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Estas son las 5 prendas que debe tener siempre tu armario

Benditas rebajas. Son como el helado o la pizza, ¿hay alguien a quién no le gusten? Como buena hija de madre ahorradora, las rebajas son el periodo sagrado en el que comprar con cabeza cosas necesarias (y darse algún capricho también, vale).

Pero, esta vez quiero centrarme en la funcionalidad de ese querido periodo del año. Este año, las rebajas serán conocidas como las mas sabias de tu vida. Y no, no me refiero a que te compres los libros de Borges o Gabriel García-Márquez (aunque tampoco estaría de más), sino a que compres con sentido. En este post vas a aprender a hacerte con tus básicos de armario.

Mi amiga Main y yo luciendo prendas básicas de vestuario. DENIS TV

La pionera de los básicos fue Donna Karan. La neoyorquina presentó en 1985 una colección llamada “Seven easy pieces” que consistía en siete piezas totalmente combinables entre sí y básicas para el vestuario de cualquier mujer.

Pero como siete son muchas, en mi opinión se pueden reducir a cinco las opciones que toda mujer necesita tener en su armario para crear cualquier look:

Unos vaqueros: im-pres-cin-di-bles, como el aire para respirar. Mejor si los buscas de corte alto y pata un poco suelta ya que los pitillos están en decadencia y los vaqueros sueltos serán el nuevo relevo.

Blazer negra: una americana de toda la vida. Si no tienes mucha ropa arreglada, la chaqueta te salvará la vida. Le da un toque formal a cualquier estilismo. La clave para hacernos con una es que no sea muy ajustada.

Vestido negro: algo creado por Cocó Chanel y popularizado por Audrey Hepburn bien merece un espacio en nuestros armarios. El vestido corto negro es una prenda atemporal que con los complementos adecuados lo mismo nos sirve para la oficina que para ir a un cóctel.

Camisa blanca: el lienzo favorito de los diseñadores. Además de jugar con la prenda siendo la base de infinitas combinaciones, nos permite jugar con los botones, el corte, las mangas…

Perfecto: la cazadora modera creada en 1928 se reinventa cada temporada. Literalmente. No hay año en el que no se lleve la cazadora de cuero.

Desde hace unos tres años, ninguna de las prendas ha faltado nunca en mi armario. ¿Y tú? ¿Las tienes todas ?

¿Qué tengo que meter en el bolso cuando salgo de fiesta?

Después de mi mayoría de edad, etapa universitaria y post-universitaria, que es en la que me encuentro ahora, he aprendido con el paso de los años cuáles son los básicos que debo llevar en el bolso para sobrevivir a una noche de fiesta con éxito.

La supervivencia fiestera cuando eres mujer depende de ese accesorio que llevas contigo. Puede parecer una tontería, pero elegir bien su contenido puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. O entre estar sana y un resfriado al menos.

Dejad que comparta con vosotros mi conocimiento sobre la materia fruto de un sinfín de malas experiencias que se resumen la frase de “Ojalá hubiera metido eso en el bolso“.

1.Pañuelos de papel: esenciales desde el minuto uno, ese en el que ya va más contento que los demás te derrama un poco de su copa. Los pañuelos son muy preciados en los baños de las discotecas ya que, como todo el mundo sabe, nunca tienen papel. Si quieres evitar la maniobra de ir sacudiéndote por los diferentes urinarios de tu ciudad, el pañuelo te hace el apaño. También es perfecto para secar las lágrimas de tu amiga cuando se acuerda de su ex o para que se limpie la boca si acaba vomitando.

2.Tampones/compresas: porque por muy regular que seas NUNCA sabes si la regla te va a sorprender a ti o a alguna amiga. Como mujer pro-copa que soy procuro siempre llevar una compresa encima por si las moscas. No solo en mi bolso de fiesta, sino en mi cartera en general.

3.Euros sueltos: a ciertas horas de la noche encontrar cambio puede ser más difícil que madrugar los lunes, por eso las monedas salvan de todo tipo de apuro: desde comprarte unos chicles en el chino hasta pagar el ropero.

4.Cosméticos básicos: que no, que no diga que metas tu neceser de maquillaje. Hay dos cosméticos que solucionan cualquier estropicio. Y es que todas sabemos que por muy bien maquilladas que salgamos de casa, es una ilusión efímera que se va desvaneciendo a lo largo de la noche. El corrector puede matizar esa raya del ojo medio borrada o esa ojera que vuelve a empezar a aparecer, mientras que el pintalabios repasa el color que ya nos hemos dejado en las copas e incluso nos apaña como colorete.

5.Bailarinas: esas que a los 18 ni se te pasaba por la cabeza meterlas en el bolso pero que ahora eres capaz de volver a casa desde el metro si por lo que sea se te ha ocurrido salir sin ellas. Lo ideal es que lleves un bolso lo bastante grande como para que te entren. Sino siempre puedes hacerte con unas de esas malillas que se enrollan sobre sí mismas. ¿Que es como ir descalza por la calle de lo finas que son? Sí. Que ya no andas como Bambi recién nacido y solo por ello merecen la pena? También.

6.Bolsa de tela mini: ya sabéis a qué bolsas me refiero, las de dos asitas que si las pliegas bien ocupan menos que un neutrino. Son las mismas que despliega tu madre en la caja del Alcampo cuando ya ha pagado la compra, esa en la que mete los cereales, la fruta, verduras, detergente, una planta, dos juegos de sábanas y una cafetera nueva. La bolsa mini es clave para el momento ropero, ya que puedes meter tu bolso/bufanda/guantes/paraguas etc sin preocuparte porque llevas un bolso pequeño y, sobre todo, te permite volver a casa dignamente sin ir con los tacones en la mano como un despojo social (sí, así me sentía yo cuando los traía de la mano volviendo a casa a las 7 de la mañana cruzándome con esos trabajadores tan pulcros y aseados).

7.Cartera pequeña: necesitas el abono, tu DNI y dinero. Tu carnet de la biblioteca, del gimnasio, de la universidad, de Carrefour, de socio del Betis, de Stradivarius o de la escuela de idiomas son totalmente prescindibles y lo único que hacen es ocuparte sitio.

8.Chaquetilla: la gran diferencia cuando sales a la calle después de que cierre la discoteca. Si Rose hubiera llevado una chaquetita cuando se hundió el Titanic, Jack no habría muerto congelado.

9.Comida: a no ser que seas de esas a las que no le entra hambre cuando sale, las demás volvemos a casa famélicas y atacamos la nevera con más furia que una horda vikinga conquistando nuevas tierras. Para ese momento de debilidad que es el viaje de vuelta, si no te pilla ningún kebap/pizzería/supermercado 24 horas abierto, puedes llevarte una barrita o, como hago yo, una manzana. Te mirarán raro, pero lo agradecerás.

¿Qué lleváis vosotras en el bolso cuando salís de fiesta?