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Es bueno que tu hijo mienta

Los niños comienzan a desarrollar la capacidad de mentir a partir de los 2 o 3 años. Al principio son engaños muy simples pero van perfeccionando la técnica a medida que crecen. Que no cunda el pánico. Esta habilidad es una competencia social más que el niño debe adquirir, forma parte de su desarrollo y se relaciona con su inteligencia y habilidades sociales adecuadas.

Los estudios al respecto, recogidos en este reciente artículo del New York Time, relacionan directamente que cuanto más y mejor mienta un niño mayor coeficiente intelectual tendrá. Los niños que mienten tienen mejores ‘funciones ejecutivas’, facultades y habilidades que les permiten controlar sus impulsos y que les mantienen concentrados en una tarea. Los pequeños mentirosos incluso son más equilibrados emocionalmente y adeptos socialmente, según estudios recientes en estudiantes de preescolar.

Pero si tu hijo está quedándose atrás, no te preocupes: puedes acelerar el proceso. Capacitar a los niños en funcionalidad ejecutiva y en la teoría de la mente mediante diversos juegos interactivos y ejercicios en los que desempeñan algún rol pueden convertir a los honestos en mentirosos en cuestión de semanas, según descubrió el profesor Lee. Y enseñar a los niños a mentir mejora sus calificaciones en pruebas de funcionalidad ejecutiva y teoría de la mente. En otras palabras, mentir es bueno para su cerebro.

Vale. No nos pasemos. Desarrollar su imaginación y habilidades para el engaño será positivo pero hay que acompañar todo este proceso con una educación en honestidad. Premiar y potenciar la honestidad tiene mejores efectos que castigar la mentira. Una buena estrategia es hacerlo a través de la moraleja de historias y cuentos infantiles.

También funcionará una simple promesa. Varios estudios muestran que los niños son menos propensos a mentir acerca de sus fechorías y las de otras personas si antes prometieron decir la verdad; es un resultado que se ha replicado en varios análisis.La clave para alentar un comportamiento honesto, tal y como lo afirman el profesor Lee y sus colegas, es dar mensajes positivos que enfaticen los beneficios de la honestidad en lugar de las desventajas del engaño.

Si estás de buen humor parecerás más inteligente

La formación de las primeras impresiones está profundamente influenciada por el atractivo facial, las señales de nuestro rostro afectan directamente a los juicios que harán los demás en pocos segundos.

Todos sabemos que un estado depresivo y el cansancio afectan a la capacidades mentales e intelectuales de la persona, por tanto, es lógico pensar que la expresión facial del estado de ánimo (curvatura de la boca) y el estado de alerta (apertura de los párpados) afectará a las impresiones sobre la capacidad intelectual.

Más de 4 estudios investigaron la influencia de estas señales faciales en la percepción de la inteligencia de una persona tras conocerla. En los primeros experimentos, se demostró que la apertura de los párpados y una sonrisa sutil, pero sincera, (reflejando buen humor) mejoraron los índices de inteligencia percibidos, independientemente de si la persona objetivo era más agraciada o menos físicamente.

En la última fase, los autores examinaron los cambios en estas señales antes y después de la restricción del sueño, para evaluar si esta variable podía influir. Y así fue. Los investigadores determinaron al fin que los rostros con ojos más caídos y con mirada cansada, el ceño fruncido y una boca sin sonrisa, se perciben como menos inteligentes.

 

 

 

*Referencia: Talamas, SN, Mavor, KI, Axelsson, J., Sundelin, T., y Perrett, DI. La apertura del párpado y la curvatura de la boca influyen en la inteligencia percibida más allá del atractivo. Revista de Psicología Experimental: General, 

Cómo detectar las Altas Capacidades Intelectuales y 4 mitos que nos alejan de la realidad

GTRES

“Las ideas preconcebidas en relación a las altas capacidades, muchas veces, ocultan lo que debería ser visible”, apunta Luisa Rus, Psicológa Especialista en Altas Capacidades y Directora del Centro PROGRAMA Despierta, de Boadilla del Monte. Cuando conocemos la realidad probablemente hemos de recurrir a atender las señales no verbales que existen para una correcta detección y estimulación de las Altas Capacidades.

He visto personalmente como trabaja esta experta, Luisa Rus, y os puedo asegurar que he quedado muy sorprendida tras comprobar cómo tiene la capacidad de escuchar con atención todo aquello que las familias y centros educativos perciben sin que la palabra tenga que estar presente:

Los niños que en el patio del colegio no buscan con su mirada el juego con sus compañeros, porque sus intereses no son los mismos; las familias que ven, sin mediar palabra, cómo sus hijos pasan horas delante de sus libros de lectura, con sus inventos, construcciones de lego, programando en sus ordenadores; el profesor que ve a sus alumno aburrirse y no tiene las herramientas para paliar esa situación; la frustración en silencio de los progenitores “sobreinformados” pero desprotegidos, porque no necesitan un informe para saber que sus hijos son diferentes, pero que tienen una gran lucha institucional en la que necesitan apoyo y comprensión.

  • MITO 1: Las personas con altas capacidades son las que tienen un CI superior a 130.

REALIDAD: No podemos considerar sólo el cociente intelectual para saber si una persona posee altas capacidades. Hay que atender a otras variables como: su creatividad, aptitud y modelos cognitivos que utiliza para solucionar un problema o para llegar a una respuesta.

  • MITO 2: Las personas superdotadas son autodidactas y aprenden solas, por lo que rinden más y mejor que las que no lo son.

REALIDAD: Diversos estudios señalan que una alta inteligencia no tiene que ir de la mano de un gran rendimiento. De hecho, el rendimiento no sólo depende de la inteligencia, sino de otros factores, como la motivación y unos hábitos conductuales que en el caso de las personas con altas capacidades están mermados al tener intereses diferentes a los de sus iguales. Por lo tanto, nos encontramos en las aulas a niños con un alto CI pero con fracaso escolar, aburrimiento y desmotivación.

  • MITO 3: Los programas extracurriculares para niños con alta capacidad, en los que se trabaja de forma distinta, son contraproducentes puesto que impedimos que se desarrollen a su ritmo normal, al de su edad.

REALIDAD: Según palabras de Javier Touron, “cada persona necesita desarrollarse al máximo de sus posibilidades, teniendo en cuenta sus características personales como persona única, el considerar a la edad como medio de comparación con otro sujeto no es adecuado” De hecho, cuando se elige un programa para una persona con altas capacidades, se deben considerar aspectos como que las personas que lo impartan tengan una formación especializada, que sean programas personalizados para cada individuo, centrados en sus intereses y que no sólo desarrolle sus capacidades intelectuales, sino también sus habilidades sociales. Éstos son los principios que rigen los centros Despierta con excelentes resultados.

  • MITO 4: Toda evaluación y tratamiento psicopedagógico fuera del centro escolar o de las instituciones públicas es perder el tiempo y el dinero, no sirve para nada porque lo que sirve es lo que evalúe el ministerio.

REALIDAD: Por desgracia, actualmente en nuestro país (y cada criterio depende de cada provincia) existe una gran lentitud burocrática para la evaluación de altas capacidades. De hecho, nos encontramos con entidades educativas colapsadas y desinformadas, padres y madres desesperados y frustrados porque desconocen cómo tratar a sus hijos. Lo ideal es que tanto los centros privados, padres-madres, centros educativos y ministerio vayan siempre de la mano.

Y para hacer visible lo oculto, la especialista en Altas Capacidades pretende, de forma divertida, la detección de los niños con altas capacidades mediante un campeonato en la zona suroeste de Madrid, en el que destacarán los talentos de los niños más capaces. En éste, mediante una serie de pruebas y por un precio de 5€ por niño, se detectarán las altas capacidades de los mismos en un ambiente lúdico, con premios como: tablets, mp3, libros de lectura y programas de intervención.

Si alguien está interesado puede mandar un email a: boadilla@programadespierta.es indicando sus datos y se pondrán en contacto. “Seguimos haciendo visible lo invisible y ahora necesitamos tu colaboración para cumplir nuestro objetivo: la creación de niños con las habilidades para ser felices.” puntualiza Luisa Rus.