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Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

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¿Qué es un ‘cadáver exquisito’?

¿Qué es un ‘cadáver exquisito’?No, no me estoy refiriendo al canibalismo cuando hablo de un ‘cadáver exquisito’. En realidad esta extraña concatenación de palabras está relacionada con el mundo del arte.

Fue inventado por los surrealistas como un juego, consistente en una obra colectiva conjunta a partir de un texto o dibujo. Concretamente cada autor escribía o dibujaba en un papel su aportación, doblándolo de forma que quedara oculto, y el siguiente participante lo continuaba. Mediante esta técnica se pretendía estimular la escritura automática, la espontaneidad y el mundo inconsciente del artista sin dejar hueco a la razón y siguiendo las ideas de la corriente psicológica freudiana.

Según el escritor surrealista André Bretón se originó alrededor de 1925, cuando, agotados ya los temas en las tertulias nocturnas con otros escritores y artistas tales como Marcel Duhamel, Yves Tanguy y Jacques Prévert, idearon esta extravagante diversión que les permitía «escapar de nuestra autocrítica y liberar totalmente la actividad metafórica de la mente».

Si bien se dice que ya existía una práctica similar en la antigüedad, sí que es cierto que la denominación cadáver exquisito como tal tomó su nombre del resultado de la frase realizada por primera vez en esta curiosa forma de jugar y crear que tuvieron Bretón y sus amigos: «Le cadavre exquis boira le vin nouveau» [El cadáver exquisito beberá el vino nuevo].

Hoy en día, gracias al boom de la cultura colaborativa, han surgido algunos grupos de artistas y creadores que trabajan en conjunto realizando sus obras.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen de la expresión ‘poner el cascabel al gato’?

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?

‘Poner el cascabel al gato’ o ‘¿Quién pone el cascabel al gato?’ (y otras variantes) son de esas frases proverbiales que se utilizan ante una dificultad y la imposibilidad de llevar a cabo alguna tarea que acarreará cierto peligro. Un grupo de personas podrán ponerse de acuerdo en la conveniencia de realizar un acto que beneficiará al colectivo, pero el riesgo que comporta realizarlo provocará que no haya voluntarios para ponerlo en práctica.

Se utiliza la figura del gato debido a que dicha expresión se originó a raíz de una antiquísima fábula que versaba en la historia de un grupo de ratones que deseaban salir de la ratonera para ir a buscar comida pero que les era imposible hacerlo debido a que siempre eran sorprendidos por el felino que habitaba en aquel lugar. Tras reunirse los roedores decidieron que una buena idea para enterarse cuándo se acercaba el gato sería colocándole a éste un cascabel, pero ¿quién sería el valiente que se lo pondría?: Ninguno se presentó voluntario.

Son numerosísimas las fuentes señalan como origen de la expresión a Félix Lope de Vega, uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español, debido a que dicha fábula estaba introducida en la comedia ‘La esclava de su galán’ (publicada 1647, doce años después del fallecimiento del escritor madrileño) y que fue puesta en boca de Pedro (uno de los personajes) en la escena IX del primer acto:

El cuento viejo ha venido
aquí a pedir de cogote.
Juntáronse los ratones
para librarse del gato,
y después de un largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
guardarse mejor podían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo,
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
«¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?»

Pero realmente Lope de Vega no fue el primero en escribir dicha fábula, sino que mucho antes que él hubo hubo otros que también lo hicieron.

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?La primera referencia que existe es la que señala al fabulista griego del siglo VI a.C. Esopo, a quien se le atribuye la fábula ‘El gato y los ratones’ (en algunos lugares se encuentra bajo el título ‘Los ratones y el gato’):

Una gran familia de ratones vivía en una gran mansión. La vida fue siempre buena con ellos ya que siempre había comida en abundancia, sobre todo en la cocina.
Pero un día, el dueño de la casa trajo un gato. Desde entonces la vida de los ratones fue miserable.
El gato merodeaba día y noche. Los ratones no osaban salir de sus madrigueras porque el gato estaba siempre al acecho.
Con el paso de los días los ratones estaban más y más débiles porque no se aventuraban a salir de sus madrigueras para buscar comida.
Finalmente, un viejo ratón dijo: “No podemos continuar así o moriremos de hambre y de sed muy pronto. Tenemos que encontrar un modo de ocuparnos del gato”.
“Efectivamente, tenemos que idear un plan” dijo otro ratón. “Reunámonos todos los ratones esta noche y veamos si podemos pensar en algo”.
Enseguida anocheció. Todos los ratones se habían juntado en el lugar acostumbrado de reunión en la casa.
El ratón más anciano se aclaró la voz y dijo: “Estoy seguro de que ninguno de nosotros ha sido feliz últimamente debido a nuestro común enemigo, el gato”.
Todos los ratones asintieron con la cabeza.
El anciano ratón continuó: “Tenemos que actuar juntos y pensar en un plan para deshacernos del gato sino un día vamos a acabar siendo su comida”
Uno de los ratones sugirió matar al gato y a todos los demás le pareció una buena idea.
De modo que los ratones empezaron a idear la mejor manera para matar al gato. Pero tan pronto como uno proponía un plan los demás lo rechazaban porque era inviable.
Por fin, un joven ratón dijo: “Es posible que no podamos matar al gato pero quizás podamos pensar en algo para saber su paradero. De esa forma, cuando sepamos que viene tendremos tiempo para salir corriendo”
Los otros ratones aplaudieron la propuesta.
El joven ratón continuó: “Tengo un plan. Es realmente simple. Todo lo que tenemos que hacer es colgar un cascabel alrededor del cuello del gato. Por donde vaya sonará.
Si el cascabel es grande podremos incluso escuchar cuando el gato está viniendo antes de que esté demasiado cerca”.
Todos los ratones saltaron de alborozo y aplaudieron la idea.
De repente, un ratón sabio dijo: “Esa es una idea brillante. Ahora.. Quién pondrá el cascabel al gato?”

Posteriormente otros muchos fueron los escritores y fabulistas que escribieron textos similares, como es el caso del clérigo inglés Odo de Cheriton quien en el siglo XIII publicó la obra en latín ‘Fabulae, Narrationes o Parabolae’ y que en la España Medieval fue traducido por un monje anónimo bajo el título ‘Libro de los gatos’, en el que Cherinton, en clave de metáfora, hacía una crítica a ciertas situaciones que vivían algunos clérigos de la época (nombrados en el texto como mures, forma antigua de referirse a los ratones) respecto a algún prelado u obispo (gato).

El texto (en castellano antiguo) dice lo siguiente: Lee el resto de la entrada »

Resumen del 2016: un fantástico año para ‘Ya está el listo que todo lo sabe’

Resumen del 2016: un fantástico año para ‘Ya está el listo que todo lo sabe’

2017 ya está aquí y, como ya es tradicional en este blog, toca publicar un post con el resumen sobre cómo ha ido el año que nos ha dejado y cuáles han sido las entradas más leídas durante el 2016 en ‘Ya está el listo que todo lo sabe’.

A nivel general, y tal y como ya indico en el título de este post, 2016 ha sido un año fantástico en cuanto a lo que respecta tanto al blog como a mí profesionalmente.

Un año en el que este blog ha recibido un total de 6.201.675 visitantes únicos (y 8.372.701 número de páginas vistas en esos 366 días), lo que ha convertido a 2016 en el mejor de los años en cuanto a visitas recibidas (una media de medio millón mensual o por encima de las 20.000 visitas diarias).

2016 ha sido el año en el que mi trabajo se ha visto reconocido con el Premio Bitácoras al Mejor Blog de Arte y Cultura.

También ha sido un gran año en lo que respecta a entrevistas y colaboraciones en programas de televisión: el 26 de febrero me realizaban una entrevista en el programa ‘Divendres’ que se emite en la hora de la sobremesa por el canal autonómico TV3.

También hubo otras entrevistas en radio (más de una veintena) y se publicó un reportaje muy especial sobre mi trabajo y libros en la revista Pronto (la más leída en España), en la que me dedicaron nada menos que tres páginas, la semana del 18 de abril (de cara al Día del Libro).

Entrevista a ‘el listo que todo lo sabe’ en la revista Pronto

Esa misma semana también realicé una intervención muy especial en el programa de televisión ‘Arucitys’, presentado por Alfons Arús y que se emite por 8tv, donde expliqué un buen puñado de curiosidades.

El 27 de junio fui entrevistado nuevamente en la tele. Esta vez en el programa ‘Ben trobats’, presentado por Clara Tena y que se emite a través de la Xarxa de televisión locals de Catalunya. Durante 17 minutos estuvimos hablando de mis libros, mi trabajo como bloguero y divulgador de curiosidades y, como no, expliqué unas cuantas.

La sorpresa llegó a principios de septiembre cuando contactaron conmigo desde la productora del programa ‘Ben trobats’ para ofrecerme una colaboración mensual (podéis ver las que he realizado hasta el momento a través del siguiente enlace: http://www.xiptv.cat/ben-trobats/seccions/curiositats).

En septiembre también llegó mi ya tradicional charla (desde 2011) en el evento de divulgación científica Naukas Bilbao, en el que en esta ocasión hablé de venenos, serpientes y mitos y una nueva colaboración escrita, esta vez para la web de divulgación TecnoXplora (de Atresmedia), donde publico un post semanal sobre alguna curiosidad científica.

Antes de acabar ese mes todavía hubo tiempo para ser entrevistado, durante media hora y en ‘prime time’, en el programa ‘Parlem-ne’ de la televisión local ‘Vallès Visió’

En octubre tuve la oportunidad de viajar hasta Andorra la Vella para dar una conferencia en el prestigioso TEDx y que llevaba por título ‘Las líneas rojas de la sociabilidad’.

El 7 noviembre se emitió mi intervención en el informativo de BTV (Barcelona Televisió) en el que expliqué la curiosa visita que realizó Buffalo Bill y su circo a la Ciudad Condal en las navidades de 1889.

El 25 de noviembre viajé hasta Madrid para asistir a la entrega de los Premios Bitácoras 2016, donde (tal y como ya he comentado al inicio de este post) gané el premio al Mejor Blog de Arte y Cultura (algo que me ha reportado salir en numerosos medios en estas últimas semanas).

Premio Bitácoras al Mejor Blog de Arte y Cultura por 'Ya está el listo que todo lo sabe'

Pero antes de finalizar el año ha habido otra intervención muy especial en televisión. De nuevo ha sido en el programa ‘Divendres’ de TV3, pero en esta ocasión desde la población de Parets del Vallès (donde resido) y que fue objeto de una visita por parte del programa (cada semana viajan a un lugar diferente de Cataluña). Me invitaron a intervenir y explicar unas cuantas curiosidades en un divertido juego que realizamos con los habitantes del pueblo.

 

Este ha sido el periplo de mi fantástico año (tan solo lo más destacado, se han quedado algunas cosas en el tintero) en cuanto a entrevistas, charlas y colaboraciones.

En cuanto a este blog (tal y como os explicaba al inicio del post), he recibido la fabulosa cifra de 6.201.675 visitantes, convirtiéndose en el mejor año en los diez que llevo escribiendo en él.

Los post más leídos de 2016 han sido los siguientes (en orden inverso):

La absurda muerte de Arnold Bennet [Anécdota]

La absurda muerte de Arnold Bennet [Anécdota]Arnold Bennet fue un prolífico autor británico que en sus 63 años de vida le dio tiempo para hacer multitud de cosas y en casi todas triunfó o fue reconocido.

De su personalidad destacó su carácter emprendedor para embarcarse en diferentes proyectos, teniendo en su haber un buen número de obras literarias, un guión cinematográfico, una ópera e incluso un plato gastronómico (la ‘tortilla Arnold Bennet’ que se sirve en su honor en el restaurante del Hotel Savoy de Londres).

Famosa también es la polémica discusión que protagonizó con los intelectuales del círculo de Bloomsbury (especialmente con Virginia Wolf), quienes criticaron duramente su obra.

Francia era un país que adoraba, motivo por el que se trasladó a trabajar y vivir en varias etapas de su vida. Durante la Primera Guerra Mundial el Ministerio de Información francés lo contrató para dirigir el Departamento de propaganda.

Y fue precisamente en París el lugar donde, años más tarde y de una manera estúpida, contrajo la enfermedad que acabaría con su vida. Todo se debió al hecho de querer desoír los consejos de un camarero que le advirtió que no era conveniente beber agua del grifo debido a que ésta estaba contaminada; Arnold Bennet se las dio de listo y se bebió un vaso entero para demostrar a todos los presentes que no pasaba absolutamente nada. Pocos días después cayó enfermo, coincidiendo con su retorno a Londres, falleciendo en su casa de Baker Street el 27 de marzo de 1931 a causa de la fiebre tifoidea.

 

Lee y disfruta de más anécdotas e historias curiosas como esta en el apartado Anecdotario de este blog

 

Fuentes de consulta: Yahoo! / ourcivilisation
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Los paseos de Wallace Stevens y la inspiración [Anécdota]

Donde Wallace Stevens encontraba su inspiración [Anécdota]Considerado como un poeta tardío, Wallace Stevens pasó la mayor parte de su vida ganándose el pan que llevaba a la mesa a través de su trabajo como ejecutivo de una importante compañía de seguros, un empleo que no le satisfacía plenamente pero que le permitía poder tener una cómoda vida.

No comenzó a publicar sus obras (mayoritariamente poesía) hasta después de haber cumplido los cincuenta años y en 1955 (el mismo en el que falleció a la edad de 75 años) recibió el Premio Pulitzer de Poesía por la obra ‘Collected Poems’.

Famosos eran sus largos paseos en los que frecuentemente encontraba la inspiración mientras iba caminando, por lo que al mismo tiempo que andaba iba escribiendo todo lo que se le iba pasando por la cabeza, después le daba todos esos papeles a su secretaria para que los pasase a máquina. La mayoría de ocasiones eran trozos de papel, hojas arrugadas que llevaba en los bolsillos e incluso que había recogido del suelo.

 

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Fuente de la imagen: newyorker (Walter Sanders)

Las manías y supersticiones de Truman Capote

Las manías y supersticiones de Truman Capote [Anécdota]Truman Capote es uno de los más célebres escritores norteamericanos del siglo XX. Considerado como un genio literario por una gran parte de la crítica, conocidas fueron sus manías y supersticiones, llevadas hasta tal extremo que lo limitaban a realizar numerosas cosas de su vida cotidiana. Sin embargo, muchos son los que creen que ese punto de genialidad le provenía gracias a esa peculiar y extravagante forma de ser y vivir.

Entre las muchísimas manías y supersticiones que tenía (ni el propio Capote sabía distinguir si lo que padecía era una u otra cosa) estaba su animadversión al número trece (triscaidecafobia) que lo obligaba a estar continuamente sumando todos los números que lo rodeaban para comprobar que el resultado no diese ese maléfico número para él. En más de una ocasión tuvo que cambiarse de habitación en un hotel porque el número de teléfono de la habitación sumaba trece (incluso cambiarse de hotel). Lo mismo le pasaba con el número de teléfono de sus amistades, habiendo un puñado de ellos a los que no llamaba por ese mismo motivo.

Una de sus normas que llevaba a rajatabla era la de no empezar ni terminar ningún trabajo en viernes. Era meticuloso a la hora de trabajar y  seguía una serie de rituales los cuales en  muchas ocasiones le ocupaban más tiempo en realizarlos que el destinado a escribir.

A la hora de viajar en avión también tenía una peculiar manía (aparte de no sentarse jamás en la fila 13 o que la suma del número de vuelo diese como resultado ese número de mal agüero) y era la de controlar que entre los pasajeros no viajasen dos monjas juntas, de ser así se negaba a subir al aparato, posponiendo el viaje.

A pesar de ser un fumador empedernido, jamás apagaba más de tres colillas en un mismo cenicero, por lo que estaba continuamente yendo y viniendo para vaciarlos. En caso de encontrarse en un establecimiento, acto público o una fiesta/reunión en casa de otra persona, si en el cenicero había más de tres colillas guardaba las suyas (de los cigarrillos que se iba fumando) en el bolsillo.

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons