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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

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Sexo, amor y apego, ¿todo junto o por separado? #SanValentin

Os recuerdo la frase de Antonio Damasio “Conocer la fisiología de la digestión no nos impedirá saborear un buen bistec”. No dejaremos de paladear el sentimiento más hermoso del que disponemos los humanos (y los animales) si profundizamos sobre los mecanismos cerebrales que hacen que se produzca. Porque sí amig@, el amor está en el cerebro.

Y gracias a Fisher sabemos además que no es una emoción. Helen Fisher es una de las investigadoras que más ha estudiado la neurobiología del amor. Tras sus experimentos ha reconvertido las concepciones más arraigadas sobre el amor, y repetiré mil veces la palabra amor porque no tiene sinónimos, los que aparecen en el diccionario (pasión, ternura, apego, cariño, aprecio, idolatría… etc) son otra cosa, tienen un matiz diferente que no consiguen englobar todo lo que significa el amor.

Antes se consideraba que el amor sólo implicaba una gama de distintas emociones que abarcaban desde la euforia hasta la desesperación. Tras sus investigaciones, Fisher llega a la conclusión de que el amor es un poderoso sistema de motivación, un impulso básico de emparejamiento. Pero, ¿Por qué es un impulso y no una emoción?

  • El amor romántico se centra en obtener la gratificación de una recompensa específica: el ser amado. Por el contrario, las emociones están ligadas a infinidad de objetos, tal como puede ser el miedo, que se asocia a la oscuridad, a las alturas, a la soledad, e infinitos temas de fobia.
  • No existe una expresión facial concreta para el amor, al contrario que las emociones básicas y sociales. Sí que puede contener una serie de patrones de comportamiento habituales (ya os las conté en el post: El secreto no verbal de las flechas de Cupido) pero éstos dependen de la cultura, el género, la personalidad, el aprendizaje… algo que no ocurre con las emociones.
  • Por último, el amor romántico constituye una necesidad, un ansia, un impulso por estar con el ser amado.

Para Helen Fisher, el amor romántico evolucionó en el cerebro para orientar toda nuestra atención y motivación sobre una persona específica. Pero esto no termina aquí. Para volver más complejo el amor, este sistema cerebral que genera una fuerza tan intensa como el amor romántico también se encuentra intrínsecamente relacionado con otros dos impulsos básicos para el apareamiento: el impulso sexual (deseo) y la necesidad de establecer vínculos profundos con la pareja (apego). 

Amor, deseo y apego son ‘controlados’ por tres sistemas cerebrales y circuitos neuronales distintos, también por diferentes neurotransmisores y producción de hormonas. Cada uno de estos tres sistemas cerebrales evolucionó para cumplir una función específica para el apareamiento. El deseo evolucionó para permitir la reproducción sexual con casi cualquier pareja más o menos adecuada. El amor romántico permitió que los individuos se enfocarán en una sola pareja a la vez, de tal modo que se ahorrase tiempo y energía el tiempo considerable para el cortejo. Y el apego dio lugar a que hombres y mujeres estuviesen juntos durante el tiempo suficiente para la crianza de un hijo.

Según Fisher, tales sistemas no siempre se dan en este orden, ni con una misma persona. Es posible sentir atracción sexual por una persona, amor romántico por otra y un profundo apego por otra distinta. Esta teoría abre un interrogante al intentar explicar una conducta tan interesante como la infidelidad. Pero esto da para otro post… 🙂

¡Feliz día del Amor! Libre, cómplice, propio, generoso y sin chantajes.

 

 

*Referencia: Psicología y Mente.

 

 

Una película sobre comunicación no verbal que tienes que ver

Fotograma de la película 'Perdida'. Momento en el que el marido de la desaparecida posa sonriente ante los medios.

Fotograma de la película ‘Perdida’. Momento en el que el marido de la desaparecida posa sonriente ante los medios.

Si te gusta el mundo de la comunicación no verbal deberías darle una oportunidad a la película ‘Perdida’. Hace ya tiempo que la vi pero anoche volví a verla en televisión y me recordó todo lo que significó para mí en su momento y lo ejemplar que es para demostrar que en el análisis del lenguaje corporal nada es siempre blanco o negro.

Esta historia nos recuerda lo importante que es el contexto para entender el porqué de un gesto u otro en según qué momentos. No quiero hacer spoiler, el guion juega con el espectador de un modo muy inteligente manteniendo la intriga de la trama hasta el final. Sólo destacaré algunos detalles que me parecen imprescindibles a la hora de entender la aplicación al ámbito de la comunicación no verbal.

Ya hice hace unos meses un avance cuando hablaba de las primeras declaraciones públicas de los padres de Diana Quer en el post: ¿Por qué la opinión pública desconfía de los padres de Diana Quer? En la película una mujer desaparece en extrañas circunstancias y acusan al marido de ser el responsable, él se defiende pero sus apariciones públicas ante los medios sólo consiguen empeorar la situación y aumentar su rol de sospechoso.

Uno de los motivos fundamentales por lo que esto ocurre, tanto en la película como en el caso de los padres de Diana por ejemplo, es por la adecuación del afecto. Me explico, en toda situación hay una reacción emocional esperable. No es que ocurra un suceso y haya una sola emoción asociada, puede haber un abanico amplio de posibilidades, por ejemplo, ante la desaparición repentina de un ser querido nuestros cerebros ‘esperan’ ver en los afectados emociones relacionadas con la nostalgia, la desesperación o la tristeza ante la pérdida, pero incluso esta reacción puede ampliarse a otras emociones que pudieran parecer contrarias a simple vista, todo dependerá del momento en el que se expresen y al hecho al que se refieran.

Este concepto la película lo ilustra muy bien y también lo siguiente: Existen multitud de factores que intervienen en el proceso de exteriorización de los sentimientos, por ejemplo, la relación previa con la persona desaparecida: ésta pudiera ser tortuosa y lo vivido en el pasado puede interferir en la filtración de expresiones de índole negativo en el momento presente;

el contexto de la desaparición: una separación de los padres de por medio, la retirada de la custodia de la hija menor a la madre, la intervención de la prensa, la opinión pública, datos erróneos, o no, filtrados a los medios, la exposición de la intimidad de la familia, y un largo etcétera, pueden ir minando el ánimo  y transformando la conducta hasta parecer extraña; variables de personalidad: personas más introvertidas o con rasgos de psicoticismo elevados demuestran una mayor dificultad para expresar sus emociones, esto no quiere decir que no lo sientan intensamente o que lo exterioricen pero sólo en la intimidad; incluso puede intervenir la fisionomía de un rostro.

En definitiva… si queréis entender la parte realmente complicada de un análisis de comunicación no verbal ¡no os podéis perder esta peli!

Recordatorio: 

Me hace mucha ilusión anunciaros que el próximo día 2 de Marzo participaré (junto con otros profesiones excepcionales) en la I Reunión Anual: “Expertos en Comunicación No Verbal a tu alcance”. Se celebrará en el CaixaForum de Madrid de 10.00 a 14.00 horas y la entrada será totalmente gratuita pero no olvidéis reservar vuestra plaza ya que el aforo será limitado. Nos vemos!!

Confirmación de asistencia y más info: comunicacion@aconve.org

Bloquea tú al miedo (y no al revés)

Uno de los efectos del miedo es el bloqueo emocional y mental. Ante un suceso traumático nuestra mente inmoviliza la nitidez de los detalles del hecho en cuestión para poder ‘autoprotegernos’, por ello, es habitual que una persona que haya sufrido un episodio de intenso pánico no pueda relatar con fluidez lo padecido, se denomina shock postraumático.

Un novedoso estudio (publicado en 2018) ha hipotetizado sobre una posible solución a este fenómeno y parece haber dado con una medida… un tanto peculiar. No apta para todos los públicos, ya que este resultado pasa por presuponer que la persona conocerá una segunda lengua distinta a su idioma nativo.

La conclusión del experimento que plantearon  los autores afirmaba que “la adquisición del miedo puede verse directamente afectada por el contexto lingüístico“. Cuando la persona hablaba en una lengua extranjera los dos registros fisiológicos más asociados a la respuesta de miedo (dilatación de la pupila y sudoración de la piel) disminuían notablemente.

“La idea del estudio ha sido intentar entender cómo las personas pueden regular sus emociones de una mejor manera a través de una lengua foránea, una lengua que puede que no dominen demasiado y con la que tienen cierta distancia emocional”, explican los investigadores a La Vanguardia.

Según los autores del estudio la reactividad emocional del miedo es menor en un idioma foráneo. Al hablar en otro idioma el sujeto tomará distanciamiento emocional del hecho y podrá expresarse mucho mejor desbloqueando la experiencia crítica.

Lo destacable de este hallazgo es que sus resultados pueden tener una aplicación práctica en el campo de la psicología y la psiquiatría, pudiendo ayudar a aquellos “pacientes que tengan problemas para expresar su experiencia emocional ante hechos traumáticos”.

 

Que no te pidan ‘controlar’ tu gestualidad

Ángela Ahrendts, directora de ventas de Apple

Ángela Ahrendts, Vicepresidenta de ventas de Apple

La comunicación no verbal es el espejo de tu personalidad, de tus emociones, de tu pasión o tu indiferencia, de lo que realmente sientes en cada momento. Nuestros gestos y posturas dicen en voz alta lo que pensamos, aportando una información muy valiosa para conocer mejor a nuestro interlocutor.

Detesto la palabra ‘controlar’ aplicada al lenguaje corporal. En este blog doy pautas para gestionar tus emociones, potenciar tus habilidades, e información para conocer lo que cada gesto transmite al público, pero cada uno tiene su propio poder de comunicación y esto no se puede, ni se debe, ‘controlar’. Tenemos que ser coherentes con nuestra esencia, de lo contrario se percibirá la falsedad y el artificio del discurso.

Hace poco leí un ejemplo inspirador. Ángela Ahrendts es actualmente Vicepresidenta de ventas en la compañía ‘Apple‘, y es considerada una de las mujeres más poderosas del mundo según la revista Forbes. En su trayectoria, luchó por llegar a lo más alto con esfuerzo y rechazó recomendaciones que consideraba nada acertadas.

Uno de esos consejos fue el de un consultor de imagen que le sugirió: “Controlar sus gestos. Mueve demasiado las manos, y por tanto es difícil que la tomen en cuenta para un cargo de CEO si sigue expresándose así”.

Ahrendts quedó muy contrariada y confusa ante tal afirmación. Aunque, aceptó el consejo e intentó ponerle remedio, sin éxito, claro. No duró ni una semana. Ella no quería renunciar a su estilo de transmitir, sentía que se traicionaba a sí misma y siguió moviéndose y gesticulando con fuerza, con pasión por lo que decía, porque creía en su mensaje y su cuerpo así lo ilustraba. Al año siguiente llegó a ser CEO de la firma ‘Burberry’.

Esta mujer triunfadora comprendió que la comunicación no se basa en controlar, sino más bien en entregar. Un extracto de una carta dirigida a sus hijas en el 2017, dice lo siguiente: “Estar presentes plenamente escuchando, sintiendo, creando empatía… siempre estableciendo un contacto visual pleno, y con frecuencia el ligero toque de una mano, construye confianza. Esa confianza te permite mirar hacia adelante, soñar más y enfocarte en los demás en vez de en ti.”

Aprende comunicación no verbal. Conoce los tips que potenciarán tus dotes para transmitir, gestiona tus emociones a la hora de expresarte, cree en lo que dices, siente lo que dices y el cuerpo bailará al compás de tus ideas mostrándote sincero, real y pasional.

 

 

*Fuente de consulta: Knesix Institute

Es bueno que tu hijo mienta

Los niños comienzan a desarrollar la capacidad de mentir a partir de los 2 o 3 años. Al principio son engaños muy simples pero van perfeccionando la técnica a medida que crecen. Que no cunda el pánico. Esta habilidad es una competencia social más que el niño debe adquirir, forma parte de su desarrollo y se relaciona con su inteligencia y habilidades sociales adecuadas.

Los estudios al respecto, recogidos en este reciente artículo del New York Time, relacionan directamente que cuanto más y mejor mienta un niño mayor coeficiente intelectual tendrá. Los niños que mienten tienen mejores ‘funciones ejecutivas’, facultades y habilidades que les permiten controlar sus impulsos y que les mantienen concentrados en una tarea. Los pequeños mentirosos incluso son más equilibrados emocionalmente y adeptos socialmente, según estudios recientes en estudiantes de preescolar.

Pero si tu hijo está quedándose atrás, no te preocupes: puedes acelerar el proceso. Capacitar a los niños en funcionalidad ejecutiva y en la teoría de la mente mediante diversos juegos interactivos y ejercicios en los que desempeñan algún rol pueden convertir a los honestos en mentirosos en cuestión de semanas, según descubrió el profesor Lee. Y enseñar a los niños a mentir mejora sus calificaciones en pruebas de funcionalidad ejecutiva y teoría de la mente. En otras palabras, mentir es bueno para su cerebro.

Vale. No nos pasemos. Desarrollar su imaginación y habilidades para el engaño será positivo pero hay que acompañar todo este proceso con una educación en honestidad. Premiar y potenciar la honestidad tiene mejores efectos que castigar la mentira. Una buena estrategia es hacerlo a través de la moraleja de historias y cuentos infantiles.

También funcionará una simple promesa. Varios estudios muestran que los niños son menos propensos a mentir acerca de sus fechorías y las de otras personas si antes prometieron decir la verdad; es un resultado que se ha replicado en varios análisis.La clave para alentar un comportamiento honesto, tal y como lo afirman el profesor Lee y sus colegas, es dar mensajes positivos que enfaticen los beneficios de la honestidad en lugar de las desventajas del engaño.

El rasgo que predice la conducta criminal

Los delitos violentos y no violentos están influenciados por factores biológicos, psicológicos y sociales, pero la mayoría de las investigaciones criminológicas, hasta ahora, se han centrado en las influencias sociales abandonando la fisiología.

Además los experimentos realizados al respecto suelen realizarse en poblaciones masculinas y en contextos no representativos. Las tasas más altas de violencia grave ocurren en América Latina y el Caribe, pero los estudios de violencia son casi inexistentes en esas regiones.

Hasta que un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge abordaron el asunto con un análisis longitudinal en una ciudad pobre (‘Pelotas’) de un estado relativamente rico al sur de Brasil, los ciudadanos de esta región convivían con una tasa de homicidios de 18,9 por 100.000 habitantes, casi 20 veces más que en Inglaterra por ejemplo. El nuevo estudio también incluyó a mujeres, mientras que las investigaciones anteriores se centraron sólo en los hombres.

La hipótesis inicial del experimento era la de relacionar una baja frecuencia cardíaca en estado de reposo con la conducta violenta de hombres y mujeres. Ya había precedentes, tres estudios previos en el Reino Unido y Suecia ya sugerían que los hombres violentos tienen bajas frecuencias cardíacas en reposo.

La investigación de tipo longitudinal midió el ritmo cardíaco en reposo (latidos del corazón por minuto después de mantenerse sentados por 10 minutos) de 3000 niños y niñas cuando tenían 11, 15 y 18 años de edad. En la fase final del experimento, cuando tenían 18 años de edad, se les aplicaron una serie de cuestionarios y se revisó su historial delictivo para conocer si habían cometido crímenes violentos: robos, uso de armas, asesinatos, secuestros, abuso sexual o si habían amenazado violentamente a otras personas.

Las conclusiones fueron claras y estadísticamente significativas: La baja frecuencia cardíaca en reposo predijo el delito violento y no violento durante la adolescencia para los hombres, y se asoció simultáneamente con el delito a los 18 años para las mujeres.

Los autores del estudio plantean dos teorías que podrían explicar este curioso fenómeno. Por un lado, la frecuencia cardíaca baja en reposo refleja la baja excitación del Sistema Nervioso Autónomo, este es un estado fisiológico desagradable que causa un comportamiento de búsqueda estimulante, incluido el comportamiento antisocial.

Por otro lado, la frecuencia cardíaca baja en reposo es un signo de intrepidez. Las personas con bajo ritmo cardíaco no experimentan el miedo con la misma intensidad que las personas con un ritmo cardíaco más elevado. Los niños que carecen de miedo pueden ser más propensos a cometer actos antisociales porque no les preocupan las posibles consecuencias, tales como la advertencia o el castigo de un padre o maestro.

Es sorprendente que una característica física personal como la frecuencia cardíaca en reposo pueda tener un vínculo tan claro con el comportamiento violento tanto para hombres como para mujeres, más allá de influencias sociales como la pobreza, la desigualdad, el narcotráfico y los sistemas de justicia corrupta.

Si alguien quiere conocer más sobre la metodología, resultados y conclusiones de este estudio al completo sólo tiene que pinchar aquí.

Así es la mujer de un psicópata

Tras publicar el análisis sobre el perfil de José Enrique Abuín, el presunto asesino de Diana Quer, muchos os habéis interesado no sólo por la inquietante conducta de este personaje sino por la de su mujer. Si efectivamente resulta que Abuín se perfila definitivamente como una personalidad psicopática, ¿cómo es posible que alguien se haya enamorado de él?

Puede parecernos imposible enamorarnos de alguien con estos rasgos perversos, pero la realidad es bien contraria. Ya hablamos en este blog sobre el ‘irresistible atractivo del psicópata‘, a priori son personas integradas que, por supuesto, no todas llegan a delinquir, aunque sí que coinciden en que al principio de la relación son encantadoras, educadas, sofisticadas… y sólo cuando pasa el tiempo saldrán a la luz sus comportamientos más perversos.

Esta progresión es muy sutil, seducen de una forma rápida e intensa para pronto enganchar al otro, se involucran inmediatamente en la red familiar, amistades, etc, para evaluar las características de su entorno y ‘estudiar’ sus debilidades, carencias y ambiciones, para más adelante aprovecharlas en su contra. Cualquier persona puede enamorarse de un psicópata, si bien es cierto que estos ‘depredadores’ tienen cierta predilección por la vulnerabilidad.

De este modo, suele ser habitual que las parejas que elijan provengan de familias desestructuradas, con carencias afectivas familiares, que ven en ellos una ‘salvación’ a su situación, alguien que de repente les promete cuidado eterno y les hace sentir únicas.

Con el tiempo es cuando su verdadero rostro sale a reducir, entonces, se vuelven egoístas, dominantes, fríos y manipuladores. Provocan así una relación tóxica basada en la dependencia emocional. Se convierte en un experto en ‘gestionar’ los puntos débiles de su pareja y a ésta solo le queda luchar constantemente por su atención y su afecto, hasta que finalmente se entregan a su entera disposición, esperando algo de agradecimiento o aprobación.

Las parejas del psicópata quedan bastante aisladas, llegan a pensar que sólo lo tienen a él y que por ello deben ayudarles y cuidarles, incluso protegerles, justificarles ante los demás. Se sienten en deuda con ellos, esto es muy frecuente entre los dependientes emocionales y no es de extrañar que los psicópatas exijan el pago constante de la deuda sin límite alguno…

Si estás de buen humor parecerás más inteligente

La formación de las primeras impresiones está profundamente influenciada por el atractivo facial, las señales de nuestro rostro afectan directamente a los juicios que harán los demás en pocos segundos.

Todos sabemos que un estado depresivo y el cansancio afectan a la capacidades mentales e intelectuales de la persona, por tanto, es lógico pensar que la expresión facial del estado de ánimo (curvatura de la boca) y el estado de alerta (apertura de los párpados) afectará a las impresiones sobre la capacidad intelectual.

Más de 4 estudios investigaron la influencia de estas señales faciales en la percepción de la inteligencia de una persona tras conocerla. En los primeros experimentos, se demostró que la apertura de los párpados y una sonrisa sutil, pero sincera, (reflejando buen humor) mejoraron los índices de inteligencia percibidos, independientemente de si la persona objetivo era más agraciada o menos físicamente.

En la última fase, los autores examinaron los cambios en estas señales antes y después de la restricción del sueño, para evaluar si esta variable podía influir. Y así fue. Los investigadores determinaron al fin que los rostros con ojos más caídos y con mirada cansada, el ceño fruncido y una boca sin sonrisa, se perciben como menos inteligentes.

 

 

 

*Referencia: Talamas, SN, Mavor, KI, Axelsson, J., Sundelin, T., y Perrett, DI. La apertura del párpado y la curvatura de la boca influyen en la inteligencia percibida más allá del atractivo. Revista de Psicología Experimental: General, 

Si quieres causar buena impresión ofrece una taza de café bien caliente

La ‘calidez’ (psicológica) es uno de los rasgos de personalidad más poderosos en la formación de primeras impresiones. Es una característica muy positiva que todos deseamos tener. Este calor interpersonal podría definirse como la amabilidad que los demás perciben de nosotros, también se relaciona con la capacidad de voluntariedad y altruismo con los demás, así como con la cordialidad y la honestidad.

Realmente el concepto de persona cálida-fría tiene su correspondencia física con la temperatura. Y es que ponemos nombre a nuestros mundos internos y mentales por analogía con el mundo físico. Por tanto, es lógico que los investigadores se preguntasen si los objetos cálidos pueden producir los mismos estados afectivos que una persona ‘cálida’.

El primer antecedente puede encontrarse en la psicología de la memoria, ya estaba demostrado cómo los objetos y eventos se asocian en nuestra memoria provocando el mismo efecto. De esta manera, la sensación de calor cuando uno toma una taza de café caliente o toma un baño tibio puede activar recuerdos de otros sentimientos asociados con la calidez (confianza y comodidad), debido a las primeras experiencias con nuestros cuidadores que brindan calidez, abrigo, seguridad, alimento…

¿Por qué ocurre esto? Esta investigación ha revelado que la corteza insular está implicada en el procesamiento de ambas versiones del frío-calor, de la información física y de la psicológica. Por esta razón, los autores se plantearon la hipótesis de que las meras experiencias táctiles de calidez física deberían activar conceptos o sentimientos de calidez interpersonal. Más aún, esta activación debería entonces influir, de manera involuntaria, en los juicios y el comportamiento hacia otras personas sin que uno sea consciente.

Pues bien, en un sencillo experimento organizado con un helado frío, un café caliente y un test de percepción (y una buena metodología-pincha aquí para conocer los pormenores del experimento), los autores constataron que es posible ‘engañar’ los juicios de nuestro cerebro al exponernos a un estímulo de calidez. La probabilidad de que una persona A juzgue a otra B como cálida, aumenta en un 15% si A sostiene una bebida caliente, al contrario que si sostiene un alimento frío (helado).

Conclusión, si quieres crear una atmósfera propicia y resultar agradable a tu interlocutor te lo tendrás que ganar, pero puedes ayudarte de este ‘truco’ para iniciar la conversación con buen pie. 🙂

 

*Referencia: Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU – PubMed Central® (PMC)

El perfil de José Enrique Abuín, ‘el chicle’, ¿otro ejemplo de psicópata?

José Enrique Abuín Gey, presunto asesino confeso del crimen de Diana Quer

Desgraciadamente hemos analizado en este blog el perfil psicópatico en no pocas ocasiones, encontrando ejemplos desgarradores como el reciente análisis del relato del conocido como ‘asesino de la catana‘ o la entrevista que ofreció José Bretón  desde la cárcel. La psicopatía no es una enfermedad mental, es un trastorno antisocial de la personalidad que se caracteriza, sobre todo, por la falta de sentimientos (anestesia afectiva), ausencia de empatía, culpa o miedo.

Estas personas son seres muy egoístas, fríos y manipuladores, no sienten, aunque sí que saben simular emociones, no pierden el contacto con la realidad y saben distinguir el bien del mal; por tanto, no es un eximiente ni un atenuante de la responsabilidad criminal. No se puede determinar que José Enrique Abuín Gey tenga una personalidad que se corresponda con la psicopatía, para ello debería pasar un exhaustivo análisis conducido por expertos. Sin embargo, sí que se pueden detectar ciertos rasgos psicopáticos en su modus operandi y en sus patrones de conducta.

Por ejemplo, sus antecedentes por agresión sexual y drogas desvelan una inclinación por delinquir y los mundos oscuros asociados a la ilegalidad, presentando un alto índice de reincidencia. El psicópata se caracteriza por su incapacidad para comprender las normas y reglas de la sociedad, así como un patrón general de desprecio y violación de las reglas y los derechos de los demás. Estos sujetos tienden a ser conflictivos y en su historial no sorprende encontrar que han sido sentenciados ya por algún delito. Con frecuencia ‘se meten en líos’ y las consecuencias de ello parecen no importarles en absoluto.

La acción de utilizar el coche para raptar y trasladar a las víctimas ya evidencia una planificación. Esta voluntad de traslado evidencia ideas preestablecidas por su parte; el desarrollo del delito no transcurre en una sola ubicación sino que planea distintos escenarios para llevarlo a cabo. En palabras del Coronel de la Guardia Civil: “Espera, observa, ve a la víctima, la selecciona y va a por ella”. Y efectivamente, la mente psicopática actúa como la de un depredador, busca una víctima propiciatoria

En el intento frustrado de secuestro a la joven de Boiro se retrata de forma significativa. Según la víctima, Abuín hizo hincapié desde el principio en quitarle el teléfono móvil, ya sabía que el dispositivo era importante para localizar los movimientos de quien lo porta, demostrando lo que los investigadores definen como ‘conciencia forense’;  de ahí que quisiera eliminar el principal elemento de prueba. Además, actuó creyéndose invencible, es decir, bajo la idea de que las autoridades jamás le iban a atrapar. Esto demuestra un pensamiento frío, narcisista y egocéntrico.

Esta repetición del modus operandi es muy importante, determina que el motor de sus actos era la fantasía. Los psicópatas reproducen de un modo reiterado la inventiva que previamente se formaron en su cabeza. Esto indica también premeditación. Según los expertos, un agresor sexual no busca tanto el placer sexual como el dominio y la sumisión. Esta es la parte con la que fantasean para después planear cómo poder llevarla a cabo en la vida real.

Su perfil de Facebook también es muy revelador a la vez que inquietante. Tenía una foto en la que llevaba puesta una camiseta con la siguiente impresión: “Mi hija siempre será mi pequeño ángel, si la lastimas acabaré con tu vida”. Una contradicción difícil de entender a tenor de los hechos, un detalle que indica la falta de capacidad para ‘ponerse en la piel’ de otro, por ejemplo, los padres de sus víctimas. También en su perfil podemos observar cómo, una semana después de presuntamente asesinar a Diana Quer, publicó un vídeo humorístico, añadiendo el texto “no puedo parar de reírme”, que suma para demostrar la frialdad y la falta de remordimiento.

Uno de los principales indicios de psicopatía es, además de la falta de empatía, la ausencia de miedo, culpa o vergüenza. Abuín estuvo durante 494 días pasando constantemente (porque estaba al paso de su residencia y la de sus familiares) por el lugar donde presuntamente ocultó el cadáver de Diana Quer. Un dato que pone de manifiesto la falta de conciencia moral.

Los psicópatas no se arrepienten de sus actos, éstos viven bajo su propio esquema de valores, haciendo lo que ellos consideran necesario para satisfacer sus necesidades y mostrándose indiferentes hacia el dolor ajeno que provocaron.

Aún nos faltan muchísimos detalles para el esclarecimiento del caso, datos que seguramente darán más pistas sobre la envilecida mente del presunto asesino, aunque, como podemos ver, la perfilación indirecta de una persona: el análisis de sus redes sociales, su conducta, su confesión y el modus operandi, ya nos avanza ciertos patrones de personalidad muy reveladores.