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Cinco prendas que tu armario necesita este otoño

(Sí, tu armario, y como tú eres la encargada de velar porque el mueble esté correctamente actualizado, toma nota de cuáles son)

Entre el fresco que ya empieza a hacer daño en el tobillo (mira que te dicen en casa que no te remangues tanto los pantalones) y que la mitad de las cosas del año pasado han aparecido misteriosamente llenas de bolitas (nunca te olvidarás de ese jersey con el que compartiste tan buenos momentos), es el momento de poner al día el armario.

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Así que aprovechando que vas a hacer limpieza, te recomiendo que tengas localizadas estas cinco prendas imprescindibles para tu día a día más necesarias que el abono transporte en tu cartera:

-Vestido de Orgullo y Prejuicio: romántico, largo, perfecto para los días fríos en los que sales de casa a las 8 de la mañana. Acuérdate que las margas abollonadas son un plus. Cógelo de flores si quieres sentirte un personaje de una novela de Jane Austen. Puedes ir todavía más abrigada si te dejas las piernas sin depilar.

-Bolso caja: puede ser cilíndrico, cuadrado, con forma de maceta, de platillo volante… De lo que quieras. De hecho ni siquiera tiene por qué ser nuevo. Puede que no te entren el portátil ni los apuntes, pero ¿y lo bien que sienta?

-Pantalones de chándal: pero para llevar a la calle, es decir, si es el que tiene agujeros o manchas de cuando te dio por experimentar con las pinturas acrílicas, no vale. Inspírate en las colecciones de Tommy Hilfiger o en los modelos vintage que llevaba tu padre cuando eras pequeña, que ahora vuelven a estar de moda.

-Botín efecto calcetín: las hermanas Kardashian son la prueba de que este modelo de calzado es el complemento que no solo nos sienta bien a todas sino que nos va con todo. Da igual lo que contenga tu armario (a no ser que en tu casa el armario se use para guardar la tabla de planchar y los juegos de mesa que nadie usa, claro), si es ropa, la puedes combinar con esos zapatos.

-Cuadros descuadrados: vale, no es una prenda, pero hay tanta variedad que me parecía cruel escoger solo una pieza. La clave es que combines motivos geométricos diferentes. Las chaquetas o faldas a juego de Blair Waldorf estaban muy bien para 2010, pero para 2018 se llevan los cuadros descuadrados. Apuesta por mezclas en las mismas prendas o aquellos que no parezcan salidos del uniforme de un colegio privado.

Y ya que eres una adicta a las tendencias, recuerda que puedes seguirme en Instagram, Twitter o Facebook para más novedades.

Los pantalones de cuando vuelva a estar delgada

Hace tres años aproximadamente mi cuerpo experimentó un cambio de cintura para abajo. Gané más volumen en lo que viene a ser la zona del culo y las piernas lo que hizo que, muy a mi pesar, tuviera que romper mi relación con todos mis pantalones de la talla 36.

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El cambio fue devastador, no ya por las medidas sino por el hecho de que me quede con el armario cojeando y tenía pantalones que había llegado a amar más que a la mayoría de mis ex novios.

Tomé la decisión de comprarme pantalones nuevos (lo de salir a la calle en bragas no lo contemplaba) y volví a tener una buena provisión de vaqueros de tallas 38 y 40.

Sin embargo, los anteriores, los dejé, seguro que como muchas “para cuando volviera a estar delgada”.

No digo que en este momento de mi vida esté gorda, que para nada, tengo una constitución normal, pero sí que me los dejaba para cuando “adelgazara”.

Tener en mi armario esos vaqueros, en una especie de banquillo a la espera de que mi cuerpo decidiera de repente cambiar, fue algo que, como me di cuenta, no llevaba a ningún lado.

Opté por darle los pantalones a mi madre (coincide que en cuanto yo gané volumen ella lo perdió) y conseguir así que alguien pudiera aprovecharlos.

Estoy feliz con mi peso y con mi talla y totalmente enamorada de mis pantalones actuales. Al final, tener unas prendas “a la espera” me producía la sensación de que no estaba satisfecha con mi cuerpo y no estaba disfrutando de mi forma física actual con plenitud, algo que me apresuré a cambiar.

Ahora, tanto mi madre como yo, disfrutamos de pantalones de nuestra talla porque realmente nos gusta tener ropa que favorezca al cuerpo que tenemos, independientemente de cómo estemos.

Así que si, como yo, también tienes cosas en el armario “esperando a que adelgaces”, dales una segunda vida y deja de esperar. Es mejor que te compres algo ya que te quede de maravilla y que te haga sentir genial a que estés aguardando algo que no sabes si va a llegar.

Disfruta tu cuerpo y empieza a hacerlo desde ya.

P.d.: En esta foto llevo unos pantalones de la talla 40. Creo que mi cara lo dice todo.

“Diseño pensando en qué me hubiera gustado ponerme en la época en la que me sentía fatal conmigo misma”

Cuando Jennifer Usandizaga se descargó Instagram no pensó que sería el primer paso de un camino que le llevaría tener su propio e-commerce. “Mara, es sábado, no empieces con tecnicismos y habla en castellano”. El e-commerce o comercio electrónico es un método de compraventa a través de Internet.

ATTITUDESHOP

Lo que tiene de especial Attitude shop, el espacio de Usandizaga, es que imperan dos cosas: un amplio abanico de tallas que va desde la S a la 3XL y un ‘buenrollismo’ legible en cada una de las prendas.  Y es que la base siempre ha sido el bodypositive, del que hacía gala la fundadora desde sus comienzos.

“Cuando me abrí Instagram empecé a subir contenido para mujeres con problemas de autoestima de cómo sacarse partido sin importar un número en una etiquetaAttitude ha estado en mi cabeza desde pequeña. Me encantaba la moda pero al tener tantos problemas para vestir en mi adolescencia, descarté la idea de estudiar algo relacionado y me alejé de ese pensamiento. Volvió a nacer con mi perfil de Instagram”.

“Tenía muy claro que quería crear una marca inclusiva donde nadie tuviera problemas con su talla y se sintiera importante. Es por eso que en Julio de 2017 decidí crear Attitude shop una empresa que apostaba por la diversidad, con mismos precios para todas las tallas y sin barreras.”

Sin tallas, sin exclusividad… Unos pasos agigantados que por mucho que den emprendedores, es algo que tiene que llegar al sector de la vestimenta en opinión de la empresaria: “Aún queda mucho que hacer en la industria de la moda y la inclusión de las tallas grandes. El día que vea en una tienda todas las tallas en un mismo perchero sin carteles se habrá avanzado un poco”.

“Attitude”, “Seguridad”, “Divina” o “All My Curves Are Beautiful” son algunos de los lemas que rezan las camisetas, algo que diseña pensando en “qué me hubiera gustado ponerme a mí en la época en la que me sentía fatal conmigo misma. Un diseño que al ponérmelo diga: Hasta aquí. Decido ser feliz y comerme el mundo siempre” afirma Usandizaga.

La idea de Jennifer Usandizaga, de trabajar en la seguridad desde fuera para que cale el mensaje por dentro, responde a los problemas de autoestima que podemos tener con nosotros mismos: “Somos nuestros peores enemigos. Nunca nadie pensará tan mal de ti, como tú. Y ese mismo poder de destrucción, lo tenemos de construcción. Y adquirirlo no es tan difícil como pensamos. Pero nos da miedo, porque la confianza en uno mismo es poder y a veces el poder, nos aterra”.

La emprendedora, que sabe bien lo que es exponerse en una red social, tiene muy claro como lidiar con los haters: “La gente no tiene problemas en soltar veneno sobre el trabajo ajeno y quedarse tan tranquilo en el sofá mientras sigue viendo la televisión. Según ellos, es a lo que te expones”.

“Para mí, es la forma cómoda de quejarse de cuánto mejor harían los demás aquello que te critican, pero les da pereza hacerlo. A estas alturas he comprendido que cuanto más te justifiques, expliques tu trabajo o rebatas con educación ese veneno, más los alimentas. Así que sí, a lo mejor un día te toca la moral pero luego pienso en todo lo que hago, lo que peleo y en lo que creo, que el resto me da exactamente igual.”

Las prendas que cogí del armario de mis padres para vestir esta temporada

De verdad os digo que soy el terror de mi casa. Todos saben que cuando le echo el ojo a algo prácticamente pueden despedirse de ello. O bien porque me lo pongo continuamente o porque desaparece en ese agujero negro en el que se ha convertido mi armario. El día que me dé por hacer una limpieza llego a Narnia, lo juro.

Prendas saqueadas del armario de mi madre. MARA MARIÑO

Pero es que nuestros padres tienen ropa MUY GUAY. Pero tal cual os lo escribo, en mayúscuñas y en negrita. Vale que puede que no nos llame mucho la atención por la manera en la que se la ponen, pero la verdad es que hay donde rascar, y las cosas de rascar molan.

Mi madre, que qué paciencia tiene la pobre conmigo, me ofreció de buenas la mano y le he agarrado el brazo, las pulseras, la chaqueta, el abrigo y muchas otras prendas que ya han pasado a mi colección.

De hecho, la prenda estrella que me pongo es el body negro que veis en la foto de la derecha, que es en realidad un bañador de los años 80. “Si me llegan a decir que mi hija iba a usar mi bañador para salir a la calle no me lo creo”, me dice de vez en cuando. Pues sigue sucediendo.

Con la vuelta de los cortes de la década de 1990 podemos rebuscar entre las americanas que llevaban nuestras madres, especialmente si tienen cuadros o rayas. Y por supuesto no pueden faltar, para combinar ya sea con bodys o chaquetas, los mom jeans, es decir, el equivalente en el armario de tu madre, sus pantalones vaqueros también de anchura noventera.

Nosotras no hemos podido utilizar muchos pantalones de la otra ya que siempre hemos tenido tallas de cintura y cadera diferentes, pero si tenéis suerte y compartís talla, podéis aprovecharlos.

Respecto a mi padre (no, no os penséis que el buen hombre se iba a librar del saqueo textil), tuvo que ver desaparecer su jersey amarillo (foto de la izquierda) que quedaba genial a modo de vestido con las botas altas mosqueteras, una combinación que ya visteis en mi anterior post.

Ya sea un jersey o una camisa gigante son dos prendas que van perfectas para combinar con calzado que tenga un toque más femenino para equilibrar el estilismo.

Pero sin duda, el descubrimiento estrella fue su americana extragrande gris a la que llevo tiempo teniéndole el ojo echado pero no terminaba de convencerme cómo me quedaba abierta. Ya que esta temporada está siendo el año estrella del vestido-americana, probé a llevarla cerrada y se hizo la magia (estilística)

Prendas secuestradas del armario de mi padre. MARA MARIÑO

Por último, aunque este año no me la he puesto mucho porque no me ha coincidido el entretiempo cerca de su armario, podéis reciclar de vuestros padres las cazadoras vaqueras u otro tipo de prendas de abrigo oversize que os servirán para completar cualquier estilismo.

Espero haberos dado ideas y que antes de lanzaros en plancha a las rebajas, que empiezan mañana, aprovechéis para echarle un vistazo al armario de vuestros padres. Igual encontráis algo interesante (¡y además gratis!).

Estas son las 5 prendas que debe tener siempre tu armario

Benditas rebajas. Son como el helado o la pizza, ¿hay alguien a quién no le gusten? Como buena hija de madre ahorradora, las rebajas son el periodo sagrado en el que comprar con cabeza cosas necesarias (y darse algún capricho también, vale).

Pero, esta vez quiero centrarme en la funcionalidad de ese querido periodo del año. Este año, las rebajas serán conocidas como las mas sabias de tu vida. Y no, no me refiero a que te compres los libros de Borges o Gabriel García-Márquez (aunque tampoco estaría de más), sino a que compres con sentido. En este post vas a aprender a hacerte con tus básicos de armario.

Mi amiga Main y yo luciendo prendas básicas de vestuario. DENIS TV

La pionera de los básicos fue Donna Karan. La neoyorquina presentó en 1985 una colección llamada “Seven easy pieces” que consistía en siete piezas totalmente combinables entre sí y básicas para el vestuario de cualquier mujer.

Pero como siete son muchas, en mi opinión se pueden reducir a cinco las opciones que toda mujer necesita tener en su armario para crear cualquier look:

Unos vaqueros: im-pres-cin-di-bles, como el aire para respirar. Mejor si los buscas de corte alto y pata un poco suelta ya que los pitillos están en decadencia y los vaqueros sueltos serán el nuevo relevo.

Blazer negra: una americana de toda la vida. Si no tienes mucha ropa arreglada, la chaqueta te salvará la vida. Le da un toque formal a cualquier estilismo. La clave para hacernos con una es que no sea muy ajustada.

Vestido negro: algo creado por Cocó Chanel y popularizado por Audrey Hepburn bien merece un espacio en nuestros armarios. El vestido corto negro es una prenda atemporal que con los complementos adecuados lo mismo nos sirve para la oficina que para ir a un cóctel.

Camisa blanca: el lienzo favorito de los diseñadores. Además de jugar con la prenda siendo la base de infinitas combinaciones, nos permite jugar con los botones, el corte, las mangas…

Perfecto: la cazadora modera creada en 1928 se reinventa cada temporada. Literalmente. No hay año en el que no se lleve la cazadora de cuero.

Desde hace unos tres años, ninguna de las prendas ha faltado nunca en mi armario. ¿Y tú? ¿Las tienes todas ?