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La cena preboda: ¿Qué es, cómo vestirse y por qué se ha puesto de moda?

Si ya de por sí las bodas me suponían un quebradero de cabeza (¿qué me pongo? ¿cuánto dinero doy de regalo? ¿por qué siguen regalando puros cuando nadie se los fuma?), no quiero hablaros de las prebodas.

THEKNOT

[Un momento… ¿aún no me sigues en Instagram, Twitter o Facebook?]

La cena preboda (no confundir con la sesión de fotos preboda), por lo visto, es una reunión más íntima que se realiza en la víspera de la boda con aquellos que se han desplazado por el enlace. Lo que en las películas americanas conocemos como “Cena de ensayo”.

Viene a ser una especie de concentración en la que los futuros esposos hacen gala de sus dotes de anfitriones (y aprovechan para hacer presentaciones previas).

Y no me quejo por la cena en sí, que por supuesto que todos estamos encantados de pasar más tiempo con nuestros familiares y amigos, sino por la clásica pregunta de “¿qué me pongo?”

La primera amiga invitada a una preboda me consultó por la etiqueta. Cada pareja es un mundo y cada preboda lo mismo. Ante la duda, comentario en la última foto de Instagram de la novia que salga con el prometido:

“Pareja de guapos, ¿y la preboda pa cuando?”

“Jajajaj bombón <3 Super informal tía, cena en el jardín de casa el sábado y fuera”

“Top! Os como”

Sin embargo otras pueden requerir algo más de formalidad al ser en un restaurante o en el propio hotel en el que se hospeden algunos invitados.

Independientemente de dónde tenga lugar, deja el estilismo recargado para el día siguiente y tómatelo como algo de “andar por casa”.

Para las prebodas te suele servir la ropa que tienes ya en el armario. Un vestido de cóctel, una falda, unos pantalones y un poco de tacón o zapatos de esparto y ropa más “diurna” si es una preboda rústica (que también las hay).

Lo importante es recordar que es un evento para relajar las tensiones del día siguiente y estrechar lazos con invitados que no conozcas. Fundamental que te sientas cómoda y no termines con los pies fastidiados (ni con resaca) para el día siguiente.

Qué ponerse para tu cita de San Valentín según cómo lo celebres

Soy una romántica incurable desde la raíz de mi pelo de la frente hasta la punta del dedo gordo del pie. Me encanta que, independientemente de poder querer, achuchar y besar a mis seres queridos a diario, haya un día concreto que se celebre algo tan bonito como es el AMOR.

Y si bien no soy partidaria del bombardeo de perfumes, flores, bombones y regalos horteras del chino (que luego quedan en las estanterías cogiendo polvo) defiendo a capa y espada las citas del Día de los Enamorados.

  • Si te lleva a cenar fuera y el pack incluye “restaurante romántico+velas+violinista+champán+pétalos de rosa” aprovecha para sacar tus mejores galas. No hace falta que te arregles como si fueras de boda, pero elige un conjunto que no te pongas normalmente. Para ellos una camisa o americana marcará la diferencia entre la camiseta de Los Ramones con vaqueros que suelen llevar siempre (ojo, que nos encanta, pero un día es un día). Para nosotras, podemos combinar un top más elegante con una parte de abajo más informal o lo contrario. También podemos apostar por tacones si nos apetece (que por mucho que machaquen los pies le dan un toque elegante al estilismo) o un zapato plano fino si preferimos la comodidad.

  • Si te lleva a ver un espectáculo puedes seguir los mismos consejos que si vas a cenar fuera pero juega con los complementos para ir acorde a la situación. No es lo mismo que te lleve a escuchar ópera que a ver monólogos cómicos en un bar o a un recital de poesía. Bolsos, cinturones y zapatos pondrán la guinda al pastel.

  • Si vais al cine, a un museo o a dar un paseo por la ciudad, elige ropa cómoda pero sin perder de vista San Valentín. Puedes ir informal a la par que elegante aunque vayas en vaqueros. Para nosotras es tan fácil como aprovechar un pintalabios favorecedor (procura hacerle primero el truco del talco para que no te lo borren los besos) y para ellos elegir una camiseta, chaqueta o cazadora algo más estilosa.

Si la cita es en casa déjate de capas de ropa extra y mejor céntrate en lo que te vayas a poner por debajo, que seguramente sea lo que va a estar más a la vista (aunque sea a ras de suelo).

Y si disfrutas de la soltería, pero el amor que tienes hacia tus amistades es digno de celebrar, tira la casa por la ventana en una exaltación de la amistad y toma nota igualmente de los consejos estilísticos. Arreglarse para una persona que queremos siempre es especial, independientemente del tipo de amor que sintamos por ella.

(Todas las imágenes son de STRADIVARIUS Y H&M)

S.O.S.: ¿Qué me pongo para la cena de empresa?

Como estilista que ya soy (vale, no me gradúo hasta el lunes, pero el máster está aprobado desde finales de noviembre) ha llegado el momento de que asume mi responsabilidad y os oriente en las situaciones de crisis existenciales que ya muchas estáis viviendo con las cenas (y respectivas fiestas) de empresa.

Tú en plena crisis de “No tengo nada que ponerme”. PIXABAY

Aconsejando al par de amigas que no solo han pasado por mis manos, sino que han aprovechado para saquear mi armario, os voy a resumir lo que les dije a ellas, consejos que casi siempre son los mismos.

No, ir vestida para la guerra no es una opción. Los vaqueros tampoco lo son. Pero no empieces a hiperventilar que hay vida más allá de los jeans.

Lo primero que debes tener en cuenta es que el rojo NO es obligatorio. Puedes decidir llevarlo si te gusta, pero en ningún caso es un color indispensable. En Nochevieja, en cambio, ya que está ligado con la superstición de que da buena suerte, tiene más sentido ponérnoslo.

“Vale Mara, pero deja de liarte y vete al grano que tengo que vestirme”. Bueno, antes que nada hablemos de tu empresa, ¿tiene algún tipo de etiqueta? ¿Vas de traje o en vaqueros? Si tu empresa exige una vestimenta formal, lo suyo es que en la cena mantengas la etiqueta con un tono festivo. Si tu empresa no pone ningún tipo de requisito, puedes ir más a tu aire.

Tenéis para inspiraros los siguientes moodboards (que para que nos entendamos, viene a ser un colaje de toda la vida):

MANGO

Brillos, terciopelo, metalizados, purpurina y asimetrías en vestidos, patalones palazzo, monos, faldas y vestidos que mantienen la elegancia con un contrapunto de fiesta que podemos acompañar de un maquillaje más llamativo, para las que van también maquilladas a trabajar y quieren verse algo diferentes.

MANGO 

Es en los accesorios donde más nos podemos atrever a experimentar (y no solo con gaseosa). Pendientes gigantes, zapatos llamativos o bolsos donde solo nos entra el móvil y un paquete de pañuelos nos ayudan a completar el estilismo si todavía tenemos la sensación de que “cojea”. Vaya, ¡que es la noche ideal para que saques del armario esos zapatos que no te pones nunca!

Conjuntos de fiesta (monísimos) para las que miramos el bolsillo

Entre el regalo para tu madre, tu suegra, tu amiga que se va el año que viene de Erasmus y que en el Black Friday aprovechaste para renovar armario, te has quedado para las fiestas con los euros contados.

Vestidos de largo midi ajustados a la cintura si quieres crear sensación de curvas peligrosas

A eso, encima, vas a tener que sumarle el riñón que te van a sacar de la entrada de la fiesta de Nochevieja.

Pero que no cunda el pánico, que el vestido del año pasado es monísimo y este año sales con otro grupo de amigos. Aún así no terminas de estar convencida (las fotos de Instagram de tu brillante entrada al 2017 siguen ahí) así que te decides a estrenar modelito.

¿Traducción? Plan low cost de estilismo urgente.

Lo bueno es que las siguientes propuestas te van a salir por menos de 30 euros, es decir, son aptas para bolsillos de estudiantes, becarias o para las que, simplemente, ya estamos casi en números rojos a primeros de mes:

Monos largos y de terciopelo para ir estupenda sin pasar frío (también puedes llevarlos con medias)

Vestidos ajustados que marcan hasta las ideas más locas que se te ocurrirán con tu amiga del alma

Vestidos que disimulan cintura para las amantes de los polvorones y del turrón

Tops, bodies y camisa que también nos apañan para estilismos de nuestros días de diario

Faldas para una ocasión especial (acuérdate de ponerte la servilleta sobre las rodillas para evitar manchas de mayonesa)

 Fotos de Stradivarius y Lefties

Cómo vestirse en ‘veroño’

El ‘veroño’ es uno de los mayores retos estilísticos del año. Es como cada vez que te toca hacer la Declaración de la Renta pero aplicado al mundo de la moda.

Lo de salir de casa con temperaturas que rozan la congelación y llegar al medio día con un calor que te hace fantasear con la piscina supone un desafío hasta para la adicta a la moda más pintada.

El quid de la cuestión es cómo salir de casa vestida decentemente, con una ropa que se ajuste a las temperaturas, sin parecer una mamarracha. Puede parecer sencillo, pero aún en su despacho de Vogue, Anna Wintour mira por su ventana preguntándose cuál es el secreto para vestir bien en veroño.

First things first after landing in LA: my first Halloween pumpkin patch 🎃 More on my stories 👻 #AmericanDays

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El veroño es como ir a una cita con alguien que no te gusta, sabes que te vas a sentir incómoda en algún momento.

Por muy grande que sea la tentación de ponerse calcetines debajo de las sandalias o chanclas, hay zapatos perfectos para el veroño como son los botines semiabiertos (esos que tu madre te decía que no ibas a ponerte nada en verano porque te darían calor y aún menos con el frío del invierno) o los zapatos destalonados.

Es la oportunidad perfecta para sacar las gabardinas, porque aunque no caiga una gota, al menos en Madrid, cortan el viento de la mañana que da gusto.

Si las acompañamos de faldas midi sin medias o pantalones culotte estaremos igual de preparadas para tomarnos una cerveza en el afterwork aunque haga viento en la terracita de turno, que para el descanso al medio día al sol, aprovechando los rayos, como si de la fotosíntesis dependiera nuestra supervivencia.

🌎❤️

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Bodas invernales: cómo ir guapa sin pasar frío

Aunque poco habituales y escasas, las bodas invernales son un hecho. Puede que no sean el santo de devoción de las frioleras, pero el encanto de la estación les convierte en un evento digno al que acudir al menos una vez en la vida.

A diferencia del resto del año, las bodas que caen por estas fechas no tienen garantizadas lluvias al 100% pero sí el frío, por lo que más vale elegir una prenda de abrigo que vaya con el resto del conjunto ya que, por muy fuerte que esté la calefacción, si sales del recinto en algún momento/la boda es en una carpa/alguien deja una puerta abierta vas a pasar frío.

Así que si tu idea es casarte en invierno o tienes una boda de estas características, toma nota de las tendencias:

1-Pieles para los hombros, en chaqueta o en abrigo (preferibles las sintéticas)

INSTAGRAM

2-Terciopelo: agradecido, favorecedor y calentito

BIOMBO13

3-Tul

ASOS Y GREENWEDDINGSHOES

4-Sombreros y tocados invernales

INSTAGRAM Y GREENWEDDINGSHOES

5-Coronas de inspiración navideña o de reina de las nieves

GREENWEDDINGSHOES

6-Falso pijama: perfecto si privarte durante la comida no entra en tus planes

7-Ramos

8-Postres

GREENWEDDINGSHOES

Análisis realista de la ropa de festival

Basta, en serio, basta. Irnos de festival se nos está yendo de las manos con eso de que ahora cuanto más estrambótico mejor. Tras ver los conjuntos elegidos por algunos de los asistentes al Burning Man, el festival que se celebra en el desierto de Nevada, he decidido romper mi silencio sobre este tema.

El festival deja una mezcla demencial de elecciones estilísticas que bailan, literalmente, entre El quinto elemento, Mad Max y Star Wars entre los que parece que se sortea un premio a la mayor horterada, cosa que, si así fuera, no sabrían bien a quién hacerle entrega del galardón.

Uno de los ejemplos es el tocado que os muestro a continuación, inspirado en las placas de un trilobites fosilizado que tiene pinta de captar la luz cuan placa solar y dejar respirar a la cabeza menos que cuando estás sentado en una terraza en Sevilla a las 4 de la tarde.

Otra que también eligió un conjunto ‘cómodo y transpirable’ fue Cara Delevingne, a la que tuvieron que sacarle el yelmo con soplete de la cantidad de piel que se le debió de quedar pegada después del festival. Su amiga Paris Hilton, una de mis celebrities favoritas debido a su ‘gusto impecable y discreto’ a la hora de vestirse, eligió un conjunto más fresco que remató con unas botas de estilo 2003. Con deciros que cuando sacó los pies de las botarras calzó dos tallas menos de la cantidad de agua que perdieron de lo que le habían sudado, os lo digo todo.

#Epic #BurningMan with #AlienTwin @CaraDelevingne. 🔥✨✨👽👯✨👯👽✨

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Que en un festival siempre pasas un poco de frío es algo que todos sabemos, lo que nos hace meter una chaquetilla para el bajón que da a últimas horas de la madrugada (ese que coincide con el final de los efectos del alcohol y el cansancio extremo que hace que se nos quiten las ganas de brincar como las cabras montesas en Guadarrama).

Pero la sudadera roñosa de tu universidad es algo muy desfasado para el Burning Man, donde las invitadas acuden con sus abrigos de pieles para combatir las bajas temperaturas. Eso sí, sin llevar casi nada debajo para los momentos en los que pega el sol.

¿Que se llena la piel de chinchilla de arena? No pasa nada, basta con echarlo al suelo y pasarle una aspiradora después del festival y como nuevo.

You can be whoever you want! ❤️ #burningman2016 #burningman #blackrockcity #playa #fauxfur

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There's really nothing quite like dusk on the playa ❤️ Coat by @lustfordusk #burningman2016

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La elección de Katy Perry tuvo un poco más de sentido ya que la mascarilla me parece un básico en este tipo de festivales (a no ser que te guste expulsar mocos negros durante los dos días siguientes) aunque fuera en versión peluche y seguramente terminara con el bigotillo sudado.

🔥AlivE🔥

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👼🏻 luminary fairy 👼🏻

A photo posted by KATY PERRY (@katyperry) on

Mi conclusión es que o yo estoy equivocada con mis normas de vestuario para ir de festival o que la gente está perdiendo el control de sus armarios, porque sino explicadme el sentido de este conjunto:

O de este:

O incluso este:

Believe in Magic #magic #burningman2016

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¿Cuándo decidimos convertir los festivales en Carnaval?

¿Qué me pongo para coger un avión? El ‘dresscode’ del aeropuerto

Siempre que voy al aeropuerto a coger un avión elijo más o menos el mismo tipo de conjunto. Sí, poseo mi propio dresscode de viajera aérea.

Se compone normalmente de un pantalón largo, por dos cosas: en primer lugar porque si hay que hacer un aterrizaje de emergencia (siempre me pongo en lo peor) es lo más cómodo para salir del avión. Que por mucho que en las indicaciones de seguridad la chica salga con una falda tú y yo sabemos que eso NO funciona, acuérdate de cuando eras pequeña y al tirarte por el tobogán acababas con la falda enroscada en la cintura.

En segundo lugar porque nunca se sabe a qué nivel de frío van a poner el aire acondicionado del avión (suele oscilar entre verano en un iceberg Chileno y corazón de un examinador de la DGT). El pantalón va siempre junto a unas zapatillas de cordones cerradas.

Cartel de seguridad. MARA MARIÑO

Recomendaciones estilísticas aéreas. MARA MARIÑO

Es importante el concepto ‘cerradas’ porque el aeropuerto es uno de los sitios en los que abundan los pisotones/atropellos por parte de maletas. El hecho de que además sean de cordones es una cuestión de comodidad, no olvidemos lo largos que se hacen los minutos de espera en el control o en la cola de embarque o que a veces debemos sprintar por el aeropuerto porque vamos algo justos de tiempo.

Junto a esto llevo una camiseta basica de manga corta, ya que hay que cargar, descargar, subir y bajar y no me gusta la idea de acabar con una teta fuera y por último una chaqueta enroscada en la maleta. Básica por el tema del frío o por si queremos echarnos una siestecita y necesitamos una almohada.

El complemento es una mochila/bolso gigante con pañuelos, mp3, algo de picar por si me entra hambre, ibuprofenos por si me entra un dolor insguantable, compresas por si me baja la regla inesperadamente… Todo muy en la línea de la mentalidad de mi madre, en cuyo bolso siempre encontramos todo lo necesario para sobrevivir un mes en una isla desierta.

Sin embargo, por perfecto y universal que me parezca mi sistema, en el aeropuerto podemos encontrar siempre los mismos estilismos, además del mío de viajera que creo que es el más generalizado entre hombres y mujeres.

En primer lugar están los playeros, esos que se deben de pensar que el avión les va a dejar en la orilla del mar y van con chanclas, camiseta de tirantes y el bañador ya puesto. Normalmente son varones entre 18 y 30 años y les reconocerás porque hacen más ruido que un ataque de los Hunos.

Después, en el otro extremo tenemos a las estilosas. No solo van vestidas y maquilladas como si hubieran acabado por error en el aeropuerto mientras buscaban aparcamiento para tomar una copa en sino que llevan tacones. TACONES. ¿Cómo vas con tacones al aeropuerto hija mía? Sale el billete más barato? Si no no me lo explico. Muchas, además, van con gafas de sol. ¿Gafas de sol por qué? Si eres famosa pase. Pero si no lo eres, ¡estás a cubierto!

#Uniwax #Airport #AttraKtif #IronMan #Love #serialentrepreneur #philanthropist #elegence #workforsucess #LV

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En tercer lugar tenemos a los guiris, que da igual de dónde vengan o a dónde vayan, porque van vestidos de guiris con sus chanclas de padre, su mochila montañera y un sombrero de pescar.

Lo contrario a los guiris, que vienen a ser la máxima dejadez estilística pero la mayor comodidad, están los trajeados. Hombres y mujeres que verás siempre de traje (y a ellas además con tacones) y con un maletín. Van siempre con cara de prisa y cualquiera diría que tienen la reunión en el meeting point del aeropuerto.

Aunque estos son los más característicos podemos encontrar también chandaleros, los forofos que van siguiendo a su afición, hippies y, por supuesto, miembros de la tripulación y otros profesionales de aeropuerto.

Las tendencias para ir de festival según Coachella 2016

Coachella, conocido como “Couchelah” o “el único festival de música en el que no importa los grupos que tocan sino como van vestidas las famosas” viene a ser una especie de Fashion Week Bohemia alternativa que no solo nos sirve como indicador de las tendencias veraniegas sino también una guía de estilo a la hora de elegir nuestro outfit para ir de festival.

Vayas a ir a un festival de un fin de semana, de una semana o de un día, la primera norma para ir vestida es siempre la misma: pase lo que pase, haga el tiempo que haga, lleva calzado cerrado. Este es el básico más básico de los festivales. Para que te hagas una idea es más fundamental que llevar la bebida y los hielos.

El calzado va a condicionar todo el festival. Aunque al hacer buen tiempo podemos sentirnos tentadas de llevar sandalias/cuñas/cualquier calzado con los dedillos al aire es algo que debemos evitar a toda costa a no ser que nos guste ser constantemente pisoteadas y acabar con los pies más negros que Frodo Bolsón después de subir al Monte del Destino.

La segunda norma es otra igual de simple pero fundamental, la que es sin duda la favorita de todas las madres: hay que llevar siempre algo de abrigo. Da igual si es una camisa de cuadros, una chaqueta roñosa o una sudadera. La cosa es que tengas algo que poder ponerte sobre los hombros en ese momento de la madrugada en el que aprieta un poco el frío. (Click sobre las imágenes para ir a la galería)

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Las faldas de Coachella. GTRES

Una vez cumplas con los dos básicos, puedes optar por llevar falda o pantalón. Aunque la falda sería algo que yo personalmente, nunca llevaría, ha sido la opción elegida por varias celebrities este año como Kendall Jenner, Phoebe Price, Paris Hilton, Ashley Greene o Devon Windsor. Por muy ‘festivalera’ que sea, en algún momento de la noche te vas a querer sentar, lo que resulta algo más complicado si has elegido esta prenda.

Aunque también hay que decir que, a la hora de hacer pis, la falda es mucho más práctica, yo soy más de pantalón, como Sara Sampaio, Emma Roberts, Cindy Crawford, Lea Michele y Alessandra Ambrosio. El pantalón te permite correr, saltar, sentarte y brincar sin dejarte nada al aire, además de que lo puedes llevar con cualquier cosa del armario (hasta la chaqueta de la abuela de Cindy Crawford le queda bien a un short vaquero).

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Por tanto, en función de las normas de estilo para ir a un festival, la ganadora del mejor outfit Coachella 2016 es Alessandra Ambrosio con su conjunto del segundo día: unos botines con pantalón vaquero, top negro y sudadera atada a la cintura. Además, para darle un toque más bohemio le añadió un tatuaje temporal en la espalda, collares largos y el pelo recogido en boxer braids, las trenzas de la temporada (puedes aprender a hacerlas aquí).

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El outfit que querrás copiar este verano. GTRES

¿Qué me pongo para la cena de empresa?

(Antes que nada quiero confesar que, como becaria, nunca he ido a una cena de empresa y que la de este año va a ser la primera.)

Quitando la ilusión del primer momento de sentirte ‘adulta’ y ‘miembro del equipo’ cuando te invitan a la cena de empresa (lo pongo todo entrecomillado porque aquí podría pararme un buen rato a hablar del bullying que sufrimos los becarios de 20minutos cuando sacan el látigo para azotarnos porque hemos hecho las fotocopias individuales en vez a doble cara) aparece la gran pregunta, esa que las mujeres del mundo llevamos haciéndonos desde que empezamos a llevar pieles en la Prehistoria: ¿QUÉ ME PONGO?

Desgraciadamente, no tenemos un manual universal de código de estilo que nos indique la etiqueta en cualquier situación (‘googlearlo’ podría ser lo más parecido, pero teniendo en cuenta algunos resultados que ofrece, hay que cogerlo con pinzas).

Además de que no hay dos eventos de empresa iguales. No es lo mismo una comida/cena con tus jefes que una cena+copas+fiesta con los compañeros (esas que sabes cómo empiezan pero no cómo van a acabar).

Personalmente, opino que para la primera situación, la etiqueta, debe ser distinta que si pensamos en un evento nocturno. Antes que nada debemos tener en cuenta a dónde vamos a ir, si es un sitio informal o formal. Sencilla a la par que elegante, es para mí la fórmula ganadora. Todas tenemos en nuestro fondo de armario los básicos para una cena de empresa: una falda o pantalón de cintura alta acompañado de una camisa y un LBD (little black dress) son tan universales en los armarios femeninos como los sujetadores y las bragas.

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Acierto seguro: faldas o pantalones de cintura alta con camisa o un LBD, los básicos que todas tenemos. ZARA Y ASOS

“Pero Mara, soy una fashion victim y quiero llevar algo de esta temporada”, podréis decir algunas. En ese caso una falda o pantalón midi, una blusa con lazada o un mono largo son perfectos para la ocasión. Las joyas, en el caso de querer llevar, que acompañen al look pero que nunca sean protagonistas de este. E independientemente de la formalidad, el tacón alto es voluntario (aunque yo, personalmente, no iría en calzado plano).

Para las fashion: monos, midis y campana con terciopelo. ZARA Y ASOS

Para las fashion de la oficina: monos, midis y campana con terciopelo. ZARA Y ASOS

Pero hablemos de la noche. Si sabes que tu cena navideña incluye copas y salir de fiesta, tienes la excusa perfecta para tirar la casa por la ventana. Entre que los niños no te dejan tiempo ni de pintarte la raya del ojo y que ya bastante madrugas como para estar media hora delante del armario, es el día de coger ese vestido que te encanta y que nunca encuentras la ocasión de llevarlo e ir, sencillamente, deslumbrante. Creo que la única norma de etiqueta que, para mí, es válida, es que según te veas con lo que hayas elegido, te sientas genial contigo misma.