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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Suistudio lanza una campaña con hombres desnudos para vender trajes femeninos

SUISTUDIO

Si nada más salir a la calle me encuentro un cartel de una mujer trajeada pisoteándole los huevos a un hombre desnudo creedme que lo último que se me pasaría por la cabeza es que estoy ante una marca de trajes que viste únicamente a mujeres relacionando el traje con el poder femenino, según declaran en sus redes sociales.

Pensaría, en todo caso, que se trata de un anuncio de una obra de teatro, película o serie inspirada en una fantasía sexual masculina de sumisión pero en ningún caso se me iría la vista a la ropa de la imagen.

Por mucho que Suistudio quiera empoderarnos con sus trajes mostrándonos a mujeres de negocios (algo que podría parecer una buena idea en un principio) a la hora de crear las imágenes de la campaña han metido la pata hasta el fondo.

Empoderamiento femenino no es para mí una mujer apoyando sus stilettos en el pene de un tío. Sería verdadero empoderamiento si lo apoyara sobre la nómina del hombre, si este fuera su compañero, porque ella está cobrando el mismo salario y no un 16% menos.

También podría representar el empoderamiento femenino el hecho de representar una reunión de la junta directiva en la que aproximádamente la mitad de los miembros fueran mujeres y no solo el 37%, que es la cantidad que suele estar en estos puestos.

Empoderamiento es que si hacen una entrevista a Jennifer Anniston o a Soy una pringada las pregunten por sus proyectos en vez de dedicar la mayor parte de las entrevistas a su situación sentimental.

En definitiva, ¿empoderar a la mujer? Por supuesto, pero empoderarla con las armas correctas, a no ser, claro, que lo que busque Suistudio en realidad sea la polémica fácil a través de desnudos. Por muy masculinos que sean, en el caso de esta campaña, más que trajes en la foto, solo veo la cosificación de personas.

Jon Kortajarena se mea (literalmente) en Balmain

Los publicistas son una especie de otra pasta. Cuando pensábamos que anuncios de humor absurdo como los que nos dejaba Mixta o Fanta serían los que definirían la publicidad de esta década, llega Balmain y se hace pis encima de la risa.

INSTAGRAM

La firma francesa, que desde el fichaje de Olivier Rousteing como director creativo está inmersa en una etapa dorada, no solo ha optado por la modernidad absoluta centrándose en modelos e influencers sobre las que todo el mundo tiene puestos los ojos, sino que quiere llamar aún más la atención. Quiere impactar tanto que, más que el impacto, busca el escándalo.

GIORNALE DI SICILIA

Conseguirlo siempre ha sido fácil. Pero el escándalo sexual ya estaba servido y lleva tiempo sin alterarnos. Puede que en los ochenta esa jovencísima Brooke Shields noqueara al mundo diciendo que entre ella y sus Calvins no había nada. O incluso en 1995 cuando Levi´s anunció sus 501 utilizando una trama basada en condones.

Aquello era nuevo. El sexo, la desnudez… todo prohibido. Pero con Kim Kardashian sacándose las tetas (ojo, que allá ella con su pechuga) cada dos por tres en Instagram como que ya nos llama menos la atención. De hecho tenemos el desnudo normalizado.

De ahí que la nueva campaña de Balmain con Jon Kortajarena tire a la escatología pura. Al “pis y caca” que tanta risa nos producían en preescolar pero que pueden llegar a desatar un ligero rubor en el adulto más plantado. Y es que, en el fondo, somos igual de predecibles, de asustables y de escandalizables.

La meada de Jon y los otros tres modelos más que meado hace sentir al espectador como la diana de un bukkake, viendo las caras de gozo del grupo y el plano escogido por Pascal Dangin (el director creativo de Stuido Dangin que se ha encargado de la realización del vídeo).

BALMAIN GENERATION by @olivier_rousteing @pascaldangin @balmain #Balmain #BalmainArmy #BalmainGeneration

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Las ventas hablarán por sí mismas sobre si los clientes de la marca se ven seducidos por esta imagen, más que rebelde, vandálica. Pero por lo pronto, Balmain vuelve a estar en la conversación. Y mejor que hablen mal de ti a que no hablen nada en absoluto. O algo así, ¿no?

Stradivarius man, la nueva alternativa ‘low cost’ para hombre

Después de que empezara a vender productos de decoración y complementos de escritorio, a principios de mes, Stradivarius (una de las hijas de Inditex) hacía historia dentro de la marca lanzando una línea masculina.

Después de analizarla detalladamente, en mi opinión supone una alternativa low cost bastante interesante ya que cubre las necesidades de, lo que podríamos considerar, ‘el mercado masculino joven español’, y he aquí el porqué.

STRADIVARIUS

En primer lugar, la línea está compuesta por propuestas poco arriesgadas. Vale que encontramos algún cuello o anchura menos convencional, pero por lo general sigue el estilo de Pull and Bear, Bershka o incluso Zara.

En segundo lugar, los precios pueden resultar interesantes para el público al que van enfocado (hombres jóvenes entre 18 y 30 años), ya que encontramos ropa informal como camisetas, pantalones de algodón, pasamos por los célebres vaqueros y camisas informales y terminamos en algún pantalón más arreglado para esos primeros empleos en los que pueden exigir un dress code más arreglado.

Para que os hagáis una idea de los precios las camisetas oscilan entre 15 y 18 euros, las chaquetas y pendas de abrigo entre 50 y 150 euros, mochilas y bolsas de 20 a 50 euros y zapatillas de 30 a 50 euros. Siendo Inditex sé que no es la mejor calidad del mundo, pero en base a mi experiencia con Stradivarius mujer, son prendas que, si las cuidas, te pueden durar de tres temporadas en adelante.

STRADIVARIUS

STRADIVARIUS

STRADIVARIUS

STRADIVARIUS

STRADIVARIUS

STRADIVARIUS

Los hombres y su ropa interior, esa complicada relación

Llegado el momento clave, ese en el que nos pueden las prisas y la urgencia, no nos fijamos en la canción que suena, en el pelo del cuerpo o en la ropa interior. Al final todo acaba por el suelo (incluidas las vergüenzas).

Calzoncillos viejos de Elvis a subasta (también subastan pelos de sus pectorales para los más fanáticos). YOUTUBE

Momentos después, cuando empezamos a recoger las prendas por la habitación, como si de una recolección de la uva se tratara, topamos con algo que no es nuestro y lo alzamos. “Creo que estos son tuyos” dices mirando aquella prenda gris difícilmente comparable a tu lencería fina (que puede ser de dos euros del chino, pero cuenta como ‘fina’) y justo cuando estas pasando la pieza de algodón de tu mano a la suya, algo te sorprende.

Aquellos calzoncillos no es que sean de color gris, es que hace 10 años eran mas negros que el pelo de una geisha solo que después de haber pasado lo que parecen dos guerras, una crisis textil de ropa interior mundial o de haber sido entregados en herencia por parte de su tatarabuelo, se han quedado de ese color.

Esta es la cara que pongo (interiormente) cuando me topo con algún calzoncillo ‘añejo’

Otro ejemplo: estas ayudándole a tender la ropa porque eres una novia/amante/amiga enrollada que no vas solo a su casa a gorronearle el Netflix y…sorpresa, un agujero. Pero no un agujerito minusculo de esos que casi tienes que usar espejo con aumento para dar con ellos, no, un pedazo agujero que te cabe la mano, el codo, el brazo y las dos piernas.

Si estas situaciones te resultan ajenas o extrañas es porque los hombres con los que te has topado no forman parte del 45% que llevan la ropa interior desgastada o con agujeros según el estudio de Zeeman junto a MWM2Research. Las explicaciones que dieron al respecto los participantes fueron que los consideran muy cómodos (29% de los encuestados) o que le tienen cariño a su ropa vieja (17%).

Después de sacar el tema en mi entorno femenino, todas coincidíamos en que, en nuestro caso, a la mínima señal de envejecimiento de la prenda, (y ya ni os cuento si llega a haber agujero), asumimos que es el momento de jubilarla. No las reciclamos ni para el gimnasio (como pueden hacer ellos) para estar por casa o para estudiar en la biblioteca. Las tiramos sin miramientos, a no ser que sean bragazas que nos puedan servir para cuando tenemos la regla, que es cuando ya han pasado sus años dorados y pasa a una vida mejor como soporte de compresas.

Lo curioso es que con la variedad de tiendas que ofrecen ropa interior con sus respectiva diversidad de precios, es decir, que no podemos decir que solo exista Armani vendiendo calzoncillos a 50 euros, esta situación se repita entre tantos hombres. Así que, desde aquí, me gustaría hacer un llamamiento por parte del colectivo femenino: RENOVAD DE VEZ EN CUANDO LA ROPA INTERIOR. Es tan sencillo como ahorrar lo que os gastáis en un fin de semana de fiesta, en las entradas de un partido de fútbol, en un juego de la Xbox, o, para la mayoría, es tan sencillo como decírselo a vuestra madre.

De nada.

Cómo vestirte de fiesta si eres hombre

Muchos me comentáis que solo hago temas de moda femenina y no os falta razón porque en lo que a moda de hombre se refiere me siento como Ariel fuera del agua (en la parte del principio, cuando no sabe cómo caminar con las piernas y se esnafra contra el suelo).

La cosa es que después de que varios amigos me hayan pedido consejos e ideas para vestir estas fiestas he decidido lanzarme con la primera guía de “Qué narices me pongo yo para los eventos familiares de Navidad 2016 by MaraVisteyCalza”.

Un conjunto de looks que espero que os inspiren para rebuscar en el armario y acudir a las cenas con las mejores galas para hacer sentir orgullosas a las abuelas de lo guapete que se le ha puesto el nieto (no me responsabilizo de si luego os preguntan que por qué aún no tenéis novia).

Si te da pereza arreglarte pero te obligan a ir con camisa:

SPRINGFIELD Y ZARA

Si quieres aprovechar el jersey que te regalaron el año pasado:

H&M Y ZARA

Si pese a todo tienes alma de rockero:

ZARA

Si eres un clásico y del negro no te sacan ni con agua hirviendo:

H&M Y ZARA

Si quieres darle un toque diferente:

ZARA

Si quieres ser el centro de atención:

ZARA