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Desmontando prejuicios sobre las personas LGTBI+

Por Charo Alises (@viborillapicara)

 

El rechazo a las personas LGTBI tiene su raíz en los prejuicios que anidan todavía en el imaginario colectivo . Desmontar esos prejuicios es fundamental para erradicar la discriminación por orientación sexual e identidad o expresión de género y garantizar el respeto a la diversidad.

– La homosexualidad no es natural
Se ha comprobado científicamente que más de 1.500 especies realizan actividades homosexuales con diferentes fines de supervivencia.  Entre ellos están los delfines, los leones, gusanos, patos, peces, osos, pingüinos, monos, etc. La homosexualidad ha existido siempre en el reino animal. Además, se van descubriendo nuevos comportamientos entre las especies y existen estudios sobre ellos desde hace muchos años.

– La homosexualidad es una enfermedad y se puede curar
El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) la excluyó de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud. Este avance fue el fruto de una larga lucha de los colectivos por los derechos de las personas homosexuales, que ya en 1973 habían logrado que la Asociación Norteamericana de Psiquiatría retirase la homosexualidad como trastorno de la sección Desviaciones sexuales de la segunda edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-II)

– La homosexualidad es un fenómeno occidental.
Existen personas LGTBI en todas partes, en todos los países y todos los grupos étnicos, en todas las comunidades y en todos los niveles socioeconómicos. – Privar a las personas LGTBI de sus derechos humanos puede estar justificado por motivos de religión, cultura o tradición. La discriminación por razón de orientación sexual o identidad de género no puede justificarse por ningún motivo. Los derechos humanos son universales. Todos los seres humanos tienen los mismos derechos independientemente de cualquier circunstancia personal o social. La historia la religión y la cultura son muy importantes pero todos los Estados, tienen la obligación de garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas LGTBI.

– La homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad, son modas actuales.
Existe documentación que acredita la existencia de personas con comportamientos asimilables a la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad en diferentes momentos históricos.

– La relación con personas LGTBI o el acceso a información sobre diversidad sexual y de género, pone en peligro el bienestar de los niños y niñas.
Conocer y pasar tiempo con personas LGTBI y acceder a información sobre diversidad sexual y de género no influencia la orientación ni la identidad sexual de niños y niñas ni perjudica su bienestar.

– Las personas homosexuales no pueden tener relaciones estables.
Quienes no creen en la homosexualidad, piensan que estas parejas no durarían juntas el mismo tiempo que una pareja formada por un hombre y una mujer. Un psicólogo de la Universidad de Washington, John Gottam, realizó un estudio para desmentir este mito. Se realizó una entrevista a 42 parejas, las cuales fueron previamente estudiadas durante 12 años (21 parejas de gais y 21 parejas de lesbianas). Luego de los años de ser estudiados, fue solo el 20% que rompieron durante ese lapso. Con esto se pudo comprobar que esta famosa frase es solo un estereotipo más sobre los homosexuales.

– En las parejas del mismo sexo una de las personas hace de hombre y otra de mujer.
En una relación de pareja entre dos hombres o dos mujeres hay dos hombres y dos mujeres. Las relaciones entre personas del mismo sexo no son imitaciones de las parejas heterosexuales.

– Todos los homosexuales son afeminados y las lesbianas masculinas.
La expresión de género de una persona, esto es, sus actitudes y comportamientos, pueden coincidir con su orientación sexual o no. Esto significa, que un hombre con comportamientos que, socialmente, se asocian a la masculinidad, puede ser heterosexual o gay y que un hombre con comportamientos que, socialmente se asocian a la feminidad puede ser heterosexual o gay. Igualmente, el hecho de que una mujer tenga comportamientos que se asocien a lo femenino no significa que sea heterosexual. De la misma forma, una mujer que tenga comportamientos vinculados a la masculinidad puede ser heterosexual o lesbiana.

– Las lesbianas no tienen una sexualidad completa.
El principal falso mito en la sexualidad femenina es que la relación sexual entre dos mujeres es incompleta, ya que no se produce el coito (sin tener en cuenta los accesorios con los que sí puede darse la penetración). Un informe publicado en los Archives of Sexual Behaviour, realizado por las universidades de Indiana, Chapman y Claremont Graduate, en Estados Unidos, reveló que si bien los diferentes comportamientos de las parejas pueden tener una influencia fundamental en la frecuencia de los orgasmos, la heterosexualidad no es factor determinante para garantizar este hecho. – Las lesbianas se sienten atraídas por todas las mujeres y los gais se sienten atraídos por todos los hombres. Al igual que las personas heterosexuales, las mujeres lesbianas y los hombres gais tienen sus preferencias y sienten atracción por las personas que sean de su agrado, no por todas las personas de su mismo sexo.

– Las personas bisexuales son unas viciosas.
La bisexualidad es una orientación sexual tan válida como las demás. Las personas bisexuales pueden sentirse atraídas por personas de ambos sexos sin que esto sea sinónimo de vicio, promiscuidad o necesidad de tener relaciones, como también se dice, inexactamente.

– Cambio de sexo
Habitual e incorrectamente, se dice que las personas transexuales realizan un cambio de sexo, cuando en realidad no cambian de sexo. Son del sexo que sienten, no del que se le atribuye cuando nacen. Por lo tanto, lo único que hacen es adaptar su cuerpo mediante hormonas y cirugías para que se asemeje a su sexo sentido. El término correcto sería reasignación de sexo.

– Asociar la transexualidad con la prostitución.
Esto es debido a que las personas transexuales, en concreto las mujeres, han tenido un difícil acceso al mercado laboral. Ante esta barrera, algunas de ellas han tenido que recurrir al trabajo sexual. También han tenido que recurrir a ello para poder costear las operaciones cuando aún no las cubría la Seguridad Social.

– La transexualidad es una enfermedad mental.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha excluido la transexualidad de su lista de trastornos mentales publicada en junio de 2018. La transexualidad ha pasado a formar parte de un epígrafe nuevo. Lo ha hecho en la nueva actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) denominado condiciones relativas a la salud sexual. La transexualidad se ha conceptuado como incongruencia de género. Sin embargo, la meta es que la transexualidad desaparezca completamente de la lista de enfermedades y las personas trans tengan la misma cobertura sanitaria que las mujeres embarazadas.

– Las personas trans son extravagantes y les gusta llamar la atención.
Cada persona es un mundo, y las personas trans no son una excepción. Del mismo modo que no todas las personas trans trabajan en el mundo del espectáculo, la extravagancia no es una característica común a todas las personas trans. También hay personas cisexuales que son extravagantes.

– La transexualidad es lo mismo que la intersexualidad.
Las personas intersexuales son aquellas cuyos genitales no se han formado de una manera estándar, mientras que las personas trans sí tienen desarrollados sus genitales de manera estándar pero no se corresponden

– Todas las personas trans son heterosexuales.
La orientación sexual y la identidad de género son conceptos distintos. Una persona cisexual puede ser lesbiana, gay o bisexual. De la misma forma una persona transexual puede ser lesbiana, gay o bisexual.

 

Históricas LTB: Colette

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresBisexuales

 

Sidonie-Gabrielle Colette nació en Saint-Sauveur-en-Puisaye, 28 de enero de 1873. Novelista, periodista, guionista y artista de cabaré. Mujer polifacética, Colette adquirió reconocimiento internacional gracias a Gigi, novela adaptada al cine por Vicent Minelli en 1944. Ingresó en la Academia Goncourt en 1945, presidió esta institución entre 1949 y 1954. Recibió la Legión de Honor.

Fue la menor de los cuatro hijos de Sidonie Landoy, más conocida como “Sido”, apelativo que también heredará, y el capitán Jules-Joseph Colette, un militar de Argelia que perdió una pierna en la batalla de Melegnano. Los retrató su novela Sido, de 1930. Recibió una educación laica y  tuvo una infancia feliz en Borgoña. De allí le vendría su amor a la naturaleza y la  afición por el ejercicio físico.

En su adolescencia contrajo matrimonio con escritor y libertino Henry Gauthier-Villars, apodado Willy, quince años mayor que ella. Firmaba sus obras con el nombre de Willy, su marido, que se apropiaría de la autoría de las novelas de Colette. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Billie Holiday

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujeres bisexuales

De los árboles del sur cuelga una fruta extraña. / Sangre en las hojas y sangre en la raíz. / Cuerpos negros balanceándose en la brisa del sur. / (…) Los ojos saltones y la boca torcida. / Aroma de las magnolias, dulce y fresco, / y el repentino olor a carne quemada. / Aquí está la fruta para que la arranquen los cuervos, / (…) para que el sol la pudra, para que los árboles la suelten. / Esta es una cosecha extraña y amarga.

Southern trees bear strange fruit  (Los árboles sureños cargan extrañas frutas)

 

Elanora Fagan Gough, más conocida como Billie Holiday y apodada Lady Day, vino al mundo en Filadelfia (Pensilvania) el 7 de abril de 1915 y  creció en Fells Point, un barrio de Baltimore. Su madre, Sadie Fagan, tenía tan sólo trece años cuando ella nació. Su padre Clarence Holiday, guitarrista y bajista de jazz que tocó en la orquesta de Fletcher Henderson, tenía quince. Los padres de Billie nunca se casaron, de manera que su padre no tuvo ningún problema al abandonarlas cuando ésta aún era un bebé. Su madre, demasiado joven para tanta responsabilidad, dejaba con frecuencia a la niña al cuidado de parientes que no tenían muy buena reputación.

Con diez años Billie admitió que fue víctima de una violación. A raíz de esa revelación la enviaron a una escuela católica de la que se escapó dos años después con la ayuda de un amigo. En 1927, se marchó a Nueva Jersey con su madre, trasladándose posteriormente a Brooklyn. En Nueva York, además de ayudar a su progenitora  en trabajos de asistencia doméstica, Billie comenzó a ejercer la prostitución. A veces en el burdel la encargada le dejaba escuchar a Louis Amstrong, con lo que ella se conformaba y, de vez en cuando, no le cobraba por sus servicios. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Marlene Dietrich

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujeres bisexuales

Foto: National Portrait Gallery, Smithsonian Institution; gift of Irving Penn © Conde Nast

Nada puede ir bien en un sistema político en el que las palabras contradicen a los hechos

Nacida en Berlín el 27 de diciembre de 1901, Marie Magdalene Dietrich, conocida como Marlene Dietrich, está considerada como uno de los grandes mitos del cine. De familia acomodada, sus padres fueron Louis Erich Otto Dietrich, teniente de policía, y Wilhelmine Elisabeth Josephine Felsing, perteneciente a una saga de joyeros. Tuvo una hermana, Elisabeth, de la que se distanció en la edad adulta al saber que había tenido cierto trato con militares y funcionarios del régimen nazi.

Interesada desde niña por el mundo del espectáculo, con once años empezó a utilizar el nombre de Marlene, fusión de Marie y Magdalene. En la adolescencia se interesó por la poesía y el teatro. Aprendió a tocar el violín pero lo tuvo que abandonar al lesionarse la muñeca. Marlene trabajó en una orquesta animando proyecciones de películas mudas La despidieron a las dos semanas. Hizo su debut como corista en un cabaret de gira por Alemania. Actuó en espectáculos de revista en Berlín  y quiso entrar en la escuela de interpretación de Max Reinhardt en 1922 pero no superó la prueba de acceso.

Su primera aparición en el cine fue con un papel muy corto en la película El pequeño Napoleón. Hay quien sostiene que ya había aparecido como extra en varias películas Alemanas desde 1919. En 1923 intervino en Tragödie der Liebe (Tragedia de amor). Rodando esta película conoció a Rudolf Sieber, ayudante del director. Se casaron por lo civil en Berlín en mayo de ese mismo año, pero convivieron poco. Llevaron su vida íntima por separado, aunque nunca se divorciaron y mantuvieron cierta amistad. En diciembre de 1924 tuvieron una hija, Maria Elisabeth (ahora más conocida por su nombre de casada, Maria Riva), la única descendiente de la actriz y su acompañante en la madurez. Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB: Marielle Franco

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresBisexuales

Foto: Marcelo Freixo

 La mujer guerrera que murió por el pueblo

Política, negra, pobre, bisexual, feminista y activista por los derechos humanos. Marielle Franco nació  en una favela de Río de Janeiro el 27 de julio de 1979.  De familia humilde, con once años se puso a trabajar para ayudar en su casa. Se definía como “mujer feminista, negra e hija de favela”. Nunca quiso olvidar sus orígenes y puso la pobreza y la desigualdad en el centro de su lucha política. Esto le costaría la vida.

Se graduó en Ciencias Sociales por la PUC-Río y tenía un máster en Administración Pública por la Universidad Federal Fluminense (UFF). Comenzó su militancia en la defensa de los derechos humanos y contra acciones violentas en la favela tras  la muerte de una amiga, víctima de una bala perdida, durante un tiroteo que involucró a policías y traficantes de drogas en el Complejo de la Marea, barrio donde Marielle nació y vivió

Marielle dio a luz a su primera y única hija en 1998 cuando tenía 19 años. Crió a su hija sin la ayuda del padre y trabajó como maestra de preescolar con un salario mínimo. Lee el resto de la entrada »

Te miro y me gustas – Crónica del Orgullo 4

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Freakysita

Te miro y me gustas, soy heterosexual. Te miro y me gustas, soy lesbiana. Os miro y me gustáis, soy bisexual.

Estas tres frases recorren toda mi vida desde mi adolescencia. Es muy sencillo de escribir, y si se intenta tener un mínimo de empatía hacia que las pronuncie no debiera ser difícil de comprender. Pero no, no es así, no ha sido así.

Cuando tenía unos 14 años me enamoré hasta dejar de respirar de un compañero de clase que también quiso la vida regarme su amor. Éramos la pareja perfecta, los más guapos, los que sacaban las mejores notas, los que liderábamos las fiestas y los recreos. Aún recuerdo aquellos primeros besos como un trago de agua fresca en la tórrida tarde de un verano en el sur. Era un amor tan inocente y tan puro que nos condujo a un sexo amable y consentido que se me ha hecho difícil repetir con los años. Tuve la suerte de vivir un cuento de adolescencia y la plenitud de poder recordarlo con quien ahora es un de mis mejores amigos.

Pero la pasión terminó de repente 17 de septiembre y dejamos de vernos y sentirnos durante años. No hubo enfrentamiento ni daño gratuito, pero si dolor y añoranza durante algún tiempo. Lee el resto de la entrada »

La bisexualidad desde un posicionamiento feminista crítico

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) activista de Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

Foto: WeHoCity

Desde un posicionamiento feminista crítico, considero clave tener siempre presente que el enemigo es el orden cisheteropatriarcal, no las personas que eventualmente lo encarnan, quienes, como bien dijo Rita Segato, a veces serán mujeres. Si tenemos esto presente, nos será más sencillo escapar a la dialéctica maniqueísta de la guerra de sexos entre las buenas y los malos. De esa forma, conseguiremos otras perspectivas al mirar la realidad con enfoque de género. Si bien solemos esforzarnos en ver cómo afecta el patriarcado a las mujeres, y los efectos negativos que tiene en ellas, pocas veces solemos girar la cabeza y observar otros aspectos de la realidad con las gafas violetas. Más allá de la realidad de las personas no binarias, que necesitarían probablemente otro artículo que analizara las consecuencias del cisheteropatriarcado en ellas, lo cierto es que el orden patriarcal también tiene efectos dañinos en los varones.

De todas es conocido cómo los varones tienen una problemática muy grande para poder vivir de forma sana sus emociones. Pero también sabemos que son la mayoría de consumidores de drogas y alcohol. Que son la mayoría de la población carcelaria. Que los hombres son cerca de ¾ partes de todas las muertes por suicidio. Y que son la mayoría de las víctimas de delitos violentos, también la mayoría de víctimas mortales. Si siguiéramos la dialéctica de la guerra de sexos, podríamos preguntar: ah, pero ¿quién los mató? Y eso nos llevaría a otra cuestión importante, que los hombres son la mayoría de los criminales violentos. Esa es una realidad que tiene una importante disimilitud al desagregarse por género y es, por tanto, una realidad determinada por el orden cisheteropatriarcal. Un cambio en la mentalidad machista no solo eliminaría una situación de desigualdad injusta y de opresión de las mujeres, sino que traería beneficios para todas las partes. Lee el resto de la entrada »

Visibilizar la bifobia

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) Licenciado en Derecho y activista Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

Marcos y Rita en el ‘Día de la Visibilidad Bisexual’ de Las Palmas de Gran Canaria (2016)

Este 23 de septiembre celebramos, un año más, el Día de la Visibilidad Bisexual, y un año más, esta fecha pasará sin pena ni gloria y sin que la mayoría de las personas lleguen a enterarse siquiera. Pero es una reivindicación absolutamente necesaria que tenemos que hacer llegar a la sociedad. Las personas bisexuales tenemos una orientación sexual específica, que sufre de una discriminación específica: la bifobia. Esto hace que se necesiten medidas también específicas para luchar contra ella.

Son muchas las características que hacen de la bifobia una realidad diferente de la homofobia, pero dos de sus distintivos principales son que está muy extendida dentro de la propia comunidad LGTB, disminuyendo los espacios seguros para las personas bisexuales, y que tiende a negar la existencia de la propia bisexualidad. Lee el resto de la entrada »

Por cosas así, soy bisexual visible

Hoy es el Día de la Visibilidad Bisexual, y hasta el domingo lo celebraremos con tres textos. Hoy, Amanda Rodríguez (@Amanda_Ca), portavoz de FELGTB

Foto: Francisco Ruano

Aún tengo guardada en mi retina la imagen de la Plaza Pedro Zerolo a rebosar de gente durante el pregón de este último Orgullo de Madrid. Se me pone la piel de gallina y me provoca una sonrisa recordar cómo desde el escenario, sin esperar que nos siguieran, empezamos a corear “yo soy bisexual”. Toda la plaza se unió a nosotras. Alzaban la voz apoyando, quizás sin saberlo, casi un año de trabajo incansable. Gente anónima que con su voz visibilizaron la bisexualidad con fuerza. Lee el resto de la entrada »

Ser bisexual: quizá, ahora, te esté pasando a ti

La bisexualidad sigue siendo ‘esa desconocida’ para gran parte de la población joven. Hoy Día de la Juventud es una muy buena ocasión para hacernos eco de una realidad que bien describe el joven activista bisexual, Esdras Catari (@EscrasC), de Diversitat LGTBI Alacant 

Foto: krytofr

Foto: krytofr

Fue la primera vez que escuche la frase “soy bisexual”. Inmediatamente identifiqué esas dos palabras con un sentimiento propio. Provenían de la boca de una persona de la que me enamoré perdidamente. Sobre ella, que era etiquetada de alternativa, se decía que lo de su bisexualidad era una estrategia para llamar la atención, que todo era sólo una fase, que estaba experimentando…

Ya antes había llegado al convencimiento de que un gran número de hombres y de mujeres no podía entender eso de que te gusten las mujeres y los hombres. Se acepta que seas maricón o lesbiana, pero, “¿las dos cosas a la vez? ¡Eso no lo entiende nadie!, o al menos no lo entendía gran parte de mi familia. De alguna manera, esa incomprensión se instaló de alguna forma en mi cabeza adolescente, y ni yo lo acababa de entender. Lee el resto de la entrada »