Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Archivo de la categoría ‘entrevistas’

La insólita reacción de Màxim Huerta al reaparecer tras su dimisión

Hace unos días el exministro de cultura y deportes, Màxim Huerta, reaparece antre los medios de comunicación tras un período de silencio absoluto. Ahora ha retomado su actividad literaria y aparecía aparemente más calmado ante las cámaras. Respondió amable a las preguntas de la periodista pero denotaba tensión; ciertamente, es un momento interesante para analizar por su alto impacto emocional (pincha aquí para acceder al vídeo) en el que las emociones están a flor de piel.

Él mismo dijo, para dar respuesta a cómo se había sentido tras el mal trago, que “sus emociones se las guardaba para él“. La cuestión es que, al exponerse, las emociones se filtran irremediablemente a través de su rostro y todos pudimos observar sus sentimientos más profundos al hablar de su época vital y profesional más negra.

¿Qué sentiste al dimitir? (muy buena pregunta, por cierto) – tras una pausa, “Según mi madre tranquilidad”. Le cuesta hablar del tema, se queda paralizado antes de contestar, y lo hace con una clara evasiva aludiendo a una tercera persona (su madre) para expresar sus propios sentimientos, se niega a expresar sus emociones, a hablar de sí mismo en primera persona, no está preparado para hacerlo. Pero lo curioso es que continúa diciendo que “las emociones me las guardo y si necesito soltarlas me basta con haberlo contado a mis amigos y ya está”, su expresión facial en este momento es la ira y el desprecio. Por tanto, podemos hacernos una idea de lo que realmente ‘soltaría’ a su gente de confianza.

Y la segunda pregunta ‘caliente’ (muy bien elegida también): ¿Volverías a ser ministro? su reacción es impactante, tal y como se aprecia en el fotograma anterior, abre intensamente los ojos, tensa los músculos del rostro y se echa lentamente hacia atrás, es una respuesta clara de miedo y rechazo, de huida; solo de imaginarlo su cuerpo reacciona como si tuviera delante un estímulo de peligro inminente, muy locuaz. ¿Su respuesta verbal? de nuevo evasiva, no sabe qué responder y le devuelve la pregunta para tomar tiempo – ¿tú qué crees?

Tras el análisis, queda la sensación de que aún no ha curado las heridas emocionales de un período repleto de claroscuros y que todavía no sabe ni él mismo dar respuesta a sus estadíos emocionales para superar esta etapa. Para acabar en positivo, destacar también la sonrisa sincera que expresa al hablar de su madre y de lo orgullosa que se siente de él, realmente transmite que esto es así.

 

 

Luis Alfredo Garavito, la bestia, ¿arrepentido? #LenguajeCorporal

Luis Alfredo Garavito, apodado ‘la bestia’, el violador y asesino de casi 200 niños en Colombia podría salir de prisión. Éste fue el titular de una noticia publicada hace unos días en 20 minutos. Recordé que hace unos años revisé el análisis de una compañera también psicóloga y experta en comunicación no verbal (que prefiere mantenerse en el anónimato por trabajar para los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado) las declaraciones que Garavito ofreció desde prisión a un medio público, en unas condiciones inmejorables para un análisis certero, por la duración, tipo de testimonio y el primer plano tomado del rostro del entrevistado.

El objeto del análisis era el de comprobar si presentaba un comportamiento propio de un individuo arrepentido y apto para reinsertarse en sociedad, tal y como él mismo manifiestaba. Se analizaron más de 3 horas de grabaciones, entre entrevistas y documentales, de los vídeos se extrajeron 104 fotogramas que fueron analizados junto al contexto verbal.

En cuánto al análisis de contenido (declaraciones verbales) nos encontramos patrones que no corresponderían con el lenguaje propio del arrepentimiento. Por ejemplo, minimización de sus crímenes: “…Yo actualmente soy una persona muy distinta a la que cometió las diferentes conductas punibles que ya son de público conocimiento.…” “…Cometí los homicidios…bueno, llámese como se llame.” Justificaciones sobre su conducta: “…Fui una persona maltratada, fui una persona que en sus años de juventud su papa lo maltrató. Eso me llevo… ¿no es cierto?” “…Yo no puedo justificar ni echarle la culpa a nadie, porque me tendría que volver a mis primeros padres, Adan y Eva“.

Intenta dar una imágen positiva sobre sí mismo, asegurando querer entregar ‘los restos’ a las familias para que reciban cristiana sepultura, e intenta incluso negociar afirmando que sí saliera de prisión sí podría dar más datos. Elude totalmente su responsabilidad y su culpa, cosificando a las víctimas y justificando de nuevo sus actos: “casualmente, yo llegaba; de un viaje, ¿sí? Y había una víctima ahí…y entonces yo utilizaba mi ¿cómo le explicaría?…“. Ausencia explícita de arrepentimiento: “…Pero yo no…personalmente…yo no, yo no voy a ponerme ya en más martirio ni más nada. Que ventilen los homicidios, está bien, pero hay cosas tan intimas que yo, ¿por qué tengo? A mi nadie me va a solucionar nada…” “…Ya tampoco pienso… yo ya no mas colaborar con más. Yo ya cerré, doblé la página…¿ya? qué pesar ¿si me entiende?

Respecto al lenguaje corporal, muestra ira al hablar del juicio social al que está siendo sometido, es decir, le parece injusto. Igualmente expresa ira cuando habla del ofrecimiento de ‘ayuda’ a las familias de las víctimas, emoción incompatible con la solidaridad y el respeto. Ausencia de emociones cuando relata asesinatos, violaciones o referencias, en general, a sus víctimas, de aquí se desprende la frialdad y falta de empatía, tristeza, remordimiento o culpa; de hecho, en ocasiones llega a sonreir al referirse a las víctimas, con una sonrisa desdeñosa y cruel, lo cuál indica satisfacción, regodeo y desprecio por éstas.

Las conclusiones (tras el extenso análisis, lo anterior es solo una breve muestra) eran claras: Se trata de un individuo tendente a la SUPERFICIALIDAD, muestra tintes de GRANDIOSIDAD y una clara TENDENCIA AL ENGAÑO, hay una AUSENCIA DE REMORDIMIENTO, CULPA Y EMPATÍA, NO EXISTE ACEPTACIÓN DE LA RESPONSABILIDAD y por tanto es incoherente con el arrepentimiento, es un individuo IMPULSIVO y tiene un BAJO CONTROL DE LA CONDUCTA y sin metas de futuro definidas a ningún nivel.

 

 

 

 

 

Lenguaje corporal: El miedo de Pedro Duque

Surge una nueva polémica en el actual Gobierno, según ‘Okdiario’, el actual ministro de Ciencia tiene una propiedad inmobiliaria a nombre de una sociedad para eludir impuestos. Pedro Duque ha dado una rueda de prensa para aclarar tal afirmación y creo que es una de las comparecencias más inverosímiles que he analizado hasta ahora.

Ante todo hay que puntualizar algo importante y es una variable determinante a la hora de interpretar el lenguaje corporal: la tipología de personalidad. Hay estilos de personalidad más extrovertidos, emocionales, otros más introvertidos, racionales y con más o menos habilidad para comunicarse en público. En el caso de Duque, parece claro que no es su fuerte esto de aparecer ante el público, más en un caso de fuerte impacto emocional, cuando se es cuestionado y cuando peligra tu cargo político.

Creo que decir que estaba muy nervioso se me queda corto. Realmente se aprecia fuera de sí, he contabilizado más de una treintena de expresiones como la que aquí os adjunto. Es el rostro propio del pánico más absoluto. La expresión emocional más repetida e intensa ha sido la del miedo. 

Esta reacción puede explicar su descontrol. El miedo se produce ante una amenaza que atenta contra nuestra integridad física, psicológica, social, laboral, personal, etc. Esta emoción nace por la ausencia de
estrategias de afrontamiento apropiadas y reduce la eficacia de los procesos cognitivos, realmente el miedo te obnubila y la sensación que experimenta la persona es de pérdida de control, esto se proyecta y se transmite inevitablemente. Con esta explicación creo que quedan claras las imágenes de su declaración. A nivel corporal, el gesto protagonista de su comparecencia ha sido el encogimiento de hombros constante. Es un gesto que se asocia a la duda, la inseguridad y la falta de convencimiento o conocimiento sobre lo que uno mismo dice.

El estímulo objetivo de este miedo no podemos saberlo, puede ser porque le han ‘pillado’ y está aterrado o puede ser porque le da pánico enfrentarse a una situación así, exponerse ante los medios y no sentirse capacitado para comunicarse como quisiera. Solo las pruebas y el tiempo responderan a estas dos hipótesis. Eso sí, os invito a que no os perdáis el vídeo y saquéis vuestras propias conclusiones y comentéis vuestras impresiones.

El contenido verbal es vago, ambiguo e incluso, en muchos momento, carente de sentido. Utiliza un lenguaje evasivo, titubeante y descontrolado, en consonancia con su lenguaje corporal, a veces hasta infantilizado, utiliza expresiones poco racionales y maduras, llegando a justificar sus acciones por si a ‘mamá’ o a ‘papá’ les ocurre algo, en un intento por dulcificar el discurso y rebajar la importancia y la transcendencia de sus palabras. Normaliza el hecho de crear una sociedad, argumenta que muchos lo hacen para escudar su implicación y desvincular su responsabilidad.

Sin más, os dejo el vídeo, ¿qué os parece?

 

 

Los dos Pablo Iglesias

Pablo Iglesias reaparece tras su baja paternal en informativos telecinco con Pedro Piqueras, la entrevista se inicia con la temática personal para acabar hablando de la actualidad política. Y éste es un ejemplo perfecto para poder analizar las dos caras del líder de Podemos, su lado más íntimo y personal y su rol de político luchador y reivindicativo.

En estas dos partes le cambian prácticamente todos los rasgos de su morfología y comunicación, observamos cómo al inicio, al tratar temas de su vida privada, habla en un tono muy bajo, pausado, lento, casi no se le oye. Sus gestos son serenos, al igual que su rostro, relajado y sin acción muscular significativa salvo para expresar sonrisas auténticas. Se dibuja con este patrón una personalidad introvertida, tímida y recelosa a la hora de enfrentar hablar en público sobre su vida personal, se muestra más distante, inaccesible y más inseguro en este terreno.

Todo lo contrario ocurre cuando el tema cambia y se habla de política, su gesto se endurece pero también se crece y cobra una fuerza y seguridad propias de un auténtico líder. Realmente parece otra persona diferente, su expresión emocional ya no es sonriente y serena, vuelve al ceño fruncido marca registrada Pablo Iglesias, la ira le caracteriza, es su forma natural de expresar sus ideas y argumentar su posición, es vehemente y muy convencido con lo expresa en su mensaje oral. Su voz es alta y fuerte y aumenta la velocidad del ritmo, su postura gestual se yergue y se abre, volviéndose más dinámica e ilustrativa.

En definitiva, es un claro ejemplo de cómo el lenguaje corporal se modula y se adapta a lo que sentimos realmente en cada momento y ante diferentes estímulos en una misma situación.

[Puedes ver las diferentes secuencias de la entrevista pinchando aquí]

 

El lenguaje corporal también delata a Chris Watts

Chris Watts y su familia (Instagram)

Chris Watts y su familia (Instagram)

Nos encontramos ante otro caso criminológico espeluznante; hace escasos días, el norteamericano Chris Watts, de 33 años, aparecía en diferentes medios de comunicación denunciando la repentina desaparición de su mujer y sus dos hijas, miraba a cámara reclamando su vuelta, pedía ayuda para encontrarlas… hasta que confesó ser el responsable del asesinato de su familia.

No es extraño. (Recordemos el análisis del caso de Ana Julia Quezada y el niño Gabriel). Suele ser una conducta habitual, sobre todo, en personas con marcados rasgos psicopáticos cuya frialdad y ausencia emocional se creen capacitadas para ‘disimular’ su responsabilidad y manipular a la audiencia e investigadores para intentar salir airosos de su crimen. Chris se presenta entonces como una auténtica víctima, (dejé de contar las veces que dice “Yo”) desplaza el foco de atención de los desaparecidos hacia sí mismo, y se atreve a decir frases como “la casa ya no es la misma sin ellas”, “lo paso fatal estando solo aquí por las noches”, “estoy destrozado”; bueno, es cuanto menos llamativo que exprese su estado de ánimo cuando su mujer e hijas pueden estar mucho peor y son realmente las máximas perjudicadas.

Además, presenta cosificación y distanciamiento de los lazos familiares con su lenguaje verbal, en todo momento, Chris Watts, refiere a “las niñas”, nunca “mis niñas” o “mis hijas”, esto es algo también muy común, tras el crimen rompen la unión psicológica con las personas dañadas. Pudimos observarlo también analizando el Caso Bretón. En otro momento de la entrevista, Chris comete un lapsus linguae típico en estos casos, y es el de hablar de las personas desaparecidas en tiempos verbales pasados. “Celeste tenía 3 años”, es solo un ejemplo de que Chris ya conoce el final de su familia y su mente ya no se refiere a ellas en tiempo presente, su mente sabe que ya no están, ya no viven.

Desde los inicios, los investigadores tuvieron serias dudas sobre Watts, que mostraba respuestas vacías, vagas y vacilantes a las preguntas relativas para el esclarecimiento del caso, tal y como se puede apreciar en el vídeo publicado por los medios.

La falta de expresividad de esta persona en su entrevista es bastante significativa, sobre todo, ‘por lo que no se ve’, en ningún momento de la entrevista podremos detectar tristeza, ansiedad, desesperación, o súplica. No hay nada. Bueno, sí, curiosamente hay sonrisas. Se produce una incongruencia emocional brutal, en esta situación, la alegría no puede convertirse en una emoción esperada. Cuando dice “si ella se ha ido, quiero que regrese, quiero a esas niñas de regreso”, se ríe, esta actitud demuestra una inadecuación del afecto, en un contexto así podría producirse una risa nerviosa, una risa tensa, pero van acompañadas de una expresión en el rostro de tristeza o miedo, no de una expresión propia de la alegría, como es el caso, a este fenómeno se le conoce como sonrisa psicopática.

Respecto a los gestos, hay dos que llaman poderosamente la atención, uno es el de humedecerse constantemente los labios, es un acto que indica sequedad en la boca, hecho que se produce cuando aumenta la hormona del estrés, el cortisol. Se incrementa con el nerviosismo y, en estos contextos o similares, se asocia con el hecho de mentir y con el miedo a ser ‘pillado’. Otro gesto significativo es el de los brazos, realmente no está simplemente cruzado de brazos, se autoabraza, se autoprotege, es un gesto manipulador para reforzarse a sí mismo y autoproporcionarse confianza y ánimo emocional.

Os dejo el vídeo en el que aparece Chris Watts reclamando ayuda para encontrar a su familia… Es estremecedor…

¿Veis algun detalle más que os llame la atención?

 

 

Cristiano Ronaldo ¿feliz en la Juve?

Cristiano Ronaldo. EFE (Imagen de archivo)

Cristiano Ronaldo. EFE (Imagen de archivo)

Actualmente, el portugués está en el candelero por su traslado del Real Madrid a la Juve, hecho que no trascendería más allá si no fuera porque sus últimas declaraciones parecen ser demasiado halagadoras y repletas de elogios a su nuevo Club en detrimento del anterior, por el cuál parece que ahora siente cierto rencor.

Cristiano Ronaldo nunca decepciona en sus apariciones públicas, tiene un perfil de personalidad bastante expresivo y le cuesta reprimir sus emociones, es un claro ejemplo de que el ‘rostro es el espejo del alma’, para bien o para mal al exmadridista se le nota todo en la cara y no puede disimular sus verdaderos sentimientos a pesar de que intente controlar su mensaje verbal.

Recientemente ha respondido a unas preguntas sobre su nueva vida (que por el formato más bien parece el vídeo de un interrogatorio) en las que aparece en un super primer plano bien iluminado; las imágenes son perfectas para analizarlas porque se pueden apreciar las microexpresiones del rostro con bastante nitidez, algo que no suele ser frecuente (el vídeo original fue publicado en el canal de YouTube del Real Madrid).

¿Y qué nos dice Cristiano Ronaldo a través de su lenguaje corporal? De entrada parece que le cuesta hablar del tema, no comunica con naturalidad cuando habla de su cambio a la Juve, le cuesta dar explicaciones, está tenso e incómodo; esta reacción no suele ser habitual cuando hablamos sobre algo de lo que nos sentimos orgullosos y nos hace sentir alegres.

Esta actitud se refuerza con las numerosas expresiones de desprecio que podemos apreciar durante el vídeo. La que más me ha llamado la atención es la que se observa cuando dice que ahora sí que está en su momento top. El desprecio no es una emoción positiva, indica aversión, odio, indignación, rechazo y amargura, por supuesto, en diferentes niveles de intensidad, pero sea el nivel que sea, la persona que la emite no está experimentando sensaciones agradables.

Os dejo el vídeo editado por mi compañero José Luis Martín Ovejero, fantásticos los detalles que se aprecian a cámara lenta.

¿Qué os ha parecido? 🙂

 

Análisis no verbal: Ana Julia Quezada

Ana Julia Quezada durante la búsqueda del pequeño Gabriel. EFE/Carlos Barba

Hoy escribo con profunda tristeza uno de los análisis más duros a los que me he tenido que enfrentar. Sois muchos los que me escribisteis ayer pidiéndome que abordara el tema, que dijera algo que hubiera dado pista de la maldad oculta. También vi reproches a mis compañeros analistas diciendo que a “toro pasado” todo es muy fácil. Hay que entender que nosotros vemos ciertas expresiones o patrones de conducta que ya desde el inicio nos resultan incongruentes pero no podemos publicarlo y condenar a nadie por ello. Dentro de los cuerpos de seguridad del estado ya hay profesionales que hacen su trabajo en este sentido, su criterio es el que importa y el que es realmente útil para la investigación.

Dicho esto, en el caso de Ana Julia Quezada eran muchos los patrones de comportamiento incongruentes con la situación por la que estaba pasando. En primer lugar, uno de los indicadores que más nos llamaba la atención era su incapacidad para expresar la emoción completa de tristeza, ésta es una de las emociones primarias, genéticas y con una codificación facial específica difícil de simular, ya que el dibujo facial de la tristeza es una triangulación perfecta y significativa de las cejas. Vemos un claro ejemplo de este profundo sentimiento en el rostro de la madre del pequeño Gabriel y la comparación entre ambos fotogramas es bastante impactante. Podéis ver la diferencia en el siguiente vídeo, explicado por mi compañero José Luis Martín Ovejero.

Durante estos días he podido ver con detenimiento todas las apariciones de Ana Julia y en prácticamente todas sus intervenciones los gestos con su novio son más propios del control, la dominancia y la posesión que del consuelo. Resulta demasiado agresiva al contacto, constantemente le sujeta, le agarra, le abraza delante de las cámaras, he visto como hasta le viste y le sube la cremallera de la chaqueta, parece que su control sobre él es absoluto y continuo.

Hay expertos que también han detectado una sudoración y sequedad de la boca excesivos asociándolo al nerviosismo que realmente experimentaba. Puede ser, pero el problema de todo es que no tenemos la línea base de ella para poder defenderlo con rotundidad, pudiera ser que sea una persona que siempre suda más de lo normal.

Para mí, lo más revelador de todo lo que he podido ver está en unas declaraciones concretas a un periodista que le pregunta por ‘la casualidad’ de que Ana Julia encontrara la camiseta, a lo que ella responde “es extraño pero da igual, lo importante es que aparezca Gabriel” y desvía la mirada con una microexpresión de ira y profundo recelo hacia el periodista. Ese detalle tan importante no puede “dar igual” si realmente te importa y estás comprometido con el esclarecimiento del caso quieres profundizar sobre ello y no restarle importancia, minimizar el hecho, ni responder con evasivas para desviar la atención.

Contenidos relacionados:

Análisis No Verbal: Anna Gabriel y el gesto de sumisión (post ampliado)

La semana pasada analizamos el lenguaje corporal de Anna Gabriel en las declaraciones a los medios que ofreció desde Suiza (pincha aquí para leer el post). Nos centramos en analizar los patrones emocionales que desvelaran cuál era realmente su sentir ante la delicada situación, en este caso, destacaba por mucho la emoción de miedo.

Ahora he leído el análisis de mi colega de profesión José Manuel Petisco y me gustaría compartirlo con vosotros. Petisco es licenciado en psicología, profesor honorífico investigador por la UAH y experto en análisis facial, siempre es un acierto seguir sus análisis y conclusiones sobre comunicación no verbal. En el caso de Anna Gabriel se centra, además de en su apariencia, en un gesto que, según las últimas investigaciones, se asocia directamente con la afiliación, la solicitud de ayuda, la sumisión, cierto grado de victimismo y desprotección. 

Os dejo, además de un breve vídeo editado con sus comentarios, una segunda parte más amplia sobre su análisis y las base científica del trabajo realizado:

Está claro que Anna Gabriel es una mujer inteligente y sabe adoptar la apariencia que considera más adecuada para tratar de alcanzar sus objetivos. La apariencia es un canal de información no verbal muy potente que permite identificar a las personas y ella lo sabe.

Hasta ahora, a la exdiputada le ha interesado identificarse con determinada corriente política y social. Su sello de identidad ha sido vestir con esas camisetas con mensajes antisistema y lucir esos peinados y cortes de pelo “rompedores”. Pero, parece ser que ha llegado el momento de hacer como el camaleón y transformar su apariencia, probablemente porque su estrategia actual es tratar de empatizar con los ciudadanos y con las autoridades suizas. Al fin y al cabo, su futuro penal y laboral depende de ello. Su imagen pública ya no es tan coherente con las ideas que defiende, pero una cosa son las ideas y otra muy diferente la “supervivencia”.

Todos sabemos que mostrar una amplia sonrisa genera una reacción positiva en los demás. La utilizamos en múltiples situaciones sociales con la intención de ser amistosos, en otros casos como señal de apaciguamiento (por ejemplo cuando llegamos tarde a una reunión). La expresión facial en situaciones de alta activación puede mostrar emociones, pero en la mayoría de los casos está vinculada a la comunicación de intenciones, a motivos sociales. Para la Ecología del comportamiento, las conductas faciales de exhibición emocional son manifestaciones de la intencionalidad social (Fridlund, 1994). Según afirman Fernández-Dols y Crivelli (2013), diversos estudios naturalistas de tradición etológica han demostrado que las sonrisas, en lugar de ser explicadas como señales de emoción con un significado fijo, son mejor explicadas como conductas que satisfacen diversas funciones adaptativas y que tienen un valor referencial flexible.

Así, citan diversos trabajos que ponen de manifiesto múltiples funciones diferentes de la sonrisa: como una invitación sexual (Moore, 1985), en el marcado del estatus sociométrico (Cashdan, 1998), bromas ambivalentes (Keltner, Young, Heerey, Oeming y Monach, 1998), como expresión de afecto y aceptación -y unida al “flash de cejas” (elevación rápida de cejas) como invitación social (Eibl-Eibesfeldt, 1998)- o como mensajes de predisposiciones cooperativas para compartir recursos materiales (Mehu, Grammer y Dunbar, 2007).

Siguiendo la línea marcada por la Ecología de la conducta, en el caso de la entrevista ofrecida por Anna Gabriel a la cadena suiza RTS, su sonrisa cumpliría una función de expresión de afecto y aceptación, transmitiendo su deseo de ser amistosa, su disposición y deseo de afiliarse; lo que correlacionaría con su intención de residir en Suiza y retomar su carrera como profesora universitaria (intenciones laborales y, si fuera necesario, de asilo político).

En dicha entrevista ha cambiado la expresión feroz a la que, en muchas ocasiones, nos tenía acostumbrados, por una expresión más dulce y amable, llegando a dar muestras de debilidad. Ladear la cabeza es una forma de decir que está cómoda, que se muestra cordial y receptiva. Pero también puede ser una señal de sumisión y ausencia de amenaza, porque al ladearla dejamos expuesta la garganta y hace que parezcamos más pequeños de tamaño y menos amenazadores. El propio Darwin indicó que cuando la gente se siente sumisa tiene tendencia a inclinar la cabeza, con lo cual consigue un aspecto más bajo y menos amenazador.

La costumbre de bajar la cabeza como signo de sumisión es común a muchas culturas y se sigue llevando a cabo ante ciertas autoridades como reyes, emperadores y presidentes de gobierno (curiosamente en España el saludo a nuestro monarca no exige la inclinación de cabeza como señal de respeto y sumisión). También en diversas situaciones hacemos uso de ese gesto a modo de disculpas, como pidiendo perdón por los inconvenientes que hemos podido ocasionar (por ejemplo al pasar entre de dos personas que están conversando).

Muchos animales, como los perros y los lobos, ofrecen su cuello a otro animal más dominante de su misma especie en señal de sumisión; además encogen el cuerpo hasta quedar casi agazapados y simular así la altura de un cachorro (incluso suelen lamer el morro del dominante como haría un cachorro). Quizás por ello, para autores como Allan y Bárbara Pease (2006), la cabeza inclinada exhibe un cuello vulnerable y hace que la persona parezca más pequeña y más sumisa.

Anna Gabriel utiliza los gestos de ladear la cabeza y asentir con ella porque sabe, o intuye, que de esta manera su interlocutor y, por extensión toda la audiencia que va a ver esa entrevista, empezarán a sentirse confiados con ella, ya que ofrece un aspecto no amenazador. A ello contribuye también su nueva apariencia, ahora más ‘aniñada’.

En definitiva, su cambio de apariencia, ahora más acorde a la mayoría de la población, y sus muestras de cordialidad y sumisión, no son más que exhibiciones para tratar que las autoridades y población suiza empaticen con su causa.

Análisis no verbal: Arantxa Sánchez Vicario reaparece tras su separación

Foto EFE

Una separación muy controvertida, porque la relación de Arantxa Sánchez Vicario con su ahora ex marido José Santacana siempre tuvo especial interés para los medios de comunicación. Arantxa se enfrentó en el pasado a su familia, que se oponía a que contrajera matrimonio, y luchó por la relación que hoy se rompe.

La ex tenista se refugia desde entonces en la casa de su hermano y desde Miami se hacen públicas unas imagenes en el programa de corazón ‘Sálvame Deluxe‘, en las que reaparece junto a su abogado para ‘hablar’ del tema, entrecomillas porque es su asesor es realmente quien habla por ella, aún así la secuencia es bastante reveladora sobre el estado emocional de Arantxa en estos duros momentos.

En la secuencia se observa el nerviosismo y la tensión de ella a través de varios gestos manipuladores, se toca repetidamente el pelo, se sujeta a sí misma las manos y los brazos, está visiblemente incómoda e inquieta.

Realmente parece obligada a exponerse ante los medios, se pone de pie delante de su abogado, enfadada, con las manos en la cintura y los brazos en jarra, niega con la cabeza y su abogado la ‘convence’ para avanzar “relájate y vamos, empieza” con rostro de indiferencia para quitarle importancia al asunto. Este momento concreto es muy reveladora por el fuerte impacto emocional que se desprende.

Otro instante de alta tensión es en el que Arantxa realiza un gesto emblemático de amenaza al reportero, junta el dedo índice con el pulgar para advertirle de que no hablará, que no tiene por qué dirigirse a ella. Es un gesto homónimo del dedo índice acusador pero con menos agresividad explícita.

Por último, nos encontramos con un rostro muy repetido en el vídeo, aprieta fuertemente los labios y la mandíbula, es un gesto de contención de la ira, de represión de la comunicación, digamos que se calla a sí misma para no ‘meter la pata’ y decir cosas de las que luego pueda arrepentirse.

La verdad es que para no haber dicho una palabra sobre su estado de ánimo y emociones, se le ha entendido todo, no creéis..?

 

 

 

Análisis no verbal: El miedo de Anna Gabriel

La  exlíder de la CUP, Anna Gabriel, se ha ‘retirado’ a uno de los países más capitalistas del mundo, Suiza. En este sentido, son muchas las contradicciones que llaman la atención, aunque uno de los que más ha trascendido ha sido su apariencia. Ha realizado un cambio brutal pasando de una imagen muy transgresora, desenfadada, rebelde y moderna a un aspecto más formal, cuidado y tradicional.

Ha sido realmente sorprendente. La imagen personal es un patrón arraigado en nuestra seña de identidad, no es estable, ya que cambia con las modas, estados de ánimo, etc, pero no de un modo tan rápido y radical…

Anna Gabriel ofreció unas declaraciones a los medios que no tienen desperdicio alguno. Las preguntas desataban un fuerte impacto emocional en ella y las reacciones corporales eran de esperar. Mi compañero Francisco Campos Maya, autor del blog: analistas de la mentira, ha detectado una microexpresión de miedo bastante significativo ante la pregunta de si volverá a Madrid.

Tal reacción tiene tres indicadores bastante claros. El primero es la expresión facial de MIEDO o TEMOR, caracterizado por el alargamiento de la comisura izquierda de Anna Gabriel, por la apertura de los párpados y por la elevación de las cejas (con un sutil grado de tensión). 
El segundo es el acto de TRAGAR SALIVA de forma diferencialmente intensa que, junto al tercero, el aumento de la TASA DE PARPADEO, evidencia el nivel de TENSIÓN y MALESTAR que le genera la idea o imagen de ir a Madrid.

Aquí os dejo las imagenes.