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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Desfile de Victoria´s Secret 2017: esperando lo de siempre

Este martes fue el casting para el nuevo desfile de la firma lencera, algo que esperan las modelos con más ganas que el final del mismo (que es cuando me imagino que pueden volver a alimentarse apropiadamente).

INSTAGRAM

La pasarela de este año tendrá un toque español ya que contará con la presencia de Blanca Padilla, que llevaba desde 2014 sin mandar un beso desde la pasarela rosa bicolor.

La modelo aprovechó Instagram para dar las gracias no solo a la marca sino a aquellos que la apoyaron en el proceso. Además hizo hincapié en la importancia del trabajo duro y de reconocerse los méritos ante uno mismo, algo de lo que en ocasiones pecamos.

@blaancapadilla

Su mensaje culminó con la importancia de quererse y apreciarse tal cual se es y de nunca rendirse, algo que le habrá servido de aliento para enfrentarse al casting mental y físicamente.

La primera española en repetir en la pasarela se enfrentará, junto a sus compañeras, a un espectáculo que tendrá lugar en Shanghái​, la capital china, uno de los mercados más potenciales de la firma ya que planean abrir 26 tiendas en el país.

Otra cosa que tampoco veremos este año será una modelo curvy, algo que para mí (interpretándolo como ausencia de diversidad corporal en la pasarela), contribuye al desinterés que tienen las generaciones más jóvenes respecto a la firma, que este año sigue perdiendo ganancias trimestre a trimestre.

¿Conseguirán remontar las bajas audiencias del año pasado y, sobre todo, conectar con los milennials?

Viendo las modelos elegidas, la respuesta parece bastante clara.

Lo que no te cuentan de la Milan Fashion Week

Después de haber hecho de corresponsal en la semana de la moda milanesa, ya habréis visto en otro post que he decidido hacer una comparación entre esta y la “de casa”, la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.

Como ya os comenté, los desfiles en Milán no son como en Madrid. Vas a Ifema al amanecer y sales al anochecer después de una organizada sesión maratoniana de moda. Aquí no, aquí cada uno es de su padre y de su madre en una punta de la ciudad. Como no tienen un horario que deban cumplir a rajatabla para no descolocar el orden del día, lo mismo se retrasan 15 minutos que 45. Aún con todo, y dispuesta a dejarme llevar por la magia que llevaban todo el mes vendiéndome, quedé otro día con Dianina XL para ver juntas un desfile.

En la entrada nos hicimos las fotos de rigor que no pueden faltar como buenas bloggers que somos. “Sácame la frase de la cazadora” le pido mientras me giro para que se lea el “Feminist as fuck” (Feminista de cojones) que llevo pintado. En esto veo que un chaval me hace fotos también, algo relativamente normal en estos eventos que siempre sacan los streetstyles o estilo de la gente de a pie.

La cosa es que el chico se me acerca y me pregunta que si entiendo italiano. Cuando le digo que sí me dice que le ha gustado mi culo y que si lo puede tocar (esto es 100% real, sino preguntadle a Diana). Parece ser que el lema de mi cazadora, ese que viene a decir implícitamente que no deseo ser cosificada, es demasiado sutil para su entendimiento. Como mis padres me han dado una buena educación contuve las ganas de reventarle la cabeza con un bate rodeado de alambres y tras decirle que no, nos fuimos flipando.

Al ir al mostrador de prensa para que nos dijeran dónde teníamos que sentarnos, la mujer encargada de las listas sacó un post-it, sí, un post-it, y tras partirlo en trocitos escribió “ST”. Me recomendó que no lo perdiera ya que me lo iban a pedir en la entrada. ¡¡¡Un cacho post it!!! ¡Que estamos hablando de la Milán Fashion Week! O sea, hello? Are you kidding me? Puro glamour.

“St” que significa “Standing” traducido a español como “de pie apiñadas pegadas a la pared como sardinillas en lata“. Pero como buenas españolas tiramos de picaresca y en cuanto vimos un par de sitios plantamos el culo bien plantado. La clave en estos sitios es aparentar que realmente ese es el puesto que debes ocupar y nadie te dice nada. Aunque traté de repetir la maniobra en el desfile de la tarde fracasé, ya que la que llevaba las listas venía cada dos por tres a recriminarme. Y mira que nos cambiamos de sitio varias veces pero nada, la tía parecía saber dónde encontrarme.

Otro de los momentos “simpáticos” fue el desfile de Simonetta Ravizza. Como era un día milanés helador, aproveché para llevar el cuello de pelo de mi madre. De camino al desfile, como de costumbre, fui informándome sobre la marca: una firma de lujo de pieles. “A tope” pensé, ya que no había mejor ocasión para lucir la bufanda peluda.

La cosa es que al llegar y salir del metro me encontré un pequeño grupo con pancartas y mochilas ‘perruoflauta style‘. Cuando vi que llevaban peluches manchados de rojo empecé a caer en que igual ir a un desfile peletero con un cuello que imitaba pelo no era la mejor de las ideas. Confirmé mis sospechas cuando empezaron a gritarme cosas como “Che schifo” o “Puzza di merda”. Yo contesté que era un cuello sintético pero no me hicieron ni caso. Ya me veía o manchada de pintura o llegando a las manos con alguno.

La cosa es que escribí a mi madre contándole lo que suscitaba su pelo de imitación. “No hija, si es que ese es auténtico”. Ah, pues que bien oye. Espero que lo hayas disfrutado porque a este ritmo vuelvo a casa sin él, pensaba viendo como el pabellón donde iba a tener lugar el desfile estaba rodeado de Carabinieri. Al final les invitaron a salir y volvieron a soltarme alguna perlita acompañada de gestos poco amigables.

Carabinieri a la entrada del desfile de Simonetta Ravizza y activistas.

Pese a que tenía entradas para otros desfiles consideré que ya había profundizado en la semana de la moda milanesa lo suficiente. Y es que durante esos días la ciudad enloquece. Los medios de transporte, que ya van llenos, se convierten en imposibles. La gente aprovecha para sacar sus pintas más estrafalarias. Y con estrafalarias me refiero a realmente estrafalarias. Me viene a la mente un chico que iba vestido todo de naranja y su complemento era una pecera rectangular naranja con peces naranjas nadando dentro. No puedes ir a tal o cual discoteca porque X diseñador la ha reservado para una fiesta privada, los asistentes a los desfiles se convierten en almas histéricas que te empujan y te estrenan, el gimnasio se llena de modelos haciéndose selfies en los bancos en los que normalmente entrenas con las pesas… Y sobre todo el desorden a la hora de sentar a los asistentes, el caos cuando empieza el desfile y hay gente que se te pone delante porque no hay nadie que controle la acomodación, la desorganización, el mal trato a la prensa o las maneras de muchos relaciones públicas son solo algunas diferencias que, como invitada a ambas pasarelas, encontré respecto a la nuestra.

Paralímpicos para pasarelas

Un fashion show es la presentación que se hace públicamente de la nueva colección de una marca, costumbre que, por moderna que nos pueda parecer, se remonta al siglo XIX, concretamente a Charles Worth, el primer diseñador en realizar este tipo de muestras.

Lo que me resulta inaceptable es que mantengamos hoy en día la misma fórmula que hace 200 años, que estaba bien para una sociedad que solo concebía a la mujer si era delgada y entraba en un corsé.

TWITTER @MARCATMF

Diversidad” parece gritar la sociedad, aunque la industria de la moda todavía haga oídos sordos. Diversidad étnica, modelos que formen un tapiz multicolor como un desfile de Kanye West; tallas variadas, que si no uso una 34 también pueda imaginarme con una 38, 40, 42 o 50 cómo podría quedarme la ropa de la pasarela y variedad en cuanto a diversidad de capacidades.

Os pondré un ejemplo que pudimos ver este martes en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week. EGO, la plataforma que apoya a jóvenes diseñadores, realizó el primer fashion show inclusivo, de la firma Existence Research Program, en la presentación de las colecciones otoño/invierno 2017-2018.

La marca contó con la presencia de dos deportistas como maniquíes: Sara Andrés, atleta que compitió en los Juegos Paralímpicos de Río consiguiendo un diploma en los 400 metros lisos y Alberto Ávila, campeón Europeo Sub-20.

El reto social que supone cambiar nuestra visión de los desfiles, que no son otra cosa que una potente herramienta de comunicación, introduciendo nuevos modelos, no solo va a permitir que la industria sea más abierta y pueda contratar a otros profesionales, sino que, a nosotros mismos, los, en primer lugar, espectadores, y en segundo lugar consumidores, abramos un poco la mente y además de aceptar empecemos a pensar más en términos de inclusividad. Bellezas hay muchas, solo nos queda aprender a apreciarlas.

Por qué Victoria’s Secret 2016 me huele a podrido

El otro día leí un tuit en el que una mujer afirmaba que la noche del desfile de Victoria’s Secret era la noche en la que todas las mujeres perdían la autoestima.

Y es que seamos sinceras, algunas de las modelos más bellas del mundo con su más de metro ochenta de altura, sin una pizca de grasa, es algo que puede hacer sentir un poco amenazada a cualquiera.

GTRES

GTRES

Sin embargo este año me he propuesto analizar con ojo crítico el desfile de la firma lencera y hay una serie de cosas que no es que no huelan bien, es que apestan.

Para empezar, el desfile es, desde el primer momento, (desde la preparación en el backstage de hecho) una oda a la artificialidad: depiladas hasta el extremo, pestañas postizas, maquillaje, extensiones, rellenos que te colocan el busto a la altura de la glotis…

El ambiente de felicidad máxima en todo momento, sonriendo a las cámaras, haciendo corazones con las manos o el símbolo de victoria con los dedos, es tan forzado que no me lo creo. Vamos a ver, no puede ser que no pierdan la sonrisa en ningún minuto de las horas de preparación para el desfile, no me creo que a ninguna no se le escape un bostezo, se suene los mocos o beba un vaso de agua.

Bueno, eso último sí que tiene sentido, ya que pasan las 12 horas antes del desfile sin comer ni beber nada. Además de que sus estrictas dietas se basan en las frutas, verduras y proteínas, para los días previos toman zumos detox y purés. Y todo esto acompañada de jornadas maratonianas de entrenamientos que ríete tú de las pruebas de Hércules: boxeo, kickboxing, entrenamientos de fuerza, abdominales, running spinning que complementan con yoga, ballet y pilates. Me tienes a mí una semana entrenando como una espartana y comiendo solo purés y termino asesinando a mi entrenador.

@flavialucini is SO ready for the #VSFashionShow. Be sure to watch her on Dec. 5! #regram #TrainLikeAnAngel

A video posted by Victoria Sport (@victoriasport) on

El ideal de belleza de Victoria’s Secret debería evolucionar y adaptarse a la sociedad actual que tiene otras demandas de mercado, es decir, dejar de vender una belleza tan concreta: que no supere ni los 30 años ni la talla 34.

Porque mientras que otras marcas como Aerie apuestan por no retocar a las modelos de sus campañas y elegir a mujeres con estrías, Victoria’s Secret sigue transmitiendo la misma imagen que hace 20 años.

La única diferencia que he encontrado respecto a otros años es que han salido diseños sin tanto relleno como sus habituales push ups. Hay sujetadores de Victoria’s Secrets que te dan para rellenar varios cojines y te sobra para un oso de peluche.

Pero bueno, tú se lo ves a Irina Shayk y vas emocionada a gastarte tus casi cien euros en el sujetador de turno cuando nunca va a quedarte igual de bien que a ella. Los fittings, esos misteriosos fittings de los que has oído hablar, son para adaptar los conjuntos a medida de las modelos, mientras que los que encuentras en tienda son fruto de la producción en masa.

Más y más perdidas a cada año que pasa, recortes en los puestos de trabajo de la firma, una emisión que ha pasado de la exclusividad a ser transmitida en directo… Quizás es el momento de que las alas de los ángeles de Victoria’s Secret vuelen empujadas por otros aires, los del cambio.

#RunwayForAll, ¿una pasarela para todo tipo de modelos o un lavado de cara de Instagram?

Admitámoslo, últimamente con todas las modas extrañas de colores de pelo en tonos pastel y fotos para probar la delgadez, Instagram no se estaba haciendo de querer. De hecho le estaba cogiendo mucha manía.

Sin embargo, no solo de hastags raros vive la red, y a la iniciativa de Alicia Keys #NoMakeUp se ha sumado otro del que me resulta interesante hablar: #RunwayForAll.

La etiqueta, que viene a significa “Pasarela para todos” defiende la diversidad en los desfiles de moda con la integración de modelos con todo tipo de cuerpos, una iniciativa positiva que empezó la red social hace dos semanas con la siguiente publicación:

“#RunwayForAll means any teenager feels represented when they open a magazine or watch a fashion show,” says Mama Cax (@caxmee). Mama grew up in Haiti, lives in New York City and never aspired to be a model — “not only because there were very few dark models on magazine covers but also because I grew up with very little knowledge of the fashion industry,” she says. “Eight years ago, after getting my leg amputated, the idea of being a model was even more far-fetched.” Today, Mama is modeling and doing other things that she was told there was no audience for, like sharing tips for traveling as a black female amputee. “The majority of humans do not look like the mainstream idea of beauty,” she says. “One of the greatest barriers is not belonging. Through modeling I hope to show that beauty does not always wear a size zero and beauty does not always walk on two limbs.” Every day this week, we’ll be sharing the story of a model who is redefining industry standards and making sure there’s room on the #RunwayForAll. Photo of @caxmee by @simonhuemaen

A photo posted by Instagram (@instagram) on

“Cada día de esta semana compartiremos la historia de una modelo que está redefiniendo los estándares de la industria y asegurándose de que hay espacio en una pasarela para todos” escribió Instagram como pie de foto de una imagen de Mama Cax, una bloguera a la que le amputaron la pierna a los 18 años.

Si ponemos el hastag, podremos ver imágenes de personas que se unen a la iniciativa con vitíligo, en sillas de ruedas, con muletas, de talla XL  o sin un brazo o una pierna.

La red social invita a todo el mundo a participar para que el movimiento logre que un desfile como el que se vio en Nueva York durante la Semana de la Moda de febrero del año pasado, se convierta en algo normal.

Sin embargo, por muy bien que me parezca que se apueste por la integración, le veo un fallo enorme a la iniciativa y es que no creo que realmente abogue por una pasarela “para todos” si englobamos en el “todos” a todos los que somos parte de la especie humana en realidad.

Kelly Knox, una modelo que nació con medio brazo y es de las que más ha defendido el movimiento, comenta que #RunwayForAll “trata sobre enseñar al mundo que en la diversidad hay fuerza y belleza“.

Pero ¿qué pasa con la fuerza y la belleza de una persona normal? A mi parecer, la elección del nombre es un poco engañosa, porque por lo que he visto, da visibilidad únicamente a personas con alguna particularidad física.

Pasarela para muchos, pero no para todos. ¿Hay lugar para la normalidad en la diversidad? Un hombre o una mujer normales y corrientes sin ser talla grande, de altura media, con dos brazos y dos piernas ¿van a tener también un hueco en estos desfiles? Te dejo que imagines la respuesta.

Por qué deberías hacerte con una ‘bomber’ si todavía no tienes la chaqueta de la temporada

La bomber (o cazadora de aviador para los que no estéis familiarizados con el término) es una criatura que habita en los armarios que vivió su época dorada en España gracias a películas como Grease.

En Estados Unidos es el pan de cada día cuando vas al instituto y es la prenda icónica de los jugadores de béisbol, que vienen a ser el equivalente a nuestros pantalones de chándal con la cremallera en el lateral.

Bombers de Gucci, Marc Jacobs e Yves Saint Laurent. Hazte con todos. GTRES

Bombers de Gucci, Marc Jacobs e Yves Saint Laurent. Hazte con todos. GTRES

La bomber surgió del primer conflicto bélico internacional, la Primera Guerra Mundial, al ser la chaqueta que llevaban los pilotos de los bombarderos para protegerse el frío en la cabina, ya que por lo visto no estaban totalmente cerradas.

La versión forrada de borreguito se convirtió en la prenda oficial de las Royal Air Forces y de ahí a prenda icónica en el mundo de la moda cuando empezó a comercializarse.

Esta primavera vivirá su regreso después de verla en las pasarelas de Gucci, Hilfiger, Marc Jacobs o Yves Saint Laurent. Puedes negarte a creerlo o puedes resistirte a ello, pero la bomber volverá, por lo que, si no te gusta, deberías aceptarlo con resignación o, si te gusta, rescata tus tres chaquetas de otras temporadas (como es mi caso) y además plantéate hacerte con un par más nuevas.

 

En verde militar, negra básica o estampada. ALIEXPRESS, ZARA Y ASOS

En verde militar, negra básica o estampada. ALIEXPRESS, ZARA Y ASOS

Aunque el regreso ha sido por la pasarela, absolutamente TODAS las tiendas low cost (low cost por decir algo, porque no creo que los precios de Zara o Mango sean low cost, al menos para becarias) tienen su versión.

¿Qué pasa con esta prenda? ¿Por qué tanto furor ante una chaqueta que nos venden como la panacea de los armarios? Las claves del éxito de la bomber: va con todo, es unisex y abriga (algo). Además tienes más variedad de chaquetas que de fauna en Costa Rica: la puedes llevar lisa o estampada, con forro, sin forro, de piel, de algodón…

Para llevarla puedes optar por pitillos si quieres un outfit en clave deportiva  o con faldas, vestidos lenceros slip dress o ajustados si es para darle un toque más formal. Es la típica prenda va-con-todo. Las zapatillas le dan el toque sporty chic y los botines más rockabilly. ¿El mejor complemento para mí? Unos labios rojos.

El ‘postureo’ de las semanas de la moda

La primera vez que pisé el Cibelespacio (o en otras palabras, el pabellón de Ifema en el que se celebra la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid) era una cría. No me refiero que tuviera seis o siete años, porque había pasado con creces los 18, pero era una cría. Gané las invitaciones en un sorteo y acudí con una amiga a ese maravilloso mundo dónde todo el mundo parecía llevar lo último. Por azar de no sé qué destino mi amiga y yo conseguimos entrar a ver un desfile (ya que para entrar a los desfiles necesitas invitación y no te vale con la entrada del Cibelespacio).

Era el show que mostraba la colección otoño-invierno de Roberto Verino de hace siglos. Recuerdo entrar a la pasarela Mercedes Benz con la misma emoción con la que un madridista puede pisar el Bernabéu, un indio el Calderón, un beatlemaníaco The Cavern o un fan de la movida madrileña La Vía Láctea.

Carrusel de Jorge Vázquez. GTRES

Carrusel de Jorge Vázquez. GTRES

Veinte minutos más tarde bajé de aquellas gradas como si hubiera presenciado algo entre mágico y divino. Mi futuro se me reveló como si hubiera bajado el mismísimo arcángel Gabriel. Mis amigas soñaban con desfilar por una pasarela, yo soñaba con estar sentada en calidad de prensa analizando cada detalle de los modelos que se me pasaran por delante.

Desde ese año me las apañé para ganar siempre algún pase de Cibelespacio apuntándome a cuanto concurso que ofreciera entradas a ese mundo tan exclusivo. Y así hasta hoy. Hasta esta pasada edición que pude acudir por primera vez como prensa.

La cosa es que no sé si soy yo, que soy más mayor y me fijo en otras cosas, si es el Cibelespacio, que mucho ha cambiado o qué es, pero la Semana de la Moda madrileña no es lo mismo que era.

Es como si lo importante ya no fuera el hecho de que creadores españoles estén mostrando ideas que han desarrollado después de meses de trabajo. La importancia la tienen ahora los asistentes. La puerta giratoria del pabellón 14 ve entrar de todo: desde chándales exclusivos hasta tacones infinitos e incluso una que parece envuelta en un albornoz de baño. Cuanto más estrambótico mejor.

Estonoesotroblogdemoda. TUMBLR

Estonoesotroblogdemoda. TUMBLR

Si la primera vez que fui estuve durante dos horas pegada a la pantalla que emitía en directo los desfiles, bebiendo cada diseño sin tener apenas consciencia de que pasaba el tiempo entre los shows, ahora, las pocas que miran las pantallas están únicamente pendientes de cuánto les falta para acabar para conseguir su preciada Glamour o Vogue gratis, ya que los stands de las revistas las entregan al final de cada desfile.

La moda no ha cambiado. La moda sigue siendo emocionante y sorprendente. Hemos cambiado nosotros. Ya no estamos pendientes de verla. De los desfiles a los que pude asistir esta edición, me sorprendió encontrar como la mayoría de los asistentas lo seguían a través de la pantalla del teléfono. Demasiado ocupados en sacar la foto, video o snap de rigor para moverlo por sus redes sociales. Incluso alguna pedía una foto en medio del desfile. Un par hablaban, otros tecleaban contestando algún whatsapp… El respeto, la compostura y el saber estar se perdía en una espiral de documentar con la tecnología cada paso que vamos dando.

Solo algún que otro invitado, ya más cerca de la setentena, me maravillaba viendo como describía, emocionado, la forma o volumen que llevaba el maniquí que acababa de pasar por su lado. Y, más en concreto, aquellas que con papel y boli, como yo, tomaban nota de lo que iban viendo.

Es tal el ‘postureo’ que mientras muchas se aglomeraban en torno a una ex ‘triunfita’ para hacerse con ella una foto, el diseñador Roberto Torretta pasaba por su lado sin que supieran quién era aquel señor de jersey y bigote cano. Y no hablamos de un nuevo diseñador de EGO, hablamos del que lleva en la Cibeles desde 1996.

Cuando la mayoría de las asistentes al pabellón califican como más o menos satisfactoria la edición en función de lo que habían conseguido gratis de los expositores, en vez de por las creaciones de los diseñadores, es que algo está fallando.

Cuando Victoria´s Secret se cargó el sujetador de dos millones de dólares

Más de 9 meses de planificación, un presupuesto para llevarse las manos a la cabeza y algunas de las mujeres más bellas del mundo sobre la pasarela. El martes por la noche tuvo lugar la grabación del desfile de Victoria´s Secret, y aunque tendremos que esperar hasta ver el show completo, la nueva colección de lencería ya ha venido para hacernos, a hombre y mujeres, la boca agua.

Boho-psychedelic. GTRES

La polémica de este año la trajo Kendall Jenner, que, a diferencia del resto de modelos que acudieron al casting, fue elegida sin tener que presentarse.

Todo apunta a que esta selección de último momento fue lo que provocó que Rihanna decidiera que no iba a cantar en el show ya que el fichaje de último momento podría haber dejado fuera a la veterana Jourdan Dunn. A la hora de promocionar el desfile, resulta mucho más jugoso (mediáticamente hablando) que el clan Kardashian-West se encuentre en el front-row en vez de la de Barbados sobre el escenario.

La conflictiva Kendall para Portrait of an Angel. GTRES

La conflictiva Kendall para Portrait of an Angel. GTRES

 

exotic butterflies

Exotic butterflies. GTRES

Ice Angels. GTRES

Ice Angels. GTRES

 

Pink USA. GTRES

Pink USA. GTRES

Pero el apocalipsis, el caos y la hecatombe estallaron en el último segmento cuando la modelo elegida para llevar el Fantasy Bra, Lily Aldridge, desfiló con ropa interior roja debajo del sujetador de dos millones de dólares (que si hubiera sido bonita pues pase, pero parecían de estas de lycra que venden en los puestos de mercadillo).

Parece ser que ese tipo de ‘lencería interior’ se coloca cuando el conjunto no se ajusta al cuerpo de la modelo a la perfección (algo que ya pasó con Gisele Bündchen). Desgraciadamente, el sujetador más caro del desfile se rompió mientras colocaban la otra pieza.

 

Fireworks. GTRES

Fireworks. GTRES

Protestas por las newbies, Behati Prinsloo abriendo el desfile por segunda vez, falta de originalidad (muchos modelos son repetidos de otros desfiles), fichajes en el último momento, artistas que se niegan a cantar, sujetadores millonarios que se rompen…un vigésimo aniversario que la firma difícilmente, podrá olvidar.

http://vicsecretmodels.tumblr.com/post/132958436621/2015-finale

 

Lo que no te atrevías a preguntar (pero deberías saber) sobre Victoria´s Secret

Roy Raymond, el fundador de Victoria´s Secret, quería crear la primera tienda de lencería en la que un hombre no se sintiera incómodo cuando fuera a comprarle prendas a la parienta (en serio, ¿habéis ido alguna vez a una tienda de lencería con un hombre? Si queréis pasar un buen rato, os lo recomiendo). La firma lencera más famosa del mundo le debe su nombre a la reina Victoria I de Reino Unido. Y no, el secreto de Victoria al que Raymond se refiere no eran las bragas de la reina, sino el corsé, esa prenda que se puso tan de moda en la época victoriana que servía para ensalzar los pechos las virtudes de quienes lo llevaran.

Su éxito comenzó cuando la marca fue comprada por The Limited, los que empezaron a realizar los Victoria´s Secret Fashion Show, o, en otras palabras, el único evento televisivo dedicado a una marca. Para el desfile, que requiere más de nueve meses de planificación, se seleccionan modelos en función de lo atractivas que les parezcan a otras mujeres, ya que el 98% de las clientas son féminas (somos consumidoras, pero no tontas). Y ojo, qué buen gusto tenemos, y sino, echadle un vistazo a algunas candidatas de este año:

http://allthingsvs.tumblr.com/post/125379795583


La estrella del desfile es, nada más y nada menos que, el Fantasy Bra, el sujetador del millón de dólares. “¿Pero por ese precio también plancha?” que preguntaría mi madre (según la buena mujer si algo es caro, debe ser muy útil, y por lo visto, nada más útil que planchen por ti). Pues no, no plancha, no está a la venta y se tardan más de 680 horas en confeccionarlo.

El Fantasy Bra forma parte de la segunda categoría de sujetadores, hay dos categorías: los ‘sujes’ que se hacen para llevar con ropa y los que se hacen para llevar sin ropa (guiño guiño). Es el sujetador más famoso del mundo al haber pasado por los pechos por las manos de varias modelos: Claudia Schiffer, Tyra Banks, Heidi Klum, Gisele Bündchen o Alessandra Ambrosio. Este año, la pieza le pertenece a Lily Aldridge (que digo yo que ya que es tan caro podían haberlo hecho un poco menos hortera).

http://allthingsvs.tumblr.com/post/132507283653/fireworks-fantasy-bra

Esta pieza de lencería, al igual que el largo de las faldas, puede predecir épocas de crisis y de crecimiento económico según un estudio realizado por CNBC. El de este año ‘solo’ cuesta 2 millones de dólares (calderilla en comparación con el de 15 millones que llevó Gisele en el 2000).

Imagino que os preguntaréis quién puede permitirse el sujetador. Nadie, literalmente. Estas piezas, que valen más que tu armario y el mío juntos, son diseñados exclusivamente para el desfile, después son desmontadas para volver a construir nuevos modelos, ya que tienen miles de piedras preciosas.

Aunque solo un Fantasy Bra fue vendido (el de 2012 por 2.5 millones), está el caso del sujetador que llevó Candice Swanepoel en 2013, único en la historia de Victoria´s Secret en comercializarse (un gran error en mi opinión. Si hubieran puesto un poco más de ganas y recursos igual les habría quedado una pieza con menos aspecto de ‘Todo a cien’).

A la izquierda, el Fantasy Bra (GTRES). A la derecha el primo lejano del Fantasy Bra (Victoria´s Secret)

A la izquierda, el Fantasy Bra (GTRES). A la derecha el primo lejano ‘choni’ del Fantasy Bra (VICTORIA´S SECRET)

El equivalente a la réplica del Fantasy Bra en el mundo de la repostería (PINTEREST)

Ahora que ya conoces el mundo de Victoria´s Secret solo te queda ver el desfile y, como el 95% de las mujeres, sentirte mal por no tener ese escultural cuerpo. Aunque… ¿y lo bien que sabe esa cerveza con las amigas? Eso, queridas mías, no puede dártelo ningún sujetador, por muchos millones que valga.

 

Gigihadismo: las mujeres TENEMOS curvas y pelo y no pasa nada

Que ser modelo no es pan comido, era algo que todos nos olíamos viendo el aspecto de muchas mujeres que se dedican a este oficio. Este martes, la modelo Blanca Padilla se sinceró sobre las  ventajas y desventajas de su profesión en el programa de Risto Mejide. No, no comen algodón antes de un show, sí, muchas vomitan para llegar a la medida deseada. Los desfiles siempre significan la reapertura de los candentes temas de talla y peso de las modelos. Son cosas que vienen de la mano, como la Navidad y el anuncio de la Lotería o las compresas y el packaging de colorines. Y aunque las modelos que desfilaron para Victoria Beckham estuvieron bajo el punto de mira debido a su extrema delgadez (¿En serio? ¿Las que más llamaron la atención fueron las de Vicky? Porque las de Alexander Wang parecían recién salidas de una cárcel norcoreana. Ganas me daban de meterles un bocata de chóped entre pecho y espalda), la que incendió las redes sociales fue Gigi Hadid.

modelos

Modelos de Victoria Beckham y Alexander Wang

Para los que no sepan quién es Gigi Hadid, (¿De verdad hay alguien en este sistema solar que no sepa quién es Gigi Hadid?!), es una modelo californiana que no solo desfiló en la NFW, sino que es una de las elegidas para llevar las codiciadas alas de Victoria´s Secret en el show de este año. Ahora que ya sabéis de qué hablo, la modelo, que bastante lleva aguantando, se ha hartado de recibir críticas referentes a las curvas de su físico y acabó explotando (explotando de manera elegante, no a lo Britney Spears rapándose la cabeza). Con su par de… alas, declaró en una foto de Instagram que sí, que tiene tetas, culo, abdominales y muslos.

Y es que sus enajenados mentales detractores, agarraos al asiento porque más de uno puede acabar en el suelo después de leer esto, dicen que está demasiado GORDA para desfilar. Lo más curioso es que las medidas de la modelo son nada más y nada menos que 93-61-90, las supuestas ‘medidas perfectas’ según los expertos (que por cierto, ¿quiénes serán esos expertos para afirmar algo semejante con la cantidad de medidas de belleza que hay?). La modelo, aferrándose a sus curvas y a su amor propio ha dejado muy clarito que la carrera que tiene se la debe a esas medidas tan criticadas y que básicamente, a quién no le guste que no mire y que le bese el culo haga uso del ‘unfollow’.

“Haters gonna hate” que diría Taylor Swift mientras menea las caderas al ritmo de Shake it off, los que odian van a odiar. Al igual que van a criticar la delgadez de unas por supuesto van a meterse con todo lo contrario. Porque criticar ya no es una cuestión de principios. No importa que Gigi sea una modelo que admite que la comida le pierde y que no hace ascos a una buena hamburguesa, no importa que sus tallas, al ser más curvas, sean más comunes entre las mujeres (porque las mujeres TENEMOS curvas, y pelo, y no, no pasa nada), no importa que su presencia en una pasarela haga que muchas mujeres nos sintamos reflejadas en el carrusel, que pensemos que esa colección de alta costura (que nunca podremos permitirnos, por otro lado), nos quedaría bien. Lo que realmente parece importar es criticar sin juicio alguno, por el simple hecho de soltar el veneno que muchos llevan dentro y que, a fin de cuentas, lo único que refleja, es el malestar que sienten consigo mismos. Esperamos que Gigi siga comiendo hamburguesas y subiendo sus curvas a la pasarela, pero sobre todo, que sea la primera de muchas modelos con tallas más comunes.

Gigi Hadid