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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Entradas etiquetadas como ‘desprecio’

Cristiano Ronaldo ¿feliz en la Juve?

Cristiano Ronaldo. EFE (Imagen de archivo)

Cristiano Ronaldo. EFE (Imagen de archivo)

Actualmente, el portugués está en el candelero por su traslado del Real Madrid a la Juve, hecho que no trascendería más allá si no fuera porque sus últimas declaraciones parecen ser demasiado halagadoras y repletas de elogios a su nuevo Club en detrimento del anterior, por el cuál parece que ahora siente cierto rencor.

Cristiano Ronaldo nunca decepciona en sus apariciones públicas, tiene un perfil de personalidad bastante expresivo y le cuesta reprimir sus emociones, es un claro ejemplo de que el ‘rostro es el espejo del alma’, para bien o para mal al exmadridista se le nota todo en la cara y no puede disimular sus verdaderos sentimientos a pesar de que intente controlar su mensaje verbal.

Recientemente ha respondido a unas preguntas sobre su nueva vida (que por el formato más bien parece el vídeo de un interrogatorio) en las que aparece en un super primer plano bien iluminado; las imágenes son perfectas para analizarlas porque se pueden apreciar las microexpresiones del rostro con bastante nitidez, algo que no suele ser frecuente (el vídeo original fue publicado en el canal de YouTube del Real Madrid).

¿Y qué nos dice Cristiano Ronaldo a través de su lenguaje corporal? De entrada parece que le cuesta hablar del tema, no comunica con naturalidad cuando habla de su cambio a la Juve, le cuesta dar explicaciones, está tenso e incómodo; esta reacción no suele ser habitual cuando hablamos sobre algo de lo que nos sentimos orgullosos y nos hace sentir alegres.

Esta actitud se refuerza con las numerosas expresiones de desprecio que podemos apreciar durante el vídeo. La que más me ha llamado la atención es la que se observa cuando dice que ahora sí que está en su momento top. El desprecio no es una emoción positiva, indica aversión, odio, indignación, rechazo y amargura, por supuesto, en diferentes niveles de intensidad, pero sea el nivel que sea, la persona que la emite no está experimentando sensaciones agradables.

Os dejo el vídeo editado por mi compañero José Luis Martín Ovejero, fantásticos los detalles que se aprecian a cámara lenta.

¿Qué os ha parecido? 🙂

 

El lenguaje corporal de Maxim Huerta en su dimisión

Máxim Huerta anuncia su dimisión. RODRIGO JIMÉNEZ / EFE

Máxim Huerta anuncia su dimisión. Foto: Rodrigo Jiménez / EFE

Maxim Huerta dimite de su reciente cargo de Ministro, pasando a ser el más breve de la historia. Era un momento muy complicado, y ya sabemos que a situaciones difíciles, mayor impacto emocional, por tanto, su cuerpo habla a gritos a través de un lenguaje no pronunciado.

Las palabras fluyen leídas pero por ese impacto también lo hacen a veces sin control, y comienza su discurso con una notable contradicción, “Mirando al futuro hemos tomado una decisión, y lo he hecho de manera autónoma”. Plural y singular. Nos quedará la duda de si la decisión es suya o no…

Está claro que no asume ni un ápice de culpabilidad a lo largo de su intervención, se proclama inocente, habla de causas externas y ajenas a él para tomar la decisión, y que todo forma parte de un bien común superior a sus intereses.

En este sentido su lenguaje corporal es coherente, ya que esta idea se asocia durante toda su manifestación a la emoción de ira, nos encontramos constantemente ceño fruncido, tensión en la parte inferior del rostro, miradas directas y penetrantes, severas; sonrisas unilaterales que se corresponden con el desprecio. La ira ante una acusación es la emoción del que ‘se cree inocente’, no significa que lo sea en realidad, pero sí que está realmente convencido de su total inocencia.

No hay gestos de duda, todo su cuerpo va en consonancia en este sentido. Su sonrisa no es reflejo de la alegría sino del orgullo, la superioridad, se va con la cabeza alta, gesto que también corresponde con la identificación de la inocencia. También es importante lo que no vemos, hay una ausencia total de la emoción de tristeza, gesto que sí que apreciamos, por ejemplo, en la reciente dimisión de Cristina Cifuentes, tampoco hay vergüenza, sino todo lo contrario, se muestra vehemente, directo, agresivo (comunicacionalmente hablando), no tiene gestos manuales hostiles, pero sí lo expresa con su rostro y con su voz, utiliza los silencios y las pausas en su discurso como una herramienta enfática y combativa.

¿Veis alguna cosa más que os llame la atención? 😉

 

El nuevo desplante (esta vez) de Melania a Trump

Una vez más un gesto se viraliza y en un solo segundo lo ‘dice’ todo. En esta ocasión, fue Melania quién retiró la mano de su marido, hace un par de días la pareja caminaba hacia un helicóptero para volar a la ciudad de Ohio. Donald Trump intentó sujetar la mano de su Primera Dama en repetidas ocasiones sin conseguirlo.

Este gesto se convierte ya en un habitual del matrimonio en sus apariciones públicas pero no por ello dejan de sorprender y correr como la pólvora, alimentando así la rumorología sobre el distanciamento entre el matrimonio. No es la primera vez que ocurre, el matrimonio ya protagonizó una polémica similar durante su viaje oficial a Israel.

Parece que las tornas ahora han cambiado, al principio los desplantes solían ser de Trump a Melania, recordemos que ya su llegada a la Casa Blanca fue muy comentada. Cuando los Obama visitaron la Casa Blanca, Trump no esperó a su mujer cuando ambos debían salir del coche. Además, el presidente de los EE.UU siempre miraba inquisitivo a Melania, con frialdad y seriedad sin las muestras de afecto y atención a las que nos tenían acostumbrados los Obama.

Seguiremos con la caza de estos pequeños gestos que nos muestran mucho de las verdaderas relaciones…

¡Por cierto! Aunque en los últimos meses he estado más alejada de la formación, me hace mucha ilusión anunciaros que el próximo día 2 de Marzo participaré en la I Reunión Anual: “Expertos en Comunicación No Verbal a tu alcance”. Se celebrará en el CaixaForum de Madrid de 10.00 a 14.00 horas y la entrada será totalmente gratuita pero no olvidéis reservar vuestra plaza ya que el aforo será limitado. Nos vemos!!

Confirmación de asistencia y más info: comunicacion@aconve.org

 

 

Análisis no verbal: Inés Arrimadas muy hundida

Foto – EFE

Se han producido numerosas reacciones en el panorama político tras el 1-O que iré analizando estos días. Algunas trascienden por su contenido verbal y otras destacan por la elocuencia en la expresión corporal. Ha sido especialmente comentada la comunicación no verbal de Inés Arrimadas durante la rueda de prensa del líder de Ciudadanos, Albert Rivera (vídeo).

Mi colega de profesión J.L Martín Ovejero calificaba a Arrimadas como “muy hundida“. Efectivamente he podido cuantificar más de una decena de microexpresiones de tristeza en pocos minutos, su mirada estaba perdida, a veces, ni parpadeaba, su actitud era pensativa, muy reflexiva en la mayor parte de su aparición ante los medios.

Es una mujer muy expresiva y filtraba también emociones variopintas mientras escuchaba al representante de Ciudadanos, por ejemplo, sonrisas irónicas y desprecio cuando Rivera se pronunciaba al respecto del gobierno catalán. Pero también orgullo cuando se llamaba a la unión de la nación y cuando se sentía satisfecha de lo pronunciado por el presidente de su partido.

Inés Arrimadas has sido la responsable de la coherencia en el discurso de Albert Rivera, con su cuerpo asentía cada palabra e ilustraba el mensaje constantemente dándole fuerza y emocionalidad. El cansancio, el estrés y la tensión padecida también se hacía visible por su asimetría facial. Mi compañero Francisco Campos Maya escribe un artículo muy interesante al respecto.

 

¿Qué esconde la “sonrisa” de Angela Merkel?

Normalmente, la expresión facial refleja un estado de ánimo momentáneo que se corresponde con las emociones básicas o primarias (alegría, ira, miedo, asco, sorpresa, tristeza y desprecio) o a las infinitas combinaciones de éstas que dan lugar a infinitas emociones secundarias (celos, orgullo, culpa, vergüenza…)

Si bien es cierto que hay estudios científicos que demuestran que la constante repetición de una expresión facial también puede dar buena cuenta de cuál es nuestra emoción más estable, es decir, de nuestra personalidad y hasta puede configurar la morfología de nuestro rostro, por ejemplo, una persona iracunda y agresiva tendrá más arrugas entre las cejas por el constante ceño fruncido, o una persona muy risueña tendrá más ‘patas de gallo’ o arrugas en las comisuras de los labios.

Un excelente psicólogo y amigo costarricense, Marcos Cabrera Medaglia, me ‘regala’ esta fantástica composición de fotografías de Angela Merkel retratada desde sus tiempos de estudiante hasta la actualidad. En todas ellas podemos observar de forma reiterada una expresión facial de una emoción en particular… ¿Sabríais decir cuál es?

Efectivamente, cuando una expresión facial forma parte de la línea base de una persona nos puede dar pistas sobre algunos de sus rasgos de personalidad, ya que ese patrón nos muestra un ‘estilo no verbal‘, un repertorio de gestos, posturas, etc que persisten en una gran variedad de situaciones y que se mantienen a lo largo del tiempo.

Quien siga el blog con asiduidad no le habrá costado adivinar que en estas fotografías detectamos perfectamente la emoción del desprecio, que suele ser bastante habitual en los debates políticos que he analizado anteriormente.

Esta expresión se dibuja en el rostro con una elevación unilateral de la comisura labial, es decir, la sonrisa no es completa, solo hay acción muscular en un lado de la cara, lo cual supone un sentido de superioridad frente a alguien, algo o una situación. Nos indica que alguien se siente “más que”, se percibe “mejor que…”, puede indicarnos que tiene un sentido de “grandiosidad” en alguna área (sea intelectual, física, de habilidad, moral, económica, etc).

Es esencial recordar que esta es una posibilidad, detectar una expresión facial de emoción nos indica cómo se siente la persona pero nunca nos dirá por qué, para ello hay que indagar mucho más. En mi opinión, y analizando las numerosas apariciones públicas de esta política, me inclino por una de las opciones que me plantea mi compañero Marco:

“Cuando se combina la emoción de desprecio (como sentido de superioridad) con las emociones de ira y asco, se conoce como ANCONDI (ANger, CONtempt y DIsgust) y es predictor de líderes/personas autoritarias, impositivas, que pueden actuar de esa forma cuando lleguen al poder (resultados de estudios Minerva de Matsumoto, en el marco de la lucha anti-terrorista, la identificación de posibles conductas peligrosas, y el rol de la emoción en “grupos ideológicos”, investigaciones iniciadas desde el 2009, y financiadas en parte por el Departamento de Defensa de EEUU). Por ejemplo, Trump también presenta claramente ANCONDI en la mayoría de sus intervenciones públicas/mediáticas.”

Observar la Comunicación No Verbal de una persona en su línea basal nos da pistas muy relevantes de algunos rasgos posibles, es un elemento sugerente que nos permite perfilar indirectamente su personalidad y generar hipótesis, sin olvidar ser muy cauteloso y reservado a la hora de analizar imágenes, sobre todo si son estáticas y no tenemos el contexto.

“Prefiero a Irene Montero que a Pablo Iglesias”. Moción de censura y gazapos no verbales

De verdad que no me gusta ser tan crítica con algo tan personal como es la comunicación no verbal. Pero es que nuestros políticos suspenden en oratoria y lenguaje corporal. Prácticamente no se salva ninguno de caer en la verborrea y artificialidad al expresar sus ideas o rebatir la posición contraria.

Pablo Iglesias ha perdido mucha fuerza, mide y racionaliza demasiado, perdiendo esa esencia espontánea y vehemente de hace años. ¿Las manos en los bolsillos? Sí, Iglesias ha intervenido en el hemiciclo, en su momento más álgido, con una mano en el bolsillo. Esta acción se asocia al pasotismo, la indiferencia, e incluso a cierta chulería, desde luego, no es la postura más idónea para dirigirse a una audiencia. Igualmente este recurso ha sido utilizado por Rafael Hernando, del Partido Popular, muy socarrón y con desprecio en sus palabras y actitud.

Mariano Rajoy, a pesar de sus ya virales lapsus linguae, se ha manifestado bastante natural para lo que nos tiene acostumbrados. En palabras del experto J.L Martín Ovejero:

“He analizado muchísimas veces tanto a Iglesias como a Rajoy, pues en esta ocasión, a nivel no verbal ha comunicado mejor Rajoy, excepcional en esta contienda cara a cara. Tampoco es que haya sido un modelo comunicativo, pero ha sido menos esclavo del papel, sus manos han estado mas libres, ha sido menos plano en su paralenguaje. Iglesias casi no levanta la mirada de los folios y su postura es muy estática, le veo el más nervioso, con el recurso al vaso de agua en cada parada, como un gesto apaciguador más que para hidratarse la garganta.”

Sin embargo, me ha sorprendido gratamente Irene Montero, ha sido sin duda la intervención más emocional, vehemente y con ira, emoción negativa, pero emoción al fin y al cabo; ha expresado la fuerza de sus convicciones, al menos su lenguaje corporal es totalmente congruente con su discurso verbal. Recordemos que en la transmisión del mensaje no es sólo importante lo que se está diciendo, sino como la voz del orador te guía y te dice como deberías sentirte.

Las palabras no son tan relevantes, puede que no recuerdes el mensaje cuando deje de hablar, pero sí que sientes algo muy potente dentro de ti asociado a una idea. Hay que evitar ciertas expresiones negativas y potenciar las positivas para completar el discurso y, en general, nos encontramos con excesivas expresiones faciales de ira y desprecio, dedos acusadores, esclavos de la lectura del papel y del bolígrafo en la mano, principales enemigos de un buen orador, de un líder.

¿Serán conscientes del poder que tiene su comunicación no verbal? Desde luego hay mucho que mejorar y un largo camino por delante…

Catalá negando su apoyo a Ignacio González o cómo parecer sinceros

El ministro de Justicia, Rafael Catalá. Catalá niega que su mensaje de apoyo a Ignacio González se refiriese a sus causas judiciales

El ministro de Justicia, Rafael Catalá niega que su mensaje de apoyo a Ignacio González se refiriese a sus causas judiciales

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, negó que en el mensaje que envió a Ignacio González en noviembre deseándole que “se cierren pronto los líos” se refiriese a las investigaciones que afectaban al expresidente de la Comunidad de Madrid por su ático en Marbella y el desfalco del Canal de Isabel II -una operación entonces secreta-.

Su declaración dura apenas unos segundos pero pueden identificarse algunos de los indicadores estratégicos de refuerzo de la credibilidad más recurrentes. Esto es, intentar ‘parecer’ sinceros a través de nuestras palabras y nuestro lenguaje corporal, algo que es necesario cuando no decimos del todo la verdad o hay algún tipo de impacto emocional más allá de lo que expresamos con nuestras palabras.

En primer lugar recurre a desechar la importancia de ese mensaje concreto, manifestando que ese día recibió “cientos de mensajes de felicitación”. Esa justificación no aporta ningún argumento válido que explique su respuesta, no es más que un ‘generalizador‘ que enmascara y trata de eludir el protagonismo/importancia del hecho central.

“El sms que se ha conocido por una violación flagrante del secreto de sumario, aunque eso parece que no es importante en este momento”, con la última parte intenta desviar la atención planteando la irregularidad por la que se obtiene la información y manifiesta su molestia por la filtración de esta conversación que crea la controversia, se puede registrar en este momento una sutil expresión de desprecio, que se contrapone a la indiferencia que pretende demostrar.

Indiferencia que intenta expresar con su expresión facial y gestos, poniendo caras de ‘no entiendo nada’, expresiones intencionadas de sorpresa (con una duración muy superior a las espontáneas) y encogiéndose constantemente de hombros. Aunque este comportamiento no sugiere más que duda, incertidumbre y falta de convicción en lo que uno dice.

Pensad, ¿cómo os sentiríais vosotros si se os acusa de algo que no habéis hecho? La emoción esperada es la ira, una declaración firme y contundente sobre vuestra posición al respecto. Lo que menos se espera son expresiones de duda, risas socarronas, evasivas y un discurso en tercera persona (se refiere a él mismo como al ministerio de justicia) en un intento por alejarse del hecho central y eludir la responsabilidad o la implicación directa en el hecho.

 

#Eurovision2017 Analizamos el corte de mangas de Manel Navarro

¡Vaya! La que se ha liado en Eurovisión… He de reconocer que no soy muy fan ni seguidora de este concurso pero una vez más han trascendido los gestos, convirtiendo en polémica el proceso de elección del cantante que representará a España en la competición.

En las imágenes podemos ver a Manel Navarro, el ‘ganador’ de este Eurocasting, que no parece que haya sido el triunfador de la noche. Uno de los fotogramas corresponde al momento que desata la controversia en medios de comunicación y redes sociales, un gesto que se identifica con un corte de mangas en toda regla. Como siempre digo, es imprescindible tener en cuenta el contexto y el resto de canales expresivos de la emoción para realizar conclusiones sobre una determinada acción corporal.

Podría ser que inicia el gesto de cruzarse de brazos para después arrepentirse quedando el movimiento incompleto, pero si a esto unimos los abucheos del público en ese momento (al grito de tongo) y, sobre todo, su expresión facial de desprecio, parece indicar que realmente el corte de mangas se ejecuta de forma casi automática para manifestar su ira y rechazo hacia los asistentes.

Sin entrar a justificar este gesto obsceno puedo llegar a entenderlo. Nos enfadamos cuando: Se frustran nuestros deseos o nuestras expectativas, si hay un obstáculo (objeto, característica personal, persona) que se interpone en nuestro camino para conseguir algo que es importante para nosotros, cuando se hiere nuestro sistema de valores, ante una injusticia, cuando se hiere nuestro orgullo o dignidad, si se pone en juego nuestra autoestima, si observamos falta de reciprocidad en los demás o en las circunstancias vitales, ante daños físicos o psicológicos por parte de otras personas y si creemos que el daño o el obstáculo interpuesto ha sido intencionado.

Yo considero que, dada la situación, este chico tenía un poco de todo lo anterior, intentó reprimir la ira pero su cuerpo reaccionó impulsivamente ante el sentimiento tan intensamente negativo que estaba experimentando.

Donald Trump vuelve a las andadas (no verbales)

El nuevo presidente de los EE.UU ofrece su primera rueda de prensa tras haber ganado las elecciones. Tras su triunfo, analizamos cómo Donald Trump experimentó un insólito cambio en su comunicación y lenguaje corporal.

Las emociones de ira, asco, y desprecio forman parte de la línea base de comportamiento de Trump, son expresiones que aparecen constantemente en cada uno de sus discursos políticos y apariciones públicas. Pero en su primeras palabras tras la victoria no vemos ni uno solo de estos sentimientos de carácter negativo.

Parecía estar noqueado tras saberse ganador, ni su tono de voz, ni sus gestos, nada parecía normal en él. Parece que esto fue puntual, porque tras su reaparición podemos comprobar como ha vuelto a su actitud original.

Sus gestos de nuevo son dinámicos, impetuosos, casi agresivos, aunque destacan los gestos de apertura, enseñando las palmas de las manos y llenando el espacio con el movimiento constante de sus brazos, ilustra el mensaje y domina la escena marcando territorio.

Vuelven las sonrisas socarronas  que tanto le caracterizan y las expresiones emocionales intensas, espontáneas, negativas y positivas, manteniendo su esencia, revelando en su discurso cada uno de sus afectos. Pueden ser buenos o malos, pero es bastante congruente entre lo que dice y lo que expresa corporalmente, nos guste o no su mensaje, es sincero y está convencido de cada palabra que pronuncia.

A ver con qué nos sorprende en las siguientes ocasiones…

 

 

Las claves no verbales para entender la esquizofrenia

¿Cómo comunican sus emociones los pacientes con diagnóstico de esquizofrenia?Esta es la pregunta que han intentado resolver un grupo de investigadores de la Universidad de Estocolmo, a través de una insólita investigación. La hipótesis inicial de la que partían los autores es que las  expresiones faciales emocionales negativas parecen dominar en la interacción con los pacientes diagnosticados de esquizofrenia.

Esta premisa ya había sido demostrada en estudios anteriores y fue igualmente confirmada en esta investigación dirigida por la psicóloga sueca Helena Fatouros. El procedimiento se establece en base a entrevistas clínicas grabadas en vídeo, realizadas por los psicólogos del departamento a pacientes previamente diagnosticados de esquizofrenia. Y concluye que las expresiones de sentimientos negativos, tales como el asco y el desprecio, son los más comunes en las expresiones faciales de estos pacientes.

Podría especularse sobre las razones de este comportamiento diferencial. Según  la propia autora podría considerarse “una expresión de la baja autoestima de los pacientes, una expresión de desprecio por sí mismo por así decirlo”.

Pero en esta investigación surge un elemento novedoso, y es que estas emociones negativas parecen ser relativamente estables a través de entrevistas repetidas. Y los pacientes también parecen expresar emociones negativas similares, independientemente de quién les realice la entrevista.

Curiosamente, la investigación previa que se ocupó de las conversaciones diarias que los pacientes mantenían entre ellos o con otras personas (no profesionales) demostró que los pacientes evitan expresar sus sentimientos negativos durante esos contactos. “Tal vez los pacientes inconscientemente no quieren exponer a estas emociones negativas a sus interlocutores”, dice al respecto Helena Fatouros Bergman.

Sin embargo este no era el caso en un contexto clínico. En las entrevistas los pacientes mostraron expresiones faciales emocionales negativas, mientras mantenían el contacto visual con el entrevistador. Esto indica que los pacientes en una situación de entrevista clínica parecen estar más dispuestos a comunicar sus sentimientos negativos a un psicólogo.

La autora concluye: “El estudio realizado nos lleva a la evidencia de que la interacción emocional con este grupo de pacientes debe recibir más atención. Por otra parte, hacer un seguimiento del contenido emocional expresado por estos pacientes resultó ser de importancia para el establecimiento de una comunicación fluida y eficaz con ellos”.

 

 

*Fuente: Psicopedia.org