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El insólito mensaje del marido de Romina Celeste tras su desaparición

No sé a vosotros, pero a mí me han parecido cuanto menos sorprendentes las declaraciones de Raúl Díaz, el marido de la desaparecida Romina Celeste Núñez. La llamada que realizó Raúl a un medio de comunicación, para aclarar ciertos puntos de la desaparición de la mujer,  fue antes de confesar que efectivamente sabía de su paradero, ya que, según su versión, se la encontró muerta en su domicilio y asustado la arrojó al mar. Aún sigue detenido y la Guardia Civil continúa con las labores de búsqueda por el litoral de la Isla de Lanzarote.

Aquí tenéis el audio con su intervención. No podemos analizar sus emociones en el rostro, pero sí ir más allá a través de su voz (prosodia emocional) y de las palabras que utiliza; lo que hay y lo que no hay, porque esto último, a veces, da incluso más información. Precisamente, lo primero que llama la atención es la ausencia de impacto y tensión emocional en su tonalidad, parece que retransmite la secuencia temporal de los hechos como si no tuviera implicación personal con Romina, casi se intuye una tonalidad asociada al conocido efecto de ‘sonrisa teléfonica’, en un intento por quitarle importancia al caso, indicador que se apoya con el contenido de su mensaje, “no era la primer vez que desaparecía 20 días por lo menos, o un mes, no le di importancia”.

También es extraño que en ningún momento se dirija a Romina por su nombre o incluso por ‘mi mujer’, la refiere en todo momento con el “ella”, una pauta que no suele ser habitual cuando hay algún tipo de nexo de unión entre dos personas. Además, no expresa de manera alguna su inquietud, preocupación o ansiedad ante el paradero desconocido de Romina, no hace alusión a su estado emocional, solo se limita a describir los efectos personales que echó de menos en la casa cuando regresó y no la encontró allí, no se proyecta en su voz ni ira, ni miedo, ni nerviosismo, en su relato, es totalmente plano, frío y neutral a nivel emocional.

Por último, encontramos un ejemplo del famoso: Excusatio non petita, accusatio manifesta. Se encarga de remarcar que él abandona el domicilio para “evitar una discusión” (lo repite hasta en tres ocasiones con un fuerte golpe de voz en esta frase) y no “tras una fuerte discusión”, cuando supuestamente nadie le dice que haya habido una fuerte discusión, básicamente porque es una información que solo podrían conocer él y ella.

No sabemos aún realmente qué ha pasado en este horrible caso, pero es cuanto menos inquietante la incongruencia visible que transmite a través de su mensaje entre las emociones/comportamientos esperados y los presentados.

 

 

Luces y sombras en el lenguaje corporal de Santiago Abascal

A Santiago Abascal le aman o le odian, es de esos perfiles que generan pasiones, no deja indiferente a nadie y la comunicación no verbal, por supuesto, tiene mucho que decir de esto. El viernes acudió al plató de Espejo Público para encontrarse con las preguntas de Susanna Griso, un momento ideal para analizar, ya que este contexto supone un plus de estimulación en los discursos preparados, hay preguntas inesperadas, cuestionamientos, etc que desestabilizan el control en el comportamiento de cualquiera, y ahí es cuando la intensidad emocional aumenta y se filtra a través del lenguaje corporal.

La línea base de comunicación (es decir, cómo es su actitud normalmente) del líder de VOX, a nivel motor, es bastante plana, no destaca por ser excesivamente expresivo.; es pausado y controlado en los movimientos, no suele alterar su actividad corporal fácilmente

Comenzó la entrevista visiblemente muy tenso, realizando un gesto automanipulador asociado al estrés, brazos pegados al cuerpo y manos fuertemente entrelazadas entre sí. Aspecto que se refuerza por las numerosas ocasiones en las que ha tenido que recurrir al agua, su boca estaba muy seca, estaba nervioso. A lo largo de su intervención ha ido desprendiéndose de esta rigidez y, en general, se detecta bastante coherencia a nivel emocional. Esto significa que dice lo que piensa, sus expresiones faciales y gestuales acompañan a su discurso, está convencido y se implica en lo que dice (independientemente de que el contenido sea mejor o peor), no es una persona que finja sus ideas, que oculte sus intenciones, su cuerpo confirma sus pensamientos.

La microexpresión más visible que realiza es la de ‘asco’ cuando se refiere al acoso de los medios y del ‘resto de partidos políticos’, en este momento se detecta la mayor intensidad emocional, expresa su malestar y su rostro acompaña a esta sensación.

Sin embargo, termina la entrevista con una expresión de satisfacción, está contento con el resultado y aunque comenzó tenso finaliza sereno y orgulloso del encuentro con la periodista.

Por último, se observa a lo largo de su aparición que las sonrisas que produce no son espontáneas, fuerza las sonrisas para transmitir emociones positivas, ya que su semblante suele ser serio, le cuesta expresar emociones tanto en la parte no verbal como en sus palabras. Encontramos escasas referencias hacia sensaciones, sentimientos, experiencias subjetivas… por contra, su mensaje es refinado, repleto de cultismos, racional y estructurado, tiene un flujo de pensamiento muy esquematizado, no titubea, no duda, proyecta muchísima seguridad y conocimientos pero tiene carencias en la parte de conexión emocional con la audiencia.

 

*No os perdáis el análisis de mi colega José Luis Martín Ovejero, me alegro que coincidamos tanto compañero.

**En este artículo no se cuestiona la ideología del político/partido en cuestión, exclusivamente se analiza la conducta no verbal de la persona.

 

Pablo Iglesias se disculpa con Mariló Montero ¿es sincero?

El principal representante de Podemos, Pablo Iglesias, reconoció hace unos días que se arrepentía de sus apreciaciones en el pasado sobre la situación en Venzuela porque sí, ahora reconoce, “la situación allí es nefasta”. Además, se disculpaba con Mariló Montero ya que hace años se filtraron unos comentarios de él hacia ella que no fueron nada afortunados (“la azotaría hasta que sangrara”).

Sus palabras exactas fueron: “Siento mucha vergüenza de haber hecho en un mensaje de Telegram privado una broma machista imperdonable. A veces he hecho comentarios que cuando lees después dices: es impresentable. Ahí lo que uno puede hacer es pedir disculpas y decir: Lo siento mucho y esto lo hice mal“.

A nivel de análisis textual, existe una evidente evasiva, se distancia del hecho hablando de forma indeterminada, distanciandose de su acción, eludiendo su responsabilidad, utiliza generalizadores y evita decir un ‘yo’ y comprometerse (‘lo que uno puede hacer’, ‘esto lo hice mal’). Este criterio determinaría que siente más culpa y vergüenza por las repercusiones (sociales y/o personales) que arrepentimiento sentido.

Analizando su expresión facial, sí que apreciamos un rechazo manifiesto hacia el error cometido. Sus expresiones al pronunciar las palabras anteriores son de ira y de asco (tal y como se aprecia en el fotograma). Tal y como comentaba mi colega de profesión José Luis Martín Ovejero en su análisis: “Se detectan miradas bajas y perdidas propias de la vergüenza“. Se implica a nivel personal, no con sus palabras pero sí con sus gestos, señalándose a sí mismo.

En mi opinión, las disculpas son sinceras pero hay un punto evasivo en su lenguaje que le distancia del hecho, no admitiendo del todo su responsabilidad, este patrón puede ser coherente también con un estilo de personalidad dominante, racional y con predominancia del orgullo propio.

¡Me gustaría conocer vuestras opiniones!

 

¿Los grandes olvidados en comunicación no verbal? Mírate los pies

Las expresiones faciales siempre llaman nuestra atención, el primer contacto visual con otra persona siempre está dirigido al rostro, y es fundamental analizar las emociones básicas del otro a la hora de interpretar el lenguaje corporal, pero a veces descuidamos otros canales no verbales también importantes en la comunicación gestual. Hoy nos centraremos en piernas y pies, los más olvidados por la investigación, pasan desapercibidos cuando realmente ejercen el movimiento más inconsciente de todos.

Podemos controlar nuestra cara, nuestras manos y brazos, pero cuanto más descendemos en nuestro cuerpo y más nos alejamos del cerebro y de nuestra área visual directa más involuntarios son los gestos y, por tanto, más información realista nos proporcionarán. Durante millones de años, nuestro sistema límbico se aseguró de que nuestros pies y piernas reaccionaran instantáneamente ante cualquier amenaza o preocupación; su fiabilidad ha asegurado, en parte, nuestra supervivencia.

El experto en lenguaje corporal y colaborador de la CIA, Joe Navarro, destaca algunos ejemplos prácticos:

Alguien se acerca a nosotros a altas horas de la noche mientras estamos en el cajero automático y nuestras piernas se tensan, asegurándonos de una base sólida y orientando nuestros pies hacia una ruta de escape, preparándonos para huir si es necesario. De la misma manera, nuestro cerebro límbico le dice a nuestros pies que no caminen demasiado cerca del borde de un precipicio empinado, por lo que nos acercamos vacilantes.

Cruzamos las piernas cuando estamos cómodamente de pie en el ascensor, pero cuando un grupo de extraños ingresa, inmediatamente nos separamos de las piernas para que nuestros pies estén firmemente en el suelo en caso de que tengamos que irnos rápidamente. Otro ejemplo, cuando las personas se gustan entre sí, aumentará la proximidad de los pies que finalmente culminarán con el contacto o lo que a menudo se denomina “juego de pies“, especialmente durante la fase de cortejo.

Podemos, si estamos sentados, retirar los pies repentinamente debajo de la silla cuando se nos hace una pregunta difícil o incriminatoria, como para protegerlos, o nuestros pies pueden temblar o tambalear el tobillo, revelando nuestra tensión nerviosa o falta de confianza. Nuestros pies pueden reflejar ansiedad y miedo en tiempo real, algo que a veces ocultamos con una sonrisa. Y si bien podemos detectar nerviosismo o tensión, lo que no podemos decir es que es un indicio decisivo de engaño.

Anteriormente en el blog, he realizado análisis en los que las piernas y pies han sido muy reveladores, como en el caso de Rajoy, que siempre controla la estabilidad y el equilibrio de la parte superior de su cuerpo pero descuida mucho la parte inferior, y en según qué planos… le cazamos!! Aquí os dejo mis ejemplos:

¿Qué no pudo controlar Mariano Rajoy en su entrevista con Jordi Évole?

El lenguaje no verbal delata a Mariano Rajoy

Análisis de las fotografías de Obama en su reunión con Sánchez, Rivera e Iglesias

 

 

*Fuente de consulta: Psychology Today

La insólita reacción de Màxim Huerta al reaparecer tras su dimisión

Hace unos días el exministro de cultura y deportes, Màxim Huerta, reaparece antre los medios de comunicación tras un período de silencio absoluto. Ahora ha retomado su actividad literaria y aparecía aparemente más calmado ante las cámaras. Respondió amable a las preguntas de la periodista pero denotaba tensión; ciertamente, es un momento interesante para analizar por su alto impacto emocional (pincha aquí para acceder al vídeo) en el que las emociones están a flor de piel.

Él mismo dijo, para dar respuesta a cómo se había sentido tras el mal trago, que “sus emociones se las guardaba para él“. La cuestión es que, al exponerse, las emociones se filtran irremediablemente a través de su rostro y todos pudimos observar sus sentimientos más profundos al hablar de su época vital y profesional más negra.

¿Qué sentiste al dimitir? (muy buena pregunta, por cierto) – tras una pausa, “Según mi madre tranquilidad”. Le cuesta hablar del tema, se queda paralizado antes de contestar, y lo hace con una clara evasiva aludiendo a una tercera persona (su madre) para expresar sus propios sentimientos, se niega a expresar sus emociones, a hablar de sí mismo en primera persona, no está preparado para hacerlo. Pero lo curioso es que continúa diciendo que “las emociones me las guardo y si necesito soltarlas me basta con haberlo contado a mis amigos y ya está”, su expresión facial en este momento es la ira y el desprecio. Por tanto, podemos hacernos una idea de lo que realmente ‘soltaría’ a su gente de confianza.

Y la segunda pregunta ‘caliente’ (muy bien elegida también): ¿Volverías a ser ministro? su reacción es impactante, tal y como se aprecia en el fotograma anterior, abre intensamente los ojos, tensa los músculos del rostro y se echa lentamente hacia atrás, es una respuesta clara de miedo y rechazo, de huida; solo de imaginarlo su cuerpo reacciona como si tuviera delante un estímulo de peligro inminente, muy locuaz. ¿Su respuesta verbal? de nuevo evasiva, no sabe qué responder y le devuelve la pregunta para tomar tiempo – ¿tú qué crees?

Tras el análisis, queda la sensación de que aún no ha curado las heridas emocionales de un período repleto de claroscuros y que todavía no sabe ni él mismo dar respuesta a sus estadíos emocionales para superar esta etapa. Para acabar en positivo, destacar también la sonrisa sincera que expresa al hablar de su madre y de lo orgullosa que se siente de él, realmente transmite que esto es así.

 

 

Luis Alfredo Garavito, la bestia, ¿arrepentido? #LenguajeCorporal

Luis Alfredo Garavito, apodado ‘la bestia’, el violador y asesino de casi 200 niños en Colombia podría salir de prisión. Éste fue el titular de una noticia publicada hace unos días en 20 minutos. Recordé que hace unos años revisé el análisis de una compañera también psicóloga y experta en comunicación no verbal (que prefiere mantenerse en el anónimato por trabajar para los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado) las declaraciones que Garavito ofreció desde prisión a un medio público, en unas condiciones inmejorables para un análisis certero, por la duración, tipo de testimonio y el primer plano tomado del rostro del entrevistado.

El objeto del análisis era el de comprobar si presentaba un comportamiento propio de un individuo arrepentido y apto para reinsertarse en sociedad, tal y como él mismo manifiestaba. Se analizaron más de 3 horas de grabaciones, entre entrevistas y documentales, de los vídeos se extrajeron 104 fotogramas que fueron analizados junto al contexto verbal.

En cuánto al análisis de contenido (declaraciones verbales) nos encontramos patrones que no corresponderían con el lenguaje propio del arrepentimiento. Por ejemplo, minimización de sus crímenes: “…Yo actualmente soy una persona muy distinta a la que cometió las diferentes conductas punibles que ya son de público conocimiento.…” “…Cometí los homicidios…bueno, llámese como se llame.” Justificaciones sobre su conducta: “…Fui una persona maltratada, fui una persona que en sus años de juventud su papa lo maltrató. Eso me llevo… ¿no es cierto?” “…Yo no puedo justificar ni echarle la culpa a nadie, porque me tendría que volver a mis primeros padres, Adan y Eva“.

Intenta dar una imágen positiva sobre sí mismo, asegurando querer entregar ‘los restos’ a las familias para que reciban cristiana sepultura, e intenta incluso negociar afirmando que sí saliera de prisión sí podría dar más datos. Elude totalmente su responsabilidad y su culpa, cosificando a las víctimas y justificando de nuevo sus actos: “casualmente, yo llegaba; de un viaje, ¿sí? Y había una víctima ahí…y entonces yo utilizaba mi ¿cómo le explicaría?…“. Ausencia explícita de arrepentimiento: “…Pero yo no…personalmente…yo no, yo no voy a ponerme ya en más martirio ni más nada. Que ventilen los homicidios, está bien, pero hay cosas tan intimas que yo, ¿por qué tengo? A mi nadie me va a solucionar nada…” “…Ya tampoco pienso… yo ya no mas colaborar con más. Yo ya cerré, doblé la página…¿ya? qué pesar ¿si me entiende?

Respecto al lenguaje corporal, muestra ira al hablar del juicio social al que está siendo sometido, es decir, le parece injusto. Igualmente expresa ira cuando habla del ofrecimiento de ‘ayuda’ a las familias de las víctimas, emoción incompatible con la solidaridad y el respeto. Ausencia de emociones cuando relata asesinatos, violaciones o referencias, en general, a sus víctimas, de aquí se desprende la frialdad y falta de empatía, tristeza, remordimiento o culpa; de hecho, en ocasiones llega a sonreir al referirse a las víctimas, con una sonrisa desdeñosa y cruel, lo cuál indica satisfacción, regodeo y desprecio por éstas.

Las conclusiones (tras el extenso análisis, lo anterior es solo una breve muestra) eran claras: Se trata de un individuo tendente a la SUPERFICIALIDAD, muestra tintes de GRANDIOSIDAD y una clara TENDENCIA AL ENGAÑO, hay una AUSENCIA DE REMORDIMIENTO, CULPA Y EMPATÍA, NO EXISTE ACEPTACIÓN DE LA RESPONSABILIDAD y por tanto es incoherente con el arrepentimiento, es un individuo IMPULSIVO y tiene un BAJO CONTROL DE LA CONDUCTA y sin metas de futuro definidas a ningún nivel.

 

 

 

 

 

La ministra Delgado y la teatralidad de su lenguaje corporal

La ministra de Justicia Dolores Delgado continúa ofreciendo declaraciones que dejan ver claramente su nivel infinito de emociones negativas, éstas van en aumento y ahora, además de una ira profusa (que ya analizamos anteriormente en este blog), se pueden contabilizar en este breve vídeo de su última aparición pública una veintena de microexpresiones de asco como la del siguiente fotograma:

La función del asco es la de generar respuestas de escape o evitación de situaciones desagradables o potencialmente dañinas para nuestra integridad. Lo curioso del comportamiento de la ministra no es solo lo que vemos, la ira o el asco, está enfadada y filtra su estado emocional, sino lo que no vemos. Tras los audios filtrados por el Comisario Villarejo no observamos en ella un mínimos de afectación, no está ‘tocada’ a nivel emocional, no se merma ante la adversidad, todo lo contrario, se crece, y entonces su lenguaje corporal se teatraliza y proyecta un estilo de comunicación poco habitual y visualmente muy llamativo.

Si véis el vídeo, es muy curioso como dota de un especial énfasis las frases que pronuncia, sobre todo hacia el final de su declaración. Dota su discurso de una tonalidad en las palabras que marcan los golpes de fuerza y el ritmo de su mensaje verbal y de su cuerpo y con unos movimientos gestuales exagerados. ¿Cómo podemos interpretar esta conducta? Puede haber varias hipótesis, van desde las mejores intencionadas hasta las peores. Desde que quiere que llegue su mensaje y fuerza que la gente le crea a través de este enfásis, también puede ser que su estilo comunicativo sea tan potente y dinámico frecuentemente, o que la incomodidad y la alta tensión provoquen que su lenguaje corporal se descontrole, hasta que realmente el mensaje no es espontáneo y teatraliza su discurso con un dramatismo exagerado para fingir un enfado mayor del que debiera.

Por último, también podemos observar una evolución palpable en su apariencia, ahora aparece mucho más clásica y cuida más su imágen, su vestimenta, peinado y maquillaje. Esto puede ser un recurso para transmitir más seriedad y confianza en los demás, o también podría ser la conciencia de que todo en ella es analizado con lupa y cuida más los detalles de su apariencia.

 

Susana Díaz anuncia elecciones autonómicas con una curiosa emoción

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha anunciado elecciones anticipadas para el próximo 2 de diciembre, ya que realmente estaban previstas para el mes de marzo. Un momento para ella de alto impacto emocional que requiere toda nuestra atención. Y no ha defraudado. Susana Díaz tiene un estilo de comunicación altamente expresivo, le cuesta ocultar y reprimir sus emociones, es muy transparente en cuanto a sus sentimientos sean cuáles sean. Éste es uno de los fotogramas captados durante su intervención, pero he contabilizado más de diez microexpresiones iguales en su breve exposición (podéis ver el vídeo al final del post).

Esta configuración facial corresponde con la emoción primaria de tristeza. Una insólita reacción. Esta emoción se caracteriza por una elevación de la zona interior de las cejas, vemos como se triangulan hacia arriba. Es difícil fingir o forzar esta expresión, es un movimiento muy automatizado e inconsciente, practicamente no se puede manipular. Puede tener sentido en este contexto. La tristeza, por definición, se corresponde con el sentimiento de pérdida o fracaso. Decepción, especialmente si se han desvanecido esperanzas puestas en algo. Situaciones de indefensión, ausencia de predicción y control. Normalmente, la tristeza aparece después de una experiencia en la que se genera miedo debido a que la tristeza es el proceso oponente del pánico y actividad frenética.

Anuncia esta noticia compungida. De hecho, el resto de su lenguaje corporal también es coherente con este estado emocional. Sus movimientos son lentos, su postura está abatida, su lenguaje es demasiado pausado en comparación con su línea base o habitual de comunicación.

No podemos saber realmente qué piensa o cuáles son sus sensaciones, pero desde luego parece que éstas no son muy halagüeñas o esperanzadoras para ella…

Lenguaje corporal: El miedo de Pedro Duque

Surge una nueva polémica en el actual Gobierno, según ‘Okdiario’, el actual ministro de Ciencia tiene una propiedad inmobiliaria a nombre de una sociedad para eludir impuestos. Pedro Duque ha dado una rueda de prensa para aclarar tal afirmación y creo que es una de las comparecencias más inverosímiles que he analizado hasta ahora.

Ante todo hay que puntualizar algo importante y es una variable determinante a la hora de interpretar el lenguaje corporal: la tipología de personalidad. Hay estilos de personalidad más extrovertidos, emocionales, otros más introvertidos, racionales y con más o menos habilidad para comunicarse en público. En el caso de Duque, parece claro que no es su fuerte esto de aparecer ante el público, más en un caso de fuerte impacto emocional, cuando se es cuestionado y cuando peligra tu cargo político.

Creo que decir que estaba muy nervioso se me queda corto. Realmente se aprecia fuera de sí, he contabilizado más de una treintena de expresiones como la que aquí os adjunto. Es el rostro propio del pánico más absoluto. La expresión emocional más repetida e intensa ha sido la del miedo. 

Esta reacción puede explicar su descontrol. El miedo se produce ante una amenaza que atenta contra nuestra integridad física, psicológica, social, laboral, personal, etc. Esta emoción nace por la ausencia de
estrategias de afrontamiento apropiadas y reduce la eficacia de los procesos cognitivos, realmente el miedo te obnubila y la sensación que experimenta la persona es de pérdida de control, esto se proyecta y se transmite inevitablemente. Con esta explicación creo que quedan claras las imágenes de su declaración. A nivel corporal, el gesto protagonista de su comparecencia ha sido el encogimiento de hombros constante. Es un gesto que se asocia a la duda, la inseguridad y la falta de convencimiento o conocimiento sobre lo que uno mismo dice.

El estímulo objetivo de este miedo no podemos saberlo, puede ser porque le han ‘pillado’ y está aterrado o puede ser porque le da pánico enfrentarse a una situación así, exponerse ante los medios y no sentirse capacitado para comunicarse como quisiera. Solo las pruebas y el tiempo responderan a estas dos hipótesis. Eso sí, os invito a que no os perdáis el vídeo y saquéis vuestras propias conclusiones y comentéis vuestras impresiones.

El contenido verbal es vago, ambiguo e incluso, en muchos momento, carente de sentido. Utiliza un lenguaje evasivo, titubeante y descontrolado, en consonancia con su lenguaje corporal, a veces hasta infantilizado, utiliza expresiones poco racionales y maduras, llegando a justificar sus acciones por si a ‘mamá’ o a ‘papá’ les ocurre algo, en un intento por dulcificar el discurso y rebajar la importancia y la transcendencia de sus palabras. Normaliza el hecho de crear una sociedad, argumenta que muchos lo hacen para escudar su implicación y desvincular su responsabilidad.

Sin más, os dejo el vídeo, ¿qué os parece?

 

 

La ira de la ministra Dolores Delgado

Dolores Delgado, la actual ministra de Justicia, salta a la palestra de la actualidad por una filtración de sus controvertidos encuentros con el excomisario José Manuel Villarejo y por referirse en términos poco acertados supuestamente al quién hoy es su compañero en el Gobierno, Fernando Grande-Marlaska.

Analizando sus últimas intervenciones, la emoción más significativa es una profunda ira, con un nivel muy intenso, también asco y desprecio. Ella misma lo afirma, está muy enfadada e indignada, está siendo cuestionada y siente un rechazo personal hacia la situación, más allá de lo estrictamente político, su afectación mayor aparece cuando habla de sí misma, de sus valores y sus principios.

Si bien es cierto que su estado emocional es coherente con la injusticia que siente, recordemos que el instigador de la ira se produce ante condiciones que generan frustración, interrupción de una conducta motivada, situaciones injustas, o atentados contra valores morales y su función principal es la eliminación de los obstáculos que impiden la consecución de los objetivos deseados y generan frustración, sirve para frenar las reacciones indeseables de otros sujetos e incluso evitar una situación de confrontación.

Su discurso verbal está vacío de contenido objetivo, y esto es un dato importante a la hora de valorar su lenguaje corporal. Las emociones saltan por la complicada tesitura en la que se ve envuelta pero sus argumentos son vagos, no explica nada, no diece por qué afirmó no verse con Villarejo nunca y que luego se haya filtrado que sí que lo hizo, solo dice que los audios se escuchan mal, que están entrecortados y que no tienen validez útil. Podríamos realizar un análisis más certero cotejando las expresiones con las explicaciones, pero éstas no se producen como tal.

Seguiré pendiente porque seguramente el caso dará que hablar…

¿Qué os parecen estas imágenes?