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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘energias renovables’

Cotorras, elecciones y cambio climático

Cotorra

Me gusta mezclar churras con merinas. Lo llaman inteligencia asociativa, pero en mi caso es pura maldad. Leo por ejemplo: a un mes de las elecciones generales los candidatos comienzan su campaña electoral. E instintivamente lo relaciono con esta otra noticia: más de 20.000 cotorras crían en España. Lee el resto de la entrada »

Ingenieros españoles inventan aerogeneradores sin palas

Vortex-Bladeless-el-aerogenerador-español-sin-aspas

Una empresa española, Vortex Bladeless, ha desarrollado un prototipo de aerogenerador eléctrico sin palas. En lugar de capturar la energía eólica a través del movimiento rotatorio de una turbina, Vortex aprovecha lo que se conoce como vorticidad, un efecto aerodinámico que se produce cuando el viento choca contra una estructura sólida.

La solución supone un gran avance pues evita los accidentes por colisión de aves y murciélagos, al tiempo que reduce el impacto paisajístico y sonoro de este tipo de instalaciones. Paralelamente permite reducir la distancia entre molinos, lo cual implica una reducción de la superficie del parque eólico y con ello de la pérdida de hábitat. Y más aún. La no utilización de aceites y lubricantes reduce tanto los riesgos de vertidos de sustancias contaminantes, que pueden afectar al suelo como a las aguas subterráneas o superficiales, como las tareas de mantenimiento que disminuyen la presencia y trasiego de personas disminuyendo las molestias a la fauna. Por si fuera poco, reduce hasta un 40% el coste de generación de energía eólica convencional. Lee el resto de la entrada »

Primera manifestación mundial a favor de las renovables

El pasado sábado viví uno de los momentos más emocionantes de mi vida. En Fuerteventura, una pequeña isla en medio del Atlántico que en apenas 20 años ha sido parcialmente destruida por la avaricia del turismo insostenible, con una sociedad apática y conformista, cerca de 10.000 personas se lanzaron a la calle para gritar como una sola voz: “No al petróleo, sí a las renovables“.

A mi lado, entre el tumulto, Sara Pizzinato @pizzina78, responsable de la campaña de transporte y cambio climático de Greenpeace, no podía ocultar su feliz estupor. Asistíamos a la primera manifestación mundial a favor de las energías renovables, un sueño imposible hace apenas unos meses.

Es verdad que la convocatoria estaba algo forzada. La población ante todo protesta por la actitud colonial de un gobierno central que, al más puro estilo caciquil, ha autorizado a Repsol a realizar prospecciones petrolíferas frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote en contra de la voluntad de la población local.

  • Ajeno a los intereses económicos de la región, pues estos trabajos afectan a la imagen turística del Archipiélago.
  • Ajeno a los extraordinarios valores ambientales de un mar único.
  • Ajeno a que las dos islas están declaradas por la Unesco Reserva de la Biosfera.
  • Ajeno al peligro de que un vertido inutilice nuestras desaladoras, de donde obtenemos el 100% del agua potable, y nos condene al éxodo.
  • Ajeno a que en el año 2004 el Tribunal Supremo anuló los permisos concedidos a Repsol para perforar el subsuelo marino frente a las costas de Fuerteventura.
  • Ajeno a que esta industria destrozará más puestos de trabajo que los magros ofertados.
  • Ajeno a que esas prospecciones no harán que en Canarias la gasolina nos vaya a costar más barata.
  • Ajeno a que apostando por las energías fósiles sólo avanzamos más deprisa hacia el desastre ambiental y la tragedia de nuestra especie.
  • Ajeno a que el petróleo es una energía del pasado y que el futuro es renovable 100%.

Es cierto que nuestra dependencia del petróleo no puede cambiarse de la noche a la mañana.

  • Que Canarias está a la cola en España en renovables por culpa de nuestros corruptos políticos y sus oscuros intereses (30% media nacional, 6% media canaria).
  • Que mientras decimos no a Repsol se sigue promoviendo en la isla una disparatada autopista que pretende unir el norte con el sur para llegar a ningún lado después de destrozar nuestro paisaje más virgen.
  • Que han ampliado aeropuerto y puertos sólo para seguir consumiendo territorio a velocidad endiablada.
  • Que el turismo aquí se hace a golpe de coche de alquiler y que el transporte público es una entelequia.

Sí, todo eso es verdad. Pero también es cierto que el sábado miles de voces gritábamos todos juntos: “No al petróleo, sí a las renovables“. Y que aún hoy estoy emocionado.

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La fiebre del petróleo amenaza al mar y al turismo de Canarias

En Canarias la energía eléctrica debería de ser gratis, pues existen pocos sitios en el mundo donde el viento y el sol sea un negocio seguro para el desarrollo de las energías renovables. Y sin embargo es una de las regiones de Europa con menos implantación de este tipo de energías ¿La razón?: Los políticos y sus corruptelas.

Suspendidos ahora los incentivos a las renovables, todos miran ávidos al mar. Cerca de las costas de Fuerteventura y Lanzarote, Repsol quiere comenzar a perforar en busca del preciado oro negro. Según estimaciones oficiales hay una bolsa de petróleo a más de 1.500 metros de profundidad; el equivalente a 1.000 millones de barriles de crudo y al consumo de toda España durante dos años. Unos dicen que a qué esperamos. Otros, yo entre ellos, que si estamos locos.

El problema no es tan sólo canario. Entre Valencia e Ibiza se pretende hacer lo mismo,  al igual que en el mar Cantábrico, valle del Guadalquivir y golfo de Cádiz.  Pretenden aprovechar hasta la última gota de todo el combustible fósil que seamos capaces de extraer antes de agotar las reservas mundiales. Nos va en ello el progreso, aseguran sus promotores. La electricidad que mueve este ordenador, pero también el plástico en que está hecho son petróleo. La agricultura y la ganadería mundial se mueven a golpe de petróleo. También y especialmente el turismo.

Comemos y vivimos muy bien gracias al petróleo, pero nadie quiere mancharse las manos con él. Que venga de lejos, de Irán, Rusia, Arabia Saudí, aunque eso sí, no pongan en peligro nuestras playas y nuestros hoteles alimentados a golpe de petrodólar. Así piensan los nuevos ecologistas recién llegados, los de tirar la basura en el jardín del vecino, los políticos que promueven autopistas y aeropuertos gigantes pero luego se escandalizan de que para mover coches y aviones haga falta combustible.

Lo único cierto es que hemos llegado al techo de la producción petrolífera. A partir de ahora cada vez será más caro y de peor calidad. Habrá que buscarlo en el fondo del mar, a pesar de que a esas profundidades los accidentes sean tan terribles como el último ocurrido en el Golfo de México. Ni la fauna y flora marina amenazada, ni las playas y los resorts de lujo, ni las poblaciones locales ni el sentido común podrán parar esta locura.

Hay otras alternativas, como apostar por las renovables, por el decrecimiento, por la sostenibilidad, pero no son tan rentables. ¿Pensar en el futuro? El que venga detrás que arree.

La organización internacional Oceana está difundiendo a través de su página web una colección de fotografías de Carlos Suárez y Carlos Minguell sobre el ecosistema de los maravillosos fondos marinos cercanos a Fuerteventura y Lanzarote, amenazados por las prospecciones petrolíferas. La puedes ver en la web de Oceana (www.ocenana.org/es) o directamente en este enlace de Flickr:

Ciberacción. Pincha en este enlace si quieres unir tu firma a quienes estamos en contra de las perforaciones petrolíferas en los mares canarios.

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La primera “fotolinera” española ofrece recargas gratuitas

La Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) ha inaugurado la primera “fotolinera” de España, una instalación solar ubicada en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I que ofrece recargas eléctricas gratis a sus usuarios y estudiantes.

La moderna pérgola solar tiene capacidad para cuatro vehículos y cinco bicicletas eléctricas en carga convencional (carga que se completa entre seis y ocho horas), y está preparada para su ampliación a carga rápida trifásica (de tres horas a diez minutos para un abastecimiento total), según informó la propia universidad.

A partir del próximo 1 de enero, el Jardín Botánico contará con una flotilla de vehículos eléctricos para el servicio de jardinería del campus y del propio Botánico. Pero este punto podrá ser utilizado no solo por estos vehículos, que se recargarán durante la noche, sino que su acceso será, al menos durante el primer año, libre y gratuito para los visitantes del Jardín, para los universitarios que vayan decidiéndose por estos vehículos y para el público en general que necesite “repostar” sus baterías durante el horario de apertura del Jardín Botánico.

Además, la energía sobrante alimentará el edificio de Oficinas y Servicios del Jardín Botánico, rebajando así la factura energética y haciéndolo por tanto más eficiente.

Una buena noticia y un buen ejemplo en absoluto anecdótico. El año pasado toda la energía consumida por la UAH procedió de fuentes renovables. Y en los próximos años, los coches y bicis eléctricas irán ganando espacio en las carreteras madrileñas, para bien del medio ambiente y de nuestros pulmones.

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El ladrillo español se pasa al negocio de las placas solares

El sol está convirtiéndose en la tabla de salvación de más de una compañía constructora, rentable salida comercial tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. Paralelamente, los propios agentes de las promotoras se reconvierten ahora en comerciales de placas solares y de aerogeneradores, ávidos de terrenos y tejados donde colocar las rentables estructuras eléctricas.

Un reportaje de Gema Fernández para Soitu.es así parece evidenciarlo: Según recoge este artículo, algunos analistas opinan que las empresas del ladrillo parten con una clara ventaja para dedicarse a la producción de energías limpias, y más aún si se trata de fotovoltaica. Como reconoce gráficamente Carlos Mateu, socio fundador de Suelo Solar

“En vez de colocar ladrillos se colocan placas solares, y en lugar de alquilar o vender casas se alquilan cubiertas o se venden parques”

Empresas inmobiliarias como Montebalito, Urbas Guadahermosa, San José, Coperfil Inmobiliaria o Niñerola Grup han iniciado ya esta transición hacia el campo de las energías renovables, un sector en rápido crecimiento de la mano de la lucha contra el calentamiento global en el que también se han introducido otras poderosas compañías del ladrillo como ACS, Acciona, Ferrovial, FCC, Sacyr o Isolux Corsán.

Y es que, como se señala en el artículo, inmobiliarias y constructoras son expertas en adquirir suelos y en su posterior desarrollo. Cuentan además con el apoyo de los agentes inmobiliarios, muchos de ellos reconvertidos ahora en agentes comerciales de las compañías de energías renovables. A fin y al cabo siguen haciendo prácticamente lo mismo, tan sólo pasan de vender el sol a los turistas a vendérselo a las compañías eléctricas.

Según la Asociación de la Industria Fotovoltaica (Asif), en España “hay tejados más que suficientes para cubrir toda la demanda eléctrica únicamente con paneles fotovoltaicos”.

Quizá sea una exageración pero ¿os imagináis que algún día pudiéramos ser eléctricamente autosuficientes sólo con los paneles solares de nuestras casas? Un recurso ilimitado, sostenible y barato. ¿Serán el sol y el viento protagonistas de nuestra próxima revolución industrial?

¿Te gustaría tener un parque eólico frente a tu casa?

La pregunta la ha hecho recientemente el prestigioso periódico francés Le Figaro a sus lectores:

¿Aceptaría usted la construcción de un parque eólico al lado de su casa?

Con esto del cambio climático, el protocolo de Kioto, la reducción de emisiones de CO2, el desarrollo sostenible y la promoción de las energías renovables, el campo europeo entero se está llenando de aerogeneradores.

Especialmente aquí en España, donde los modernos molinos se han adueñado de nuestras montañas, páramos y costas más apartados, ajenos a las protestas airadas de los ecologistas. Un colectivo que, defensor de las energías limpias, paradójicamente cuestiona la localización de muchos de estos proyectos a tenor de su grave impacto ambiental y paisajístico.

¿Qué opinan nuestros vecinos galos sobre el tema?

Básicamente lo mismo que nosotros. Un elevado grupo se posiciona mayorritariamente a favor de los aerogeneradores con comentarios como “Sí, naturalmente”, o “una solución razonable y sostenible para el planeta”. Pero otros señalan su impacto en el entorno, la muerte de aves, la escasa eficiencia energética y las elevadas subvenciones estatales recibidas por estos ingenios.

Recientemente, SEO/BirdLife ha presentado una queja a la Comisión Europea por la mala evaluación ambiental de los 91 proyectos eólicos previstos en Extremadura para los próximos años. Sí, han leído bien. 91 proyectos de golpe y porrazo.

Y con unos proyectos que, por regla general, no cuentan con estudios de campo en las sierras que pretenden ocupar, no se demuestra en sus proyectos que los generadores eólicos no interfieren en las rutas de vuelo de grandes rapaces o especies migratorias y, finalmente, aunque incluyen por fin un análisis de los impactos de los tendidos eléctricos, casi ninguno suma estos impactos a los del propio parque eólico.

No es el ambiental el único problema. Algunos estudios señalan como el 85% de los turistas no está dispuesto a visitar zonas con parques eólicos.

Resulta evidente. La energía eólica sufre del síndrome del contenedor de basura. Todo el mundo la considera necesaria, pero nadie la quiere tener enfrente de casa. Ni matando paisajes únicos y especies protegidas, añadiría yo.

Seguramente tú mismo conoces muchos de estos parques cuya construcción ha destruido horizontes únicos.

¿Qué podemos hacer entonces? ¿Los ponemos frente a la casa del vecino o nos olvidamos de ellos? El debate está servido.

En la imagen superior, fotomontaje realizado por el naturalista Javier Prieta de cómo se verían los molinos desde la estatua de Alfonso VIII, en el centro de la histórica ciudad de Plasencia (Cáceres), y que se pretende rodear con más de un centenar de estos aparatos.

Las dos imágenes siguientes son reales como la vida misma. Están tomadas en los parques eólicos cercanos al Estrecho de Gibraltar, contra cuyas palas mueren todos los años miles de aves protegidas.