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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Archivo de septiembre, 2017

Mi segunda oportunidad con la Semana de la Moda de Milán

He de admitir que cuando me llegó hace unos meses el mail de la Camera Nazionale della Moda (organismo que regula todo lo relacionado con la moda italiana), para iniciar el trámite de solicitud de prensa con el fin de asistir a la edición de septiembre de la Semana de la Moda, lo eliminé no sin cierto placer.

VESTIDA PARA UNO DE LOS DESFILES. @MEETINGMARA

Pero es que mi pasada experiencia, algo negativa, aún estaba reciente, y no me apetecía mucho no solo volver a enfrentarme a empujones y exhibiciones de postureo sino a pagar los 50 euros (de mi bolsillo) que supuestamente hacen que puedas “acceder a los servicios para prensa”, o sea, agua y una zona con wifi.

Sin embargo coincide que una de las agencias de comunicación que lleva varias firmas italianas, se quedó con mi correo electrónico de la edición pasada y me bombardeó con lo que han sido, en total, unas 20 invitaciones entre desfiles, conferencias y presentaciones a los showrooms.

Y como más vale invitación en mano que ninguna en absoluto, decidí darle una segunda oportunidad a la que es, junto a París, la semana más importante de la moda.

El primer desfile al que acudí, Maryling, tuvo lugar en la sala de las Caballerizas del Museo de Ciencia y Tecnología, un espacio que conocí en febrero. De la feminidad imperante en todos los conjuntos a través de cinturas marcadas, tejidos vaporosos y vestidos que parecían salidos de un moderno picnic improvisado en el borde de un canal, pasé a la fiesta de inauguración de la Milán Fashion Week organizada por Kenzo, donde el modernerío más moderno de la ciudad hizo acto de presencia.

Con un poco de ayuda de un fotógrafo de la agencia SGP, mi acompañante y yo nos las ingeniamos para entrar en el desfile de Lucio Vanotti, cuyos diseños, más basados en la superposición de capas y en el enmascaramiento de la figura femenina bajo prendas anchas, desfilaban con la catedral milanesa de fondo en una de las alas del Palacio de La Rinascente.

Pero no fue hasta el desfile del domingo de Vicky´z (Vicky Zhang), que debutaba en Milán tras desfilar en la pasarela de Nueva York, que volví a conmoverme.

Durante el espectáculo de casi media hora de duración (algo raro ya que los desfiles no pasan de diez minutos), Xinyin Xu, la diseñadora de la firma, me sorprendió con vestidos que parecían salidos de una reinterpretación de las películas Disney pero en una versión actual.

Si que es verdad que las anchuras y cortes chinos se podían apreciar en algunos diseños más que en otros, pero por lo general me pareció una colección que, además de estar pensada para niños y adultos, ya que modelaron childrenswear y womenswear, se puede llevar perfectamente en una ocasión especial.

No sé si fueron esos cincuenta niños perfectamente coordinados que salieron con un farolillo rojo al terminar el desfile o los vestidos que casi me hacían desear tener más bodas para 2018, pero entre la música y la atmósfera de cuento de hadas y cenicienta moderna que se respiraba, me pasé la mitad del tiempo con la piel totalmente de gallina.

Y es que la moda puede gustarnos, no gustarnos en absoluto, podemos entenderla o no, pero nunca nos deja indiferentes. Y, en ocasiones, como fue mi caso, hasta emociona.

DESFILES DE MARYLING, LUCIO VANOTTI Y VICKY´Z. MARA MARIÑO

Por qué el rojo es el nuevo negro

Si las tendencias se vieran reflejadas en las casas de apuestas el rojo se pagaría muy bajo, ya que es la apuesta segura de la temporada otoño/invierno que acabamos de inaugurar.

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El color más pasional viene para cubrir todo el armario en un intento de convertirnos en las caperucitas modernas urbanas.

Las razones para amar el rojo son infinitas: es un color muy favorecedor, se puede conjuntar con la mayoría de colores que tenemos en el armario (lo de rosa y rojo allá cada uno, pero hay limites que es mejor no atravesar), es llamativo pero de una manera sofisticada, nos aporta seguridad y es el tono de la seducción por excelencia.

Si te estás mirando al espejo con algo de esa tonalidad puesto y no te sientes con más poder que Jessica Rabbit en un escenario, es que o eres daltónica o tienes el espejo un poco sucio.

H&M/TALLY WEIJL

H&M/TALLY WEIJL

PRIMARK/TALLY WEIJL/H&M

 

La colección cápsula de Moschino que nos hará vomitar arcoiris

Jeremy, Jeremy, Jeremy… Desde que llegaste en 2011 a Moschino te hemos visto hacer de todo: que si Bob Esponja, que si McDonald’s, Barbie

No hay icono de la cultura pop (o capitalista) que se escape de convertirse en una colección para la firma italiana con la ayuda del director creativo.

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La última colaboración cápsula ha sido inspirada en My Little Pony, lo que se traduce en una sucesión de prendas llenas de arcoiris, mariposas, estrellitas y ponys. Muchos ponys.

De hecho, al ver el vídeo promocional no acabo de estar muy segura de si estoy viendo un vídeo de Moschino o el anuncio de navidades de 1997 de los juguetes.

MOSCHINO

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La colección, cuyos ‘accesibles’ precios oscilan entre 200 y 600 euros, está compuesta de todo lo necesario para ir por la calle vestido como si una máquina de algodón de azúcar hubiera explotado.

Eso sí, todos los fanáticos que aún conservan los juguetes de los años 80, podrán experimentar una relación con los ponys y un desenfreno con la tarjeta de crédito, como nunca antes.

Ariel Winter y su estilo no apto para tímidas

Yo no digo que la fama sea fácil, pero que tener un armario como el de Ariel Winter seguro que algo ayuda a sobrellevarla.

La actriz de Modern Family además de talentosa, tiene un gusto con el que no todas nos atreveríamos:

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Con su figura curvilínea los estilismos que elige, ceñidos centímetro a centímetro, realzan su figura de reloj de arena. A ella lo de ponerse ropa ancha para disimular no le va, y hace estupendamente.

Lo bueno de Ariel Winter es que fuera de la alfombra es muy como tú y como yo, muy de bajar con pantalones de chandal y chanclas a comprar el pan, con el pelo recogido en un moño para que no se note tanto que lo llevamos sucio.

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Una de las prendas fetiches de la californiana son las botas, especialmente las que llegan por encima de la rodilla y siempre con un buen taconazo (esas que luego necesitas ayuda para sacarte del pie, las mismas).

Mientras que para las ocasiones más formales no pierde oportunidad de presumir de figura, el escote halter y las transparencias son algunas de las características que tienen la mayor parte de sus estilismos.

Puestos a comparar, ¿prefieres el estilo de Alex Dunphy o el de Ariel Winter fuera de la serie?

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Dove descubre (por fin) que a las mujeres les sale pelo en las axilas

Y solo han necesitado 62 años para darse cuenta, pero finalmente, en su última campaña, podemos apreciar la primera axila del mundo de la publicidad con (un poco de) pelo:

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El problema de Dove hasta ahora, y de tantas otras marcas, es que no sabían cómo acercarse a la mujer actual, cómo hablarla, cómo llegar a ella.

Campañas como “Belleza real” pretendían aproximarse a nosotras, pero en mi opinión es como si pretendes acercarte a un león con carne pasada de fecha. Puede que se la coma y no pase nada, pero si tiene bien el olfato lo más seguro es que le huela a podrido y te acabe mordiendo la mano (nosotras somos el león, por si no había quedado claro).

Dove pretendía alejarse de la belleza estereotipada de las modelos que se dedicaban a anunciar productos de higiene femenina a través de castings urbanos de los que luego sacaban mujeres reales para sus anuncios, sí, pero dando lugar a campañas poco creíbles igualmente:

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Ahora la marca ha dado un paso más. “De perdidos al río” debieron de pensar, “Del río al mar y pelillos a la mar”. Y así ha pasado, que en su último anuncio nos encontramos con unos vellos cortos, apenas perceptibles, pero que hacen un orgulloso acto de presencia.

Pues señores de Dove, este anuncio sí me lo creo, porque mi axila está así el 80% del tiempo, con algún que otro pelillo (tampoco es que me salgan muchos), con los que hago mi vida normal.

Subo el brazo para agarrarme al asidero en el metro, me estiro si por un casual me meto en clase de yoga y me puedo desnudar tranquilamente delante de mi pareja sin ningún tipo de pudor por no llevar la axila perfectamente afeitada.

Eso es una axila, más que real, porque una depilada también es real, convencional: la axila media de la mujer española, me atrevería a decir. Y, para mí, aunque más que axilas suaves deberían decir limpias, .

Así te teñirás el pelo este otoño

Con la vuelta a la rutina (y a la peluquería) ya nos hemos despedido de esas puntas abiertas que nos hemos ganado a pulso durante el verano. Nos ha tocado hacer el cambio de armario y plantearnos arreglar esa fregona desmochada retorcida alrededor de un coletero que llamábamos peinado.

El otoño, que ya bastante enjundia traumática tiene de por sí con eso de perder el bronceado y empezar de nuevo en el trabajo, nos da un respiro con la plancha o el secador. Los peinados que triunfan para diario son los sencillos, y respecto a la longitud, el pelo corto es la nueva melena larga.

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Pero si hay una tendencia que me encante y que vea accesible para todas es el melting hair, que viene a ser el pelo de nuestro color natural como base con mechas más claras, aplicadas desde la raíz, dando un efecto de transición a lo largo de la melena.

Y es que lo del cabello sirena, en rose gold, azul pastel o verde esmeralda se nos estaba yendo de las manos. Francamente no me veo yendo a una entrevista de trabajo con ninguno de esos tintes en el pelo.

Además de suavizarnos los rasgos por dar sensación de luz al ser más claro que nuestro tono de la raíz (algo que nunca viene mal teniendo en cuenta que además de volver el otoño volverá a nuestra cara la ojera), el melting nos soluciona ese hastío que nos entra a todas al tiempo de vernos siempre el pelo del mismo color.

No necesita cuidados y es mucho menos dañino que teñirse todo el cabello (y si con esto no te he convencido de que es la tendencia otoñal perfecta para el pelo, no habrá nada que pueda hacerlo).

F A L L 🍁🍂 Color by @ryan.weeden Style by @jesse.colors

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[Saturdays are for the girls]

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La Semana de la Moda de Madrid tiene un precio

Y se sitúa en 250 euros, que es lo que te cuesta pasar la noche en la suite del Hotel Barceló Torre de Madrid.

Esa cantidad, que en función de si eres estudiante, becaria o abogada puede parecerte inalcanzable o irrisoria, incluye, además de la habitación, la entrada a la fiesta de inauguración, pases para un desfile (con Kissing Room incluido) y un paseo guiado por el backstage de la pasarela madrileña.

@MEETINGMARA

Es decir, la mitad de un mes de alquiler en la misma ciudad te permite, según el comunicado de prensa del grupo, “ir a los desfiles sin tener que ser una influencer (que a ellos les sale gratis, claro, y no tienen que pagar ni una botella de agua).

Como periodista amante de la moda que me considero, no puedo evitar mirar la propuesta con un poco de sorna, porque lo que ofrece el grupo Barceló no es una experiencia de moda, es una experiencia de postureo, y son cosas muy diferentes. Es decir, en vez de fomentar el trabajo de lo que hacen los diseñadores que desfilan en la Mercedes Benz Fashion Week, apoyan en lo que se ha convertido la Semana de la Moda madrileña: una pantomima, una farsa, un globo sonda cuyas fiestas e invitados se llevan el protagonismo de un foco que debería estar sobre las prendas.

Francamente, pagar para compartir una copa con Topacio Fresh o Angy Fernández sin tener la más remota idea, o interés, por lo que ha inspirado a Palomo Spain, por poner un ejemplo, en crear su última colección me parece el colmo. Y, creedme, aún de poder gastármelos libremente, no le dedicaría ni 250 ni 10 euros.

Recuerdo cuando la primera vez que accedí a la MBFWM, como medio acreditado, pude ir al pase de prensa, previo desfile, con algunos diseñadores. Recuerdo a Roberto Torretta enseñándonos su colección y animándonos a acariciar las prendas con ese acento argentino que a pesar de llevar tantos años en España no ha perdido, y con esa mirada de ilusión que solo encuentras en quien realmente vive con pasión su trabajo.

Recuerdo que el diseñador salió al Cibelespacio después del desfile y cómo ninguna de las personas que se encontraban fuera le reconoció, saludó o pidió una foto. Recuerdo la rabia que me dio que uno de los que para mí forma parte de los pesos pesados de la pasarela, no tuviera la misma importancia que los exconcursantes de Operación Triunfo.

El Hotel Barceló tenía la oportunidad de crear una experiencia que sirviera tanto al establecimiento como a la moda nacional creando un meet&greet con el diseñador, un acceso al estudio o incluso entradas para el Museo del Traje. Pero claro… subir fotos del estudio de Teresa Helbig seguramente no de tantos likes como una junto a Mario Vaquerizo.

Os recibimos, americanas con alegría

Porque en Milán no hay grajos, pero de haberlos volarían muy cerca del suelo. El calor veraniego ha desaparecido en poco menos de una semana y ha llegado el otoño de la manera más norteña posible: con frío, viento y lluvia.

Lo que debería sumirme en la depresión más absoluta (como madrileña amante del sol que soy, quiero decir) se convierte en la oportunidad de sacar a la calle una de las prendas que protagonizarán esta temporada: la americana.

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La americana se ha ganado a pulso el hueco entre nuestras favoritas. No hay cuerpo masculino, femenino, alto, bajo, ancho o estrecho al que no le quede bien.

Es una prenda que si no tenemos por el armario bien podemos “cogerle prestada” (cuando digo coger prestada me refiero a confiscar disimuladamente y no devolver jamás) a alguien de la familia. Las masculinas son especialmente recomendables, ya que es llevándola un poco ancha como dictan los gurús de la moda que se debe lucir.

Para esta temporada las americanas en tonos grises dominarán la calle, especialmente las conocidas como Prince of Wales que tienen unas rayas muy características.

A la hora de combinarla, las posibilidades son infinitas. Si el rollo oficinista no va mucho contigo, porque a lo que vas es a clase en la universidad y no a trabajar al Corte Inglés, ponle un cinturón por fuera o un pañuelo anudado en la manga. Le quitarás formalidad y le darás tu toque personal.

TALLY WEIJL

BERSHKA

Adiós a las modelos de la talla 34

Así lo han decidido en una carta que entrará en vigor en la próxima Semana de la Moda LVMH y Kering, los conglomerados que contienen Marc Jacobs, Kenzo, Louis Vuitton, Dior, o Yves Saint Laurent, Gucci, Puma, Stella McCartney y Balenciaga respectivamente entre otras marcas.

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Es decir, dos pesos pesados de la moda, el Madrid y el Barça de la industria textil (que no es moco de pavo), han decidido cambiar las condiciones de trabajo de sus modelos entre las que incluyen dejar fuera a las modelos menores de 16 años para trabajos de ‘moda adulta’ y prohibir que los que tienen de 16 a 18 trabajen entre las 22h y las 6 de la mañana.

Pero la medida más llamativa ha sido la respectiva a las tallas. Toda modelo femenina inferior a una 36 (34 española) no podrá trabajar, así como modelos masculinos de la 46 (44 española). Lo que supone que deberán tener al menos una talla 38 o 48 (36 y 46 españolas).

Before and after shots in the article on toneandstyle.com about my recovery from anorexia- and how modeling and fashion saved me from myself ❤️🙏http://www.toneandstyle.com/one-models-road-to-recovering-from-an-eating-disorder/ I debated whether or not to feature my sick photos in the article because disorders are too often made about appearance and that anorexia is only "real" if you look a certain way, but the photos of me at my worst are important to my story because they show the true ugliness and disease of anorexia, it isn't beautiful and it isn't about "looking hot." I am happier now, more confident, and more beautiful because Im healthy and complete, and the journey between these two photos you see-though horrific- made me into who I am today – a strong, capable woman. Please read the article (link in bio) and spread it around- this disease is the #1 killer of all mental illnesses and must be talked about so we can begin to help those who struggle and prevent others from having to. Thank you🙏🙏 #recovery #eatingdisorderrecovery #neda #love #awareness #eatingdisorderawareness #eatright #mentalhealth #spreadlove #anorexìanervosarecovery #anoreixa #evergreen #model #grateful

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Además deberán presentar un certificado médico que secunde su buena salud realizado al menos seis meses antes del desfile o sesión fotográfica y tendrán a su disposición un psicólogo durante el horario de trabajo, algo que pretende paliar los desórdenes que se sufren en el sector.

Aunque la noticia merezca ser celebrada me sigue pareciendo increíble, y hasta cierto punto vergonzoso, que, en primer lugar, a estas alturas no se hubiera puesto como punto de partida el bienestar de estos profesionales y no se haya regulado hasta ahora.

En segundo lugar, si un desfile es una herramienta de comunicación, la imagen que se estaba comunicando  (y que por tanto está llegando a los espectadores) era de una delgadez que, si bien no tiene por qué ser insana (en el caso de que se tenga esa constitución) puede dañar las referencias de las generaciones más jóvenes haciéndolas pensar que solo es aquel que ven el ideal correcto de belleza y por tanto conduciéndolas inexorablemente a desarrollar inseguridades que pueden llevar a padecer trastornos.

Jon Kortajarena se mea (literalmente) en Balmain

Los publicistas son una especie de otra pasta. Cuando pensábamos que anuncios de humor absurdo como los que nos dejaba Mixta o Fanta serían los que definirían la publicidad de esta década, llega Balmain y se hace pis encima de la risa.

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La firma francesa, que desde el fichaje de Olivier Rousteing como director creativo está inmersa en una etapa dorada, no solo ha optado por la modernidad absoluta centrándose en modelos e influencers sobre las que todo el mundo tiene puestos los ojos, sino que quiere llamar aún más la atención. Quiere impactar tanto que, más que el impacto, busca el escándalo.

GIORNALE DI SICILIA

Conseguirlo siempre ha sido fácil. Pero el escándalo sexual ya estaba servido y lleva tiempo sin alterarnos. Puede que en los ochenta esa jovencísima Brooke Shields noqueara al mundo diciendo que entre ella y sus Calvins no había nada. O incluso en 1995 cuando Levi´s anunció sus 501 utilizando una trama basada en condones.

Aquello era nuevo. El sexo, la desnudez… todo prohibido. Pero con Kim Kardashian sacándose las tetas (ojo, que allá ella con su pechuga) cada dos por tres en Instagram como que ya nos llama menos la atención. De hecho tenemos el desnudo normalizado.

De ahí que la nueva campaña de Balmain con Jon Kortajarena tire a la escatología pura. Al “pis y caca” que tanta risa nos producían en preescolar pero que pueden llegar a desatar un ligero rubor en el adulto más plantado. Y es que, en el fondo, somos igual de predecibles, de asustables y de escandalizables.

La meada de Jon y los otros tres modelos más que meado hace sentir al espectador como la diana de un bukkake, viendo las caras de gozo del grupo y el plano escogido por Pascal Dangin (el director creativo de Stuido Dangin que se ha encargado de la realización del vídeo).

BALMAIN GENERATION by @olivier_rousteing @pascaldangin @balmain #Balmain #BalmainArmy #BalmainGeneration

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Las ventas hablarán por sí mismas sobre si los clientes de la marca se ven seducidos por esta imagen, más que rebelde, vandálica. Pero por lo pronto, Balmain vuelve a estar en la conversación. Y mejor que hablen mal de ti a que no hablen nada en absoluto. O algo así, ¿no?