
Foto de la web de Caitlyn Jenner
Caitlyn tenía 65 años cuando decidió jubilarse de una identidad de género que no sentía como propia a pesar de los éxitos profesionales y personales que le había reportado: tres matrimonios, diez hijos (entre biológicos y adoptados), ser parte del clan de las Kardashian y sobre todo, uno de los atletas más importantes del deporte americano.
El suyo ha sido el cambio de sexo más televisado de la historia. Primero lo anunció (o confirmó) en una entrevista a la cadena ABC y después se retransmitió en el reality I am Cait (Yo soy Cait). Sea como sea, doce meses después de su salida del armario, tras el tormentoso acoso mediático que sufrió hasta ser Caitlyn, ahora es una «estrella» por sí misma. No solo ha sido una de las portadas del año en la revista Vanity Fair (con Annie Leibovitz como fotógrafa) sino que marcas como H&M Sports o MAC Cosmetics la han elegido para ser su imagen publicitaria.
Parece que el fenómeno Caitlyn no ha hecho más que empezar. Sin embargo, sea adorada o no, adorable o no, la suya es una de esas historias valientes de tantos hombres y mujeres que, arriesgando todo, dan el paso de ser quienes se sienten y no quienes otros quieren o esperan. Una vez dado, cada cuál tiene su propio estilo de vida. Por eso que nadie se engañe cuando Caitlyn se presta gustosa (y lucrativamente) a ser musa mediática tal y como, en su día, lo hizo Bruce a su manera. Eso sí, ahora ha triplicado su caché y en vez de 20.000$ por evento cobra 100.000$, y tiene tanto protagonismo como el de ‘las K’ (Kardashian).
No cabe duda de que el grado de publicidad de su transición estará sirviendo de inspiración a quienes viven atrapados… en los prejuicios y la transfobia de otros. Tampoco cabe duda de que, para otros muchos, esa misma historia no es más que parte de un espectáculo, y si antes causaba sensación la mujer barbuda en el mundo del circo, ahora es Caitlyn Jenner quien la causa en ese tipo de televisión que hace las veces de circo.
Pero, ¿su impresionante transformación solo ha sido en cuanto al cambio de género? o ¿también en cuanto a su grado de implicación y sensibilización con una realidad muy perseguida y machacada como la trans? Por ahora, parece esto último. Parece estar metida de lleno en apoyar a los suyos, a ‘los T’. Veremos porque las críticas desde un sector de la comunidad LGBT no se han hecho esperar por su mirada heterosexista y patriarcal.
Dejad de ser morbosos con la gente Trans. Dejad de usar su antiguo nombre y buscar fotos de antes de la transición. Si queréis dar visibilidad, hacedlo bien.
27 marzo 2016 | 12:02
Por favor, revisen sus faltas de ortografía, que son periodistas…
28 marzo 2016 | 00:15
En mi humilde opinión no busca apoyarnos en absoluto. Quizá ha resultado presa de ese mundo muy diferente al de los demás donde ha tenido muchas más facilidades que el resto, pero personalmente siento que ese apoyo que busca es para auparse ella misma a una posición que no representa sino a una muy pequeña parte pero que, sobre todo, se representa a sí misma.
30 marzo 2016 | 12:01