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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

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Gafas de ciclista: la nueva moda para protegerse del sol

Cuando una prenda sube a la pasarela es muy probable que se convierta en tendencia en un futuro cercano, aunque nunca es del todo seguro, y si no pensemos en las presentaciones de, por ejemplo, Comme des Garçons.

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VETEMENTS/YOUTUBE

Pero cuando aparece en un desfile y al poco se lo ves a una celebrity, y luego a otra, y a otra y a otra, ya sabes que está pasando, se lleva.

Puede gustarte más o menos, pero es oficial, tiene la aprobación de las altas esferas estilísticas y es cuestión de tiempo que empieces a encontrarte en las tiendas versiones más asequibles.

Este ha sido el caso de las gafas de sol de ciclista. Sí, sí, esas de cristales inmensos de colores chillones irisados que tapan toda la zona de los ojos como si fueras parte de la patrulla de los X-Men y te apodaran “Cíclope”.

Las gafas en cuestión han sido vistas cerca de Kim Kardashian (y su hija), Bella Hadid o Rita Ora. Te lo traduzco: ya no hay escapatoria de la moda.

Twinning

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❤️OMI ❤️Louis V ❤️

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You better GO OFF! 💙

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Aunque siendo sincera, no puedo decir que me pillara con sorpresa. Si el mundo del motor va a llegar la próxima temporada con las colecciones de Tommy Hilfiger o FentyxPuma de Rihanna, el ciclismo no estaba muy lejos como ya vaticinaban las mallas de Kim Kardashian.

Todo ello forma parte del retorno de las tendencias de los años 90 pero, este regreso, en concreto, no es santo de mi devoción.

Será que no tengo la cara angulosa a la que le favorece este tipo de montura o que simplemente no me veo con algo tan llamativo porque tiendo a llevar gafas de sol más sencillas. Pero por lo pronto, confieso, no voy a darme mucha prisa en hacerme con unas.

Espatarrarse: la nueva tendencia para posar

Los caminos del postureo en verano son inescrutables. Atrás han quedado las fotos de piernas flexionales que nos hacían confundirlas con salchichas o las entrañables capturas de pies. Eso es tan 2015…

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@EMRATA

En 2018 las poses veraniegas con más éxito de Instagram han sido varias. La que más ha triunfado en el mundo de la moda ha sido “Me duele la cabeza”, con la mano ligeramente colocada sobre la frente como si estuviéramos sufriendo una migraña terrible.

La pose “¡Ah del barco!”, muy parecida a la primera con la diferencia de que en esta ocasión la mano hace de visera o la “Pierna de la Barbie”, que consiste en apoyar únicamente la punta del dedo gordo como si tuviéramos el empeine como la muñeca de plástico, también han sido muy vistas.

Sin embargo, mi favorita de todas ellas es “El despatarre”.

Posar haciendo un “despatarre” es tan fácil como arrodillarse, sacar el culo para fuera, el pecho hacia delante, poner cara de “Aquí estoy yo” y disparar.

Algunas de mis ‘ídolas’ como Kim Kardashian o Demi Lovato han demostrado que salir despatarradas es el nuevo hit del verano (y no Despacito).

La posición me gusta por varios motivos, en primer lugar porque desde pequeñas nos enseñan a cerrar las piernas. En todo momento y lugar, ya estemos de pie o sentadas, en primavera o en otoño, hay alguien que te dice que te sientes con las piernas juntas porque es más elegante.

Tú dile a Emily Ratajkowski (lo he escrito sin mirar Google por primera vez), Olivia Culpo o Sarah Hyland que no son elegantes o que cierren las piernas, a ver qué te contestan.

Son mujeres que, con sus carreras, suben a sus redes sociales lo que les da la gana. “Hago lo que me sale del c***” parecen decir con la pose.

Ya basta eso de mantenerlo escondido entre las piernas bien cerradas para las fotos no vaya a ser que de la braga del bikini se escape un tentáculo o algo más peligroso.

La pose, seamos realistas, es favorecedora y ellas mujeres libres de hacerse dueñas de su sexualidad y expresarla como quieran en sus redes sociales.

¿Es quizás una reivindicación femenina? Porque, a diferencia de las campañas en las que se ven modelos adoptando posturas de sumisión, las cantantes, modelos e influencers me transmiten seguridad, control y poder. Y qué queréis que os diga, es algo que me encanta.

WTP

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I rewear the same 5 bathing suits over and over again if you haven’t noticed..

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Workin hard or hardly workinnnn 😅

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Bikinis de cinta adhesiva: ya hemos visto todo en esta vida

No, lo digo en serio. Yo después de esto ya puedo morirme tranquila porque no va a haber nada que me sorprenda más en moda baño.

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THE BLACK TAPE PROJECT

Doy gracias de vivir en Madrid y de que las tendencias de Miami me queden lejos, porque lo último que se ha visto en la pasarela de la Miami Swim Week es para mear y no echar gota.

Hablo de manera literal, no se puede echar gota físicamente ya que la tendencia de una de las marcas que desfilaban, The Black Tape Project (El Proyecto de la Cinta Negra para quienes se os resista el inglés) es llevar cinta pegada al cuerpo a modo de bikini.

La firma, con base en Miami, considera que proporciona una moda artística y alternativa (algo que no me atrevo a dudar viendo su propuesta).

En la web del creador de la marca no encontrarás pegatinas concretas de lo que se ha visto en pasarela, sino rollos de cintas aislante en dorado o plateado para que tú, con tus tijeritas, te pongas en modo creativo a hacerte algo del estilo.

El resultado puede ser interesante si tenemos en cuenta que el arte de muchas personas, entre las que me incluyo, no va más allá de hacer collares de macarrones.

Además, esto de ‘hazlo tú misma’ nos viene genial a las que trabajamos ocho horas al día (sea donde sea), nótese la ironía, y luego tenemos que hacer otras cosas en la vida.

Perfecto para esos huecos libres en los que podemos entretenernos mientras vas esperando a que termine la lavadora o a que la página de Renfe te deje comprar los billetes para irte de vacaciones. La única pena es que igual tardas dos meses en fabricártelo.

THE BLACK TAPE PROJECT

Entonces viendo que, a fin de cuentas, solo es (cara) cinta aislante pegada al cuerpo, me planteo varias cosas: ¿irrita el pegamento la piel? ¿Es water resistant o te obliga a no tocar el agua más que con el dedo gordo del pie? ¿Y para echarte crema? Pero sobre todo ¿qué pasa cuando te la quieres quitar?

La braga de abuela es el nuevo ‘sexy’

Para los amantes de la moda, Vogue es la palabra sagrada y Anna Wintour nuestra deidad. Perdonad que me ponga un poco blasfema, pero es en el buen sentido.

Me tomo la palabra de la revista de moda como mi mejor amiga arquitecta las palabras de Stephen Hawking cada vez que sacaba un libro. Cada loca con su tema, vaya.

Pero volviendo a Vogue y a sus tablas de la ley hechas artículos, descubrí que, para la revista, la nueva lencería ‘sexy’ del verano no sería esa que tiene encajes, ni abalorios, ni bordados, ni transparencias, ni el tanga, ni el culotte, sino las “bragas de abuela”.

Las “bragas de abuela” reciben ese nombre porque, como todos sabemos (en algún momento de nuestra vida, y aunque no nos guste reconocerlo, hemos visto a nuestra abuela en ropa interior), es la ropa interior que llevan nuestras amadas yayas.

Aquella ropa de algodón generalmente blanca y con pinta de cómoda, es, seguramente, de las últimas cosas que se nos pasan por la cabeza cuando sale la palabra “sexy” en la conversación. Entonces, ¿a qué se debe? ¿Por qué esta incongruencia que me quita más horas de sueño que los programas de Masterchef?

YOUTUBE

Por las películas de los 2000, parte de las culpables de que lleváramos pantalones acampanados de colores impensables o gargantillas. ¿Te suenan de algo las tendencias mencionadas? Es porque seguramente estés llevando, o tengas en el armario, alguna ahora mismo.

Como ejemplo de esto, piensa en Algo pasa con Mary, en la escena de Cameron Díaz quitándose la ropa revelando un conjunto de bragazas blancas y camiseta de algodón de tirantes.

Yo entiendo lo de recuperar la moda de finales de 1990 o principios de los 2000, ya que es un sector que necesita de nuevas fuentes de inspiración sin embargo, ¿estamos renovando también el erotismo?

No sé si son “sexis” o no (mi concepto de “sexy” es un hombre mordiendo una manzana, llamadme loca) pero como cómodas son un rato, por supuesto que pulgar arriba si la ropa interior de algodón se convierte en tendencia.

Los pantalones bermudas no son solo para las madres

El otro día, aprovechando la excusa del calor madrileño (ese que se caracteriza por el dolor de pies de lo que quema el asfalto del suelo cuando vas con sandalias), me compré unas bermudas.

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ANTEA, POLO RALPH LAUREN Y SÍNTESIS

Y no solo me compré unas bermudas, sino que me sentí agradecida por poder comprarme, por primera vez, un pantalón de mi talla que no me dejara la mitad de la nalga fuera.

Con esto no quiero decir que lo critique, como todo en esta vida es cuestión de gustos y entiendo que los shorts tengan su público, pero yo, que soy de nalga tímida y solo la enseño a quien yo quiero, vivía mosqueada con ese corte tan corto.

Me enfadaba más que los que en Instagram piden likes diciendo “dadle amor a mi foto” (¡Es una foto, no se le puede dar amor! ¿O qué quieres, que la imprima y me ponga a llenarla de besos y caricias?).

Sí, supongo que ya estoy en esa edad en la que me apetece ir con prendas holgadas. Lo sospechaba cuando vi que mis amigos empezaban a casarse y lo he confirmado cuando he comprado los pantalones bermudas que llegan casi a la rodilla: ya soy una mujer adulta.

Nada más llegar a casa, y como buena Aries que soy, lo combiné con una camisa remangada en la cintura y miré el resultado final. Me encantaba.

Fui a enseñárselo a mi madre toda loca de contento (como vamos siempre que le enseñamos algo a nuestras pacientes progenitoras) y, nada más verlo, me dijo que le recordaban a unas que había tenido ella hace unos años. Nos reímos porque era verdad.

Sus bermudas, casi del mismo verde que las mías, eran de la década de los 90 y se las había puesto muchísimo. Lo raro es que no hubiera caído en el momento de verlas en la tienda, que ya las conocía de alguna otra parte.

Una prueba más de que todo vuelve, así que es el momento de que llaméis a la puerta del armario de vuestra madre y tengáis la suerte de que las haya conservado estos años.

YERA, SÍNTESIS Y ZENDRA

Las faldas de volantes son para este verano

Corría la primavera de 2009 cuando llegó el tail hem a nuestras vidas, esa falda que era más corta por delante y más larga por detrás que nos permitía lucir jamón pero tapándonos el culo cuando subimos las escaleras del metro.

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Falda megadivina de la muerte que quieres desde hoy. CAROLINE CONSTAS

Ahora, aquel corte que nos acompañó el mismo año que Loba de Shakira lo petaba en las listas de éxitos (sin Maluma de por medio), ha vuelto.

Lo ha declarado con una imagen Chiara Ferragni (porque una foto vale más que mil palabras y un post de Instagram ni te cuento).

Lo que se pone la empresaria italiana va a misa. Pero A MISA. Bueno, quizás no todo. Todavía recuerdo aquella sudadera rosa de Hello Kitty que no me habría puesto ni para ir al gimnasio en Tokio.

Obviamente no ha sido la única en tenerla, y es que si tú con tu hermana eres “culo veo, culo quiero”, las blogueras de moda entre ellas ni te cuento. Y si no fíjate lo que ha pasado con los aguacates, que ahora todo el mundo los quiere en la mesa.

Lo mejor de las faldas de volantes (además del mencionado efecto “tapaculos”) es que las puedes llevar en clave formal, porque tienes la cena preboda de tu mejor amigo, con unas sandalias de tacón o para hacer turismo este verano con tus chanclas de la piscina.

La pongas como la pongas, ten por seguro que siempre, SIEMPRE, va a quedar bien (¿que no me crees? Mira las fotos de abajo).

Eso sí, recuerda que al ser altas, la clave, por lo que demuestran las amantes de la moda, es combinarlas con partes de arriba que vayan ajustadas a la cintura (en este saco entran también los crop tops o camisas anudadas. Todo lo que tengas por el armario vale).

¿Te seduce la prenda? Seguro que tienes por casa alguna falda del estilo que te puede hacer el apaño (o puedes hacer como yo y preguntarle directamente a tu madre).

Can’t help me – loving this island so much 〰️ #aylinkoenigtravels

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B&W

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Lost my ♥️ in Ibiza 🇪🇸 #constantlyktravels

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La moda del verano a punto (literalmente)

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De los creadores de: “Las medias de rejilla son ideales para el invierno” llega: “Este verano, pantalones largos de punto”.

LEFTIES

Os cuento, que empiezo por el final y termino escribiendo como los guionistas de Memento.

Estaba yo tranquilamente pasando la mano de manera distraída por encima de las prendas de la colección veraniega de una tienda cuando mi mano se topó con un tejido grueso.

“¿Un momento que está pasando?” Me pregunté aterrorizada esperando encontrar un jersey perdido que, por algún casual, se había quedado colgado sin saber que su destino era no volver a las perchas hasta las rebajas.

Al otro lado de mi brazo se encontraba el culpable: un pantalón largo de punto que solo de imaginármelo puesto, teniendo en cuenta los 28 grados que me esperaban en la calle, hacía que me entraran picores por el cuerpo.

Pero no era el único, había otro, y otro, y otro más allá. Más lejos había vestidos y hasta encontré monos. Todos de colores claros, todos largos y todos DE PUNTO.

Y es que no sé en qué tipo de reunión de lluvia de ideas para la nueva colección primavera/verano 2018 alguien se levantó y, golpeando con el puño la mesa al estilo de Álvaro Ojeda, decidió que el punto era perfecto para la estación más calurosa del año.

¿Alguien puede decirle estos equipos creativos que lo lógico es que en verano llevemos tejidos ligeros, o, al menos, en la mayor parte de España? Lo agradeceríamos.

 

Modelo asada de calor en la última campaña de LEFTIES

 

Este verano llevaremos las uñas amarillas (y no será por problemas de salud)

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No, no es un simulacro. Parece que el verano está aproximándose (por fin). Resulta tan difícil de creer como que Juego de Tronos se termine en la octava temporada.

INSTAGRAM

Y sin embargo, sucede. El verano no llega solo a tu armario con el retorno de la camiseta de tirantes (un retorno más esperado que el de cualquier rey de la Tierra Media o Jedi acompañado de la Fuerza).

En verano llega el retorno de los cosméticos estivos, es decir: tus pintalabios corales, tu colorete perfecto para acompañar la piel morena o los esmaltes de uñas claros.

Mete en el cajón todos aquellos colores oscuros que tanto te han gustado durante el invierno. Nada de negro, granate, marrón oscuro, gris… La bienvenida a la estación más refrescante del año viene con el amarillo.

Sí, has leído bien, el amarillo será el color por excelencia de las manicuras veraniegas. En su tono más llamativo, como es el caso del neón, nos traerá recuerdos de cuando nos pintábamos las uñas en clase con el subrayador (ahora no me digáis que solo lo hacía yo).

Las tonalidades discretas (¿hay algún amarillo discreto?) tirando hacia el amarillo pastel o el amarillo mostaza serán también otros matices del color que veremos en las manos de más de una.

Lo importante es que pases de la canción de Calle 13 y no te quites el esmalte, al contrario, sino que te lo pongas y sea de color amarillo.

Pero si no eres del color del sol, porque allá cada una con sus gustos y manías, siempre puedes optar por el blanco, uno de los básicos veraniegos.

Y si lo tuyo es el efecto natural, las uñas pastel en beige o rosa claro son tonos que también contrastan con la piel morena.

OK OK I’m almost done posting vacay pics…

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(not) Summer time and the living is easy @hawkersco #hawkersco #playhawkers

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Adiós cesta, hola bolso de madera

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La moda baño 2018 ha hablado alto y claro y el mensaje es contundente: No, esta temporada tampoco tienes el accesorio de moda (¿qué sentido tendría que lo tuvieras? La gracia es, precisamente sacar algo nuevo que se convierta en objeto de deseo).

LEPETITSARDINE

El bolso de madera ha desbancado a la cesta de plástico que habías estado compartiendo el verano pasado con tu abuela. Y ya que la menciono, corre a darle un beso que tiene más paciencia que una santa con la cantidad de cosas que le coges del armario.

Al ser de dimensiones más bien tirando a reducidas y de un material rígido, es un accesorio que viene que ni pintado para esos días de vacaciones en los que no necesitas llevar mucha cosa encima (que no puedes liarte a echar cosas como si del bolso de Mary Poppins se tratara, vaya).

Solo tienes que preocuparte de llevar contigo la crema solar, las llaves de casa, un euro para comprarte un té helado y las gafas de sol (vale, sí, puedes meter también el móvil, pero despídete de llevar el portátil a todas partes para aprovechar cualquier rato de descanso para trabajar, este bolso es para desconectar).

Pero ojo, que como decía Alejandro Sanz “no solo de pan vive el hombre” y no solo en la playa vas a poder lucir el bolso.

Si no terminaba de convencerte la idea de llevártelo para pisar asfalto, toma nota de lo bien que acompaña a las camisas o tacones en estilismos más urbanos.

Puede que el límite de capacidad lo pongan sus pocos centímetros cuadrados, pero el límite en los estilismos lo pones tú donde quieras.

v. Parisian vibes 🐚🐚 #parisianlifestyle

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La tendencia que llevó tu madre en los 80 (y vas a querer copiarle)

Hay muchas cosas para las que la vida no te prepara: cuando te subes a una montaña rusa y no tienes ni la menor idea de cómo va a reaccionar tu cuerpo a la caída, cuando te cortas el flequillo por primera vez o el estrés que sientes cuando te presentas a Selectividad.

YOUTUBE

Pero la vida tampoco nos había preparado para el retorno de los trajes de baño de tiro alto, esos que nuestras madres lucían cuando eran jóvenes antes de pasarse a anchuras más cómodas.

Yo tenía alguna experiencia con el asunto, ya que tengo un bañador de los 80 de mi madre que uso como body y tiene el corte de la ingle casi por la axila. Lo que no esperaba es que se terminaría convirtiendo en tendencia en ese caldo de cultivo que es Instagram.

Sin embargo, ha sucedido, estamos viviendo la peor pesadilla de las que amamos los tiros bajos y el sueño de las marcas de depilación que ya se están frotando las manos pensando en lo mucho que se tienen que depilar las ingles (a no ser que quieras llevarlo con toda la selva saliéndose por los lados, que es una decisión totalmente respetable y de cada una).

Wearing my fav sold out Fes suit || More 👙in my bio

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A favor tengo que decir que ese tipo de corte alarga las piernas y nos hace un efecto cigüeña maravilloso.

El gran motivo en contra a llevarlo es la higiene íntima. Lo sé, no quieres oír hablar del tema porque es mencionarlo y te entran picores (como cuando alguien suelta la palabra “piojos”), pero alguien tenía que decirlo.

Al haber tan poquita tela entre nuestra maravillosa zona personal, corremos el riesgo de coger cuanta bacteria haya allá donde nos sentemos si se nos mueve un poco la tela.

Así que si lo llevas, hazlo tranquilamente, pero ten precaución con los sitios en los que vayas a plantar las posaderas.

Que seguir las tendencias está muy bien, pero ahorrarte una infección está mejor.

💫

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