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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Pendientes largos para el día y la noche: manual de uso y disfrute

No soy de pendientes, por no ser, no soy de ningún tipo de joya (ni siquiera de las de bisutería que cuesten dos euros) que pueda perder, olvidar o que se me pueda caer. Soy de esas mujeres que se agobian con accesorios y sin embargo, de un tiempo a esta parte, estoy empezando a reconciliarme con los pendientes.

No solo he perdido mi miedo irracional a que se me enganchen en algún lado y me rajen toda la oreja por el lóbulo (sí, pienso en esas cosas) sino que empiezo a verme con ellos puestos sin sentirme una señora, que es lo que pensaba que me harían parecer.

MARA MARIÑO con pendientes largos (algo nunca visto hasta ahora)

Mi madre, que me ha enseñado que en esta vida hay que ser apañada, me inspiró para que me lanzara a llevarlos en un estilismo de diario con un jersey y unos vaqueros (eso y que sino me los iba a poner menos que nada). Pensaba que quedaría raro pero, como veis, son unos pendientes que apañan para ambos momentos del día.

Combinarlos con el resto del armario, especialmente con prendas lisas que no distraigan con estampados, ya que sino robarían la atención, es una manera de aprovechar el retorno de los pendientes gigantes (algo de lo que os hablé aquí) y terminar amortizándolos.

H&M

A la hora de ponernos los pendientes también debemos tener en cuenta el peinado, ya que llevar el pelo suelto tapa el accesorio, y no tiene mucho sentido ponérselos si no se van a ver. Para eso los dejamos en casa y vamos con la oreja tan cual.

Lo ideal es llevar el pelo recogido para que acompañen la forma del cuello, pero si no terminas de verte con coleta todo el día (como es mi caso por ejemplo que solo me lo recojo para hacer ejercicio) puedes optar por llevar el pelo totalmente liso detrás de la oreja.

Correctores a prueba: cuál es el que mejor tapa las ojeras

Toda mujer (especialmente si esa mujer tiene una media de horas de sueño bastante breve) necesita en su neceser de maquillaje un buen corrector.

Siempre hay algo que se puede arreglar con un poco de corrector: tapar granos, disimular heridas, esconder el chupetón que te ha hecho el noviete del cole si eres una quinceañera que se ha colado por aquí sin querer…

MARA MARIÑO (con ojeras)

En mi caso es, con el cacao, uno de mis básicos desde que tengo 18 años, especialmente ahora que llevo las ojeras 24/7 y mi aspecto de cansada por la vida se ha convertido en mi día a día.

Es por eso que quiero compartir mi búsqueda del tapaojeras perfecto, una travesía que me ha llevado muchos años, muchas decepciones, alguna que otra alegría pero sobre todo, dinero.

Deliplus Stick Corrector Antiojeras y Antibolsas: Como buena defensora del producto nacional, mi historia empezó con los correctores del Mercadona en barra. Aunque no son de lo mejorcito, para cuando empecé a maquillarme me hacían el apaño. Sin embargo cuando las jornadas empezaron a ser más largas (no solo me lo ponía para salir al Starbucks con las amigas sino de la mañana a la noche), demostró que no es precisamente el que más aguanta. Además tiene la textura un poco dura, lo que hace que sea un poco difícil trabajarlo bien. ¿Lo bueno? El precio, ya que cuesta solo 4 euros.

MARA MARIÑO

De ahí me pasé a la Bobbi Brown Retouching Wand. Soy una gran fanática de los pintalabios de esta marca y pensé que si los labiales me salían tan buenos, el corrector seguramente también. Además, estaba empezando a cobrar mis primeros sueldos de ETP, por lo que me dije que de apostar por una marca buena, iría a una segura. Inocente de mí. No solo me costó cerca de 30 euros, algo que ya me esperaba conociendo los precios de las barras de labios, sino que para lo bien que me la vendieron fue un fracaso absoluto. Al instante de ponerlo, te cubre perfectamente la piel dejando un acabado muy natural ya que su fórmula líquida es muy ligera, (de ahí que te la cuelen), sin embargo al poco rato desaparece de la vista y de la memoria. O te la llevas siempre en el bolso para estar poniéndotela cada dos por trees o sino no sirve de nada.

MARA MARIÑO

Tras mi decepción con Bobbi Brown (y que ya no tenía el bolsillo para fiestas), me regalaron en un evento la paleta L’Oréal Paris Infallible Cover, un conjunto de correctores que incluyen el morado para iluminar y el verde para eliminar rojeces. Vamos, que cuando vi la cantidad de cosas que podía corregirme que no sabía que tenía, estaba yo más contenta que unas pascuas. Además, al tener varios tonos, cubre bien las diferentes zonas de la piel, algo que las que tenemos la ojera más oscura en una zona que otra, agradecemos enormemente. Sin embargo no sé si fue por mi tipo de piel (mixta) que a la hora de llevarla puesta me marcaba los surcos de las arrugas del ojo y no cubría para nada. También tuve que decirle “bye bye“.

MARA MARIÑO

Cuando ya empezaba a perder la fe en los correctores encontré el corrector líquido Shaka Concealer en la tienda OVS de Milán (me temo que no vais a encontrar esta marca en España por el momento). Costaba 3 euros y andaba buscando como fuera un corrector, así que me lo llevé para hacer la prueba. Si bien la zona de las ojeras la cubre perfectamente, al aplicarlo sobre zonas donde tengo la piel más grasa, no cubre igual de bien. Aunque en general, para lo que yo quería, me hizo el apaño.

MARA MARIÑO

Mi mejor experiencia fue con el Glowing Concealer de Wykon que viene en formato lápiz aunque tiene una textura mucho más cremosa que los sticks convencionales. Me lo apliqué primero sobre la mano y después con la esponja sobre la ojera y nariz. El acabado es totalmente natural y es el que más resiste (ha pasado la prueba del tiempo y del clima). Lo único malo es que no tienen tonos intermedios, por lo que tuve que cogerme un corrector más claro y otro más oscuro. Sin embargo, a 4,50 euros que me salió cada uno, me pareció que podía permitirme llevarme ambos a casa. Esta sí que la podéis encontrar en España ya que tiene tienda en Madrid.

MARA MARIÑO

Purpurina, la contaminación más brillante

El brilli-brilli nos encanta. Queda genial en la ropa, en la funda del móvil, en las zapatillas de cordones, en la sombra de ojos… Nos gusta tanto verla en todas partes que hasta han sacado una versión comestible.

GTRES

Sin embargo, la purpurina, como microplástico que es, termina en el medio ambiente. Por terminar, termina también en nuestro organismo cuando (inocentes de nosotras) nos hacemos un maquillaje especial y nos da por llenarnos la cara con más brillo que una bola de discoteca.

Por su tamañano es muy complicado recogerla correctamente, y sino que te lo digan a ti que sigues barriendo el brillo cuando ya hace un mes de la fiesta de cumpleaños.

Respecto a la que nos ponemos sobre el cuerpo, aprovechamos para sacarla en la ducha a golpe de chorro de agua caliente. Sin embargo pasa como con la agüita amarilla de Los Toreros Muertos, acaba en el mar siendo alimento para los peces. Y el problema es que al ser hecha de plástico no es degradable.

Hablando claro: de la purpurina que has usado (en lo que sea), el 85% terminará intoxicando no solo el agua sino también los animales que habitan en ella.

La solución es tan sencilla como darle calabazas a nuestros cosméticos que la contengan y optar por alternativas biodegradables que ya podemos encontrar en circulación.

Esta eco-purpurina está hecha de celulosa en lugar de plástico, concretamente de eucalipto y lo bueno es que no le lleva más de 90 días descomponerse.

Así que si, estas navidades, ya que nos pillan a la vuelta de la esquina, queréis celebrar sin contaminar (#glitterwithoutlitter) podéis decidiros por comprar estas purpurinas ecológicas, que además de no dañar al planeta tampoco son nocivas para nosotros.

Conjuntos de fiesta (monísimos) para las que miramos el bolsillo

Entre el regalo para tu madre, tu suegra, tu amiga que se va el año que viene de Erasmus y que en el Black Friday aprovechaste para renovar armario, te has quedado para las fiestas con los euros contados.

Vestidos de largo midi ajustados a la cintura si quieres crear sensación de curvas peligrosas

A eso, encima, vas a tener que sumarle el riñón que te van a sacar de la entrada de la fiesta de Nochevieja.

Pero que no cunda el pánico, que el vestido del año pasado es monísimo y este año sales con otro grupo de amigos. Aún así no terminas de estar convencida (las fotos de Instagram de tu brillante entrada al 2017 siguen ahí) así que te decides a estrenar modelito.

¿Traducción? Plan low cost de estilismo urgente.

Lo bueno es que las siguientes propuestas te van a salir por menos de 30 euros, es decir, son aptas para bolsillos de estudiantes, becarias o para las que, simplemente, ya estamos casi en números rojos a primeros de mes:

Monos largos y de terciopelo para ir estupenda sin pasar frío (también puedes llevarlos con medias)

Vestidos ajustados que marcan hasta las ideas más locas que se te ocurrirán con tu amiga del alma

Vestidos que disimulan cintura para las amantes de los polvorones y del turrón

Tops, bodies y camisa que también nos apañan para estilismos de nuestros días de diario

Faldas para una ocasión especial (acuérdate de ponerte la servilleta sobre las rodillas para evitar manchas de mayonesa)

 Fotos de Stradivarius y Lefties

El vestido-americana, apuesta segura para los días que no nos apetece complicarnos la vida

Lunes por la mañana y te suena el despertador mientras tratas de abrir un ojo pegado por las legañas. Entre la fiesta del viernes, la quedada con las amigas que iba a ser tranquila y terminó al día siguiente y la maratón de series que te pegaste el domingo noche, no es que te hayas levantado inspirada precisamente.

ZARA/DULCEIDASHOP

El pijama, por mucho que nos gustaría, no es una alternativa válida, y necesitas un estilismo rápido para salir por la puerta a toda prisa, que lo de llegar el primer día tarde no es lo que se conoce como un buen inicio de semana.

Es por eso que te propongo un outfit simple para esos días en los que lo último que necesitas es quebraderos de cabeza: la blazer a modo de vestido.

Esta prenda funciona tanto en un estilismo de diario, como puede ser ir a la universidad a tu clase de Edafología como para darlo todo en la noche del fin de semana (sin que además cojas mucho frío, ya que te permite envolverte en infinitas capas por dentro).

BERSHKA

Es cierto que NO cualquier americana sirve para crear el conjunto. Una blazer normal, por mucho que la tengamos cariño, no nos va a cubrir el culo. Es por eso que debemos coger americanas largas (mejor que sobre a que falte) y luego si queremos acortar su medida, agregarle un cinturón para salir del paso.

Pero si aún no estás convencida de cómo se pone, aquí tienes unos ejemplos que te servirán de inspiración para unirte a una de las tendencias de la temporada:

✨✨✨ #newyork

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Who's ready for a Friday night? Posted my outfit details here -> http://liketk.it/2tGzI #liketkit @liketoknow.it @topshop

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Siempre de tu mano, PRECIOSA ❤️ @albapaulfe #los40musicawards

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Cómo cuidar la piel durante el invierno

Si la garganta te la estás cuidando bastante con bufandas, así como el resfriado con antigripales, no puedes dejar que tu piel caiga en el olvido. Y es que es un órgano que se resiente mucho durante esta época, tanto que es normal que la sientas tirante y seca (eso si eres afortunada y no termina saliéndote un eczema).

GTRES

“¿Pero cómo es posible? Si precisamente en invierno hay más humedad” te preguntarás indignada. No es ya el frío en sí, sino el hecho de tener la calefacción puesta en casa, que hace que la piel se seque rápidamente.

Para evitar que la piel sufra podemos hacer unos pequeños cambios en la rutina que ayudarán a cuidarla empezando por poner un humidificador en casa. Aunque si no te compensa hacerte con uno a estas alturas (que Papá Noel está al caer) puedes llevar otras cosas a cabo.

En primer lugar, está muy bien que guardes el bikini hasta el año que viene, pero no hagas lo mismo con la crema solar. Aunque seas del norte y vivas sin ver el sol, los rayos llegan igualmente, por lo que nada de salir de casa sin protección.

Cara, manos, cuello… Todo lo que vayas a llevar a la vista deberías untarlo bien en crema por lo menos 15 minutos antes de salir de casa.

De hecho, la piel de las manos, al ser una de las zonas más delicadas del cuerpo, es también una parte que se resiente especialmente. Procura llevar guantes fuera de casa y, una vez te los quites, untar las manos en crema hidratante.

F A V ❄️ C O A T #rovaniemi

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Evita todos los cosméticos que lleven alcohol ya que lo único que harán será secar aún más tu piel. Es decir, saca la lupa del bolso y échale un ojo a tónicos y desmaquillantes antes de comprarlos. Apuesta por los que lleven una base de aceite.

Los baños infinitos pueden parecernos la mejor de las ideas de la temporada (sobre todo si van de la mano con música suave y buena compañía), pero evita dártelos a menudo ya que el calor intenso del agua lo único que hace es cargarse sin piedad las barreras lipídicas de la piel.

Ya sabes, a partir de ahora las duchas mejor templadas y mejor deja el calor para las infusiones o el chocolate caliente.

¿Se cansará Kim Kardashian de desnudarse?

(Antes de que empieces a leer quiero aclararte que no tengo nada en contra de los desnudos, todo lo contrario, los aprecio enormemente, sobre todo los que se dan en vivo y en directo. También decirte que tampoco tengo nada en contra de Kim Kardashian ya que soy muy fanática del estereotipo de belleza curvilínea al que le está dando tanta visibilidad. De hecho muchas de las cosas de mi armario están inspiradas en su estilo. De hecho soy muy fan también de que le dé por llevar las raíces negras de tres centímetros con su pelo rubio platino teñido.)

Mi pregunta viene por su última campaña publicitaria en Instagram para anunciar los nuevos gloss e iluminadores de su línea de cosméticos que saca a la venta este viernes:

Ultralight Beams highlighters & glosses launching Dec 1st on KKWBEAUTY.COM 📸 @marcelocantuphoto

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Claro que eso lo sabes una vez lees el pie de foto de la imagen, ya que de primeras no terminas de saber lo que está anunciando: si una depilación láser integral, alisado japonés, purpurina para fiestas

Que Kim Kardashian se desnude en Instagram es algo que ya forma parte de nuestra rutina en realidad. Más o menos Puidgemont y los desnudos de la celebridad americana son algo que van a la par en cuanto a cantidad de noticias cada día.

Y por mucho que sea algo a lo que estoy más que hecha y acostumbrada, no puedo evitar que una parte de mí sienta que es algo que le repatea. Como estilista la imagen me encanta por su iluminación cuidada, colores y composición; como consumidora, el gloss me parece llamativo, pero como persona crítica que me considero, tengo que reflexionar acerca de la idea que transmiten este tipo de imágenes y su impacto.

Las imágenes que nos rodean nos influyen de una manera que no sospechamos, por tanto, lo que logra Kim Kardashian utilizando su cuerpo desnudo para publicitar cualquier tipo de producto, es que solo quitándose la ropa consigue que salte a la vista lo que promociona y que por ello tenga éxito, un mensaje bastante peligroso a mi entender.

¿Por qué parece que no hay otra manera de anunciar productos que no sean relacionándolos con el sexo? ¿Por qué los perfumes, los desodorantes, las cervezas se relacionan con imágenes de personas medio desnudas?

Por supuesto que ella es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera y que si lo que quiere es desnudarse todos los días en una red social nadie va a decirle que no lo haga, pero ¿queremos eso en realidad? ¿Un mundo en el que solo con el sexo se consiga llamar la atención?

Porque a mí, sinceramente, me parece un mundo bastante superficial por mucho que me lo vendan cubierto de purpurina.

Diademas de brillantes para las princesas del pueblo

Puede que Domenico Dolce y Francesco Gabanna, los diseñadores italianos, no sean santo la devoción de aquellos que viven en el país de la pizza y de la pasta, pero a nivel mundial es imposible no ceder ante su estilo salido de la Italia profunda.

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Si algo han tenido en común su colección para otoño invierno 2017/18 y para la primavera verano de 2018 son las tiaras doradas para princesas del streetstyle, como somos las amantes de la moda.

Sin embargo, como lo de ir con una corona que parece salida de un grabado de los Reyes Católicos no es lo más casual del mundo, tenemos de alternativa las diademas joya, que dan ese toque distinto sin que dejemos de sentirnos nosotras mismas.

ASOS

ZARA

La clave para tener una diadema joya y no morir (de jaqueca) en el intento es comprarla de nuestra talla. Esto parece una tontería, pero cuando llevas durante más de una hora una diadema que te va justa, puedes notar cómo los pensamientos te laten en las sienes, y créeme, no es nada cómodo.

Una diadema que no te apriete, que no sea pesada y cuyos extremos no se te claven serán los tres consejos imprescindibles para hacerte con una de ellas.

Pero, ¿y esto cómo se pone? Pues con todo, desde con un vaquero y un jersey liso hasta con una americana con taconazo. Y si no me creéis, podéis ver cómo yo ya me he atrevido con la tendencia:

MARA MARIÑO

‘Stranger Things’ en el armario de Millie Bobby Brown

Once mola, en eso estamos todos de acuerdo, pero los estilismos de Millie Bobby Brown, la actriz que la interpreta en la serie de Netflix, molan aún más.

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Tiene 13 años y las cosas muy claras en lo que al armario respecta (igualita que yo que sigo buscando un estilo definido pasados los 25).

La actriz es una firme defensora del estilo futurista que se mueve entre aires rockeros y otros más lady.

Sus básicos pasan del tacón bajo con pulsera al tobillo a faldas cuyo corte no sobrepasa mucho la rodilla. Y es que la actriz trata por todos los medios de escapar a la excesiva sexualización que parece venir ligada con cada aparición pública sobre la alfombra.

De hecho, salir en una sesión de fotos con un crop top, “es algo que haré cuando tenga 18 años” declaró en una entrevista reciente para la revista Variety.

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Millie Bobby Brown es también la prueba viviente de que eso que se piensa de que el pelo corto tiene menos posibilidades que una melena larga es solo cuestión de imaginación, horquillas y coleteros, ya que en cada aparición pública aparece con un peinado nuevo.

La actriz demuestra que, pese a su edad, la moda es algo con lo que se divierte y a través de lo que consigue expresar su personalidad. ¿Tendremos a una próxima It girl en ciernes?

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La oniomanía del viernes negro

Vemos un cartel con una cifra seguida del símbolo “%” y perdemos la cabeza. Ya puede ser en directo que de manera online que se despierta en nuestro interior una especie de ansiedad: se acelera la respiración, las pupilas se dilatan

Nuestro cuerpo reacciona igual que ante una situación de peligro o de amenaza. Se nos mete en la cabeza que tenemos mucho que ver y comprar y muy poco tiempo para hacerlo.

Recibimos un bombardeo constante de correos electrónicos, anuncios por la tele, por la radio, por las redes sociales… Es como si el Black Friday fuera una avalancha gigante que nos quisiera engullir dentro de su onda consumista.

Personalmente, como amante de la moda (y de los chollos) que me considero, encuentro este día agobiante. El estrés de que no puedes perder un solo segundo para adquirir las prendas ya que pueden agotarse rápido, las tallas que desaparecen como por arte de magia, el tiempo para realizar la compra que se agotarse te hace empezar de nuevo con el carrito vacío

De hecho, con solo unas zapatillas en mi carro de una conocida tienda online, me preguntaba qué sentido tenía comprarlas así, aprisa y corriendo. Supuestamente la clave de este tipo de descuentos es que cuanto más gastes más amortizas el descuento, ya que el coste del envío (a no ser que sea gratuito) no suele estar incluido.

Pero claro, yo solo quería el par de zapatillas. Por mucho que me di una vuelta digital por las otras categorías, no encontré nada de mi interés, y soy totalmente contraria al comprar por comprar.

Eso significa que este día tengo que comprar a tontas y a locas, aprisa y corriendo, sin pies ni cabeza.

Y llamadme clásica, pero soy una persona que disfruta de ir de compras, de la experiencia. De hecho disfruto tanto que me llevo prendas sabiendo que van a ser devueltas más adelante solo por volver y darme una segunda vuelta de reconocimiento por la tienda.

Entiendo que en el caso de tener los regalos ya pensados o necesitar cosas muy concretas, el Black Friday funciona (y tanto), pero si, como en mi caso, no tienes una lista de productos en concreto, es absurdo dejarse llevar por la locura consumista que se apodera de nosotros.

Este año (y para 2018) me he propuesto comprar con pragmatismo, con frialdad y con cabeza, y aunque estoy segura de que algún que otro flechazo o amor a primera vista experimentaré entre los percheros de las tiendas, procuraré comprar con lógica.

Ni el horno está para bollos, ni el armario es infinito, ni el planeta para la cantidad de ropa que acabamos tirando al año.