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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Análisis (honesto) de las tendencias a incluir en el armario este 2018

O en otras palabras, estas son las cosas que deberás buscar ahora que empiezan las rebajas o bien hacer memoria de si tienes alguna de ellas de otro año para usarla de nuevo.

ASOS

Riñonera: algo que a nadie le ha pillado por sorpresa y de lo que os hablé hace unos meses (¡para que digáis que no hago buenas predicciones!). Lo bueno es que no cuestan mucho y definitivamente pesan menos que un bolso. Lo malo es que son bastante pequeñas y si estás leyendo Los hermanos Karamazov vas a tener que ir con el libro en la mano.

Pantalones de ciclista: otra tendencia de la que Kim Kardashian fue pionera. Destacan tanto por su comodidad como por su versatilidad. Vamos, que lo mismo te sirven para participar en una Iron Man que para tomarte algo con las amigas el viernes noche.

Camisas hawaianas: a partir de primavera viviremos el resurgir de las prendas floreadas. Antes de lanzarte como loca a comprar una te recomiendo que mires por casa ya que fue una tendencia en la que seguro cayó tu padre durante la década de los 80. No solo te sale gratis (it’s free) sino que te quedará grande y podrás ponértela de distintas maneras.

Flecos: una de las favoritas ya que todas tenemos algo de flecos en el armario. Si no lo tenemos, que no cunda el pánico, que estamos a unas tijeras de poder hacernos con ello.

Gabardina con un toque moderno: aprovecha para usar esa que tienes una por casa o la que le veías en las fotos a tu abuela cuando se iba a Santander de vacaciones. El modern twist es tan sencillo como llevarla cerrada con un cinturón de otro color o un pañuelo en la manga.

Violeta: es el color del año y especialmente recomendable si, según la teoría del color y las estaciones, eres invierno, verano o primavera.  Si eres una mujer otoñal, pelirroja o con el pelo en tonos cobrizos y ojos verdes, será mejor que pases de esta tendencia.

Tul: por dentro, por fuera, arriba en una camiseta o abajo en una falda, lo importante es que lo añadas a tu armario. Eso sí, a no ser que lo vayas a llevar como complemento externo intenta dejarlo para los meses más cálidos.

Plástico: aunque ya hemos visto que la aplicación de este material a la vestimenta presenta ligeros inconvenientes (sobre todo si la vas a usar directamente sobre la piel) te costará mucho resistirte a la tendecia que vuelve desde los años 70.

Recuerda que antes de comprarlo todo nuevo puedes ver si tienes algo por casa del estilo que te permita reciclarlo, puedes intentar hacerlo tú misma (do it yourself) o puedes dar una vuelta por las tiendas de segunda mano para darle una nueva vida a algo que ya haya sido usado. De esta manera podemos convertir la moda con cabeza también en tendencia.

Claves para usar (correctamente) el iluminador

Soy de las que piensa que la pasta nunca lleva el suficiente queso rayado ni la cara la suficiente cantidad de iluminador. De hecho estoy tan loca por los polvos iluminadores desde que los descubrí que me echaré como cinco veces el cosmético antes de salir de casa.

Yo cuando me aplico el iluminador y veo la vida color de rosa (brillante). STYLECRACKER

Pero vamos a empezar por el principio de los tiempos. El iluminador se ha hecho popula gracias a Kim Kardashian y su mundialmente célebre contouring, ya sabes, esa forma de maquillarse utilizando polvos de tonos claros y oscuros para “esculpir” los rasgos de la cara.

El contouring se aprovecha del efecto de la luz sobre esos puntos que disimulamos o resaltamos para dar sensación de caras más afiladas, narices más finas o pómulos dignos de Angelina Jolie.

Cuando no controlas los iluminadores pero brillas igualmente para cegar a tus ‘haters’.

Pero, ¿cómo controlar esta compleja técnica que parece solo reservada a los expertos en maquillaje y que en las manos equivocadas puede convertirnos en una participante de la Gala Drag Queen de Canarias?

El iluminador no se puede poner al tuntún como si aquello fuera las colonias de muestra del aeropuerto, no. Debe aplicarse (toma nota) en la parte más alta de tu pómulo, debajo del arco de las cejas, en el hueso de la nariz, en el arco del labio superior y en la frente.

Supuestamente, si eres de esas que tiene un neceser de pinceles que visto desde fuera parece el cinturón de herramientas de un fontanero, deberías usar la brocha que tiene forma de abanico. Pero si eres una persona que tiene dos pinceles contados, puedes usar una brocha gruesa deformándola ligeramente con la mano para que las cerdas adquieran esa forma o puedes aplicarlo directamente con los dedos a lo freestyle.

Otro truquito si quieres lucir escotazo es poner un poco de iluminador en la parte superior de tus clavículas. Eso sí, procura no llevar vestido de tirantes si no quieres que termine con las típicas manchas de maquillaje.

Lo que no puedes hacer con el iluminador bajo ningún concepto es usarlo para disimular granos, heriditas, ojeras o cualquier cosa que quieras tapar, ya que precisamente lo que va a hacer el cosmético es resaltarlo (mejor usa un corrector).

Lo que debes saber antes de hacerte con unos botines transparentes de plástico

A mí me encantan las tendencias. Ya sabéis que si encajan con mis gustos las incorporo rápido a mi armario o intento versionarlas de forma casera.

Pero hay cosas por las que directamente no paso, sobre todo cuando tocan el tema relativo a la salud.

ALIEXPRESS

La última tendencia que no entrará a mi armario (no, ni siquiera aunque me traiga una caja de chocolatinas debajo del brazo), son los botines transparentes de plástico.

Los términos “PVC“, “vinilo” o “PU” se refieren al material plástico que se utiliza para la ropa. Un material que, si bien para un bolso puede ser resultón y práctico (sobre todo si vivimos en una ciudad lluviosa), se convierte en la Pesadilla de Después de Navidad de todas aquellas que hayan picado en la tendencia durante las fiestas.

A mí por mucho que Bershka, Chanel o la mismísima Chrissy Teigen, la última embajadora de los zapatos de plástico transparentes, me vengan a que me una a sus filas de calzado de vinilo, no van a conseguir convencerme.

Y es que tiene un pequeño gran inconveniente que ya experimentó en sus carnes (y pies) la periodista Kelsey Stiegman con los botines transparentes .

Lo que empieza como un estilismo salido de una versión moderna de la Cenicienta, solo que con vinilo en vez de con cristal, termina en un efecto invernadero de tobillo para abajo que convierte tu calzado en un caldo de cultivo ideal para hongos.

Lejos de que el zapato entre con la suavidad que a la huérfana de Disney le encajaba el tacón, tendrás que untarte el pie en vaselina o crema solo para conseguir calzártelo decentemente.

Así que antes de llevártelos a casa plantéate si de verdad quieres pasar por el trago de ir con los pies dentro de saunas plásticas.

Pendientes largos para el día y la noche: manual de uso y disfrute

No soy de pendientes, por no ser, no soy de ningún tipo de joya (ni siquiera de las de bisutería que cuesten dos euros) que pueda perder, olvidar o que se me pueda caer. Soy de esas mujeres que se agobian con accesorios y sin embargo, de un tiempo a esta parte, estoy empezando a reconciliarme con los pendientes.

No solo he perdido mi miedo irracional a que se me enganchen en algún lado y me rajen toda la oreja por el lóbulo (sí, pienso en esas cosas) sino que empiezo a verme con ellos puestos sin sentirme una señora, que es lo que pensaba que me harían parecer.

MARA MARIÑO con pendientes largos (algo nunca visto hasta ahora)

Mi madre, que me ha enseñado que en esta vida hay que ser apañada, me inspiró para que me lanzara a llevarlos en un estilismo de diario con un jersey y unos vaqueros (eso y que sino me los iba a poner menos que nada). Pensaba que quedaría raro pero, como veis, son unos pendientes que apañan para ambos momentos del día.

Combinarlos con el resto del armario, especialmente con prendas lisas que no distraigan con estampados, ya que sino robarían la atención, es una manera de aprovechar el retorno de los pendientes gigantes (algo de lo que os hablé aquí) y terminar amortizándolos.

H&M

A la hora de ponernos los pendientes también debemos tener en cuenta el peinado, ya que llevar el pelo suelto tapa el accesorio, y no tiene mucho sentido ponérselos si no se van a ver. Para eso los dejamos en casa y vamos con la oreja tan cual.

Lo ideal es llevar el pelo recogido para que acompañen la forma del cuello, pero si no terminas de verte con coleta todo el día (como es mi caso por ejemplo que solo me lo recojo para hacer ejercicio) puedes optar por llevar el pelo totalmente liso detrás de la oreja.

El vestido-americana, apuesta segura para los días que no nos apetece complicarnos la vida

Lunes por la mañana y te suena el despertador mientras tratas de abrir un ojo pegado por las legañas. Entre la fiesta del viernes, la quedada con las amigas que iba a ser tranquila y terminó al día siguiente y la maratón de series que te pegaste el domingo noche, no es que te hayas levantado inspirada precisamente.

ZARA/DULCEIDASHOP

El pijama, por mucho que nos gustaría, no es una alternativa válida, y necesitas un estilismo rápido para salir por la puerta a toda prisa, que lo de llegar el primer día tarde no es lo que se conoce como un buen inicio de semana.

Es por eso que te propongo un outfit simple para esos días en los que lo último que necesitas es quebraderos de cabeza: la blazer a modo de vestido.

Esta prenda funciona tanto en un estilismo de diario, como puede ser ir a la universidad a tu clase de Edafología como para darlo todo en la noche del fin de semana (sin que además cojas mucho frío, ya que te permite envolverte en infinitas capas por dentro).

BERSHKA

Es cierto que NO cualquier americana sirve para crear el conjunto. Una blazer normal, por mucho que la tengamos cariño, no nos va a cubrir el culo. Es por eso que debemos coger americanas largas (mejor que sobre a que falte) y luego si queremos acortar su medida, agregarle un cinturón para salir del paso.

Pero si aún no estás convencida de cómo se pone, aquí tienes unos ejemplos que te servirán de inspiración para unirte a una de las tendencias de la temporada:

✨✨✨ #newyork

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Who's ready for a Friday night? Posted my outfit details here -> http://liketk.it/2tGzI #liketkit @liketoknow.it @topshop

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Siempre de tu mano, PRECIOSA ❤️ @albapaulfe #los40musicawards

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Diademas de brillantes para las princesas del pueblo

Puede que Domenico Dolce y Francesco Gabanna, los diseñadores italianos, no sean santo la devoción de aquellos que viven en el país de la pizza y de la pasta, pero a nivel mundial es imposible no ceder ante su estilo salido de la Italia profunda.

GTRES

GTRES

Si algo han tenido en común su colección para otoño invierno 2017/18 y para la primavera verano de 2018 son las tiaras doradas para princesas del streetstyle, como somos las amantes de la moda.

Sin embargo, como lo de ir con una corona que parece salida de un grabado de los Reyes Católicos no es lo más casual del mundo, tenemos de alternativa las diademas joya, que dan ese toque distinto sin que dejemos de sentirnos nosotras mismas.

ASOS

ZARA

La clave para tener una diadema joya y no morir (de jaqueca) en el intento es comprarla de nuestra talla. Esto parece una tontería, pero cuando llevas durante más de una hora una diadema que te va justa, puedes notar cómo los pensamientos te laten en las sienes, y créeme, no es nada cómodo.

Una diadema que no te apriete, que no sea pesada y cuyos extremos no se te claven serán los tres consejos imprescindibles para hacerte con una de ellas.

Pero, ¿y esto cómo se pone? Pues con todo, desde con un vaquero y un jersey liso hasta con una americana con taconazo. Y si no me creéis, podéis ver cómo yo ya me he atrevido con la tendencia:

MARA MARIÑO

Las lentejuelas no son solo para la noche

Es un acto reflejo, pensamos en lentejuelas y se nos vienen los años 70 a la cabeza con todos los brillos de la Saturday Night Fever. Ligamos el brilli-brilli a la noche, al Studio 51, a Nochevieja con nuestra abuela sacando la bandeja de los turrones con su camisa negra de lentejuelas gigantes.

Sin embargo, las lentejuelas quieren salir del armario y no para que las lleves solo de noche.

Algo que nos parecía imposible, está pasando, como cuando tu amiga, la que lleva años diciendo que está harta de su pelo, se corta flequillo.

Las lentejuelas vienen, sí, pero para que las combines con, literalmente, lo que te pille a mano, ya sea una sudadera, unas deportivas o una gorra.

Nada de estilismos formales, añádelas directamente a tu streetstyle. Mézclalas con una mochila cómoda, unas sneakers y lista.

Pero si ponerte cualquiera de estas prendas te produce más ansiedad que cuando antes de coger el avión te dicen que te van a facturar la maleta de mano, puedes optar por llevarlas en accesorios como bisutería, zapatos o bolsos.

Es una opción que encaja perfectamente con las que quieren ir al día pero sin convertirse en bola de discoteca cada vez que les toque esperar para cruzar en un paso de cebra.

La broma de las medias de rejilla en invierno

Todo eran risas hasta que descubres que las medias de rejilla se siguen llevando en invierno. ¿Pero por qué, Señor? ¿Por qué? ¿Es que se trata de una conspiración con las compañías farmacéuticas para que nos gastemos el medicamento en anti gripales?

ZARA/H&M

Es algo que por mucho que he tratado de racionalizar sigo sin encontrarle explicación. Y no me creo a las que decís que también abrigan. Las he probado en carne propia. Abrigan lo mismo que usar un hilo de lana de bufanda.

Lo más terrible es que las marcas, alegremente, nos animan a lucirlas con naturalidad, y sino, mirad qué casual posa esta modelo en la campaña de medias de Calzedonia con unas de rejilla:

Pure beauty seen on @britishvogue! [Tights MODC1318, shop in bio] #Calzedonia #SpecialEdition #ItalianLegwear

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Claro, tonta de mí. no había entendido que nada mejor que un top con el ombligo al aire y una cazadora torera son los complementos perfectos para lucir las medias invernales de rejilla, que, a diferencia de las que hemos llevado con mejor tiempo, vienen con bordados para que sigamos consumiendo estemos a la última con las tendencias.

✨Special girls do it better✨ [Tights MODC1318, shop in bio] #Calzedonia #SpecialEdition #ItalianLegwear

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Collant a rete e strass by @calzedonia 😍😍😍 Prezzo: 14.95€ Ph. @veronicaalesci 📷

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Expect the unexpected! [Tights MODC1318, shop in bio] #Calzedonia #SpecialEdition #ItalianLegwear

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Definitivamente será una de esas tendencias que o amas con todo tu ser u odias profundamente. Yo, que ya no era muy fan del concepto medias de red de pescar, seguiré fiel a mis panties tupidos nivel opacidad delantal de plomo.

 

Pana que te quiero pana

¿Recordáis la última vez que la pana nos pareció atractiva? Era cuando televisaban Aquellos maravillosos 70 y, siendo sinceras, nos habría gustado cualquier cosa que le hubieran puesto a Ashton Kutcher.

El reparto de la mítica serie llevaba el tejido en todo, desde petos hasta conjuntos de dos piezas e incluso, si la memoria no me falla, un traje de americana y pantalón. Eran los años dorados de la pana.

Sin embargo todas las modas pasan y la pana, como el furor por los collares de chupete, se diluyó entre las carpetas forradas con las fotos de los Hanson hasta ahora, que vivimos la edad de plata del tejido gracias a Stranger Things.

La serie nos ha hecho recordar que en alguna funda del armario (con un intenso olor a naftalina más que seguramente), tenemos prendas de pana que podemos ponernos con dignidad, orgullo y estilo esta temporada (después de airearlas un poco).

Faldas, pantalones, gorras, bolsos, camisas y, sobre todo, cazadoras que son perfectas para los estilismos de nuestro día a día y para evitar coger los catarros que son tan característicos de esta época como lo son las hojas en el suelo.

No solo partiremos la pana (había que hacer el chiste fácil en algún momento) sino que nos sentiremos como Nancy en Hawkins o como Kelso en un pueblecito de Wisconsin (sí, esta tendencia también es para ellos).

BERSHKA

MANGO

Basta ya de cortar los vaqueros

Estamos recortando los pantalones por encima de nuestras posibilidades. Empecé a sospecharlo cuando todas las tiendas te ofrecían los vaqueros con el tijeretazo metido a la altura del bajo dejándote los tobillos al aire.

Es algo que para primavera-verano veía lógico y con un sentido, pero que en cuanto se baja de los 20 grados se convierte en mala idea y factor clave de atracción de resfriados.

ASOS

Encontrar unos vaqueros enteros clásicos se ha vuelto casi tan complicado como encontrar una habitación en alquiler en una ciudad española a buen precio o una amiga que llegue puntual a la hora a la que habéis quedado. Si no son los bajos, el corte es a la altura de la rodilla, por detrás justo debajo del culo o incluso a la altura de los bolsillos.

Por mucho que pretendan innovar, cortar no es la solución, y más cuando somos fieles a los vaqueros todo el año, y eso incluye el invierno.

ASOS

El colmo absoluto y último grito (literal) al que ha llegado la prenda es el vaquero-tanga, que hizo su debut en la Amazon Fashion Week de Tokyo.

La propuesta street wear del vaquero invisible (porque lo único que se ven son cuatro tiras vaqueras cosidas), es llevarlo con un body por debajo, algo muy práctico para esas salidas de tomar cervezas con las amigas en las que acabas corriendo al baño en algún momento porque los tercios hay que sacarlos o para sentarse en el metro a coger todos los gérmenes de Madrid.

No entiendo esa necesidad enfermiza de actualizar hasta el extremo una prenda que tiene su sitio más que ganado en nuestro armario.

SHUTTERSTOCK

Una serie de productos como el pantalón vaquero, la crema clásica Nivea o el Kit-Kat de toda la vida, triunfaron en su día y siguen triunfando hoy en día. Son artículos que si nos tocaran ardería Twitter, proliferarían las peticiones en Change.org y nos lanzaríamos a las calles con cazuelas (o al menos yo, que soy muy fiel a la chocolatina).

Lo único que me da por pensar es que llegará un punto en el que veremos un desfile sin ropa ninguna solo porque el diseñador ha creado un estilismo basado en la ausencia de tejido, un poco como en el cuento de El traje nuevo del emperador, y nos creeremos que ahí donde no hay nada en absoluto, está la última tendencia.