Archivo de la categoría ‘psicología’

Los psicópatas y narcisistas son los que más se niegan a usar mascarilla

Ya existen recientes estudios científicos que asocian ciertos rasgos y estilos de personalidad con la negativa a utilizar la mascarilla impuesta para evitar el contagio del virus covid-19.

Fotografía de uso libre Pixabay License

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Y no solo se obtienen datos sobre el cumplimiento de llevar la mascarilla, sino que los investigadores también han descubierto que el estilo de personalidad de la ‘tríada oscura‘ (rasgos de psicopatía, narcisismo y maquiavelismo) se relaciona con una menor probabilidad para cumplir con otras restricciones o medidas preventivas contra la pandemia, como el uso de gel hidroalcohólico o mantener la distancia física (que no social) necesaria con los demás.

Los rasgos de esta tríada se caracterizan por sus cualidades malévolas y los resultados experimentales correlacionan estos rasgos de personalidad con mayor impulsividad, tendencia al riesgo y a la delincuencia, a sentir menos compasión y empatía y a malos hábitos en general, que se vincula con una esperanza de vida más corta.

En las encuestas del experimento en el contexto del coronavirus, estas personas se creían, por una parte, que eran altamente susceptibles al virus, aunque también creían menos en la eficacia de sus propias acciones; percepciones que ‘explicaban parcialmente’ su renuncia a tomar medidas preventivas como lavarse las manos con frecuencia y limitar los viajes no necesarios, por ejemplo.

Los autores reconocen que aunque esta prediposición (por rasgos de personalidad) interviene en el incumplimiento de las normas, también deben añadir en los estudios futuros otras variables que podrían interponerse en la conducta final, como por ejemplo: la educación, conocimientos, falta de información, valores o el nivel de confianza en los gobernantes e instituciones.

*Aclaración: NO todas las personas que no lleven mascarilla son psicópatas o narcisistas, el resultado del estudio muestras que las personas con rasgos psicopáticos y narcisistas tienen una mayor tendencia que el resto de la población al no cumplimiento de esta norma.

*Referencias:

Comportamiento adaptativo y desadaptativo durante la pandemia de COVID-19: El papel de los rasgos de la Tríada Oscura, el narcisismo colectivo y las creencias de salud en Newsweek

¿Quién cumple con las restricciones para reducir la propagación de COVID-19 ?: Personalidad y percepciones de la situación COVID-19 en Newsweek

Libros sobre comunicación no verbal recomendables para este verano

Para los apasionados del lenguaje corporal recomiendo algunos libros de lectura ligera para estas vacaciones, pero sin perder el rigor y la utilidad que esta ciencia nos puede ofrecer.

Fotografía Pixabay License

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  1. El cuerpo habla, de Joe Navarro, ex agente de FBI en el área de inteligencia. Se trata de un texto muy práctico que recorre de forma pormenorizada cada parte del cuerpo con sus posibles movimientos y significados. Realiza una categorización de los gestos muy interesantes y aplica la teoría del lenguaje corporal a múltiples ejemplos relacionados con su dilatada experiencia profesional policial.
  2. Cómo detectar mentiras, de Paul Ekman, uno de los referentes mundiales expertos en la materia. Este libro conforma un manual de indicadores que pueden determinar si una personas no está siendo del todo sincera. Analiza a través de las microexpresiones en el rostro, los tipos de sonrisa, las palabras, la voz y el cuerpo, detalla la conducta más prototípica de la mentira, así como errores, estrategias y consejos para detectar el engaño.
  3.  Tu habla que yo te leo, de José Luis Martín Ovejero, autor español que elabora una guía dinámica sobre comunicación no verbal dando respuesta a las preguntas más frecuentes que le han realizado a lo largo de los años en los que ha impartido formaciones en empresas de diversos sectores: consejos para negociar, convencer, causar buena impresión y, en definitiva, para facilitarnos las relaciones humanas y conectar mejor con los demás.

Si preferís una novela, no dudéis en acudir a la bilogía de Care Santos: ‘Todo el bien y todo el mal’ y ‘Seguiré tus pasos’, en la que aprenderéis también sobre comunicación no verbal con una maravillosa historia de por medio. Reina, la protagonista, es una excepcional experta en la evaluación del comportamiento y, como muchos ya sabéis, yo misma participé en la labor de documentación que hizo la autora para dar vida a semejante maravilla de mujer.

Por cierto, mañana mismo a las 19.00 horas, Care y yo haremos un directo en Instagram para charlar sobre el proceso de construcción del personaje de Reina, hablaremos de comunicación no verbal y muchas cosas más. No os lo perdáis! 🙂

La ‘aplausitis’ toma protagonismo en la política española

La bienvenida triunfal a Pedro Sánchez tras el pacto de Bruselas ha estado protagonizada por un pasillo con sonoros vítores, aplausos y miradas de complicidad por parte de sus Ministros. Una reacción llamativa, y hasta ahora poco habitual, en la imagen política de nuestro país.

Pero es que la escena no es aislada y el aplauso intenso e interminable se volvió a repetir ayer, justo antes de comenzar la sesión de control al Gobierno en la entrada de Sánchez al hemiciclo.

Existe una expresión, en el lenguaje coloquial de los cofrades y apasionados de la Semana Santa, conocida como ‘aplausitis petalae‘, no logro averiguar la procedencia del término (espero que alguien me pueda iluminar), pero se utiliza para definir en las procesiones al comportamiento de algunos de los asistentes que recrean un ambiente folclórico cuando no toca, escandaloso, distorsionado y exagerado, en el que se grita, se hacen aspavientos y se aplaude de forma ferviente ante el paso religioso, una moda que nada gusta a los creyentes más puristas, quienes mantienen una actitud humilde, con recogimiento y respeto.

El contexto es bien diferente, pero tras lo sucedido en nuestro país y en el mundo, la consideración debería ser similar, no hay muchos motivos para batir las palmas, de hacer ruido cuando se necesita silencio, razón y reflexión.

LA PSICOLOGÍA DEL APLAUSO

Un revolucionario estudio sueco, publicado en el Journal of the Royal Society Interface, determinó que la duración o intensidad de los aplausos no tienen por qué ser prueba de la calidad de una determinada actuación. El aplauso estaría determinado por el comportamiento deliberado o no de un grupo ante la influencia o presión de la mayoría y no por la satisfacción real propia, se trata de un contagio social que trata de agradar y dar protagonismo (merecido o no) al receptor de la ovación.

En comunicación no verbal, el aplauso se entiende como la necesidad humana de expresar una opinión visible de aprobación. Pero la política es un mundo aparte en el que casi todo se corrompe, ellos reciben el elogio del aplauso normalmente como muestra de apoyo clásico o acción multiplicadora, no de aceptación o respuesta emocional sincera.

Los aplausos en política se han convertido en un cliché muy socorrido, que ya forman parte del argot del mitin político. Ya no significan nada, solo una infantil estrategia de marketing y publicidad que intenta endulzar la imagen del político de turno, recrear un momento optimista, a pesar de que sea más o menos apropiado, de que se merezca o no, de que no proceda en el contexto.

En política se aplaude a pesar de todo.

 

 

 

 

Preferimos a los hombres con barba, aunque son más infieles

La apariencia es uno de los canales de comunicación no verbal más utilizado por nuestro cerebro para realizar predicciones y juicios de valor. Es inevitable, ya que su carga evolutiva es muy poderosa tanto en el ser humano, como en el reino animal.

Fotografía Pixabay License

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Según los estudios científicos, el vello facial masculino influye fuertemente en los juicios de las personas sobre los atributos socio-sexuales de los hombres. Tanto hombres como mujeres consideraron que: los rostros con barba gruesa eran los más atractivos, más masculinos, más competitivos, maduros y más saludables. Convirtiéndose la barba, de esta manera, en una señal indirecta de aptitud física y social.

La hipótesis explicativa se basa en que el instinto evolutivo nos indica que estas características visuales en los hombres (con más vello facial y corporal) son más capaces de reproducirse y proteger a su familia. Algo así como un ‘macho alfa’.

Pero no todo es positivo, resulta que los hombres con barba, además de tender a la infidelidad, son más problemáticos por su mayor propensión a pelear, en su afán por marcar territorio y demostrar dominancia y superioridad ante los demás.

Sin embargo, es justo aclarar que esta tendencia es más bien europea y que en otras muestras de estudio no se han replicado los mismos resultados.

La investigación sobre las percepciones de la barba se ha centrado en gran medida en los juicios de las personas de ascendencia europea de las culturas occidentales, pero en la ciencia también existen alternativas sobre las preferencias sexuales de las mujeres para el vello masculino en el pecho y el tronco que han demostrado diferencias interculturales. Es decir, la barba no es una preferencia universal del atractivo masculino.

Por ejemplo, las mujeres del Reino Unido declararon una preferencia muy pronunciada por la barba y el pelo en el pecho, las mujeres en Camerún mostraron también preferencia por esta característica masculina pero de una manera mucho más débil, mientras que las mujeres de China, Nueva Zelanda y los Estados Unidos calificaron las imágenes sin vello como las más atractivas.

Y tú… ¿Qué prefieres? 🙂

 

 

 

Dime qué emoji usas y te diré cómo eres

Hoy 17 de julio es el Día Mundial del Emoji y es merecida la dedicación a este nuevo idioma universal propio de la comunicación no verbal, porque, ¿os habéis dado cuenta del cambio que ha supuesto en nuestras vidas?

Creo que casi nadie ya considera comunicarse por escrito sin estas simpáticas caritas que reflejan prácticamente todas nuestras emociones y que son capaces de transformar un mensaje por completo: suavizan a las palabras que puedan sonar severas o exigentes, enfatizan una idea, ironizan, sustituyen incluso a una respuesta o a un mensaje determinado… Solo con una imagen de corazón, una llama de fuego, una risa o un emoji de llanto o enfado ya podemos decir mucho. Incluso todo.

Las estadísticas relevan que entre los emoticonos más utilizados suelen estar el de la carcajada con lágrimas en los ojos 😂 y el beso del corazón 😘, pero curiosamente nuestra costumbre también cambia durante las circunstancias y los nuevos datos determinan que durante la pandemia por coronavirus, los emojis que se posicionan como más frecuentes son el del virus 🦠 y el de la carita con mascarilla 😷.

Un solo icono es un potente activador de emociones. Si recibimos un emoji con una cara sonriente, se activa la misma área cerebral que si vemos sonreír una persona de manera real. Los emoticonos transportan los matices de la comunicación cara a cara, esas sutilezas que se pierden cuando interactuamos con una pantalla de por medio.

Algunos estudios van más allá y han sido capaces de relacionar un determinado uso de los símbolos con ciertos rasgos de la personalidad:  un estudio publicado por la Universidad de Rochester llegó a la conclusión de que las personas más introvertidas son las que utilizan más los emoticonos.

Este tipo de carácter apuesta menos por los mensajes explícitos y han encontrado en los emojis una buena forma de no exponerse tanto y controlar más su comunicación.

Además en el mencionado estudio descubrieron que:

  • El uso de emoticonos con besos o corazones se vinculaban más con personas que puntuaban alto en la característica de ‘amabilidad’. 😍🥰😘😚
  • Las personas que eran más inestables emocionalmente (rasgo de neuroticismo) usaban los rostros con rasgos faciales más exagerados: cara cansada, cara que derrama lágrimas, cara con ojos girados. 😭😢🙄😫
  • Las personas altamente extrovertidas utilizaban más gestos expresivos, como guiños y sonrisas abiertas. 🤗😬😉😃

De un modo u otro, está claro que emplear este lenguaje figurativo en la comunicación digital escrita tiene un valor incalculable, ya que es capaz de compensar la ausencia del lenguaje corporal o emocional e incluso asume la función del ‘tono’ en los mensajes escritos.

En definitiva, humanizan las palabras. 

 

¿Un clavo saca otro clavo?

«Novo amore, veteram amorem, tamquam clavo clavum, eficiendum putant». (El nuevo amor saca al viejo amor, como un clavo a otro) -Cicerón-

Foto Pixabay Free to use (CC0)

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Una separación, cualquier ruptura amorosa, es muy dolorosa. Hay que pasar un duelo porque realmente una persona querida, muy presente en nuestras vidas, desaparece de nuestro mundo y esto a veces se vuelve insoportable. La emoción de tristeza es mala compañera, nos genera una sensación desgarradora, sí, pero muy necesaria.

Intentamos por todos los medios deshacernos de ese sentimiento intenso de aflicción, y entonces, buscamos atajos para no vivir el proceso natural de duelo, para no tolerar el desconsuelo que padecemos. Simplificamos el camino del desamor y solemos terminar en un callejón sin salida. Nos entregamos a una nueva relación cuando todavía nos visitan los fantasmas de la anterior.

Ciertamente este comportamiento puede tener un efecto placebo sobre el dolor de nuestras heridas, pero es un anestésico emocional tremendamente temporal, en breve aflorará el germen de la dependencia emocional o de la toxicidad de la relación, porque los cimientos no son sanos, no nacen de la voluntad y la ilusión sino de la obligación, de la soledad, del despecho, de la desesperación.

No será así el 100% de las veces, pero las excepciones contadas confirman la regla. En la mayoría de las ocasiones esta conducta es un recurso desadaptativo para no afrontar la realidad y evitar o aliviar ese sufrimiento.

Un período de transición y dolor nos sirve para olvidar, recomponernos, asimilar la pérdida, enfocar nuestro futuro y para curar nuestras heridas emocionales con el tiempo que también lo hacen las heridas físicas.

No hay nada mejor que volver a enamorarse y confiar de nuevo en alguien para compartir nuestra vida de una forma estable y madura, pero debes sentir que estás preparado para ello, es lo más justo para ti y para él/ella.

¿En cuánto tiempo se estima que estaremos listos para iniciar una nueva relación?

No hay una regla exacta, pero por ejemplo, una neurocientífica experta en el estudio de la relación cerebro-amor, Lucy Brown, explica que: “En término medio, superar una ruptura emocional puede tardar entre 6 meses y 2 años“.

En este cálculo promedio el tiempo es indeterminado porque existen multitud y diversas diferencias individuales y también de género. Según los estudios, los hombres tardan más en recuperarse, pero las mujeres sufren un impacto emocional mucho más intenso ante la ruptura.

Vivimos en una sociedad que nos empuja a ‘estar bien siempre’, a sentirnos frustrados y perdedores si nos venimos abajo, si nos frenamos en seco, si nos ocurre algo desgraciado. Eso es la vida y todos en algún momento recibimos un revés inesperado.

Permítete estar mal, de bajón, llorar, convivir con la tristeza. Nuestro cerebro también necesita momentos de calma e introspección para reconstruirse.

«Alguien dijo que el olvido está lleno de memoria» -Mario Benedetti-

 

 

 

Detección del engaño, lenguaje corporal, emociones: los expertos hablan

Quería compartir con vosotros una excelente iniciativa para los apasionados de la comunicación no verbal. Mi colega de profesión Alan Crawley, a través de su canal de YouTube ‘Sin Verba’ ha realizado una serie de entrevistas con expertos de diferentes nacionalidades y áreas de especialización.

Hoy publicó el primer podcast, en el que participo para comentar con él cuestiones muy interesantes, por ejemplo: cómo funciona la detección de la mentira, cómo leer las emociones de los demás en diferentes contextos, la clasificación e interpretación de los gestos, las diferencias culturales y de género, cómo ha impactado la pandemia por coronavirus en nuestra forma de relacionarnos.

El diálogo es muy nutritivo porque las preguntas están orientadas de forma muy amena y van conduciendo la entrevista por prácticamente todos los aspectos más destacables del lenguaje corporal, ambos divagamos sobre la tendencia futura de esta materia y compartimos nuestra particular perspectiva sobre la comunicación global.

En fin, me dejo ver un poco por aquí y espero comentarios 🙂

 

El olor a café: un recurso poderoso

O lo amas o lo odias, pero el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, así que parece que tiene más seguidores que detractores. Y es que no es solo una simple bebida. El café es para muchos un medio de inspiración, una necesidad para empezar el día, el símbolo de una importante conversación, de un reencuentro, de recuerdos, el testigo de muchos comienzos o de algunos finales.

Fotografía Pixabay License

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Nuestro cerebro adora el café.

Debido a la estimulación de la dopamina, el consumo de cafeína aumenta nuestra capacidad cognitiva, mejora nuestro estado de ánimo, optimiza la atención, concentración y memoria, y tras su ingesta, nos sentimos más eficientes, vigorosos y motivados por el trabajo. Al contrario, reduce nuestra percepción de somnolencia, fatiga, cansancio y afectos negativos.

Existen centenares de estudios que avalan los ya conocidos efectos beneficiosos del café en nuestro organismo (siempre con un consumo moderado). Pero uno de ellos, publicado recientemente, va aún más allá, ya que no se centra en la ingesta, sino solamente en el poder de su olor.

El aroma a café ya es capaz de mejorar nuestras capacidades cognitivas, es decir, optimiza la atención, la capacidad de análisis, de resolución de problemas y el desempeño laboral y académico en general. Parece producto de la magia, sin embargo, la autora del trabajo, la doctora la Adriana Madzharov, destaca una cuestión tan llamativa como curiosa: se trata de un simple efecto placebo.

Basta con que una sala o una habitación desprenda olor a café, para que el 90% de las personas experimenten bienestar. “Como ya sabíamos, al cerebro le apasiona el café. La cafeína lo estimula, le genera placer y activación. Por tanto, el simple aroma también puede activar todos esos procesos debido a ese recorrido neuronal que se produce entre la corteza cerebral y el sistema límbico: nos sentimos motivados al recordar sus beneficios.”

“A menudo descuidamos el gran efecto que tiene en nosotros el sentido del olfato. Estamos ante un recurso cerebral prácticamente infrautilizado, cuando en realidad, es un vínculo directo hacia nuestras emociones y memoria, un canal excepcional capaz de conferirnos inspiración, calma o activación, de mejorar nuestra atención e introspección, de hacernos más creativos, receptivos al entorno…”

Este hecho es algo que sabe bien la industria del marketing y se está empezando a aplicar al mundo del trabajo y las organizaciones. Ya hay estudios que sugieren que, en ocasiones, basta una fragancia a vainilla, canela, café o chocolate, para mejorar el bienestar y la productividad de los trabajadores. Estamos ante un tema lleno de posibilidades.

 

 

 

*Fuentes de consulta:

El impacto del aroma a café en las expectativas y el rendimiento

Al cerebro le gusta el café

El olor a café estimula el cerebro y mejora los procesos cognitivos

 

 

La sensación de saber que vas a enamorarte de un desconocido

En el mundo de las emociones, encontramos sentimientos sin nombre, al menos en la propia lengua, sin embargo existen, las sentimos perfectamente aunque no sepamos bien cómo describirlos.

Fotografía Pxhere. CC0 Dominio publico

Fotografía Pxhere. CC0 Dominio publico

Reconozco que para mí ha sido todo un descubrimiento el término japonés: ‘Koi No Yokan‘, ya que este concepto recoge una sensación que yo misma había experimentado en muchas ocasiones, y es la de conocer a alguien con el que sabes que vas a conectar, que ese todavía desconocido va a estar en tu vida de una forma intensa.

Intuyes que esa persona extraña se va a convertir en uno de tus mejores amigos, que va a marcar tu vida, que vas a enamorarte de ella.

Koi No Yokan‘ no es exactamente un flechazo, es más bien una intuición, un vaticinio. Se define como el presentimiento al conocer a alguien de que inevitablemente, tarde o temprano, te enamorarás de él o ella.

Una fuerte premonición del amor o la amistad. Simplemente sientes que ya no hay vuelta atrás. Solo te queda esperar ser correspondido (importante).

Los japoneses se sorprenden y lamentan de que esta expresión no exista en ninguna otra lengua. Para ellos es tremendamente importante y su uso está muy presente y extendido en el lenguaje diario.

A nuestro rico idioma todavía le faltan expresiones para designar emociones que identifiquen situaciones que vivimos a menudo. Necesitamos urgentemente una palabra que describa esta sensación en castellano. ¿La habéis sentido?

 

El liderazgo femenino en tiempos de coronavirus

Según los datos de la ‘European Center for Disease Prevention and Control‘, se evidencia que los países liderados por mujeres durante esta crisis del Covid-19 han gestionado y adoptado unas medidas y decisiones más eficaces que el resto. Las cifran hablan por sí solas, ¿será casualidad?

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.DAVID ROWLAND / EFE

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern. DAVID ROWLAND / EFE

En la era de las redes sociales y la conexión global, todos hemos sido testigos de cómo los líderes políticos han abanderado la comunicación y desarrollo de esta pandemia mundial, en muchos casos, con catastróficas consecuencias.

Discursos negligentes, negacionistas, irresponsables, engañosos, con metáforas beligerantes…. Un lenguaje masculino que trataba de alentar la ardiente lucha del guerrero, la ofensiva, el ataque, antiguos valores de una guerra que no existía, porque nuestro enemigo no era visible, porque no teníamos armas. Nada tenía sentido en este estilo de comunicación.

Aunque parece que no se dé importancia o que sea fruto de la mera coincidencia azarosa, existe otro lado, otro resultado, otro tipo de gestión exitosa. Algunas líderes del mundo han tomado decisiones contundentes, pero se han desmarcado de ese inútil discurso de guerra.

A pesar de ello, no les ha faltado arrojo y decisión a la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen; a la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, o a la canciller alemana, Angela Merkel, para implementar medidas inminentes, arriesgadas, innovadoras, drásticas y, sobre todo, acompañadas de cristalinas declaraciones a la ciudadanía desde el primer momento. A la vez que adoptaron gestos solidarios y empáticos.

La primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, decidió realizar test diagnósticos a todos sus ciudadanos sin excepción. La primera ministra noruega, Erna Solberg, apareció en televisión para hablar directamente con los niños de su país, organizando una rueda de prensa en la que la presencia de los adultos no estaba permitida. Todos los componentes del Gobierno neozelandés de Jacinda Ardern se han bajado el sueldo un 20%, en solidaridad con la crisis económica que se avecina.

Detalles y transparencia en medio del caos que, a pesar de que la gestión política no sea perfecta, potencian una sensación de cercanía, protección, calidez, humildad y consideración con la ciudadanía. Queremos que nuestros políticos tengan la inteligencia analítica suficiente como para diseñar estrategias efectivas pero sin olvidar que la empatía es el medio por el que se analiza el impacto en las personas de las medidas que se deciden.

Intuición, inteligencia emocional, humildad, prudencia, moderación, solidaridad, cooperación, calidez, sensatez, capacidad de escucha, humanidad. Estos son los valores que se necesitan ahora, no los valores que promueve el concepto de ‘guerra’.

Los buenos valores no son exclusivos del mundo femenino, en absoluto; las mujeres no son peores ni mejores en puestos de liderazgo, pero sí aportan una perspectiva complementaria necesaria y han de ser capaces de llegar a esos puestos para demostrar su poder de implementar y gestionar la crisis y el cambio.