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Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

Orgullo reivindicativo

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Día del orgullo hetero

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No cabe duda: una nueva ola de odio LGTB+ se está extendiendo por el mundo

Fernando Alvaro. Periodista Independiente

 

La conmoción que generó el vil asesinato de un joven gay en España no tiene precedentes. Este es uno de los mejores países para vivir siendo gay, pero los ataques de los últimos días muestran que, quizás, ningún país es realmente seguro. Lo ocurrido recientemente en Turquía y Georgia, donde los desfiles del Orgullo fueron interrumpidos brutalmente o incluso cancelados, representan un aterrador resurgimiento del odio LGTB+.

 

La policía turca dispersa la marcha del Orgullo de Estambul

En Turquía, la policía antidisturbios dispersó la marcha del Orgullo de Estambul del pasado mes de junio utilizando gases lacrimógenos y pelotas de goma contra los manifestantes. Después del desfile, un grupo de asistentes sufrió el ataque homofóbico de una multitud de 30 hombres mientras dejaban el evento. Estos hechos son consecuencia de la creciente hostilidad y discriminación contra el colectivo LGTB+ promovida por el gobierno de Erdogan en los últimos años.

La marcha del Orgullo de Estambul está prohibida desde 2015 y la policía reprime con violencia y realiza detenciones arbitrarias entre los que se manifiestan de forma pacífica. Estas medidas van acompañadas de una retórica homofóbica que defiende que los desfiles constituyen una vulneración de la moral pública.

Sin ir más lejos, en marzo de este año, Erdogan anuló la ratificación del Convenio de Estambul, un acuerdo del Consejo de Europa para combatir la violencia contra las mujeres. Desde el 1 de julio, Turquía está fuera del convenio y una de las razones aducidas para esta salida es que este promovería la homosexualidad, un pretexto para seguir promulgando el discurso discriminatorio contra el colectivo LGTB+.

 

La violencia de la extrema derecha impide la celebración del Orgullo LGTB+ en Georgia

El pasado 5 de julio, la Marcha de la Dignidad por los derechos LGTB+ en Tiflis, capital de Georgia, tuvo que ser cancelada por los propios organizadores debido a los actos violentos provocados por la ultraderecha y la Iglesia ortodoxa.

Una multitud violenta y homófoba arrasó la sede del Orgullo de Tiflis el mismo día en el que se iba a celebrar la marcha. Escalaron el edificio hasta el balcón y vandalizaron lo que encontraron a su paso, incluidas las banderas arcoíris. Mientras tanto, en otros lugares, se produjeron ataques a varios periodistas a los que les destrozaron las cámaras.

Ante estos hechos y la pasividad del gobierno, los organizadores decidieron cancelar el evento por motivos de seguridad. El Primer Ministro de Georgia, Irakli Garibashvili, culpó de estos sucesos al evento en sí mismo, que había calificado de inapropiado, y a los propios organizadores por incitar a la violencia convocando la manifestación en un lugar público en donde se podía generar confrontación. Los activistas consideran esto un ataque a los derechos sociales y valores democráticos por parte del gobierno georgiano.

 

Un joven gay es brutalmente asesinado en España

España sigue conmocionada por el asesinato homófobo del joven de 24 años Samuel Luiz el sábado 3 de julio en la ciudad de A Coruña. Samuel salió de un pub con una amiga sobre las tres de la madrugada y, ya fuera, hicieron una videollamada a otra persona. Un grupo de chicos que pasaba por allí interpretó la videollamada como que los estaban grabando y, tras proferirle insultos homófobos, comenzaron a golpear a Samuel hasta provocarle la muerte.

El vídeo de la brutal agresión salió a la luz el pasado 7 de julio y en él se puede ver como el asesinato fue un linchamiento propinado por un número indeterminado de agresores. De momento hay seis detenidos, tres de los cuales ya han ingresado en prisión y la policía mantiene varias líneas de investigación abiertas.

El trágico suceso desató una oleada de manifestaciones de repulsa contra el asesinato y defensa de los derechos LGTB+ en todo el país. En el caso de Madrid, se produjeron cargas policiales contra los manifestantes que pedían justicia para Samuel. Mientras en la calle se sucedían las protestas, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, se desmarcó de la motivación homófoba del crimen y en la sesión de control de la Asamblea de Madrid el día 8 de julio se refirió dos veces a Samuel como “el chico de Galicia”, evitando decir su nombre.

En la misma línea, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, rechazó que se tratara de una agresión homófoba. Sin embargo, el asesinato de Samuel no es un hecho aislado, se enmarca dentro de un creciente auge de ataques contra el colectivo LGTB+ en España.

 

Repunte del odio LGTB+ en el mundo

Estos sucesos, ocurridos en diferentes países, muestran que se está produciendo una nueva ola de odio y violencia contra la comunidad LGTB+ ante la pasividad de gobiernos y autoridades. La brutalidad policial utilizada en la marcha del Orgullo de Estambul y las cargas contras los manifestantes en Madrid, así como la ausencia de protección para el desarrollo de la marcha en Tiflis, ponen de manifiesto la discriminación institucional hacia este colectivo.

Ante esta nueva oleada de odio, en parte alentada por los discursos de la extrema derecha, y la vulnerabilidad a la que está expuesto el colectivo LGTB+, las reivindicaciones y protestas son más necesarias que nunca.

 

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EL Pasaje Begoña en la memoria LGTBI+ (parte tercera)

Asociación Pasaje Begoña (@pasajebegona)

 

*(Con motivo del 50 aniversario de la redada del Pasaje Begoña, en 1 de cada 10 vamos a dedicar varios días a compartir textos sobre su memoria, curiosidades, clientela habitual y devenires. Gracias a Asociación Pasaje Begoña por compartirlo en este espacio.)

Tercera y última parte, en esta ocasión continuamos aproximándonos a algunas de las personas que dejaron huella en el Pasaje Begoña, ya fueran visitantes puntuales, trabajadores, clientes, empresarios o artistas que actuaron en los pequeños locales. Con ellos se encontraron los miles de visitantes y turistas, tanto españoles como extranjeros, llegados de todos los rincones del mundo buscando evadirse de la vida cotidiana y, en muchos casos, expresar su identidad y liberarse de miedos y prejuicios. El Pasaje Begoña formó parte de sus vidas y todos ellos fueron conformando la historia de lo que se definió como una isla de libertad en el contexto de la España puritana marcada por la represión franquista.

Paco Prieto. Este torremolinense sonríe al tiempo que se refiere al Pasaje Begoña como «Sodoma y Gomorra». Desde muy jovencito comenzó a trabajar en la sucursal del Banco Vizcaya que había enfrente del mismo pasadizo en la plaza Costa del Sol y fue testigo de aquellos años. Nos cuenta que en la oficina tenían sus cartillas muchos de los dueños de locales y clientes del Pasaje Begoña. Paco Prieto fue testigo de cómo los bares y las salas de aquel famoso callejón eran locales donde se practicaba el amor entre hombres, entre mujeres o entre hombres y mujeres. «Era un sitio moderno, libre y lleno de vida. Había de todo. No solo era un lugar para gais», recuerda este testigo de excepción de la época dorada del Pasaje Begoña, pero también de su deterioro y abandono posterior.

Pedro Olea (Bilbao, 1938). Director, productor y guionista. Su debut como director de cine fue con la película Días de viejo color, rodada en 1967 en Torremolinos. En ella participaron, entre otros, Luis Eduardo Aute, Coccinelle y Massiel. Numerosas escenas de esta película fueron grabadas en diferentes locales del Pasaje Begoña. Pedro Olea guarda un fantástico recuerdo de aquel rodaje en Torremolinos y, en especial, de este emblemático callejón.

Pia Beck (La Haya, 1925 – Torremolinos, 2009). Fue una reconocida pianista holandesa de fama internacional, una artista transgresora que reconoció abiertamente su condición de lesbiana. Junto a su pareja, Marga Samsonowski, y sus tres hijos, Pia Beck se instaló en la Costa del Sol en 1965 y abrió su propio club de jazz en el Pasaje Begoña, el famoso The Blue Note, que se convirtió en uno de los locales más selectos del callejón. Como curiosidad hay que indicar que tocaba en un gran piano de cola que a la vez servía de barra de bar. Pia Beck se hizo muy popular en Torremolinos, por donde solía pasearse en su coche descapotable con su familia. Promovió un concierto en Miami para recaudar fondos contra la homofobia y contra las tesis de la artista homófoba estadounidense Anita Bryant. También tuvo un programa de radio y escribió guías de viaje dirigidas especialmente a la población holandesa. De hecho, se convirtió en una gran embajadora de la Costa del Sol en los Países Bajos. Gran parte de su legado se encuentra en el ayuntamiento de La Haya, y uno de los puentes de Ámsterdam lleva su nombre.

Rafael Neville (Málaga, 1926 – Cerdeña, 1996). V Conde de Berlanga de Duero, hijo de Edgar Neville y Ángeles Rubio Argüelles y nieto de Carlota Alessandri, fue uno de los responsables de que las grandes celebridades de la época aterrizaran en la costa malagueña y del impulso de Torremolinos y del Pasaje Begoña como lugar diverso y referente LGTBI. Fue un transgresor con enorme personalidad e ingenio para inventar las cosas más peregrinas. Destaca aquella vez en que disfrazó de mujer a otro personaje de la zona, el Titi, y fue presentándoselo a la gente como miembro de alta alcurnia, según cuenta el conde de Casa Padilla.

Rafael Neville fue una persona entrañable que comunicó generosamente su deseo de vivir y que se definía a sí mismo como el máximo exponente del «mariquita culto»: dominaba varios idiomas, era un buen relaciones públicas y decorador de alta escuela. Recibió el soplo de que el gobernador civil estaba «hasta el gorro» de la proliferación de tantos «maricones» en Torremolinos y estaba dispuesto a tomar medidas contundentes o tirarlos a todos al mar. Cuando escuchó esto, Rafael exclamó: «Pues no vamos a caber ni a un buche». Su vida está plagada de otras anécdotas divertidas, como una que contaba Francisco Lancha: su madre y otros familiares fueron recibidos en audiencia por el Papa en el Vaticano. Su Santidad le preguntó a Rafael Neville por su profesión y él respondió, ante el asombro de su madre, que era ingeniero. Nada más terminar la visita papal, su madre le recriminó por haber mentido y él le respondió: «¿Qué querías que le dijera? ¿Qué soy mariquita en Torremolinos?».

Discrepó de las ideas retrógradas del régimen franquista respecto a la moralidad. Fue el artífice de que la Guardia Civil emitiese varios comunicados desmintiendo que los turistas «melenudos y disidentes sexuales» fueran peligrosos. Tuvo enfrentamientos con numerosos gobernantes, entre ellos la máxima autoridad del régimen franquista en la provincia: el gobernador civil de Málaga, alto representante del Gobierno central con plenos poderes y con el que tuvo un curioso tira y afloja. Tuvo fatales consecuencias el envío por parte de Rafael Neville de una invitación al gobernador en la que le decía: «Yo, Rafael Neville Rubio Argüelles, Conde de Berlanga del Duero y, por la gracia de Dios, maricón, tiene el honor de invitarle a una fiesta en su casa». Era de prever que la máxima autoridad no apareciera en la mencionada fiesta, pero, sin embargo, sí que respondió con la expulsión inmediata de Rafael Neville de la provincia de Málaga. Rafael Neville se vio obligado a abandonar las tierras malagueñas y su querido Torremolinos para refugiarse en Cerdeña (Italia). Allí desarrolló sus conocimientos como urbanista y creó, junto con Paolo Riccardi, el Porto Rafael. A mediados de los años sesenta se trasladó a Gran Canaria, concretamente al municipio de Mogán, donde de nuevo aplicó sus conocimientos esta vez en la construcción del que hoy en día se conoce como Puerto de Mogán. Su peculiar arquitectura y diseño hizo que a esta zona se la conociese como la Venecia de Canarias. Neville murió lejos de su Torremolinos en el año 1996 en Porto Rafael.

Ramón Cadenas (Sevilla, 1945). Es uno de los testigos de excepción de la época dorada del Pasaje Begoña y de la Gran Redada policial de 1971. Es una de las muchas personas que llegaron a Torremolinos con el deseo de vivir su orientación afectivo-sexual en libertad. Sevillano de nacimiento, se instaló en Torremolinos siendo muy joven, donde llegó de la mano de Brian Epstein (mánager de los Beatles), al que había conocido en la feria de Sevilla. Ramón trabajó como camarero en diferentes locales, actuó como gogó y se relacionó con muchas celebridades del cine, la cultura, el arte y la política. Llegó a ser un referente de la noche en el ambiente de diversidad de este emblemático lugar. Consiguió ser propietario de uno de los locales del Pasaje Begoña, el bar Gogó. Inauguró su negocio unos días antes de la Gran Redada, por lo que solamente permaneció abierto veintiún días. Tras la redada sufrió serias amenazas que le impidieron reanudar su actividad como empresario y se vio obligado a marcharse de Torremolinos durante un tiempo. Cadenas afirma rotundamente que no existía en el mundo un lugar tan maravilloso para el colectivo LGTBI como el Pasaje Begoña de Torremolinos, y sabe de lo que habla, pues tuvo la oportunidad de viajar por muchos países.

Sandra Almodóvar. Es otra de las personas que vivieron la época de esplendor del Pasaje Begoña y vedette. Como otros muchos, Sandra Almodóvar llegó a Torremolinos en busca de libertad, esa que le brindaba la posibilidad de ser ella misma sin miedo y de disfrutar de su deseo de ser mujer. Su condición sexual como mujer trans le causó grandes problemas desde su infancia y fue el motivo por el que, finalmente, decidió huir de su Melilla natal para sobrevivir. Sandra fue víctima de muchas redadas, e incluso llegó a estar presa durante seis meses en la cárcel de Badajoz. Después de una temporada viviendo en Madrid, fue descubierta por el director de cine Pedro Almodóvar, para quien trabajó en una de sus películas, La mala educación, de ahí su apellido artístico. Son famosas sus imitaciones de la gran Sara Montiel. Actualmente es una gran artista que combina el espectáculo de vedette y transformismo con su vida cotidiana en Torremolinos, rodeada de gente que la quiere y para quienes siempre tiene un chascarrillo y una sonrisa.

Sandra Almodóvar. Cedida por Manuela Saborido.

Sara Montiel (Campo de Criptana, 1928 – Madrid, 2013). Fue una actriz de cine, cantante y productora cinematográfica española, considerada el rostro más bello del cine español. Obtuvo también la nacionalidad mexicana en 1951. Su fama se extendió a México, Cuba y Estados Unidos. Después de su aventura americana, de vuelta en España, afianzó su estatus de estrella internacional con las películas El último cuplé y La violetera, que desvelaron su particular estilo como cantante y que fueron formidables éxitos de taquilla. Se convirtió en una actriz de gran éxito comercial, sobre todo en las décadas de 1950 y 1960, y participó en medio centenar de películas. Se retiró de la industria del cine en 1974, pero como figura musical se mantuvo activa hasta el final. Visitó varias veces el Pasaje Begoña cuando ya era una estrella consagrada del cine. Existen numerosos testimonios gráficos que lo demuestran.

Waldo de los Ríos (Buenos Aires, 1934 – Madrid, 1977). El nombre de nacimiento de este pianista, compositor, arreglista y director de orquesta argentino de fama internacional era Osvaldo Nicolás Ferraro. En 1962 se trasladó a España. Es recordado por su recurso de transformar obras muy conocidas de música clásica en música pop. En 1970, De los Ríos ya había llegado a lo más alto en las listas de éxitos de Europa y América con el Himno a la Alegría de la Novena Sinfonía de Beethoven, que él arregló y dirigió para el cantante Miguel Ríos. Waldo siempre mantuvo oculta su homosexualidad; de hecho, se casó con la actriz y escritora Isabel Pisano. En el verano de 1966 pasó tres meses en Torremolinos, donde dirigió la orquesta del hotel Pez Espada y visitó con frecuencia el Pasaje Begoña.

Wim Kuipers (Ámsterdam, 1941). Está acreditado por el consulado de los Países Bajos como el holandés que lleva más años residiendo en la provincia de Málaga. Descubrió Torremolinos y el conjunto de la Costa del Sol a principios de la década de los sesenta. Fue testigo de excepción de los primeros tiempos del Pasaje Begoña como paradigma del turismo nacional e internacional. Kuipers se formó en el mundo de la hostelería en Holanda y en Suiza, y entre sus primeros destinos profesionales destacó la subdirección del hotel Al-Andalus de Torremolinos. Fue propietario del restaurante Florida, desde el que inició una permanente promoción de Torremolinos y del conjunto de la Costa del Sol a través del envío, durante años, de más de 500 000 tarjetas postales a clientes y amigos de todo el mundo. El restaurante Florida fue el primero de Torremolinos en disponer de una terraza con cubierta acristalada corredera y calefacción. También acogió la primera fuente luminosa conocida en el municipio. Kuipers triunfó también en el sector de las agencias de viajes y, más tarde, en la actividad inmobiliaria a través de su agencia WIMA. Una plaza de la localidad almeriense de El Ejido lleva su nombre. Wim Kuipers fue un asiduo cliente del Pasaje Begoña y recuerda con mucho cariño sus vivencias en este emblemático callejón.

Otras personas que pasaron por los locales del Pasaje Begoña: Addy Ventura y Lita Alba, grandes vedettes de revista española; Alain Delon, actor de cine francés de fama internacional; Ángel Larrinoa, propietario del bar La Sirena y el bar Larri; Antonio Gala, famoso escritor español; Bibiana Montoya, mujer trans y activista española; Camarón de la Isla, famoso cantaor de flamenco y que nos cuentan que actuó en el Pasaje, junto a un cuadro flamenco, al inicio de su carrera; Diego Quiroga, propietario del bar El Refugio; Dúo Dinámico, cantantes y compositores españoles; Familia Rothschild, uno de los más influyentes linajes de banqueros y financieros del mundo; Graham Greene, afamado escritor, guionista y crítico literario británico; Gino Michael Felleman, hijo de Pia Beck y de Marga Samsonovski; Gisia Paradís, famosa actriz española de la década de los sesenta; Harold Norse, escritor estadounidense de la beat generation y conocido defensor de los derechos civiles LGTBI; Juanita la Burra, la Marifé y la Tanque, tres conocidas trans muy asiduas del Pasaje Begoña; Luciana Paluzzi, actriz italiana amiga de Helmut Berger; María Dolores Pradera, cantante española de fama internacional; María Jiménez, famosa cantante española; Marga Samsonowski, mujer de la famosa artista de jazz Pia Beck; Mariquilla, famosa bailaora de la época dorada del Pasaje Begoña; Marujita Díaz, afamada cantante de copla y actriz española; Paco España, actor y popular transformista español; Paul Bowles, afamado escritor, compositor y viajero estadounidense; Pedro Moreno Moreno, conocido como Violeta la Burra, pionero del transformismo en España; Rafael Herrera y Enrique Ollero, conocidos como Herrera y Ollero, un tándem de diseñadores de la alta costura española; Raphael, cantante y actor español de fama internacional; Salomé, cantante española ganadora del Festival de Eurovisión en 1969, etc. La lista sería interminable, pero finalizamos nombrando a Antonio Cañete, Antonio López, Antonio Molina, Diego Carrasco, Juan Antonio Moreno, Juan Martín, Manuel Carrasco, Manuel Cortés, Manuel Ruiz, Mariquilla, Paco Castillo, Paco Parrondo, Serafín García y Tomás Chacopino.

 

Asociación AlmensIRIS

Asociación AlmensIRIS (@AlmensIRIS)

 

Nuestra asociación se fundó el 10 de Junio de 2018 en Almensilla, pueblo del aljarafe que en la antigüedad era territorio olivarero, pasando a ser municipio independiente en 1837, tranquilo, de gente amable, trabajadora y respetuosa, La fusión de Almensilla y el arcoíris da nombre a nuestra asociación, AlmensIRIS!, esta nace de la ilusión de muchas personas con ilusión y sentido de la justicia y en concreto de la lucha de años de nuestra presidenta por formarla.

Todos los que componemos esta asociación caminábamos en una misma dirección y con un objetivo común, dar visibilidad al colectivo LGTBI+ y procurar concienciar al pueblo del respeto y derecho de amar a quien deseemos sin ser juzgados. Queríamos trabajar a favor de la diversidad, elaborando estrategias para evitar situaciones de conflicto y actos de discriminación o cualquier conato de violencia.

Estamos dispuestos a tender la mano a personas en situación de vulnerabilidad, intimidación, desprotección, discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y habilitar un espacio visible para acoger a aquellas que pudieran necesitarlo y que compartan nuestra misma situación o cualquier otra.

Algunos de nuestros objetivos están basados en defender y promover los derechos humanos en el mundo y reivindicar los derechos LGTBI+, creemos que una educación basada en la tolerancia y la información enfocada hacia los más jóvenes nos ayudarán en el proceso de aprendizaje de tolerancia y concienciación para avanzar en la construcción de un municipio más inclusivo, nos apoyamos en los centros de educación de nuestro municipio de manera transversal, organizando y colaborando con actividades organizadas por los departamentos de igualdad y servicios sociales. Hemos participando en actos solidarios, semana de la igualdad y día internacional de la mujer, Taller de sororidad, Participación con asociación Mar Pozo por la sonrisa de un ni o, Taller de familias diversas. Participación en asociación Azotea azul, carrera infantil Mar pozo, manifestación orgullo de Andalucía, actividades contra la violencia de género, también hemos compartido actividades con personas con discapacidad en su d a internacional. Nos formamos en un taller de sensibilización y formación contra la discriminación por razones de identidad sexual y de igualdad del colectivo LGTBI+. Formamos parte de la red de municipios orgullosos y entidad de la plataforma en la presentación cartel orgullo 2019. Participamos en la Asamblea comarcal de municipios orgullosos (Mairena Del Aljarafe) y ayudamos dentro de nuestras humildes posibilidades a las personas más vulnerables de nuestro pueblo en tiempo de pandemia.

Seguiremos trabajando por el derecho a la libertad de expresión, as  como el derecho a la privacidad, la libertad individual de ser visible o no, para que en el municipio se cree un entorno lo suficiente habilitado para que pueda vivirse en plenitud, independientemente de las personas que vivan en él.

Una parte del proceso social implica entender que una persona no queda definida únicamente por su sexualidad, identidad o expresión de género. Continuaremos insistiendo en tener una sede física que nos ayude con nuestros objetivos. Seguiremos caminando hacia el arcoíris en paz, igualdad y respeto.

 

Soy Luisa, la monstrua

Juan Andrés Teno (@jateno_)

Soy Luisa la Monstrua, vieja, fea y pobre; aunque hace muchos años fui un niño guapo que jugaba, feliz, saltando la espuma del mar. Tuve una madre con manos impregnadas en jabón que me abrazaba y me llenaba de besos y un padre que me incrustó la plancha ardiendo en la cara cuando me sorprendió vistiendo las enaguas de mi hermana. Alcancé la madurez con el golpe y supe quien era buscando la causa de las quemaduras.

Un día de primavera robé los ahorros de mi casita marinera y me planté radiante en una Barcelona que creía me daría la oportunidad de ser lo que siempre fui y nunca me dejaron ser. Aunque cantaba y baila como la que más, mi deformidad facial me vomitó directamente a la noche del barrio chino, a los abrazos de veinticinco pesetas y al sexo no deseado de hombres oscuros.

Mi dinero de puta de calle me procuró las primeras hormonas y, años más tarde, muchos años más tarde, una operación clandestina que me robó cualquier placer en la cama, pero que me devolvió la dignidad plena de mujer que nunca deberían haberme negado.

Pasé por la cárcel, como muchas otras, no por vender mi cuerpo, sino por ser un peligro social en un país que estaba enfermo. Lloré mucho hasta ser una mujer reconocida por todas y cuando lo tuve en mis manos supe que seguiría sufriendo por no ser hombre y perder privilegios.

Un 26 de junio, en año 77 del siglo pasado, me lancé a Las Ramblas con mi pancartita de puta feliz, soñando con un país más amable para quienes apenas salíamos a pasear al sol y derretíamos nuestro futuro en sábanas usadas de miserables pensiones.

Esa España de libertad, que me metió en las venas un chico rubio del FAGC, llegó, pero lo hizo demasiado tarde para mi. Es cierto que puede adoptar con orgullo el nombre mi madre en mis papeles oficiales. Sí, ya era Luisa, aunque nunca dejé de ser La Monstrua. 

Fui joven y alegre y tuve un novio alto y fuerte, un toro azul que me bebía la vida en cada mirada. Besaba mis cicatrices con pasión y en sus brazos era una diosa inmaculada y pura. En sólo tres años el sida me lo robó lleno de llagas y terriblemente delgado. A él le dediqué todos mis ahorros en un entierro maldito al que no quiso acompañarme nadie. Con mis lágrimas aboné una tumba de margaritas que nunca pude olvidar.

Me lancé de nuevo a la calle y seguí amando mentiras y mojando camas que no eran la mía, soñando siempre con aquel hombre joven que seguía susurrándome versos al oído. Crecieron cicatrices en mi espalda y el sudor y el olor a tabaco de hombres ajenos me envolvían día y noche mientras devoraba todos los libros que caían en mis manos, libros que me llevaban a otros lugares y otros destinos donde poder ser feliz.

Se hizo una luz catódica en nuestro camino. A mis compañeras de calle las entrevistaban periodistas sedientas de otra Veneno en el chino barcelonés, pero mi cara quemada y las inyecciones baratas de silicona clandestina me hacían imposible reivindicar ante una cámara, aunque fuese la que más había leído, la que más sabia: seguía siendo Luisa la Monstrua.

Una mañana de invierno tuve que llorar a mi madre muerta en la puerta de la iglesia, primero, y tras la verja del cementerio, después, porque mi padre me negó la entrada y me zarandeó entre insultos y amenazas policiales. Dos años después, fui yo, sola, la que le limpió los últimos humores y la que lo amortajé con el triste y raído traje de su boda. Acaricié sus nervadas manos no queriendo olvidar las tardes de otoño en las me enseñó a pescar mientras acariciaba mis rizados cabellos. Supe que tenía que perdonarle para poder seguir viviendo.

Me llegó la vejez y la acepté plácidamente, pero seguía trabajando con mi cuerpo, ya agrietado por los años, frio, casi inerte, siempre suspirando por aquel novio joven que me envolvió en sonrisas durante tres veranos. Mi esfuerzo era intentar ahorrar para que cuando mis huesos se quebrasen pudiera comer, aunque fuera una vez al día. Sólo tenía a mis queridas amigas de la calle, con quienes compartía el chocolate caliente en el que mojábamos nuestras lágrimas y regábamos con carcajadas estruendosas antes de volver a las esquinas.

Hace unos meses escuché en la radio que nos llaman mutantes, que abusamos de los niños, que lo nuestro sólo es un deseo, que no es real. Ese no es el feminismo que he leído y la sororidad que he practicado en las calles. Me levanto, me miro al espejo y las cicatrices me recuerdan lo mucho que me ha costado llegar y que no puedo claudicar. Mi dolor no pueden heredarlo las que vienen detrás, ni los golpes, ni las zonas oscuras… Nunca, nunca renunciaré, aquel chico del FAGC me lo inoculó y mi activismo durará siempre.

Tengo la alacena de mi pequeño piso del Raval llena de lentejas y arroz. Vivo en cuarentena constante y no es la pandemia lo que me preocupa sino que no haya nadie que me cierre los ojos cuando todo acabe. He tenido la triste suerte de cumplir demasiados años y ver morir, una a una, a todas mis amigas del Chino. A todas las maquillé dentro de su ataúd, todas volaron guapas y lloradas. Pero para mí no habrá lágrimas.

La semana pasada salí por última vez de la casa y una chica que se ofreció a llevar mis bolsas hasta la casa me dijo “señora”. En 95 años era la primera vez que lo oía: “señora”, “señora”, “señora”.

Hace dos días que no puedo levantarme a hervir arroz, el único alimento que ingiero desde el martes. Sólo tengo fuerzas para manejar este lapicero que brinca desbocado entre reglones.

Las persianas están bajadas y no sé si es de día o de noche.

Tengo sueño, mucho sueño.

A veces creo que veo amanecer desde la casita de mi infancia.

Siento que el sol y la brisa acarician mi rostro.

Oigo que me llama mi madre.

Huelo sus manos.

Tengo sueño

Soy tu hija, mamá ¿dónde estás?

JUAN ANDRÉS TENO

Periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Cuenta en Twitter: @jateno_ 

Blog: https://familiasdecolores.wordpress.com/