La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘patrimonio’

Continúa el expolio de olivos monumentales en España

La Unió de Llauradors ha denunciado un nuevo expolio de olivos con más de 350 años en la Comunidad Valenciana, en este caso en una finca de la localidad castellonense de Sant Jordi. Ante la gravedad de los hechos, ha solicitado al Seprona de la Guardia Civil que investigue y “haga cumplir la Ley de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Comunidad Valenciana que protege la práctica de arranque y transporte de árboles monumentales”.

A pesar de que esta región es la única de Europa que tiene aprobada una protección específica para este tipo de arbolado, los arranques de ejemplares centenarios se siguen produciendo. En el resto del país solo se han protegido un puñado de árboles, permitiéndose su comercio y tala. Lee el resto de la entrada »

Icíar Bollaín escribe en La Crónica Verde para defender los olivos monumentales

Firma invitada: Icíar Bollaín – directora de cine

Hoy viernes, 6 de mayo de 2016, la directora madrileña estrena su última película, “El Olivo“. En ella denuncia el expolio de árboles monumentales y el desarraigo provocado por la burbuja inmobiliaria en el levante español. Este texto que puedes leer a continuación lo ha escrito para nuestro blog de La Crónica Verde.

Olivos de la vida

La directora Icíar Bollaín durante el estreno de la película " El Olivo " en Madrid.Acabemos con el expolio de los olivos milenarios. Hasta hace muy poco yo no tenía mayor relación con ellos que verlos en infinidad de rotondas o jardines de lujo.  Olivos de troncos enormes y retorcidos, casi más escultura que árbol, que en el boom de los años 2000 se convirtieron en elementos decorativos, yendo a parar algunos hasta China. Lee el resto de la entrada »

Icíar Bollaín: “Con el arranque de olivos monumentales perdemos un patrimonio único”

Icíar_Bollaín

Este viernes 6 de mayo se estrena El olivo, de Icíar Bollaín, una bellísima película que denuncia el expolio patrimonial que supone el arranque de olivos milenarios para abastecer un mercado especulativo de rotondas, campos de golf y chalés de millonarios. Lee el resto de la entrada »

Pamela Anderson pide a los senadores españoles que no apoyen las corridas de toros

Pamela

Según me comunica Ben Williamson, de la asociación PETA Reino Unido, la actriz Pamela Anderson  ha enviado hoy una carta a los senadores de España pidiéndoles que rechacen el proyecto de ley que pretende dar a las corridas de toros el indigno estatus de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Atormentar toros para entretenimiento pertenece a una Era Oscura, no al siglo 21“, escribe la estrella de la serie de televisión Vigilantes de la playa, quien visitó España el mes pasado.

“Por favor, tomen una postura compasiva frente a este cruel pasatiempo rechazando el proyecto de ley que protege a las corridas de toros. Garantizo que ganarán los corazones, incluyendo el mío, de los ciudadanos alrededor del mundo”.

Una coalición de cinco organizaciones protectoras de animales: Human Society International, World Society for the Protection of Animals, CAS International, League Against Cruel Sports y PETA, así como la plataforma Torture Is Not Culture, también están exhortando a los senadores  para que se opongan a este movimiento para proteger las corridas de toros. En septiembre, la coalición presentó su demanda a los políticos en Madrid #LoveSpainHateBullfights, la cual consiguió más de 250.000 firmas en más de 135 países.

Las corridas de toros son un negocio que va en declive, no solo en España sino en cualquier otro lugar donde se practica, ya que la gente se está distanciando de este cruel y arcaico pasatiempo. Una reciente encuesta dirigida a ciudadanos españoles puso en evidencia que más de las tres cuartas partes de la población en España está en contra de que sus impuestos sean destinados a apoyar las corridas de toros.

Otras entradas relacionadas:

Unos niños ofrecen dinero a monjas taurinas a cambio de suspender corrida de toros

san_pedro

Las monjas de La Aguilera (Burgos) organizan mañana sábado una corrida de toros con la finalidad de recaudar fondos para restaurar su monasterio, el impresionante santuario de San Pedro Regalado, patrono de los toreros. Las entradas se pueden comprar por internet y también hay fila cero.

Una historia muy parecida a la película de “La becerrada” (1963), donde Fernando Fernán Gómez y Amparo Soler Leal trataban de salvar una residencia de ancianos al cuidado de monjitas. Sólo que estas burgalesas de la congregación Iesu communio son neo-monjas con hábitos vaqueros, lideradas por una polémica fundadora y abadesa de nombre también muy taurino, sor Verónica Berzosa. Responsable de promover la construcción, sin la preceptiva licencia urbanística, de un aberrante edificio conventual junto al noble conjunto barroco al que destroza.

Pero por suerte los tiempos han cambiado. A la gente cada vez le gusta menos los espectáculos de tortura taurina. Como a los niños de la protectora de animales El Cuarto Hocico, formada y dirigida por alumnos de una escuela de Muel (Zaragoza), quienes enviarán 1.000 euros a las monjas si a cambio suspenden la corrida.

En una carta remitida a las religiosas, los sensibles chavales afirman:

“No llegamos a entender que para conseguir algo material sea necesario hacer sufrir a otro ser, y aún menos en un espectáculo público que nos da mal ejemplo a todos y transmite un mensaje a la sociedad de que la violencia es buena”.aguilera

Estoy con ellos. Beneficencia y tortura casan muy mal. Tan mal como ese mamotreto recién levantado a mayor gloria del mal gusto. Es más. Les pediría que, una vez suspendida la corrida, busquen dinero para derribar el horroroso nuevo edificio y se empeñen en recuperar las nobles dependencias antiguas. San Pedro Regalado, los amigos del patrimonio y hasta los toros les estaríamos inmensamente agradecidos.

En la imagen superior, antiguo grabado que representa el milagro de San Pedro Regalado de apaciguar un toro y por el que se le considera patrón de los toreros. Animal al que, por cierto, el santo quitó las banderillas y lo dejó ir sin hacerle ningún mal ni permitir que nadie se lo hiciera. Algo que deberían recordar los taurinos.

La segunda imagen (publicada en el blog Ex Orbe)demuestra el tremendo impacto urbanístico que la nueva obra de La Aguilera tiene en un conjunto monumental de inmenso valor patrimonial. Por si alguno tenía dudas.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Cádiz se queda sin su árbol más histórico y falsamente protegido

Drago

Proteger un árbol singular no consiste tan sólo en apuntarlo en una lista, publicar su nombre en el Boletín Oficial. Puede servir con el Patrimonio Histórico-Artístico, pues por degradado que éste se encuentre casi siempre será posible acometer su restauración. Pero con el patrimonio natural no sirve. Se trata de un ser vivo, un delicado ser vivo con fecha de caducidad. Por eso resulta fundamental su conservación preventiva. Una vez muerto no hay nada que hacer.

En Cádiz lo han comprobado tristemente este sábado. Acaban de perder el famoso drago centenario del callejón del Tinte, símbolo vivo de la historia de la ciudad. Fue con toda probabilidad uno de los primeros ejemplares de drago plantados fuera de Canarias. Por algo el puerto gaditano era el principal enlace del archipiélago canario con Europa, su vinculación comercial y cultural con la metrópoli. Aunque ya Estrabón asegura que en Cádiz había dragos en tiempos de los fenicios.Drago Cádiz

Tenía más de 250 años, así que ya era un ejemplar respetable cuando hace dos siglos los diputados doceañistas elaboraron la primera Constitución de España. Figuraba en el catálogo de Bienes de propiedad municipal inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. La Junta de Andalucía lo incluyó además dentro del ‘Legado patrimonial de los lugares de las Cortes y de la Constitución de 1812’, con todo lo que ello suponía de protección como Bien de Interés Cultural. Una protección que no le ha servido para nada.

Ubicado en el patio de la antigua Escuela de las Artes, las peleas entre Ayuntamiento y Junta de Andalucía por el control del edificio les hicieron olvidarse del viejo drago. Cada vez más vencido por los años pedía a gritos su apuntalamiento. Una sencilla intervención que a buen seguro hubiese impedido su desaparición. Pero nadie movió un dedo por el árbol. Y ahora  que ha colapsado todos tratan (a empujones políticos) de ponerlo otra vez en pie. Ridículo.

Había otro drago centenario en Cádiz. El del patio de la Facultad de Medicina, traído a Cádiz por el cirujano y botánico Pedro Virgili, que también cayó al suelo hace 20 años. Otros dos dragos centenarios han muerto recientemente por culpa de los excesos urbanísticos, uno en El Hierro y otro en Alicante. La lista de esta sangría es interminable. Restar, nunca sumar. Y nuestro patrimonio natural más querido desapareciendo a toda velocidad por culpa de la incuria, la política, el abandono y la irresponsabilidad.

Lo dijo un gaditano universal, Rafael Alberti:

“Hijos del drago, venid a socorrerme. Vuestras oscuras,
invisibles espadas me defiendan”.

Foto: Ecologistas en Acción de Cádiz

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

El enigma de la escritura misteriosa de Canarias

¿Se imaginan miles de inscripciones misteriosas grabadas en piedra hace más de 2.000 años, escritas en un alfabeto secreto por un prehistórico pueblo desconocedor de la rueda y los metales? De las que no sabemos quiénes las hicieron, porqué ni para qué. Más increíble aún, esas raras letras de piedra no están ni en Egipto ni en México o Perú, están en las islas Canarias.

Cuando se lo cuento a mis amigos no se lo creen. Imposible. Una riqueza arqueológica así sería famosa, se le habrían dedicado muchos documentales, hablarían de ella todos los libros y guías. Además del sol y las playas canarias, esos fabulosos petroglifos serían atracciones turísticas seguras, diseño de cien camisetas, emblemas identitarios. Imposible que existan y no lo sepamos.

Y sin embargo existen. Son textos escritos en un alfabeto denominado líbico-canario, directamente emparentado con el de fenicios y cartagineses. Fueron ellos quienes descubrieron las Afortunadas, explotaron su púrpura y aprovecharon su pesca, como más tarde hicieron los romanos. Fueron muy probablemente ellos quienes llevaron a esas remotas islas a sus primeros pobladores, aquellos que luego nosotros hemos generalizado bajo el nombre de guanches. ¿Serían también ellos quienes les enseñaron a escribir o eran sólo ellos quienes lo hacían? ¿Y para qué hacerlo en una pequeña roca desolada en lo alto de una montaña? ¿Eran mensajes para los hombres o para los dioses?

600 años después de la extinción/aculturación de los primitivos habitantes de Canarias seguimos sin saber prácticamente nada de ellos. Conocemos algo de sus orígenes, tribus bereberes del norte de África, pero apenas poco más. ¿Cómo llegaron al Archipiélago estos pueblos pastoriles si desconocían la navegación? ¿Quién los trajo y para qué? ¿En cuántas oleadas arribaron y cuándo? ¿Tenían una cultura común o cada isla era culturalmente diferente? ¿La influencia egipcia les enseñó a momificar sus cadáveres como hacían los faraones?

Hasta hace poco se les tuvo por gentes terriblemente primitivas, sin escritura ni apenas manifestaciones artísticas. Estábamos equivocados. En realidad quienes no les conocemos somos nosotros.

En Fuerteventura y Lanzarote hay lugares repletos de estas inscripciones tan desconocidas como apasionantes. También otros grabados denominados podomorfos, huellas pétreas de pies con largos dedos localizados en montañas mágicas. Pero no pregunten por ellos. Prácticamente nadie sabe de su existencia. Ni interesa.

Esta carencia no quita el sueño a nuestros políticos a pesar del supuesto compromiso nacionalista de la mayoría, empeñados en mantener a la arqueología canaria en unas condiciones presupuestarias tercermundistas. Pero claro, son preferibles autopistas y puertos deportivos. Así nos va.


**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

 

El drama de la naturaleza de quita y pon

Desde hace décadas tratamos a los gigantes de la naturaleza como un pobre recurso de quita y pon. Arrancamos árboles varias veces centenarios de sus lugares originales para llevarlos a otros lugares donde molesten menos o, algo aún más perverso, donde logremos con ellos una supuesta “puesta en valor”: nuestro enriquecimiento. Empezamos con los olivos milenarios, a los que hemos convertido en tristes esculturas de rotonda y campo de golf, pero el mal, o el modelo, se ha generalizado por todo el mundo.

Primero nos atrevimos con el patrimonio artístico y se generalizó el trasladar “piedra a piedra” ermitas románicas a Nueva York o templos egipcios a Madrid, todos con la excusa de su salvación. Ahora salvamos los árboles centenarios aduciendo la misma y obsoleta razón.

Llegamos así a situaciones tan sorprendentes como la del famoso roble “Old Glory“. Esta “vieja gloria” es un roble americano de los valles (Quercus lobata) que ha tenido el discutible privilegio de aparecer en el Libro Guinness de los Record como el árbol más grande jamás trasplantado en el planeta. Con una edad de entre 180 y 220 años, 5 metros de perímetro del tronco, 17,67 metros de altura, 31,6 metros de copa y un peso aproximado de 415,5 toneladas, “Old Glory” fue trasladado medio kilómetro el 20 de enero de 2004 a un nuevo parque de Los Ángeles, California. La complejísima intervención tuvo un coste superior al millón de dólares y puso fin a una larga batalla ecologista por protegerlo de un proyecto urbanístico que hacía pasar una carretera sobre él.

Cuando arrancaban al gigante del lugar donde había crecido los últimos dos siglos los niños le cantaban entristecidos: “Esta tierra, es tu tierra”. Ahora el árbol goza de aparente buena salud en su nuevo hogar, aunque es imposible saber cuánto le ha reducido su supervivencia tan traumática intervención. Y demuestra hasta qué punto hemos equivocado nuestra mayor sensibilidad ambiental.

¿Es el trasplante un mal menor o un error garrafal? Cada vez que paso frente al Templo de Debod, en las inmediaciones de la madrileña Plaza de España, más me ratifico en la sinrazón de estas costosas intervenciones. El patrimonio, natural o artístico, no es una mercancía de compra, venta, regalo y cambio. Su auténtico valor no está tan sólo en él mismo, sino en su entorno, su paisaje, su cultura. Arrancándolo de sus sitios naturales quizá salvaremos el símbolo, pero habremos matado su esencia.

En este vídeo podéis ver el tremendo dispositivo que se acometió en California para cambiar de sitio un viejo árbol que molestaba.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share