BLOGS
Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Archivo de la categoría ‘emociones’

Aún hay esperanza en las redes sociales: una iniciativa en Twitter que te conmoverá

En el post de hoy dejo a un lado el lenguaje corporal pero no las emociones. En un mundo virtual donde las redes sociales son utilizadas como máscara, nos topamos con los trolls, haters, ofensas directas, insultos, críticas destructivas que todo lo pueden… da gusto de repente encontrar una iniciativa generosa, de ayuda, que sólo pretende demostrar la humanidad que muchos han perdido.

Mi compañera de trabajo descubrió por casualidad este hilo de Twitter, la emocionó tanto que lo compartió con el resto del equipo y nuestra reacción no fue menos. Os aseguro que no os dejará indiferentes. Cuco @LSunshinee explicaba una historia que entendía injusta: un hombre octogenario de Almería publicaba un libro contando sus experiencias vividas con la sabiduría que dan los años, vendiendo tan solo un ejemplar. El mundo visto a los ochenta” se titula, del autor Emilio Ortega.

El resto de la historia fue del todo sorprendente…

(Pincha en la fotografía de Twitter para abrir el hilo)

Contacté con el autor de tan maravillosa acción, me cuenta que conoció el caso a través del perfil de @JotaMerrick quién publicó: “Hace un par de días conocí a una persona muy especial en la feria del libro de Almería que ha escrito un libro con 80 años en los que habla de su dura infancia, la vida, las religiones, Dios y la sociedad entre otros temas… Es un hombre que por circunstancias de la vida no ha tenido estudios, pero su manera de pensar es muy superior a la de mucha gente con carrera. El libro se lo ha dedicado a su madre, una persona que llegó a pedir limosna en la calle entre otras miles de injusticias que sufrió.”

Cuco se decidió a contactar directamente con la editorial y con el autor del libro. Desde el primer momento su relación fue muy cercana y a día de hoy siguen manteniendo contacto teléfonico todas las semanas. “Él se interesa por mí y yo por él. Es realmente bonito”.

¿Qué te impulsó a compartir esta historia?

“Sobretodo que al autor no le leyese apenas nadie. Escribió un libro sobre su infancia, opiniones y experiencias y absolutamente nadie lo compró. Me puse en su piel y me pareció terrorífico. Necesitábamos que alguien léyese su historia. Tanto él como yo.”

¿Qué te ha llevado a tomarlo como un reto personal?

“Cuando empezó a viralizarse no paraba de recibir mensajes privados y menciones. Por supuesto que tenía que responder a todos, se han tomado la molestia de leerme y es lo mínimo que puedo hacer. Empecé contestando personalmente al primero y me parecía injusto no hacerlo ya con los demás. A día de hoy sigo respondiendo a cada uno de los mensajes que me llegan y actualizando el lugar donde se puede adquirir el libro.”

 

Cómo son las voces masculinas más seductoras

No solo las palabras en sí mismas, la voz también comunica, y mucho. De hecho es un canal poco controlable a nivel racional y por tanto nos aporta una información no verbal muy valiosa. Para hablar del tema con propiedad siempre acudo a mi compañera Carmen Acosta, psicóloga, experta en comportamiento no verbal y máster en logopedia. Fundadora de  OHLAVOZ.com trabaja con actores y profesionales de la comunicación.

En una entrada anterior os hablaba de las modificaciones que las mujeres realizamos en la voz para resultar más atractivas. Pero ¿y los hombres? ¿También maquillan su voz?

Por supuesto que sí, y además parece que no solo los humanos realizan ese tipo de cambios. Algunas investigaciones han comprobado que también los machos de otras especies, ratones y ciervos, modifican el sonido de sus voces durante el cortejo para hacer creer a las hembras que son más grandes y fuertes.

Pero centrémonos en los hombres.

Varias investigaciones (Puts et al., 2006; Wolff y Puts, 2010; Jones et al., 2010; Fraccaro et al., 2013) han descubierto que las mujeres perciben las voces graves de los hombres como atractivas. ¿Por qué?

Pensemos en lo que nos evocan los sonidos… mientras que un sonido agudo nos lleva a imaginar un cuerpo frágil y ligero, un sonido grave nos trae a la imaginación cuerpos grandes y pesados.

Está demostrado que las voces graves transmiten seguridad, mayor tamaño corporal… valores que durante muchos miles de años han estado relacionados con las posibilidades de supervivencia. Así que parece bastante lógico que nuestra programación genética nos lleve a encontrar más atractivos a los hombres que manifiestan esas cualidades . Pese a que ahora el tamaño corporal no sea significativo para sobrevivir, como los cambios profundos en nuestros códigos genéticos aún tardarán millones de años en producirse, seguiremos teniendo predisposición a encontrar más atractivos a los hombres que transmitan esos valores.

Pero, chicos, cuidado, porque si se os va la mano a la hora de sonar graves empezaréis a resultar agresivos y en exceso dominantes. La forma de evitarlo es imitar el patrón seductor de voz femenina aireada, ya que el aire suavizará vuestra voz y la volverá más sugerente y sensual. Escuchad qué bien lo hacía Elvis Presley:

Un dato curioso: así como durante el cortejo las voces sonarán graves y suaves, incluso pueden llegar a sonar aireadas, cuando esa fase se dé por concluida desaparecerá la envoltura aérea y la tendencia hacia los graves para dar lugar a un patrón de voz más parecido al de la pareja femenina. Farley et al., 2013 ven en ello un indicio de imitación para generar vínculos. ¿Qué pensáis?

El placer de robar: Diferencia entre ladrón y cleptómano

A raíz del caso Cifuentes sois muchos los que me habéis preguntado: ¿Por qué? Cómo es que una mujer con recursos económicos, culta, con prestigio y bien posicionada a nivel laboral ‘sustrajera sin querer’ una crema con valor ínfimo para ella, algo que no necesita, que no sirve para su supervivencia, que podría pagar perfectamente si quisiera. No podría asegurar que Cifuentes sufre cleptomanía por el análisis de solo un hecho aislado, habría que profundizar mucho más para el diagnóstico. Pero vamos a ver la diferencia entre un ladrón y un cleptómano para explicar esta incógnita.

Para los cleptómanos robar se convierte en un impulso imparable no planeado. Los objetos del hurto son absurdos, cosas inútiles, de precios no muy elevados, que podrían pagarse perfectamente y que además se suelen regalar, acumular sin darle uso o tirar posteriormente. Antes del robo sienten tensión, ansiedad y una sensación de excitación creciente,  la consecuencia emocional de este acto es el placer, bienestar y alivio. Este impulso suele sentirse en lugares públicos (tiendas, centros comerciales) pero también en lugares íntimos (casas de familiares o amigos, en los que pueden llevarse u ocultar un elemento decorativo o una prenda de ropa).

Según los estudios de población, la cleptomanía es más común en mujeres que en hombres. Se actúa de modo solitario, son plenamente conscientes de lo que hacen y a menudo tienen remordimientos, experimentan sentimientos de culpa y vergüenza. La causa es desconocida, las hipótesis apuntan a niveles bajos de serotonina, asociado a la conducta impulsiva en general. También la dopamina en niveles más bajos de lo normal, otras teorías sugieren que los neurotransmisores asociados a la sensación de placer y que intervienen en otras conductas del tipo adictivo pueden estar influyendo en este trastorno. Es una alteración de la conducta sin cura, pero la terapia y la psicofarmacología pueden ayudar a disminuir la ansiedad y regular el comportamiento impulsivo.

 

 

Psicópatas criminales: depredadores de su propia especie

Soy consciente de lo atractivo que resulta el perfil psicopático. La mayor parte de vuestras consultas y sugerencias se relacionan con la inquietud de cómo reconocer al psicópata, qué hacer si nos encontramos con uno de ellos, en el trabajo, en nuestra familia…

Para profundizar más sobre la psicopatía he invitado a este blog a una de las mejores expertas de nuestro país, seguramente la hayáis visto en alguna tertulia televisiva, en radio, hablando con propiedad sobre la psicopatía. Es enorme la pasión y conocimiento que apaorta Paz Velasco de la Fuente, abogada-criminóloga, profesora colaboradora en la Universidad Católica de Ávila y Especialista en Evaluación Criminológica (CESC), es la autora del exitoso libro “Criminal-mente: La criminología como ciencia” y del blog “Criminal-mente“. Ambas son fuentes inequívocas para documentarse con seguridad sobre esta materia. Os dejo con su artículo de inmenso valor para mí, y espero que también para vosotros:

De pequeños, para evitar que tuviéramos miedo a la oscuridad o a dejar la puerta del armario abierta, nos contaron que los monstruos solo existían en los cuentos. Pero nos mintieron… porque los verdaderos monstruos, visten piel de persona, sonríen, abrazan, incluso son simpáticos y encantadores. Son algunos seres humanos que viven entre nosotros y sí, debemos tenerles miedo. Estamos ante los psicópatas criminales, aunque no debemos olvidar, que también hay psicópatas “malotes” que no llegan jamás a cometer un delito, o aquellos que los cometen sin utilizar la violencia a través del engaño, las mentiras y la manipulación.

No se les puede identificar a simple vista, porque se disfrazan de “normalidad”, de personas corrientes. Algunos son maravillosos padres de familia, otros encantadores estudiantes de universidad, madres abnegadas o enfermeras volcadas en su trabajo. Y esto nos desconcierta, porque creemos que alguien capaz de cometer determinados crímenes debería ser un sujeto diferente al resto, pero no es así. Nadie puede saber que esas personas (hombres y mujeres), que pasan totalmente desapercibidas, pueden llegar a tener “tu vida” en sus manos en el momento que ellos decidan: o porque te eligen o porque estás en el lugar idóneo y es el momento oportuno para ser atrapado. Son voraces depredadores camaleónicos, que aparentan llevar una vida absolutamente normal y socializada, pero en realidad y tras esa máscara de “buenos tipos” se esconden los seres humanos más peligrosos del planeta, y nosotros somos sus presas.

Su falta absoluta de empatía, su inmunidad emocional, su incapacidad para establecer relaciones afectivas sinceras y reales con los demás, y la ausencia total de remordimientos y culpabilidad los convierten en peligrosos cazadores de seres humanos. Son estos rasgos interpersonales y emocionales, lo que les hace ser tan letales, ya que su ausencia les permiten llevar a cabo conductas crueles y aberrantes sin que le importe el dolor que puede causar a los demás. Porque no nos ven como personas, sino como objetos a los que utilizar para satisfacer sus necesidades y sus fantasías de las que se alimentan hasta que salen a buscar a su primera víctima, sin que exista ya un punto de retorno.

Muchos de estos psicópatas criminales, son homicidas múltiples secuenciales (asesinos en serie) pero… ¿qué rasgos les definen como criminales?

  • Son depredadores sociales y grandes estrategas, siendo el más peligroso el psicópata sexual, un cazador en el más puro sentido de la palabra.
  • Cada víctima significa un logro, un placentero estímulo que se va disipando con el paso del tiempo, hasta que da lugar a una nueva compulsión para cometer un nuevo crimen.
  • Gran habilidad para camuflarse en la sociedad a través de la manipulación y el engaño, para acechar y localizar “cotos de caza”.
  • La mayoría son extremadamente crueles, despiadados, muy violentos y algunos de ellos sádicos. Son absolutamente conscientes de la criminalidad de sus actos.
  • Capacidad para agredir, violar, torturar o matar sin mostrar la más mínima compasión o empatía por sus víctimas. Como dice Eduard PunsetLos psicópatas nos enseñan que la falta de empatía alimenta nuestra crueldad”.
  • Su reacción ante el dolor y el miedo de las víctimas es una fría y absoluta indiferencia, así como una excitante sensación de poder, placer y satisfacción personal.
  • Cosifican a sus víctimas, convirtiéndolas en meros objetos al despojarlas de su humanidad.
  • La violencia ejercida sobre sus víctimas tiene diferentes formas e intensidades: desde la violencia psicológica, a la violencia más extrema y cruel (sadismo).
  • Para ellos es una simple cuestión de procedimiento: acechar, secuestrar, torturar, violar y matar (las tres últimas conductas no siempre las llevan a cabo en este orden).
  • Sólo dejaran de matar cuando sean detenidos.

Estos son los monstruos a los que debemos temer, enemigos invisibles de nuestra sociedad y ocultos entre la multitud. Pueden ser nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestra pareja o incluso formar parte de nuestra familia. Y no están en los cuentos, salen en los periódicos y en la televisión. Comparten mesa, impresora o cama con nosotros. Y lo más perturbador: algunos en España tras cumplir su condena, han vuelto a vivir en sociedad como si fueran personas inofensivas, porque podemos afirmar que no aprenden del castigo. Pero están ahí simulando normalidad, incluso bondad.

El bloqueo en la víctima de La Manada tiene explicación

El juez que votó la absolución total de ‘La Manada’ aludió al lenguaje corporal de la víctima para justificar su resolución.

No sintió disgusto, rechazo, asco, sufrimiento, dolor o descontento“. “No aprecio en los vídeos cosa distinta a una cruda y desinhibida relación sexual en un entorno sórdido”. “No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase. Sí de una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos, y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante. Y tampoco llego a adivinar en ninguna de las imágenes el deleite que describe la sentencia mayoritaria salvo que con el término se esté describiendo la pura y cruda excitación sexual”. “La expresión de su rostro es en todo momento relajada y distendida y, precisamente por eso, incompatible a mi juicio con cualquier sentimiento de miedo, temor, rechazo o negativa“, añade.

Es interesante en este caso explicar la respuesta del miedo en términos de exprexión emocional y los mecanismos de bloqueo que a veces pueden surgir en situaciones de impacto emocional intenso. Efectivamente trabajamos con emociones esperadas-emociones presentadas. Pero el miedo es una emoción reactiva muy peculiar ya que tiene 3 respuestas posibles: lucha, huída o bloqueo (inmovilidad absoluta). Es un mecanismo de defensa que ocurre también en el mundo animal, cuya función es la autoprotección ante una amenaza o peligro inminente para nuestra supervivencia.

Nuestro cerebro es capaz de paralizarnos a nivel mental y muscular, hay regiones que actúan como un importante punto de convergencia para las diferentes redes de supervivencia con el fin de reaccionar ante una situación emocionalmente difícil, capaz de ralentizar la actividad cardíaca (bradicardia) y paralizar los movimientos, incluyendo la activación expresiva de los músculos de nuestro rostro.

El miedo funciona de forma autónoma, no podemos racionalizar cuál será nuestra respuesta hacia una amenaza, nuestro sistema nervioso autónomo (apenas genera reacciones conscientes) es el que evalúa por nosotros, en décimas de segundo, si tenemos posibilidades de sobrevivir luchando, si tenemos alguna vía de escape, o si la respuesta defensiva de inmovilidad y pasividad es la más adecuada en ese momento.

Por tanto, no podemos juzgar la parálisis como una respuesta incongruente asociada al terror que sufre una víctima de cualquier tipo de agresión sexual.

 

El agotamiento mental también da la cara a través del lenguaje corporal

El estrés y la fatiga son protagonistas más que nunca en nuestra vida diaria. Estamos sometidos a una estimulación constante, redes sociales, noticias, trabajo, whatsapp… un mundo en que la relajación y la desconexión brilla cada vez más por su ausencia. Si a esto sumamos una mala gestión del tiempo y una tipología de personalidad que tiende a la preocupación constante, nerviosismo y, por qué no, la empatía, el resultado puede tener consecuencias muy graves para nuestra salud mental y física.

Como todo estado interno, el estrés también se comunica a través de nuestra comunicación no verbal si es que no somos capaces de expresarlo con palabras. El agotamiento mental puede causar dolor y nuestro comportamiento habitual puede verse alterado de formas muy diversas. La clave, como siempre digo en este blog, está en detectar los cambios, señales que sugieren que algo no va bien, indicadores que no forman parte de nuestro modo habitual de relacionarnos, de hablar, de caminar, de responder…

Es importante discernir las preocupaciones reales que requieran de nuestra energía de la ansiedad innecesaria generada por nosotros mismo, estrés por cosas que no han pasado o por errores del pasado que ya no tienen solución. Hay que aprender a avanzar y gestionar emociones que no nos aportan, solo restan salud.

Ha sido todo un honor colaborar con mi compañera Elena Haza, que publica hoy un artículo en el que se desvelan las causas, síntomas, señales y, sobre todo, cómo evitar llegar a este estado tan perjudicial para nuestra salud. (Pincha aquí para leer el artículo).

A todos y todas… ¡relax! 🙂

Evasiva, culpa, orgullo, alivio, duda… La comunicación no verbal en la dimisión de Cifuentes

Fotografía de Cristina Cifuentes en el momento de su dimisión. EFE

Fotografía de Cristina Cifuentes en el momento de su dimisión. EFE

Cristina Cifuentes ha dimitido hoy tras el escándalo del Máster y por la filtración a los medios del vídeo de una cámara de seguridad en la que aparece sacando dos cremas de su bolso en un Hipermercado, acompañada por un vigilante de seguridad que supervisa todo este proceso.

Cifuentes ha convocado a los medios en una rueda de prensa breve y sin opción a preguntas. En ésta no ha negado que ella sea la persona que aparece en el vídeo, reconoce su autoría pero manifiesta que “fue un error involuntario. Me llevé por error y de manera involuntaria unos productos por importe de 40 euros.” En esta frase reconoce que estuvo mal, que el acto no fue correcto, pero apuntilla que ocurrió de manera inconsciente, sin voluntad por su parte, lo repite en dos ocasiones seguidas para reforzar la idea. Según los estudios al respecto cuanto más repetimos una frase más veraz puede parecer a los demás, por inverosímil que sea.

“Me lo dijeron a la salida y los aboné”. En esta frase lanza una evasiva, ya que omite datos importantes para entender un hecho: el tiempo de los acontecimientos, objetos, lugares en los que se desarrolló o las personas implicadas en la interacción (vigilante de seguridad, registro en el almacén y una supuesta visita de la policía), se distancia así del impacto emocional de un supuesto robo. Según la frase parece que no hubo tensión, ni problema, que fue un simple despiste y lo pagó sin más a la salida.

Su expresión facial es muy significativa, siempre se muestra emocionalmente muy expresiva y en esta ocasión no defrauda el rostro inequívoco de la culpa. Ya lo habíamos descrito anteriormente y aquí de nuevo podemos observar otro ejemplo. Cuando renuncia a la presidencia, aparece una expresión facial de desprecio, caracterizada por la elevación unilateral de la comisura labial, que puede inferirse como superioridad moral, no hay tristeza ni ira, mantiene el orgullo hasta el último momento. Justo después convierte esta mueca en sonrisa y mira hacia arriba, este gesto se interpreta como alivio.

A lo largo de su comparecencia aparecen numerosos gestos de duda, se encoge de hombros constantemente, el momento más destacable es cuando dice tener prevista ya su dimisión para el día 2 de mayo, encoge muchísimo los hombros es un gesto de inseguridad y falta de convicción asociados a lo que pronuncia en ese momento.

He realizado este análisis según el visionado superficial de su aparición, continuaré el análisis para ‘cazar’ la aparición de algunas microexpresiones, que al final, son las que más información real nos dan sobre su estado emocional verdadero en un momento de alto impacto como este.

 

 

Tácticas que aumentan las probabilidades de éxito en Tinder

Las estrategias para ligar han cambiado, las nuevas tecnologías han revolucionado la forma de comunicarnos y ahora la psicología social tiene un gran campo de estudio por delante. La comunicación no verbal es la protagonista en aplicaciones como la popular Tinder, ya que con escasa información: unas cuantas fotos, un nombre, la edad (verdaderos o no) se activa un proceso de toma de decisiones para evaluar si esa persona merece nuestro interés o un ‘descarte’ directo. Las primeras impresiones son un potencial fascinante para la investigación social.

Gareth Tyson y su equipo de la Universidad Reina María de Londres (Reino Unido) se han convertido en los primeros en investigar las estrategias de emparejamiento que se dan en Tinder y en profundizar sobre las diferencias de actuación de ellos y ellas en esta aplicación. Las conclusiones del estudio revelan datos interesantes sobre las diferentes estrategias que se utilizan según el género. Las mujeres son mucho más selectivas a la hora de iniciar los contactos. Los hombres lograban un ‘match‘ (coincidencia de ‘me gustas’) en un 0,6% de los casos y las mujeres en un 10,5%, por tanto, ellos son más proclives a iniciar contactos de un modo menos selectivo para compensar este porcentaje y aumentar sus probabilidades.

Sin embargo, tras el contacto inicial. Ellas participan mucho más activamente y tienen mayor probabilidad de enviar mensaje a su potencial pareja. “En general, el 21% de las mujeres que lograron emparejamientos le enviaron un mensaje, mientras que tan sólo el 7% de los hombres lo hicieron”, según el equipo de Tyson. Los mensajes de los hombres suelen ser más rápidos y más breves, del tipo “¿qué tal?”. Por contra, ellas se toman su tiempo en pensar qué van a escribir y la longitud del texto es mayor, ya que tienen 122 caracteres de media.

Como curiosidad añadida el grueso de emparejamientos procedía de hombres, tanto para los perfiles masculinos como para los femeninos. “Aunque el ratio de hombres: mujeres en nuestro conjunto de datos es aproximadamente de 1:1, el 86% de todos los emparejamientos que reciben nuestros perfiles masculinos provienen de otros hombres“, añade el equipo de Tyson. Este dato apunta a que los hombres homosexuales desempeñan un importante papel en Tinder. Los hombres homosexuales son mucho más activos a la hora de seleccionar perfiles que las mujeres heterosexuales” asegura Tyson.

Tras los datos analizados, los investigadores sugieren tácticas que pueden cambiar las probabilidades de éxito de un usuario de Tinder. Una de las claves, principalmente para los hombres, es ofrecer un poco más de información sobre sí mismos. Cuando se incrementaba el número de fotos de perfil de las mujeres de una a tres, el número de “matches” aumentaba un 37%. En hombres, con una sola foto de perfil, después de cuatro horas solo se habían logrado 44 emparejamientos. Con tres, esa cifra se incrementaba a 238. Este hecho correlaciona con el resultado de otras investigaciones al respecto, cuanto más información tenemos sobre el otro disminuye la percepción de engaño y aumenta la confianza en la veracidad de ese perfil.

Esta característica también se observa en la importancia de las biografías para lograr “me gustas”. Ellas, que saben que hagan lo que hagan van a tener una gran cantidad de respuestas positivas, no tienen nada escrito en sus biografías en un 42% de los casos. La cifra desciende al 30% en los hombres. La decisión de estos últimos es errónea según los datos recogidos por Tyson. Sin biografía, ellos recibían 16 matches de media de las mujeres, una cantidad que se multiplicaba hasta los 69 cuando se ofrecía esa información.

 

 

*Fuente de consulta:  A First Look at User Activity on Tinder arxiv.org/abs/1607.01952

¿Cómo es el rostro de la confianza?

Fotografía publicada en el experimento, muestra de la codificación facial de la menor a la mayor confiaza.

¿Te has preguntado alguna vez cómo algunas personas parecen engendrar confianza, incluso cuando no es merecida? No tiene nada que ver con la psicomorfología facial. No creo, más bien nadie ha demostrado aún, que un determinado rasgo de tu cara quiera decir que eres más o menos sociable, o más o menos agresivo. Si bien es cierto que el canal de la apariencia es fundamental para entender el poder de la comunicación no verbal.

Las investigaciones en esta área apuntan de forma unánime que las primeras impresiones sobre otra persona se forman en menos de un segundo y a menudo son bastante duraderas, una primera impresión puede incluso prevalecer sobre la evidencia objetiva posterior que entre en conflicto con ese primer impacto. A veces, nuestros cerebros forman una impresión sobre los rostros de los demás incluso cuando el tiempo de exposición es tan corto que ni siquiera somos conscientes de haberlos visto.

Los expertos afirman que nuestra amígdala, un área del cerebro asociada con la emoción y la toma de decisiones, juzga la confiabilidad de una cara después de solo 33 milisegundos de exposición. Los sujetos no recordaron ver caras, pero sus amígdalas reaccionaron de manera diferente según los detalles de la misma. En la Universidad de Princeton llevan años investigando sobre el tema y la conclusión es que existen ciertas características faciales que implican confianza.

Concretamente, la forma de la boca y las cejas son las más importantes. Las cejas de mirada enfadada (ceño fruncido) y el leve descenso de las comisuras labiales no son dignas de confianzaLos rostros más susceptibles de que sean percibidos como confiables son los que tienen las cejas arqueadas, como una ligera expresión de sorpresa y una sonrisa en forma de “U”.

Estos patrones pueden ser muy útiles para fabricar una imagen de marca, en marketing y publicidad, no podemos cambiar la configuración de los rasgos de nuestra cara, pero sí que podemos fotografiarnos con ciertas expresiones faciales en este sentido para proyectar un aspecto más positivo y confiable de nosotros mismos… A Trump le ha funcionado, ¿no? 🙂

Composición realizada por CNN

 

 

*Referencia: https://www.neurosciencemarketing.com

 

Análisis no verbal: Cristina Cifuentes cree y defiende su verdad

La presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, a su llegada a su comparecencia en un pleno extraordinario de la Asamblea de Madrid. ZIPI / EFE

La presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, a su llegada a su comparecencia en un pleno extraordinario de la Asamblea de Madrid. ZIPI / EFE

Cristina Cifuentes se enfrenta a uno de los momentos más tensos de su carrera política, quién le iba a decir que todo ello sería por un Máster. Existen evidencias a favor y en contra para demostrar que realmente cursó ese Máster y lo finalizó con la entrega del TFM. Al final, esos datos son los que demostrarán la validez o no del testimonio de la Presidenta de la Comunidad de Madrid.

Si analizamos su comunicación no verbal en la comparecencia de Cifuentes sobre el tema, podemos apreciar el comportamiento de alguien que defiende ‘su verdad’. Las emociones y gestos presentados son congruentes con las de alguien que se revela contra acusaciones que cree falsas e injustas. Poneos en situación, ¿cómo actuaríais vosotros si os acusan de un acto no cometido? La reacción esperada es el enfado, no con levedad, una ira significativa.

Las expresiones faciales de Cifuentes se dibujan con un ceño muy fruncido y dedo acusador que dan muestra del malestar que experimenta. No hay visos de la emoción de duda o inseguridad. Sus gestos son ilustradores del mensaje, se mueve constantemente para acompañar con su lenguaje corporal lo que dice con sus palabras con total sincronía entre ambos canales de expresión (verbal y no verbal). Cuando mentimos el cuerpo se paraliza ya que todos los recursos energéticos de nuestro cuerpo están en atención plena hacia lo que vamos a pronunciar (para no meter la pata).

El engaño va acompañado de un descenso de gestos ilustradores y de movimiento postural del tronco y extremidades. Aspecto que en este caso no observamos, pero que también puede suceder por el ensayo repetido de lo que vamos a decir. Si alguien memoriza su declaración, sus recursos cognitivos ya sí podrán estar más libres para controlar no solo el ‘qué digo’ sino el ‘cómo lo digo’. Sin embargo, cuando el discurso es aprendido no suele asignarse variablidad tonal. Cifuentes no pronuncia sus palabras de un modo lineal, da golpes de intensidad en ciertas palabras y momentos, le asigna impacto emocional, esto también es indicador de credibilidad.

En definitiva, no observo ningún indicador de engaño en su discurso, esto no quiere decir que no mienta, lo que tengo claro es que ella cree totalmente en lo que dice, mentira o verdad, ella tiene muy interiorizada esta versión, solo el tiempo y las evidencias podrán demostrar realmente lo sucedido.