Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Archivo de julio, 2018

¿Conoces el truco de maquillaje de Rihanna?

Voy a ser sincera, Rihanna me empezó a gustar en el momento que nos invitó a refugiarnos de la lluvia bajo su umbrella, pero desde el lanzamiento de su línea de maquillaje ha alcanzado otro nivel. Canta, baila, tiene una línea de lencería para todas las tallas y sus cosméticos tienen nombres tan reivindicativos como Cuz I´m Black.

GTRES

Y como buena seguidora suya, no me perdí la masterclass de maquillaje que dio en Instagram.

La cantante aprovechó los mini vídeos de la red social para compartir un tutorial en el que utilizaba una de sus paletas de sombras de ojos y que hace que realmente sienta la necesidad de hacerme con una de 16 sombras por lo menos (aunque luego, conociéndome, solo usaría tres de ellas)

@BADGALRIRI

Para destacar sus ojos verdes (tomad nota aquellas que tengáis el iris de ese color) eligió un maquillaje ahumado en tonos marrones claros y oscuros que se convertía en dorado según se acercaba al lacrimal.

Pero el toque, EL TOQUE (con mayúsculas), fue el brillo extra de los labios que la de Barbados logró con una barra de iluminador dejando como resultado final el matiz dorado que podéis apreciar en la foto de la derecha.

@BADGALRIRI

Y ahora es cuando me decís “Pero Mara, de los 103830 iluminadores que tengo por casa, justo uno en barra como el de Rihanna me falta, ¿qué hago?”

No hay problema, si lo tienes en polvo puedes hacer un apaño tan sencillo como untarte el dedo en iluminador haciendo círculos y luego aplicarlo sobre los labios dando ligeros toquecitos.

Puede que no sea tan cómodo como utilizar una barra y que el resultado no quede tan homogéneo, pero como lo que importa es que queden los labios con ese toque dorado, nos sirve para salir del paso y sentirnos un poco bad girls.

Tetas y coronas de flores: el feminismo de Oksana Shachko

Seguramente el nombre de “Femen” te resulta familiar. Puede que, al leerlo, haya invocado en tu cabeza diferentes imágenes y que tu idea de la palabra sea diferente de la mía.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

Femen puede recordarte a activismo, a feminismo, a radicalismo, a escándalo… Puedes estar o no de acuerdo con sus acciones, pero hoy no escribo para hablar de sus métodos. Hoy escribo para hablar de Oksana Shachko, una de las cofundadoras del grupo que se suicidó este martes.

La ucraniana, a los 21 años, se comprometió con una causa que, por entonces (hablo de 2008), según ella estaba desligándose de lo femenino. Era un momento en el que el feminismo solo parecía ser tomado en serio si se llevaba el pelo corto y la ropa ancha, si se vestía como un hombre, ya que sabemos lo que supone tratar de reivindicar algo siendo mujer en una sociedad machista.

Sin embargo, tanto Shachko como sus compañeras, querían un feminismo con el que poder sentirse identificadas, uno que no tuviera que estar reñido con el atractivo de las mujeres.

Oksana Shachko fue la primera en manifestarse enseñando el pecho con su torso desnudo, algo que nos diferencia de los hombres y que, descubrió, causaba mucho más impacto.

A eso se le añadieron a las manifestantes las coronas de flores, salidas de la historia del arte que a su vez siempre han ido ligadas a lo femenino. De esta manera, las feministas no tenían por qué ser siempre consideradas las brujas que sobrevivieron a la caza del siglo XVII sino también ninfas del bosque con sus coronas, etéreas guerreras.

Shachko reivindicó aquello que nos arrebatan: la desnudez femenina. La utilizó como arma en un mundo en el que se controla, se prohíbe (pensemos en las políticas de redes sociales cuando se aprecia un pezón femenino), se pena (“¿Cómo iba usted vestida cuando la atacaron sus agresores?” “¿Se maquilla?”), se juzga…

Entiendo que cada persona defiende su ideología de la manera que considera. Entiendo que hay muchas formas de activismo. Si bien mi feminismo es vía escrita, que pretende hacer reflexionar a quien me lea, a empezar un camino, a sembrar una duda en la cabeza, Oksana hizo lo mismo con una diferencia: si querías verle las tetas, tenías que leer sus eslóganes.

Así que hoy, quiero recordarla por su objetivo: lograr una igualdad real. Y me quedo con una de sus frases para recordaros la importancia que tenemos de involucrarnos en la causa y unirnos: “¡Vamos a estar juntas y vamos a pelear juntas!”

Gafas de ciclista: la nueva moda para protegerse del sol

Cuando una prenda sube a la pasarela es muy probable que se convierta en tendencia en un futuro cercano, aunque nunca es del todo seguro, y si no pensemos en las presentaciones de, por ejemplo, Comme des Garçons.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

VETEMENTS/YOUTUBE

Pero cuando aparece en un desfile y al poco se lo ves a una celebrity, y luego a otra, y a otra y a otra, ya sabes que está pasando, se lleva.

Puede gustarte más o menos, pero es oficial, tiene la aprobación de las altas esferas estilísticas y es cuestión de tiempo que empieces a encontrarte en las tiendas versiones más asequibles.

Este ha sido el caso de las gafas de sol de ciclista. Sí, sí, esas de cristales inmensos de colores chillones irisados que tapan toda la zona de los ojos como si fueras parte de la patrulla de los X-Men y te apodaran “Cíclope”.

Las gafas en cuestión han sido vistas cerca de Kim Kardashian (y su hija), Bella Hadid o Rita Ora. Te lo traduzco: ya no hay escapatoria de la moda.

Twinning

A post shared by Kim Kardashian West (@kimkardashian) on

❤️OMI ❤️Louis V ❤️

A post shared by 🦋 (@bellahadid) on

You better GO OFF! 💙

A post shared by RITA ORA (@ritaora) on

Aunque siendo sincera, no puedo decir que me pillara con sorpresa. Si el mundo del motor va a llegar la próxima temporada con las colecciones de Tommy Hilfiger o FentyxPuma de Rihanna, el ciclismo no estaba muy lejos como ya vaticinaban las mallas de Kim Kardashian.

Todo ello forma parte del retorno de las tendencias de los años 90 pero, este regreso, en concreto, no es santo de mi devoción.

Será que no tengo la cara angulosa a la que le favorece este tipo de montura o que simplemente no me veo con algo tan llamativo porque tiendo a llevar gafas de sol más sencillas. Pero por lo pronto, confieso, no voy a darme mucha prisa en hacerme con unas.

Polos de hielo ‘beauty’: una refrescante idea para cuidarte la piel de la cara

Entiendo que no a todas las personas les puede gustar tanto el ‘spa day‘ como a mí, que me he vuelto adicta a reservarme un ratito cada semana para cuidarme a fondo la piel y darle salida las doscientas mascarillas que acumulo en el baño.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

FLICKR

Ya que estamos con el calor sin parar de apretar y dándole mucha vida al congelador, hay una alternativa para quienes sientan pereza pero interiormente saben que su piel está pidiendo ayuda.

La idea no es mía, que ojalá, es de Blush, un centro médico de tratamiento de la piel que ha incorporado los polos como parte del entrenamiento para pieles Skinfit, cuyo objetivo es tonificar la piel y dejarla más brillante en una hora.

Lo mejor de la idea es que si el viaje a la clínica, que está en Estados Unidos, te pilla un poco a desmano, puedes marcarte un Juan Palomo (yo me lo guiso, yo me lo como) con la excepción de que los polos van directos a tu piel.

Hay varias recetas circulando, de hecho, la que proponen en Blush combina ácido hialurónico con sandía, pero como entiendo que no eres experta en sintetizar el ácido, la más sencilla es la de hacer una infusión de té verde, añadirle pastillas de vitamina E (entre 4 o 5) y dejar congelar.

Si por un casual no tienes el molde para hacer los polos, puedes echar la mezcla en cubiteras y, una vez congelado, frotar suavemente el cubito sobre la cara hasta que se funda totalmente.

Otras recetas que puedes probar son la de agua de pepino y cúrcuma que disminuye rojetes e hidrata, yogur griego y carbón activo (lo encuentras en herbolarios o centros de dietética) para una limpieza profunda o la mezcla de agua de rosas, menta fresca y agua de coco para purificar y dejar la piel elástica.

Lo bueno es que puedes dejarlos en el congelador e ir usándolos cada semana sin que se estropeen o pierdan propiedades.

Un pequeño paso para llegar del grifo al congelador, un gran paso para el cuidado de tu piel.

Espatarrarse: la nueva tendencia para posar

Los caminos del postureo en verano son inescrutables. Atrás han quedado las fotos de piernas flexionales que nos hacían confundirlas con salchichas o las entrañables capturas de pies. Eso es tan 2015…

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

@EMRATA

En 2018 las poses veraniegas con más éxito de Instagram han sido varias. La que más ha triunfado en el mundo de la moda ha sido “Me duele la cabeza”, con la mano ligeramente colocada sobre la frente como si estuviéramos sufriendo una migraña terrible.

La pose “¡Ah del barco!”, muy parecida a la primera con la diferencia de que en esta ocasión la mano hace de visera o la “Pierna de la Barbie”, que consiste en apoyar únicamente la punta del dedo gordo como si tuviéramos el empeine como la muñeca de plástico, también han sido muy vistas.

Sin embargo, mi favorita de todas ellas es “El despatarre”.

Posar haciendo un “despatarre” es tan fácil como arrodillarse, sacar el culo para fuera, el pecho hacia delante, poner cara de “Aquí estoy yo” y disparar.

Algunas de mis ‘ídolas’ como Kim Kardashian o Demi Lovato han demostrado que salir despatarradas es el nuevo hit del verano (y no Despacito).

La posición me gusta por varios motivos, en primer lugar porque desde pequeñas nos enseñan a cerrar las piernas. En todo momento y lugar, ya estemos de pie o sentadas, en primavera o en otoño, hay alguien que te dice que te sientes con las piernas juntas porque es más elegante.

Tú dile a Emily Ratajkowski (lo he escrito sin mirar Google por primera vez), Olivia Culpo o Sarah Hyland que no son elegantes o que cierren las piernas, a ver qué te contestan.

Son mujeres que, con sus carreras, suben a sus redes sociales lo que les da la gana. “Hago lo que me sale del c***” parecen decir con la pose.

Ya basta eso de mantenerlo escondido entre las piernas bien cerradas para las fotos no vaya a ser que de la braga del bikini se escape un tentáculo o algo más peligroso.

La pose, seamos realistas, es favorecedora y ellas mujeres libres de hacerse dueñas de su sexualidad y expresarla como quieran en sus redes sociales.

¿Es quizás una reivindicación femenina? Porque, a diferencia de las campañas en las que se ven modelos adoptando posturas de sumisión, las cantantes, modelos e influencers me transmiten seguridad, control y poder. Y qué queréis que os diga, es algo que me encanta.

WTP

A post shared by Kim Kardashian West (@kimkardashian) on

I rewear the same 5 bathing suits over and over again if you haven’t noticed..

A post shared by Demi Lovato (@ddlovato) on

Workin hard or hardly workinnnn 😅

A post shared by Olivia Culpo (@oliviaculpo) on

Sujetador deportivo: ¿hasta qué punto es necesario?

Si en varias ocasiones os he dejado claro que soy una firma defensora del braless, hay una ocasión en la que no me lo quito ni con agua caliente: cuando hago deporte.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

PIXABAY

Ya puede estar el termómetro marcando la temperatura de la superficie del sol que se sigue viniendo conmigo.

El sujetador deportivo, a diferencia de mi enemigo acérrimo, que es el de los aros (y por estos motivos deberías romper tu relación con él), tiene un objetivo más relacionado con la salud que con cómo luce el pecho con la ropa.

La prenda está pensada para mitigar el impacto del ejercicio sobre la zona, y por tanto evitar que se dañen las fibras mediante desgarros.

De hecho, te habrás dado cuenta de que cuando sales a correr, tus tetas tienen vida propia y van dando tumbos como si fueran la multitud de un festival de música electrónica.

Esto se debe a que el pecho se mueve de arriba a abajo hasta 12 centímetros, más de lo que te mueves tú cuando quieres coger el mando de la tele en plena sobremesa del domingo y está sobre la mesa.

El sujetador deportivo corta el movimiento de raíz ya que tiene una elasticidad muy limitada (que te lo digan a ti cuando te lo pones y te notas espachurrada). Están diseñados precisamente para el movimiento que hace el pecho, no como el sujetador normal, que en todo caso está pensado para mantener el pecho estático.

Los tejidos, de una alta permeabilidad, mantienen el sudor lejos de la piel y se adaptan a tu forma independientemente de si tienes una teta más pequeña que otra. Además los tirantes anchos consiguen que los hombros se lleven parte del golpe.

Y que, ahora mismo, gracias a la variedad que hay, va a ser difícil que no encuentres uno que te encante. Siempre puedes hacer como yo y buscarlo tipo crop top para que puedas dejar la camiseta tranquilamente en casa.

Bikinis de cinta adhesiva: ya hemos visto todo en esta vida

No, lo digo en serio. Yo después de esto ya puedo morirme tranquila porque no va a haber nada que me sorprenda más en moda baño.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

THE BLACK TAPE PROJECT

Doy gracias de vivir en Madrid y de que las tendencias de Miami me queden lejos, porque lo último que se ha visto en la pasarela de la Miami Swim Week es para mear y no echar gota.

Hablo de manera literal, no se puede echar gota físicamente ya que la tendencia de una de las marcas que desfilaban, The Black Tape Project (El Proyecto de la Cinta Negra para quienes se os resista el inglés) es llevar cinta pegada al cuerpo a modo de bikini.

La firma, con base en Miami, considera que proporciona una moda artística y alternativa (algo que no me atrevo a dudar viendo su propuesta).

En la web del creador de la marca no encontrarás pegatinas concretas de lo que se ha visto en pasarela, sino rollos de cintas aislante en dorado o plateado para que tú, con tus tijeritas, te pongas en modo creativo a hacerte algo del estilo.

El resultado puede ser interesante si tenemos en cuenta que el arte de muchas personas, entre las que me incluyo, no va más allá de hacer collares de macarrones.

Además, esto de ‘hazlo tú misma’ nos viene genial a las que trabajamos ocho horas al día (sea donde sea), nótese la ironía, y luego tenemos que hacer otras cosas en la vida.

Perfecto para esos huecos libres en los que podemos entretenernos mientras vas esperando a que termine la lavadora o a que la página de Renfe te deje comprar los billetes para irte de vacaciones. La única pena es que igual tardas dos meses en fabricártelo.

THE BLACK TAPE PROJECT

Entonces viendo que, a fin de cuentas, solo es (cara) cinta aislante pegada al cuerpo, me planteo varias cosas: ¿irrita el pegamento la piel? ¿Es water resistant o te obliga a no tocar el agua más que con el dedo gordo del pie? ¿Y para echarte crema? Pero sobre todo ¿qué pasa cuando te la quieres quitar?

Relleno de labios: ¿y si te arrepientes?

Soy muy fan del estilo de las Kardashian. Es tener un bloqueo de armario, echarle un vistazo a Kim, Kourtney o Kylie e inspirarme inmediatamente. Consiguen resolver todas mis dudas al respecto de si la ropa queda bien cuando tienes las curvas pronunciadas, al contrario de lo que me hace creer la industria de la moda.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

En una de mis rondas de ‘reKonocimiento’ (con K por aquello de bucear en el Instagram de las hermanas), una foto de Kylie, la más joven del ‘klan’, llamó mi atención.

La benjamina no solo llevaba mucho menos maquillaje del que me tiene acostumbrada (¿no sabes de que hablo? Mira el último post) sino que además el tamaño de sus labios se había reducido considerablemente.

La duda la resolvió la misma empresaria, que afirmó en un comentario que se había quitado el relleno de los labios.

A grandes rasgos, para que nos situemos en el mismo punto de partida, comentaros que, para aumentar el volumen de la boca, se utilizan inyecciones de ácido hialurónico, una sustancia que nuestro cuerpo produce de manera natural.

En concreto, la que se utiliza para los labios es sintética y suele durar entre cuatro y seis meses, ya que llega un momento en el que el cuerpo la identifica y la absorbe. Por ello, cada cierto tiempo, si quieres mantener la boca voluptuosa, tienes que volver a pasar por la clínica.

Si te arrepientes en cualquier ocasión, existe una enzima llamada hialuronidasa que disuelve la sustancia y permite que se absorba de nuevo según ha declarado Nicci Levy, fundadora de una clínica de belleza especializada en las inyecciones labiales, a la web HelloGiggles.

Pero por mucho que la práctica sea reversible, la CEO también avisa de que existen efectos secundarios como “hinchazón y hematomas”. Además se corre el riesgo de que queden cicatrices en los labios si no se realiza la intervención en centros especializados (en otras palabras: evita ir al salón estético de chinos del barrio, ese que te hace tan buen precio por la manicura).

Independientemente de si es una práctica que te gusta o no, a mí, como firme defensora de la belleza natural, me encanta ver a Kylie con un aspecto menos plástico.

 

Maquillaje a prueba de sudor: cómo pintarte los días de calor

Hay una cosa que me fascina del verano y es cómo después de dedicarle varios minutos a un maquillaje perfecto, el calor te lo funde en el instante siguiente a pisar la calle.

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

KYLIE COSMETICS

Cinco minutos es lo que tarda mi cara en perder la base, en derretirse la línea del eyeliner y en adquirir el brillo característico de ese iluminador natural en el que se convierte el sudor, que hace que refleje todos los brillos del astro rey.

Es por ello que, en verano, cambio un poco mi manera de maquillarme. La base queda guardada en el neceser hasta el otoño, al igual que los pintalabios de colores oscuros, y recupero aquellos de colores más cálidos.

A excepción del tapaojeras, que junto a la crema hidratante y a la protección solar, se ha convertido en uno de mis imprescindibles antes de salir de casa, el resto de mi maquillaje cambia por completo.

A la máscara de pestañas también le digo “Bella, ciao“. Aplicar un poco de vaselina después de elevar las pestañas con el rizador consigue mantenerlas con volumen y de manera más natural, evitando que se quede la máscara en los párpados (sí, me sudan hasta los párpados).

Los polvos de colorete están genial, pero como con el calor me sudan hasta las intenciones, en verano me limito a salir del paso con el pintalabios. Aplicas el exceso de la pintura de la boca con toquecitos a lo largo de los pómulos y listo.

El eyeliner es el único cosmético al que ni puedo ni quiero renunciar. La versión veraniega que utilizo para delinear el ojo es la resistente al agua o waterproof. Es cierto que después cuesta la vida quitárselo, pero al menos voy con unos ojos de gata dignos de Brigitte Bardot.

Pero si aun así a ti te da igual todo porque eres una #makeupaddict empedernida, y quieres seguir usando base, lo más recomendable es que prepares la piel con un primer o prebase, que acondiciona la piel y hace de barrera entre los poros y el maquillaje.

Fijar el resultado final con polvos traslúcidos o fijadores de maquillaje en spray también conseguirás que dure más. ¿Y si todavía sigues sudando? Recurre al papel absorbente facial (sí, existe y funciona).

El vello empieza a existir en publicidad (y hay que celebrarlo)

“PELO. Todo el mundo tiene. Incluso las mujeres. El mundo finge que no existe, pero existe. Lo hemos comprobado“.

YOUTUBE

Así empieza el anuncio de una marca de maquinillas de afeitar con la que he conseguido sentirme identificada por primera vez en mi vida.

Ni escenas de piernas suaves como el mármol italiano ni tomas de bandas de cera pegadas a zonas de piel totalmente imberbes, sino pelo, pelo y más pelo.

La campaña no se queda en el vello de las axilas o de las piernas, sino que saca el del ombligo, de las ingles o el de los dedos de los pies (gracias, alguien tenía que hablar del tema algún día).

“Entonces, como quieras, cuando quieras o incluso si alguna vez quieres afeitarte, estaremos ahí” dicen los rótulos del anuncio. Y francamente, es imposible no verse reflejada, porque que levante la mano a la que le ha dado pereza depilarse y ha pasado de hacerlo.

Es un alivio ver que tratan la depilación como algo que puedes elegir, no como en la campaña publicitaria en la que una chica le decía a sus amigas que no podía acompañarles a la piscina por no estar depilada.

Como si por tener pelos tuviéramos que encerrarnos en una mazmorra alejadas de la luz del sol, no vaya a ser que la existencia de nuestros pelos corte la mayonesa o agrie la leche fresca.

La empresa promete vender productos de depilación y cuidado para el cuerpo libres del impuesto rosa (que si no sabes qué es, puedes enterarte aquí), lo que también se agradece, ya que no tenemos por qué gastar más por ser mujeres.

¿Lo mejor? Uno de sus lemas: “No te llamaremos ‘diosa’ por afeitarte las piernas. Lo prometemos”.

Gracias por remarcar lo ridículos que son los anuncios de Venus Gillete. Ya era hora de que se mencionara. Ir con las piernas depiladas no nos convierte en deidades. Terminar a tiempo el TFG o montarte sola tus muebles del Ikea, sí.