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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

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Análisis no verbal: El miedo de Anna Gabriel

La  exlíder de la CUP, Anna Gabriel, se ha ‘retirado’ a uno de los países más capitalistas del mundo, Suiza. En este sentido, son muchas las contradicciones que llaman la atención, aunque uno de los que más ha trascendido ha sido su apariencia. Ha realizado un cambio brutal pasando de una imagen muy transgresora, desenfadada, rebelde y moderna a un aspecto más formal, cuidado y tradicional.

Ha sido realmente sorprendente. La imagen personal es un patrón arraigado en nuestra seña de identidad, no es estable, ya que cambia con las modas, estados de ánimo, etc, pero no de un modo tan rápido y radical…

Anna Gabriel ofreció unas declaraciones a los medios que no tienen desperdicio alguno. Las preguntas desataban un fuerte impacto emocional en ella y las reacciones corporales eran de esperar. Mi compañero Francisco Campos Maya, autor del blog: analistas de la mentira, ha detectado una microexpresión de miedo bastante significativo ante la pregunta de si volverá a Madrid.

Tal reacción tiene tres indicadores bastante claros. El primero es la expresión facial de MIEDO o TEMOR, caracterizado por el alargamiento de la comisura izquierda de Anna Gabriel, por la apertura de los párpados y por la elevación de las cejas (con un sutil grado de tensión). 
El segundo es el acto de TRAGAR SALIVA de forma diferencialmente intensa que, junto al tercero, el aumento de la TASA DE PARPADEO, evidencia el nivel de TENSIÓN y MALESTAR que le genera la idea o imagen de ir a Madrid.

Aquí os dejo las imagenes.

El secreto de llamar a las personas por su nombre

Simple y sencillo, el pequeño detalle de llamar a las personas por su nombre produce un efecto psicológico muy positivo en las relaciones personales. Nos hace sentir escuchados, valorados e importantes; establece un puente de confianza y vuelve a las personas más receptivas. Conlleva un elevado impacto emocional.

Y es que realmente el nombre propio es nuestra seña de identidad. El hecho de que nos recuerden por nuestro nombre es algo que agradecemos con calidez, ya que despierta nuestra empatía de forma inmediata.

Cale Carnegie, exitoso empresario estadounidense y un apasionado del concepto de liderazgo, hablaba de este gesto tan simple: “Llame a los demás por su nombre, recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma”.

Exponía ejemplos muy interesantes: Theodore Roosevelt recordaba los nombres de cada uno de los empleados de la Casa Blanca, sus vidas, historias, familias y sus dolencias personales. No sólo eso, también lo hacía con cientos de electores, referentes políticos, nacionales e internacionales. Un hombre con gran liderazgo.

Según una revolucionaria investigación de la Universidad de Nueva Jersey (EE.UU.), cuando escuchamos nuestro propio nombre, el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro se activa con más esfuerzo que cuando oímos el nombre de otras personas. Concretamente, la actividad es mayor en las neuronas de la corteza frontal media y la corteza temporal.

Estos experimentos demuestran que reconocer que alguien nos nombra, pone en marcha zonas cerebrales específicas que permanecen en silencio el resto del tiempo”, concluían los autores en un artículo de la revista Brain Research.

No es difícil, habrá que ponerlo en práctica!

 

*Fuente de consulta: http://www.aden.org/business-magazine/

 

Y el Goya al enfado de la noche es para…

El cantautor Leiva en la Gala de los Goya 2018

El cantautor Leiva en la Gala de los Goya 2018

El cantante Leiva!

La Gala de los Goya 2018 transcurrió sin demasiados sobresaltos ni trascendencia anecdótica. Por mi ‘de-formación’ profesional siempre ando a la caza de las emociones más intensas e impactantes de estos momentos únicos, donde las sensaciones, los nervios y los deseos o anhelos están a flor de piel.

En el año 2016 hubo bastante más juego de análisis, las reacciones de Inma Cuesta, un perdido Tim Robbins y un emocionadísimo Daniel Guzmán no tuvieron desperdicio (podéis leer el post pinchando aquí). En esta Gala de 2018 todo estuvo más comedido, sí, hubo alegría, emoción, sorpresa pero nada que destacara por su intensidad desproporcionada.

Para destacar la reacción que más ha llamado mi atención nos tenemos que remontar a la ‘pre-gala’ de los Goya, donde el cantante Leiva, uno de los premiados de la noche por su canción en la película de ‘La Llamada’, protagonizó un momento tenso con los periodistas. El cantautor es un tipo no demasiado expresivo ni cómodo en estos lares (tal y como él mismo ha admitido) pero esa noche se conviertió en foco de las atenciones por su ‘gesto’ en un momento concreto de su aparición ante los medios en el photocall.

Es muy reveladora la secuencia, ya que podemos comprobar cómo cambia su estado emocional de un polo a otro en cuestión de segundos por una pregunta.

Leiva habla entusiasmado, con alegría e ilusión sobre su proyecto pero cuando es preguntado por su vida privada y la especulación sobre su reconciliación sentimental con la actriz Macarena García, podemos observar una expresión facial de ira muy fuerte y reactiva.

En el fotograma capturado al inicio de este post se puede identificar el ceño fruncido, la mirada directa y penetrante en su interlocutor, tensión en la mandíbula y las aletas de la nariz muy abiertas. Esta hostilidad se manifiesta ante la frustración, la interrupción de una conducta motivada, situaciones injustas, o atentados contra valores morales.

Creo que Leiva en este momento sintió todas ellas…

 

 

Bloquea tú al miedo (y no al revés)

Uno de los efectos del miedo es el bloqueo emocional y mental. Ante un suceso traumático nuestra mente inmoviliza la nitidez de los detalles del hecho en cuestión para poder ‘autoprotegernos’, por ello, es habitual que una persona que haya sufrido un episodio de intenso pánico no pueda relatar con fluidez lo padecido, se denomina shock postraumático.

Un novedoso estudio (publicado en 2018) ha hipotetizado sobre una posible solución a este fenómeno y parece haber dado con una medida… un tanto peculiar. No apta para todos los públicos, ya que este resultado pasa por presuponer que la persona conocerá una segunda lengua distinta a su idioma nativo.

La conclusión del experimento que plantearon  los autores afirmaba que “la adquisición del miedo puede verse directamente afectada por el contexto lingüístico“. Cuando la persona hablaba en una lengua extranjera los dos registros fisiológicos más asociados a la respuesta de miedo (dilatación de la pupila y sudoración de la piel) disminuían notablemente.

“La idea del estudio ha sido intentar entender cómo las personas pueden regular sus emociones de una mejor manera a través de una lengua foránea, una lengua que puede que no dominen demasiado y con la que tienen cierta distancia emocional”, explican los investigadores a La Vanguardia.

Según los autores del estudio la reactividad emocional del miedo es menor en un idioma foráneo. Al hablar en otro idioma el sujeto tomará distanciamiento emocional del hecho y podrá expresarse mucho mejor desbloqueando la experiencia crítica.

Lo destacable de este hallazgo es que sus resultados pueden tener una aplicación práctica en el campo de la psicología y la psiquiatría, pudiendo ayudar a aquellos “pacientes que tengan problemas para expresar su experiencia emocional ante hechos traumáticos”.

 

Si estás de buen humor parecerás más inteligente

La formación de las primeras impresiones está profundamente influenciada por el atractivo facial, las señales de nuestro rostro afectan directamente a los juicios que harán los demás en pocos segundos.

Todos sabemos que un estado depresivo y el cansancio afectan a la capacidades mentales e intelectuales de la persona, por tanto, es lógico pensar que la expresión facial del estado de ánimo (curvatura de la boca) y el estado de alerta (apertura de los párpados) afectará a las impresiones sobre la capacidad intelectual.

Más de 4 estudios investigaron la influencia de estas señales faciales en la percepción de la inteligencia de una persona tras conocerla. En los primeros experimentos, se demostró que la apertura de los párpados y una sonrisa sutil, pero sincera, (reflejando buen humor) mejoraron los índices de inteligencia percibidos, independientemente de si la persona objetivo era más agraciada o menos físicamente.

En la última fase, los autores examinaron los cambios en estas señales antes y después de la restricción del sueño, para evaluar si esta variable podía influir. Y así fue. Los investigadores determinaron al fin que los rostros con ojos más caídos y con mirada cansada, el ceño fruncido y una boca sin sonrisa, se perciben como menos inteligentes.

 

 

 

*Referencia: Talamas, SN, Mavor, KI, Axelsson, J., Sundelin, T., y Perrett, DI. La apertura del párpado y la curvatura de la boca influyen en la inteligencia percibida más allá del atractivo. Revista de Psicología Experimental: General, 

Si quieres causar buena impresión ofrece una taza de café bien caliente

La ‘calidez’ (psicológica) es uno de los rasgos de personalidad más poderosos en la formación de primeras impresiones. Es una característica muy positiva que todos deseamos tener. Este calor interpersonal podría definirse como la amabilidad que los demás perciben de nosotros, también se relaciona con la capacidad de voluntariedad y altruismo con los demás, así como con la cordialidad y la honestidad.

Realmente el concepto de persona cálida-fría tiene su correspondencia física con la temperatura. Y es que ponemos nombre a nuestros mundos internos y mentales por analogía con el mundo físico. Por tanto, es lógico que los investigadores se preguntasen si los objetos cálidos pueden producir los mismos estados afectivos que una persona ‘cálida’.

El primer antecedente puede encontrarse en la psicología de la memoria, ya estaba demostrado cómo los objetos y eventos se asocian en nuestra memoria provocando el mismo efecto. De esta manera, la sensación de calor cuando uno toma una taza de café caliente o toma un baño tibio puede activar recuerdos de otros sentimientos asociados con la calidez (confianza y comodidad), debido a las primeras experiencias con nuestros cuidadores que brindan calidez, abrigo, seguridad, alimento…

¿Por qué ocurre esto? Esta investigación ha revelado que la corteza insular está implicada en el procesamiento de ambas versiones del frío-calor, de la información física y de la psicológica. Por esta razón, los autores se plantearon la hipótesis de que las meras experiencias táctiles de calidez física deberían activar conceptos o sentimientos de calidez interpersonal. Más aún, esta activación debería entonces influir, de manera involuntaria, en los juicios y el comportamiento hacia otras personas sin que uno sea consciente.

Pues bien, en un sencillo experimento organizado con un helado frío, un café caliente y un test de percepción (y una buena metodología-pincha aquí para conocer los pormenores del experimento), los autores constataron que es posible ‘engañar’ los juicios de nuestro cerebro al exponernos a un estímulo de calidez. La probabilidad de que una persona A juzgue a otra B como cálida, aumenta en un 15% si A sostiene una bebida caliente, al contrario que si sostiene un alimento frío (helado).

Conclusión, si quieres crear una atmósfera propicia y resultar agradable a tu interlocutor te lo tendrás que ganar, pero puedes ayudarte de este ‘truco’ para iniciar la conversación con buen pie. 🙂

 

*Referencia: Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU – PubMed Central® (PMC)

El 90% de un conflicto es emoción. Aprende a resolverlo.

Es un tema apasionante. El conflicto es inherente a la naturaleza del ser humano, no puede erradicarse ni evitarse, pero sí que se puede gestionar con la figura de un tercero, una parte objetiva. Hay escritos de la antigua Grecia en la que ya se plasmaba la existencia de esta figura a la que hoy en día conocemos como el mediador de conflictos o negociador.

Las emociones juegan un papel fundamental en este proceso. Según la experta mediadora Ana Criado: “Si algo tienen en común todos los conflictos es que el 90% de éstos están formados por emoción, el resto, siempre, es falta de comunicación.” La emoción siempre aparece por una vínculación personal con el otro. De hecho, los conflictos más duros suelen ser los que se dan entre familiares, parejas, amigos o compañeros de trabajo.

Intentamos ser objetivos pero la emoción actúa como una lente que distorsiona la realidad. Por tanto, la clave para resolver situaciones conflictivas está en gestionar de la mejor forma posible estas emociones que surgen, porque estas mismas son las que pueden ayudarnos a comprender lo que pasa y a dar una respuesta adecuada al conflicto.

Se debe tomar conciencia de que en un conflicto todas las partes implicadas cometen el sesgo de confirmación. Nuestro cerebro tiene la imperiosa necesidad de buscar (y encontrar) constantemente aquellas ideas, acciones y datos que ratifiquen nuestra postura. Uno de los autores más duchos en la materia, Kelly J.B, señala que nos pasamos la vida intentando anticiparnos a lo que pasará en el futuro, elaborando teorías sobre lo que pasará. Si todo encaja con nuestras predicciones, perfecto, entonces somos flexibles y coherentes pero si la experiencia no encaja tenemos que forzar un cambio y eso no nos gusta tanto.

Es en este punto donde surge el problema, la persona puede negarse a este cambio de creencias u opiniones y trate de encontrar justificaciones para no modificar su posición. Esto es lo que impide la resolución de un conflicto. La rigidez de pensamiento origina emociones muy negativas como el desprecio o la ira.

Para salir de este ciclo negativo es esencial la figura de un “árbitro” que haga que las partes no solo hablen, sino que escuchen, es la única forma de que afloren las necesidades reales de cada uno. Según la experta hay una pregunta clave para reconducir la situación conflictiva: ¿Por qué quieres lo que quieres y para qué lo quieres? y una pregunta muy efectiva para ‘tocar’ la parte personal: ¿Cómo os gustaría que fuera vuestra relación dentro de cinco años y qué debería ocurrir para hacerla realidad?

Son dos cuestiones muy pontentes que pueden desarmar a los implicados. Lo importante es que se llegue a un acuerdo sin la percepción de que alguien ha ganado. No debe haber vencedores ni vencidos, tiene que convertirse en un ganar-ganar para que el consenso sea duradero en el tiempo. Incluso aunque en ocasiones las partes no logren alcanzar un acuerdo, la relación entre ellas puede salir reforzada ya que han conseguido volver a comunicarse.

¡¡Un mediador para el conflicto en Cataluña, por favor!!

Impactante reacción de Uma Thurman ante el acoso sexual en Hollywood

Pocas veces he podido ver una comunicación no verbal tan elocuente. Un periodista le pregunta a la actriz Uma Thurman por el escabroso tema de actualidad: el acoso sexual en Hollywood. Y es que ella ha trabajado con el productor Harvey Weinstein, acusado de ser un presunto depredador sexual.

A falta de la resolución de las denuncias, son numerosas las actrices que ahora confiesan haber sido víctimas o testigos de las proposiciones indecentes del cineasta para ‘impulsar’ carreras profesionales. Pero sin afirmarlo rotundamente, una de las declaraciones más impactantes que he podido ver es la siguiente:

El contenido del mensaje verbal se puede resumir en dos ideas claras: “Estoy esperando a sentirme menos enfadada, y cuando esté preparada, diré lo que tengo que decir” y “No tengo una respuesta clara sobre esto porque no soy una niña y he aprendido que cuando hablo enfadada normalmente me arrepiento de la manera en la que me he expresado”.

En pocos segundos pueden detectarse la coherencia/congruencia con estas palabras a través de más de una veintena de emociones intensas de ira, rabia, odio, asco, e incluso agresividad contenida. Es un ejemplo espontáneo, potente y muy real, reflejo del rostro de furia y de contención/represión conductual. Aquí tenéis algunos de los fotogramas más representativos de ello:

En un momento del vídeo mira a la cámara como queriendo dirigirse directamente a alguien, ese contacto visual describe una conducta de desafío y ausencia de miedo. La cabeza baja y los ojos cerrados se producen en un intento de ‘autocalmarse’ aunque las aletas de su nariz siguen muy abiertas, indicador universal de la emoción de ira. El asco se dibuja al arrugar la zona nasonabial del rostro.

No podemos saber exactamente qué es lo que enfada tantísimo a Thurman pero sí queda claro que el impacto emocional en la actriz es muy férreo, en pocos segundos se aprecian emociones muy vehementes. Estaré atenta a sus próximas declaraciones porque seguro que no nos dejarán indiferentes…

Dolor y rabia en el mensaje (no verbal) de Puigdemont

En situaciones de alto estrés y preocupación la comunicación no verbal grita. No hay forma humana de controlar todas nuestras emociones en un estado tan intenso. Tras el encarcelamiento de los ex-Consellers del Govern de Catalunya, Carles Puigdemont comparece en televisión para exigir su liberación. El mensaje verbal ha sido enérgico pero su expresión emocional lo ha sido todavía más.

Mis compañeros del blog “Analistas de la mentira” han hecho una excelente labor al recopilar los fotogramas más significativos de esta exposición del ex-president ante los medios.

En estas dos primeras imagenes vemos de un modo muy potente la tensión en los labios, los aprieta fuertemente. A través de estas dos capturas podemos observar una profunda contención y represión emocional, con una connotación bastante negativa en cuanto a sus sentimientos internos se refiere.

Las siguientes dos fotografías son mis favoritas, entendédme, por la potente comunicación que poseen a pesar de ser solo un gesto:

Como veis expresan un vehemente enfado. En la primera captura se mezclan el dolor y la tristeza. Se describe un movimiento bien definido por el fruncimiento de las cejas, contracción orbicular de los ojos, compresión de los labios, elevación del mentón/labio inferior (puchero). Pareciera un rostro infantil en el proceso de una rabieta. Es una expresión muy llamativa. En la segunda foto vemos una expresión más pura de ira, ya que vemos fruncimiento de las cejas y exhibición de los dientes.

Por útlimo vemos una emoción de dolor cuando habla de los “presos políticos”:

Estoy muy sorprendida con estas capturas porque realmente Puigdemont tiene una corporalidad bastante neutral, no tiene alta expresividad, y una vez más, podemos comprobar cómo en momoentos de alto impacto emocional nuestro cuerpo reacciona y “grita” expresiones emocionales como estas. Como apunte adional, si se visualiza el vídeo y se atiende a la tasa de parpadeo, se identifica un aumento considerable de dicho comportamiento. Esto se asocia, en este caso, al estrés que está experimentando en esos momentos.

 

El insólito gesto de Puigdemont en el momento de la declaración de la DUI

Fin de semana repleto de emociones en Cataluña y en España, pero si tengo que elegir entre los posibles análisis y reacciones sucedidos en estos días, me quedo con las elocuentes respuestas no verbales de Puigdemont y Junqueras tras proclamarse la DUI en el Parlament.

Veamos qué curiosa resulta la secuencia que se produce justo después del conteo de votos a favor de la independencia de Cataluña. En ese momento, todos se levantan y Puigdemont… ¿baja la cabeza, aprieta los labios y mira a Junqueras?

No parece una reacción propia de la conducta de triunfo, alegría u orgullo, emociones esperadas en una situación como ésta. Sin embargo, sí que podemos observarlo en Junqueras, postura altiva, gesto soberbio y sonrisa de profunda satisfacción. Son dos lenguajes muy diferentes el de uno y otro.

Esta extraña reacción se consolida aún más con las declaraciones de Puigdemont al día siguiente. Mientras pronuncia al inicio de su comparecencia estas palabras: “Ayer vivimos un día histórico, un día cargado de sentido democrático y de sentido cívico. El Parlament cumplió con lo que los ciudadanos votaron el día 27 de septiembre, donde la mayoría surgida de las urnas encomendó al Parlamento la proclamación de la independencia…”

Su expresión facial es la siguiente (dos fotogramas de dos momentos distintos en estos escasos minutos iniciales):

Si describimos la acción facial que se produce, podemos destacar cómo sus cejas forman un perfecto triángulo producto de la elevación de la zona del entrecejo. Los fieles seguidores del blog ya habrán adivinado que esta descripción se corresponde irrefutablemente con la emoción básica y universal de la tristeza.

¿Pensáis que realmente son coherentes sus palabras con la expresión emocional que demuestra en este momento? ¡¿Con la tristeza?! No sé lo que pasa por la cabeza del ya expresidente de la Generalitat pero desde luego no podemos inferir que la comunicación no verbal sea congruente con una experiencia de logro, triunfo, euforia o satisfacción… sino más bien todo lo contrario…