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2017: el año clave para la TRANSformación y la igualdad LGTB

Por Jesús Generelo (@JesusGenerelo) presidente de la FELGTBAmanda Azañón dinamizadora del grupo de Políticas Transexuales de FELGTB; y Mané Fernández, vocal y portavoz transexual de FELGTB. 

Jesús Generelo y Amanda Azañón en la cabecera del Orgullo 2016 / Foto: Francisco Ruano

Comenzamos un año importante. Se cumplen 40 años de la primera manifestación que tuvo lugar en España por la libertad sexual. Una movilización ciudadana reprimida duramente en las Ramblas de Barcelona, donde se congregó un buen grupo de personas valientes para denunciar la persecución penal y social de la diversidad sexual y de género. Una suerte de disparo de salida para el movimiento LGTB español.

También se cumplen 25 años de otro gran hito en la historia de este movimiento: la creación de la FELGTB. El sueño de algunas personas visionarias de que este movimiento (diverso, plural, feminista, en permanente evolución, por momentos contradictorio, luchador, siempre muy rico y enriquecedor) aprendiera a trabajar en grupo, solidariamente, compartiendo sinergias, unificando sin personalismos y con generosidad una interlocución que lo hiciera fuerte, respetado, incontestable. Que fortaleciera su voz reforzando, a un tiempo, la participación democrática, la diversidad de identidades, de géneros, geográfica, lingüística, de concepciones políticas, incluso religiosas. Así nació la semilla de la FELGTB y así ha ido creciendo hasta convertirse, 25 años más tarde, en el árbol sólido, frondoso y fructífero que ahora es.

Por si fuera poco, este año se celebra por primera vez en la historia el World Pride en Madrid. Es decir, ese Orgullo estatal que tiene lugar en la capital todos los meses de junio/julio, que reúne en su manifestación a más de un millón de personas y que ha servido como buque insignia del movimiento para conseguir los avances que ha logrado España en estos últimos años, en 2017 va a ser un Orgullo Mundial. Se van a multiplicar sus asistentes, sus actividades, va a reivindicar la igualdad, la dignidad y los plenos derechos para todas las personas transexuales, transgénero, intersexuales, bisexuales, lesbianas o gais en todos los rincones del mundo.

Para potenciar el carácter reivindicativo de este World Pride y que este, a su vez, sirva como plataforma y altavoz de estas reivindicaciones, así como de denuncia de las múltiples violaciones de derechos y de violencias que se ejercen sobre el colectivo LGTB, la FELGTB ha decidido denominar este año como 2017, Por los Derechos LGTB en todo el Mundo. De esta forma, se desarrollará una estrategia uniforme destinada al ambicioso proyecto de garantizar y asentar los derechos LGTB en España y expandir esta ola de libertad e igualdad más allá de nuestras fronteras.

Como objetivo prioritario de este año se encuentra la consecución de esa Ley de Igualdad LGTBI cuyo borrador FELGTB ya ha redactado y que ahora se encuentra negociando con los grupos parlamentarios. Un proyecto de ley que persigue, como dice la Constitución, que los poderes públicos remuevan los obstáculos que impiden la igualdad real; y que, además, clarifique y unifique los derechos en todas las CCAA. A día de hoy las personas trans somos consideradas legalmente enfermas mentales en algunas comunidades y dejamos de serlo si cruzamos a la de al lado, puesto que hay 10 comunidades que tienen leyes de diverso calado, 4 a punto de aprobar otras tantas y otras más que carecen de cualquier protección.

En todos estos puntos de interés del Año 2017 –aniversarios del movimiento LGTB y de la FELGTB, World Pride y Año por los Derechos LGTB en todo el mundo, con su correspondiente ley bandera– la T, las personas trans, vamos a tener un gran protagonismo. El que merecemos, el que nos corresponde.

En ese lejano 1977, quienes dieron la cara y a quienes se la partieron, fuimos principalmente las personas trans, que no estuvimos dispuestas a camuflar nuestra identidad y que, por lo tanto, nos expusimos públicamente a pesar de esa nefasta ley de peligrosidad social y de ese nacionalcatolicismo que impregnaba cada rincón de la sociedad postfranquista.

El desarrollo de la FELGTB tampoco se entiende sin las personas trans. No solo porque hemos presidido y presidimos entidades que la conforman, hemos asumido todo tipo de puestos de responsabilidad, y, sin ninguna duda, hemos hecho propias todas las reivindicaciones del colectivo LGTB; sino también porque hemos conseguido teñir de T a todo el movimiento, haciendo entender cuestiones sobre la identidad que sin nosotrxs, muchas activistas, muchos activistas, no habrían comprendido. Por ese motivo, tantas y tantos activistas trans hemos decidido durante estos 25 años participar de la lucha colectiva del movimiento LGTB, ya sea a través de asociaciones exclusivamente trans o a través de colectivos mixtos. Gracias a esta lucha común, y a la comprensión de que el colectivo trans sigue siendo, con mucho, el más vulnerado, hemos alcanzado puntos de inflexión tan importantes como la  Ley reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas de 2007 (que ahora resulta claramente insuficiente), ese vital año 2009, declarado por FELGTB como Año de la Visibilidad Trans, o esas leyes integrales de transexualidad o de igualdad LGTBI que empiezan a abundar por la mayor parte de los territorios del Estado Español.

Estas prioridades, como no podía ser de otro modo, están reflejadas en esta Ley de Igualdad LGTBI que FELGTB ha presentado. Una ley redactada por un grupo de juristas especializados en el tema. En ella se recogen asuntos de tal importancia como la despatologización de la transexualidad, se reconoce sin ambigüedad el derecho a la autodeterminación de la identidad de género, se establece la libertad de las personas trans a recibir sus tratamientos en unidades de transexualidad totalmente despatologizadoras o en los servicios sanitarios comunes, se garantiza la protección de lxs menores trans o con comportamientos de género no normativos, y, entre otros muchos aspectos, se contempla la formación en identidad de género de todo tipo de profesionales y las garantías plenas de igualdad de trato en educación, en sanidad, en servicios sociales, en el ejército, en prisiones, etc.

Necesitamos esa ley con urgencia. Nuestra dignidad así lo demanda. Y necesitamos que sea en ese 40 aniversario de nuestra lucha, en ese 25 aniversario de nuestro trabajo, en este World Pride y Año internacional que ofrecerá al mundo esta experiencia española de legislación a favor de la igualdad, el respeto y la convivencia. Esta experiencia de sociedad diversa que sabe valorar positivamente esa diversidad.

Ah, y todo esto sin olvidar que en 2018 se revisará la Clasificación Mundial de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. Ante esa revisión, España debe dar ejemplo, apostar decididamente por la dignidad de las personas trans y apoyar la despatologización.

Por eso, este año todo el colectivo trans debemos trabajar unido. Todo el colectivo LGTB ha de ser más trans que nunca. Sumando, siempre sumando. Y así, solo así, tendremos pronto esa sociedad del arcoíris que tanto necesitamos.

2 comentarios

  1. Dice ser internauta

    No os lo toméis a mal, pero no captáis como es la sociedad actual, no sé si en alguna caverna de algún pueblo remoto vivirá alguien que margine a los que no sois heterosexuales. Nadie os margina ni nada similar, lo vuestro es puro atavismo, me refiero a la gente de este blog, no me refiero a las personas que no siendo heterosexuales viven en absoluta armonía con las personas que son heterosexuales y viceversa. Tenéis que salir del gueto, un poco de aire fresco os haría ver las cosas tal y como son. Y no me vale que como argumento vengáis con una excepción. Que excepciones siempre hay en todos los ámbitos de la vida.
    Imagino que el sufrimiento es como el miedo de libre, está claro que hay personas que debido a su condición sexual sufren, eso lo ha de aliviar un doctor, es como si sufres por tener una estatura inferior a la media y sientes que te marginan, eso también lo ha de aliviar un doctor.
    Lo malo de todo esto es que siempre estáis generando tensión innecesaria a quien no tiene experiencias negativas por no ser heterosexual, pensad en los más jóvenes, tienen derecho a vivir en paz.
    Cuando os referís a las personas no heterosexuales como “todo el colectivo” me suena a Corea del Norte y al pensamiento único, es lo que evoca, “todo el colectivo” es una expresión horrible.
    Yo creo que un poco os pasa como a ciertas guerrillas, no sabéis vivir de otra manera, os cuesta aceptar que la sociedad ha avanzado y no ser heterosexual ya no es un problema.

    05 enero 2017 | 00:47

  2. Dice ser Raúl

    Respuesta al comentario anterior:
    Vaya respuesta más coherente de un hetero o alguien que ha vivido protegido por sus papás. Que ni tú ni gente de tu al rededor no sufra homofobia no significa que no exista: y si crees que es así entonces vuelve tú a la cueva que es el único lugar que eres capaz de entender.
    La homofobia sigue existiendo en España igual que en otros muchos países con avances a favor del colectivo LGBT: y no solo a los homosexuales, sino a trans, bi, etc. En el colegio, en el trabajo, en las calles, etc.
    Y puedo decirlo porque yo mismo lo he visto y lo he sufrido. Parece que piensas que la gente que contamos nuestras experiencias las exageramos o nos las inventamos, nos intentas desacreditar ante la realidad que es que el ultraderechismo y la religión sigue teniendo un peso más grande del que pensamos. Véase EEUU con Trump, Brexit, etc.
    Claro que no todas las personas LGBT querrán ser parte del colectivo, pero el colectivo sin embargo lucha por los derechos de quienes quieren ser representados y quienes no, por todos. Esa es la gran diferencia.

    05 enero 2017 | 11:06

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