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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Recorre Lanzarote guiado por la voz de Saramago

Hoy te propongo algo diferente. Un viaje hacia el interior, tu interior, desde el exterior de un paisaje increíble, mágico, tan solitario como muchos de nosotros anhelamos. Pasear en soledad por los paisajes volcánicos de Lanzarote de la mano amiga de José Saramago, el llorado Premio Nobel que vino a vivir y a morir a esta isla telúrica.

El viaje no te costará nada. O quizá mucho, quién sabe. El único requisito indispensable es tener tiempo; dejarte llevar por la ensoñación y el movimiento algodonoso de las nubes.

Yo he elegido un volcán cercano a la entrada de acceso con coches al Parque Nacional de Timanfaya. Lo siento por César Manrique, pero su intervención en el Islote de Hilario, sus aulagas incandescentes, sus géiseres de agua hirviendo, su ruta en guagua escuchando el relato minucioso de las primeras explosiones volcánicas recogidas en 1730 por el cura de Yaiza don Andrés Lorenzo Curbelo, sus pollos asados al volcán y sus cientos de turistas haciendo cola en los retretes para aliviarse no va conmigo. En mi volcán no hay nadie. Estoy yo solo. La idea del paseo es sencilla: rodear esta montaña si se puede. Pero a lo mejor ni lo hago; me paro antes y disfruto.

Primer consejo de Saramago:

[Disfrutar] el placer profundo, inefable, que es andar por estos campos desiertos y barridos por el viento.

(Cuadernos de Lanzarote)

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Conoce el olivo mágico de Saramago en Lanzarote

El escritor portugués José Saramago amaba los árboles. Aunque quizás no tanto como su abuelo materno Jerónimo Melrinho, pastor de cerdos en la pequeña villa de Azinhaga. Fue a él a quien dedicó su discurso de aceptación del premio Nobel ante la academia sueca. Un memorable texto que empieza así:

“El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir”.

De él aprendió de niño mil historias y leyendas, escuchándole en las largas noches de verano que pasaban juntos durmiendo bajo la gran higuera de la huerta, mirando a las estrellas.

Jerónimo, pastor y contador de historias, al presentir que la muerte venía a buscarlo se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver. Lee el resto de la entrada »

¿Te apetece un selfie junto a un animal de zoológico?

Leones

Los zoológicos lo están pasando mal. Mucha gente, por suerte cada vez más, rechaza esa exhibición indigna de animales encarcelados a mayor gloria de nuestra curiosidad. El resto, achuchado por la crisis, se lo piensa dos veces antes de pagar una entrada para hacer fotos con el móvil a un aburrido león entre rejas. Así se explican los nuevos productos ofertados en los zoos para cubrir su cada vez mayor agujero económico. Interactúe con los lemures, dé de comer a los loros, acaricie los monos, cuélguese las serpientes, nade junto a delfines y leones marinos. Disfrute de sensaciones nuevas muy salvajes. Hágase un selfie (autofoto) junto a un animal de zoológico. Todo por una módica cantidad extra de dinero.

¿Experiencia única? Que alguien me explique qué tiene de emocionante sobar animales medio sedados o directamente adormilados, seres salvajes convertidos en dóciles mascotas. Que alguien me explique qué tiene de educativo ese manoseo. Qué tiene de valiente, como no sea el peligro de pillar una enfermedad o recibir un mordisco.

¿En qué ayuda el toqueteo a la conservación de las especies amenazadas, muchas de ellas en peligro de extinción precisamente por su masiva captura y venta ilegal? En nada.

Lo queremos tocar todo. Vale muy bien. ¿Y después? Que el pobre bicho vuelva a su jaula. Ah no, que hay otra modalidad nueva. Llévese el animal a casa. Como hizo hace poco el conocido Kiko Rivera. Ameniza tus fiestas más chachis con cachorros de león. ¡Es super cool! Unas risas entre whiskys y gin tonics, fotitos con flash y devolución del bicho al zoo tras haber pagado la correspondiente tarifa. ¿Dejarán llevar cocodrilos a las piscinas? Vaya juerga con los colegas.

Por algo José Saramago, que era un hombre sabio, pedía cerrar los zoológicos de todo el mundo. Pero en lugar de eso los hemos abierto al espectáculo de los bobalicones. Ya lo decía Albert Einstein:

“Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro”.

El proyecto InfoZoos.org ha denunciado la creciente moda en los zoos andaluces de prestar animales salvajes como reclamo publicitario o como préstamo a particulares. Tienes más información en este enlace.

Foto: Wikimedia Commons

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Nuevas tristezas en el comercio de animales de zoológico

Gorila Lo decía y lo pedía el genial Saramago:

Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza.

Saramago no logró cerrar ni un solo zoológico. Ahí siguen abiertos por todo el mundo esos lugares a mi entender indignos. Ni siquiera hemos logrado prohibir tener entre rejas y para exclusiva contemplación curiosa a los primates, los animales evolutivamente más cercanos a nosotros. No hemos acabado con el comercio legal e ilegal de gorilas, chimpancés, orangutanes, macacos encerrados en cajones de paquetería exprés dando tumbos de un continente a otro.

Por ejemplo el gorila León. Vive en Loro Parque, un gran zoológico de la isla de Tenerife, y sus dueños han decidido enviarlo al Zoológico Belo Horizonte, en Brasil. En ese sitio, y en poco tiempo, han muerto cuatro gorilas por causas no conocidas. Proyecto Gran Simio ha pedido a los responsables de Loro Parque que impidan que León viaje a Brasil, ya que pueden ponerle en peligro pues no se sabe el porqué de tantas muertes. El traslado supondría además la ruptura de lazos de amistad y familiares del animal con sus congéneres tinerfeños, algo terrible para una especie tan sensible a estas modificaciones de su entorno social.

El problema es el de siempre: los intereses económicos. A estos pobres animales se les trata como a objetos y no como a sujetos.

Dicen las empresas implicadas que lo suyo es un programa de cría en cautividad que pretende garantizar la preservación de la especie. Están equivocados. Esos proyectos se deben hacer en sus hábitats naturales, garantizando el futuro de unos bosques donde hay mucho más que gorilas. Son refugio de multitud de especies animales y vegetales en peligro. También de grupos indígenas cuyos modos de vida están igualmente amenazados. Metiendo a unos pobres bichos en jaulas nunca lograremos lo más importante: salvar el conjunto.

Fotografía: Gorilla sp., Zoo Aquarium de Madrid, Spain. © Manuel González Olaechea y Franco. Wikipedia.

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¿Sabes lo que esconde la sonrisa de un delfín cautivo?

Delfines

Llega el verano y los zoológicos acuáticos hacen el agosto con sus esperpénticos espectáculos de cetáceos haciendo el payaso. Miles de padres llevan a sus hijos a estos grandes circos con la intención de que disfruten y aprendan. ¿Aprender? Poco se puede aprender de unos pobres animales obligados a saltar y bailar al ritmo de Indiana Jones a cambio de sardinas congeladas.

Parecen felices pero no sonríen; sus mandíbulas tienen tan alegre forma incluso después de muertos. Nos hacen ver que disfrutan en gigantescas piscinas, pero en realidad son estrechas jaulas. Imaginamos besos y son, además de falsos, robados. Aparentan recibir premios por sus cabriolas cuando tan sólo es el pago de un chantaje.

Varias organizaciones de protección de la vida marina nos invitaron ayer a celebrar (triste celebración) el Día del Delfín Cautivo. Por si no lo sabías, España es el país con mayor número de delfinarios de Europa. Once en total donde malviven en cautividad unos 90 delfines, 2 ballenas beluga y 6 orcas. Valencia y Tenerife se llevan la palma de tan penoso récord.

Detrás del espectáculo siempre hay una truculenta historia de capturas, muertes, ataques, tranquilizantes y hormonas, tráfico internacional de vida salvaje. Tanto sufrimiento gratuito tan sólo por ganar dinero resulta poco edificante para los niños ¿verdad? Por eso nos lo ocultan.

Pero tampoco es solución buscar estos animales en el mar, perseguirlos sin tregua en barcos turísticos, tratar de tocarlos, de nadar junto a ellos.

No seamos infantiles. La vida salvaje es eso: salvaje. Se ve de lejos, cuando se ve. Y se disfruta sabiendo que existe. Bosques con osos, praderas con bisontes, ríos con nutrias. El mayor espectáculo del mundo es la naturaleza silvestre, no la cautiva, manoseada y bastarda de esos centros y espectáculos que entre todos deberíamos haber cerrado hace mucho tiempo.

Tienes toda la información sobre la campaña SOS Delfines en este enlace. También puedes firmar en este otro enlace para pedir al ministro de Medio Ambiente el fin de los espectáculos con cetáceos en los delfinarios.

Te dejo a continuación el vídeo denuncia de la Fundación FAADA protagonizado por Bigas Luna, Fernando Tejero, Macaco, Marina Salas, Nathalie Seseña y Núria Gago.

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La pobre ballena esclavizada que cantaba borracha bajo la ducha

Un equipo de investigadores ha demostrado, mediante análisis acústicos, que las ballenas pueden imitar las voces de los seres humanos. En realidad el mérito exclusivo es de un animal en concreto y no de los científicos, quienes se limitaron a colocar un micrófono en el agua de la piscina donde vivía recluido el cetáceo parlanchín. Se llamaba NOC y era un viejo ejemplar de beluga (Delphinapterus leucas), una blanca especie considerada “el canario del mar” por su afición a cantar. Había sido capturada por esquimales en 1977 y vivió 30 años en un centro de investigación marina de California hasta su muerte en 2007.

Acostumbrada a la algarabía de nuestra especie, se hizo tan gritona como nosotros. Y nos hablaba. ¿Qué nos quería decir la ballena blanca? ¿Cuál era su mensaje? Qué decepción. NOC canta como un borracho bajo la ducha a ritmo de tururú, tururú.

Oírla me ha sumido en la tristeza. La que siento por esos cientos de delfines, orcas y leones marinos esclavizados en acuarios, modernos circos con animales donde cada pirueta se paga con sardinas descongeladas. Me acuerdo de José Saramago, quien pedía el cierre de todos los zoológicos del mundo por deprimentes. Y me acuerdo especialmente de Wenceslao Fernández Flórez, quien en su maravilloso libro El bosque animado asegura que los hombres hacemos algo peor que matar a los animales. Los envilecemos al convertirlos en payasos de feria. Como la pobre NOC. Olvidó sus orígenes árticos, se creyó persona y modificó su mecánica vocal para emitir sonidos humanos. O como Keiko, la famosa orca de Liberad a Willy, que finalmente liberada tras 22 años de terrible cautiverio nunca aprendió a comunicarse con los de su especie.

Tanto sufrimiento es innecesario. ¿Te gustan los cetáceos? Pues déjalos vivir en paz, en el mar. No aceptes su encarcelamiento.

Escucha en este vídeo los sorprendentes cánticos de NOC. Provocan una sonrisa amarga. Evidentemente, el pobre animal no estaba bien de la cabeza.

Actualización: ¿Es una ballena la beluga? En sentido estricto no lo es pues se trata de un cetáceo odontoceto, con dientes en lugar de barbas. Pero popularmente se conoce como «ballena blanca» en la mayoría de los idiomas del mundo y personalmente es un nombre que me gusta. Como llamar árboles a las palmeras o águilas a las águilas pescadoras.

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