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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Si odiar se pone de moda, tú pierdes

Violeta Assiego (@vissibles) nos plantea una distopía…

Foto: EFE

Odiar no es un delito, y en las redes sociales ha dejado de estar mal visto. Para muchos es una nueva forma de “conversar”. Usted puede odiar todo lo que desee y expresarlo hasta ofender. Le ampara la libertad de expresión. Búsquese un avatar y un nombre ficticio que le dé seguridad. Aparente pertenecer a un grupo, cuanto más blanco, ortodoxo, normativo y feroz, mejor.

Tenga en cuenta que puede llegar a odiar hasta el infinito y más allá si insulta a feministas, musulmanes, migrantes, gitanos, defensores de DDHH, negros,.. y por supuesto, a cualquiera de los miembros del colectivo LGBT.

Es importante que usted llegue a creer que todo vale dentro y fuera de la red porque el delito no es odiar en sí. Lo es vejar, amenazar, calumniar, movilizar a la violencia… No se preocupe por los límites que para eso ya está el Ministerio Fiscal.

Odie como si no hubiera un mañana, desahóguese como lo hace Trump. Indígnese, exprésese, insulte a lo troglodita, no hace falta que utilice la ironía fina ni el sentido del humor, embrutezcase. Esté tranquilo tras su avatar que, por ahora, los insultos a colectivos vulnerables no interesan, y menos a la Audiencia Nacional. La libertad de expresión es especialmente laxa, cuando les afecta a ellos qué más da.

Lo importante, en este momento, es usted y cuanto odio pueda llegar a albergar. Riáse de los derechos humanos, de la igualdad y de quienes defienden que no haya impunidad. Riáse usted de los activistas y de la ecuanimidad. Ríase de las olas de solidaridad en las redes y ridiculice a quienes denuncian leyes injustas y quieren cambiar el mundo.

En caso de atentado escoja el bando de la raza blanca, es el mejor modo de que a usted nunca puedan llamarle terrorista, como mucho de segregacionista.

Si alguna vez tiene dudas, ponga la televisión, suba el volumen y aliniese al lado de la prepotencia, la simplificación y la injusticia. Recuerde que, tras la Crisis, esos son los pilares de quienes ostentan poder y acaparan riqueza. Piense solo en sí (ensimísmese) y haga del Odio su proyecto vital.

No olvide disfrazarlo de temor en el cara a cara, al menos hasta que pueda ofrecer su mejor versión de aversión a los moros, las bolleras, los negratas, las feminazis, los sodomitas, los perro-flautas, los sidosos, los carroñeros,.. Mientras llega ese momento resguardarse tras su avatar, las redes sociales pueden ser su verdadero hogar.

Es cuestión de tiempo que entre los ecuánimes y los justos empiecen a traicionarse. Ya polemizan las feministas cuando entre ellas se tachan de neoliberales o abolicionistas; la diversidad sexual cada vez es menos disidente y más normativa; la supremacia blanca recupera el espacio cedido tras la Segunda Guerra Mundial; las religiones han perfeccionado lo de a Dios rogando y con el mazo dando; los movimientos sociales quieren ser tsunamis, no les interesar transformar, solo quieren arrasar… Poco a poco los que antes hablaban de los derechos universales serán incapaces de mirar más allá de sus narices y tomarán partido contra alguien. Dejarán de remar a favor para echar cubos de agua a su propia embarcación.

Es cuestión de tiempo que el Odio campe a sus anchas. Y cuando eso ocurra, tu te carbonizaras en tu propia oscuridad. Serás odioso y un triste que no tendrá nadie a quien amar. Habrás perdido la liberad que te trajo hasta aquí. Serás uno más. Nadie a quien merezca la pena prestar atención. Habrás cumplido tu función. Ellos volverán a ganar… mucha pasta.

5 comentarios

  1. Dice ser La nueva moda? la Distopia

    Me resulta curioso, me pongo a leer Un Mundo Feliz y se pone de moda las Distopias (os recomiendo el libro).

    Parece que en estos aciagos tiempos que corren, la gente empieza a reaccionar, falta ponerse en accion.

    Felicidades de un Don nadie cualquiera.

    Violeta Assiego me ha gustado tu articulo

    17 agosto 2017 | 14:08

  2. Dice ser Lauren C

    Odiar ya esta de moda. De hecho es lo mas moderno que hay. Parece que si no estas en contra de algo, no tienes nada que aportar. Internet es un caldo de cultivo de odio insoportable. El caso es indignarse con algo, o estar en contra de algo, o simplemente criticar por criticar.

    Personalmente no lo entiendo. No entiendo el estar en contra porque sí, no entiendo que a la gente le pueda llegar a molestar algo que ni siquiera influye en su vida. Todos aquellos homófobos, misoginos, racistas, nunca entendi porqué les molesta lo que los demas son…. sera que en el fondo lo que le jo… fastidia es no ser realmente libre? Porque si algo tengo claro, es que quien piensa con odio, no es libre de pensamiento, pues su pensamiento está condicionado a que lo que se sale de unos canones esta mal y ni siquiera se paran a pensar porqué, ya que si simplemente se preguntasen a si mismos porque odian, se darian cuenta de que su odio es ridículo.

    Hace poco leyendo un articulo sobre una serie de television reflexione sobre esto, pues un tipo decia que una serie no le gustaba, y la ponia de vuelta y media pero con un odio totalmente desmesurado. Ya no solo era opinar sobre la serie en si. Que si tal actor noseque porque ademas habia hecho antes noseque. Que si la historia patatin que si la productora patatan, que si duraba nosecuanto, que si hablaban porque hablaban y sino hablaban porque no hablaban. Que si los que la ven son noseque y que él, por haberse dado cuenta de lo que el creia la realidad, estaba por encima de todos los que disfrutamos dicha serie. Y yo pensando… es un entretenimiento, si no te gusta no la veas. Si a mi me gusta no te importa ni te influye… no entiendo el porqué de las criticas hacia los gustos de los demás. Si a ti no te gusta lo entiendo y lo respeto, no a todos nos entretiene lo mismo no a todos nos gusta lo mismo… Yo puedo pensar que X es una mierda, que A MI me parece una mierda, pero si hay gente a la que le gusta lo respeto e incluso me alegro por ellos. Ni odio ni critico, simplemente no me gusta.

    En resumen, que triunfa mas cualquier cosa que destile odio y maldad que criticas positivas y alegres, y yo personalmente no lo entiendo. Poniendome en mi ejemplo, el columnista de antes, en vez de lanzar todo su odio hacia un producto que no le gusta, porqué no emplea su columna y su tiempo en alabar algo que si le guste y compratir asi algo bueno con los demas? Pues porque odiar mola, o eso parece… yo me niego. Soy feliz tratando de buscar siempre lo positivo y lo que no me gusta, no le hago caso y ya está. Peace and Love. Buen artículo!!

    17 agosto 2017 | 21:11

  3. Dice ser Ignotis parentibus

    A dia de hoy y como no puede ser de otra manera, empatía está mas de moda. Asiqe…

    18 agosto 2017 | 10:41

  4. Dice ser Tres RS

    ¡Qué vergonzosamente contradictoria es esta opinión!

    18 agosto 2017 | 13:03

  5. Dice ser Mari Luz

    Violeta, el artículo es precioso y el odio un tema a sacar porque está cogiendo una altura preocupante. Pero me parece que simplificas peligrosamente sajando el mundo en dos partes, los “vulnerables” y el 10% frente a los demás. Y no, esa es una guerra vieja.

    El odio es la expresión de la incapacidad de entender el desorden. El remedio más low cost es afiliarse a una ideología, que te lo den explicadito, con tres eslóganes, y hala, a militar, a ganar amores siendo el activista más bruto, a golpear con principios y estigmas, caiga quien caiga.

    Entre brutos anda el juego. El odio contra Franco simplificó la vida de mucha gente. El de los catalanes contra los “españoles” a muchos otros. El de las feministas contra los machos a casi todas ellas. No entremos en los partidos políticos. Eso ya es historia Violeta. Leyendo tu texto iba recordando twiteros salvajes del bando de los “vulnerables” y del bando de los “odiantes”, y no entendía si has escrito un panfleto de los 60 del siglo pasado, cuando lo de los derechos humanos, o justificabas el odio sin quererlo al explicar los mecanismos que todos utilizabamos antes y ahora anónimamente con Twitter.

    El nuevo odio es contra el nuevo desorden. No hay izquierdas ni derechas, ni derechos ni deberes sociales. Estos se han convertidos en armas arrojadizas de uso circunstancial en la lucha de odio entre los que no entienden el nuevo desorden ni quieren entenderlo y los que quieren aprovechar el odio y el desorden en su propio beneficio.

    ¿No te parece que deberíamos apagar el odio? El que tu y yo desprendemos y el que permitimos a nuestros amigos y con el que nos hacemos útiles a es@s poc@s que no dan la cara. Yo ese mensaje no lo veo en tu artículo. Y es una militancia que sí merece la pena. Pensar y dejar que piensen con sosiego, sólos, cada uno, y lo expresen de esa misma forma. Y para TODOS, los machistas, los islamistas, los sexistas, los vulnerables, los que lo son de verdad y los que se aprovechan de ellos, primero el silencio y luego la justicia.

    Saludos.

    23 agosto 2017 | 18:32

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