Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Es el momento de romper con el sujetador de aros

(Y da igual cuando leas esto.)

Desde tiempos inmemoriales las mujeres hemos sometido a nuestro cuerpo a torturas absurdas fruto de la estética de la época: miriñaques, polisones (los culos postizos estilo hermanastras de la Cenicienta), el corsé… Y todavía seguimos usando los nietos del último.

VICTORIA´S SECRET

Los sujetadores con aros son el mal y lo sabes, ya que nada más llegar a casa es lo primero que te desabrochas, peores incluso que el hilo de suciedad que se queda sin barrer entre el recogedor y la escoba. 

Mi madre me lo decía cuando vivía mi hormónica adolescencia: “No te pongas ‘sujes’ con aros”. Pero yo, cabezona, insistía en sumergirme en el mundo de los aros y las almohadas de relleno de los push ups. Hasta que llegué un día a casa y, sin decirme nada, se los había quitado a todos ellos. Menudo trauma.

Quizás no fue, no, quizás no, mamá, quitárselos sin mi consentimiento no fue la mejor manera de hacerlo, pero ahora sé que solo te preocupabas.

Y con razón, porque los aros metálicos del sujetador hacen un daño impresionante. Y vamos a ser realistas, a diferencia de cuando tu monitor de spinning quiere que le des más caña a la bici, si hace daño NO está funcionando.

Pero además de resultar molestos, provocan que los músculos de la zona se atrofien y, por tanto, no se desarrollan, lo que logra que el pecho quede sujeto de manera natural.

Pero eh, ¡eh! No te me lances al cuello ni corras a esconder tus sujetadores a un lugar más seguro (por si tu madre lee esto y tiene la ocurrencia de la mía). 

Existe todo un mundo de posibilidades más allá de los aros y, gracias a la tendencia de buscar un pecho más natural, las firmas lenceras cada vez ofrecen más variedad, lo que se traduce en que hay sujetadores sin aros más allá del típico color carne.

Así que si eres de esas que no pueden salir de casa sin sujetador o que simplemente te encanta la prenda, atrévete a buscar las más cómodas y, por tu bien, pasa de la tortura (innecesaria) de los aros.

3 comentarios

  1. Dice ser ess

    si tienes pecho plano es cosa tuya, intenta meter una 100 en un sujetador sin aros… encanto.

    04 julio 2018 | 11:00

  2. Dice ser Lola

    Yo siempre fui de poco pecho, normal pues era muy delgada, y nunca jamás me puse ni rellenos ni aros, a diferencia de otras amigas mías que les encantaban los postizos, y no tenía ningún tipo de problema para conseguir sujetadores , es cierto que sólo en los tres colores básicos, pero bastante monos , eso sí, eran marcas por las que tenías que pagar un poco más, pero valía la pena. Ahora, sigo con la misma tendencia, nada que me esté molestando en el pecho, lo único que hay que saber es buscar la talla correcta, que en eso fallamos muchas. Y perdona a tu mami, ya sé que muchas veces nos pasamos en nuestro afán de protegerlas, pero si algún día tienes hijos comprenderás su punto de vista.

    04 julio 2018 | 12:35

  3. Dice ser F.Ángel

    Por motivos obvios no puedo opinar en primera persona; pero, de mis parejas si aportar un par de cosas:

    Generalmente, a menor tamaño de pecho, más libertad, más opciones, más variedad y más de todo…

    Y, para las que si tienen un busto tirando a voluminoso, pues todo lo contrario, con el “inri” de que cuesta mucho encontrar algo bonito, barato, o, simplemente, encontrar tu talla, salvo internet, tiendas con “tallas especiales” y tal…

    Tema aros, se que duelen; pero creo que con un busto grande es un tema +/- “obligado”…

    En este enlace puede interesar, aparte de que es gracioso:
    http://www.eljueves.es/temazo/tetas-grandes-realidad-vs-ficcion_984

    04 julio 2018 | 12:49

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