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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Cómo cuidar la piel durante el invierno

Si la garganta te la estás cuidando bastante con bufandas, así como el resfriado con antigripales, no puedes dejar que tu piel caiga en el olvido. Y es que es un órgano que se resiente mucho durante esta época, tanto que es normal que la sientas tirante y seca (eso si eres afortunada y no termina saliéndote un eczema).

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“¿Pero cómo es posible? Si precisamente en invierno hay más humedad” te preguntarás indignada. No es ya el frío en sí, sino el hecho de tener la calefacción puesta en casa, que hace que la piel se seque rápidamente.

Para evitar que la piel sufra podemos hacer unos pequeños cambios en la rutina que ayudarán a cuidarla empezando por poner un humidificador en casa. Aunque si no te compensa hacerte con uno a estas alturas (que Papá Noel está al caer) puedes llevar otras cosas a cabo.

En primer lugar, está muy bien que guardes el bikini hasta el año que viene, pero no hagas lo mismo con la crema solar. Aunque seas del norte y vivas sin ver el sol, los rayos llegan igualmente, por lo que nada de salir de casa sin protección.

Cara, manos, cuello… Todo lo que vayas a llevar a la vista deberías untarlo bien en crema por lo menos 15 minutos antes de salir de casa.

De hecho, la piel de las manos, al ser una de las zonas más delicadas del cuerpo, es también una parte que se resiente especialmente. Procura llevar guantes fuera de casa y, una vez te los quites, untar las manos en crema hidratante.

F A V ❄️ C O A T #rovaniemi

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Evita todos los cosméticos que lleven alcohol ya que lo único que harán será secar aún más tu piel. Es decir, saca la lupa del bolso y échale un ojo a tónicos y desmaquillantes antes de comprarlos. Apuesta por los que lleven una base de aceite.

Los baños infinitos pueden parecernos la mejor de las ideas de la temporada (sobre todo si van de la mano con música suave y buena compañía), pero evita dártelos a menudo ya que el calor intenso del agua lo único que hace es cargarse sin piedad las barreras lipídicas de la piel.

Ya sabes, a partir de ahora las duchas mejor templadas y mejor deja el calor para las infusiones o el chocolate caliente.

Tatuajes para tapar las estrías

Leo un artículo (uno de tantos, claro. Es que llega un punto que ya a una no le extraña encontrarlos) acerca de un nuevo sistema para tapar las estrías: los tatuajes de relleno.

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Por un lado pienso en el uso positivo de esa práctica. Creo que todos hemos visto en alguna publicación de Facebook el típico enlace de “35 maravillosos tatuajes que cubren cicatrices de una masectomía“.

Entiendo que muchas mujeres hayan encontrado en la tinta una salida hermosa de algo horrible que han vivido. Puedo entender el efecto terapéutico de la aguja ya que muchas veces nos tatuamos con esa intención.

Yo misma llevo un diseño que es a la vez homenaje y duelo. Homenaje por llevar conmigo a dos de las personas que más he querido, duelo por haber podido derramar, mientras lo hacían, a partes iguales, lágrimas de dolor físico y de ese emocional, aún más lacerante, de echar de menos a quien no va a volver.

Puede ser incluso una forma de sobrellevar esas experiencias pensando en el trazado sobre lienzo en el que hemos convertido nuestro cuerpo. Y por eso, como creyente del tatuaje que va más allá de lo estético, no puedo ver con buenos ojos el tatuaje de relleno.

Bom final de domingo ✨🙏 #AgulhasMagicas

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No me malinterpretéis, no critico a aquellas que quieran hacerlo. Critico el hecho de que no se vea con normalidad algo que le pasa, en algún u otro momento, a la piel que poseemos.

Si desde pequeños nos enseñaran (tanto a hombres como a mujeres) que la piel cambia, se deforma, crece y decrece porque a fin de cuentas es un órgano más, veríamos de manera diferente esas rayas que nos dibujan.

Al igual que un río sobre un mapa topográfico, las líneas que nos atraviesan (por dónde y como sean) nos hacen únicos y especiales. Si tan traumática puede ser una estría para alguien que quiera tatuársela, ¿no sería mejor que hubiera aprendido a apreciarla?

No es que no sepamos de tatuajes, es que no sabemos de belleza.

Querida cuñada adolescente

No tengo hermanas pequeñas por lo que he crecido lejos de los problemas típicos de discutir porque una necesita usar el baño y la otra se está secando el pelo o de pelear por la ropa.

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No tengo hermanas pequeñas pero tengo una cuñada de catorce años que bien podría serlo.

Tiene catorce años, una cabeza preciosa y un carácter que reluce. Es viva, avispada, sonriente… Tengo la suerte de que sea una se esas escasas personas solares que van brillando allá por donde van.

Cada vez que la tengo cerca se me cae la baba y cuando la tengo lejos, con lo que la echo de menos, se me cae lo mismo o más.

Está en esa época intermedia en la que no termina de ser una mujer pero tampoco entra en sus vestidos de niña, y, si entra, no termina de sentirse ella misma.

Se queja de piernas demasiado largas y no termina de entender que todos la veamos preciosa. Si solo pudiera mirarse un día como la vemos sus padres, hermanos, primos o cuñadas entendería que unos centímetros más o menos de pierna no marcan ninguna diferencia.

Me recuerda tanto a mí que, de habernos conocido a la misma edad, sé que habríamos sido amigas, que ambas nos habríamos preocupado por encajar, por ser una más del grupo (en esa época de la vida en la que los grupos lo son todo), que nos habríamos pasado horas delante del espejo con la pinza de depilar porque tenemos cuatro pelos en el entrecejo (que a esas edades le amargan la existencia a cualquiera).

Algún día entenderá que no está hecha para ser como las demás, que ninguno lo está. Y que no tiene nada de malo buscar lo que nos hace particulares, únicos y diferentes porque es ahí donde reside lo que nos convierte en especiales.

Sé que un día entenderá que los pelos, ojeras, arrugas, estrías o manchas son lo de menos y que, lo que ilumina, es lo que realmente nos cuenta a los demás.

Los ‘milagrosos’ blanqueamientos dentales

Tanto anuncio de dentífrico de sonrisa reluciente y tanto selfie perfecto de influencer, es difícil resistirse a lo que nos impactan unos dientes blancos.

Entre pastas de dientes que juran y perjuran aclararnos el esmalte o incluso productos que podemos adquirir a golpe de dedo en Instagram, la belleza dental parece más accesible que nunca.

HISMILETEETH

Es por eso que, aprovechando mi última visita al dentista, entre fresa y fresa (dichosa predisposición genética a las caries) le pregunté por el blanqueamiento.
-Kghjss opjhnsjsss gll blnkmntjjjss- balbuceé entre espumarajos de saliva y agua. “¿Que qué opino del blanqueamiento?” Siempre me sorprenderá la capacidad de los dentistas de entendernos con la boca llena de cachivaches.

Si para meternos el miedo en el cuerpo solo tenemos que ‘googlear’ los síntomas que estamos padeciendo, para quitarnos las ganas de hacernos algo (meramente estético) en la boca, solo tenemos que preguntarle a un dentista (uno de los buenos, de los que han estudiado medicina).

Es un tratamiento por lo visto muy invasivo que, para que nos entendamos, requiere de un proceso que nos hace permeable el poro del diente, lo que favorece que penetre el producto que blanquea el esmalte (que es rico en oxígeno).

Hacer poroso el diente se traduce en sensibilidad durante un tiempo, algo que según la persona puede ser más o menos soportable. Entre su precio, los efectos secundarios que hacen que nos tiemble el cuerpo de un escalofrío solo de imaginarnos morder un bocata, y que no es algo que dure toda la vida, ¿qué hay de los tratamientos “milagrosos” que veo en Instagram?

Respecto a los blanqueadores que vienen con una especie de gel y un aparato con luz, pueden lograr un pequeño blanqueamiento, sí, pero ni la luz tiene ni la potencia ni el producto la composición suficiente como para blanquear de la misma manera que si lo hace un profesional.

¿Y qué hay del carbón activado? ¿Esa pasta negra que he visto en las bocas de varios instagrammers dejando de resultado una sonrisa más reluciente que un faro?
“El bicarbonato o el carbón lo único que hacen es rayar el esmalte”, me confirma mi dentista, que prefiere mantenerse en el anonimato por si los de los blanqueamientos milagrosos se le tiran encima. “Es como si limpias la placa vitrocerámica con el estropajo de aluminio. Queda limpio, sí, pero rayado”.

Ella, que sabe de sobra el furor que estamos viviendo por los blanqueamientos (en España desde hace 20 o 25 años) ya que es el segundo tratamiento que más lleva a cabo después de la limpieza bucal, no lo termina de aconsejar.

“El diente es color crema”, me confirma. Así que si de verdad quieres hacerte el tratamiento, mírate dos veces en el espejo. Quizás empiezas a ver color marfil lo que te parecía amarillento.

Tu forma de vestir podría influir en que te acosen según Donna Karan

Cada vez que oigo una justificación sobre la violencia de género basada en la vestimenta que llevaba la víctima se me enciende el pelo.

Pero cuando esa justificación la pronuncia alguien como Donna Karan, precisamente una diseñadora conocida por desarrollar en los años 80 el power suit, que era el nuevo traje para la mujer trabajadora, ya ni os cuento.

A la izquierda Rita Ora llevando un DKNY para los VMA. A la derecha una foto de la diseñadora. GTRES

La neoyorquina, ante los abusos del productor Harvey Weinstein, declaró que por cómo va vestida una mujer podría estar buscándolo: “¿Cómo nos presentamos como mujeres? ¿Qué es lo que estamos pidiendo? ¿Lo estamos pidiendo mostrando nuestra sensualidad y sexualidad?”.

No es ya solo el hecho de que alguien haga este tipo de declaración en 2017 (que estamos en 2017, no en 1940, que es donde parece que se ha quedado a vivir más de uno), sino el hecho de que lo haga una diseñadora de moda que, que yo sepa actualmente, y por lo que he visto en archivos fotográficos más antiguos, crea todo tipo de vestidos.

Y mirad que he rebuscado bien en pasarelas antiguas, pero nada, ni una sola colección hecha de bolsas de patatas o burkas que evitaran mostrar la sensualidad y sexualidad de las mujeres que ha vestido, las dos características que achaca a que se den estos abusos. No, ni siquiera cuando Rita Ora se presentó en la alfombra roja de los Video Music Awards con ese vestido rojo.

De hecho lo que he visto es todo lo contrario, especialmente en la colección que sacó para esta primavera con escotes que llegaban hasta los túneles de la línea 6 de metro. Una colección que definía con sorna un tuitero como: “Donna Karan, moda para mujeres que lo van pidiendo“.

Lo que dice la diseñadora huele a machismo, pero, y ya que hablamos de una modista, a machismo rancio, de fondo de armario con naftalina. Ese machismo empeñado en lavarse las manos de toda responsabilidad y echar la culpa a la víctima de una situación.

Imagino que Karan, por esta regla de tres, también culpará a una persona de color si es agredida por motivos racistas. A fin de cuentas es culpa de esa persona por ir mostrando su piel oscura en vez de ponerse una máscara de varón blanco de mediana edad.

¿A que os suena descabellado? Justificar el abuso de una mujer por cómo va vestida también lo es.

Suistudio lanza una campaña con hombres desnudos para vender trajes femeninos

SUISTUDIO

Si nada más salir a la calle me encuentro un cartel de una mujer trajeada pisoteándole los huevos a un hombre desnudo creedme que lo último que se me pasaría por la cabeza es que estoy ante una marca de trajes que viste únicamente a mujeres relacionando el traje con el poder femenino, según declaran en sus redes sociales.

Pensaría, en todo caso, que se trata de un anuncio de una obra de teatro, película o serie inspirada en una fantasía sexual masculina de sumisión pero en ningún caso se me iría la vista a la ropa de la imagen.

Por mucho que Suistudio quiera empoderarnos con sus trajes mostrándonos a mujeres de negocios (algo que podría parecer una buena idea en un principio) a la hora de crear las imágenes de la campaña han metido la pata hasta el fondo.

Empoderamiento femenino no es para mí una mujer apoyando sus stilettos en el pene de un tío. Sería verdadero empoderamiento si lo apoyara sobre la nómina del hombre, si este fuera su compañero, porque ella está cobrando el mismo salario y no un 16% menos.

También podría representar el empoderamiento femenino el hecho de representar una reunión de la junta directiva en la que aproximádamente la mitad de los miembros fueran mujeres y no solo el 37%, que es la cantidad que suele estar en estos puestos.

Empoderamiento es que si hacen una entrevista a Jennifer Anniston o a Soy una pringada las pregunten por sus proyectos en vez de dedicar la mayor parte de las entrevistas a su situación sentimental.

En definitiva, ¿empoderar a la mujer? Por supuesto, pero empoderarla con las armas correctas, a no ser, claro, que lo que busque Suistudio en realidad sea la polémica fácil a través de desnudos. Por muy masculinos que sean, en el caso de esta campaña, más que trajes en la foto, solo veo la cosificación de personas.

Dove descubre (por fin) que a las mujeres les sale pelo en las axilas

Y solo han necesitado 62 años para darse cuenta, pero finalmente, en su última campaña, podemos apreciar la primera axila del mundo de la publicidad con (un poco de) pelo:

TWITTER

El problema de Dove hasta ahora, y de tantas otras marcas, es que no sabían cómo acercarse a la mujer actual, cómo hablarla, cómo llegar a ella.

Campañas como “Belleza real” pretendían aproximarse a nosotras, pero en mi opinión es como si pretendes acercarte a un león con carne pasada de fecha. Puede que se la coma y no pase nada, pero si tiene bien el olfato lo más seguro es que le huela a podrido y te acabe mordiendo la mano (nosotras somos el león, por si no había quedado claro).

Dove pretendía alejarse de la belleza estereotipada de las modelos que se dedicaban a anunciar productos de higiene femenina a través de castings urbanos de los que luego sacaban mujeres reales para sus anuncios, sí, pero dando lugar a campañas poco creíbles igualmente:

TWITTER

Ahora la marca ha dado un paso más. “De perdidos al río” debieron de pensar, “Del río al mar y pelillos a la mar”. Y así ha pasado, que en su último anuncio nos encontramos con unos vellos cortos, apenas perceptibles, pero que hacen un orgulloso acto de presencia.

Pues señores de Dove, este anuncio sí me lo creo, porque mi axila está así el 80% del tiempo, con algún que otro pelillo (tampoco es que me salgan muchos), con los que hago mi vida normal.

Subo el brazo para agarrarme al asidero en el metro, me estiro si por un casual me meto en clase de yoga y me puedo desnudar tranquilamente delante de mi pareja sin ningún tipo de pudor por no llevar la axila perfectamente afeitada.

Eso es una axila, más que real, porque una depilada también es real, convencional: la axila media de la mujer española, me atrevería a decir. Y, para mí, aunque más que axilas suaves deberían decir limpias, .

Adiós a las modelos de la talla 34

Así lo han decidido en una carta que entrará en vigor en la próxima Semana de la Moda LVMH y Kering, los conglomerados que contienen Marc Jacobs, Kenzo, Louis Vuitton, Dior, o Yves Saint Laurent, Gucci, Puma, Stella McCartney y Balenciaga respectivamente entre otras marcas.

GTRES

Es decir, dos pesos pesados de la moda, el Madrid y el Barça de la industria textil (que no es moco de pavo), han decidido cambiar las condiciones de trabajo de sus modelos entre las que incluyen dejar fuera a las modelos menores de 16 años para trabajos de ‘moda adulta’ y prohibir que los que tienen de 16 a 18 trabajen entre las 22h y las 6 de la mañana.

Pero la medida más llamativa ha sido la respectiva a las tallas. Toda modelo femenina inferior a una 36 (34 española) no podrá trabajar, así como modelos masculinos de la 46 (44 española). Lo que supone que deberán tener al menos una talla 38 o 48 (36 y 46 españolas).

Before and after shots in the article on toneandstyle.com about my recovery from anorexia- and how modeling and fashion saved me from myself ❤️🙏http://www.toneandstyle.com/one-models-road-to-recovering-from-an-eating-disorder/ I debated whether or not to feature my sick photos in the article because disorders are too often made about appearance and that anorexia is only "real" if you look a certain way, but the photos of me at my worst are important to my story because they show the true ugliness and disease of anorexia, it isn't beautiful and it isn't about "looking hot." I am happier now, more confident, and more beautiful because Im healthy and complete, and the journey between these two photos you see-though horrific- made me into who I am today – a strong, capable woman. Please read the article (link in bio) and spread it around- this disease is the #1 killer of all mental illnesses and must be talked about so we can begin to help those who struggle and prevent others from having to. Thank you🙏🙏 #recovery #eatingdisorderrecovery #neda #love #awareness #eatingdisorderawareness #eatright #mentalhealth #spreadlove #anorexìanervosarecovery #anoreixa #evergreen #model #grateful

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Además deberán presentar un certificado médico que secunde su buena salud realizado al menos seis meses antes del desfile o sesión fotográfica y tendrán a su disposición un psicólogo durante el horario de trabajo, algo que pretende paliar los desórdenes que se sufren en el sector.

Aunque la noticia merezca ser celebrada me sigue pareciendo increíble, y hasta cierto punto vergonzoso, que, en primer lugar, a estas alturas no se hubiera puesto como punto de partida el bienestar de estos profesionales y no se haya regulado hasta ahora.

En segundo lugar, si un desfile es una herramienta de comunicación, la imagen que se estaba comunicando  (y que por tanto está llegando a los espectadores) era de una delgadez que, si bien no tiene por qué ser insana (en el caso de que se tenga esa constitución) puede dañar las referencias de las generaciones más jóvenes haciéndolas pensar que solo es aquel que ven el ideal correcto de belleza y por tanto conduciéndolas inexorablemente a desarrollar inseguridades que pueden llevar a padecer trastornos.

Del verano y tus vergüenzas

Esto va para ti, que solo te tumbas boca arriba en la toalla a pesar de que no estás cómoda porque sabes que si te tumbas de lado se te va a resbalar la tripa.

INSTAGRAM @MEETINGMARA

Va para ti, que te da vergüenza hacer topless por tener las tetas pequeñas, o caídas, o con pezones grandes, o con areolas como hamburguesas, aunque te encantaría, por una vez, no tener la marca de los tirantes.

Esto va para ti, que nada más salir del agua de la playa o la piscina te enrollas en el pareo para que nadie vea tu celulitis. Que lo usas desde que sales del coche hasta que vuelves. Que no te lo quitas ni para tomar el sol en la arena.

Va para ti, que aún con 38 grados a la sombra no te quitas la camiseta para que no se vea que tienes los brazos flácidos. Para ti que cada verano es la misma historia y te da la misma vergüenza.

Va para ti, que te sientas cruzada de piernas por no querer mostrar tus dedos de los pies, pequeños y regordetes, como todos los de las mujeres de la familia. Que haces lo imposible porque no se vean aunque signifique no salir casi nunca con sandalias.

Va para ti, que rechazaste hace un mes ese bikini que te encantó solo con verlo colgado en la percha porque no te atreves a ir con la tripa al aire. Para ti, que al final compraste un bañador, aunque te gustaba mucho menos, solo porque tapaba más.

Va para ti, que no quieres bajar a la playa con la regla por si alguien se da cuenta de que llevas compresa. No, ni siquiera sin alas, o un tampón, no vaya a ser que se salga el hilo por fuera y te deje en evidencia.

Va para ti, que pasas de jugar al voley con las amigas porque se te olvidó depilarte las axilas. Para ti, que procuras levantar los brazos lo mínimo imprescindible para que nadie lo note.

O para ti, que te dejas la camisola para no enseñar las estrías.

Escribo para ti, que te has creado todas esas vergüenzas, que no te das cuenta de que no son cosa de tu cuerpo, que están en tu cabeza.

Te escribo para que te relajes, para que disfrutes, para que te olvides de todo. Tengas 15, 30 o 60 años si tu cuerpo te ha llevado hasta ahí con vida, créeme, vale más de lo que piensas.

(Para todas esas mujeres, pero especialmente para mi madre, mi tata y mi prima, mis tres mayores ejemplos de que siendo guapas por dentro lo demás importa una mierda.)

“Mi objetivo es mostrar el mundo de la belleza real, el de la calle, y no el de las revistas”

En el momento en el que estás leyendo esto, me apuesto el diploma en Periodismo a que si vamos a tu armario vamos a encontrar por lo menos dos o tres números de tallas diferentes (en mi caso hay cinco).

INSTAGRAM @PRETTYANDOLE

Y no es porque cambies de peso o hayas crecido de repente por una ingesta de Petit Suisse, sino a que cada tienda tiene un sistema de tallas diferente, lo que hace complicado pensar en una talla fija como nuestra.

María Rodríguez, la blogger que se encuentra detrás de Pretty and Olé, ha dado un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la industria de la vestimenta con su tienda online sin tallas (SinTallas.com), la primera desde que Charles Worth acuñó a finales del siglo XIX el concepto de moda tal y como la conocemos siendo el primer diseñador en poner medidas estándar a sus creaciones.

“Me llamo María y tengo un cuerpo serrano. Soy gorda y aquí te cuento mi camino hacia una vida más sana y cómo me he sentido siempre guapa, sin tonterías y sin complejos” se presenta la blogger en su canal, y esto es lo que supone esta nueva etapa en su vida.

Le tenemos mucho cariño al concepto de “cuerpo serrano” ya que nos recuerda a nuestras madres o abuelas pero ¿cómo definirías un #CuerpoSerrano? 

¿Madres y abuelas? jajaja, ¡pero si no es tan ‘carca’! Desde mi proyección, un “cuerpo serrano” es una persona que ha logrado amar su cuerpo y disfrutar con él de la vida sin importarle su peso o talla. No lo trato como un concepto diferente al que ya tiene, se utiliza mucho cuando quieres darle un ‘olé’ a tu body, solo que nadie antes lo había utilizado para referirse a su público. Y eso es lo que quiero, que mi público sienta que el mundo de los complejos es una tontería.

El apoyo de tus seguidores del blog ha sido tu punto de partida para crear la tienda. ¿Cuánto tiempo llevas escribiéndolo? ¿Hasta dónde se remonta tu interés por la moda?

Comencé a bloguear en 2009 con Pretty and Olé hablando sobre productos de cosmética y maquillaje, que me gustaban desde pequeñita. Me apasionaba el mundo de la belleza y, además de vídeos en Youtube (que subía muy de vez en cuando) en mi blog contaba todas mis experiencias y hacía reviews de productos cada semana, incluso cada día en algunas épocas. Me lo tomé bastante en serio y me fui amoldando a lo que le gustaba a mi público y a mi también, así que evolucioné introduciendo algo de moda, lifestyle y consejos útiles que podrían servirle a la gente para verse guapa, con el objetivo siempre de mostrar el mundo de la belleza real, el de la calle y no el de las revistas. Mi tienda, SinTallas.com, es una suma de toda mi filosofía: de la moda entendida como diversión, que sea ponible, que pueda llevarla cualquiera… y cero Photoshop.

INSTAGRAM @SINTALLAS

¿Cuáles son las mayores dificultades que te estás encontrando ahora que la tienda online está en pleno funcionamiento? ¿Y cuáles son las satisfacciones que te produce?

Una de las satisfacciones más grandes es saber que una tienda que vende sin tallas haya calado tanto a nivel nacional como idea emprendedora. Jamás supuse que, aun siendo influencer, mi startup iba a ser portada de la mayoría de medios de comunicación. Ha sido una pasada ver cómo la gente se ha interesado por la tienda y evidentemente eso nos ha dado un empujón grande días después de abrir. Pero el día de apertura fue maravilloso: tenía a todo el público de mis redes sociales pendiente y al minuto de abrir empezó a haber decenas de pedidos. Sin duda, la satisfacción más enorme es saber que tantos ‘cuerpos serranos’ te apoyan y eso te hace darte cuenta de que vas evolucionando de la forma correcta.

Por el contrario, la dificultad más grande que tengo con la tienda es que estoy yo sola, como cualquier otro emprendedor que lucha por su idea. La gente piensa que por tener ciento de miles de seguidores tienes a todo un equipo a tu lado haciendo el trabajo, y eso en mi caso no ocurre. Cada mañana me levanto, preparo los pedidos y atiendo a los mensajes de forma personal, gestiono las ventas, el stock, las devoluciones… Si estoy de viaje tengo que dejar a alguien a cargo y se hace dificultoso, pero bueno espero poder ampliar el equipo de forma permanente nada más pueda. Ahora mismo estoy en un primer paso de este proyecto.

¿Por qué decidiste crearla? ¿Cómo es posible que hasta ahora no haya aparecido ninguna tienda sin tallas en España hasta ahora? ¿Crees que sentarás las bases para futuros negocios del estilo a partir de tu tienda?

Mi idea era evolucionar con Pretty and Olé y ofrecer algo que verdaderamente la gente pudiera tener consigo. Como lo que más me preguntan es por prendas, pensé entonces abrir mi propia tienda online pero con alguna idea innovadora. He sido product manager y mi trabajo era crear ideas nuevas en Internet, así que tenía que aprovechar mi experiencia y no crear una “tienda de una bloguera” más, sino que debía tener algo especial. Ahí fue cuando investigué sobre las compras online y las tallas, sobre los miedos de la gente a comprar prendas en Internet… y surgió Sin Tallas de una forma muy racional. Y la verdad, lo primero que me dije fue precisamente eso: ¿cómo no se le ha ocurrido si quiera a la gran industria antes? Así que bueno… imagino que tendrán sus motivos o igual han tomado nota. No tengo ni idea de qué va a pasar…

INSTAGRAM @SINTALLAS

Vendes prendas diseñadas en España, una decisión bastante arriesgada teniendo en cuenta que te saldrían más económicas si fueran prendas de China. ¿A qué se debe?

Sí, ahora mismo todas las prendas que vendo están diseñadas en España y algunas también fabricadas aquí y, aún así, los precios son bastante buenos. Sin embargo no es algo definitivo. Mi intención es tener más moda y expandir catálogo y para eso tendremos que ampliar fronteras ya que es muy difícil encontrar, no solo precio, sino moda para todas las tallas en España. El motivo de hacer esto al principio ha sido bastante sencillo y tiene que ver con las compras al por mayor y la regulación de impuestos.

¿Te planteas hacer algo en un futuro orientado también al sector masculino o es algo que no vas a tocar?

De momento seguiremos con moda para mujeres, que son quienes nos siguen y quienes consumen más moda, además de ser el público que personalmente conozco más a fondo. Sin embargo, no descarto poder tener en el futuro moda para hombres, niños, embarazadas y otros nichos.