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¿Por qué se engrasa más el pelo en Navidad?

Me encanta la Navidad, en serio. Me encanta que suene en mi casa el mismo CD de villancicos que tenemos en mi familia desde 1997, me encanta ponerme gorros y diademas con luces e incluso hacer maratones (otro año más) de comedias románticas navideñas.

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Pero como todo en esta vida, la Navidad, por muy maravillosa que sea, no solo tiene cosas buenas. Una de ellas, la que me trae por el camino de la amargura, es lo mucho que se me engrasa el pelo cuando se acercan estas fechas.

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Además se me engrasa a conciencia. Tengo un nivel de sebo en las raíces que bien podría valer para untar la tostada y prescindir de la mantequilla.

Hay varias razones por las cuales el pelo pasa de estar de anuncio de acondicionador a peinado de niña de la curva.

Con las celebraciones, las citas con los compañeros de clase, del trabajo, las cenas con los amigos, etc, tenemos que estar lavando constantemente el pelo. La mayoría de los champús eliminan el sebo del cuero cabelludo, por tanto, si se utilizan a menudo, las glándulas sebáceas aumentan su producción para compensar.

De ahí que, de una vez por todas, te tomes en serio las palabras de tu madre de “Lávate el pelo cada dos o tres días”. Puedes recurrir a recogerte el pelo o gorros y sombreros si la situación es muy crítica.

Por la misma razón que por la que aumentas los lavados, si te lo cepillas más a menudo, porque a nadie le gusta ir a la cena de empresa con una maraña más propia de Tarzán que de Jane, consigues estimular la producción de sebo, lo que se traduce en un pelo poco lucido.

Entiendo que, entre celebración y celebración, hablas con mucha gente, el pelo se mueve tapándote la cara y tú, automáticamente, colocas el mechón detrás de la oreja. ¡Error! La grasa de tus dedos se pasa a tu pelo al igual que, si estás pelando los langostinos, por mucho que te limpies la mano, puedes terminar con algo de mayonesa en la melena.

Recurre a las pinzas y horquillas, aprovecha que están de moda esta temporada, y tócate el pelo lo menos posible.

Además de estos tres factores principales, elegir un acondicionador incorrecto para nuestro tipo de pelo o tener una mala limpieza del peine con el que nos cepillamos (sí, me refiero a que, de una vez por todas, deberías quitarle los pelos) también ensucian el cuero cabelludo.

Aceite de coco para el pelo, ¿por qué no es tan bueno como piensas?

Que cuando se trata de Instagram hay que coger las cosas con pinzas, es algo que no siempre tenemos claro.

FACEBOOK VITA COCO

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Si la última vez que un producto se hizo viral en la red social, la pasta de dientes de carbón activado, me llevé un chasco cuando le pregunté a mi dentista, en esta ocasión, con la nueva panacea, el aceite de coco, me ha pasado algo parecido.

Si pasáis tiempo en la red social os habréis encontrado con el anuncio de una chica que, con el pelo destrozado, se aplica aceite de coco y, tras lavarlo, tiene el pelo suave e hidratado.

Soy consciente de los beneficios del aceite de coco como desmaquillante ya que es un cosmético natural que no irrita la piel, pero, ¿realmente podemos echarlo en el pelo a la ligera?

Ante la duda, pregunté a la más indicada, mi peluquera.

No se llevó las manos a la cabeza porque no era la primera vez que lo escuchaba, pero me desaconsejó totalmente utilizar el producto para el cabello.

Según me explicó, el aceite de coco lo que hace es impermeabilizar el pelo. El resultado final, lustroso y liso, es un arreglo rápido que podemos ver momentáneamente después del lavado pero no es la solución a largo plazo.

Además, que, según me recordó mi peluquera, no solo no permite que el pelo coja ciertos tintes ya que se comporta como una barrera, sino que encima repele el agua, algo que termina deshidratando el cabello.

Si buscamos opciones naturales, los mejores aceites hidratantes por los que podemos optar son el de onagra y el de argán. Para el resto de experimentos, y como decía mi madre, mejor solo con gaseosa.

O si no, ante la duda, preguntar siempre a profesionales, que por muy bien que pueda parecer todo en Instagram son los que realmente van a saber decirnos si algo es tan fantástico como pensamos.

Mascarilla de ducha para el cabello: una idea “engorrosa”

Cuando sacan productos de belleza hago como cuando estrenan una nueva película de Jurassic Park, me subo al carro y a mitad de la experiencia me doy cuenta de que no ha sido buena idea y de que tenía que haber esperado las opiniones.

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Un gorro de ducha mascarilla para hidratar y reparar el pelo sonaba bien, veinte minutos (¿os dais cuenta que todo lo bueno se hace en veinte minutos? Calentar una pizza, una mascarilla…) dejando cubierto tu pelo como si fuera un gorro de ducha normal y después a aclarar. Que no hacía falta resolver una ecuación, vaya.

Pues ahí estaba yo, emocionada con mi gorro con patatas fritas estampadas, lista para terminar con la melena de ángel de Victoria´s Secret sin pasar por peluquería ni nada. Qué ingenua que soy y qué bien le vengo a las empresas de cosmética.

Ya la logística me parecía poco práctica debido a que tienes que ponerte el gorro una vez tienes el pelo limpio (con el champú aclarado y escurrido con la toalla), pero yo, que soy de dar muchas oportunidades, estaba dispuesta a llegar hasta el final.

Como tengo el pelo largo, lo de meter toda mi melena en el gorro no fue sencillo. Además que, una vez cerrado, había que masajearse la cabeza para que el producto nutriera bien el cuero cabelludo. Pero claro, si te frotabas la cabeza el gorro se movía.

El gorro, al descolocarse, dejaba pelos por fuera y al final terminabas peor que cuando vas con el casco de la moto puesto sin hacerte una coleta primero.

Lo peor es que pasados los veinte minutos tienes que volver a entrar en la ducha ya que, a no ser que seáis muy habilidosas o que contéis entre la ducha y el bidé con un lavabo de peluquería, el grifo no termina de apañar y necesitas tanto la alcachofa como espacio.

El resultado final, que como os digo, me esperaba digno de un anuncio de acondicionador, parecía más bien digno de un reportaje de Callejeros, con todas las raíces sorprendentemente grasas y el pelo liso nivel “pasaba por aquí una vaca y me ha lamido la cabeza”.

Pensé que podía ser cosa de la mascarilla o de mi pelo, pero una amiga que se dejó enredar con el otro tipo de mascarilla, terminó exactamente igual.

Entre que el producto no se repartía bien, era complicado de aclarar y que terminas necesitando una hora para hacerlo bien (un arroz con leche y una mascarilla son dos cosas que no puedes hacer con prisas) dudo mucho que repita del asunto.

Prefiero esperar a que salgan más opciones de otras marcas y, en todo caso, volver a probarlo cuando sea, si lo consiguen, una inversión que merezca la pena.

Este es el peinado del verano (y así es cómo se hace)

Qué sería del verano sin las cosas propias de la temporada: la canción del verano, el libro (o libros si eres afortunada) del verano, el ligue del verano

Pero hay una que ya puedes tener segura al 100% y no es el ligue (a no ser que vayas a la playa con los “deberes hechos” o que llames “ligue” a tu amor platónico por el camarero) y es el peinado tendencia del verano, o en otras palabras: el estilismo que le verás a todas tus amigas en las redes sociales.

Las pipe braids o trenzas de tubo en castellano, son la evolución natural de las boxer braids. Y si te pensabas que no había nada más complicado que hacer una trenza a la inversa (no, ni siquiera el TFG), espera a conocer estas.

A diferencia de las de boxeadora, las trenzas 2.0 se llevan solo hasta la nuca dejando el resto del pelo suelto. Algo que, si como yo, eres de pelo fino (y lacio), permite que las puedas vida con el volumen.

A mí las trenzas de tubo me gustaban hasta que vi que, a no ser que seas muy mañosa, necesitas que alguien te las haga, lo que dificulta un poco que se convierta en un peinado de cada día a no ser que tengas a tu madre/hermana/compañera de piso dispuesta a enmarronnarse cada mañana con tu melena.

Pero si aún así quieres probar, te dejo el vídeo explicativo para que puedas dominar la técnica como una maestra cestera:

Pero, eh, que no es totalmente imprescindible que te las hagas con alguien. He encontrado a una youtuber que solventa el problema de tener solo dos manos agarrándose los mechones con la boca. El resultado no es igual de bueno, pero nos apaña para salir del paso (y de la foto a Instagram).

Luego le añade el toque festivalero”cosiendo” alrededor de la trenza un hilo de color. Aunque también os digo (y no es por criticar que estoy segura de que no es fácil hacerlo a ciegas) hubo heridas cosidas en la Primera Guerra Mundial con más pericia.

¿Cómo lo ves? ¿Te encantan? ¿Las odias? ¿Te animas? ¿Aceptas los cambios en la política de privacidad?

Cincuenta sombras de plateado: el “pelo fantasma” es la nueva tendencia que querrás en tu melena

Pero si el pelo gris es por lo menos de hace dos años, ¿no?

A diferencia del color que se puso tan de moda, y que hacía que tu abuela y tú parecierais compañeras de clase en los selfies familiares, la tendencia del ghosted hair’ viene con unas tonalidades metalizadas que harán parecer tu cabeza un cumulonimbus de los que ves desde la ventanilla del avión.

DENISEAYALA/SARAIHAIRWIZARD

El tono es más versátil que un tinte completo, no es tan uniforme al jugar con los puntos de luz sobre la cabeza. Combina las diferentes tonalidades de plateado con rubio platino (ye te dije que no era como el de tu abuela).

Es un tono perfecto si has probado el rubio platino en carnes (o cabelleras) y te resulta favorecedor, ya que el pelo fantasma es el platino de esta temporada.

Para las de pelo oscuro, antes de someternos al tinte debemos ser conscientes de que, en primer lugar se va a tener que decolorar la melena y luego teñirla, lo que hace que el pelo pueda estar más quebradizo de lo normal (hidratación non stop desde ese momento).

Desgraciadamente este tipo de tonos se van solo con respirar, por lo que es un color muy esclavo que va a hacer que pasemos la mitad del tiempo en la peluquería (así que más te vale que te pille cerca de casa).

Aunque claro, viendo los resultados del tinte, eso de tener la doble residencia en el salón de belleza ya no parece tan malo.

Winter white ❄️ Let’s talk about this color. I have so many requests for ICY white. The reality is NOT everyone is gonna get this color (or at least within their time frame and budget). THIS COLOR COSTS a LOT of 💵💸, requires lengthy visits (4 plus hours) and requires a ton of upkeep (root retouch every 4-5 weeks and retone). . The thing I hear the most is “my hair is yellow after a few weeks”. First of all, yellow will always be in the hair. Do you know why?! The hair has a PALE yellow undertone because you CAN’T remove all the underlying pigment unless you’d like to be bald (yellow being blonde’s underlying pigment). So, frequent salon visits ARE required ✅ Toners/glosses is where the magic happens and TONES the yellow out. But no color lasts forever!! . This color is a LOT of work for me, as a stylist, and a lot of money and time for the client. My MAIN concern is the integrity of the hair and I will NOT push the hair for you to get your dream color. I will get you there, but it will probably take multiple sessions because I don’t want my clients walking around BALD or with FRIED ASS STRAW hair! . . . #icyblonde #platinumblonde #platinumhair #olaplex #americansalon #modernsalon #cosmprofbeauty #behindthechair #kchairstylist #kcmo #kansascityhair #olaplextreatment #trionics #blondeinspo #saraihairwizard #btcpics #authentichairarmy #fuckinghair #themoreyouknow #istillseeyellow #hairstylistprobs #alluremagazine #kenraprofessional #blonding #blondeambition #platinumblondehair

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La historia de la (casi) primera modelo con hijab de productos para el cabello

La diversidad es negocio. Lo sabe Rihanna lanzando Fenty Beauty, lo saben los diarios que apuestan por blogueras curvy como Marisa Jara, lo sabe Desigual con la mayoría de sus campañas, lo sabe Cosmopolitan apostando por una mujer trans para protagonizar una de sus portadas…

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Y lo sabe L’Oreal que vio en la bloguera de belleza Amena Khan su próxima modelo para la nueva campaña de productos para el cuidado del cabello, lo que le habría convertido en la primera marca internacional en incluir a una mujer con hiyab en una campaña de productos para el cabello.

Digo “habría convertido”, porque los tuits que la bloguera publicó en 2014 dando su opinión acerca de la guerra de Israel en Gaza, han hecho que dé un paso atrás y se retire como imagen. Pese a que luego se ha disculpado y ha intentado explicar en qué condiciones escribió esos tuits.

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Defender la diversidad es una de mis pasiones, no discrimino a nadie. He decidido eliminarlos ya que no representan el mensaje de armonía que defiendo. Decido retirarme de esta campaña, porque las conversaciones actuales que la rodean socavan el sentimiento positivo e inclusivo que había decidido brindar” explicó en sus redes sociales.

La marca, por su parte declaró: “Agradecemos el hecho de que Amena se haya disculpado por el contenido de sus tuits y por las reacciones que puedan haber despertado. L’Oreal Paris está comprometida con la tolerancia y el respeto hacia todas las personas. Estamos de acuerdo con su decisión de renunciar a la campaña”.

Aunque Khan no ha sido la imagen de la campaña por los pelos (tenía que meter el chiste en algún momento, entendedlo), que L’Oreal quisiera dar este paso es algo sobre lo que me gustaría reflexionar.

En primer lugar está el mensaje que la marca quiere hacer llegar, el hecho de que el cuidado del cabello es para todos independientemente de si decides mostrarlo en público o no. De hecho, en la entrevista que realizó la modelo con Vogue, declaró que para ella “mi pelo es una extensión de mi feminidad. Es una expresión de quién soy. Si sé que mi pelo está graso, por mucho que me ponga un pañuelo, me siento sucia todo el día”.

La marca pretende también con ello adentrarse en el mercado musulmán y animar a todas las mujeres que usan el hiyab a comprar sus productos (o en otras palabras: negocio, negocio y negocio).

Pero como dice Amena Khan, la exaltación de la diversidad es con lo que deberíamos quedarnos del suceso: “Siempre es motivo de celebración cuando ves una cara marrón en televisión”.

L’Oreal ha intentado ser vista con esta (casi) campaña como una marca que apoya la diversidad. Veremos si decide implicar a diferentes modelos próximamente ya que, por lo pronto, parecía ser una cosa puntual si echamos un ojo a las caras que usa para sus productos en Instagram.

INSTAGRAM L’OREALHAIR

Aceite de Argán para hidratar el pelo: a examen

Todas tendemos a pensar, y yo la primera, que después del verano el pelo está a salvo de la sequedad. Alejada de la sal, el sol y la arena solo me queda esperar pacientemente a que recupere ese aspecto saludable que suele tener a lo largo del año.

MARA MARIÑO (cuando tenía pelazo antes de que me entrara la fiebre veraniega de cortármelo)

Sin embargo el invierno también significa la vuelta a los secadores y a las planchas. Atrás quedó el #beachhairdontcare que me hacía ir con la melena con ondas naturales de la humedad a todas partes. Ahora me apetece peinarme de nuevo en condiciones: con el pelo bien liso a ambos lados de la cara o con tirabuzones a lo Farrah Fawcett.

Hasta ahora siempre me había limitado a usar protectores del calor, de esos que te echas en spray antes de secarte el pelo o de darle con la plancha, y aunque imagino que harían el apaño, al final el pelo se me acababa estropeando igual.

De modo que el otro día, dando una de mis vueltas habituales por la sección de cosméticos del supermercado de mi barrio, me quedé embobada viendo un bote de aceite de Argán para pelo.

Como buena beauty blogger que intento ser, ‘googleé’ inmediatamente el producto para ver qué salía y me quedé pasmada de la cantidad de buenas reseñas que leí al respecto. Por lo visto es un aceite proveniente del fruto del árbol del argán que crece en el sur de Marruecos, muy famoso por sus propiedades hidratantes. Así que, para 3 euros que costaba el frasco, me lo llevé a casa para probarlo.

Total, no iba a ser la primera vez que me echara aceite en el pelo. Hace unos meses ya os hablé sobre mi rutina de echarme aceite de oliva una vez a la semana (si os lo perdisteis podeis leerlo aquí). “Esto no puede ser peor” pensaba recordando que me he pasado más aliños por la cabeza que a cualquier ensalada.

Quise esperar a tener el pelo realmente guarro para experimentar por si las moscas. Apliqué el aceite sobre las raíces y masajeé un buen rato hasta que quedaron todas bien untadas. Después lo eché también sobre las puntas y lo peiné de arriba a abajo con un cepillo de plástico (por aquello de poder lavarlo al terminar).

Una vez aplicado el mejunje, me dediqué a esperar media hora y después de cabeza (literalmente) a la ducha. Tras retirarlo con agua caliente, me lavé la cabeza como siempre y listo.

Como soy de pelo graso de nacimiento estaba un poco preocupada por lo que podía pasar, pero el aceite de Argán regula el exceso sebáceo y deja el pelo hidratado, liso y con un olor fantástico, dicho sea de paso.

Aunque puede hacerse un par de veces a la semana, con una también hidratas el pelo. ¿Lo bueno? Que como os digo podéis encontrarlo en cualquier supermercado y no es un cosmético en el que tengais que dejaros medio sueldo.

Así te teñirás el pelo este otoño

Con la vuelta a la rutina (y a la peluquería) ya nos hemos despedido de esas puntas abiertas que nos hemos ganado a pulso durante el verano. Nos ha tocado hacer el cambio de armario y plantearnos arreglar esa fregona desmochada retorcida alrededor de un coletero que llamábamos peinado.

El otoño, que ya bastante enjundia traumática tiene de por sí con eso de perder el bronceado y empezar de nuevo en el trabajo, nos da un respiro con la plancha o el secador. Los peinados que triunfan para diario son los sencillos, y respecto a la longitud, el pelo corto es la nueva melena larga.

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Pero si hay una tendencia que me encante y que vea accesible para todas es el melting hair, que viene a ser el pelo de nuestro color natural como base con mechas más claras, aplicadas desde la raíz, dando un efecto de transición a lo largo de la melena.

Y es que lo del cabello sirena, en rose gold, azul pastel o verde esmeralda se nos estaba yendo de las manos. Francamente no me veo yendo a una entrevista de trabajo con ninguno de esos tintes en el pelo.

Además de suavizarnos los rasgos por dar sensación de luz al ser más claro que nuestro tono de la raíz (algo que nunca viene mal teniendo en cuenta que además de volver el otoño volverá a nuestra cara la ojera), el melting nos soluciona ese hastío que nos entra a todas al tiempo de vernos siempre el pelo del mismo color.

No necesita cuidados y es mucho menos dañino que teñirse todo el cabello (y si con esto no te he convencido de que es la tendencia otoñal perfecta para el pelo, no habrá nada que pueda hacerlo).

F A L L 🍁🍂 Color by @ryan.weeden Style by @jesse.colors

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[Saturdays are for the girls]

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Este verano olvídate de todo menos de tu pelo

Que mal se llevan los hermanos Gallagher, pero no tan mal como tu pelo y la estación más calurosa del año. En verano nuestro pelo se rebela manifestándose en forma de puntas abiertas, colores extraños que aparecen por reacción al cloro y en general una sequedad digna de la estepa ibérica.

Concepto de pelazo. INSTAGRAM @DIANINAXL

Es una época en la que nos insisten mucho en el tema de la hidratación, pero no me refiero a que cojas una garrafa de cinco litros y te riegues la melena. Aléjate de la peluquería un tiempo, no tiene sentido que hagas ahora un saneado si en un mes vas a tener que repetirlo. Dale descanso a tu pelo del tinte por un tiempo ya que son productos muy agresivos con el cabello.

Despídete de la plancha y del secador. Diles adiós hasta septiembre. El pelo es más sensible al calor que Belén Esteban a las críticas que le hacen sobre Andreita. Además, seamos sinceras, con el calor que hace fuera de casa el pelo húmedo se agradece.

Recuerda que el cloro es el lado oscuro de la Fuerza (de la piscina): destruye bañadores, destruye bikinis, te pica en los ojos y te estropea el pelo si no lo aclaras al salir del agua. Para mantenerlo hidratado convierte la mascarilla en tu básico de viaje. No te separes de ella. Como seguramente te la requisen en el control del aeropuerto, acuérdate de comprar una en cuanto llegues a tu destino.

Por último, ten en cuenta que los sombreros, gorras y pañuelos no solo sirven para crearnos un estilismo que ya quisiera Anna Wintour para el número de verano de Vogue, sino que protegen el pelo de los rayos del sol.

Tu pelo es como tu padre, solo tienes uno así que este verano no lo abandones a su suerte. Él no lo haría.

Cambiando el champú por vinagre de manzana

Dice mi madre que los experimentos están bien siempre y cuando se hagan con gaseosa, pero como los hijos somos expertos en eso de desobedecer a los progenitores, me puse a experimentar con el vinagre.

No recuerdo cuando fue la primera vez que leí que el vinagre de manzana era un sustituto perfecto del champú. Mis únicas experiencias con el aliño habían sido en ensaladas.

Después de consultar en foros que no iba a quedarme calva por usar el truco, decidí tirarme a la piscina (de vinagre).

Mi segunda motivación para probarlo es que el vinagre sale mucho más barato, y como dentro de poco seré la encargada de mi propia intendencia, tengo que estar atenta a este tipo de cosas ya que pretendo vivir de manera más austera que un monje ermitaño.

(Os dejo la comparativa para que veáis que no os miento)

CARREFOUR

CARREFOUR

Para lavarme el pelo llené de vinagre de manzana hasta la mitad un botecito de 100 ml (de los típicos de aeropuerto) que tenía restos de champú. Soy de melena muy larga y con los 50 ml me pude lavar todo el pelo perfectamente. Aunque agité bien el bote por si conseguía lograr una mezcla, el líquido se quedó tal cual.

Después de mojarme todo el pelo repartí el vinagre por mi cabeza rezando por que no me cayera en los ojos. Todos sabemos lo que escuece un champú, y por el blog no estaba dispuesta a averiguar lo que puede llega a escocer el vinagre.

La aplicación fue igual que la de un lavado convencional, es decir, haciendo círculos con los dedos a lo largo de mi cuerpo cabelludo y frotando entre las palmas de mis manos las puntas. Aquello no soltaba ni un ápice de espuma, lógicamente.

Medio mareada por los efluvios, aclaré el pelo durante bastante tiempo con agua templada y lo primero que me sorprendió fue lo liso que quedaba tras el aclarado. Me llamó la atención porque yo soy la típica que no concibe un lavado de pelo sin suavizante/mascarilla/desenredante y al ver cómo quedaba tras quitarle el vinagre decidí no echarle nada más.

No os voy a engañar, a mi pelo recién lavado le podría haber restregado un par de hojas de lechuga y un tomate para hacerme una ensalada. Pero una vez se quedó seco del todo el olor había desaparecido por completo.

Tras mi experimento, a favor del vinagre tengo que decir que deja el pelo liso sin necesidad de productos que nos lo desenreden, que queda mucho menos apelmazado una vez está seco y que incluso al día siguiente de lavarlo el aspecto y el tacto es de recién lavado.

¿En contra? Para una ducha romántica yo seguiría usando el champú convencional.