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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

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Cómo se liga desde la ciencia (y con lenguaje corporal)

(Fogografía: Pixabay)

(Fogografía: Pixabay)

Sí, el flirteo puede ser un arte pero también una ciencia. Hay estudios sobre ello como de cualquier comportamiento humano, complejo, eso sí. Llámalo amor, llámalo atracción, llámalo ese no se qué que qué se yo…. pero lo cierto es que se dan ciertas circunstancias que hacen que salte la ‘chispa’ entre dos personas. La comunicación no verbal tiene mucho que decir al respecto, ya que revela nuestros sentimientos más íntimos e inconscientes.

Desde los experimentos sociobiológicos de la conducta se han determinado numerosas estrategias de atracción, como por ejemplo la autopromoción, siempre con la tendencia de estudiar cuál es la mejor ‘técnica’ para ligar, pero la realidad es que los resultados aún no se inclinan por ninguna en concreto, todas puedes ser válidas o no, dependiendo del contexto, la personalidad de los individuos, experiencias previas, etc.

Los autores Jeffrey A. Hall y Chong Xing, de la Universidad de Kansas, son pioneros en el desarrollo de este tipo de investigaciones y a través de sus resultados han creado un Inventario de Estilos de Flirteo para poder realizar comparaciones en las formas de afrontar el cortejo. Delimitan 5 estilos diferentes para transmitir la atracción:

  1. El físico: Implica una eleveda habilidad para detectar el interés de los demás y de comunicar el suyo.
  2. El tradicional: Incluye la creencia en que el hombre debe ser el que inicie los ‘primeros pasos’ y que la mujer no es la que debe ‘perseguir’ al hombre durante la fase de cortejo.
  3. El sincero: Contempla una conexión emocional e interés sincero en su potencial pareja.
  4. El cortés: Implica una cauta aproximación al flirteo, no sexual.
  5. El juguetón: Refleja un estilo divertido, con fines instrumentales, sin el foco en conseguir  una relación posterior.

Esta investigación trató de relacionar estos 5 estilos de cortejo con comportamientos verbales y no verbales asociados a la atracción física. Para ello, se eligieron a 102 personas solteras, dividiéndolas por parejas, a los que se pasó el cuestionario de Hall sobre el estilo de flirteo. Posteriormente, se les invitó a mantener una conversación en pareja, realizándose preguntas entre ellos. Finalmente, y una vez terminada esta conversación, de 12 minutos de duración, se les solicitó que rellenaran una escala de atracción física respecto a la pareja que les hubiera tocado. Las conclusiones fueron las siguientes:

  1. Las personas que puntuaban alto en el estilo físico experimentaban conversaciones más fluidas, lanzando menos cumplidos. Las mujeres hacían menos preguntas, realizando menos gestos automanipuladores (tocarse el pelo, sus manos, su ropa…). También asentían con la cabeza y afirmaban en mayor cantidad de ocasiones en los primeros 3 minutos. En la última mitad de la interacción, los hombres dijeron menos cumplidos y miraron de manera seductora mucho menos que en otros grupos.
  2. En el modo tradicional, se descubre que los individuos tenían una alta tendencia a asentir con la cabeza o decir “sí” durante los tres primeros minutos que otros grupos. Las mujeres tendían a mover las manos más veces durante la interacción y eran más proclives a bromear en los tres primeros minutos de la conversación. Los hombres se inclinaban más hacia su compañera y tenían un tono de voz superior en la primera mitad de la conversación. También cruzaban menos sus piernas durante la mayor parte de la conversación, y movieron sus cabezas más durante la mitad de la misma.
  3. En el grupo sincero, se encontró que los individuos realizaban menos automanipulaciones físicas que la media, particularmente los hombres. Además, tendían menos a bromear con su interlocutor que otros grupos en los primeros tres minutos. Las mujeres mostraban una mayor cantidad de miradas de flirteo, aunque los primeros tres minutos también los hombres lo hacían. Las mujeres movían más las manos que en otros grupos, y sonreían más durante la última mitad de la conversación. Los hombres además tenían un mayor tono de voz durante todo el encuentro. Además, apenas se cruzaban de piernas y brazos, ni se inclinaban hacia el otro.
  4. En el estilo cortés, hacían menos automanipulaciones durante toda la interacción, y tenían un tono de voz más bajo durante la misma. Además, eran los que menos preguntas realizaron, particularmente en el caso de las mujeres. Los hombres afirmaban y decían “sí” más veces  y apenas se movían para acercarse a su compañero. Por último, los hombres de este grupo mostraron una menor tendencia a bromear durante los últimos momentos de la conversación.
  5. Por último, los juguetones, procuraban extender o hinchar el pecho durante la mitad de la conversación y lanzaban más cumplidos durante los tres primeros minutos, especialmente el género masculino. También se automanipularon menos durante los 3 primeros minutos. Las mujeres realizaron menos preguntas durante la primera mitad de la interacción, tuvieron más miradas seductoras y se encogieron más de hombros hacia la mitad de la conversación. Los hombres cruzaron menos sus piernas durante los primeros tres minutos.

Como veis, esto es un experimento de laboratorio en el que se relacionan significativamente algunos patrones específicos del lenguaje corporal con la conducta del ‘tonteo’, aunque como decíamos al principio no hay ‘estrategias’ mejores ni peores no deja de ser interesante cómo se encuentran diferencias entre unos y otros. En mi opinión, me faltan variables (hablo siempre en términos de comunicación no verbal) que también intervienen en el proceso, como por ejemplo el contacto físico, la apariencia, la sincronía/imitación de los gestos, etc. ¿Y a vosotros qué os parece?

 

*Referencia: Hall, J. A., & Xing, C. The verbal and nonverbal correlates of the five flirting styles. Journal of NonVerbal Behavior.

¿Por qué mentimos tanto?

Hay mucho mito sobre la mentira y ciertamente tiene un ‘lado oscuro’ pero ¿te imaginas un mundo sin mentiras? Suena bien… Pero la realidad es que una vida sin mentiras sería un auténtico caos para todos. Una de las funciones más importantes de las mentiras es la de ‘lubricante social’. Nuestras relaciones diarias se basan en la consideración y respeto a las ideas, actitudes e incluso imagen de los demás y, por supuesto, esperamos que hagan lo mismo con nosotros.

Según Douglas Peters, profesor de psicología en la Universidad de Dakota del Norte, “mentir constantemente puede parecer contraproducente, pero engañar ‘ligeramente’ a los demás y proyectar incluso una imagen ensalzada de ti mismo, es una parte natural de la vida.”

Todos lo hacemos. De hecho lo hacemos bastante. Si mantenemos una conversación superior a 10 minutos, mentiremos en el 20% de lo que digamos, ya sea por exageración, omisión, minimización o evasivas. ¿Y por qué lo hacemos de una forma tan habitual? Porque es un acto que se nos enseña desde bien pequeños. Forma parte de nuestra educación más temprana.

Nuestros propios padres nos enseñan a mentir. Peters señala que “aprendemos a mentir desde niños a través de la observación; vemos a nuestros papás mentir y normalmente esas mentiras pasan sin consecuencias ni castigos, así que el hábito de mentir se vuelve una manera aceptable de interactuar con los demás.”

Realmente, transmitimos la acción de mentir con benevolencia (en ocasiones, se deforma la intención), para ser precisos una de cada cuatro mentiras se dice con la intención de proteger a otros. Peters ha focalizado sus investigaciones en testigos infantiles. En uno de sus experimentos, un niño veía cómo un adulto robaba algo de la habitación mientras le decía: “No le digas nada de esto a nadie“, “Éste será nuestro secreto“, o “No quiero que nadie se meta en problemas por esto“. A continuación, otro adulto interrogaría al niño sobre lo que pasó.

El resultado apunta a la benevolencia de la mentira, ya que dependiendo de las palabras que utilizaba el adulto, el niño decidía revelar o no lo sucedido. Con órdenes como “No le digas nada a nadie”, el robo era revelado casi sin problemas, mientras que con sugerencias más emocionales “No quiero que nadie se meta en problemas”, los niños eran más propensos a ocultar el suceso.

Una entrevista posterior reveló que los niños mentían para proteger a otras personas, para mantener una promesa o porque tenían miedo de las consecuencias… todas eran “razones emotivas”.

*Fuente: Lenguajecorporal.org

 

Amor, simpatía y guerra: Las tres funciones de la sonrisa

Existen tres tipos básicos de sonrisa humana: sonrisas de “recompensa”, “afiliativas” y “dominantes”. Esto es lo que plantea un nuevo artículo de la psicóloga Magdalena Rychlowska y sus colegas.

Las sonrisas de recompensa, dicen los autores, se utilizan para expresar el disfrute/placer:

Surgen para gratificarnos a nosotros mismos o a otras personas y para comunicar experiencias o intenciones positivas. Este tipo de sonrisa puede haber evolucionado a partir de la “cara de juego” de los primates y los cánidos.

Las sonrisas afiliativas tienen un propósito más conciliador:

Facilitan la vinculación social al comunicar la accesibilidad, el reconocimiento y el apaciguamiento y, por lo tanto, pueden ser funcionalmente similares a la exhibición silenciosa de los dientes en los chimpancés que ocurre durante el acicalamiento, la solicitación sexual y la sumisión.

Las sonrisas de dominación tienen una naturaleza algo más oscura:

Sirven para mantener y negociar el estado social o moral y están asociadas con la superioridad o el orgullo, el desafío, la burla y el desprecio. A diferencia de las recompensas y las sonrisas afiliativas, se asume que las sonrisas de dominación suscitan sentimientos negativos en los observadores. No se conoce la expresión facial de nuestros homólogos primates; sin embargo, algunas expresiones faciales exhibidas por los animales agresores de alto estatus implican componentes sonrientes.

Esta tricotomía de las sonrisas no es una idea completamente nueva, ya que algunos de los autores actuales la propusieron en 2010. Pero en el nuevo estudio, Rychlowska y su equipo estudiaron exactamente lo que compone estas sonrisas en términos de movimientos musculares faciales.

A un grupo de voluntarios se le mostraron 2.400 animaciones de expresión facial generadas aleatoriamente, construidas usando un modelo de computadora del rostro humano. Para cada expresión aleatoria, los participantes tenían que decir si era una sonrisa de recompensa, afiliativa o dominante, o ninguna de las anteriores.

Las de recompensa y las sonrisas afiliativas eran bastante similares, pero sólo la sonrisa afiliativa consistía en mantener la boca cerrada y presionar los labios. Esto era difícil de ver en las caras virtuales, pero se puede ver en las fotos de los actores. La sonrisa dominante era muy diferente de las demás. En particular, se trataba de una sonrisa unilateral.

Los autores concluyen con una conclusión algo poética: nuestros resultados destacan la naturaleza versátil de la sonrisa humana, que puede usarse para múltiples tareas sociales, incluyendo el amor, la simpatía y la guerra“.

Sin embargo, este estudio tiene una gran limitación: todos los participantes eran estudiantes universitarios americanos blancos, y todas las caras virtuales también eran blancas. ¿Se aplica el modelo de las tres sonrisas a otros países y grupos culturales de todo el mundo? Eso aún está por verse…

 

 

 

*Fuente: Discover science

 

Si te gustan estas dos canciones, podrías ser un psicópata

Tenemos nuevo estudio sobre la psicopatía. El psicólogo Pascal Wallisch ha liderado una reciente investigación (de hecho solo está pre-publicada aún) en la Universidad de Nueva York que relaciona a los artistas y canciones que nos gustan con ciertas tendencias psicopáticas.

En el experimento se utilizó una muestra de 193 participantes que obtuvieron puntuaciones elevadas en una escala de psicopatía y que debían puntuar, en base a sus gustos, una playlist de 260 canciones. Los resultados mostraban una preferencia común de esta muestra por dos canciones concretas de la lista. El Dr. Wallish advierte que estos resultados no son absolutos, todavía, debe cotejar los datos con más fases experimentales y aumentar la muestra para que sea más significativa.

Pues bien, en esta primera prueba, las canciones favoritas de los psicópatas resultaron ser: ‘No Diggity‘ del grupo Blackstreet y ‘Lose Yourself‘ del cantante Eminem.

Por el contrario, parece ser que las personas con psicopatía prácticamente nula tienen preferencia pos dos canciones bien distintas: el clásico ‘My Sharona’ de The Knack o ‘Titanium’ de David Guetta y Sia.

Y a ti… ¿cuál te gusta más? (Yo he de admitir que me encantan las cuatro!!!)

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¿Cómo identificar a un psicópata por su forma de hablar?

¿En qué profesiones nos encontraremos más psicópatas?

¿Cómo reconocer a niños psicópatas?

4 pruebas científicas de que los psicópatas están en todas partes (y son personas muy influyentes)

“No amo a mi hijos”. Soy psicópata

¿Podríamos detectar a un criminal por el olor?

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4 pruebas científicas de que los psicópatas están en todas partes (y son personas muy influyentes)

¿Estás seguro de que sabrías identificarlos? Si pinchas aquí, tendrás 12 indicadores no verbales para detectar a un psicópata. Pero, en el día a día, ¿realmente nos cruzamos con tantos psicópatas o son sólo producto de las películas de asesinos en serie? Son personas como tú y como yo, con familia, amigos y trabajo (en algunos trabajos nos encontraremos más psicópatas que en otros). Hay psicópatas criminales y hay psicópatas de “bien”. La Ciencia, incluso, intenta entender cómo la conducta psicopática puede afectar a la sociedad como un todo.

1. Te cruzas con un psicópata todos los días:

La ciencia estima que hay un psicópata para cada grupo de cien personas. Por tanto, la probabilidad de encontrarse con uno en el autobús, supermercado, escuela o en su vecindario, es bastante elevada.

Otra estadística muestra que, según la jerarquía del cargo que ocupes, la oportunidad de convivir con un psicópata es aún mayor. La probabilidad de que una persona con estas características también ocupe un puesto directivo es mucho mayor si se compara con otros niveles dentro de una misma organización.

2. Héroes y psicópatas:

A pesar de que puedan parecer dos roles en extremos opuestos, ambos comparten rasgos de personalidad comunes; son personas impulsivas, que fácilmente rompen las reglas y desafían a las autoridades (cada uno a su manera, por supuesto).

3. Supersoldados:

Los Psicópatas son buenos soldados. Para esto se necesita una buena dosis de coraje y de falta de empatía. No, no todos los soldados son psicópatas, sólo es una tendencia de comportamiento. Las personas con psicopatía son los que buscaran profesiones en las que desarrollar sus impulsos de forma socialmente adaptativa.

Este tipo de comportamiento es tan importante dentro de un campo de batalla que el gobierno británico financió estudios para desarrollar un “casco psicópata”. Esta herramienta de guerra sería capaz de “apagar” las partes del cerebro del soldado relacionadas con la empatía y el miedo, creando una especie de supersoldado. ¿Da ‘miedito’ verdad?

4. Los Psicópatas podrían ser parte responsable de la crisis económica:

Las personas con trastorno psicopático lideran empresas, de hecho, la mayor parte de las organizaciones contratan personas justamente con este tipo de comportamiento pensando en ellas como gurús para hacerlas crecer económicamente.

Hay una teoría que explica que la contratación de psicópatas por los grandes bancos e inversores del mundo fue parte responsable de la crisis mundial que hemos pasado. Malas decisiones, carentes de empatía y egoístas, por parte de esos gerentes, desencadenaron una serie de derrumbes que afectaron a la población de una manera generalizada.

 

 

*Fuente: http://pysnnoticias.com/

 

Tres claves para ser (aún más) carismático

¿Una persona carismática nace o se hace? Muchos tienen la suerte de ir cargados de carisma en su código genético por la confluencia de una serie de rasgos de personalidad (asertividad, extroversión, empatía, comunicación efectiva, creatividad…) que son relativamente estables y que provocan este don natural para atraer al resto, simplemente con su mera presencia.

Pero como casi todo en esta vida, puede trabajarse e intentar potenciar nuestras habilidades para desarrollarnos como personas más influyentes e inspiradoras. Una de las expertas más duchas en la materia es Olivia Fox, conferencista, escritora y asesora de varias compañías como Google, Deloitte, Las Naciones Unidas, Harvard y el M.I.T. Fue una de las pioneras en manifestar que “el carisma es algo que se puede aprender de una manera intencional. El carisma es simplemente el resultado de comportamientos aprendidos”.

Son múltiples las pautas y recomendaciones que vierten los expertos para conseguir cultivarnos en esto del carisma. Personalmente me quedo con tres claves muy sencillas:

  • Expresa tus sentimientos“Las personas carismáticas expresan sus sentimientos espontánea y genuinamente”, afirma el psicólogo Ronald E. Riggio del Claremont McKenna College. “Esto les permite influir en los sentimientos y las emociones de los demás”.Es un fenómeno conocido como el contagio emocional, o “La tendencia a automáticamente imitar y sincronizar expresiones, vocalizaciones, posturas y movimientos con aquellos de las demás personas, y en consecuencia, entrar en una convergencia emocional”.En otras palabras, en gran parte el carisma es cuestión de expresar tus emociones de tal manera que puedan transferirse a la persona con la que estás hablando.

 

  • Comunícate para que te entiendan, no para lucirte: En su libro “¿Por qué triunfan los Presidentes?”, el psicólogo Keith Simonton demuestra que lo que destaca a los presidentes inolvidables es el tipo de lenguaje que usan para conectarse con las personas.Se trata de conectar a través de palabras que generan emociones fuertes, tales como esperanza, odio, amor o ambición.“Ninguno de nosotros tiene una fuerte conexión emocional con palabras abstractas tales como ‘Inferencia’, ‘Concepto’ o ‘Lógica’”, dice el especialista. Una frase como “Siento tu dolor”, siempre será más impactante y empática que “Puedo entender tu punto de vista”. Los presidentes que han sido más carismáticos alcanzaron una estrecha conexión emocional con las personas, tan solo no hablándoles a su mente sino a su corazón”.

 

  • Sé el reflejo de tu audiencia: Lo que se conoce como ‘rapport’: la imitación no verbal es clave para conectar con los demásPuedes convertir este fenómeno en una estrategia. Durante un estudio sobre negociación en el 2007, El catedrático de la Universidad de Columbia Adam Galinsky y sus colegas le pidieron a un grupo de participantes que imitara los movimientos de sus contrapartes; Los resultados fueron muy interesantes: de 15 negociaciones en las que los participantes trataron de reflejar al otro, 10 terminaron en acuerdos; mientras que sólo 2 de los 16 del grupo de control en el que no se aplicó esta técnica lo lograron.

La explicación del especialista es la siguiente: Si quieres tener más carisma y sacar partido en los negocios, la imitación te permite establecer una relación positiva; de esa manera ambas partes estarán más dispuestas a compartir información y buscar un resultado que beneficie a ambos. “Nuestras investigaciones sugieren que la imitación es la manera más fácil de generar confianza, y en consecuencia, compartir información valiosa durante una negociación”, afirman Galinsky y sus colegas. “Al construir confianza e intercambiar información con su oponente, los ‘imitadores’ logran cerrar negocios más fructíferos y susceptibles de repetirse en el futuro”.

 

 

*Fuente: Lenguajecorporal.org

 

Hablar sin voz ni movimiento: la lectura de la mente ya es posible

Un grupo de científicos japoneses han desarrollado una tecnología capaz de ‘leer la mente’ analizando las ondas cerebrales que producen las sílabas antes de pronunciarse. Los investigadores de la Universidad de Tecnología de Toyohashi aspiran ahora a crear un procesador de texto que permita, según los autores “escribir por imágenes de voz” sin hablar ni usar las manos o el movimiento corporal como medio de comunicación.

De este modo, se conseguiría algo similar a ‘leer la mente’. El equipo ha estudiando las ondas cerebrales que se producen al recordar las sílabas usando un casco con electrodos. ¿En qué consistió el experimento? Los investigadores midieron las ondas de los examinados cuando los sujetos pronunciaban varios monosílabos y números y detectaron que 0,2 segundos antes de emitirlas la zona del cerebro que se iluminó variaba según la sílaba.

La detección fue más complicada cuando el sujeto no pronunciaba las sílabas, dado que las señales eran más débiles. Los investigadores crearon patrones de las ondas cerebrales y al compararlos lograron identificar sílabas con una precisión del 60% y números con una precisión del 90%.

Y ahora viene lo mejor: Esta tecnología podría ayudar a “personas con minusvalías como, por ejemplo, la miastenia -una enfermedad neuromuscular y crónica cuyos principales síntomas son la debilidad y fatiga muscular- a interactuar con un teléfono inteligente usando imágenes de voz”, aseguró el profesor a la Agencia Efe.

Es cierto que ya existían tecnologías que convertían voz en texto, pero los científicos de Toyohashi creen que ésta podría conducir al desarrollo de una interfaz que reconozca las sílabas en la mente para escribirlas directamente. Las expectativas de este grupo de investigación se inclinan por incrementar la precisión de reconocimiento y salvar obstáculos como la variación que presentan las ondas cerebrales en cada persona para llevar a buen término la aplicación práctica de la tecnología.

 

 

*Fuente de consulta: EFEfuturo

¿Mentiras en una entrevista de trabajo?

Una empresa de consultoría, Grupo Gerson Lehrman, ha publicado recientemente un artículo sobre el engaño durante las entrevistas de trabajo. Según el artículo, los estudios han demostrado que alrededor del 49% de los solicitantes de empleo mienten en el proceso de la entrevista, y alrededor del 40% de los empleados robarán posteriormente a sus jefes.

Jim McGuffey, autor de esta publicación con casi 40 años de experiencia en este tipo de entrevistas, afirma que la verificación de antecedentes y pruebas de drogas, que se utilizan en multitud de países (también en algunas empresas españolas, aunque nos sorprenda), son las principales pruebas de fuego que los empleadores han estado utilizando para valorar a sus candidatos, y éstas no siempre son 100% exactas.

McGuffey admite que la observación del lenguaje corporal y expresiones faciales de un candidato durante la entrevista juega un papel importante en la determinación de su comportamiento futuro, y que la tendencia de los empleadores a confiar únicamente en la verificación de referencias (que normalmente suelen ser falsas) antecedentes y pruebas de drogas es una de las razones por las que el robo de los empleados, la violencia y el mal comportamiento son tan comunes.

Si bien, los autores reconocen que evaluar el comportamiento no verbal a tiempo real es difícil. Es indispensable establecer una línea base de comportamiento (tendencia natural de comportamiento en cualquier contexto), para después poder comparar esa línea base con las posibles contradicciones verbales y no verbales en situación de entrevista.

Por ello, para salvar esta necesidad, es obligado que durante, al menos, los 10 primeros minutos de entrevista no se hablen de cuestiones importantes para evaluar al candidato, sino mantener una conversación trivial para registrar cómo se expresa de forma natural, hay que dejar que se relaje, que hable de lo que quiera. Es el único modo de poder comparar este patrón con la actitud que adopte ante preguntas diana. Si no se puede establecer esta línea de base, no habrá nada que comparar entre comportamiento verbal y no verbal del candidato.

Por otra parte, hay que dejar claro que no hay ningún comportamiento en particular que sea absolutamente indicativo de engaño. Además, la mayoría de la gente tiene dificultades para leer el comportamiento no verbal; las Microexpresiones, por ejemplo, van y vienen tan rápidamente que la mayoría de las personas no son conscientes de éstas.

¿Creéis que la mayoría de los entrevistadores serían capaces de juzgar con precisión a un empleado potencial basándose en su comportamiento no verbal?

A pesar de los factores explicados, la observación de la conducta de un entrevistado sigue siendo importante. La mayor parte de las personas puede al menos decir que alguien le transmite “malas vibraciones”, y esa impresión no debe ser ignorada, porque significará posiblemente que nuestro cerebro ha codificado alguna incoherencia casi de forma inconsciente, que hay algo que no cuadra en lo que vemos.

 

*Fuente: Humintell (página web del Dr. David Matsumoto)

 

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¿Te sientes ridículo cuando bebes? No tienen por qué verte así…

La creencia tradicional ha sido siempre que todo aquel que se pasa con el alcohol se transforma, que los demás nos perciben con una personalidad totalmente diferente a lo que somos realmente sobrios. Pues bien, una reciente investigación al respecto,realizada por psicólogos de la Universidad de Missouri, apunta a que hay poco o incluso ningún cambio en nuestro carácter ebrios o no.

Los investigadores corroboraron a través de su experimento que los efectos del alcohol eran a veces evidentes y, a veces completamente invisibles. En particular, solo se percibían cambios en el rasgo de “extraversión”. A medida que los participantes se sentían cada vez más sociables o asertivos tras beber alcohol, los observadores sí que pudieron observar esos cambios también desde fuera.

Pero esos eran los únicos cambios aparentes a vista de los observadores que fueron capaces de ver. Por el contrario, no les fue posible detectar, por ejemplo, la ansiedad o el neuroticismo, los cambios en la conciencia de bienestar, inquietud, confusión… aspectos que sí sentía la gente bebida . “Los participantes sentían como si estuvieran realmente afectados por el alcohol”, dice Winograd, “Sin embargo, los observadores no percibieron cambios tan drásticos. Sólo los cambios en los rasgos de extraversión eran significativamente evidentes para los observadores.”

“Lo que pensamos de nosotros mismos no siempre puede ser lo que ven los demás”, dice Winograd, “para mejor o peor.” El lado positivo, o la utilidad de estos resultados, podría ser la aplicación que tiene a la hora del tratamiento para personas alcohólicas. Estas conclusiones podrían ser motivadoras para la recuperación de algunos pacientes, y para profundizar en diferencias culturales sobre la socialización y el alcohol.

 

 

*Referencia: New York Post