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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Insultos y multitudes, crónica del primer día en la Milan Fashion Week

Ahí estaba yo hace un mes, rellenando los casi tres folios de documentación que me exigía la Camera Della Moda Italiana para formar parte de la stampa o prensa acreditada. A eso hubo que sumarle 60 euros que salieron de mi bolsillo que pagas a la Camera que (supuestamente) se cobran para luego darte un ‘sinfín de facilidades’ cuando llega la Semana de la Moda (esas facilidades son agua gratis y autobuses que te llevan a los desfiles en los que NUNCA hay plazas ya que somos cientos).

La prensa funciona de tal manera que aún estando acreditado y pagando los 60 euros no tienes derecho a entrar a los desfiles. Básicamente de lo que se encarga la Camera es de incluirte en la lista de prensa que hacen llegar a las casas de la moda, que son las que deciden a quién invitan y a quién no. Así que cuando empezaron a llegar invitaciones a los desfiles y presentaciones, era la persona más emocionada del norte de Italia.

Mi primer desfile en la MFW (Milan Fashion Week) fue el de Kristina Ti, italiana oriunda de Torino de estilo hippie chic cuya colección se llamaba Fly with me (Vuela conmigo), o, como a mí me gusta llamarla, Squash with me (Espachúrrate conmigo), ya que los standings (es decir, todos aquellos sin asiento que no somos compradores, influencers o celebrities, en otras palabras, prensa y blogueros) nos apretujamos alrededor de las paredes del Palazzo Bovara.

Pese a que fui de las primeras en llegar, entré de las últimas (lo de echar a correr para coger sitio cuando retiran la cinta de seguridad es algo que siempre me ha dado mucha pereza), lo que supuso que los sitios pegados a la pared estaban ocupados y tenía que ponerme delante de alguien. La opción quedarme fuera NO estaba contemplada. Así que me puse donde me indicó la acomodadora con la mala suerte de que le tapaba la visión a una japonesa con una chaqueta naranja fluorescente de peluche que llevaba una mochila hiperrealista de Bob Esponja quitándose la piel de la cara y dejando a la vista los músculos (esto es para que os hagáis una idea de cómo iba vestido el personal). Como soy educada, busqué otro sitio en el lateral de un conjunto de bancos. Al segundo entro un PGI o ‘Pequeño Grupillo de Influencers’ (aunque en este caso también se podría llamar Pequeño Grupillo de Imbéciles).

Para empezar una de ellas preguntó a otro chico del PGI si iba con ellos, y en cuanto el chico le dijo que no empezó a llamarme “puta” (además de otras lindezas que incluían a mi madre) por ser alta y no dejarle ver bien. O era maleducada empedernida de esas que parece que va a clases particulares de grosería o la criatura pensaba que no entendía italiano (de todas formas puttana en concreto es un insulto que se entiende universalmente yo creo).

La cosa es que al empezar el desfile, en vez de mirar la colección, el PGI se dedicó a retransmitir en directo, hacerse selfies y a documentar todo excepto la línea de ropa que paseaba delante de ellos, basada en terciopelo, anchuras tipo kimono, verdes botella, burdeos y azul oscuro, por cierto.

AEn cuanto terminó corrí en transporte público (intentar conseguir plaza en los autobuses de la Camera estaba descartado) hacia el otro desfile. “Cuánto glamour” me decía alguna seguidora que vio los stories que iba subiendo de los desfiles en @meetingmara. Bueno, eso es porque no me viste en ese momento subiendo los escalones del metro de tres en tres, sudada y con todo el pelo pegado en la frente, querida.

La situación se repitió: prensa apretujada contra la cinta como si fuéramos ganado, invitadas medio histéricas empujando, la calma chicha de la mujer que llevaba las listas… Y por supuesto, la falta de asientos y la gran cantidad de personas apretujadas contra las paredes del sitio. A diferencia de la Semana de la Moda madrileña, mi querida Mercedes-Benz Fashion Week, en la que todos los desfiles tienen lugar en las dos gigantescas pasarelas de Ifema, en Milán los desfiles se realizan en lugares representativos como palacios en los que, a lo largo de las estancias, desfilan las modelos. Por mucho que este sistema les permita meter entre (calculando a ojo) el doble de asistentes que en la MBFW al final aquello acaba siendo un caos tanto en las entradas como en las salidas e incluso una mala experiencia para espectadores que en muchas ocasiones no pueden ni ver en condiciones en desfile.

Luego están los que tienen la oportunidad de verlo en primera fila pero prefieren verse a sí mismos en la pantalla del móvil. ¿Mi conclusión del primer día? Si algo tienen en común las pasarelas de ambos países mediterráneos es el postureo.

Paralímpicos para pasarelas

Un fashion show es la presentación que se hace públicamente de la nueva colección de una marca, costumbre que, por moderna que nos pueda parecer, se remonta al siglo XIX, concretamente a Charles Worth, el primer diseñador en realizar este tipo de muestras.

Lo que me resulta inaceptable es que mantengamos hoy en día la misma fórmula que hace 200 años, que estaba bien para una sociedad que solo concebía a la mujer si era delgada y entraba en un corsé.

TWITTER @MARCATMF

Diversidad” parece gritar la sociedad, aunque la industria de la moda todavía haga oídos sordos. Diversidad étnica, modelos que formen un tapiz multicolor como un desfile de Kanye West; tallas variadas, que si no uso una 34 también pueda imaginarme con una 38, 40, 42 o 50 cómo podría quedarme la ropa de la pasarela y variedad en cuanto a diversidad de capacidades.

Os pondré un ejemplo que pudimos ver este martes en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week. EGO, la plataforma que apoya a jóvenes diseñadores, realizó el primer fashion show inclusivo, de la firma Existence Research Program, en la presentación de las colecciones otoño/invierno 2017-2018.

La marca contó con la presencia de dos deportistas como maniquíes: Sara Andrés, atleta que compitió en los Juegos Paralímpicos de Río consiguiendo un diploma en los 400 metros lisos y Alberto Ávila, campeón Europeo Sub-20.

El reto social que supone cambiar nuestra visión de los desfiles, que no son otra cosa que una potente herramienta de comunicación, introduciendo nuevos modelos, no solo va a permitir que la industria sea más abierta y pueda contratar a otros profesionales, sino que, a nosotros mismos, los, en primer lugar, espectadores, y en segundo lugar consumidores, abramos un poco la mente y además de aceptar empecemos a pensar más en términos de inclusividad. Bellezas hay muchas, solo nos queda aprender a apreciarlas.

Stradivarius man, la nueva alternativa ‘low cost’ para hombre

Después de que empezara a vender productos de decoración y complementos de escritorio, a principios de mes, Stradivarius (una de las hijas de Inditex) hacía historia dentro de la marca lanzando una línea masculina.

Después de analizarla detalladamente, en mi opinión supone una alternativa low cost bastante interesante ya que cubre las necesidades de, lo que podríamos considerar, ‘el mercado masculino joven español’, y he aquí el porqué.

STRADIVARIUS

En primer lugar, la línea está compuesta por propuestas poco arriesgadas. Vale que encontramos algún cuello o anchura menos convencional, pero por lo general sigue el estilo de Pull and Bear, Bershka o incluso Zara.

En segundo lugar, los precios pueden resultar interesantes para el público al que van enfocado (hombres jóvenes entre 18 y 30 años), ya que encontramos ropa informal como camisetas, pantalones de algodón, pasamos por los célebres vaqueros y camisas informales y terminamos en algún pantalón más arreglado para esos primeros empleos en los que pueden exigir un dress code más arreglado.

Para que os hagáis una idea de los precios las camisetas oscilan entre 15 y 18 euros, las chaquetas y pendas de abrigo entre 50 y 150 euros, mochilas y bolsas de 20 a 50 euros y zapatillas de 30 a 50 euros. Siendo Inditex sé que no es la mejor calidad del mundo, pero en base a mi experiencia con Stradivarius mujer, son prendas que, si las cuidas, te pueden durar de tres temporadas en adelante.

STRADIVARIUS

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Una oda al cuerpo, el estilismo de Beyoncé

Beyoncé es esa fuerza de la naturaleza que lo mismo cosecha premios como churros que te hace una actuación de nueve minutos en los Grammy´s embarazada de gemelos e incluso se llevo luego, además de dos premios de los nueve a los que estaba nominada, la ovación del público cuando la artista Adele le dedicó unas palabras haciéndole saber que era admirada por todo ser humano viviente (doy fe de ello).

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Marni Senofonte, millenial italoamericana, es la estilista que se encuentra detrás de cada vestido, body, pantalón y calcetín de la cantante, ya sea para eventos, actuaciones o videoclips. Aunque claro, cuando el armario está compuesto de regalos de Balmain, Cavalli o Gucci, digamos que no te están poniendo muy difícil el trabajo.

En una reciente entrevista que le hicieron a la estilista para SModa, declaró que la cantante: ” Tiene que estar desinhibida y poder usar todas las partes de su cuerpo. La prenda ha de acentuar ciertas cosas y moverse de cierta manera. Aunque al final, no se preocupa por nada y siempre está impecable y sexy. Podría ponerse cualquier cosa y resultaría sexy”.

Y no podría estar más de acuerdo: arriesgadas transparencias, escotes vertiginosos, prendas cortas…en definitiva, unas curvas de las que está más que orgullosa y muestra en cualquier ocasión que se precie.

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Los hombres y su ropa interior, esa complicada relación

Llegado el momento clave, ese en el que nos pueden las prisas y la urgencia, no nos fijamos en la canción que suena, en el pelo del cuerpo o en la ropa interior. Al final todo acaba por el suelo (incluidas las vergüenzas).

Calzoncillos viejos de Elvis a subasta (también subastan pelos de sus pectorales para los más fanáticos). YOUTUBE

Momentos después, cuando empezamos a recoger las prendas por la habitación, como si de una recolección de la uva se tratara, topamos con algo que no es nuestro y lo alzamos. “Creo que estos son tuyos” dices mirando aquella prenda gris difícilmente comparable a tu lencería fina (que puede ser de dos euros del chino, pero cuenta como ‘fina’) y justo cuando estas pasando la pieza de algodón de tu mano a la suya, algo te sorprende.

Aquellos calzoncillos no es que sean de color gris, es que hace 10 años eran mas negros que el pelo de una geisha solo que después de haber pasado lo que parecen dos guerras, una crisis textil de ropa interior mundial o de haber sido entregados en herencia por parte de su tatarabuelo, se han quedado de ese color.

Esta es la cara que pongo (interiormente) cuando me topo con algún calzoncillo ‘añejo’

Otro ejemplo: estas ayudándole a tender la ropa porque eres una novia/amante/amiga enrollada que no vas solo a su casa a gorronearle el Netflix y…sorpresa, un agujero. Pero no un agujerito minusculo de esos que casi tienes que usar espejo con aumento para dar con ellos, no, un pedazo agujero que te cabe la mano, el codo, el brazo y las dos piernas.

Si estas situaciones te resultan ajenas o extrañas es porque los hombres con los que te has topado no forman parte del 45% que llevan la ropa interior desgastada o con agujeros según el estudio de Zeeman junto a MWM2Research. Las explicaciones que dieron al respecto los participantes fueron que los consideran muy cómodos (29% de los encuestados) o que le tienen cariño a su ropa vieja (17%).

Después de sacar el tema en mi entorno femenino, todas coincidíamos en que, en nuestro caso, a la mínima señal de envejecimiento de la prenda, (y ya ni os cuento si llega a haber agujero), asumimos que es el momento de jubilarla. No las reciclamos ni para el gimnasio (como pueden hacer ellos) para estar por casa o para estudiar en la biblioteca. Las tiramos sin miramientos, a no ser que sean bragazas que nos puedan servir para cuando tenemos la regla, que es cuando ya han pasado sus años dorados y pasa a una vida mejor como soporte de compresas.

Lo curioso es que con la variedad de tiendas que ofrecen ropa interior con sus respectiva diversidad de precios, es decir, que no podemos decir que solo exista Armani vendiendo calzoncillos a 50 euros, esta situación se repita entre tantos hombres. Así que, desde aquí, me gustaría hacer un llamamiento por parte del colectivo femenino: RENOVAD DE VEZ EN CUANDO LA ROPA INTERIOR. Es tan sencillo como ahorrar lo que os gastáis en un fin de semana de fiesta, en las entradas de un partido de fútbol, en un juego de la Xbox, o, para la mayoría, es tan sencillo como decírselo a vuestra madre.

De nada.

¿Comprarías maquillaje de una marca cuya imagen es un hombre?

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La barrera que existe entre géneros se va difuminando conforme avanzamos y encontramos nuevas formas de definir nuestra identidad que van más allá de los clásicos conceptos de “masculino” y “femenino”. No hablo de los infructuosos intentos de líneas de ropa agender, sino de accesorios sin etiquetas y, por qué no, maquillaje para todo el mundo.

Viendo el éxito que tienen las cuentas de maquillaje de algunos hombres en las redes sociales, la firma americana de maquillaje Maybelline ha dado un atrevido paso, contratar por primera vez a un hombre como imagen de un nuevo producto.

El elegido fue Manny Gutiérrez y el cosmético en cuestión una máscara de pestañas, The Colossal Big Shot.

@mannymua733 lookin' like a babe in new #intimattenudes lipstick in 'beige babe'. #mnyitlook #mnytravels

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Independientemente de las ventas que vaya a tener el producto me gustaría analizar la maniobra. Otra cosa no, pero chocante es un rato. De hecho, ¿qué mejor manera de comprobar la eficiencia de un cosmético que ponérsela a un hombre que no suelen llevar nada para comprobar la diferencia entre llevar o no la máscara?

Maybelline busca ventas sí, pero también sorprender, provocar, dar de qué hablar y, ya puestos, porque la mentalidad empresarial es lo primero, abrirse un pequeño hueco en un nuevo nicho como puede ser el de los hombres usando cosméticos. Algo que nos lleva a plantearnos las siguientes cuestiones: ¿deben maquillarse los hombres? No, al menos no como obligación, exactamente igual que las mujeres. ¿Pueden hacerlo y ser aceptados por ello? .

La original alfombra roja de los premios Grammy 2017

Cuando llega la entrega de los premios Grammy, mentiría si no dijera lo que me espero sobre la alfombra roja. De todo, literalmente:

Joy Villa, Girl Crush y Lady Gaga. GTRES

Sin embargo, dentro de tanta, vamos a dejarlo en, transgresión estilística, encontramos vestidos a los que les pondría un pisito en la playa:

Paris Jackson, Jennifer López y Katherin McPhee. GTRES

Lea Michelle, Paulina Rubio y Chrissy Teigen. GTRES

Carrie Underwood, Heidi Klum y Demi Lovato. GTRES

No todas las invitadas brillaron por igual, y es que una mala elección del largo, la talla o directamente el diseño puede resultar poco favorecedor:

Adele, Enya, Laverne Cox, Celine Dion y Laura Pausini. GTRES

Elle King, Charli XCX y Rihanna. GTRES

Y luego están los que directamente patinaron:

George Clinton, Halsey, Katy Perry y Solange Knowles. GTRES

Es por ello, por lo que sin lugar a dudas, Beyoncé y sus estilismos que marcan su incipiente embarazo son mis elecciones estilísticas favortitas de la gala:

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Por qué desaconsejo totalmente la nueva línea de maquillaje para el gimnasio de Primark

Miedo. Me da miedo en lo que nos estamos convirtiendo. Cuando pienso que estamos avanzando, que damos pequeños pasos en la dirección correcta hacía una sociedad menos superficial y más auténtica me encuentro que Primark (mi amado y fiel Primark) saca una línea de maquillaje especialmente pensada para realizar actividad física.

Si yo fuera el CEO de Primark se me caería la cara de vergüenza. PRIMARK

(Antes que nada, y dejando a un lado el tema de la beauty line deportiva, ¿en serio os fiaríais del maquillaje de la firma irlandesa? Yo soy la primera que compra desde los tangas hasta un abrigo en la tienda y sé la calidad de las prendas por lo que ni se me pasa por la cabeza comprarme nada de su línea de cosméticos.)

Para empezar, los polvos faciales (o mattifying face powder) se llaman NO SWEAT, nombre muy acertado porque claro…¡cómo vamos a sudar en el gimnasio! Es que, a quién se le ocurre semejante incongruencia. El sudor a este ritmo va a estar tan prohibido en los gimnasios como las camisetas que dejan al aire los pezones masculinos o entrena con la tripa al aire (algo que, por cierto, es una cuestión de higiene).

Luego tenemos el Lip Fix que es un labial con color de larga duración. Lo que significa que, durante tu entrenamiento, según vayas bebiendo agua para reponer fuerzas, te irás comiendo el labial poco a poco. Pero además la línea cuenta con máscara de pestañas a prueba de agua, delíneadores de ojos… y lo ÚNICO que me parece sensato, un labial de protección 50 para hacer deporte al aire libre.

Ps Workout se define como “una gama de cosméticos específica para hacer deporte, ligera, de larga duración y con un acabado natural para ojos, labios y piel del rostro” cuando lo realmente natural es hacer deporte sin ningún tipo de cosmético en la piel, ya que el maquillaje es algo que, como ya comenté en un post, obstruye los poros.

Esta línea me produce miedo, miedo porque ya ni en el gimnasio podemos sudar, mostrar rojeces o tener cara cansada (cuando realizar ejercicio nos activa la circulación y nos hace estar estupendas sin necesitar llevar nada en la cara); me produce preocupación porque es alucinante ver hasta qué punto están dispuestas a llegar las marcas para hacer negocio; me produce impotencia que pueda haber mujeres que viendo esta línea piensen que están haciendo algo malo por ir con la cara lavada y les de por comprarse algo de la línea.

“Lucir un cutis sin brillos y mantener el maquillaje intacto a la vez que hacemos deporte es ahora posible. ¡Porque a una #PrimarkGirl no se le resiste ningún entrenamiento!” dice la empresa en el comunicado de prensa.

Soy una #PrimarkGirl con ropa de Primark, zapatillas de Primark y botella de Primark y no, no se me resiste ningún entrenamiento pese a que vaya sin maquillaje, al igual que no se le va a resistir a otras mujeres.

El cutis brilla cuando entrenas, sí, pero porque tu cuerpo necesita refrigerarse y el sudor es la respuesta natural al rendimiento físico. Es posible que también te despeines, se te arrugue la ropa e incluso, si haces deporte fuera, te manches. Y te diré una cosa, en ese momento en el que estás dándolo todo, echando hasta el último aliento, luchando y poniendo todo tu empeño, estás más preciosa que en ningún otro momento del día.

Al menos para mí.

“‘Gorda’ se sigue utilizando como un insulto cuando no sabes por qué esa persona está así”

Puede que en mundo de las tallas grandes no sea “oro todo lo que reluce” según me confirma Diana López Bernardo, Dianina XL para Youtube, la española en quedar segunda en el certamen de belleza Miss Curvissime Italia 2016.

YOUTUBE

 

“Hay mucho intrusismo laboral de mujeres que no tienen formación en modelaje, exigencias de pérdida de peso por parte de las agencias y también hay discriminación por parte de las propias chicas. Al principio sentía que tenía que justificarme para pertenecer a un grupo de Facebook en el que te expulsaban si adelgazabas o te hacían mandar fotos para realmente comprobar que usaras tallas grandes” me dice la youtuber cuyo canal se basa en el Body Positive.

“Procuro enfocar los temas de manera general, no solo a personas de tallas grandes sino a todos los que tengan complejos como poco pecho o ser demasiado delgada. Creo que está igual de mal las que se meten con las delgadas por estar delgadas que las que se meten con las gordas por estar gordas. No hay que compararse con nadie. Todas las mujeres somos bellas y si es tu constitución no puedes hacer nada”.

Pero ¿en qué consiste exactamente el Body Positive? “Es aceptarte tal y cómo eres. El problema de aceptarse a una misma está en la sociedad que te dice que si no entras en unos cánones no vales. Lo ideal sería que la sociedad te dijera que vales porque eres única seas como seas”.

Pese a que el Body Positive y la obesidad no tienen nada que ver, Dianina XL es en ocasiones acusada de fomentar la obesidad: “El concepto de ‘gorda’ se sigue utilizando como un insulto cuando no sabes por qué esa persona está así, si es por comer o por un problema de salud. La obesidad es un problema de salud y ese es el motivo principal por el que se debe adelgazar. En mi caso mi objetivo es estar sana”.

Para romper su “relación tóxica con la comida” la youtuber residente en Milán acudió a una clínica italiana: “Tenía una relación de amor-odio con la comida y la clínica me ayudó a romper esa relación. En Italia este tema es gratuito, invierten en tu salud ahora para que no tengas problemas mañana, no es como en España, que te ponen una dieta y ya. En la clínica te educan a comer y a que seas consciente de lo que comes”.

Si bien en un principio los temas de su canal ayudaban a los emigrantes a hacer gestiones en el nuevo país (como vivir con poco presupuesto, elaborar un buen currículum…) fue “a partir de mensajes privados que recibía de gente” que decidió incluir el Body Positive con vídeos de ropa, autoestima, hauls (muestrario de nuevas adquisiciones)…”Me escribían personas que igual no se atrevían a ir de compras” dice la youtuber. “Creo que esto es más bueno que ayudar a la gente a emigrar porque tiene más partido positivo. Esto es real, hay gente que lo necesita y me gusta que haya un trasfondo. Mi máxima es que si yo no me avergüenzo nadie se tiene que avergonzar”.

Y ya que sale el tema de ir de compras le pregunto si es difícil comprar ropa de tallas grandes: “Cada vez menos, porque cuando era adolescente me tenía que ir a la sección de señoras de El Corte Inglés para vestir. Las tallas han aumentado. Lo que era una 42 es ahora una 46. Cuando voy a una tienda me fijo en que me quede bien, no en el número. La pena es que la mayoría de las veces las prendas no llegan a tienda. Cuando Zara dijo que incluían la XL y XXL estuve buscándolas cuando llegó la nueva colección. Después de no encontrar ninguna prenda de talla grande la dependienta me dijo que tendría que cogerlo desde la web ya que en el caso de que mandaran algo era solo una unidad”.

Independientemente de la talla que tengamos o de cómo seamos físicamente, ¿cuál es el verdadero secreto para vestir? “Mirarse al espejo, y si te ves divina con lo que llevas, adelante. Con lo que te sientas cómoda es con lo que te vas a sentir bella. Un cuerpo no te va a impedir hacer nada“.

Más vikingas y menos princesas

Hace unos días, un post de Weloversize acerca de los vikingos me hizo reflexionar. El tema hablaba de lo atractivos que son los vikingos en general (aquellos nacidos en Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca…) y en concreto los actores de la serie Vikings. Coincido con la autora en que el reparto, además de talentoso, está para cogerlo y mojarlo en chocolate, pero no son los barbudos lo que más me gusta de la serie.

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En mi opinión lo mejor de Vikings son las vikingas, que desde el primer episodio tienen un papel relevante. No llegan a salir tanto como sus compañeros varones pero el peso en la trama es fundamental, lo que significa que no aprueban el test de Bechdel (medición de una obra evaluando si evita la brecha de género) pero tenemos voz y voto. Las vikingas van a la batalla, te meten un hachazo en la tripa, paren en casa y a los pocos minutos, nada más limpiarse la sangre, empuñan un escudo para defender a la prole (vale, esto quizás fue un poco exagerado).

Las vikingas no son reinas por ser “mujer de…”, son reinas porque mataron al gobernante previo, son reinas por derecho, son valientes, son fieras, no necesitan un marido ni un amante y al final de cada episodio me hacen sentir fuerte y poderosa. Me hacen sentir que puedo conquistar lo que me proponga.

Las vikingas son mujeres libres, eligen con quién se casan, eligen que igual no se casan, tienen sexo con otros hombres estando casadas y aquí no pasa nada, te rechazan, te dicen que no les gustas, luego te dicen que les gustas y cuando estás en la cama dándole se sacan un cuchillo Odín sabe de dónde y te intentan asesinar de risas.

Quizás la única pega (sumándola al hecho de que las quiero más tiempo en la pantalla) es que, por supuesto, todas las actrices son guapísimas. Son tan perfectas que resulta irreal que ninguna salga con un solo pelo rubio de bigote, con un vestido de la talla 40 o que por mucho que nos pongan el cartel de “Cinco años después” el tiempo no parece pasar por ellas. Aún con todo me encanta verlas ensangrentadas y armadas hasta los dientes. Me encanta oírles gritar cuando pelean porque creo que necesitamos que las niñas crezcan con este tipo de modelos a seguir de fuerza e independencia y otras herramientas necesarias para desenvolverse en un mundo que, si se dejan, se las puede comer enteras.

Why raise your daughter to be a lady..

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Adiós a un Breaking Bad en el que le fallaba que no me sentía identificada con ningún papel femenino. ESTE, este es el camino que deben seguir las series y las películas. Un camino que se aleje de los estereotipos y refleje la sociedad más igualitaria en la que vivimos, una línea como la de Orange is the New Black, Juego de Tronos… La línea que ha seguido Disney desde el momento en el que Mulán cogió la espada de su padre, Mérida se negó a contraer matrimonio, y Vaiana salvó al mundo. Ya nos hemos cansado de ser princesas, queremos ser la heroína.