La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘record’

La primavera se adelanta este año tres meses

termómetro-Valencia-calor

No es porque no lo supiéramos y lo temiéramos, pero el cambio climático empieza a ser tan tangible como invisible lo es el primo negacionista de Rajoy. Especialmente este invierno inexistente en el que estamos batiendo todos los récords de disparate climático. Lee el resto de la entrada »

Es madre a los 63 años de su hijo número 35

Se llama Wisdom, sabiduría en inglés, y acumula el saber que sólo los años y la experiencia pueden aportar a una madre. Porque Wisdom, el albatros más famoso de todos los tiempos, sigue pulverizando los récords maternales conocidos. A sus 63 años está cuidando a su hijo número 35. Y lo hace con delicadeza extrema, tan ilusionada como si fuera el primero.

Wisdom es una venerable hembra de albatros de Laysan (Phoebastria immutabilis) y está considerada la madre más vieja del mundo. Anillada en 1956, en ese momento ya era un ejemplar reproductor al que le calcularon cinco años de edad.

Máxima fidelidad. ¿Quieres otro dato imposible? Los albatros de Laysan se aparean tradicionalmente con una pareja para toda la vida. Eso quiere decir que muy probablemente Wisdom lleva 60 años conviviendo con el mismo macho. Increíble ¿verdad?

Máxima paciencia. Otro dato para el asombro. Los albatros de Laysan ponen un solo huevo a la vez, cada año, pero no todos los años. La razón es que la crianza del pollo es larguísima y necesitan más de un año para incubar y sacar adelante a su descendencia.

Máxima resistencia viajera. Otra cifra imposible. Los científicos calculan que a lo largo de su longeva vida Wisdom ha recorrido más de 3 millones de millas, ¡casi 5 millones de kilómetros! 63 años sorteando tormentas y tifones, pescando con habilidad, esquivando los miles de palangres que diariamente matan a sus congéneres, burlando venenosos plásticos, eludiendo chapapote y otros vertidos asesinos. ¡Una heroína!

La cría número 35 de Wisdom nació el pasado 4 de febrero en una isla del atolón de Midway, un pequeño territorio de los EE.UU. ubicado en el Pacífico Norte, entre Honolulu y Tokio. Hasta el próximo invierno el pollo no volará y se independizará de su longeva madre, con quien ya no volverá a tener contacto nunca más.

Sus áreas de alimentación son la costa oeste de América del Norte, incluyendo el Golfo de Alaska, y pasan sus primeros tres a cinco años en constante vuelo sobre el mar, sin tocar tierra. Incluso es muy probable que duerman mientras vuelan sobre el océano, pues sus alas son tan inmensas y rectas que una vez en el agua les resulta muy difícil remontar de nuevo el vuelo.

Como dice un colega ornitólogo, a sus 63 años Wisdom está ya cerca de jubilarse y se merece hasta el último centavo de su pensión ¿no te parece?

Foto: Ann Bell/USFWS

Otras entradas relacionadas:

Récord de buceo… para un pájaro

Cuesta creerlo, pero en esto del deporte los pájaros nos ganan por goleada.

Tal es el caso del submarinismo. Aunque no se trata en sí misma de una especialidad olímpica, el buceo, parte fundamental de los espectaculares saltos de trampolín, es un popular evento deportivo que se introdujo por primera vez en unas Olimpiadas en 1904.

Los atletas olímpicos se tiran desde una altura de 10 metros a una piscina con menos de 5 metros de profundidad, algo ampliamente superado por charrranes, alcatraces o piqueros, capaces de lanzarse en picado desde alturas inverosímiles y salir con un pescado en el pico como si tal cosa.

Otra especialidad deportiva mucho más peligrosa, la apnea o buceo a pulmón, está igualmente superada no sólo por los cetáceos, sino también por algunos pájaros. El récord mundial entre los humanos lo tiene de momento el neozelandés Dave Mullins, quien ha sido capaz de descender (y ascender) a la increíble profundidad de 244 metros con una única inspiración.

Pero hay un pájaro que ha llegado mucho más abajo. Ha pulverizado nuestro récord, tras bajar sin lastre ni cuerdas hasta los 540 metros de profundidad.

Los ornitólogos nos presentan la hazaña como si fuera un concurso deportivo donde compiten las aves más amenazadas del Planeta. ¿Cuál de estas cuatro especies es la campeona olímpica?

– El mérgulo de pico corto (Brachyramphus brevirostris).

– El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri).

– El albatros viajero (Diomedea exulans).

– El arao de Brunnich (Uria lomvia).

¿Lo han adivinado?

El ganador es el pingüino emperador, quien frente a los cuatro minutos aguantados bajo el mar por nuestro plusmarquista mundial, con apenas 25 kilos de peso es capaz de mantener la respiración hasta 18 minutos, algo que no logra ninguna otra ave, descendiendo a profundidades mesopelágicas donde apenas llega la luz del sol.

Exclusivo de las Antártida, tal fenomenal adaptación de un ave al submarinismo no le ha permitido escapar del peligro de extinción al que el cambio climático le está abocando. Tampoco su desbordante belleza y extraordinaria biología, famoso por los “corros con relevo” que hace como método térmico para luchar contra la terribles tormentas antárticas, o sus asombrosos viajes a pie para anidar y reproducirse.

Es el emperador de las aguas heladas, campeón olímpico de buceo pero, si no lo remediamos, acabará pronto convertido en rara atracción de los zoológicos y de bellísimos documentales como El viaje del emperador.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

Un halcón logra volar a 293 kilómetros por hora

Nuestro tren más rápido, el AVE, tiene un duro competidor, otra ave, pero ésta auténtica: el halcón peregrino.

¿Es posible que un pájaro logre superar los 240 kilómetros por hora de la famosa locomotora?

Un grupo de cetreros lo han demostrado en Estados Unidos, forzando al máximo las posibilidades biológicas de la especie. Para llevar a cabo su experimento eligieron una espectacular hembra, siempre más robustas y fuertes que los machos, y en una avioneta la subieron a 12.000 pies, 3.658 metros de altitud, donde la propia respiración se ve comprometida por la falta de oxígeno. Un detector de velocidad instalado en una de las plumas de su cola enviaba los datos a un ordenador central. Un paracaidista se tiró y, desde el aire, lanzó el cimbel, una bola de cuero con un pequeño trozo de carne, a modo de presa.

El halcón no se lo pensó dos veces. Como podéis ver en este espectacular vídeo de National Geographic, se lanzó como una bala, a tumba abierta. Y no falló. ¿La velocidad de caída? Impresionante, 293 kilómetros por hora.

Por suerte para todos, estas auténticas saetas con plumas son cada vez más habituales en España. Y no sólo en agrestes risqueras y apartados cortados montañosos.

También en las ciudades e incluso grandes urbes. Como Madrid, donde acaban de anillarse los pollos de una pareja que por segundo año consecutivo cría en la torre del Museo de América. O como Barcelona, donde gracias a un proyecto de reintroducción están criando incluso en las torres de la Sagrada Familia. Son los halcones urbanitas, de los que ya os hablé en una ocasión, el más bello sistema de lucha biológica contra palomas y tórtolas.

En toda España la población se estima entre 2.400 y 2.700 parejas pero realmente nunca, hasta ahora, se había abordado un censo nacional. Por eso este año cerca de 300 voluntarios, coordinados por SEO/BirdLife, están realizando el I Censo Nacional de halcón peregrino. Todo indica que sus poblaciones han aumentado, para satisfacción nuestra y terror de sus tradicionales presas.

Si estos días miras al cielo, es muy posible que puedas ver algún ejemplar de tan fabulosas rapaces, ahora enfrascadas en la cría de su prole. Fíjate bien en su vuelo raudo. Son auténticas flechas lanzadas al cielo.

En la imagen superior, los dos pollos de halcón anillados este año en el Museo de América (Madrid). Sobre estas líneas, un peregrino sobrevuela en Barcelona la Sagrada Familia.