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Los plaguicidas ponen en peligro a las abejas y a toda la agricultura

21 febrero 2013

European_honey_bee_extracts_nectar

En 1962 Rachel Carson nos habló de esa Primavera Silenciosa, un planeta sin aves canoras al que estábamos condenados si seguíamos utilizando el DDT, peligroso y cancerígeno insecticida. 10 años después se prohibía su producción y uso, aunque todavía hoy la leche materna presenta altas concentraciones de este tóxico; las mujeres españolas el doble que la media europea.

En la India un antiinflamatorio, el diclofenaco (Voltarén), utilizado tanto para la artritis en humanos como para tratar afecciones del ganado, provocó en una década el exterminio del 95% de los buitres, decenas de millones de ejemplares. Los medicados cadáveres reventaban los riñones de las carroñeras, al provocarles una mortal insuficiencia renal. Su uso veterinario está ahora prohibido.

Como con los buitres, algo muy parecido está ocurriendo con las abejas. Desaparecían por millones y nadie sabía la razón. El misterio de las colmenas vacías ha sido finalmente desvelado. La culpa la tienen los plaguicidas neurotóxicos. Ante las muchas evidencias científicas, la Comisión Europea propuso en enero pasado prohibir tres de estos insecticidas (imidacloprid, tiametoxam y clotianidina). Pero es una solución parcial. En realidad se deberían prohibir todos. Urgentemente.

Un mundo sin abejas es mucho peor que un mundo sin pájaros. Por cada euro que estos insectos producen en forma de miel, polen, cera, jalea real o propóleo, revierten 20 euros en forma de polinización. Sólo para Europa este desinteresado trabajo vale 22.000 millones de euros, pues de él depende la germinación del 84 % de los 264 principales cultivos agrícolas. Lo mismo ocurre con las plantas silvestres.

Empeñados en convertir la producción mundial de alimentos en una beneficiosa factoría de enormidades enlatadas no nos damos cuenta de lo evidente: sin abejas no hay paraíso. Ni futuro.

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Reciclar tu viejo móvil protege la selva africana

19 febrero 2013

Reciclar-el-teléfono-movil

Seguro que tienes más de uno. Olvidado en un cajón, arrinconado, inútil. Con un poco de (mala) suerte algún día harás limpieza y acabará en el cubo de la basura. Pero ese viejo teléfono móvil, obsoleto, es muy valioso si lo sabes utilizar bien. Parece una exageración, pero con él puedes ayudar a reducir la destrucción de la selva africana, la extinción de especies, a luchar contra la explotación infantil, a evitar sangrientas guerras inútiles.

Haz cuentas. En España hay más de 50 millones de móviles y menos de un 5% se recicla. Eso significa que 47 millones de teléfonos terminan en el vertedero o contaminando peligrosamente el medio ambiente. Un derroche que alimenta la extracción salvaje en África del coltán y la casiterita, valiosos minerales que hacen posible la tecnología de nuestros terminales, ordenadores y consolas; culpables de conflictos bélicos generadores de millones de víctimas y refugiados en países como la República Democrática del Congo.

Movilízate por la selva” es una campaña de reciclaje de móviles lanzada por el Instituto Jane Goodall España, con el apoyo de la primatóloga y conservacionista Jane Goodall, Premio Príncipe de Asturias 2003 y Mensajera de la Paz por Naciones Unidas.

Recicla tu móvil: Puedes reciclar gratuitamente tu/s móvil/es descargando la etiqueta pre-franqueada, pegándola en un sobre y mandándolo por correo sin costo alguno. También puedes dejarlo en un punto de recogida o solicitar recogida a domicilio. Descubre cómo hacerlo aquí. Podrás ganar apadrinamientos Chimpamig@s por un año. También puedes hacerte Agente Movilizador y ayudar a impulsar esta campaña.

Educación, desarrollo y conservación: Donando tus móviles (funcionen o no) colaboras con los programas de conservación llevados a cabo en Congo por el Instituto Jane Goodall: campañas de educación, plantaciones, proyectos de desarrollo sostenible y el mantenimiento del centro de rescate de chimpancés de Tchimpounga. Allí los chimpancés rescatados son atendidos por experimentados cuidadores, dirigidos por la veterinaria gallega Rebeca Atencia, y viven en grupos en un entorno natural, con salidas diarias al bosque, planeándose su futura reintroducción en la selva. Parte de su manutención se obtiene a través del programa de apadrinamiento Chimpamig@s.

Jane Goodall está estos días en España. Ha visitado Barcelona, Atapuerca y mañana da una conferencia en Madrid que podrá seguirse por  streaming en este enlace.

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Peces con reuma y buitres con ardor de estómago

13 diciembre 2012

Asegura una vieja tradición de las Islas Canarias que el aceite de las pardelas, nuestros albatros del hemisferio norte, cura el reuma. Según la simplista explicación popular, si esas aves marinas que se pasan la vida vagabundeando por el océano no sufren tal enfermedad, dándonos friegas con el extracto de sus grasas tampoco nosotros la sufriremos. Desconozco cómo las yerberas canarias sabían que ese mal de los huesos es desconocido para estos pájaros, lo cual dudo.

Escéptico ante las bondades de tales cataplasmas, para paliar los dolores reumáticos soy más dado a tomar medicinas como el voltarén. Lo que muchos no sabíamos es que, sin proponérnoslo, con ello también estamos tratando el reuma de los peces, si es que lo tienen. Porque, a través de la orina, nuestra “agüita amarilla” lleva esa medicina antiinflamatoria a ríos y mares, medicando inútilmente la fauna acuática. Que igualmente acumula en sus tejidos antidepresivos, anticonceptivos y otros fármacos.

Comernos luego tales peces no nos hace ningún mal, pues las concentraciones son mínimas, pero a ellos tanta botica no les hace ningún bien. Hasta el punto de que esta contaminación farmacológica provoca en ellos curiosos casos de transexualismo; peces hembra con minipenes y machos con células femeninas.

Algo parecido hacemos con los buitres. Su potente sistema inmunológico les permite comer carne podrida sin sufrir ni un leve ardor estomacal. Pero nuestro ganado está ahora mismo repleto de antibióticos veterinarios como medida preventiva para evitar pérdidas en las granjas. Y los carroñeros, de tanto ingerir esas carnes medicalizadas, están perdiendo sus defensas hasta el punto de morir muchos de enfermedades para las que siempre estuvieron inmunizados.

Aviso a navegantes: ¿No nos estaremos pasando con tanta automedicación (voluntaria e involuntaria)?

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¿Son realmente más saludables los alimentos ecológicos?

14 septiembre 2012

¿Son los alimentos ecológicos más saludables que los convencionales? La pregunta nos la hacemos cada día más gente. Y la respuesta nos ha llegado de la mano de una profunda revisión científica dirigida por investigadores de la Universidad de Stanford (USA). Por desgracia, su difusión en la prensa se tergiversó, concluyendo que

“tanto gastar un poco más en alimentación, tanto esmerarse en acudir a tiendas con conciencia, en buscar productos “más naturales”, y resulta que los alimentos orgánicos apenas son un poco más sanos”.

Extrañado, he acudido a la fuente original, el artículo publicado en Annals of Internal Medicine. Y lo que allí se dice es muy diferente.

Los científicos han analizado 17 estudios en humanos y 223 estudios en alimentos. Es cierto que no se han encontrando relaciones significativas entre alergias y tipo de comida. Que se han detectado niveles de pesticidas más bajos en la orina de los niños que consumen dietas orgánicas frente a las convencionales, pero no en los adultos. Se demuestra, sin embargo, que comer frutas y vegetales ecológicos reduce hasta un 30% la exposición a los plaguicidas. Respecto a las carnes, la contaminación bacteriana de pollo y cerdo es baja en ambos. Pero en la carne industrial la resistencia a los antibióticos es un peligroso 33% superior.

Concluye el estudio que los alimentos convencionales son tan nutritivos como los ecológicos aunque reconociendo que, sin sobrepasar los límites legales, nos aportan muchos más plaguicidas y bacterias resistentes. No estoy de acuerdo. En los orgánicos se aprovecha hasta la piel y se disfruta de unos sabores inigualables, por no hablar de su beneficio medioambiental en el agua, la fauna y la flora, además del apoyo a la producción local. ¿Son más saludables los alimentos ecológicos? Este estudio lo confirma ¿no te parece?

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Esas sucias ciudades flotantes que llamamos cruceros de lujo

21 agosto 2012

En la lista de las diez cosas que debemos hacer antes de morir ocupa los primeros puestos el disfrutar de un crucero de lujo. El turismo de cruceros crece imparable en España a pesar de la crisis. O quizá por ello, pues muchos lo ven como la última oportunidad de sus vidas para poder regalarse unas vacaciones así. Aunque el efecto es global, pues 19 millones de pasajeros eligen cada año este medio para viajar por los mares de todo el mundo. Cada vez más baratos. Cada vez más accesibles. Cada vez más glamurosos.

Son gigantescas ciudades flotantes, pero ciudades sucias. Bajo esos oropeles del todo incluido se esconden toneladas de basura arrojadas impunemente al mar todos los días. Hay piscinas, saunas, campos de golf, centros comerciales, teatros, cines,… pero ¿ha visto alguien las depuradoras?

Según datos de Oceana, organización internacional dedicada a la conservación del medio marino, un crucero de gran tamaño (2.000-3.000 pasajeros) puede llegar a generar unas 1.000 toneladas diarias de residuos, que incluyen de 500.000 a 800.000 litros de aguas grises, unos 100.000 litros de aguas negras, de 13.000 a 26.000 litros de aguas oleosas procedentes de las sentinas, entre 7.000 y 10.500 kilos de basura y residuos sólidos, y de 60 a 130 kilos de sustancias tóxicas (restos de pinturas, pilas, material médico o agentes de limpieza en seco usados en tintorería). Es decir, cada pasajero genera al día más de 350 litros de desechos, de basura.

Añádase a este impacto el gigantesco consumo de combustible de un crucero, que puede llegar a ser equivalente al de unos 12.000 vehículos. Y que para colmo de males no es gasoil, pues el tipo de combustible utilizado resulta 50 veces más tóxico que el habitual. A los humos de los motores debe sumarse el procedente de la incineración de las basuras (plásticos y papeles), práctica bastante común en este tipo de barcos según Oceana.

Y llévense estos barcos a lugares tan frágiles como los mares de coral o el Ártico, donde hasta el hecho de soltar el ancla en los fondos marinos altera gravemente los ecosistemas.

Queda clara la suciedad de estas ciudades flotantes donde la basura se oculta debajo de la alfombra. Sin embargo, la culpa no la tienen las navieras. La culpa es de una legislación que permite la impunidad en aguas internacionales. Mientras que cualquier municipio costero está sometido a numerosas normas que tratan de evitar la contaminación del litoral, los cruceros pueden verter todo tipo de restos orgánicos y aguas sin tratar cuando se encuentran a más de cuatro millas de la costa.

Tan terrible impacto se podría arreglar muy fácilmente. En el momento en que los consumidores exijamos un riguroso compromiso medioambiental a estos buques, en el momento en que elijamos a los más respetuosos con el medio y rechacemos de plano a los contaminadores, los cruceros serán ejemplo de sostenibilidad ecológica. Pero mientras prefiramos el daiquiri a la depuradora nuestras vacaciones seguirán envenenando los océanos.

Actualización 21 de agosto 2012: Estoy contento de la gran repercusión que ha tenido este artículo. Son muchas, muchísimas las personas que a partir de ahora se preguntarán por el impacto ambiental de los cruceros, exigirán medidas correctoras y elegirán los menos contaminantes, los más respetuosos con los mares y la atmósfera.

Muchas han sido las críticas que he recibido, a favor y en contra, y las agradezco todas. Las más duras hacen referencia a que el estudio de Oceana es de hace 4 años y que en este tiempo las cosas han mejorado. He contactado con Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana Europa, quien sin embargo me ha desmentido que tales mejoras sean apreciables y generalizables. En su opinión, el estudio de entonces sigue siendo válido hoy en día.

Es verdad que no todas las compañías navieras son iguales. Una de ellas, que se ha puesto en contacto conmigo, me ha explicado su proyecto Life+ Cruceros Sostenibles, desarrollado junto con el Centro de Investigación Académica para el Desarrollo Sostenible de Producto (Ce.Si.S.P), varias empresas italianas, el Registro Marítimo Italiano (RINA) y la Asociación de Puertos de Cruceros del Mediterráneo. El objetivo es proporcionar un estímulo para la aplicación de una directriz de la Unión Europea sobre los residuos a bordo de buques y para crear incentivos para la reducción, recogida, reciclaje y reutilización de residuos. Es un primer paso importante para lograr que, cuando los cruceros atraquen en los puertos, puedan trasvasar todos sus residuos líquidos a las depuradoras urbanas, algo que aún no se hace pues las leyes internacionales de MARPOL no obligan a ello. Y para llevar a las plantas de tratamiento el resto de la basura en lugar de incinerarlo.

Como siempre, la solución a éste y otros problemas ambientales la tenemos nosotros, los consumidores. Elige bien y corre la voz.

Pinchando en este enlace puedes leer el informe completo de Oceana.

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Plantar un árbol compensa las emisiones de CO2 de los blogs

25 junio 2012

Según algunos cálculos, las emisiones de CO2 que emite un sitio web producto de su consumo eléctrico son de 0.02 gramos por visita. Tomando de media 10.000 visitas mensuales, un blog emite 2.4 kg. de CO2 al año. Frente a ello un árbol puede consumir desde 5 hasta 90 kilos de CO2, según sea su especie, edad o localización.  A cambio fabrica para nosotros ingentes cantidades de oxígeno. Por esta razón, plantando un árbol puedes compensar de sobra las emisiones de dióxido de carbono que tu blog produce a lo largo de su vida útil.

Dicen que para trascender en la vida, para que nuestro paso por este mundo no sea inútil, debemos plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Algunos añaden tener un blog. Personalmente yo voy sobrado en este aspecto. En mi época de estudiante nos juntamos en Burgos un grupo de entusiastas y en apenas dos invierno sembramos un millón de bellotas de encina. Es verdad que topillos y otros animales se empeñaron en malograr una amplio porcentaje de nuestras plantaciones, pero seguramente hay ahora muchos miles de árboles reverdeciendo los adustos páramos castellanos. Libros he escrito más de una docena. Y mis dos hijos son mi más orgullosa contribución a la mejora del planeta. Pero también debía de hacer algo para reducir el impacto ambiental de este blog. Y lo acabo de hacer. Me he unido a la campaña: “Mi blog ha dado el grito Ecooo

Gracias a ella se plantará un árbol en mi nombre y en el de mi blog. Ya lo sé, es la campaña comercial de un portal de publicidad electrónica, pero hasta eso me parece bien. Prefiero que los cientos de folletos que todos los años recibo en el correo postal dejen de sacrificar innecesariamente árboles.

¿Y tú qué? ¿Quieres dar también un grito eco?

El proyecto Ecooo es una iniciativa de Tiendeo y Arboliza.

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Un vídeo sobre la contaminación marina y los albatros incendia Internet

06 junio 2012

Pocas veces el enlace de un vídeo me ha llegado desde tantos sitios diferentes, desde tantas personas sensibles, desde tantos comentarios escandalizados. Se trata del trailer del documental Midway, empírica constatación de los terribles efectos en la fauna de esas islas de basura plástica que flotan en unos mares cada vez más contaminados.

Ya os he hablado en otra ocasión de cómo los albatros mueren a cientos asfixiados por unos plásticos que confunden con comida. Algunos lectores aseguraban entonces en sus comentarios que todo era un montaje fotográfico. Desgraciadamente es verdad.

En el atolón de Midway, pequeños islotes coralinos localizados en medio del Océano Pacífico, en mitad de la nada, a 5.000 kilómetros al oeste de San Francisco y a 4.000 al este de Tokio, las costas están rodeadas de basura viajera. La arribada desde esa ‘isla’ de 4 millones de toneladas de desechos y una superficie de 1,5 millones de kilómetros cuadrados que flota inerte en el mar. Por su culpa, un tercio de los pollos del medio millón de parejas de la colonia albatros de Laysan (Diomedea immutabilis) muere al año en el atolón por la ingestión de objetos o fragmentos de plástico.

Me escribe Montse para preguntarme si no se puede hacer algo. Si no se puede mandar a la Marina a limpiar toda esa basura. Y no se puede. Esa sopa plástica es imposible de retirar del mar. Son en su mayoría micropartículas, apenas anodino plancton artificial. La única solución es ser más eficientes en el reciclaje. Apostar por usar productos biodegradables y tirar menos plástico a la basura. Evitar que toda nuestra mierda acabe con la vida de los siete mares. Con nuestra despensa y nuestra farmacia. Especialmente ahora que celebramos el Día Mundial de los Océanos.

Pero no terminemos con tan mal sabor de boca. Os recomiendo que os paséis por el Midway Project blog y que sonriáis de ternura ante la historia vital de Miguel. Un pollito de albatros nacido justo en el jardín de Jan Vozenilek en esa isla y que, por suerte, ha crecido sin problemas.A lo largo de tres vídeos puedes ir viendo su crecimiento. Te dejo aquí el primero y más entrañable.


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La crisis dispara el consumo de pescado basura

17 mayo 2012

Una niña escocesa ha convulsionado Internet mostrando fotos del menú de su colegio: pizzas, macarrones, croquetas, hamburguesas, magdalenas, helados,… ¿Comida basura? Aquí lo llamamos menú infantil.

Dirá alguno que no es cierto. Que en nuestros comedores escolares y hospitales se ofrece a diario carne y pescado. Es verdad pero ¿qué carne y qué pescado? Porque con esto de la crisis la calidad de los alimentos es cada vez más baja. Ello explica que la merluza haya desaparecido de los platos. O no, pues en realidad nos la siguen dando, pero con queso, al ponernos panga por merluza. Muchos ya la conocen como “la merluza de la crisis“. Sin embargo, esta especie [Pangasius hypophthalmus] venida de Vietnam y China no es una alternativa, es pescado basura. Un engaño asociado al desastre ambiental, social y sobre todo nutritivo de su presencia cada vez más frecuente en nuestras cocinas.

Hagan cuentas. Se trata de una especie de pez gato propia de los ríos asiáticos, especialmente del Mekong, cuyas aguas sufren elevados niveles de contaminación industrial. Piscicultura masiva, las pangas viven hacinadas en mínimas jaulas donde se amontonan por miles. Sus escasas propiedades nutricionales, su dudoso control sanitario y mala calidad no lo hacen apetecible, pero sí su bajo precio, inferior al del pollo. Sólo por ser barato nos hemos lanzado a consumirlo, más de 50.000 toneladas al año.

Hay también otra razón que da vergüenza. Lo compramos porque viene limpio y en filetes, como si fuera carne. Nos hemos hecho tan vagos que somos incapaces de comer unas anchoas o un jurel por no quitarle las espinas.

Los pescadores españoles están que trinan con esta competencia desleal. ¿Estaremos diciendo adiós al besugo, al abadejo, a la merluza, al lenguado, la sardina o a la pescadilla? No caigamos en la trampa. Ahorremos en móvil o en ropa, pero no en la calidad de la comida, base de nuestra salud.

Otro pescado de la crisis es la perca del Nilo, que muchas veces nos venden como mero. Una estafa y un desastre ambiental al que dediqué en este blog la entrada La pesadilla de Darwin.

Respecto al panga y la perca, os recuerdo que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recomendado reducir su consumo después de que unos análisis detectaran la presencia de sustancias nocivas para la salud. Tienes la noticia completa en 20 Minutos.

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¿Pescamos salmones en Asturias o los exterminamos?

15 marzo 2012

Este domingo, un indomable y fabuloso animal se enfrentará una temporada más a la muerte en aras de alimentar el entretenimiento de los deportistas. Es probablemente la única especie oficialmente considerada en España como “en peligro de extinción” que se sigue matando impúdicamente. Gravemente amenazada, sus captores no serán esta vez menos y más cuidadosos, sino muchos y más constantes que nunca. La acorralada especie se llama salmón, y el lugar de la desigual batalla es Asturias, donde sobrevive el 90% de su exigua población española.

En el Principado astur, la nueva normativa ha doblado el número de días de pesca de 55 a 118, todo a golpe de boletín y sin tener en cuenta las recomendaciones proteccionistas de los científicos. Por si fuera poco, cada pescador podrá llevarse a casa hasta dos salmones a la semana (a lo largo de 19 semanas),  frente al límite de tres salmones que como máximo se autorizó el año pasado. Algo absolutamente imposible de lograr pues la especie está en profundo declive debido no sólo a su sobrepesca en el mar y en los ríos, sino también a la degradación del hábitat fluvial por obras, contaminación y el aumento de los obstáculos a la subida de los peces a las zonas de desove.

Lo cierto es que cada vez hay menos salmones en España y más pescadores tratando de capturarlos, ávidos de pescar el primero, el campanu, y venderlo por 10.000 euros a los amigos de las exclusividades gastronómicas. O de tocar al menos alguna escama.

Existe una solución intermedia, la pesca sin muerte, pescarlos y devolverlos al río para que puedan continuar criando otros años. Sin matarlos podría seguir manteniéndose la especie y toda la actividad turística y deportiva asociada a ella, pero no interesa. Dicen que la razón es política y no me lo creo. Eso se llama insensatez.

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Los insecticidas contaminan los ríos de Europa

08 marzo 2012

Parecen limpios, naturales, rebosantes de vida, pero están enfermos. Los ríos de Europa sufren una grave contaminación. Y la culpa no la tienen las fábricas ni los vertederos. La culpa la tiene una agricultura industrial que riega los campos de insecticidas, productos sintetizados que al final acaban en la red fluvial arrastrados por las lluvias o vertidos directamente por incorrectos manejos de los agricultores.

La tendencia futura es mucho más alarmante. Según recoge el servicio Euroalert de la Unión Europea, se espera que los ríos cada vez estén más afectados por los plaguicidas.

Los resultados de este estudio, llevado a cabo por científicos del Centro Helmholtz de Investigación sobre el Medio Ambiente (UFZ), han sido publicados en la revista Ecological Applications y demuestran cómo el uso de insecticidas para fines agrícolas puede poner en serio peligro los ríos europeos. Tras realizar comparaciones de proyecciones climáticas y cambios en el uso del suelo, los miembros del proyecto concluyeron que el uso de este tipo de sustancias podría provocar que extensas áreas entren a formar parte en los próximos años del 40% de la superficie continental donde los ríos ya no gozan de una situación ecológica óptima.

¿La razón? El cambio climático aumentará las poblaciones de insectos, estos acabarán convirtiéndose en plagas, y el empleo de insecticidas para luchar contra ellos se disparará. Se prevé que en 2090 el uso de plaguicidas se multiplique por 23 en Europa, dependiendo del grado de aumento de la temperatura y de los cambios en el uso del suelo.

Para mitigar este impacto los científicos recomiendan crear zonas de amortiguación a lo largo de los ríos. Y aunque no lo señalen, esas zonas deberían apostar por la agricultura ecológica, la única que logrará dejar de emponzoñar el campo, el agua y nuestros alimentos.

Estas reservas se convertirían así en refugio para las especies amenazadas, desde donde iniciar futuras repoblaciones una vez se lograra reducir las elevadas concentraciones actuales de insecticidas. Imprescindibles custodios de biodiversidad y salud.

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