Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Las venas del pecho de Candice Swanepoel y su lección de belleza

De un tiempo a esta parte, la moda está intentando ser muy revolucionaria, o al menos de puertas para fuera.

Que si modelos embarazadas, un desfile con maniquís que tienen tres tetas, Winnie Harlow y su cruzada para hacer visible el vitíligo en la pasarela… Y aunque todas las propuestas me parecen fantásticas, ya que por supuesto, estoy a favor de todo, me pasa lo mismo que cuando mi madre hace lasaña, que quiero más. Mucho más.

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Una de las últimas modelos que ha conseguido sorprenderme en ese aspecto ha sido Candice Swanepoel.

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Ángel de Victoria’s Secret, varias veces elegida portada de algunas de las revistas más reconocidas y durante años, una de las profesionales mejor pagadas del sector son algunos logros que le convierten en uno de los rostros de la industria de esta década.

La modelo, que por lo que os he contado podéis imaginaros que sale hasta en la sopa, hizo un vídeo para Vogue mostrando su rutina rápida para maquillarse (si no habéis visto ninguno, os los recomiendo, sobre todo de Victoria Beckham).

En uno de los momentos de la grabación, Candice se señala el pecho mostrando las venas que se le marcan en el escote.

Eso de tener al otro lado de la pantalla a un ángel de la firma lencera más famosa del mundo, enseñando unos capilares que, más que venas se asemejaban a las vistas de Doñana desde el cielo, me pareció una maravilla.

“Las tengo así desde la lactancia” dice la supermodelo con toda la tranquilidad del mundo mientras se sigue maquillando sin retocar su escote.

Que una revista como Vogue saque el vídeo tal cual, sin editar las líneas azuladas, sin cortar ese trozo del vídeo, sin hacer otra cosa más que darle voz al asunto, es un mensaje con mucha fuerza.

Porque aunque no sabía que se te podía poner así el escote (la maternidad y yo no nos hemos encontrado en el camino todavía), el mensaje de la sudafricana es claro: puedes tener el busto lleno de líneas moradas y no pasa nada, sigues siendo estupenda.

Y no solo en el escote queda la cosa: “Tengo manchas de sol de mi embarazo” dice mientras se aplica el corrector para matizar las ojeras. “Es una cosa normal que sucede” afirma.

Normalizar algunas de las circunstancias que le suceden a nuestro cuerpo en diferentes momentos de nuestra vida y, sobre todo, seguir celebrándonos por encima de todo, es otro mensaje corporal positivo que necesitamos integrar en nuestra mente para escapar de la idea de perfección que se nos impone y disfrutar de todos nuestros estados, como hace la supermodelo.

Marián Ávila, una modelo con síndrome de Down que desafía el canon de belleza

La moda es una industria complicada, maravillosa pero complicada. Aunque es la primera en sacar las novedades resulta tan anticuada en algunos aspectos que parece mentira que, a la vez que sale en la pasarela un vestido hecho con plexiglás, encuentres tan solo un 32% de modelos de diferentes etnias desfilando.

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Marián Ávila

Con una franja de edad que empieza en los 16 años (Kaia Gerber es de las más jóvenes del sector y acaba de cumplir 17) y termina tan solo una década más tarde para la mayoría, unas medidas rígidas y una altura que si no naces con ella, no puedes alcanzar, entrar a la industria del modelaje, una de las más herméticas, es bastante complicado.

Sin embargo, hay algo de lo que quienes dirigen los castings no entienden, y es de sueños. Así que hoy quiero hablaros de uno y de cómo se encontró con la moda por el camino.

Hace unos días tuve la suerte de conocer a Marián Ávila, de 21 años, la primera modelo con síndrome de Down en desfilar en Nueva York.

La maniquí se escapa de todas las medidas e ideas preconcebidas que se nos pueden venir a la cabeza cuando pensamos en la palabra “modelo” y eso es lo que le convierte precisamente, no solo en un ejemplo maravilloso por su historia sino en un ejemplo necesario de lo que, no como periodista sino como consumidora de moda, quiero ver en la pasarela.

Marián me habla de lo que ha sido tener la oportunidad de desfilar fuera del país después de que, por casualidad, la hija de la coordinadora de modelos de la Semana de la Moda neoyorquina se pusiera en contacto con ella, algo que define como “una experiencia increíble”.

Y es que desde que hizo la Primera Comunión supo que quería dedicarse a ello, por lo que el modelaje es una auténtica vocación.

Si debe quedarse con algo, lo tiene claro: “Desfilar y hacerme fotos, pero sobre todo que me maquillen y me peinen“, dice revelando que la preparación es su momento favorito.

No resulta sorprendente cuando comparte conmigo una de las anécdotas de su infancia. En una ocasión se pintó la cara con acuarelas pensando que eran pinturas de maquillaje.

Ahora que Nueva York está conquistada (ciudad que nos da cien vueltas en cuanto a diversidad en los desfiles, como Londres), una vez que ha cumplido el sueño, ¿qué es lo siguiente? Marián Ávila lo tiene claro: “Ser actriz pero seguir siendo modelo”. Y, si puede elegir, “me veo más en el cine”, confiesa.

A la hora de mencionarme algunas mujeres que le sirven como fuente de inspiración me habla de Vanesa Romero, Cristina Pedroche o Paula Echevarría, que dentro de la industria del modelaje, y además de su profesión, “hacen cosas interesantes”.

Aunque si por ella fuera, preferiría desarrollarse fuera de España, es una gran aficionada a la moda del país: “Hannibal Laguna, Custo Barcelona, Jorge Vázquez, Francis Montesinos, María Escoté o Maya Hansen” son algunos de sus diseñadores preferidos.

Puesta a romper estereotipos de cualquier categoría, uno de los sueños de la modelo sería convertirse en la primera mujer en desfilar para García Madrid, el diseñador de moda masculina especializado en sastrería.

Marián Ávila

Para trabajar, su preparación es diaria: “Todos los días practico en mi casa, pero lo hago porque me gusta”, aclara. Además de desfilar, entrena la voz, da clases de interpretación, hace ejercicio… “Todo se aprende en la vida” dice a modo de resumen. Y si es cierto eso de que el secreto está en las ganas, estas son, junto a su formación, algo de lo que no está escasa.

Pese a ello, me dice que “es muy duro”, no ya solo para las modelos consagradas que viven únicamente de esto como Kendall Jenner o Gigi Hadid, que ya han denunciado lo estresante que puede llegar a ser este tipo de trabajo, sino más para ella que difiere del patrón común que caracteriza a las maniquís.

Por ello, con más razón, eso es lo que quiero que la industria entienda y cambie. Que hemos entrado en una nueva era en lo que a belleza respecta, que ahora queremos que se potencie la individualidad. Nos hemos cansado de ver siempre las mismas figuras como ideales mostrando un único concepto de belleza exclusivo que parece despreciar todos los demás.

Que la pasarela, la moda y la sociedad sean conscientes de que la belleza es algo universal, pero no solo que sepan, y por tanto sepamos, que existe, sino visibilizar y dar empleo a profesionales que abran las miras del sector y lo conviertan en una industria inclusiva donde lo diferente, que también es hermoso, tenga cabida.

El poderoso mensaje de la modelo que desfiló para Rihanna estando de parto

Semana de la Moda de Nueva York. Desfile de lencería de Savage x Fenty de Rihanna. Una embarazadísima modelo, Slick Woods, espera para salir a la pasarela cuando de repente empieza a notar contracciones.

FENTY BEAUTY. SAVAGE X FENTY. FACEBOOK

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No sé muy bien cómo, pero ella, con aquel body de una pieza, sale tranquilamente a mostrar el conjunto de lencería de su jefa. Termina el desfile y, en el hospital más cercano, da a luz. Lo hace recién salida del trabajo, como si fuera lo más normal del mundo y dando una lección bestial sobre maternidad, mujeres y vida en general.

Poco después, la modelo, ni corta ni perezosa, aprovecha Instagram para decir a los cuatro vientos, que es el equivalente a subir una foto en la red social, que había empezado a ponerse de parto en el momento de desfilar.

“Un look, 14 horas de parto y ha nacido un rey. Esta es la cara de una mujer de parto, nosotras somos capaces de aguantar tanta mierda que la mayoría de vosotros ni siquiera sabéis por lo que estamos pasando” escribió la modelo. Algo con lo que no puedes evitar no sentirte identificada cuando te pillan los dolores de la regla en medio del examen de la universidad/ reunión de la oficina/ viaje de avión.

“Estoy aquí para decir que puedo hacer lo que narices quiera (igual no usó el término “narices” sino uno más basto, pero quería ser elegante), cuando narices quiera y tú también“, dijo la modelo alzando la voz en contra de la discriminación que puedan sufrir mujeres en estado de gestación (que la hay, en una reunión del club de Malasmadres hicieron especial hincapié en eso).

Rihanna, que no contenta con sus premios musicales, su línea de maquillaje y ahora la colección de lencería, parece que quiere ser nombrada la jefa del siglo por lo que dijo en E! News, un mensaje que consigue hacer que nos sintamos tan empoderadas como cuando montamos solas un mueble del Ikea.

Las mujeres son las personas más fuertes del planeta. Nuestros cuerpos están hechos para hacer cosas diferentes y están diseñados de maneras únicas y diferentes. Si tú tienes la bendición de ser capaz de traer vida a este mundo también debería ser celebrado”, afirmó la artista mientras aquellas pertenecientes al género femenino le dedicamos una ovación mental.

“Nunca le voy a decir a una mujer que no puede tener un trabajo conmigo porque no puedo tener a una mujer embarazada modelando en lencería o maquillaje. Yo siempre celebraré a las mujeres en todos sus estados.”

¿Entonces, qué hacemos para que Rihanna se convierta en nuestra jefa adoptiva? Con mujeres pensando así, pena me da que no seamos nosotras las que dominemos el mundo.

Balmain cambia modelos de carne y hueso por modelos de animación

Imagínate una especie de cross over ficticio entre El diablo viste de Prada y Yo, Robot. ¿A que suena raro? ¿A que parecería una película incluso peor que Sharknado? Pues está pasando de verdad.

BALMAIN. TWITTER.

La firma francesa Balmain ha presentado a sus tres nuevas modelos, las de la foto. Esas que te tienen algo raro pero no sabrías decir qué es.

Lo que tienen en común es que no existen, son personajes creados por CGI que más que listas para protagonizar una campaña parecen avatares preparados para enfrentarse a sus contrincantes en el Street Fighter.

Y no son las primeras. Lil Miquela, una ‘modelo’ con flequillo a mitad de la frente, pecas y labios turgentes ya trabajó para Alison Lou y Alexander Wang, y, de hecho, la modelo de color de Balmain, Shudu, también fue imagen de Fenty Beauty, la marca de belleza de Rihanna.

She mad. New @openingceremony diary entry up. Link in my stories.

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Pero lo mejor de todo es el mensaje con el que, desde la maison de lujo, daban la bienvenida a las modelos: “La nueva tropa virtual refleja el mismo mix bello y diverso, con una gran confianza y ganas de explorar nuevos mundos” declaró la firma en Twitter.

El director creativo, Olivier Rousteing también expresó que “Eso es lo que estoy intentando hacer con el ejército de realidad virtual: diferentes bellezas, formas, edades y géneros. Esto es el principio de lo que debería significar presentar la diversidad en el mundo.”

¿Es esto el verdadero progreso?

Viendo el resultado con las tres modelos, el diseñador puede decir misa. La variedad se ve, sí, pero solo étnica. Lo cual por un lado es admirable ya que esto sigue siendo una lucha en la pasarela, recordemos que solo el 32,5% de las modelos que desfilan no son blancas.

Pero por otro lado, no se está utilizando como imagen aquel pequeño porcentaje con diversidad étnica que se dedica profesionalmente al modelaje, y, sobre todo, profesionales de verdad, esas que se alimentan de comida y no están formadas por programas informáticos, modelos que no cobrarán ese trabajo.

Si lo cobrarán en cambio quienes desarrollen y den vida a las modelos, en este caso el fotógrafo Cameron-James Wilson. Es una especie de “las gallinas que entran por las que van saliendo”.

Todos los otros conceptos que menciona el director creativo, las formas o las edades, brillan por su ausencia. Lo que Balmain ha hecho ha sido seguir apostando por modelos con unos labios y unas pestañas tan irreales que, como decía al principio, solo pueden existir en la pantalla de un ordenador.

En el caso del objetivo tan loable pero imaginario del diseñador, hay que ser realistas. Se fomenta belleza, sí, pero inalcanzable de manera natural. Las modelos forman parte de la concepción de la mujer que recibimos y, desgraciadamente, por muy futurista que suene tener modelos virtuales en una marca de moda, la concepción, sigue siendo la de siempre.

En otras palabras: no hemos avanzado nada.

Sé joven, sé delgada, ten los labios gruesos, los ojos grandes, las pestañas largas, ten el cutis perfecto. Un ideal tan irreal como las figuras que han creado. Y lo que es peor: que este sea el concepto de diversidad absoluta para una marca del tamaño de Balmain, es lo verdaderamente alarmante.

En el siglo XVIII, en plena Revolución Industrial, nos preocupábamos de que las máquinas sustituyeran a los humanos, tres siglos más tarde lo siguen haciendo a través de los programas de animación.

Modelos trans: hacer carrera en la moda independientemente del género

La moda abre, un poquito y a veces, sus miras. Vale que le lleva tiempo, pero tenemos que tener en cuenta que tiene muchos años, es como una viejecita, por lo que tenemos que ser pacientes con ella.

Vogue, que suele ser pionera, decidió en 2015 hacer historia y hacer una portada con Andrea Pejic, la modelo transgénero cuyo nombre nos suena más familiar (la hemos tenido hasta en alfombras rojaa españolas).

Multiple covers, multiple personalities #versayce

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La modelo oriunda de Bosnia con nacionalidad australiana desfiló tanto en pasarela masculina como femenina de diseñadores como Marc Jacobs, Jean-Paul Gaultier o John Galliano y, tras confirmar que haría una transición completa, se quedó con el futuro algo incierto, ya que su agencia tomó la decisión de romper el contrato.

Sin embargo, fue fichada por una de las agencias más famosas, Ford Models (si no te suena el nombre, creo que lo harán los de Naomi Campbell, Kim Bassinger o Jane Fonda).

“Estaba orgulloso de tener una carrera no definida por el género, pero mi mayor sueño siempre fue estar a gusto con mi propio cuerpo. Tenía que ser sincero conmigo mismo, mi carrera tendrá que adaptarse a ello”, aseguró Pejic en una entrevista de la revista People.

Otros nombres que también se mueven por las aguas de la industria del trapo son Benjamín Melzer que fue imagen de Diesel, se desnudó para la campaña de PETA que buscaba concienciar a las personas sobre el uso de la piel animal como vestimenta y que también fue el primer trans en aparecer en Men´s Health como portada de la revista en su versión alemana.

Loiza Gamers, la primera trans en granar la edición holandesa de Next Top Model está especialmente relacionada con el modelo ya que compartió ambas campañas con Melzer.

Lea T, Helenia Melán o Laith de la Cruz también están sentando las bases de un sector que les gustaría que fuera más inclusivo, no solo por poder realizar el trabajo que les apasiona sino por lograr una mayor visibilidad de su situación.

Es quizás Andrea Pejic la que, haciendo uso de sus redes, manda los mensajes más contundentes de los que deberíamos tomar nota: “Me gustaría dirigirme a todos aquellos jóvenes ahí fuera que no están conformes con su sexo: Sé que es duro, sé que ha estado siempre ahí, pero recordad que tenéis derecho a ser aceptados tal y cómo os identificáis. Merecéis el mismo respeto que cualquier otro ser humano. Como mujer transgénero espero mostrar que, tras la transición, uno puede ser feliz y exitoso en su nuevo capítulo sin tener que apartarse de su pasado. Las diferencias no tienen que significar división, apoyemos juntos la unión“.