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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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El furor de las lentejuelas en la moda de verano

Corrían los años 70, y si no llegaste a ver cómo corrían porque eres millennial, como yo, las reposiciones de la película Mamma Mia vienen a ser casi lo mismo para que os hagáis una idea del tema del que te quiero hablar.

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Quiero hablar de las lentejuelas, ya que se han convertido en uno de los hits inesperados de la temporada.

Es inesperado por dos motivos, en primer lugar porque a estas alturas del mes se nos hace difícil pensar en las tendencias veraniegas sin que haga sombra el otoño (y seamos sinceras, las nuevas colecciones pintan muy bien).

Y en segundo lugar porque, hasta donde yo sé, era algo propio de las colecciones de fiesta de Nochevieja, casi tan típicas en las tiendas como los anuncios de turrón Antiu Xixona en la tele.

Sin embargo estamos aquí, como si nada, cuando deberíamos abrir el armario y escuchar Dancing Queen solo de los brillos que salen de las prendas.

Era precisamente eso lo que nos daba un poco de miedo de las lentejuelas, que no nos pegaban más allá de contextos de fiesta, pero algunas influencers han demostrado que de eso nada ya que también puedes lucirlas bajo el sol (pese al riesgo de deslumbrar con los destellos).

What are you wearing tonight? Something easy and casual ahahahah

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Brilli brilli ✨ – @albertmullor 📷

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Chiara Ferragni o Dulceida han optado por las lentejuelas en sendos monos, pero independientemente de la prenda, ya vengan en camiseta o pantalón, que no se queden esperando a que se haga de noche.

Además, según ambas, el mejor complemento es una buena ración de iluminador hasta que notes que el pómulo es más reflectante que las señales de tráfico.

Y para la opción nocturna elige un vestido que haga morirse de envidia hasta a quienes inventaron la aplicación Kirakira como hace María Turiel.

Noches de verano 💫

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Polos de hielo ‘beauty’: una refrescante idea para cuidarte la piel de la cara

Entiendo que no a todas las personas les puede gustar tanto el ‘spa day‘ como a mí, que me he vuelto adicta a reservarme un ratito cada semana para cuidarme a fondo la piel y darle salida las doscientas mascarillas que acumulo en el baño.

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FLICKR

Ya que estamos con el calor sin parar de apretar y dándole mucha vida al congelador, hay una alternativa para quienes sientan pereza pero interiormente saben que su piel está pidiendo ayuda.

La idea no es mía, que ojalá, es de Blush, un centro médico de tratamiento de la piel que ha incorporado los polos como parte del entrenamiento para pieles Skinfit, cuyo objetivo es tonificar la piel y dejarla más brillante en una hora.

Lo mejor de la idea es que si el viaje a la clínica, que está en Estados Unidos, te pilla un poco a desmano, puedes marcarte un Juan Palomo (yo me lo guiso, yo me lo como) con la excepción de que los polos van directos a tu piel.

Hay varias recetas circulando, de hecho, la que proponen en Blush combina ácido hialurónico con sandía, pero como entiendo que no eres experta en sintetizar el ácido, la más sencilla es la de hacer una infusión de té verde, añadirle pastillas de vitamina E (entre 4 o 5) y dejar congelar.

Si por un casual no tienes el molde para hacer los polos, puedes echar la mezcla en cubiteras y, una vez congelado, frotar suavemente el cubito sobre la cara hasta que se funda totalmente.

Otras recetas que puedes probar son la de agua de pepino y cúrcuma que disminuye rojetes e hidrata, yogur griego y carbón activo (lo encuentras en herbolarios o centros de dietética) para una limpieza profunda o la mezcla de agua de rosas, menta fresca y agua de coco para purificar y dejar la piel elástica.

Lo bueno es que puedes dejarlos en el congelador e ir usándolos cada semana sin que se estropeen o pierdan propiedades.

Un pequeño paso para llegar del grifo al congelador, un gran paso para el cuidado de tu piel.

Espatarrarse: la nueva tendencia para posar

Los caminos del postureo en verano son inescrutables. Atrás han quedado las fotos de piernas flexionales que nos hacían confundirlas con salchichas o las entrañables capturas de pies. Eso es tan 2015…

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@EMRATA

En 2018 las poses veraniegas con más éxito de Instagram han sido varias. La que más ha triunfado en el mundo de la moda ha sido “Me duele la cabeza”, con la mano ligeramente colocada sobre la frente como si estuviéramos sufriendo una migraña terrible.

La pose “¡Ah del barco!”, muy parecida a la primera con la diferencia de que en esta ocasión la mano hace de visera o la “Pierna de la Barbie”, que consiste en apoyar únicamente la punta del dedo gordo como si tuviéramos el empeine como la muñeca de plástico, también han sido muy vistas.

Sin embargo, mi favorita de todas ellas es “El despatarre”.

Posar haciendo un “despatarre” es tan fácil como arrodillarse, sacar el culo para fuera, el pecho hacia delante, poner cara de “Aquí estoy yo” y disparar.

Algunas de mis ‘ídolas’ como Kim Kardashian o Demi Lovato han demostrado que salir despatarradas es el nuevo hit del verano (y no Despacito).

La posición me gusta por varios motivos, en primer lugar porque desde pequeñas nos enseñan a cerrar las piernas. En todo momento y lugar, ya estemos de pie o sentadas, en primavera o en otoño, hay alguien que te dice que te sientes con las piernas juntas porque es más elegante.

Tú dile a Emily Ratajkowski (lo he escrito sin mirar Google por primera vez), Olivia Culpo o Sarah Hyland que no son elegantes o que cierren las piernas, a ver qué te contestan.

Son mujeres que, con sus carreras, suben a sus redes sociales lo que les da la gana. “Hago lo que me sale del c***” parecen decir con la pose.

Ya basta eso de mantenerlo escondido entre las piernas bien cerradas para las fotos no vaya a ser que de la braga del bikini se escape un tentáculo o algo más peligroso.

La pose, seamos realistas, es favorecedora y ellas mujeres libres de hacerse dueñas de su sexualidad y expresarla como quieran en sus redes sociales.

¿Es quizás una reivindicación femenina? Porque, a diferencia de las campañas en las que se ven modelos adoptando posturas de sumisión, las cantantes, modelos e influencers me transmiten seguridad, control y poder. Y qué queréis que os diga, es algo que me encanta.

WTP

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I rewear the same 5 bathing suits over and over again if you haven’t noticed..

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Workin hard or hardly workinnnn 😅

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Bikinis de cinta adhesiva: ya hemos visto todo en esta vida

No, lo digo en serio. Yo después de esto ya puedo morirme tranquila porque no va a haber nada que me sorprenda más en moda baño.

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THE BLACK TAPE PROJECT

Doy gracias de vivir en Madrid y de que las tendencias de Miami me queden lejos, porque lo último que se ha visto en la pasarela de la Miami Swim Week es para mear y no echar gota.

Hablo de manera literal, no se puede echar gota físicamente ya que la tendencia de una de las marcas que desfilaban, The Black Tape Project (El Proyecto de la Cinta Negra para quienes se os resista el inglés) es llevar cinta pegada al cuerpo a modo de bikini.

La firma, con base en Miami, considera que proporciona una moda artística y alternativa (algo que no me atrevo a dudar viendo su propuesta).

En la web del creador de la marca no encontrarás pegatinas concretas de lo que se ha visto en pasarela, sino rollos de cintas aislante en dorado o plateado para que tú, con tus tijeritas, te pongas en modo creativo a hacerte algo del estilo.

El resultado puede ser interesante si tenemos en cuenta que el arte de muchas personas, entre las que me incluyo, no va más allá de hacer collares de macarrones.

Además, esto de ‘hazlo tú misma’ nos viene genial a las que trabajamos ocho horas al día (sea donde sea), nótese la ironía, y luego tenemos que hacer otras cosas en la vida.

Perfecto para esos huecos libres en los que podemos entretenernos mientras vas esperando a que termine la lavadora o a que la página de Renfe te deje comprar los billetes para irte de vacaciones. La única pena es que igual tardas dos meses en fabricártelo.

THE BLACK TAPE PROJECT

Entonces viendo que, a fin de cuentas, solo es (cara) cinta aislante pegada al cuerpo, me planteo varias cosas: ¿irrita el pegamento la piel? ¿Es water resistant o te obliga a no tocar el agua más que con el dedo gordo del pie? ¿Y para echarte crema? Pero sobre todo ¿qué pasa cuando te la quieres quitar?

Maquillaje a prueba de sudor: cómo pintarte los días de calor

Hay una cosa que me fascina del verano y es cómo después de dedicarle varios minutos a un maquillaje perfecto, el calor te lo funde en el instante siguiente a pisar la calle.

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KYLIE COSMETICS

Cinco minutos es lo que tarda mi cara en perder la base, en derretirse la línea del eyeliner y en adquirir el brillo característico de ese iluminador natural en el que se convierte el sudor, que hace que refleje todos los brillos del astro rey.

Es por ello que, en verano, cambio un poco mi manera de maquillarme. La base queda guardada en el neceser hasta el otoño, al igual que los pintalabios de colores oscuros, y recupero aquellos de colores más cálidos.

A excepción del tapaojeras, que junto a la crema hidratante y a la protección solar, se ha convertido en uno de mis imprescindibles antes de salir de casa, el resto de mi maquillaje cambia por completo.

A la máscara de pestañas también le digo “Bella, ciao“. Aplicar un poco de vaselina después de elevar las pestañas con el rizador consigue mantenerlas con volumen y de manera más natural, evitando que se quede la máscara en los párpados (sí, me sudan hasta los párpados).

Los polvos de colorete están genial, pero como con el calor me sudan hasta las intenciones, en verano me limito a salir del paso con el pintalabios. Aplicas el exceso de la pintura de la boca con toquecitos a lo largo de los pómulos y listo.

El eyeliner es el único cosmético al que ni puedo ni quiero renunciar. La versión veraniega que utilizo para delinear el ojo es la resistente al agua o waterproof. Es cierto que después cuesta la vida quitárselo, pero al menos voy con unos ojos de gata dignos de Brigitte Bardot.

Pero si aun así a ti te da igual todo porque eres una #makeupaddict empedernida, y quieres seguir usando base, lo más recomendable es que prepares la piel con un primer o prebase, que acondiciona la piel y hace de barrera entre los poros y el maquillaje.

Fijar el resultado final con polvos traslúcidos o fijadores de maquillaje en spray también conseguirás que dure más. ¿Y si todavía sigues sudando? Recurre al papel absorbente facial (sí, existe y funciona).

El bikini del revés: la tendencia que solo queda bien si te has operado las tetas

¿Os acordáis cuando a las blogueras de moda les dio por el underboob, el escote que dejaba la parte de abajo del pecho a la vista en vez de la de arriba? Bien, ha llegado la versión veraniega.

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UPSIDEDOWN BIKINI FACEBOOK

Los estilismos estivos, compuestos muchas veces por bikinis, sumados a la enésima reinterpretación de un escote han dado lugar al upside down bikini, una manera de colocarse las tiras de la parte de arriba del traje de baño que te resultará muy familiar.

¿Te has dado cuenta? Correcto, es lo mismo que hacía tu madre cuando quería ponerse morena en la piscina para evitar las marcas de los tirantes: un nudillo en el centro y los extremos por detrás de la espalda (en este caso por dentro de la copa).

La idea de darle una segunda vida al bikini, es buena, no seré yo quien diga que no como firme defensora que soy de reciclar ropa. Es buena, sí, pero especialmente si tienes el pecho operado.

A mí la idea me estaba gustando. Incluso con cierta esperanza he visto el vídeo tutorial de Instagram que explica cómo puedes hacerlo.

Sin embargo, a la hora de mirar los ejemplos que daba la cuenta de la tendencia, me costaba encontrar mujeres con el pecho sin operar.

Fijaos que de las primeras cien fotografías que muestran el bikini hacia abajo solo he contado cinco de mujeres cuyo pecho fuera al natural. Y sí, podéis creerme cuando os digo que sé diferenciarlos.

Entonces, ¿qué pasa? ¿Es para todas esto? Pues honestamente, no. Los intentos que he podido hacer a la hora de atar el bikini de esa manera, me dejan el pecho espachurrado y con parte del pezón al aire, lo que me horroriza ya que es una piel extremadamente delicada y no debería estar al sol.

Por otro lado, los casos de las mujeres con pecho grande y natural, al perder la sujeción del tirante anudado al cuello, terminan con las tetas desparramándose por fuera. Igual aguanta bien puesto los dos minutos que posas para la foto, pero nada más levantarte aquello va a caer por su propio peso.

En definitiva, que las tendencias, ideas, propuestas y maneras alternativas de llevar una prenda están muy bien, pero me gustarían más si fueran algo que pudiéramos disfrutar todas en vez de una cosa que solo resulta favorecedora si has pasado por el quirófano.

Este es el peinado que te salvará de morir de calor este verano (y que encima es tendencia)

¡Hola, verano! ¡Hola, manchas de sudor en la parte de las axilas de la camiseta! ¡Hola, fotos de Instagram con textos del estilo “Aquí sufriendo”!

GTRES

Hola a todas esas cosas que echábamos de menos, aunque ahora nos quejemos de ellas, como el caso del pelo dando calor en la nuca.

Lo sé, estás en lo que yo llamo “la crisis del tijeretazo”. Quieres terminar con esta tortura del pelo largo sobre la espalda y cortar por lo sano. De hecho empiezas a ver con buenos ojos el bob, ese que no te parece tan mala idea considerando que lo llevó en su día Victoria Beckham.

Pero no, detente, que alguien pare esa tijera. El verano y el pelo largo no son incompatibles, solo tienes que encontrar la manera de conseguir que entren en la misma ecuación.

¿Que cómo? Con el peinado de la temporada: la coleta con la raya al medio.

Los motivos por los que funciona son los siguientes: te deja todo los pelos sujetos a la cabeza, es decir, no te caen los sudorosos mechones por la cara y la coleta se queda recogida sin dejar que el pelo se desparrame a modo de capa.

Desde que sales de casa hasta que vuelves todo ha cambiado: has perdido el pintalabios bebiendo agua sin parar, el tapaojeras ha desaparecido, tienes el pantalón arrugado de estar tanto tiempo sentada en la silla… Pero ¿el pelo? El pelo está perfecto. Podrías rodar un anuncio de champú Johnson’s en ese momento.

Así que haz como Kate Bosworth en su última aparición pública, ni más ni menos que después de llegar al aeropuerto de Los Angeles, y convierte a la coleta en esa heroína que tu pelo tanto merece y necesita ahora mismo.

GTRES

Los pantalones bermudas no son solo para las madres

El otro día, aprovechando la excusa del calor madrileño (ese que se caracteriza por el dolor de pies de lo que quema el asfalto del suelo cuando vas con sandalias), me compré unas bermudas.

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ANTEA, POLO RALPH LAUREN Y SÍNTESIS

Y no solo me compré unas bermudas, sino que me sentí agradecida por poder comprarme, por primera vez, un pantalón de mi talla que no me dejara la mitad de la nalga fuera.

Con esto no quiero decir que lo critique, como todo en esta vida es cuestión de gustos y entiendo que los shorts tengan su público, pero yo, que soy de nalga tímida y solo la enseño a quien yo quiero, vivía mosqueada con ese corte tan corto.

Me enfadaba más que los que en Instagram piden likes diciendo “dadle amor a mi foto” (¡Es una foto, no se le puede dar amor! ¿O qué quieres, que la imprima y me ponga a llenarla de besos y caricias?).

Sí, supongo que ya estoy en esa edad en la que me apetece ir con prendas holgadas. Lo sospechaba cuando vi que mis amigos empezaban a casarse y lo he confirmado cuando he comprado los pantalones bermudas que llegan casi a la rodilla: ya soy una mujer adulta.

Nada más llegar a casa, y como buena Aries que soy, lo combiné con una camisa remangada en la cintura y miré el resultado final. Me encantaba.

Fui a enseñárselo a mi madre toda loca de contento (como vamos siempre que le enseñamos algo a nuestras pacientes progenitoras) y, nada más verlo, me dijo que le recordaban a unas que había tenido ella hace unos años. Nos reímos porque era verdad.

Sus bermudas, casi del mismo verde que las mías, eran de la década de los 90 y se las había puesto muchísimo. Lo raro es que no hubiera caído en el momento de verlas en la tienda, que ya las conocía de alguna otra parte.

Una prueba más de que todo vuelve, así que es el momento de que llaméis a la puerta del armario de vuestra madre y tengáis la suerte de que las haya conservado estos años.

YERA, SÍNTESIS Y ZENDRA

Las faldas de volantes son para este verano

Corría la primavera de 2009 cuando llegó el tail hem a nuestras vidas, esa falda que era más corta por delante y más larga por detrás que nos permitía lucir jamón pero tapándonos el culo cuando subimos las escaleras del metro.

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Falda megadivina de la muerte que quieres desde hoy. CAROLINE CONSTAS

Ahora, aquel corte que nos acompañó el mismo año que Loba de Shakira lo petaba en las listas de éxitos (sin Maluma de por medio), ha vuelto.

Lo ha declarado con una imagen Chiara Ferragni (porque una foto vale más que mil palabras y un post de Instagram ni te cuento).

Lo que se pone la empresaria italiana va a misa. Pero A MISA. Bueno, quizás no todo. Todavía recuerdo aquella sudadera rosa de Hello Kitty que no me habría puesto ni para ir al gimnasio en Tokio.

Obviamente no ha sido la única en tenerla, y es que si tú con tu hermana eres “culo veo, culo quiero”, las blogueras de moda entre ellas ni te cuento. Y si no fíjate lo que ha pasado con los aguacates, que ahora todo el mundo los quiere en la mesa.

Lo mejor de las faldas de volantes (además del mencionado efecto “tapaculos”) es que las puedes llevar en clave formal, porque tienes la cena preboda de tu mejor amigo, con unas sandalias de tacón o para hacer turismo este verano con tus chanclas de la piscina.

La pongas como la pongas, ten por seguro que siempre, SIEMPRE, va a quedar bien (¿que no me crees? Mira las fotos de abajo).

Eso sí, recuerda que al ser altas, la clave, por lo que demuestran las amantes de la moda, es combinarlas con partes de arriba que vayan ajustadas a la cintura (en este saco entran también los crop tops o camisas anudadas. Todo lo que tengas por el armario vale).

¿Te seduce la prenda? Seguro que tienes por casa alguna falda del estilo que te puede hacer el apaño (o puedes hacer como yo y preguntarle directamente a tu madre).

Can’t help me – loving this island so much 〰️ #aylinkoenigtravels

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B&W

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Lost my ♥️ in Ibiza 🇪🇸 #constantlyktravels

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La moda del verano a punto (literalmente)

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De los creadores de: “Las medias de rejilla son ideales para el invierno” llega: “Este verano, pantalones largos de punto”.

LEFTIES

Os cuento, que empiezo por el final y termino escribiendo como los guionistas de Memento.

Estaba yo tranquilamente pasando la mano de manera distraída por encima de las prendas de la colección veraniega de una tienda cuando mi mano se topó con un tejido grueso.

“¿Un momento que está pasando?” Me pregunté aterrorizada esperando encontrar un jersey perdido que, por algún casual, se había quedado colgado sin saber que su destino era no volver a las perchas hasta las rebajas.

Al otro lado de mi brazo se encontraba el culpable: un pantalón largo de punto que solo de imaginármelo puesto, teniendo en cuenta los 28 grados que me esperaban en la calle, hacía que me entraran picores por el cuerpo.

Pero no era el único, había otro, y otro, y otro más allá. Más lejos había vestidos y hasta encontré monos. Todos de colores claros, todos largos y todos DE PUNTO.

Y es que no sé en qué tipo de reunión de lluvia de ideas para la nueva colección primavera/verano 2018 alguien se levantó y, golpeando con el puño la mesa al estilo de Álvaro Ojeda, decidió que el punto era perfecto para la estación más calurosa del año.

¿Alguien puede decirle estos equipos creativos que lo lógico es que en verano llevemos tejidos ligeros, o, al menos, en la mayor parte de España? Lo agradeceríamos.

 

Modelo asada de calor en la última campaña de LEFTIES