precaución y se retire del mercado.

El diclofenaco es más conocido entre nuestra botica humana como Voltaren, muy empleado para tratar reumatismos, artritis o artrosis, como explica con todo detalle Boticaria García. Lee el resto de la entrada »

Farolillo rojo de amenaza mundial para la tórtola europea

Tórtola

Cada vez hay más equipos peleando por escapar del farolillo rojo de las especies amenazadas. Pero cada vez hay más entrando en esta infausta selección de lo peor de lo peor, los últimos de la clasificación general. Cuando se habla de aves no es un farol de los científicos. Se trata del grupo animal del que más información tenemos, por su facilidad de observación e interés popular. Y cuando se asegura que tal o cual pájaro está en peligro no o dudes. Está en peligro. Lee el resto de la entrada »

Los plaguicidas ponen en peligro a las abejas y a toda la agricultura

European_honey_bee_extracts_nectar

En 1962 Rachel Carson nos habló de esa Primavera Silenciosa, un planeta sin aves canoras al que estábamos condenados si seguíamos utilizando el DDT, peligroso y cancerígeno insecticida. 10 años después se prohibía su producción y uso, aunque todavía hoy la leche materna presenta altas concentraciones de este tóxico; las mujeres españolas el doble que la media europea.

En la India un antiinflamatorio, el diclofenaco (Voltarén), utilizado tanto para la artritis en humanos como para tratar afecciones del ganado, provocó en una década el exterminio del 95% de los buitres, decenas de millones de ejemplares. Los medicados cadáveres reventaban los riñones de las carroñeras, al provocarles una mortal insuficiencia renal. Su uso veterinario está ahora prohibido.

Como con los buitres, algo muy parecido está ocurriendo con las abejas. Desaparecían por millones y nadie sabía la razón. El misterio de las colmenas vacías ha sido finalmente desvelado. La culpa la tienen los plaguicidas neurotóxicos. Ante las muchas evidencias científicas, la Comisión Europea propuso en enero pasado prohibir tres de estos insecticidas (imidacloprid, tiametoxam y clotianidina). Pero es una solución parcial. En realidad se deberían prohibir todos. Urgentemente.

Un mundo sin abejas es mucho peor que un mundo sin pájaros. Por cada euro que estos insectos producen en forma de miel, polen, cera, jalea real o propóleo, revierten 20 euros en forma de polinización. Sólo para Europa este desinteresado trabajo vale 22.000 millones de euros, pues de él depende la germinación del 84 % de los 264 principales cultivos agrícolas. Lo mismo ocurre con las plantas silvestres.

Empeñados en convertir la producción mundial de alimentos en una beneficiosa factoría de enormidades enlatadas no nos damos cuenta de lo evidente: sin abejas no hay paraíso. Ni futuro.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Peces con reuma y buitres con ardor de estómago

Asegura una vieja tradición de las Islas Canarias que el aceite de las pardelas, nuestros albatros del hemisferio norte, cura el reuma. Según la simplista explicación popular, si esas aves marinas que se pasan la vida vagabundeando por el océano no sufren tal enfermedad, dándonos friegas con el extracto de sus grasas tampoco nosotros la sufriremos. Desconozco cómo las yerberas canarias sabían que ese mal de los huesos es desconocido para estos pájaros, lo cual dudo.

Escéptico ante las bondades de tales cataplasmas, para paliar los dolores reumáticos soy más dado a tomar medicinas como el voltarén. Lo que muchos no sabíamos es que, sin proponérnoslo, con ello también estamos tratando el reuma de los peces, si es que lo tienen. Porque, a través de la orina, nuestra “agüita amarilla” lleva esa medicina antiinflamatoria a ríos y mares, medicando inútilmente la fauna acuática. Que igualmente acumula en sus tejidos antidepresivos, anticonceptivos y otros fármacos.

Comernos luego tales peces no nos hace ningún mal, pues las concentraciones son mínimas, pero a ellos tanta botica no les hace ningún bien. Hasta el punto de que esta contaminación farmacológica provoca en ellos curiosos casos de transexualismo; peces hembra con minipenes y machos con células femeninas.

Algo parecido hacemos con los buitres. Su potente sistema inmunológico les permite comer carne podrida sin sufrir ni un leve ardor estomacal. Pero nuestro ganado está ahora mismo repleto de antibióticos veterinarios como medida preventiva para evitar pérdidas en las granjas. Y los carroñeros, de tanto ingerir esas carnes medicalizadas, están perdiendo sus defensas hasta el punto de morir muchos de enfermedades para las que siempre estuvieron inmunizados.

Aviso a navegantes: ¿No nos estaremos pasando con tanta automedicación (voluntaria e involuntaria)?

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

La OMS advierte del peligro de los antibióticos en la alimentación animal

Científicos de la Organización Mundial de la Salud, a través de un informe sobre resistencias antimicrobianas, insisten en la necesidad de disminuir el uso de antibióticos en la ganadería, pero nadie parece hacerles caso.

Algunos medicamentos usados para tratar enfermedades en los humanos son ampliamente utilizados en animales sanos como mera prevención. En la actualidad se emplean más antibióticos en veterinaria que en medicina. Como media, para producir un kilogramo de carne se utilizan en Europa 100 miligramos de antimicrobianos.

Este abusivo gasto de medicamentos se realiza sin necesidad y sin tener una constatación probada de su efectividad. Lo único demostrado es que debido a tal abuso se ha disparado la resistencia inmunológica de los animales a enfermedades que también sufrimos los humanos. Según los expertos de la OMS, es posible que cepas de bacterias con genes de resistencia puedan transferirse de animales a personas por medio de los alimentos. El riesgo es evidente. Si enfermamos con esas cepas resistentes, los antibióticos tradicionales no nos servirán para nada.

Como explica el Dr. Klaus Stöhr, científico de la OMS,

el generalizado uso de los antimicrobianos en la agricultura y la ganadería plantea graves preocupaciones, pues algunas de las bacterias resistentes de reciente emergencia en los animales se transmiten a las personas, principalmente por los alimentos de origen animal o por el contacto directo con animales de granja. Tratar las enfermedades provocadas por esas bacterias resistentes en las personas resulta más difícil y costoso y, en algunos casos, los antimicrobianos disponibles no son ya eficaces.

Reforzando esta preocupación, The Washington Post informaba hace unas semanas de la larga batalla legal emprendida por grupos de salud y de defensa del consumidor que demandaron al gobierno norteamericano por permitir el uso de grandes cantidades de antibióticos y otras medicinas en la producción ganadera. Allí un tribunal federal ha ordenado revisar la decisión de autorizar el uso de ciertos antibióticos en la alimentación animal. En el fallo el juez reconoce que a pesar de que desde hace más de tres décadas se sabe que su empleo plantea riesgos para la salud de los seres humanos, se ha hecho “asombrosamente poco” para evitarlo.

Frente al medicamentazo español, empeñado en reducir el gasto farmacéutico, en la ganadería se mantiene un abusivo gasto de medicamentos sin necesidad y sin tener una constatación médica probada de su efectividad e inocuidad. Un problema que pagamos todos en cada filete consumido. Y sufrimos todos.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

 

 

Un buitre choca en el aire contra un parapente

Viendo esos parapentes cicleando en las montañas al lado mismo de los buitres, parece que los puedan tocar en el aire. ¿Podrían incluso chocar contra ellos? Afirmativo. Es al menos lo que ha ocurrido en el Himalaya indio a un deportista ruso. Menos mal que llevaba un segundo paracaídas de emergencia, porque si no se mata. Ambos acabaron enganchados, cayendo a tierra, mientras una cámara grababa todo el incidente. Y a pesar del miedo que se le nota al parapentista en el vídeo que él mismo ha colgado en YouTube, al final todo quedó en un susto.

Este incidente nos debería hacer reflexionar a todos. ¿No nos estamos pasando con el deporte activo? Me parece increíble que hasta en los cielos de los parajes más remotos haya overbooking. Pobres pájaros. No les dejamos tranquilos ni en las nubes.

PD. El animal contra el que choca el parapentista es un buitre bengalí (Gyps bengalensis). La población mundial de esta rapaz carroñera está muy amenazada por culpa de alimentarse de restos de animales que son tratados con un compuesto veterinario llamado diclofenaco.

.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

 

Los buitres nos permiten ahorrar mucha energía

El ministro de Industria Miguel Sebastián lo tiene fácil. Si apuesta por la diversificación y el ahorro energético, lo suyo son los buitres. Según un reciente estudio difundido por la Agencia EFE, las rapaces necrófagas evitan cada año la incineración de miles de toneladas de animales, lo que se traduce en un ahorro energético equivalente al gasto anual de 9.000 hogares y evita que 193.000 toneladas de CO2 acaben liberadas en la atmósfera.

En España, se generan cada año 380.000 toneladas de carroña, de las que unas 150.000 corresponden a rumiantes (cabras y ovejas). Su incineración implica “un alto coste energético, económico y ambiental derivado de la emisión de gases contaminantes y la imposibilidad del reciclaje natural de estos nutrientes por parte de la fauna salvaje”, afirma el presidente de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza Caralluma, Bernardo Robles.

De ahí la importancia, defiende el experto, de la contribución que pueden realizar los buitres al problema del tratamiento del gran volumen de carroñas generado por las explotaciones ganaderas.

Un buitre adulto en libertad consume alrededor de tres kilos de carne por semana, y se estima que toda la población española de estas aves consume unas 10.000 toneladas.

Los buitres nos ayudan a ahorrar

Según Robles, que trabaja con rapaces necrófagas desde 1988, la incineración de los residuos animales supone el gasto anual de 46 millones de fuel oil, lo que equivale a la energía producida por la central nuclear de Cofrentes durante 21 días a pleno rendimiento o la iluminación de 780.000 hogares.

Otra ventaja del uso de los buitres en esta tarea reside en la recuperación de la propia población de buitres, mermada tras la aprobación de distintas normativas europeas y nacionales como consecuencia de la crisis de las vacas locas. A raíz de estas reglamentaciones, el ganadero está obligado a comunicar la muerte de sus animales -ya que pasaron a considerarse material específico de riesgo- y quemarlos, prohibiéndose su abandono en el campo.

“Realmente esto ha supuesto un desastre. Los buitres dependen ahora de unas fuentes de alimentación mucho menos abundantes, como la caza o los comederos artificiales”, subraya el experto.

Los ganaderos prefieren buitres

En este contexto, Robles pide introducir cambios en el actual modelo de gestión para la alimentación de las aves carroñeras, entre ellos abaratar los seguros ganaderos e incluso su “supresión total”.

Hoy, el ganadero abona una cuantía por cabeza de ganado para sufragar la recogida y tratamiento del cadáver; “nosotros abogamos por una nueva línea de seguros a la que pueda acogerse sobre todo la ganadería extensiva tradicional (y restringida a las áreas de campeo de los buitres), de modo que se beneficien de la actividad de las aves”.

Por último, Robles califica de “surrealista” el que una oveja viva de 45 kilos tenga un precio mayorista de 23 euros, y su destrucción oscile entre los 30 y 40 euros. En otras palabras es más cara una oveja muerta que viva.

Aunque para mantener el chollo medioambiental de las aves carroñeras, el ministro Sebastián también tendrá que tener en cuenta esos peligrosos campos eólicos mal situados que, junto con los venenos, están acabando con los buitres.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

Pide que se lo coman los buitres

El presidente de la Asociación Contra la Tortura y el Maltrato Animal (Actyma), Arturo Ángel Pérez, acaba de poner en marcha una campaña cuando menos sorprendente. Propone el cierre de los crematorios en España, en su opinión de efectos altamente contaminantes, y la utilización de los cadáveres de las personas para alimentar a las aves carroñeras. El lema reza: “No te dejes cremar, déjate devorar”.

El propio Pérez ha reconocido a los periodistas que la propuesta va “mitad en serio y mitad en tono de sarcasmo“. Aunque mantiene su idoniedad pues, de esta manera, y en su opinón, se reduciría la contaminación atmosférica y aumentarían las poblaciones de buitres.

En mi opinión, la propuesta no pasa de ser una tontería, aunque tiene su fundamento histórico. Por si no lo sabíais, antiguamente fueron muchas las culturas que vieron en los buitres el medio más sagrado para llevar las almas de los difuntos al cielo.

Todavía hoy en día, los parsis, seguidores de Zoroastro que ni incineran ni entierran a sus muertos, mantienen la costumbre de entregar los cadáveres a las aves necrófagas. Los depositan en dokhmas o “torres del silencio“, auténticos comederos de buitres surtidos con carne humana.

Y aunque no os niego que siempre me ha parecido más interesante servir de pasto a los buitres que a los gusanos, considero más civilizado donar mis órganos que dárselos de aperitivo a mis queridos buitres. Para ellos, con que permitamos que vuelvan a dejarse los animales muertos en el campo, no necesitan más. ¿No os parece?

El cuervo surfero

En España tenemos la suerte de contar con algunos de los mejores fotógrafos de la Naturaleza del mundo, cada vez más y más impresionantes. Gracias a su exquisito trabajo, no hay día en que no nos sorprendan con increíbles instantáneas captadas en el campo, de forma natural, sin interferencias. La última es la de este extravagante “cuervo surfero” captada por el soriano José Luis García Larred.

No hay truco ninguno, el cuervo se subió a la espalda de un buitre leonado como quien se monta en la grupa de un caballo, para sorpresa de la rapaz carroñera, y cabalgó sobre ella.

He encontrado esta insólita imagen en el blog Revuyon, donde se explica aduciendo a la teoría desarrollada por el biólogo Jose Antonio Valverde respecto a que el ahorro energético prima en la supervivencia de los animales. En definitiva, que este cuervo prefiere viajar a lomos de buitre para no malgastar fuerzas.

Yo no estoy de acuerdo. En mi opinión el cuervo es uno de los seres más inteligentes que existen sobre la faz de la Tierra, pero también de los más puñeteros, y disfrutan tocando las narices al prójimo sólo por jugar con ellos. Los he visto mil veces haciendo cosas de estas con todo tipo de animales. En este caso, estaría incordiando al sufrido buitre leonado, posándose encima y tirándole de las plumas, ¿o es que creéis que a los bichos no les gusta también divertirse?

Europa decide salvar a los buitres ibéricos

Una muy buena noticia para nuestros aliados alados.

El Parlamento Europeo ha aprobado una serie de enmiendas que abren la posibilidad de volver a dejar en el campo restos animales disponibles para la alimentación de las aves necrófagas silvestres.

Desde hace años, y por culpa de la legislación europea desarrollada para controlar el mal de las vacas locas, nuestros buitres se estaban, literalmente, muriendo de hambre.

La aprobación en 2002 del Reglamento Europeo que regula la gestión de subproductos animales no destinados al consumo, como consecuencia de la lucha contra la encefalopatía espongiforme bovina, obligó a los estados miembros a cambiar la gestión ganadera teniendo que recoger todos los restos animales del campo sin que éstos pudieran servir para alimentar a las especies necrófagas, como había estado ocurriendo hasta entonces.

El trabajo en conjunto de todos los sectores implicados, la posición de BirdLife y el acuerdo alcanzado por la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo, que han cooperado de manera constructiva, han encontrado una solución para encontrar las medidas que aseguren la conservación de las especies necrófagas, algunas de ellas en peligro de extinción, como el quebrantahuesos.

La votación de hoy en el Parlamento Europeo permitirá que los ganaderos de los Estados miembros puedan volver a dejar el ganado muerto en el campo que quedará, siempre bajo las medidas sanitarias necesarias, disponible para la alimentación de las especies necrófagas. Ana Iñigo, responsable de Especies Amenazadas de SEO/BirdLife, comentó que “BirdLife lleva tiempo solicitando decisiones para eliminar esta amenaza innecesaria para algunas de las especies más emblemáticas de Europa, como son las aves rapaces, y estamos especialmente contentos de que varios diputados del Parlamento Europeo, así como funcionarios de la Comisión hayan tomado en serio nuestra petición y trabajado a fondo de manera constructiva hasta la decisión de hoy”.

En España las poblaciones de buitre leonado (Gyps fulvus) se han visto particularmente afectadas por la falta de disponibilidad de alimento en la naturaleza. Grupos de ésta especie se han observado a miles de kilómetros de sus lugares de nidificación, como en Alemania y Bulgaria, ante el asombro de los lugareños, en busca de alimento.

También han generado alarma entre los ganaderos al haberse sucedido casos dramáticos pero excepcionales de ataques a ovejas parturientas.

Además, esta falta de disponibilidad de alimento afecta también a especies amenazadas como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el buitre negro (Aegypius monachus) y el alimoche (Neophron percnopterus).

Se trata de un importante avance, no hay duda, pero como recuerda SEO/BirdLife, ahora le toca a los Estados Miembros poner en práctica el Reglamento, trasponiendo a nuestra legislación las excepciones que se han aprobado hoy. Y que en el caso concreto de España, dicha responsabilidad está en manos de las comunidades autónomas.

Foto: Fotolibre.net