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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

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Cuando el asco se convierte en enfermedad

El asco es una de las reacciones emocionales en las que las sensaciones fisiológicas son más intensas y visibles. Estas respuestas que produce la emoción de asco tienen muchas similitudes con las respuestas del miedo, ambas incluyen la evitación y/o escape, y no en pocas ocasiones las emociones de miedo y de asco suelen ir juntas (muchas fobias se caracterizan por reacciones tanto de miedo como de asco).

El sistema más basico del asco se originó de forma primitiva a los alimentos, productos corporales y ciertos animales transmisores de suciedad (comida en mal estado, restos orgánicos de desecho, saliva, heces, orina, sudor, ratas, gusanos, etc). Este poderoso sistema de repulsión se adaptó a otros tipos de entidades amenazantes derivando en otras manifestaciones del asco. Una de ellas viene dada por aquello que nos recuerda a nuestro origen y naturaleza animal, como el sexo, la muerte, la falta de higiene, o las violaciones de la envoltura corporal (vísceras, amputaciones, etc.).

Otro tipo es el asco interpersonal, o repugnancia hacia otras personas, como los extraños, los extranjeros, los mendigos, etc. Un tercer tipo adicional al asco esencial es el asco moral (por violaciones de las normas morales o de la divinidad). Si el asco actúa para prevenir la contaminación y la enfermedad, y si implica a entidades amenazantes tan dispares, incluidas las dimensiones interpersonal y moral, cabe pensar que el asco juega un papel importante en el origen y manifestación de diversos trastornos psicológicos.

Autores como Phillips no sólo sugerían que el asco jugaba un papel importante en psiquiatría, sino también que este papel podía afectar a diferentes trastornos mentales. En este sentido existen líneas de investigación muy interesantes. En primer lugar, se demostró la implicación del asco como causa y mantenimiento de las fobias a los animales habitualmente denominados “repugnantes” (arañas, ratas, gusanos, etc).

Una segunda línea fue propuesta por Page, al asociar el asco con el inicio de las fobias a la sangre-inyecciones-daño (SID) y al desmayo. Hoy sabemos que en los individuos con fobia SID, la exposición a la sangre, mutilaciones o heridas suele desencadenar intensas reacciones de náusea, aversión y asco, a veces en ausencia completa de reacciones de miedo.

Un tercer tipo de vinculación psicopatológica del asco ha sido con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Diversas investigaciones recientes han constatado que ciertos tipos de pacientes con TOC (aquellos en los que predominan las obsesiones de limpieza y/o las compulsiones de lavado), suelen experimentar sentimientos de asco, más que sentimientos de miedo o ansiedad, asociados a los objetos “contaminantes”. Las fobias y el TOC son los trastornos cuya relación con el asco ha sido claramente demostrada.

Otros trastornos mentales vinculados a emociones de asco son los trastornos alimentarios y las disfunciones sexuales. No es de extrañar que se sospeche de un papel importante del asco en los trastornos alimentarios, ya que en éstos son frecuentes los síntomas de asco hacia la comida y hacia el propio cuerpo.

Finalmente, algunos datos recientes indican que la sensibilidad al asco interfiere con el placer sexual y parece estar implicada en varias disfunciones sexuales relacionadas con el deseo sexual (deseo sexual hipoactivo, etc.), la excitación sexual y la aversión al sexo y el vaginismo.

El asco podría estar implicado en muchos otros trastornos mentales, aparte de los aquí indicados, nos encontramos ante una nueva frontera que afecta y podría revolucionar todo lo estudiado hasta el momento sobre Psicología Clínica y de la Salud, ya que si esto es así, deberían reinventarse los tratamientos y terapias orientadas a la superación de fobias, tradicionamente enfocadas en exclusiva a la emoción de miedo.

 

 

*Referencia:

Revista de Psicopatología y Psicología Clínica: Sandín, B., Chorot, P., Santed, M.A., Valiente, R.M., y Olmedo, M. (2008). Sensibilidad al asco: Concepto y relación con los miedos y los trastornos de ansiedad. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 13, 137-158.

¿Te imaginas vivir sin miedo? La rara enfermedad de Urbach-Wiethe

Detrás del cuento: ‘Juan sin miedo’, de los hermanos Grimm, se esconde una realidad nada idílica. El miedo es una de las emociones primarias o básicas (viene cargada en nuestro código genético) más intensas y desagradables, genera aprensión, desasosiego y malestar, preocupación, recelo por la propia seguridad o por la salud y sensación de pérdida de control.

Sin embargo, el miedo cumple una función fundamental: la supervivencia. No sentir miedo no es ninguna broma; diez personas en el mundo tienen un daño cerebral irreversible que les impide tener miedo a nada y les convierte en temerarios poniendo gravemente en riesgo sus vidas.

Concretamente, la lesión se encuentra en la amígdala. Hace tiempo que los expertos saben lo importante que es esta zona del cerebro en el procesamiento de las emociones, aunque aún no tienen demasiados datos sobre cómo funciona. De hecho, en este caso, el único sentimiento que se ve interrumpido es el miedo.

El resto de la paleta emocional de estas personas se mantiene intacta. Sin embargo, sí se han detectado comportamientos inusuales en otros temas regulados por la amígdala. Por ejemplo, cualquiera de nosotros reacciona cuando otra persona invade los límites de nuestro espacio personal.

En pruebas realizadas a pacientes con la enfermedad de Urbach-Wiethe, este límite se reduce a más de la mitad. Por último, los afectados también tiene problemas para leer señales, precisamente de miedo, en las expresiones faciales de los demás.

¿Qué emoción predice mejor el éxito financiero?

James Cicon, profesor de finanzas de la University of Central Missouri, ha diseñado un software para analizar los rostros de 200 ejecutivos pertenecientes a la lista ‘Fortune 500′ en búsqueda de emociones primarias, como la alegría, la sorpresa, la ira o el asco que se relacionen con este éxito laboral.

ibhsnlwvw91h7tLa emoción resultante tenía una correlación significativa con ganancias, rendimiento de activo, movimientos de acciones y otros indicadores de desempeño de sus compañías respectivas. Y esta emoción era, sorprendentemente, la de miedo; y en menor medida, la ira y el asco.

Aunque el miedo, la rabia y la repugnancia son emociones negativas, el Dr. Cicon descubrió que se relacionaban con un desempeño financiero positivo. Quienes demostraban repugnancia o miedo en una entrevista, anticipaban un aumento en las ganancias de su organización de casi 9% en los meses siguientes, o saltos de 4% en las acciones a las pocas semanas.

La posible explicación es que el miedo es reconocido como un poderoso motivador, así que no es difícil creer que un director ejecutivo que demuestre esta emoción durante un interrogatorio, esté a su vez trabajando duro para incrementar el valor de su compañía.

 

 

 

 

*Fuente: lenguajecorporal.org

#Halloween: ¿Por qué nos gusta el miedo?

halloween-illustrationLa emoción primaria de miedo es una reacción afectiva innata y universal, es decir, nacemos con ella (no es aprendida) y está presente en todos los seres humanos del mundo independientemente de la cultura a la que pertenezcan. El miedo y la ansiedad quizá sean las emociones que han generado mayor cantidad de investigación y, curiosamente, nos encontramos ante una de las emociones que produce mayor cantidad de trastornos mentales.

La distinción entre ansiedad y miedo podría concretarse en que la reacción de miedo se produce ante un peligro real y la reacción es proporcionada a éste, mientras que la ansiedad es desproporcionadamente intensa ante la supuesta peligrosidad del estímulo. El miedo es una de las emociones más intensas y desagradables, genera aprensión, desasosiego y malestar; preocupación, recelo por la propia seguridad o por la salud y sensación de pérdida de control. Entonces… ¿por qué nos atrae tanto?

La expresión y la reacción corporal del miedo, recogida en martinovejero.com

La expresión y la reacción corporal del miedo, recogida en martinovejero.com

Buscamos actividades que nos despierten esa sensación de terror/ansiedad: novelas y películas de miedo, la creación de personajes espeluznantes, atracciones del pánico, videojuegos que quitan la respiración, interés por sucesos escabrosos, la práctica de deportes de alto riesgo… Una de las explicaciones más citadas tiene que ver con la hiperactivación física. Aludiendo a que quienes disfrutan de tales sensaciones solo experimentan una descarga de adrenalina, no un miedo de verdad. Esta reacción conlleva una liberación de adrenalina y dopamina, responsables de la sensación de euforia que experimentamos tras pasar un mal rato.

En este sentido, algunos investigadores han sugerido que las historias vistas y leídas favorecen la empatía, el ponerse en la piel del otro, y así, actuarían como un simulador del mundo real donde las personas aprenden comportamientos que nunca han vivido, pero eso sí, sin sufrir las consecuencias físicas o emocionales que tendrían en la realidad. Por tanto, la ficción sería como un campo de juego donde explorar los miedos propios.

En palabras de la socióloga, experta en la emoción de miedo, Margee Kerr, Los humanos se han estado asustando a sí mismos desde el nacimiento de la especie, a través de todo tipo de métodos, como contar historias, saltar desde acantilados, o saliendo de lugares oscuros para asustar a otros. Hemos hecho esto durante todo este tiempo por diferentes razones: como darle unidad a los grupos, preparar a los niños para la vida en el peligroso mundo y, por supuesto, para controlar nuestro comportamiento. Pero realmente solo ha sido en los últimos siglos cuando hemos empezado a asustarnos a nosotros mismos por diversión (y beneficio), y esto se ha convertido en una experiencia tan cotizada”.

Cuando sí que lo experimentamos en una situación vívida o real, también nos quedará posteriormente una sensación positiva intensa que contrarrestará a la anterior. Superar una situación estresante nos deja una sensación de autoconfianza (¡Yo sobreviví!) que nunca viene mal.

Así que si eres adicto al terror no te preocupes, eres evolutivamente muy normal… 🙂

 

Melania Trump plagia el discurso de Michelle Obama pero con diferencias no verbales

michelle_melaniaLa flamante esposa de Donald Trump, Melania Trump, copió, en la convención republicana, parte del discurso pronunciado en la convención demócrata de 2008 por la actual primera dama de EE UU, Michelle Obama (pincha aquí para ver esta noticia). Sin embargo, hay una parte del mitin que no puede plagiarse. El lenguaje corporal es una conducta que expresa nuestro sello personal, puede imitarse, pero esta réplica no se percibirá como genuina y finalmente se filtrarán pequeños detalles que harán posible detectar la naturalidad o no de nuestros gestos.

Viendo el vídeo cualquiera puede apreciar que efectivamente las palabras pronunciadas por ambas mujeres son idénticas pero también podremos advertir que no transmiten lo mismo. ¿Cuáles son las claves para argumentar esta sensación que todos percibimos?

En primer lugar, los gestos ilustradores: estos movimientos de la parte superior del cuerpo (sobre todo de brazos, manos y cabeza) acompañan, y aportan información de refuerzo, al mensaje pronunciado; indican sinceridad, convicción en lo que uno dice, se ejecutan en perfecta sintonía y concordancia con la idea que se expone. Estos movimientos los podemos registrar significativamente en la conferencia de Michelle, por contra, vemos como Melania habla con su cuerpo totalmente inmovilizado.

Esto último suele relacionarse con la falta de honestidad, parece que no se siente cómoda al reforzar con gestos sus argumentos, de este modo transmite artificialidad o incongruencia, puesto que no existe apoyo no verbal para el contenido de su discurso, en este caso además, de un índole elevado de emocionalidad. La falta de ademanes o pocos gestos demostrativos evocan nerviosismo, inseguridad, duda, preocupación, o angustia.

Así mismo, podemos encontrar en Trump otros elementos que dan más peso a la premisa anteriormente planteada, por ejemplo en su prosodia emocional: en este caso, se detecta un uso de la comunicación no verbal forzada, cautelosa y lenta. El ritmo de la exposición resulta demasiado teatral, la alternación de la velocidad y las pausas no entran dentro de los límites de lo cotidiano. Pareciera que lee un telepronter, dicha conducta no apunta a una interiorización real del mensaje ni de las emociones que conlleva.

Por último, un elemento diferencial clave nos lo ofrece la expresión facial: Podemos contemplar cómo Michelle Obama afronta sus declaraciones con una sonrisa que podemos apreciar ligeramente en sus labios con cada pausa y en sus ojos continuamente, arqueando también sus cejas en algunas ocasiones para enfatizar su mensaje, esforzándose así por transmitir y darle fuerza a sus ideas. Aunque Melania Trump quiera divulgar el mismo discurso con idénticas palabras, lo que nos comunica con su gesto facial es miedo.

Expresión facial de miedo de Melania Trump

Expresión facial de miedo de Melania Trump

Tiene un rostro de auténtico terror, hay tensión muscular y los ojos salen de sus órbitas, la ansiedad del momento es notable, está obnubilada, siente una amenaza subjetiva (en este caso podría ser el hecho de hablar en público, anticipar posibles críticas o repercusiones…) y lo más importante, no se ve provista de las estrategias de afrontamiento adecuadas, por ello, se paraliza y se reduce la eficacia de los procesos cognitivos (pensamiento), de ahí también la ralentización del ritmo en sus palabras y movimiento corporal.

Con este ejemplo, se pone de manifiesto de nuevo que a veces no es tan importante qué decimos sino cómo lo expresamos para poder comunicar una idea u otra totalmente opuesta a nuestra intención original, aun pronunciando exactamente las mismas palabras.

 

 

La mirada también habla: el recelo de Sophia Loren con el escote de Jayne Mansfield

Sophia Loren mira el escote de Jayne Manfield. La fotografía fue tomada en al año 1957 en un fiesta en honor de la actriz italiana.

Sophia Loren mira el escote de Jayne Manfield. La fotografía fue tomada en al año 1957 en un fiesta en honor de la actriz italiana. Autor: Joe Shere.

La oculésica, o el comportamiento visual, es uno de los elementos más atractivos de la comunicación no verbal, hasta tal punto que el establecer o no contacto ocular y de qué forma lo hacemos puede marcar o modificar por completo el significado de una situación. A través de la mirada se comunican actitudes interpersonales, sentimientos o incluso ciertos rasgos de personalidad.

El posible análisis que hagamos sobre una mirada debe tener en cuenta otros elementos de la expresión facial, como la posición de las cejas o los labios. Así, una mirada de reojo puede significar cosas distintas, según vaya acompañada de un movimiento de cejas hacia abajo (entrecejo fruncido) y de la comisura de los labios también hacia abajo (indicadores de una actitud hostil, sospechosa o crítica); o por el contrario, se combine con unas cejas ligeramente elevadas y comisura de los labios hacia arriba (indicadores de interés o, en interacciones con el otro sexo como señal de cortejo).

La propia Sophia Loren ha realizado múltiples explicaciones sobre esta épica instantánea: “Paramount había organizado una fiesta para mí. Todo el mundo del cine estaba allí, fue increíble. Y entonces aparece Jayne Mansfield, la última en llegar. Vino directamente a mi mesa, sabía que todos la estaban mirando. Mira la fotografía. ¿Dónde están mis ojos? Estoy mirando fijamente sus pezones porque tengo miedo de que vayan a caer en mi plato. En mi rostro puedes ver el miedo. Tengo mucho miedo de que todo en aquel vestido vaya a caer (¡boom!) y derramarse sobre la mesa” rememoraba la actriz.

Y no, no es miedo lo que hay en su rostro (siento contradecir a la gran Loren). En este caso se produce algo muy característico, la elevación unilateral (sutil) de la comisura labial derecha mientras observa de reojo a su competencia rubia. Mis lectores más fieles ya sabrán qué significa ¿verdad? Eso es, desprecio. Realmente lo que sentía en aquel momento era un profundo rechazo y repulsa por el atuendo de Jayne, considerando un daño moral el modo en el que se presentó su rival, eclipsando (o intentándolo) su belleza y protagonismo. La definición de daño moral en este contexto no podría ser más acertada: deterioro a la persona en su íntegra armonía psíquica, emocional, afectiva o bien en su reputación y/o en su buena fama, su autoestima o su heteroestima. Ahí lo tenemos.

Esta foto ha sido recreada por numerosas actrices, modelos, series, películas, etc. Pero me quedo con la reproducción que realizan dos de sus protagonistas (Gloria y Claire) en la fantástica serie de Modern Family. Como podemos comprobar la imitación no es sencilla, nunca tendrán igual valor las emociones espontáneas que las posadas, es digno de mención el fotógrafo que capturó un momento como este, simplemente genial.

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Ekman y El Dalai Lama crean un fascinante atlas de las emociones

El Dalai Lama junto a Paul Ekman. Fotografía de la web paulekman.com

El Dalai Lama junto a Paul Ekman. Fotografía de la web paulekman.com

Y yo he alucinado con este mapa emocional, no solo por su contenido, que me parece de una calidad y sencillez brillantes, también por su diseño de indudable belleza. El origen de la creación de este atlas se produce por unos encuentros a lo largo de varios años entre el psicólogo experto en emociones y expresión facial, Paul Ekman, y el maestro budista, Dalai Lama, en dichas reuniones ambos comparten su sabiduría y su forma de entender la conducta humana, llegando a la conclusión de que es fundamental para todo ser humano la auto-observación y conocimiento de nuestros estados emocionales para poder aprender a gestionar las consecuencias de lo que nos perturba en el día a día.

Fue El Dalai Lama quién le pidió a Ekman crear un mapa emocional, algo esquemático y asequible, que permitiera a todo el mundo tener experiencias emocionales más constructivas. “Cuando queríamos llegar al nuevo mundo, necesitamos un mapa para llegar allí. Si queremos llegar a un estado de calma mental lo que necesitamos es un mapa de la emoción.” dijo el maestro. Explorando este atlas aumentamos la comprensión de lo que son las emociones y sus efectos sobre nosotros, su objetivo es ayudar a la gente a tomar conciencia del impulso, para pensar antes de actuar, y si es así, cómo hacerlo.

Diagrama del Atlas de las Emociones. Paul Ekman

Diagrama del Atlas de las Emociones. Paul Ekman

¿Y dónde encontramos ese Atlas de las emociones? (puedes pinchar aquí para descubrirlo) la páginaweb está en inglés (atlas of emotions) pero si activamos el traductor del navegador automático se entiende todo a la perfección. Para elaborarlo Paul Ekman realizó una encuesta entre 140 científicos, que provenían de ámbitos como la psicología o la neurología, para llegar a un consenso del funcionamiento del proceso emocional. En la página de inicio nos encontramos ‘los cincos continentes de la emoción‘, ya que llegaron a la conclusión de que había cinco grandes categorías de emociones: ira, miedo, asco, tristeza y disfrute, y que cada una tenía un subconjunto de estados emocionales, disparadores, acciones y estados de ánimo propios, que también podemos descubrir pinchando en cada uno de los continentes emocionales.

Espero vuestros comentarios para ver qué os ha parecido, ¡para mí ha sido un verdadero descubrimiento! Todo lo que sea la divulgación científica a través de un formato sencillo será bienvenido y creo que lo han conseguido, eso sí, por un módico precio, (un secreto) El Dalai Lama pagó al Dr. Ekman al menos 750.000 dólares para que desarrollara el proyecto.

 

 

La histeria colectiva de los norcoreanos y sus inquietantes emociones en público

El líder norcoreano Kim Jong-Un observa el lanzamiento de un cohete de largo alcance. (GTRES)

El líder norcoreano Kim Jong-Un observa el lanzamiento de un cohete de largo alcance. (GTRES)

Es cuanto menos sobrecogedor el análisis de conducta de los ciudadanos de Corea del Norte, y concretamente de los habitantes de la ciudad de Pyonyang. Hace no mucho tiempo me estremecía con un reportaje emitido por el programa ‘En Tierra Hostil’ de Antena 3, sobre la ciudad y su líder Kim Jong-un, que recomiendo que no se pierdan, porque es verdaderamente sorprendente ‘ver’ de primera mano cómo viven allí, inmersos en una durísima dictadura comunista, obsesionada por el culto extremo al régimen y con leyes tan absurdas como que los estudiantes universitarios lleven el mismo corte de pelo o el aislamiento y la vigilancia absoluta, sin poder tener conexión a internet, entre otras miles de cuestiones indignantes que aquí no nos compete hablar.

Cuando vi el reportaje, puse la lupa (por ‘deformación’ profesional) en el lenguaje corporal que observaba en los pocos habitantes de la ciudad que se prestaban a hablar, y me llamó poderosamente la atención las continuas expresiones faciales de tristeza y profundo pavor. Seguí investigando y recopilando más imágenes, y mi estupor fue en aumento cuando solo encontraba alrededor de este ‘líder’ norcoreano rostros desoladores. Podemos ver, por ejemplo, en esta fotografía, de cómo aparece en el centro un Kim Jong-un exultante con un bebé en brazos, y alrededor una familia entera con verdaderas emociones de pena y miedo que no saben o no pueden disimular. Lo más curioso de todo esto es que en el pie de foto que se publicó en los medios, se leía “El honor y la alegría prevalecen en una familia de Corea del Norte mientras posan para la foto con su líder supremo, Kim Jong-un.” Nada más que añadir, la comunicación no verbal de los retratados habla por sí sola.

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Miradas, silencios y lágrimas: Análisis no verbal del juicio por el asesinato de Isabel Carrasco

Las acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, Monserrat González (2d), Triana Martínez (i), y la policia local Raquel Gago (d), durante la decimocuarta jornada del juicio en la Audiencia Provincial de León. (EFE / J.Casares)

Las acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, Monserrat González, Triana Martínez, y la policia local Raquel Gago. (EFE / J.Casares)

En el día de hoy cuento con la colaboración de mi colega de profesión y amigo, José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal: martinovejero.com. Pero que además, cuenta con un plus muy valioso para el análisis de conducta en los juicios, y es que ha ejercido la abogacía durante más de 25 años, por tanto, conoce a la perfección el contexto y los entresijos propios de este ‘mundillo’: cuáles son las pautas típicas o comunes de comportamiento, qué emociones se esperan en determinadas situaciones, qué reacciones son más o menos incongruentes, etc. A continuación nos deleita con el análisis de la comunicación no verbal de las tres personas hoy ya condenadas en el caso por el asesinato de Isabel Carrasco, espero que lo disfrutéis:

La Comunicación No Verbal descubre lo que más celosamente guardamos: el mundo de nuestras emociones. Un momento de especial implicación emocional, de esos que quitan el sueño antes, y a veces no dejan dormir después, son las comparecencias en juicio. Y si esto sucede hasta con un litigio sencillo, ¿qué no se vivirá en el interior de cada persona en el juicio por un crimen, donde pueden estar en juego unos 20 años de su vida?

Como muestra de ello, acudo al juicio, que acaba de concluir, por el crimen de Isabel Carrasco en la ciudad de León. Tres mujeres: Montserrat González (autora confesa de los disparos), Triana Martínez (su hija) y Raquel Gago (policía municipal) han sido condenadas. Pero ¿qué pudimos observar durante el juicio, más allá de las palabras de las tres protagonistas? Vamos a resaltar 5 momentos:

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¿Dónde has estado? Cómo leer los celos en el lenguaje corporal

celosniñosExisten muchos tipos de celos, pero hoy me centraré en explicar las señales no verbales de los celos románticos (tipificados así en Psicología Social) y es que ¿quién no ha sentido esa sensación de temor o sospecha de que nuestra pareja va a abandonarnos por otro/a? Los celos aluden a la percepción de que una relación significativa está amenazada y puede llegar a desaparecer, o deteriorarse como consecuencia de la acción de una tercera persona, con independencia de que dicha amenaza sea real, o imaginaria. Así pues, en los celos suele haber alguien de por medio, lo que se define tradicionalmente como una relación triangular.

Los celos no son emociones simples, sino que es una experiencia compuesta de al menos tres emociones básicas: ira, tristeza y miedo. Entonces, para leer los celos necesitaremos conocer más especificidades del caso, como por ejemplo, rasgos de la personalidad y el contexto de la situación para determinar que un enojo, por ejemplo significa en ese caso, celos. Sin esta información solo podremos leer la emoción sin identificar el motivo.

En general, el modo de proceder en los celos se caracteriza por una excesiva hipervigilancia de la pareja mediante la selección de ciertas informaciones, tales como encuentros sociales en los que se relaciona la otra persona, palabras, fotografías en las redes sociales, o incluso supuestos cambios producidos en la conducta del otro.

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