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¿Podríamos detectar a un criminal por el olor?

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4 pruebas científicas de que los psicópatas están en todas partes (y son personas muy influyentes)

¿Estás seguro de que sabrías identificarlos? Si pinchas aquí, tendrás 12 indicadores no verbales para detectar a un psicópata. Pero, en el día a día, ¿realmente nos cruzamos con tantos psicópatas o son sólo producto de las películas de asesinos en serie? Son personas como tú y como yo, con familia, amigos y trabajo (en algunos trabajos nos encontraremos más psicópatas que en otros). Hay psicópatas criminales y hay psicópatas de “bien”. La Ciencia, incluso, intenta entender cómo la conducta psicopática puede afectar a la sociedad como un todo.

1. Te cruzas con un psicópata todos los días:

La ciencia estima que hay un psicópata para cada grupo de cien personas. Por tanto, la probabilidad de encontrarse con uno en el autobús, supermercado, escuela o en su vecindario, es bastante elevada.

Otra estadística muestra que, según la jerarquía del cargo que ocupes, la oportunidad de convivir con un psicópata es aún mayor. La probabilidad de que una persona con estas características también ocupe un puesto directivo es mucho mayor si se compara con otros niveles dentro de una misma organización.

2. Héroes y psicópatas:

A pesar de que puedan parecer dos roles en extremos opuestos, ambos comparten rasgos de personalidad comunes; son personas impulsivas, que fácilmente rompen las reglas y desafían a las autoridades (cada uno a su manera, por supuesto).

3. Supersoldados:

Los Psicópatas son buenos soldados. Para esto se necesita una buena dosis de coraje y de falta de empatía. No, no todos los soldados son psicópatas, sólo es una tendencia de comportamiento. Las personas con psicopatía son los que buscaran profesiones en las que desarrollar sus impulsos de forma socialmente adaptativa.

Este tipo de comportamiento es tan importante dentro de un campo de batalla que el gobierno británico financió estudios para desarrollar un “casco psicópata”. Esta herramienta de guerra sería capaz de “apagar” las partes del cerebro del soldado relacionadas con la empatía y el miedo, creando una especie de supersoldado. ¿Da ‘miedito’ verdad?

4. Los Psicópatas podrían ser parte responsable de la crisis económica:

Las personas con trastorno psicopático lideran empresas, de hecho, la mayor parte de las organizaciones contratan personas justamente con este tipo de comportamiento pensando en ellas como gurús para hacerlas crecer económicamente.

Hay una teoría que explica que la contratación de psicópatas por los grandes bancos e inversores del mundo fue parte responsable de la crisis mundial que hemos pasado. Malas decisiones, carentes de empatía y egoístas, por parte de esos gerentes, desencadenaron una serie de derrumbes que afectaron a la población de una manera generalizada.

 

 

*Fuente: http://pysnnoticias.com/

 

Tres claves para ser (aún más) carismático

¿Una persona carismática nace o se hace? Muchos tienen la suerte de ir cargados de carisma en su código genético por la confluencia de una serie de rasgos de personalidad (asertividad, extroversión, empatía, comunicación efectiva, creatividad…) que son relativamente estables y que provocan este don natural para atraer al resto, simplemente con su mera presencia.

Pero como casi todo en esta vida, puede trabajarse e intentar potenciar nuestras habilidades para desarrollarnos como personas más influyentes e inspiradoras. Una de las expertas más duchas en la materia es Olivia Fox, conferencista, escritora y asesora de varias compañías como Google, Deloitte, Las Naciones Unidas, Harvard y el M.I.T. Fue una de las pioneras en manifestar que “el carisma es algo que se puede aprender de una manera intencional. El carisma es simplemente el resultado de comportamientos aprendidos”.

Son múltiples las pautas y recomendaciones que vierten los expertos para conseguir cultivarnos en esto del carisma. Personalmente me quedo con tres claves muy sencillas:

  • Expresa tus sentimientos“Las personas carismáticas expresan sus sentimientos espontánea y genuinamente”, afirma el psicólogo Ronald E. Riggio del Claremont McKenna College. “Esto les permite influir en los sentimientos y las emociones de los demás”.Es un fenómeno conocido como el contagio emocional, o “La tendencia a automáticamente imitar y sincronizar expresiones, vocalizaciones, posturas y movimientos con aquellos de las demás personas, y en consecuencia, entrar en una convergencia emocional”.En otras palabras, en gran parte el carisma es cuestión de expresar tus emociones de tal manera que puedan transferirse a la persona con la que estás hablando.

 

  • Comunícate para que te entiendan, no para lucirte: En su libro “¿Por qué triunfan los Presidentes?”, el psicólogo Keith Simonton demuestra que lo que destaca a los presidentes inolvidables es el tipo de lenguaje que usan para conectarse con las personas.Se trata de conectar a través de palabras que generan emociones fuertes, tales como esperanza, odio, amor o ambición.“Ninguno de nosotros tiene una fuerte conexión emocional con palabras abstractas tales como ‘Inferencia’, ‘Concepto’ o ‘Lógica’”, dice el especialista. Una frase como “Siento tu dolor”, siempre será más impactante y empática que “Puedo entender tu punto de vista”. Los presidentes que han sido más carismáticos alcanzaron una estrecha conexión emocional con las personas, tan solo no hablándoles a su mente sino a su corazón”.

 

  • Sé el reflejo de tu audiencia: Lo que se conoce como ‘rapport’: la imitación no verbal es clave para conectar con los demásPuedes convertir este fenómeno en una estrategia. Durante un estudio sobre negociación en el 2007, El catedrático de la Universidad de Columbia Adam Galinsky y sus colegas le pidieron a un grupo de participantes que imitara los movimientos de sus contrapartes; Los resultados fueron muy interesantes: de 15 negociaciones en las que los participantes trataron de reflejar al otro, 10 terminaron en acuerdos; mientras que sólo 2 de los 16 del grupo de control en el que no se aplicó esta técnica lo lograron.

La explicación del especialista es la siguiente: Si quieres tener más carisma y sacar partido en los negocios, la imitación te permite establecer una relación positiva; de esa manera ambas partes estarán más dispuestas a compartir información y buscar un resultado que beneficie a ambos. “Nuestras investigaciones sugieren que la imitación es la manera más fácil de generar confianza, y en consecuencia, compartir información valiosa durante una negociación”, afirman Galinsky y sus colegas. “Al construir confianza e intercambiar información con su oponente, los ‘imitadores’ logran cerrar negocios más fructíferos y susceptibles de repetirse en el futuro”.

 

 

*Fuente: Lenguajecorporal.org

 

Hablar sin voz ni movimiento: la lectura de la mente ya es posible

Un grupo de científicos japoneses han desarrollado una tecnología capaz de ‘leer la mente’ analizando las ondas cerebrales que producen las sílabas antes de pronunciarse. Los investigadores de la Universidad de Tecnología de Toyohashi aspiran ahora a crear un procesador de texto que permita, según los autores “escribir por imágenes de voz” sin hablar ni usar las manos o el movimiento corporal como medio de comunicación.

De este modo, se conseguiría algo similar a ‘leer la mente’. El equipo ha estudiando las ondas cerebrales que se producen al recordar las sílabas usando un casco con electrodos. ¿En qué consistió el experimento? Los investigadores midieron las ondas de los examinados cuando los sujetos pronunciaban varios monosílabos y números y detectaron que 0,2 segundos antes de emitirlas la zona del cerebro que se iluminó variaba según la sílaba.

La detección fue más complicada cuando el sujeto no pronunciaba las sílabas, dado que las señales eran más débiles. Los investigadores crearon patrones de las ondas cerebrales y al compararlos lograron identificar sílabas con una precisión del 60% y números con una precisión del 90%.

Y ahora viene lo mejor: Esta tecnología podría ayudar a “personas con minusvalías como, por ejemplo, la miastenia -una enfermedad neuromuscular y crónica cuyos principales síntomas son la debilidad y fatiga muscular- a interactuar con un teléfono inteligente usando imágenes de voz”, aseguró el profesor a la Agencia Efe.

Es cierto que ya existían tecnologías que convertían voz en texto, pero los científicos de Toyohashi creen que ésta podría conducir al desarrollo de una interfaz que reconozca las sílabas en la mente para escribirlas directamente. Las expectativas de este grupo de investigación se inclinan por incrementar la precisión de reconocimiento y salvar obstáculos como la variación que presentan las ondas cerebrales en cada persona para llevar a buen término la aplicación práctica de la tecnología.

 

 

*Fuente de consulta: EFEfuturo

¿Mentiras en una entrevista de trabajo?

Una empresa de consultoría, Grupo Gerson Lehrman, ha publicado recientemente un artículo sobre el engaño durante las entrevistas de trabajo. Según el artículo, los estudios han demostrado que alrededor del 49% de los solicitantes de empleo mienten en el proceso de la entrevista, y alrededor del 40% de los empleados robarán posteriormente a sus jefes.

Jim McGuffey, autor de esta publicación con casi 40 años de experiencia en este tipo de entrevistas, afirma que la verificación de antecedentes y pruebas de drogas, que se utilizan en multitud de países (también en algunas empresas españolas, aunque nos sorprenda), son las principales pruebas de fuego que los empleadores han estado utilizando para valorar a sus candidatos, y éstas no siempre son 100% exactas.

McGuffey admite que la observación del lenguaje corporal y expresiones faciales de un candidato durante la entrevista juega un papel importante en la determinación de su comportamiento futuro, y que la tendencia de los empleadores a confiar únicamente en la verificación de referencias (que normalmente suelen ser falsas) antecedentes y pruebas de drogas es una de las razones por las que el robo de los empleados, la violencia y el mal comportamiento son tan comunes.

Si bien, los autores reconocen que evaluar el comportamiento no verbal a tiempo real es difícil. Es indispensable establecer una línea base de comportamiento (tendencia natural de comportamiento en cualquier contexto), para después poder comparar esa línea base con las posibles contradicciones verbales y no verbales en situación de entrevista.

Por ello, para salvar esta necesidad, es obligado que durante, al menos, los 10 primeros minutos de entrevista no se hablen de cuestiones importantes para evaluar al candidato, sino mantener una conversación trivial para registrar cómo se expresa de forma natural, hay que dejar que se relaje, que hable de lo que quiera. Es el único modo de poder comparar este patrón con la actitud que adopte ante preguntas diana. Si no se puede establecer esta línea de base, no habrá nada que comparar entre comportamiento verbal y no verbal del candidato.

Por otra parte, hay que dejar claro que no hay ningún comportamiento en particular que sea absolutamente indicativo de engaño. Además, la mayoría de la gente tiene dificultades para leer el comportamiento no verbal; las Microexpresiones, por ejemplo, van y vienen tan rápidamente que la mayoría de las personas no son conscientes de éstas.

¿Creéis que la mayoría de los entrevistadores serían capaces de juzgar con precisión a un empleado potencial basándose en su comportamiento no verbal?

A pesar de los factores explicados, la observación de la conducta de un entrevistado sigue siendo importante. La mayor parte de las personas puede al menos decir que alguien le transmite “malas vibraciones”, y esa impresión no debe ser ignorada, porque significará posiblemente que nuestro cerebro ha codificado alguna incoherencia casi de forma inconsciente, que hay algo que no cuadra en lo que vemos.

 

*Fuente: Humintell (página web del Dr. David Matsumoto)

 

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¿Te sientes ridículo cuando bebes? No tienen por qué verte así…

La creencia tradicional ha sido siempre que todo aquel que se pasa con el alcohol se transforma, que los demás nos perciben con una personalidad totalmente diferente a lo que somos realmente sobrios. Pues bien, una reciente investigación al respecto,realizada por psicólogos de la Universidad de Missouri, apunta a que hay poco o incluso ningún cambio en nuestro carácter ebrios o no.

Los investigadores corroboraron a través de su experimento que los efectos del alcohol eran a veces evidentes y, a veces completamente invisibles. En particular, solo se percibían cambios en el rasgo de “extraversión”. A medida que los participantes se sentían cada vez más sociables o asertivos tras beber alcohol, los observadores sí que pudieron observar esos cambios también desde fuera.

Pero esos eran los únicos cambios aparentes a vista de los observadores que fueron capaces de ver. Por el contrario, no les fue posible detectar, por ejemplo, la ansiedad o el neuroticismo, los cambios en la conciencia de bienestar, inquietud, confusión… aspectos que sí sentía la gente bebida . “Los participantes sentían como si estuvieran realmente afectados por el alcohol”, dice Winograd, “Sin embargo, los observadores no percibieron cambios tan drásticos. Sólo los cambios en los rasgos de extraversión eran significativamente evidentes para los observadores.”

“Lo que pensamos de nosotros mismos no siempre puede ser lo que ven los demás”, dice Winograd, “para mejor o peor.” El lado positivo, o la utilidad de estos resultados, podría ser la aplicación que tiene a la hora del tratamiento para personas alcohólicas. Estas conclusiones podrían ser motivadoras para la recuperación de algunos pacientes, y para profundizar en diferencias culturales sobre la socialización y el alcohol.

 

 

*Referencia: New York Post

El vínculo entre humanos y perros es muy similar al de padres e hijos

He conocido gente que se mofa y le parece exagerado el trato que algunas personas les dan a sus perros, gente que, claro está, no tiene en casa animales; solo aquél que tiene en su familia un animal sabe lo que se les llega a amar.

Estudios realizados por científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu, en Sagamihara (Japón), demuestran que la oxitocina, conocida popularmente como la hormona del amor, es la responsable de que la conexión que se establece entre un perro y su humano sea tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos.

Simplificando mucho, el simple contacto visual es suficiente para crear ese amor. Cuando una madre mira a su bebé a los ojos, los niveles de oxitocina del bebé aumentan, lo que hace que el bebé vuelva a mirar a los ojos de su madre y que esta a su vez libere más oxitocina, desencadenando una retroalimentación positiva que, según estudios, crea un fuerte vínculo emocional entre la madre y el niño, lo que contribuye a la supervivencia de la especie.

Los investigadores del equipo japonés liderado por Takefumi Kikusui querían averiguar si ocurría lo mismo con los perros. En el experimento, los propietarios debían mostrarse afectuosos, acariciar a sus animales, hablar con ellos y mantener contacto visual constante.

Pues bien, en este caso, los niveles de oxitocina de ambas especies también aumentaron tras el contacto visual prolongado. Cuanto más contacto visual, mayor aumento muy significativo en los niveles de la hormona en el cerebro. Las conclusiones del estudio son contundentes: “El mismo mecanismo de conexión, basado en el aumento de la oxitocina al mirarse, que fortalece los lazos emocionales entre las madres y sus hijos, ayuda a regular también el vínculo entre los perros y sus dueños.”

*Fuente: The Objective.

Personas que parecen mentirosas sin serlo: la amenaza del estereotipo

En psicología, el ámbito que posee más farsantes por metro cuadrado es precisamente la 'detección de la mentira'. Es un área peligrosa, fácilmente tomada por pseudocientíficos que enseñan a detectar el engaño a través de picores y monerías varias.

En psicología, el ámbito que posee más farsantes por metro cuadrado es precisamente la ‘detección de la mentira’. Es un área peligrosa, fácilmente tomada por pseudocientíficos que enseñan a detectar el engaño a través de picores y monerías varias.

Tengo la suerte de conocer y estar en contacto con uno de los investigadores más prestigiosos a nivel nacional e internacional en materia de ‘detección de la mentira’, os puedo asegurar que todo lo que caiga en vuestras manos de este autor tiene fiabilidad 100%; Jaume Masip me acaba de enviar una de sus últimas publicaciones (junto a otros autores, como la célebre Iris Blandon-Gitlin) y lo cierto es que puedo tener más de una decena de post que se nutran de este artículo.

Quería comenzar por un concepto que Masip nos refiere, y que llamó mi atención porque a menudo no solemos tener en cuenta a la hora de valorar el engaño: La amenaza del estereotipo. Sabemos que las emociones influyen sobre la conducta del mentiroso, los seguidores de este blog conocerán la importancia de la comunicación no verbal para poder identificar emociones que en ocasiones no son del todo congruentes con lo que se dice (hipótesis del filtrado de Ekman). Pero además, las emociones influyen, de un modo más sofisticado, por ejemplo, sobre procesos cognitivos tales como la atención, la memoria, el razonamiento, la toma de decisiones o la atribución, entre muchos otros.

Por ende, es concebible que en determinadas circunstancias en las que se cuestiona la credibilidad de una persona se pongan en marcha ciertos procesos emocionales que pueden alterar el proceso de detección del engaño. Valga como ejemplo un estudio reciente realizado por Fenn, Blandón-Gitlin, Pezdek y Yoo (2016) en los Estados Unidos. Los participantes, la mitad de los cuales eran blancos y la otra mitad hispanos, cometieron (culpables) o no (inocentes) un robo simulado. Después, todos fueron entrevistados como sospechosos con una modalidad de entrevista (os hablaré próximamente de ella) para detectar mentiras.

Un grupo de observadores vio las grabaciones de las entrevistas y tuvo que juzgar si cada sospechoso mentía o decía la verdad. El índice de aciertos fue del 62% para los sospechosos blancos, pero sólo del 54%—es decir, sensiblemente inferior—para los hispanos. Resulta interesante ahondar en la razón de esta diferencia. El fin del estudio era examinar el papel de la amenaza del estereotipo sobre la detección de mentiras; que se define como: preocupación y ansiedad que puede sentir una persona en circunstancias en las que pueda ser percibida según un estereotipo negativo referido a su grupo de pertenencia.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, las personas de color y los hispanos temen ser percibidos como delincuentes, ya que esto encaja con el estereotipo que se tiene de estos grupos minoritarios. Esta amenaza del estereotipo genera ansiedad y emociones negativas, las cuales, a su vez, pueden interferir sobre el pensamiento y el comportamiento. En la posición de un sospechoso, un hispano puede sentir más amenaza del estereotipo (y, en consecuencia, experimentar mayor miedo, ansiedad y dificultad cognitiva) que un blanco. ¿Fue la amenaza del estereotipo el factor responsable de la menor tasa de aciertos al diferenciar entre inocentes y culpables hispanos que blancos?

Los autores entonces midieron esta amenaza del estereotipo con diferentes pruebas diseñadas para tal fin y encontraron que los hispanos experimentaron más amenaza del estereotipo que los blancos, lo cual presumiblemente incrementó su nerviosismo y la dificultad para pensar y actuar con claridad/naturalidad, ya fueran inocentes o culpables, por tanto, sería muy complicado diferenciar entre inocentes y culpables hispanos en función de indicadores no verbales. Esto explicaría la menor discriminación de los observadores al juzgar la veracidad de los hispanos que al juzgar la de los blancos.

Los autores rastrearon esta explicación. Para ello, mostraron los vídeos de las entrevistas a otra muestra distinta de observadores. Estos no debían juzgar si cada emisor mentía o decía la verdad, sino la medida en que parecía (a) estar ansioso, (b) hacer un esfuerzo mental y (c) mostrarse confiado y convincente. Los resultados indican que los culpables (mentirosos) blancos parecían más ansiosos, más saturados y menos confiados y convincentes que los inocentes (sinceros) blancos. Pero estas diferencias no aparecieron entre culpables y mentirosos hispanos.

De hecho, entre los hispanos aparecieron tendencias en sentido contrario, quizás porque los hispanos inocentes, conscientes de su inocencia, experimentaron mayor preocupación e indignación que los culpables por el hecho de que se sospechara injustificadamente de ellos siendo hispanos.

Está claro, por tanto, que las influencias entre lo emocional, lo social y ciertos comportamientos, pueden afectar a las claves de la mentira y a la detección. El estudio muestra en definitiva que hay aspectos emocionales, como el temor a ser acusado debido al estereotipo y la ansiedad también incrementan la carga mental y las conductas visibles asociadas a la mentira. En situaciones de alta ansiedad, ésta puede influir sobre el funcionamiento habitual de nuestra mente/cuerpo, anulando las diferencias entre sinceros y mentirosos.

También hay otros colectivos, además de estos grupos, susceptibles de sufrir efectos de naturaleza similar. Por ejemplo, existen estereotipos negativos referentes a los menores o a las personas con discapacidad intelectual, que incluyen el considerarlas como testigos poco fiables. Cuando estas personas se enfrentan a una entrevista policial, pudiera darse un fenómeno análogo al anteriormente descrito, es decir, que incluso las personas sinceras presenten dificultades para afrontar el esfuerzo mental adicional que conlleva este tipo de entrevistas para detectar mentiras, y parecer culpables sin serlo.

 

 

*Referencia: Blandón-Gitlin, I., et al. Cognición, emoción y mentira: implicaciones para detectar el engaño. Anuario de Psicología Jurídica (2017).

¿Por qué a los extrovertidos les gustan las fiestas y los introvertidos las evitan?

He leído auténticas barbaridades sobre la extroversión y la introversión, bueno, más bien sobre la segunda, ya que normalmente está asociada al polo más negativo y pesimista de la personalidad cuando esto no es así. Se ha desvirtuado popularmente el término introversión, relacionándose únicamente con el aislamiento social, la apatía y el malhumor, algún día (no muy lejano) os contaré (con mayor profundidad) las ventajas de ser introvertido, qué es realmente y cómo se manifiesta.

Hoy nos centraremos en un solo comportamiento: el contacto social con la multitud. Era asumido por la comunidad científica que el cerebro del extrovertido y del introvertido funcionaban de un modo muy diferente. Recientemente, un estudio publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience descubrió que los extrovertidos son más propensos a asociar una sustancia química (dopamina), relacionada con la sensación de bienestar, con el medio ambiente en el que se encuentran en en ese momento.

Estos hallazgos podrían ayudar a explicar por qué los extrovertidos buscan el contacto social de las multitudes, mientras que los introvertidos prefieren permanecer tranquilamente en casa. Los investigadores encontraron que los extrovertidos prefieren la gratificación inmediata y se centran más en los rostros. En el otro extremo, los introvertidos tienden a sentirse abrumados por el exceso de estimulación y prestan más atención a los detalles, lo que se refleja en un aumento de la actividad cerebral al procesar la información visual.

Para desenterrar las raíces de la extraversión, Yu Fu y Richard Depue, neurobiólogos de la Universidad de Cornell en Nueva York, realizaron test de personalidad a estudiantes de primer año seleccionando una muestra aleatoria de 70 personas con una mezcla de introvertidos y extrovertidos. Les fue administrada una sustancia generadora de dopamina y fueron posteriormente puestos a prueba en un entorno de laboratorio.
Las conclusiones del estudio fueron claras: Los extrovertidos asocian fuertemente su entorno y contexto con recompensa, mientras que los introvertidos mostraron poca o ninguna asociación entre el contexto y la estimulación.
Los resultados sugieren que los efectos de la dopamina no se tradujeron en recompensa o motivación para los introvertidos. La diferencia fundamental en la intensidad con que los introvertidos procesan las recompensas de su entorno tiene que ver con un mayor peso de la estimulación interna frente a las señales externas de motivación y recompensa.
Los resultados son un gran paso hacia adelante ya que permiten vincular un rasgo básico de la personalidad como la extraversión con un determinado conjunto de procesos del sistema nervioso, circunstancia que no se había producido anteriormente.

 

 

*Fuente: Livescience

 

¿Pensar positivamente nos protege contra el cáncer?

Todos hemos escuchado la afirmación común de que el pensamiento negativo, el pesimismo y el estrés crean las condiciones idóneas para que las células de nuestro cuerpo se corrompan y el cáncer se desarrolle.

Pues bien, un nuevo estudio socava el mito de que las emociones negativas pueden causar cáncer. No se ha encontrado correlación alguna entre un estado emocional pésimo, en este caso la depresión, y una predisposición a desarrollar enfermedades como el cáncer.

En la investigación publicada en Psico-Oncología , los cuatro autores coreanos han realizado un exhaustivo Meta-Análisis para dar con este resultado. Y añaden que “aunque algunos estudios de dudosa metodología encontraron que los pacientes con trastorno depresivo poseen un mayor riesgo de padecer cáncer, en general, el análisis no demostraba clínicamente esta hipótesis comparando una muestra depresiva con la población general.

Lo cierto es que en la actualidad, los resultados producto de las indagaciones de este equipo de investigadores no pueden ofrecer un vínculo causal entre emociones y cáncer. Es más, algunos de estos estudios demostraron que la relación podría ser incluso a la inversa: los sujetos deprimidos y aquellos que experimentaron más estrés eran menos propensos a desarrollar cáncer que las personas positivas, tranquilas y sin un estilo de vida estresante.

Según los autores: “La convicción de que el pensamiento positivo y las emociones evitan el desarrollo del cáncer, o que incluso pueden curarlo, es producto de nuestra necesidad de control. Preferimos vivir con la convicción de que tenemos el poder de controlarlo todo y podemos cambiar situaciones negativas con nuestra mente. La verdad, sin embargo, es que somos “poco importantes” a la hora de influir en la abrumadora mayoría de los factores inductores de cáncer.

 

*Referencia: Risk of cancer among patients with depressive disorder: a meta-analysis and implications – Psycho-Oncology.