Entradas etiquetadas como ‘transgenicos’

En el Día del Libro, regala un libro electrónico gratuito

22 abril 2013

Ebook

Libros que no consumen papel. Libros que no cuestan dinero. Hay muchos. Cada vez más y cada vez mejores. Por eso, en el Día del Libro, 23 de abril, fecha que se corresponde con la del fallecimiento de los escritores Miguel de CervantesWilliam Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha del año 1616, pero también con la del gran observador de la naturaleza  Josep Pla (en 1981), os invito a regalar(nos) libros digitales gratuitos.

Mi primera recomendación es Ecolegía, del naturalista Francisco Javier Barbadillo, disponible en este enlace. En él se da respuesta a preguntas como ¿Son los naturalistas unos bichos raros? También se aportan datos sobre el apasionante cotilleo de la observación de la Naturaleza, cómo hacer escondites, escribir un cuaderno de campo o reírse mucho con los documentos apócrifos que el autor imagina.

Otro libro apasionante es ”Las corbetas del rey. Viaje alrededor del mundo de Alejandro Malaspina (1789-1794)“, obra del historiador Andrés Galera Gómez. La increíble hazaña científica de nuestro Capitán Cook español. Descargable en este enlace. La edición del libro se completa con un microsite (www.fbbva.es/malaspina), una versión digital de la obra que permite recorrer en imágenes la circunnavegación original de Malaspina.

Finalmente, un tercer regalo la mar de práctico. La “Guía roja y verde de alimentos transgénicos”, editada por Greenpeace y que ya va por la quinta edición. Una Guía donde aparecen dos listas de marcas, productos y fabricantes, situados en Rojo o en Verde en función de su política en materia de transgénicos. Para que no te den gato transgénico por liebre y que puedes descargarte desde este enlace.

Pero a mí también me gustan los detalles en tan simbólico Día de las Letras. ¿Me regalas algún libro? Pásame el enlace de los que en tu opinión son los más medioambientalmente interesantes.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

El mejor corto ecologista del año vence a los transgénicos

11 junio 2012

Se le considera el mejor corto ecologista del año, pero a mí me parece el mejor corto ecologista de la década. Si fuese un anuncio publicitario, la campaña viral de Veterinarios sin Fronteras (VSF) resultaría demoledora. Más incluso que la exitosa de Greenpeace sobre el Kit-Kat de Nestlé y su responsabilidad en la desaparición de los orangutanes.

Se titula “Dos tomates y dos destinos” y ataca directamente a los alimentos modificados genéticamente, los temidos, temibles y cada vez más generalizados alimentos transgénicos.

La historia es hilarante. Dos tomates, uno transgénico (K-44) y otro campesino (Mauricio), se citan en un bar después de haberse conocido a través de un chat en Internet. Es una cita a ciegas que se barrunta desastrosa. El del pueblo, acostumbrado al estiercol, el agua pura de la lluvia y la vida natural, parece que tiene todas las de perder frente al cosmopolita colega, sofisticado y muy cool, pero el final acaba siendo grandioso. Porque Mauricio tiene algo muy especial que a K-44 le volverá loco.

Esta imaginativa producción de VSF está basada en la idea original de Aníbal Gómez. Lo interpretan de forma magistral (¡se salen!) nada menos que Joaquín Reyes y Carlos Areces.

Pero los veterinarios no dan puntada sin hilo. No se han limitado a hacernos pensar en las virtudes del modelo de soberanía alimentaria frente al agronegocio industrial basado en el uso indiscriminado de agroquímicos y productos fitosanitarios. Quieren algo más. Nuestra implicación activa a través de la cibercampaña: Y tú… ¿de qué eres? De espachurrar o de abonar?
http://dostomates.wix.com/dosdestinos#!%C2%BFabonas-o-espachurras?

La pregunta se responde sola ¿O es que tú eres de los de espachurrar el futuro?

P.D. Una aclaración necesaria. A la vista de algunos comentarios, hay lectores muy protransgénicos que no entienden las licencias humorísticas. Los tomates transgénicos fueron un estrepitoso fracaso comercial de las multinacionales gracias al contundente rechazo de los consumidores. Pero tienen razón quienes señalan que en estos momentos no existen tomates transgénicos en el mercado. Aunque se mantiene la investigación en los laboratorios para lograr un futuro producto más vendible.

Si quieres saber por qué son peligrosos los alimentos transgénicos, te recuerdo un post mío donde resumo sus desventajas para la salud y el medio ambiente. Lo tienes en este enlace.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/cronicaverde)

Los herbicidas nos enferman

15 abril 2011

Más vago que la chaqueta de un caminero”, decía el refrán. A los antiguos encargados del mantenimiento de los caminos ese duro trabajo les hacía sudar de lo lindo cuando trataban de eliminar la maleza de las cunetas. Con tanto esfuerzo, desde primera hora de la mañana sus chaquetas iban al suelo y ahí se pasaban las prendas todo el día, viendo currar a sus propietarios.

Pero eso era antes. Ahora tenemos el glifosato. Un potente herbicida capaz de acabar en esta resplandeciente primavera con árboles y arbustos a golpe de pulverizador, sin necesidad de contratar abultadas cuadrillas. La bicoca del gestor. Terriblemente eficaz, se ha convertido en el plaguicida más usado del mundo. Su empleo junto a transgénicos promete cultivos a la carta, pues los fabricantes lo presentan como eficaz, barato, biodegradable e inocuo. ¿Inocuo?

Cada vez más estudios demuestran los peligros para la salud de este popular ‘matatodo’. Su uso indiscriminado y abusivo está provocando preocupantes contaminaciones en cultivos, suelos y ríos. Como resultado ocasiona una lenta pérdida de la biodiversidad, haciendo más vulnerables a los sistemas naturales y alterando el medio ambiente. Peces e insectos, especialmente las abejas, sufren todo tipo de alteraciones metabólicas. También hay sospechas fundadas de afecciones directas a la salud de los humanos. Pero lo seguimos utilizando con alegría, igual en carreteras que atraviesan espacios protegidos que en espacios públicos como los jardines de colegios y hospitales.

Si hay que eliminar malas hierbas, hagámoslo como siempre se hizo, sin venenos y sólo donde sea estrictamente necesario. Mejor será pagar jornales a camineros que arrepentirnos después de la utilización masiva de estas duchas tóxicas que nos enferman a nosotros y a nuestro entorno.

Canarias ha sido la primera comunidad autónoma de España movilizada contra el uso indiscriminado del glifosato. Entre sus acciones incluyen una interesante ciberacción que trata de convencer a las autoridades locales, insulares y regionales para que rechacen su uso. Toda la información la tienes en su página No más venenos en Canarias.

La fotografía de arriba pertenece a la página No Incineración de Tenerife.

A continuación os dejo el vídeo clip de la banda barcelonesa “Mañana me chanto” dedicada a los peligros del uso indiscriminado del glifosato. Una música tan buena como certera.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

Aumenta la producción de alimentos ecológicos a pesar de la crisis

01 marzo 2011

Muchos pensaban que con la crisis económica los primeros en caer iban a ser los productores de alimentos ecológicos. Que puestos a apretarnos el cinturón, a muchos se nos iban a bajar los humos del ecologismo e íbamos a acabar comprando la comida más barata, ajenos a químicas y transgénicos. Pero se han equivocado.

La producción de alimentos ecológicos ha experimentado durante el pasado año un importante crecimiento, tanto en superficie como en número de operadores. A falta de datos nacionales más recientes, la superficie dedicada en España a la agricultura ecológica registró en 2009 un incremento de 21,64% hasta superar las 1,6 millones de hectáreas. Y en ganadería ecológica ya hay más de 5.000 explotaciones ganaderas registradas.

El año pasado ha sido todavía mejor, especialmente en Andalucía, la comunidad que más está apostando en nuestro país por los productos agroganaderos exentos de fertilizantes artificiales y pesticidas. Allí, y según datos del Servicio de Certificación CAAE, en 2010 se han alcanzado las 829.840 hectáreas de producción ecológica, un 4,91% más que el año anterior.

Y es que en esto de comer son pocos los que ponen en juego su salud. Consumidores responsables y sensibilizados, cada vez somos más lo que preferimos ahorrar en ropa o en los últimos gadgets tecnológicos antes que hacerlo con la comida. Ecológica, de cercanía, respetuosa, solidaria y sana, muy sana. Que por suerte ya no es tan cara como antes, teniendo en cuenta su calidad y sabor ¿no te parece?

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

2010 ha sido un mal año para la biodiversidad

30 diciembre 2010

Puestos a hacer balance, este año que ahora acaba ha sido malo para el medio ambiente. Baste recordar que la promesa de reducir la pérdida de biodiversidad en todo el mundo para el año 2010 no se ha cumplido ni de lejos, al tiempo que todo el mundo celebraba pomposamente el Año Internacional de la Biodiversidad.

La degradación planetaria sigue imparable, incluso más rápida y destructiva que nunca. También en nuestro país, donde la defensa de la biodiversidad nos sigue pareciendo algo decorativo y superfluo, cuando en realidad es la salvaguarda de nuestro futuro. Y nuestra manera de gestionarla habla mucho de qué tipo de sociedad hemos creado, cada día más abocada hacia un desarrollismo desestructurado sin futuro.

La nueva ministra Rosa Aguilar ha prometido pintar de verde el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), pero con un presupuesto cercenado no tendrá dinero para comprar la pintura. Tampoco voluntad política para impedir el avance de los cultivos transgénicos, proteger el atún rojo, paralizar el proceso de elección de ubicación del cementerio nuclear, rechazar en los tribunales la rebaja de 300 especies en el nuevo catálogo de especies protegidas de Canarias, evitar la muerte de más linces o el estancamiento de la Red Natura 2000.

Se han hecho pocas cosas, pero muchas de ellas han sido para supuestamente revalorizar los espacios naturales, cuando en realidad sólo se han levantado infraestructuras con escaso contenido y carentes de personal preparado que las puedan gestionar con eficacia. Otra parte se ha ido en marketing y merchandising, nueva versión improductiva de la olvidadfa educación ambiental.

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado 2011 Año Internacional de los Bosques. Visto lo visto, todo quedará en una celebración más carente de compromisos, y mientras seguiremos destruyendo nuestras forestas a velocidad endiabladamente irracional. Pobres árboles. No pueden echar a correr para evitar la que les viene encima.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

Mapa secreto de los 63 pueblos donde se experimentan nuevos cultivos transgénicos

10 mayo 2010

Amigos de la Tierra ha hecho pública la localización exacta de los campos donde se ha solicitado experimentar con cultivos transgénicos en España en 2010, unos datos hasta ahora secretos.

Son en total más de cien parcelas repartidas en 63 municipios donde multinacionales como Monsanto, Syngenta, Bayer o Pioneer tienen planeado realizar experimentos con maíz, remolacha y algodón transgénico para ver qué tal funcionan. Amigos de la Tierra considera que los agricultores, vecinos y ayuntamientos tienen derecho a conocer su localización exacta, aunque resulte imposible poder protegerse de una contaminación genética e invisible cada vez más generalizada.

Decían que iban a respetar los espacios protegidos, pero era mentira. Varios experimentos de Monsanto con maíces transgénicos se encuentran en la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda, en Daimiel, mientras que Syngenta pretende probar fortuna con remolacha transgénica en una ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves) de Castilla y León.

Según la asociación ecologista, España acoge el 42% de todos los experimentos con transgénicos al aire libre realizados en la Unión Europea en los últimos años. Dicho de otra manera, nuestro país se ha convertido en el campo de pruebas favorito de las multinacionales.

Hasta ahora la localización de los campos experimentales con transgénicos era confidencial. Pero una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia ha amparado el derecho a que esta información esté a disposición pública.

A continuación puedes ver un listado y un mapa de los municipios en los que se ha solicitado experimentar, el transgénico que se quiere cultivar y los datos para localizarlo (provincia, municipio, polígono y parcela). Si quieres situar la parcela exacta en un mapa, sólo tienes que introducir estos datos en el programa de identificación de parcelas agrícolas del Ministerio (SIGPAC)

Importante: El Ministerio facilita las parcelas propuestas inicialmente por las empresas, pero advierte de que luego suelen elegirse sólo algunas de ellas. Por lo tanto, lo que se recoge en este mapa son las previstas, no las finalmente utilizadas.

¿Aparece tu pueblo en la lista?

Además de estos ensayos experimentales, España sigue cultivando 76.000 hectáreas del maíz transgénico MON 810 de forma comercial, sin que tengamos posibilidad de saber dónde se cultivan ni dónde acaban. Otra razón más para que no me gusten los transgénicos. ¿Cuántas más hacen falta para poner fin a esta irresponsabilidad?

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

No quiero comer alimentos transgénicos

15 abril 2010

No quiero alimentos transgénicos, pero los tengo hasta en la sopa, hasta en el pan, hasta en la leche de soja. En mi pequeña huerta ecológica de casa ya no sé si cultivo tomates o a los hijos vegetales de Frankenstein. Nada comparable con las más de 80.000 hectáreas de maíz modificado genéticamente que producimos cada año en España. Hermosos granos con genes de bacteria que les permiten generar de forma natural una sustancia insecticida, pero cuyas semillas sólo las vende en el mundo una empresa, al igual que sus exclusivos herbicidas y pesticidas. Convertidos en perplejos conejillos de Indias, aportamos dinero y salud a mayor gloria de las multinacionales.

Dicen sus defensores que somos unos ignorantes y unos alarmistas, que el futuro es transgénico. Lo dicen desde esos modernos laboratorios donde por dinero juegan a ser Dios, experimentando con genes de vaca en plantas de soja, con genes de polilla en manzanas e incluso con genes de rata en lechugas.

Nos aseguran que por ser clones no hay peligro de contaminación genética, pues prácticamente son estériles. Prácticamente. Tampoco parece que puedan afectar a nuestra salud. Resulta poco probable, dicen. Pero nos niegan el derecho al miedo, a temer por los daños colaterales de tan lucrativo negocio, a la lógica de la precaución.

El mayor peligro de los transgénicos es su invisibilidad, su irreversibilidad y su imprevisibilidad. Imposible de acotar el polen en un lugar, acabarán para siempre con la pureza genética de nuestros alimentos naturales, con la biodiversidad. Quien sea alérgico a los transgénicos no encontrará un rincón en el mundo donde poder evitarlos. Tampoco se pondrá fin al hambre, pues el problema no es la producción, es la distribución equitativa de los alimentos. Pero lo que es seguro es que acabarán con la soberanía alimentaria, el derecho de todo Estado a garantizar su independencia alimenticia.

Por todo ello y mucho más estoy en contra de los alimentos transgénicos. Y apoyo la manifestación que mañana sábado, 17 de abril, saldrá a las 11,30 horas de la Puerta de Alcalá para mostrar el rechazo de la sociedad civil a su forzada introducción en nuestra agricultura y nuestra alimentación.

Si quieres evitar consumir productos con transgénicos, la lista roja y verde elaborada por Greenpeace en beneficio de los consumidores es fundamental. Descárgatela aquí.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

La contaminación invisible

04 marzo 2010

Pinturas, disolventes, colorantes, plásticos. Medicinas, pesticidas, herbicidas, insecticidas, conservantes. Ningún lugar del planeta, ningún ser vivo, está hoy libre de la contaminación por sustancias químicas. Y los que menos nosotros, sus promotores.

Algunos de estos productos los conocemos y los utilizamos con precaución, pero en su mayor parte no sabemos que existen a pesar de pasar nuestra vida rodeados de ellos. Es la contaminación invisible, la de todos esos aditivos empleados para mejorar productos habituales, la de todos esos humos, líquidos, partículas a los que estamos en permanente exposición desde nuestro nacimiento y hasta nuestra muerte.

Cada año mueren en España 4.000 trabajadores y al menos 33.000 enferman y más de 18.000 sufren accidentes a causa de la exposición a sustancias químicas peligrosas.

Un problema añadido son los efectos a largo plazo de tan complejo cóctel químico, por mínimas que en principio sean sus cantidades. La mayoría de nosotros logra inmunizarse, impermeables a esta permanente nube tóxica cotidiana. Pero otros no tienen tanta suerte, son más sensibles y sufren las consecuencias.

De esta forma, la presencia generalizada de tóxicos parece estar detrás del incremento de la incidencia de ciertas enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico y reproductor. Como el asma, que ya afecta a 300 millones de personas en todo el mundo y a un 6% de los españoles. O como las alergias, un serio problema para uno de cada cuatro españoles. Incluso nuestra producción de espermatozoides está en acelerado retroceso.

Son las enfermedades del nuevo milenio, cuyo exponente más preocupante sería la sensibilidad química múltiple, un desorden médico desencadenado por todos esos artificiales productos que nos rodean. Y tienen mal arreglo. Cada vez somos más urbanos, más frágiles, más vulnerables. Como ese entorno que nos empeñamos en contaminar sin darnos cuenta de que también es el nuestro y el de nuestros hijos.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

“Los transgénicos son una nueva forma de fascismo”

25 febrero 2009

No lo digo yo, aunque lo piense. Lo dice Vandana Shiva, Premio Nobel Alternativo de la Paz, la gran valedora mundial del ecofeminismo además de doctora en Física, directora de la Fundación para la Investigación Científica, Tecnológica y Ecológica y miembro de Consejo Ambiental Nacional de la India.

Hizo estas declaraciones el otro día en la sede de Greenpeace España y las recoge esta asociación en su blog.

Muy crítica con estos cultivos, Vandana Shiva sitúa a sus defensores en el grupo de los “monocultivos de la mente”, personas que no entienden la importancia de la biodiversidad ni lamentan su destrucción. Porque en su opinión, los transgénicos son peligrosos asesinos de la biodiversidad.

Los cultivos genéticamente modificados llegaron a la India como la panacea de la lucha contra el hambre, pero además de fracasar en tan loable intento han traído grandes desgracias a las personas y al medio ambiente. Se está plantando masivamente algodón transgénico, que no se puede comer, pero ello ha provocado un grave endeudamiento de muchos agricultores, que llegan incluso a quitarse la vida.

200.000 suicidios en los 10 años de producción de este cultivo, según esta reputada científica. Las víctimas inocentes de los transgénicos.

Y mientras esto curre en India, España sigue liderando en Europa el cultivo a gran escala de maíz transgénico, más de 80.000 hectáreas de no sabemos muy bien qué ni a qué precio. ¿Es fascismo o es estupidez?

¿Por qué son peligrosos los alimentos transgénicos?

21 enero 2009

Los alimentos transgénicos no son un peligro futuro. Son una amenaza presente, muy cercana y en expansión, especialmente en nuestro país.

De hecho, España incrementará este año en casi un 40% la superficie dedicada a cultivos transgénicos, que ya era la mayor de Europa, hasta llegar a las 110.000 hectáreas.

Paralelamente, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino tramita para 2009 nuevos ensayos al aire libre con estos Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) en 67 municipios de Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura, Navarra, Galicia y Cataluña, variedades de maíz que según acaba de denunciar Amigos de la Tierra, “tienen efectos perjudiciales en la salud humana y en el entorno”.

Según un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos recogido por Efeagro, este incremento de superficie (España cultivó 79.269 hectáreas en 2008) se debe a las ventajas productivas y económicas derivadas de un cultivo que cada año resulta “más atractivo” para los agricultores, “a pesar de las restricciones normativas y presiones políticas” en la UE.

Pero ¿por qué son peligrosos los transgénicos?

Son peligrosos para el medio ambiente: Supone aumentar el uso de productos tóxicos en la agricultura, contaminan genéticamente a las variedades tradicionales, acabando con ellas y provocando una grave pérdida de la biodiversidad. Según Greenpeace, los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.

Son peligrosos para la salud: Los riesgos sanitarios a largo plazo debidos al consumo de transgénicos no han podido ser evaluados correctamente. Se sospecha que pueden provocarnos nuevas alergias, tumores cancerígenos o hacernos resistentes a los antibióticos. Aunque no hay datos concluyentes que despejen las dudas, ya los estamos consumiendo en grandes cantidades.

Son peligrosos para la economía: El desarrollo de los transgénicos está en manos de unas pocas empresas multinacionales que acabarán controlando todo el mercado mundial de semillas y, con ello, la producción de alimentos en el planeta. Paralelamente, los herbicidas y otros productos de síntesis son específicos para estas variedades y están igualmente en manos de estas empresas.

Frente a la irresponsabilidad de nuestro país, en Austria, Francia, Grecia, Hungría o Italia los cultivos tránsgénicos están terminantemente prohibidos. Aunque no su consumo porque, lo queramos o no, los estamos consumiendo de forma masiva. Por ejemplo en forma de soja o de maíz. De hecho, al menos el 80 por ciento de la soja importada en Europa es ya genéticamente modificada.

¿Qué por qué yo estoy en contra de los transgénicos? Porque nadie con dos dedos de frente se hincha a comer algo sin saber antes si le puede hacer mal. Porque son indistinguibles de las variedades naturales y no podemos rechazarlos si así queremos. Y porque con ellos no acabaremos con el hambre en el mundo, como pregonan sus defensores, sino todo lo contrario. De hecho, cientos de pequeños agricultores se han suicidado en la India, endeudados tras pasarse a los caros cultivos transgénicos y no obtener las producciones prometidas.