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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Cuando se cierran las puertas

Por Carmen López (@lacarmenlolo)

 

Acabado el plazo para elegir el cole en el que nuestro hijo o hija pasará los próximos cursos, los papeles están echados, la suerte también. Tiene 3, 4 ó 5 años. Y el miedo te recorre el cuerpo. Puede que sea su primera escolarización, o puede que haya pasado ya por una pequeña guardería, donde en el mejor de los casos haya estado superprotegido. Pero ahora irá a un cole con niños y niñas de hasta 11 años. Tu peque será uno más.
Si se queda en el comedor, no sabes si comerá. Si se cae, no sabes si habrá alguien a su lado para recogerle. Si le pegan, temes que no se tomen medidas para evitarlo. Si además tiene dos madres o dos padres, no sabes si le harán sufrir por ello. Conozco a familias homoparentales que han retrasado la escolarización de sus hijos hasta el límite para protegerles de un posible rechazo antes de tiempo.

Puerta del colegio VI
Fotografía de r2hox

La experiencia nos dice que los centros educativos son fiel reflejo de la sociedad española, dispuesta a convivir sin problemas. Además sería ilegal que nadie tomara cartas en el asunto si los hijos e hijas de familias homoparentales sufrieran discriminación en la escuela pública o en la concertada, pagada con el dinero de todos.

Pero encontramos noticias que nos cuenta cómo al final no había plaza para el pequeño de la pareja gay. El director de un centro educativo privado en Sevilla fue llevado a juicio por no admitir al hijo de una pareja gay. El proceso sigue abierto, pero el pequeño terminó en otro centro educativo. Porque, ¿quién se atreve a dejar a su hijo en manos de alguien que sabes que le rechaza por formar parte de una familia que no acepta?

Este miedo es una constante entre las familias homoparentales, según un estudio de 2013 de la Universidad Autónoma de Madrid, 1 de cada 5 ven difícil la tarea de encontrar colegio, y el 86% de ellas no eligen colegios concertados religiosos para sus hijos por miedo a que sean discriminados. Y no es de extrañar, de los centros religiosos que hay alrededor de mi casa, mayoritarios en mi zona y todos ellos concertados, he visto salir pancartas y globos rojos que apostaban por la familia. La suya.

No quiero entrar en debates sobre si educación laica o religiosa, sobre la supuesta peor calidad de los públicos, frente a los concertados (algo que no comparto en absoluto). Sólo quiero reflexionar en una dirección y es que la Administración deriva el 57’5% de los ingresos destinados a educación a los colegios concertados. O lo que es lo mismo, 6 de cada 10 euros públicos destinados a educación van a colegios privados concertados, según datos del Informe 2014 sobre el Estado del Sistema Educativo Español.

Si mi dinero es válido para pagar la educación religiosa de este país, espero medidas que protejan y no discriminen a mi familia. No podemos seguir financiando sistemas educativos que no hacen el más mínimo esfuerzo por adaptarse y respetar los cambios de la sociedad española. No se pueden permitir políticas educativas que hagan oídos sordos a la discriminación y que apuesten más de 20 años después, por ejemplo, por la separación por sexos en las escuelas.

No se puede dejar pasar que desde determinados centros educativos se fomenten acciones que discriminan a niños o niñas por pertenecer a una familia homoparental. No, cuando se mantienen también con el dinero de las mismas familias a las que rechazan.

Puede que en ciertos ambientes educativos no se entienda a nuestras familias, pero nuestros hijos no entiende el porqué. Mi hijo de 6 años tiene extrañas teorías sobre el colegio de monjas que hay junto a nuestra casa, la culpa la tienen los hábitos y los uniformes grises de los niños y las niñas. El otro día le intenté explicar que era un cole como otro cualquiera, pero que nosotras habíamos elegido el cole público porque no queríamos que su educación fuera religiosa, y porque a esas monjas no les gustaba que él tuviera dos mamás. Su respuesta no tuvo fisuras: “¡Pero bueno!, pero ¿qué es lo que quieren, que los niños estén solos?”. También para él, familia no hay más que una: la suya.

Espero que el próximo curso no nos encontremos con colegios que rechazan al hijo o a la hija de dos mamás o de dos papás, deseo que se puedan bloquear políticas que nos hacen retroceder en derechos. Y me gustaría que se tomen medidas eficaces para que los miedos y las dudas de muchas familias, que se enfrentan por primera vez a la escolarización de sus peques, sean un poco más pequeñas el próximo septiembre cuando se cierren las puertas.

 

2 comentarios

  1. Dice ser realidad

    Me parece que basas tus asunciones en premisas muy equivocadas.

    En primer lugar, quienes son esas parejas que retrasan la educacion de sus hijos? porque? es problema del hijo que sean homosexuales? lo que me estas diciendo es una razon que no sabia para rechazar la adopcion de crios por parte de homosexuales, desde luego con argumentos asi, piensas entonces que los crios crecen sin diferencia con respecto a las familias tradicionales?

    Segundo, aseguras “1 de cada 5 ven difícil la tarea de encontrar colegio, y el 86% de ellas no eligen colegios concertados religiosos para sus hijos por miedo a que sean discriminados. Y no es de extrañar, de los centros religiosos que hay alrededor de mi casa, mayoritarios en mi zona y todos ellos concertados, he visto salir pancartas y globos rojos que apostaban por la familia. La suya.” …

    Te diria, que los colegios concertados no tendrian dicha aceptacion, si los padres quisieran llevar a sus hijos a los institutos o colegios publicos, pero ademas, es que el estado en ese porcentaje no puede y le sale mas barato conceder ese concierto a los colegios privados, y como tales tienen que cumplir una serie de normas, y desde luego si te corresponde que tu hijo valla a ese colegio concertado, que no hay colegio publico equivalente, ese crio sera escolarizado… puedes explicar la razon por la que tu hijo puede ser discriminado? o porque no va a ser discriminado en el publico?, no crees que tienes una serie de prejuicios contra los colegios privados? y si quieres llevarlo a uno publico, para que sueltas esta basura? aparte, no crees que echar en cara a un crio, de los prejuicios contra los padres, es algo ruin? no creo, que haya ninguna persona de mediana edad, profesor, o lo que quieras, que eduque de esa forma…

    Estudie en un colegio privado, de mis seis amigos de colegio, tres son homosexuales, nunca sufrieron discriminacion por serlo, fueron llamados “maricones”, tanto como me lo dirigieron a mi o a los demas ( es el insulto, al que recurre todo el mundo, y mas en el colegio).

    tu misma le estas enseñando prejuicios a tu hijo, crees que eso es normal?

    30 marzo 2015 | 19:51

  2. Dice ser RBC

    Pues creo que tienes razón; y no son prejuicios lo que piensas , sino una realidad diaria. Tuve una discusión con una compañera, maestra como yo, porque enseñaba a sus alumnos que la única familia era la de padres heterosexuales, ….. eso sí es un prejucii y una manipulación. Y sí es una decisión dura y un septiembre tembloroso el primero de acceso a la escuela, se mire como se mire. Ánimo, que algunos que estanos en colegios privados tenemos que luchar cada día por evitar esos prejuicios que aún ampara esta sociedad.

    31 marzo 2015 | 01:35

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