Entradas etiquetadas como ‘Grecia’

A mi hijo lo mataron a patadas y, por eso, pido justicia

Por Eleni Kostopoulos (Grecia) vía Amnistía Internacional

Zak Kostopoulos, activista queer, transformista y defensor de los derechos humanos de nacionalidad griega, fue golpeado brutalmente el año pasado por dos hombres al entrar en una joyería del centro de Atenas. En las grabaciones de vídeo aparecían policías, tras la agresión, intentando detener con violencia a Zak, que agonizaba en el suelo. Según el informe, Zak falleció a causa de las múltiples lesiones que había sufrido.
La trágica muerte de Zak dejó destrozadas a su familia, amistades y a la comunidad griega de defensores y defensoras de los derechos humanos en general. Su madre, Eleni Kostopoulos, muestra en un emotivo relato cómo sobrelleva la muerte de Zak y por qué está decidida a pedir justicia para su hijo.

Zak Kostopoulos, activista queer, transformista y defensor de los derechos humanos de la comunidad LGBTI

Zak era mi hijo mayor. Fue un niño dulce y brillante que iluminó mi vida como una estrella inmensa. Yo lo colmé de amor y cariño. Le gustaba abrazar su peluche favorito, su mono, y sonreía siempre.

Conforme crecía, yo veía claramente lo amable y compasivo que era. Nunca le oía hablar mal de nadie; entendía los sentimientos de la gente y se identificaba con ellos.

En quinto grado, el profesor me dijo que Zak era el único alumno que se había hecho amigo de un niño extranjero que había llegado a la clase. Desarrolló su lado artístico: le encantaba bailar y yo solía oír sus cantos y el ruido de sus pisadas en el suelo de su habitación. Lee el resto de la entrada »

Grecia cumple con Europa y con sus ciudadanos

Por Violeta Assiego (@vissibles)

Fotografía de Renewal
Fotografía de Renewal

 

En el país del que todo el mundo habla -y de la mano del Gobierno que salió democráticamente en las urnas el pasado 25 de enero- parece que va a ampliarse el reconocimiento de la uniones civiles a las parejas del mismo sexo. De hacerlo, se estará dando cumplimiento a una sentencia histórica de noviembre de 2013 -en el ámbito europeo- para el reconocimiento de derechos a las personas LGBTI.

Este paso dado por el Gobirno de Tsipras no deja de ser un avance (y un gesto) importante para la comunidad arcoirís del país heleno, máxime cuando el anterior Gobierno había dado largas al cumplimiento de esta resolución, preocupado sobretodo por la reacción de la iglesia ortodoxa. Sin embargo, es necesario subrayar que esta declaración hecha por el Ministro de Justicia ante el Parlamento griego también puede ser un movimiento más de ficha dentro de la intensa partida que Grecia mantiene con la Unión Europea, y que el compromiso firme del actual gobierno griego con los derechos de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales está todavía por ver.

Hasta que el Parlamento griego apruebe la ley y dé cumplimiento a la resolución del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la actual ley vigente sigue siendo discriminatoria con las parejas del mismo sexo al excluirlas de la posibilidad de legalizar su relación bajo esta fórmula.

Syriza tiene un largo camino que recorrer en una sociedad donde algo más de la mitad de la población rechaza a las personas LGBTI. Su compromiso con los derechos LGBTI, al igual que pasa en otros lugares del mundo, puede terminar siendo parte de las concesiones que decida hacer a los aliados políticos del ala derecha de su país. En un momento en que Europa presiona contra las cuerdas al 100% masculino gobierno de Alexis Tsipras (ni una mujer en el mismo), Rusia – el país homofobo por excelencia- está deseando aparecer en escena para rescatar a la maltrecha economía griega. Y es que Europa vive dividida entre sus políticas de austeridad, claramente vulneradoras de derechos, y sus declaraciones de derechos donde se prima el principio de igualdad.

Cuando los derechos humanos se despiezan en contra de la esencia de su universalidad, los colectivos vulnerables salen perdiendo siempre. Mujeres, homosexuales, inmigrantes… ciudadanos en todo caso que pasan a ser peones de una partida de ajedrez indecente que no va con ellos pero de la cuál depende su vida, su integridad y su dignidad.

El compromiso de Syriza con todas y todos sus ciudadanos no se puede despiezar, esto sí y esto no. Tampoco las exigencias de Europa se pueden priorizar en función de quien sea más fuerte o demuestre más autoritarismo a la hora de no-negociar. La seguridad jurídica y real de la comunidad LGBT en Grecia es algo que no se consigue de golpe con una ley pero sí ayuda a un cambio de actitud. Sin embargo, todo está por ver en el país del que más se habla en las últimas semanas, incluso ese cambio de actitud hacia las minorías desde un enfoque de derechos integral. Lo que está claro, es que esto no acaba más que de empezar.