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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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El Día sin Carne alerta del aumento de la ganadería industrial y el cultivo de soja

Ternero. Foto: Pixabay

El elevado consumo actual de carne en Europa requiere de grandes cantidades de pienso producido a partir de soja para alimentar al ganado. Según ha denunciado la asociación ecologista Amigos de la Tierra a través de un comunicado, “la Unión Europea planea reducir la dependencia de las importaciones de soja de Latinoamérica expandiendo el monocultivo en Europa del Este”.

En el Día Sin Carne (20 de marzo), Amigos de la Tierra, que lleva años denunciando la expansión de estos monocultivos en América Latina, hace un llamamiento a los Estados Miembro para reducir la demanda de carne en la UE y poner freno a la ganadería industrial dependiente de la soja tanto en Sudamérica como en Europa.

La UE es uno de los principales consumidores del mundo de carne y productos de origen animal, con una demanda anual por cabeza de 68,8 kilos en 2017. Además del consumo interno, la exportación de carne a terceros países, principalmente cerdo y pollo, es un importante negocio para las grandes empresas cárnicas de la UE.

“El consumo actual de carne barata producida en explotaciones industriales es muy elevado y sus consecuencias negativas para el medioambiente y la salud humana son irrefutables”, alerta Amigos de la Tierra. Lee el resto de la entrada »

Leer muchos libros protege los bosques y lucha contra el cambio climático

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Esta tarde modero una mesa redonda en Liber, la Feria Internacional del Libro, que en 2016 se celebra en Barcelona. El tema no puede ser más interesante: “Libros que salvan bosques: la responsabilidad medioambiental en el mundo editorial“. Me acompañarán en el debate dos pesos pesados del sector. Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España, y Ángel Pérez, director de Producción Editorial de Penguin Random House Grupo Editorial.

Muchos de vosotros os preguntaréis: ¿Cómo va a salvar bosques una industria que tala millones de árboles para producir el papel con el que publica sus libros?

Esa misma duda la he tenido yo muchos años. Ahorra papel y salvarás árboles. No imprimas los correos si no es absolutamente necesario. La mejor manera de proteger el bosque es no cortar un solo árbol. Pero estaba equivocado. Porque en un mundo tan mercantilista como el nuestro, si nadie compra madera para hacer papel y muebles, el precio de esta materia prima caerá por los suelos; dejará de tener una mínima rentabilidad. Y si un bosque no da dinero ya no interesa. No lo cuidamos ni lo plantamos. Lo quemamos, lo talamos y lo dedicamos a cultivar soja, girasol o urbanizaciones. Las gentes que viven junto a él, muchas de ellas comunidades indígenas, serán expulsadas a las ciudades o reconvertidas en granjeros. Lee el resto de la entrada »

¿Por qué son peligrosos los alimentos transgénicos?

Los alimentos transgénicos no son un peligro futuro. Son una amenaza presente, muy cercana y en expansión, especialmente en nuestro país.

De hecho, España incrementará este año en casi un 40% la superficie dedicada a cultivos transgénicos, que ya era la mayor de Europa, hasta llegar a las 110.000 hectáreas.

Paralelamente, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino tramita para 2009 nuevos ensayos al aire libre con estos Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) en 67 municipios de Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura, Navarra, Galicia y Cataluña, variedades de maíz que según acaba de denunciar Amigos de la Tierra, “tienen efectos perjudiciales en la salud humana y en el entorno”.

Según un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos recogido por Efeagro, este incremento de superficie (España cultivó 79.269 hectáreas en 2008) se debe a las ventajas productivas y económicas derivadas de un cultivo que cada año resulta “más atractivo” para los agricultores, “a pesar de las restricciones normativas y presiones políticas” en la UE.

Pero ¿por qué son peligrosos los transgénicos?

Son peligrosos para el medio ambiente: Supone aumentar el uso de productos tóxicos en la agricultura, contaminan genéticamente a las variedades tradicionales, acabando con ellas y provocando una grave pérdida de la biodiversidad. Según Greenpeace, los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.

Son peligrosos para la salud: Los riesgos sanitarios a largo plazo debidos al consumo de transgénicos no han podido ser evaluados correctamente. Se sospecha que pueden provocarnos nuevas alergias, tumores cancerígenos o hacernos resistentes a los antibióticos. Aunque no hay datos concluyentes que despejen las dudas, ya los estamos consumiendo en grandes cantidades.

Son peligrosos para la economía: El desarrollo de los transgénicos está en manos de unas pocas empresas multinacionales que acabarán controlando todo el mercado mundial de semillas y, con ello, la producción de alimentos en el planeta. Paralelamente, los herbicidas y otros productos de síntesis son específicos para estas variedades y están igualmente en manos de estas empresas.

Frente a la irresponsabilidad de nuestro país, en Austria, Francia, Grecia, Hungría o Italia los cultivos tránsgénicos están terminantemente prohibidos. Aunque no su consumo porque, lo queramos o no, los estamos consumiendo de forma masiva. Por ejemplo en forma de soja o de maíz. De hecho, al menos el 80 por ciento de la soja importada en Europa es ya genéticamente modificada.

¿Qué por qué yo estoy en contra de los transgénicos? Porque nadie con dos dedos de frente se hincha a comer algo sin saber antes si le puede hacer mal. Porque son indistinguibles de las variedades naturales y no podemos rechazarlos si así queremos. Y porque con ellos no acabaremos con el hambre en el mundo, como pregonan sus defensores, sino todo lo contrario. De hecho, cientos de pequeños agricultores se han suicidado en la India, endeudados tras pasarse a los caros cultivos transgénicos y no obtener las producciones prometidas.