BLOGS
Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Archivo de la categoría ‘belleza’

#GordaenlaSemanadelaModa, el ‘hashtag’ definitivo

Supongo que ya sabías que acaba de terminar la Semana de la Moda de Nueva York. ¿Cómo? ¿Que no tenías ni idea? Bueno, pues ya te lo cuento yo que para eso es mi trabajo.

AND I GET DRESSED

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

Esta edición ha sido muy especial, no ya solo por el desfile de lencería de Rihanna en el que han salido mujeres embarazadas o de talla XL llevando la ropa interior de Savage x Fenty o que Marián Ávila haya sido la primera modelo española con Síndrome de Down en desfilar en Nueva York (Marián, si lees esto, te tengo que entrevistar).

Lo que ha convertido la edición en algo único es la creación de un hashtag, el #FatatFashionWeek o “Gorda en la Semana de la Moda”.

Todo empezó cuando Kellie Brown, bloguera de moda, usó el hashtag en Instagram para un objetivo más que loable. “He empezado un hashtag nuevo #fatatfashionweek. Estamos aquí, trabajamos en esta industria, lo entendemos, somos líderes y consumidores.”

Dejad que os cuente una historia, se llama el cuento del street style. En cada semana de la moda hay una parte importante justo detrás de los desfiles y los invitados que se llama street style. El street style consiste en que los fotógrafos apostados fuera de los desfiles hacen fotos de las invitadas a estos que, lógicamente, van con las últimas tendencias como buenas amantes de la moda.

A partir de esos street styles, somos capaces de inspirarnos en cómo la gente ‘de a pie’ lleva las tendencias de la temporada, que siempre resultan mucho más fáciles de entender en una persona de la calle que encima de una pasarela con todo el artificio de los focos y la música.

La cosa es que te pones a echarle un vistazo a las galerías de fotos de street style y en su mayoría están compuestas por gente delgada, y si bien es la forma física de la mayoría de los invitados, no significa que sea la única.

“La industria está llena de mujeres con poder grandes: influencers, supermodelos o directores de moda de grandes medios. Pero viendo las fotografías de street style durante la Semana de la Moda de Nueva York no te haces a la idea de que esas mujeres existen” reivindicó Brown en su Instagram.

La idea, utilizando el poder de la red social, pretende hacer más realista el mundo de la moda poniendo también el foco en esas mujeres que, más allá de una talla 36, también tienen importancia en la industria.

Independientemente, se trata de algo que, como siempre, tendrá sus detractores, que se llevarán las manos a la cabeza hablando en nombre de la salud y haciendo hincapié en el estado de unas mujeres que no conocen en absoluto. En realidad, lo que quiere el concepto es dejar evidencias de algo que no se estaba viendo: que las personas gordas también pueden tener estilo (y mucho).

View this post on Instagram

Checking out of my home away from home @jameshotels today, I’m so sad to be leaving but it’s been an amazing Nyfw & all thanks to @hoteltonight who’s continued to support the plus community (first by sponsoring my plus model workshop with @littlelimedress & now by giving myself & @kellyaugustineb, @alexmichaelmay & @missalexlarosa a place to stay during what is quickly becoming my favorite seasons of #nyfw & to share their thoughts on why size inclusivity matters & why fashion week is a destination for EVERYONE. I’ll be posting the longer vlog in a few days so keep an eye out! || 📸 by @madeofkittens #asseenonme #hoteltonight #alternativecurves #andigetdressed #fatatfashionweek #partner

A post shared by Lydia Hudgens (@lydiahudgens) on

De hecho, confío que el paso de Kellie Brown que ha empezado en una de las capitales de la moda, vaya rotando por las demás consiguiendo que se haga más inclusiva la industria no solo desde la pasarela.

¿Por qué lo llaman “diversidad étnica” cuando deberían llamarlo “negocio”?

Cada mes una nueva firma de cosméticos anuncia el lanzamiento de su nueva línea compuesta por mil quinientos cuatrocientos veinticinco bases de diferentes colores que cubren etnias por doquier.

Puede que a ti, como mujer nacida en León cuya piel solo necesita un tono más claro para los meses de “recluida en casa estudiando” y otro más oscuro para la época de “vuelta y vuelta en la toalla en agosto”, te parezca algo innecesario, pero esto para muchas mujeres de la industria de la moda, antes era un problema.

FENTY BEAUTY

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

La modelo Iman fue la primera en quejarse de que tenía que llevarse su propio maquillaje a las sesiones de fotos, una mezcla que creaba combinando varios cosméticos, porque los maquilladores no tenían bases de su color de piel.

Entiendo que ahora diréis: “Pero Mara, mira la cantidad de líneas que hay ahora de maquillaje inclusivo. Tienes a Rihanna, a Kim Kardashian… Prácticamente nadamos en sombras blancas, amarillas y marrones”.

El desarrollo de varias gamas de colores ha marcado una gran diferencia en cuanto a que se han popularizado los cosméticos. Estamos en pleno boum, como el de los gofres con burbujas o los helados en rollitos, pero ¿se está haciendo lo suficiente? ¿Esto es la diversidad?

Cuando acudí al examen final que tenía que hacer una amiga maquilladora, todas las caras que nos habíamos presentado éramos blancas, y, de hecho, me comentó mi amiga, que solían practicar sobre ellos mismos, también de etnia europea.

Por mucho que luego tengas a tu disposición las sombras que te permitan pieles más oscuras o más claras, ¿no deberías haber practicado con ellas antes? Es como si los que te están haciendo la reforma del baño te dicen que pueden dejarte todo perfecto a excepción de las tuberías, porque nunca las han trabajado.

Otro ejemplo que me hace reflexionar sobre esto: en mi máster de estilismo, para todas las asignaturas relacionadas con fotografía se cogía una selección de modelos de agencias. De esas modelos ninguno de mis compañeros escogía etnias más allá de una asiática que, a fin de cuentas, en cuanto a pelo o piel, viene a ser lo mismo a la hora de trabajar.

Si en un futuro íbamos a dedicarnos al estilismo, ¿quién dice que no tendríamos que hacer un editorial de moda o belleza con una modelo africana y por tanto tener en cuenta que a lo mejor esa gorra deportiva que tan bien nos queda a nosotras, no le entra en la cabeza a una modelo con el pelo afro?

Desconocer el efecto de los focos o incluso no tener claro como realizar la propia edición de fotografías son el caldo de cultivo de las polémicas que sacuden Internet de por qué una modelo o actriz sale más clara en una revista.

Ampliar la diversidad de la belleza y por tanto, de la moda, es mucho más que sacar productos, que seguir una corriente que ha hecho que unos cuantos incrementen sus ventas. La diversidad no es negocio, sino una cualidad que deberíamos plantearnos de verdad y en todos los ámbitos.

Victoria’s Secret, cerca del vitíligo y lejos de todo lo demás

Es probable que lo más identificativo de Victoria’s Secret sea su característico mensaje ligado a la sensualidad. Perfumes con el packaging rosa, encajes, alas y purpurina son solo algunos complementos que rodean lo que la marca quiere transmitir.

GTRES

Lo de que solo querían hacer lencería relacionada con mujeres atractivas quedó claro cuando la firma explicó que no pensaba aumentar el tallaje para hacer sus productos más inclusivos y disponibles para todas las mujeres.

Simplemente es algo que no interesa a la empresa lencera. Tienen sus ángeles, sus iconos, sus clientes y mientras la fórmula funcione y el desfile de visitas, se va a seguir haciendo. Sí, aunque las ventas vayan en picado trimestre tras trimestre.

Y su bien Victoria’s Secret no nos da trozo del pastel, nos regala una pequeña golosina para que se nos quite el mal sabor de boca, y esa golosina tiene nombre y apellidos: Winnie Harlow.

View this post on Instagram

I had a break down before i walked into the most nerve wrecking casting of my life. I asked my driver to go around the block twice before i could walk into the @VictoriasSecret offices so i could re coup, and remember (while my trainer @bodybymato reminded me on the phone through sobs – thank you lol) how hard I’ve been working! I went in and made new friends and saw old friends and it already felt like home! We patiently waited while @ed_razek @johndavidpfeiffer @monica.mitro @10magazine carefully took time to get to know each girl. When it was finally my time, within my nervous storm of anticipation i changed into a black Victoria Secret set and stepped out!!!! I spoke to them about Jamaica, @nick_knight , my abs, and how i was beyond honoured to be given the opportunity to try out.. then I walked for my life!!!! I can’t believe this!! Thank you for giving me all the energy and kindness in that room! Thank you for allowing me to walk for VICTORIA’S SECRET! Thank you to my agencies @firstaccessent @womenmanagementnyc @women_paris @thesquadmanagement my pr @remibrb my agent @mannyuk and mama bears #sarahstennett & @thelilmisse for having my back supporting and believing in me! I love you guys you’re FAMILY!! Thank you mommy for praying with me everyday for the past 3 days. And thank you so much to my fans who have been pushing me forward to this point in my career. I’m so blessed thank you Lord!! IM WALKING THE VICTORIA’S SECRET SHOW! Thank you Vogue for the exclusive interview 😭🙏🏽💗🙈

A post shared by ♔Winnie Harlow♔ (@winnieharlow) on

La modelo ha sido fichada para desfilar por primera vez para la marca americana. Lo que hace tan especial a la canadiense de 24 años, que hace poco estuvo desfilando para Tommy Hilfiger, es el vitíligo, una enfermedad degenerativa de la piel que hace que su epidermis se despigmente.

Para un espectáculo con una audiencia como el de Victoria’s Secret, la noticia es grande, desde luego (recordemos que es el evento no deportivo más visto a nivel mundial). Pero por mucho que es un paso importante a favor de la diversidad, no es suficiente.

Todos empezamos caminando antes de echar a correr, pero que en 23 años haciendo el desfile, esta sea la primera vez que sale una modelo con una enfermedad dermatológica no me parece una velocidad suficiente.

No quiero esperar otros 23. La firma tiene que entender que si no se adapta a los nuevos tiempos, al body positive, a la inclusión de modelos de más edad (Zara apostó hace poco por una modelo mayor de 30 años para su catálogo) y a diferentes cuerpos, esas ventas que van cuesta abajo, no harán otra cosa más que seguir empeorando.

Esas mujeres con bigote

Desde pequeños somos conscientes del vello facial en las mujeres. Todos teníamos a una abuela, tía lejana o prima cuarta de esas que solo ves una vez al año, que cuando nos daba un beso pinchaba (y si no la recuerdas es probable que esa mujer seas tú).

MAC COSMETICS

También recuerdo que, en mi caso, me di un día cuenta de ese vello rubio que cubría la cara de mi abuela y que solo se veía en ciertas ocasiones. Era como una pelusilla de melocotón. 

Y aunque he de admitir que cuando fui consciente del vello de debajo de la nariz, lo que llamamos cariñosamente “el bigote”, me lo empecé a quitar, si que es cierto que con los años me he relajado al respecto.

Mi piel no es 100% lisa como la de una rana lechera amazónica (la primera rana que me salía en Google). Tengo mini pelitos minúsculos (otros no tanto) y no voy a preocuparme por ello.

Los cuatro pelos negros que se ven desde marte prefiero quitármelos porque me da la sensación de que me asemejo a uno de mis tíos, y aunque a él el mostacho le queda estupendo, de mí no puedo decir lo mismo.

Es una elección personal pero que no hago muy en profundidad. Con la pinza cojo esos cuatro pelos y ya está. Soy consciente de que encima del labio superior sigue quedando pelusilla y no pasa nada. Nos queda a la mayor parte de nosotras.

De hecho, lo raro es cuando ves esas imágenes en los anuncios de televisión o en campañas de revistas de cremas, pintalabios o dentífricos que muestran cutis más que imberbes, totalmente matizados, no se ve pelo, arruga, poro ni nada que muestre que la piel es real.

Los niveles de Photoshop llegan a niveles alarmantes, y no es que nos guste encontrarnos esto. Está comprobado que las marcas con las que nos sentimos identificadas ganan cada vez más adeptas y el bigote no es la excepción a esta regla.

Mac se ha pronunciado sutilmente al respecto en una de sus publicaciones de Instagram. La foto muestra el color de un lápiz labial en una boca y sorprendentemente, si nos fijamos en la piel de encima del labio, podemos ver pelos.

No es que la marca haya usado a una modelo sin depilar por primera vez, es que la firma de cosméticos ha decidido dejar de editar digitalmente las imágenes.

¿El resultado? Romper el ideal de belleza irreal, mostrar lo que hay en las mujeres de a pie y normalizarlo. Porque, si nos paramos a pensarlo, todas cada vez que nos pintamos los labios podemos tener algún pelillo, pero ¿y qué? Estamos igual de estupendas.

Tener tatuajes ya no te va a impedir conseguir trabajo

No, mamá, hacerme un tatuaje no va a ser un impedimento cuando esté buscando trabajo.

Si tu madre es como la mía, de esas que relacionan los tatuajes con la delincuencia, pese a que tú que eres su hija (y más buena que el pan) solo te hayas tatuado una mariposa en el pie, esto va para ella.

PIXABAY

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

Señoras del mundo: tener tatuajes no es un problema a la hora de conseguir que nos contraten, así que dejad de repetírnoslo cuando os contamos que vamos a continuar el tatuaje del hombro a lo largo del brazo.

Podemos encontrar dificultades a la hora de encontrar trabajo por cómo están las cosas en España, pero no por los tatuajes, de verdad, podéis quedaros tranquilas.

Afortunadamente, la concepción que se tenía de ligar los tatuajes a presidiarios ha disminuido gracias a que nosotros, millennials, nos hemos tatuado con una pasión y una continuidad como ninguna otra generación antes.

Pero para tener seguridad plena sobre el tema, la revista americana Human Relations ha publicado un estudio que se encargaba precisamente de analizar cómo eran percibidos los tatuajes en el ámbito laboral.

Ni el número de tatuajes, ni el lugar donde tienes el diseño (es decir, si son visibles o no) estaban relacionados con ningún tipo de discriminación en el trabajo o menor tasa de empleo.

De hecho, los tatuajes parecían ser una pequeña ventaja ya que el estudio demostró que la gente con tatuajes trabajaba más horas y días al año que aquellos que no estaban tatuados (estamos acostumbrados al sufrimiento, seres no tatuados).

Aunque haya empezado hablando de nuestras madres (os adoramos), el cambio en la percepción no es que se haya dado en treinta años ni mucho menos.

El último estudio que se hizo al respecto fue en 2006 (es decir, ayer) y su resultado fue que el 80% de los participantes pensaban en los tatuajes a la vista como algo negativo.

Así que ahora que los tatuajes son aceptados en el lugar de trabajo (a no ser que hagas algo del tipo Guardia Civil), el diamante del hombro o tu nombre en chino no se van a interponer a la hora de conseguir tu trabajo soñado.

Con este truco puedes conseguir un pelo “efecto playa”

Agosto, el mes por excelencia de las vacaciones… A no ser que seas freelance o que a estas alturas no te queden días libres, te toque quedarte en casa y lo más cerca que vayas a estar de la playa sea en la sección de cremas solares del supermercado de tu ciudad.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

PIXABAY

Si te has sentido identificada, te pasa como a mí. Pero que estés en la ciudad no significa que tengas que mantenerte alejada de todo lo que te gusta del verano.

Para empezar las faldas tipo pareo, los collares y pulseras de conchas y los bolsos de mimbre son accesorios que puedes llevar independientemente de dónde te encuentres.

También te puedes montar un día ‘playero urbano’ durante el fin de semana en cualquier piscina. Y además, puedes conseguir en tu pelo el efecto beach hair don’t care de manera casera con una receta que te hará ir a la oficina con unas ondas surferas que harán que tu jefa se plantee si acabas de llegar en furgoneta de Peniche (pero muy bien vestida, claro).

La receta es muy sencilla: solo necesitas una taza de agua templada, una cuchara sopera de sal de mar (la encuentras en herbolarios y en algunos supermercados), una cucharadita de aceite de argán y cinco gotas de aceite de esencia de lavanda.

Primero tienes que disolver la sal en el agua removiendo hasta que quede totalmente integrada y luego añadirle ambos aceites. Puedes echarlo en un bote difusor (el ‘flus-flus’ para los amigos) y así tenerlo listo para aplicar en cualquier momento.

Se echa sobre el pelo dándole algo de forma con las manos (queda muy bien en las puntas) y listo.

Si bien no es algo para que uses todos los días (no te vuelvas muy loca que por mucho que lleve aceites, es agua con sal) es ideal para darle un toque playero a tus estilismos sin que te haga falta una playa cerca.

You will change the world just by being a warm kind hearted human being. Be kind to everything that lives. Love is a medicine for the earth. We are our choices. @primark.beauty has its own cosmetic brand and just announced that they’ve got the Cruelty Free International Leaping Bunny certificate. The Leaping Bunny logo will be visible on all the skin and haircare products of Primark Beauty, which guarantees that Primark’s own beauty brand is not animal tested. So from now on you can buy cruelty free skincare and haircare at Primark! This kind of news makes me so happy. I think it’s important that this change is happening and that these big brands are making better choices. True beauty is cruelty free. Let’s root for each other and watch each other grow. 🙏🏻❤️ #PrimarkBeauty #iworkwithprimark #ad #crueltyfree #beachlife #swimsuit #bodygoals #bodypositive #sunset #beachhairdontcare #idigyourhair #hairgoals

A post shared by nathaliekemna (@nathaliekemna) on

¿Y si no quiero sonreír en las fotos por mucho que “esté más guapa”?

Desde hace un tiempo dejé de enseñar los dientes en todas las fotos y empecé a posar con un gesto que definiría como “sereno”.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

Yo misma y una cabina de Liverpool

Lo hago porque apetece, me siento más identificada y así dejo las sonrisas para los momentos en los que verdaderamente las siento, no solo cuando hay un flash de por medio.

Sin embargo era una cosa que antes no entendía de Victoria Beckham. ¿Por qué no sonreía en las fotos?

Había sido una Spice Girl, tenía su propia marca de ropa, desfilaba en la pasarela de Nueva York… Y a nivel personal lo que todos sabemos, un marido más majo que el pan (mirad el vídeo que hizo con Deadpool) y cuatro hijos que son para achucharles los mofletes como cuando tu tía llevaba sin verte varios meses.

Entonces, ¿cómo era posible? Como que no andaba falta de motivos para sonreír precisamente. Y claro, no puedes salir sin sonreír cuando sonreír en las fotos se ha convertido en algo normal.

Ahora quien no sonríe enseguida encuentra varias reclamaciones en forma de comentarios que preguntan, como Joker a sus víctimas, “¿Por qué tan serio?”. No nos dejan optar por la seriedad.

A pesar de ello, Victoria Beckham ha hecho del gesto serio su marca en las fotografías. De hecho, está tan comprometida con la seña que en una ocasión escribió de pie de foto “Sonriendo internamente” para zanjar la controversia, reivindicando que sale como le da la gana en las fotos.

Otra que se aleja de la “sonrisa de foto” es Caitlin Moran, columnista inglesa, a la que le preguntaron en Twitter en varias ocasiones por qué siempre salía con cara de estar pasándoselo muy bien o, como decían literalmente, con “cara de marioneta”.

Ella respondió que la gente tenía que reflejar que estaba feliz, pero que ella no quería reflejar nada, sino proyectar lo que estaba viviendo realmente.

Así que la próxima vez que poses en una foto, piensa realmente cómo quieres salir. Que no sonrías no significa que estés sumida en la depresión más profunda, sino que, simplemente, no quieres sonreír.

Si desde pequeños nos enseñan que no se deben dar besos a la fuerza, ¿por qué no empezar a enseñar que tampoco debemos sonreír a la fuerza?

Me he cansado de escuchar: “Sonríe, que estás más guapa”. A lo mejor no quiero ser más guapa, a lo mejor solo quiero ser yo.

Pasta de dientes y vaselina: el (fallido) truco casero para aumentar el pecho

Que tire la primera piedra quien nunca se haya fiado de un vídeo de Youtube para hacer algo (yo sin ir más lejos recurrí a la plataforma cuando empecé a vivir sola y no sabía cómo funcionaba exactamente el abrelatas).

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

PIXABAY

La red está llena de vídeos con trucos que van desde a blanquearte los dientes con bicarbonato hasta conseguir un aumento de pecho con -no os lo perdáis- vaselina y pasta de dientes.

Sí, aparentemente frotarte vaselina en el pecho y pasta de dientes en los pezones hace que crezca el tamaño del pecho.

Mi pregunta es cómo es posible que en algún momento alguien piense que, realmente, eso que sirve para cepillarse los dientes tenga propiedades mágicas aumentadoras de pecho. Me recuerda a esos mitos que circulan de que si comes pan o muchas nueces terminarás como Salma Hayek. Un poquito de sensatez.

La vaselina es un cosmético que actúa como emoliente, lo que significa que forma una capa que impide la evaporación del agua favoreciendo la hidratación de la piel desde el interior. Sin embargo, esto es algo que viene genial para los labios, pero no es igual de bueno para todas las zonas de la piel. Si tienes piel grasa y encima te echas vaselina, las sustancias que se eliminan a través de los poros quedan atrapadas, lo que puede producir acné.

Respecto a la pasta de dientes, por mucho que limpie, y que sea un aliado estupendo cuando te está saliendo algún grano, tiene sustancias que pueden irritar la epidermis, dejarla enrojecida, reseca y con sensación de ardor ya que deshidrata la piel.

Es por eso que va tan bien para eliminarlos, pero no para echártela directamente, y menos todavía en los pezones. ¿Pero os hacéis una idea de lo que puede escocer eso? Es como una versión cutre de Cincuenta sombras de Grey.

Allá cada una con su pecho, pero cuando se trata de temas tan delicados como son los relativos al cuerpo, ¿no es mejor fiarse de gente experta antes que de un vídeo de Internet?

Como dice mi madre: “Los experimentos solo con gaseosa”.

¿Te echas bien la crema solar?

Menuda pregunta, ¿eh? Como si fuera algo para lo que necesitaras hacer un posgrado. Pero es el momento de sincerarnos. Que levante la mano quien se eche la crema aprisa y corriendo procurando extenderla al máximo para no terminar como una croqueta recién salida de la sartén. Exacto, todo el mundo.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

GTRES

Sin embargo hay algo que no pone en la etiqueta de los botes (y he leído bien las de los míos, así que sé de lo que hablo) y es que la cantidad de crema que te eches determina si te estás protegiendo bien contra el sol.

Vamos que por mucho que te pongas protección SPF 30 o el cemento armado que parece la de 50, si no te pones la cantidad suficiente, no le estás sacando todo el partido.

Para que te hagas una idea, necesitarías seis cucharadas de postre para protegerte bien el cuerpo (siete si te gusta ir a playas nudistas). De hecho, según los expertos nos ponemos muy poca crema por centímetro cuadrado, lo que significa que solo estamos recibiendo el 40% de la protección que pone en el bote.

El investigador a cargo del estudio que ha llegado ha estas conclusiones, el profesor Antony Young, declaró que “no hay duda de que la crema solar proporciona protección contra los rayos ultravioleta que provocan cáncer, sin embargo lo que este estudio muestra es cómo la manera en la que nos echamos la crema tiene un importante papel en determinar su efectividad. La gente se echa mucha menos protección de la que piensa. Si usas crema de factor 20 y te echas 0,75 mg por centímetro cuadrado tu nivel de protección es como si te echaras crema factor 4″.

¿Su recomendación? Ponerse crema “con un factor de protección tan alto como consideres” y en la cantidad adecuada, por supuesto. Es decir, nada de escatimar para no quedar con las manos pringosas, úntate bien aunque luego signifique que vas a dejar la pantalla del móvil con huellas.

Y además recordar que no solo hay que echarse el producto media hora antes de recibir los rayos de sol (es decir, antes de salir de casa localiza el bote y empieza con el proceso de cubrirte en pringue blanco) sino que cada vez que nos bañemos, sudemos o nos sequemos con la toalla, hay que volver a echarla. Por tanto tenemos que estar pendientes continuamente. Tienes que imaginarte que están tus padres al lado diciéndote “Ponte crema”.

Puede que no sea una de las cosas que más nos guste (todos tenemos a alguien del grupo que parece estar en guerra contra la crema solar y termina más churruscado que un chorizo a la parrilla. Si no se te viene nadie a la cabeza es posible que esa persona seas tú), pero es algo que hay que hacer.

Becomes a mum but still gets sunburnt like a kid #ChiaraTakesSardinia

A post shared by Chiara Ferragni (@chiaraferragni) on

¿El retorno de las cejas depiladas?

Hay varias cosas que me dan miedo en esta vida: el sonido de un globo que explota, las arañas tamaño cangrejo y que vuelvan las cejas dibujadas a lápiz.

INSTAGRAM

No os estoy hablando de usar el lápiz de cejas para rellenar los huecos y que parezcan más tupidas, no. Os estoy hablando de depilarse todo el pelo de la ceja, con banda de cera fría modo kamikaze o con cera caliente, y dibujar una línea con el lápiz como si aquello fuera el trazo de un pincel chino sobre el lienzo de los créditos de Mulán.

¿Y esto a qué viene de repente? Os preguntaréis. Viene a que en la próxima portada de Vogue, el número más importante del año (y si no sabes por qué es el más importante, te lo cuento aquí), la cantante Rihanna aparece con unas cejas del grosor de dos bigotes de langostino.

Sí, sé que estamos en un revival constante, que siempre oímos la frasecita de “es que todo vuelve”, pero no sé si realmente estoy preparada para que las cejas dibujadas se conviertan en tendencia.

La relación entre las mujeres y sus cejas ha sido cambiando a lo largo de la historia, de hecho, este tipo de ceja tan fina con un efecto dramático la conocen nuestras madres ya que estaban de moda en 1930 gracias a actrices como Jean Harlow o Greta Garbo.

Incluso se les dio otra oportunidad no hace tanto, en los 90. Pero realmente sería una lástima que volvieran con lo felices que estábamos con las cejas pobladas lejos de las bandas de cera y solo perfiladas de vez en cuando. Estábamos incluso empezando a ver el encanto del entrecejo de Frida Kahlo.

Y sí, puede que lo que diga Vogue sea ley en cuanto a moda y tendencias, pero yo voy a confiar en que solo haya sido una interpretación artística y no algo que realmente se comience a llevar.